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JC

(1''parte) ¿Todo Israel será salvo?

Romans 11:1-10; Romans 11:26
Joel Coyoc February, 5 2023 Video & Audio
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JC
Joel Coyoc February, 5 2023
Estudios en Romanos

El sermón de Joel Coyoc titulado "(1'parte) ¿Todo Israel será salvo?" se centra en la doctrina de la salvación y la soberanía de Dios, especialmente en el contexto del rechazo generalizado del mesías por parte de Israel. Coyoc argumenta que a pesar de la incredulidad de la mayoría de los judíos, Dios ha mantenido un remanente escogido por gracia, tal como se ejemplifica en la historia de Elías. Se apoya en Romanos 11:1-10 y Romanos 11:26, donde Pablo asegura que "todo Israel será salvo", enfatizando que este Israel no se reduce a lo étnico, sino que incluye a aquellos que son elegidos por gracia. La significancia del sermón radica en la reafirmación del carácter irrevocable de los pactos de Dios y el entendimiento de que la salvación se basa exclusivamente en la gracia, no en los esfuerzos humanos.

Key Quotes

“Dios siempre ha elegido a su pueblo. Él ha elegido en amor a su pueblo.”

“El factor decisivo de la salvación no es la raza. No tiene nada que ver con genética humana.”

“La salvación tiene todo que ver con confiar en el Señor Jesucristo, y nada que ver con confiar en tu linaje.”

“La salvación es solamente por la obra del Señor Jesucristo. Nunca busquemos que haya algo que podamos contribuir, sino solamente confiar en la obra perfecta del Señor Jesucristo.”

Sermon Transcript

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Romanos once, la palabra de Dios
dice digo pues ha desechado Dios a
su pueblo en ninguna manera porque también yo soy israelita de la
descendencia de Abraham de la tribu de Benjamín no ha desechado
Dios a su ¿O no sabéis qué dice de Elías,
la Escritura? ¿Cómo invoca a Dios contra Israel,
diciendo, Señor, a tus profetas han dado muerte, y tus altares
han derribado, y sólo yo he quedado, y procuran matarme? ¿Pero qué
le dice la divina respuesta? me he reservado siete mil hombres
que no han doblado la rodilla delante de Baal. Así también,
aún en este tiempo, ha quedado un remanente escogido por gracia. Y si por gracia ya no es por
obras, de otra manera la gracia ya no es gracia. Y si por obras
ya no es gracia, de otra manera la obra ya no es obra. ¿Qué pues? Lo que buscaba Israel no lo ha
alcanzado, pero los escogidos sí lo han alcanzado, y los demás
fueron endurecidos. Como está escrito, Dios les dio
espíritu de estupor, ojos con que no vean y oídos con que no
oigan hasta el día de hoy, y David dice, se ha vuelto su convite
en trampa y en tropezadero y en retribución. Sean oscurecidos
sus ojos para que no vean y agóviales la espalda para siempre. ¿Digo
pues, han tropezado los de Israel para que cayesen? ¡En ninguna
manera! Pero por su transgresión vino
la salvación a los gentiles, para provocarles a celos. Y si su transgresión es la riqueza
del mundo, y su defección la riqueza de los gentiles, ¿cuánto
más su plena restauración? Porque a vosotros hablo, gentiles. Por cuanto yo soy apóstolo a
los gentiles, honro mi ministerio. Por si en alguna manera pueda
provocar a celos a los de mi sangre, y hacer salvo a algunos
de ellos. Porque si su exclusión es la
reconciliación del mundo, ¿qué será su admisión si no vida de
entre los muertos? Si las primicias son santas,
también lo es la masa restante. Y si la raíz es santa, también
lo son las ramas. Pues si alguna de las ramas fueron
desgajadas, y tú siendo olivo silvestre, has sido encertado
en lugar de ellas, y has sido hecho participante de la raíz
y de la rica savia del olivo. No te jactes contra las ramas,
y si te jactas, sabe que no sustentas tú a la raíz, sino a la raíz
a ti. Pues las ramas, dirás, fueron
desgajadas para que yo fuese injertado. Bien, por su incredulidad
fueron desgajadas, pero tú por la fe estás en pie. No te soberbescas,
sino teme. porque si Dios no perdonó a las
ramas naturales, a ti tampoco te perdonará. Mira pues la bondad
y la severidad de Dios, la severidad ciertamente para con los que
cayeron, pero la bondad para contigo, si permaneces en esa
bondad, pues de otra manera tú también serás cortado, y aún
ellos si no permanecieren en credulidad, serán injertados. Pues poderoso es Dios para volver
a injertar, porque si tú fuiste cortado del que por naturaleza
es olivo silvestre, y contranaturalista fuiste injertado en el buen olivo,
¿cuánto más éstos, que son las ramas naturales, serán injertados
en su propio olivo? Porque no quiero, hermanos, que
ignoréis este misterio, para que no seáis arrogantes en cuanto
a vosotros mismos. Que ha acontecido a Israel endurecimiento
en parte, hasta que haya entrado la plenitud de los gentiles,
y luego todo Israel será salvo. Como está escrito, vendrá de
Sion el libertador, que apartará de Jacob la impiedad, Y este
será mi pacto con ellos, cuando yo quite sus pecados. Así que
en cuanto al Evangelio, son enemigos por causa de vosotros, pero en
cuanto a la elección, son amados por causa de los padres. Porque
irrevocables son los dones y el llamamiento de Dios. Pues como
vosotros, también en otro tiempo erais desobedientes a Dios, pero
ahora habéis alcanzado misericordia por la desobediencia de ellos.
Así que también estos ahora han sido desobedientes para que por
la misericordia concedida a vosotros, ellos también alcancen misericordia. Porque Dios sujetó a todos en
desobediencia para tener misericordia de todos. ¡Oh profundidad de
las riquezas, de la sabiduría y de la ciencia de Dios! ¡Cuán
insondables son tus juicios e indescrutables sus caminos! Porque ¿quién entendió
la mente del Señor? ¿O quién fue su consejero? ¿O
quién le dio a él primero para que le fuese recompensado? porque
de él, y por él, y para él, son todas las cosas. A él sea la
gloria por los siglos. Amén. Nuestro tema hoy es, lo voy a
tomar del versículo veintiséis, que dice, y luego todo Israel
será salvo. Como está escrito, vendrá de
Sion el Libertador, que apartará de Jacob la impiedad, y luego
todo Israel será salvo. Hay una traducción de la Biblia
que dice en ese versículo, Y así, todo Israel será salvo,
tal como está escrito. Y así, todo Israel será salvo,
tal como está escrito. Nuestra traducción dice, y luego,
todo Israel será salvo. Y no es incorrecta, por cierto,
nuestra traducción. No siempre la palabra, y luego,
significa una secuencia en el tiempo. algunas veces la implicación
es distinta. Por ejemplo, una persona que
dijo una frase, y él dijo, pienso, luego existo. Y él no quiso decir
que él existía luego que pensaba, sino porque existía él pensaba. Y nos ayuda a entender esa expresión,
la traducción que traduce, y así todo Israel será salvo. Y así
todo Israel será salvo. Hermanos, Israel es el pueblo
escogido por Dios para ser el recipiente primario de las promesas
de salvación en Cristo a través del pacto que Dios hizo con Abraham.
Desde que empezamos a estudiar esta carta, hemos notado que
el apóstol Pablo está enfatizando la importancia que Dios le da
a los judíos en sus propósitos redentores. Si ustedes recuerdan,
desde el versículo 16 del capítulo 1, El apóstol Pablo dice, porque
no me avergüenzo del Evangelio, porque es poder de Dios para
salvación, a todo aquel que cree, al judío primeramente y también
al griego. En los últimos capítulos que
hemos estado estudiando, Pablo está tratando de responder una
pregunta. La pregunta que Pablo está respondiendo
en estos capítulos es la siguiente. ¿Cómo podemos explicar la incredulidad
generalizada de los judíos? ¿Cómo explicamos la incredulidad
generalizada de los judíos? ¿O cómo explicamos que la mayor
parte de los judíos no creyeron en el Señor Jesucristo, en el
Mesías, sino que le rechazaron? ¿Cómo podemos explicar eso cuando
ellos tuvieron tantos privilegios? ¿Cómo es posible que la mayoría
de los judíos hayan rechazado al Mesías? Y Pablo, para Pablo es importante
responder esta pregunta, porque, ¿acaso esto no puede hacer que
dudemos de la fidelidad de Dios a Su Palabra? Ya que si es así, ¿Cómo podemos
nosotros, la Iglesia de Cristo, confiar en que Él va a cumplir
a los creyentes las promesas que Él ha hecho en el Nuevo Pacto?
Todas las promesas que Él ha mencionado en el capítulo 9. Sabemos que a los que aman a
Dios todas las cosas les ayudan a bien. Nada nos puede separar
del amor de Dios que es en Cristo Jesús. Y Pablo va a responder
esta pregunta porque es importante. Es importante resolver esta cuestión
que puede surgir en la mente de su audiencia. Y ese es el
problema que Pablo está tratando aquí. Y Pablo da una respuesta
contundente en el versículo seis del capítulo nueve. Si la palabra de Dios ha fallado,
y Pablo dice, no que la palabra de Dios haya fallado. No que
la palabra de Dios haya fallado. pueblo de Dios puede decir, amén,
la palabra de Dios no ha fallado, nunca va a fallar, el cielo y
la tierra pasarán, pero mis palabras nunca pasarán, no va a quedar
ni siquiera la letra más pequeña que quede sin cumplirse, la palabra
de Dios se va a cumplir al pie de la letra. Ahora, Pablo responde
esta pregunta en los dos capítulos últimos que estudiamos, capítulo
nueve y capítulo diez. Y lo hace de dos formas, mostrándonos
dos cosas. La primera, y que ya la hemos
mencionado, hermanos, es importante que podamos escuchar y prestar
atención a lo que Dios ha revelado desde el principio de la historia.
Desde el principio de la historia, Dios hizo una distinción entre
el Israel nacional, o sea, todos los descendientes físicos de
Abraham, y el Israel espiritual. Ese Israel espiritual es aquellos
que fueron escogidos por Dios únicamente por gracia. y está
allí mencionando esto que él ha dicho desde el principio de
la carta. Lo va a mencionar otra vez en la segunda parte del versículo
seis que acabamos de leer, porque no todos los que descienden de
Israel son israelitas. Esto es importante. Desde el
principio Dios reveló esto. Dios reveló que es una elección
de gracia, que los descendientes, la simiente no era exclusivamente
para los judíos sino en tus simientes serán benditas todas las familias
de la tierra hermanos hay un israel dentro de israel y ese
israel es el israel espiritual ese israel espiritual es el recipiente
primario de las promesas de dios eso es importante que no lo perdamos
de vista Hay un Israel dentro de Israel Nacional. Hay un Israel
espiritual. Y ese Israel espiritual es el
recipiente primario de las promesas que Dios dio a su pueblo. Versículo 6 al 8, Pablo va a
explicar, dice, Ya leímos el 6, después en el 7 dice, No por
ser descendientes de Abraham son todos hijos, sino en Isaac
te será llamada descendencia. Esto es, no los que son hijos
según la carne son los hijos de Dios, sino que los que son
hijos según la promesa son contados como descendientes. Eso nos confirma
algo. No es que la palabra de Dios
haya fallado. La palabra de Dios no ha fallado.
Eso mismo el apóstol Pablo lo enseña, si quiere checarlo en
su casa, en Gálatas capítulo 4 versículo 28 al 31, hablando
de que nosotros los gentiles somos ese Israel, parte de ese
Israel espiritual. En segundo lugar, Pablo va a
mostrarnos que la incredulidad generalizada de Israel no es
algo que tomara por sorpresa a Dios. Al contrario, es algo
que había sido profetizado en el Antiguo Testamento, así como
la inclusión masiva de los gentiles, el hecho de que gran multitud
de gentiles estaban creyendo en el plan de salvación. No es
que porque los judíos habían matado a Cristo, entonces Dios
tuvo que ver cómo resolver una situación no prevista. Hay personas
que dan la impresión de que Dios, de pronto los judíos rechazan
al Mesías, entonces Dios jaló de algún lugar un plan B. Hermanos,
Dios no tiene plan A y plan B. Nosotros tenemos A, B, C, y a
veces nos falla hasta el D, y a veces podemos hacer plan de todo el
abecedario y nos fallan todos. Pero Dios es Dios, y su plan
es Plan A, y ese plan es el mismo de siempre. No hay tal cosa como
que fue algo no previsto. Y lo digo porque hay gente que
comunica ese asunto, y eso es triste porque ese no es el Dios
de la Escritura. El hecho de que Israel haya rechazado
al Señor Jesucristo es algo que estaba previsto en la Escritura,
estaba profetizado. Romanos capítulo 10, versículo
19 al 20. Dice el apóstol Pablo, también
digo, ¿no ha conocido es Israel? Primeramente Moisés dice, yo
os provocaré a celos con un pueblo que no es pueblo. Con pueblos
insensatos provocaré ira. E Isaías dice resueltamente,
fui hallado de los que no me buscaban. Me manifesté a los
que no preguntaban por mí. Pero acerca de Israel, dice todo
el pueblo, extendí mis manos a un pueblo rebelde y contradictor. Hermano, qué hermoso es. Estamos
en ese pasaje. Ya estaba profetizado el que
ellos iban a estar en una incredulidad generalizada. Ya estaba profetizado
el que nosotros, pueblo insensato, que no buscaba al Señor, Dios
usó para provocar celos. Estaba profetizado. Es parte
del plan único que Dios tiene. No hubo un plan de emergencia. Ese ha sido el plan de Dios. Hay algo que Tiene que quedar
muy claro también, hermanos, y es que el factor decisivo de
la salvación no es la raza. El factor decisivo de la salvación
no es la raza. No es ni por ser descendiente
físico de Abraham. No es porque eres hijo de algún
pastor. No es porque eres hijo de un
anciano o de un diácono. La raza, la genética, no es factor
decisivo en la salvación. El factor decisivo de la salvación
es la gracia de Dios. Hermano, eso quiero repetirlo
y repetirlo. No nos equivoquemos. El factor
decisivo en la salvación no es nunca la raza. No tiene nada
que ver con genética humana. El factor decisivo de la salvación
es la gracia de Dios. Nadie se va a salvar por ser
un descendiente físico de Abraham, sino por haber puesto su fe en
el Señor Jesucristo. Y lo voy a volver a repetir,
nadie se va a salvar ni por ser descendiente físico de Abraham.
Hoy día hay gente que está apurada tratando de buscar cómo ellos
llegan a alguna familia de Israel y tratando de trazar su linaje. Nadie se va a salvar por lograr
trazar su línea genealógica hasta llegar a alguna de las tribus
de Israel, sino por haber puesto su fe en el Señor Jesucristo. Ahora, el fin de este capítulo
10 levanta una pregunta, porque termina el capítulo 10, pero
acerca de Israel dice, todo el día extendí mis manos a un pueblo
rebelde y contradictor. Y justo Pablo va a empezar con
la pregunta que esto levanta. Y la pregunta es, digo pues,
¿ha desechado Dios a su pueblo? ¿Ha desechado Dios a su pueblo?
La pregunta es si el rechazo generalizado de los israelitas
es una prueba de que Dios se haya olvidado completamente de
la promesa que le hizo en el pacto a los descendientes físicos
de Abraham. No es el único lugar donde Pablo
hace esta clase de preguntas. Pablo vuelve a hacer una pregunta
parecida en el versículo 11. Dice el apóstol Pablo, digo pues,
han tropezado los de Israel para que cayesen, en ninguna manera,
pero por su transgresión vino la salvación a los gentiles para
provocarles a celos. Digo pues, han tropezado los
de Israel para que cayesen, Hay una traducción de la Escritura
que dice, ¿acaso tropezaron para no volver a levantarse? Que sería
muy similar a la pregunta de inicio, ¿ha desechado Dios a
su pueblo? Y la respuesta de Pablo en ambas
ocasiones es la misma. Si usted ve cómo responde en
la primera ocasión, en el versículo 1, es, en ninguna manera. Y Pablo
va a responder de la misma manera en el versículo once. En ninguna
manera. Ellos no han caído para no volver
a levantarse. Y Dios no ha desechado a su pueblo.
Pero no olvide cuál es su pueblo. No olvide que hay un Israel dentro
de Israel. Dentro del Israel de descendientes
físicos hay un Israel de descendientes espirituales. Ahora, El hecho
de que Israel haya rechazado al Mesías no ha provocado un
rechazo absoluto de parte de Dios hacia ellos. Y eso es lo
que Pablo va a demostrar en los versículos del versículo uno
hasta el versículo treinta y dos. Y vamos a empezar a considerarlos
esta noche. No voy a predicar los treinta
y dos versículos hoy, pero quisiera mostrar los puntos que Pablo
va a desarrollar para responder esta pregunta. Dice, podemos ver en tres secciones
en que Pablo va a ir respondiendo, y la primera es versículo 1 al
versículo 10, donde Pablo nos va a mostrar que por más que
esté generalizada la incredulidad, de los judíos, Dios siempre se
ha reservado un remanente escogido por gracia, por más que esté
generalizada la incredulidad de los judíos, o sea, de los
descendientes físicos de Abraham, Dios siempre se ha reservado
un remanente escogido por gracia. La salvación siempre ha sido
por gracia, siempre ha sido por medio de la fe. Nunca, para nadie,
en ningún tiempo ha sido de una manera distinta. En los versículos
del 11 al 24 Pablo demuestra la manera en que Dios ha estado
salvando a judíos y gentiles para cumplir sus propósitos soberanos. Del 11 al 24 Pablo va a hacer
una descripción de cómo Dios está obrando, salvando a judíos
y a gentiles para cumplir sus propósitos soberanos. Y del versículo
25 al 32 Pablo va a mostrarnos que hasta
que entre el último de los elegidos, Dios mantendrá la puerta de salvación
a los gentiles para que sigan provocando a celos al remanente
escogido de Israel. Entonces, vamos a considerar
el primer encabezado que es, por más que esté generalizada
la incredulidad de los judíos, Dios siempre se ha reservado
un remanente escogido por gracia. Quisiera decir algo. En la Epístola de los Romanos,
el apóstol Pablo algunas veces va a hablar de cosas que tienen
que ver con eventos futuros. Por ejemplo, cuando Él dice,
y sabemos que a los que aman a Dios todas las cosas les ayudan
a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados.
Porque a los que antes conoció también los predestinó para que
fuesen hechos conforme a la imagen de su Hijo. Y ahí está hablando
de algo futuro que es la culminación cuando nosotros veamos al Señor
Jesucristo cara a cara. Pero primordialmente, Esta epístola
no es un tratado escatológico. En particular, en este capítulo
11, el apóstol Pablo no está intentando, ni mencionando, mirando
hacia un evento que va a ocurrir en el futuro. ¿Por qué digo esto? Porque algunas personas pretenden
ver un evento futuro, en el versículo 26, de que un día va a haber
una venir masivo de judíos hacia la salvación después vamos a
explicar un poquito acerca de eso pero quisiera dejar eso en
claro y el desarrollo del estudio del capítulo nos va a mostrar
de qué es de lo que el apóstol pablo está hablando entonces
por más que la mayoría sea incrédula en el pueblo judío dios siempre
se ha reservado un remanente escogido por gracia y pablo va
a empezar a contestar esta pregunta desde el versículo 1 después
de decir en ninguna manera y dice porque también yo soy israelita
de la descendencia de abram de la tribu de benjamín pablo era
parte de un Israel incrédulo. Pablo era un ejemplo de una persona
que aborrecía al Mesías. Pablo era parte de aquellas personas
que no creían que el Señor Jesucristo era el cumplimiento de la ley
y de las profecías. Pablo estaba ocupado en perseguir
a la iglesia. Y el primer argumento del apóstol
Pablo para contestar si Dios ha desechado a su pueblo es su
propia conversión. Él siendo judío, dice el apóstol
Pablo, en ninguna manera porque también yo soy israelita de la
descendencia de abram y de la tribu de benjamín dios no ha
desechado a su pueblo yo soy un ejemplo de que dios no ha
desechado a su pueblo y pablo está dando testimonio a través
de su vida de que dios no ha desechado su pueblo ni jamás
desechará a su pueblo Ahora, recuerde que el Apóstol Pablo
está escribiendo en una iglesia que está en Roma, donde hay algunos
judíos, pero en su mayoría era una iglesia de gentiles. Y el
Apóstol Pablo, para no dejar ninguna duda, el Apóstol Pablo
usa un segundo argumento que es la historia. La historia es... La historia es una historia que
es... Algunas personas creen que la historia es como círculos
interminables que se van repitiendo. La historia no es cíclica. Yo
creo que la historia es como una espiral que no se... Más que repetirse, rima. Pero
no es en el mismo lugar, sino va avanzando. Porque tiene un
clímax. No es un girar sin sentido. Y
el clímax es la gloria de Dios. Ahora, el apóstol Pablo toma
ejemplo en la historia para también demostrar que él no es un caso
aislado de que Dios no ha desechado a su pueblo. Toma la historia
para poder mostrar que esto ha sido una constante a lo largo
de la historia. El apóstol Pablo dice en el versículo 2, dice,
no ha desechado Dios a su pueblo Dice, al cual desde antes conoció,
y por supuesto que no ha desechado a su pueblo. Esta expresión,
su pueblo es el pueblo que él, desde antes, él conoció. Y esta
expresión, conocer, habla mucho más de la cuestión que nosotros
entendemos de conocer a alguien de vista. Habla del hecho de
conocer en amor ese pueblo al cual el Señor le ha dicho, con
amor eterno te he amado, por tanto, te prolongué mi misericordia. Si bien está haciendo alusión
ahorita hacia los descendientes físicos de de Abraham, es importante
recordar, hermanos, que Dios no tiene dos pueblos, Dios tiene
un solo pueblo, de ambos pueblos hizo uno, dice Efesios, derribando
la pared intermedia de separación. Hay un solo pueblo de Dios y Pablo va a decir después ¿O
no sabéis que dice de Elías, la Escritura, cómo invoca a Dios
contra Israel, diciendo, Señor, a tus profetas han dado muerte,
y tus altares han derribado, y sólo yo he quedado, y procuran
matarme? Pablo está describiendo un tiempo
parecido a su tiempo. Un tiempo en que dominaba la
idolatría. un tiempo en que dominaba el
abandono del Señor, la incredulidad, un tiempo en que Israel se había
entregado a la adoración a Baal, un tiempo en que la rebelión
estaba presente. Por eso el Señor dice, dice todo
el tiempo, extendí mi mano a un pueblo rebelde y contradictorio.
Hermano, Pablo está mencionando para quitar
de nuestra mente toda duda, de saber que no importa cuán fuerte
sea la incredulidad, cuánto la mayoría de los judíos sean incrédulos,
que Dios siempre se ha reservado un remanente escogido y por gracia. El apóstol Pablo dice, ¿pero
qué le dice la divina respuesta? Me he reservado siete mil hombres
que no han doblado la rodilla delante de Baal. Así también,
en este tiempo, ha quedado un remanente escogido por gracia.
Algunas cosas importantes de estos versículos es, ¿qué le
dice la divina respuesta? Me he reservado siete mil hombres
que no han doblado las rodillas delante de Baal. Este pasaje va a implicar algo
que para el apóstol Pablo es importante recalcar. Dice, me
he reservado. Elías estaba pensando que era
el último que quedaba. Elías estaba pensando que estaba
a punto de extinguirse totalmente el pueblo del Señor. Él pensaba
que si lo lograban capturar a él, se acabó la obra del Señor para
siempre. Sin embargo, el señor le contesta y le dice, Elías,
estás equivocado. Tú no eres el único. Y aquí habla
de una elección soberana, porque dice, me he reservado. Es interesante
que el apóstol Pablo, guiado por el Espíritu Santo, está explicándonos,
primero de Reyes, capítulo diecinueve, versículo dieciocho, que en un
momento vamos a ver, dice, me he reservado siete mil hombres
que no han doblado la rodilla delante de Baal. Es interesante
que aquí está explicándonos. Siempre, hermanos, el Nuevo Testamento
nos alumbra el Antiguo Testamento. Y dice Reyes, primer libro de
los Reyes, diecinueve versículo dieciocho y note como dice y yo haré el
señor está hablando y aquí está hablando de elección soberana
de gracia soberana mostrando como la obra de salvación sea
de un gentil o sea de un judío Es obra de Dios. Y Dios se ha
reservado siempre, aunque en la mayor parte del tiempo la
mayoría de los judíos han sido incrédulos, Dios siempre se ha
reservado un remanente escogido. Y Pablo se toma el tiempo de
explicar y de tener luz sobre este pasaje. Y yo haré que queden
en Israel siete mil cuyas rodillas no se doblaron ante Baal y cuyas
bocas no le besaron. Yo haré. Hermanos, no es que
esos siete mil eran mejores que los otros. No es que eran gente
más inteligente. No es que había algún mérito
en ellos. Es Dios quien lo hizo. Siempre
Dios ha elegido a su pueblo. Él ha elegido en amor a su pueblo. A los que antes conoció, también
los predestinó para que fuesen hechos conforme a la imagen de
su Hijo. Y Él está obrando. Él los guardó de los ídolos.
aquellos elegidos de Dios pueden escuchar la advertencia del apóstol
Juan cuando termina su carta diciendo, hijitos, guardaos de
los ídolos. ¿Por qué? Porque Dios lo hace. Dice, yo haré que quede en Israel
siete mil cuyas rodillas no se doblaron. Para los que no se
han familiarizados con la palabra remanente, remanente es una pequeña
parte de un todo, una pequeña parte de un todo pues un remanente
de aquí pudiera ser ahora estamos un remanente de los que estaban
en la mañana y quizá un remanente de los que estamos ahora puedan
ser dos o uno una parte un remanente pero importante hermano que no
dejemos pasar esas palabras son importantes por eso el Espíritu
Santo hizo que Pablo las escribiera allí De poder mirar cómo aún
en el Antiguo Testamento no es novedad, pero se puede entender
sólo por la luz del Nuevo Pacto. Y poder mirar la gracia soberana
de Dios diciendo, yo haré que quede en Israel siete mil cuyas
rodillas no se doblaron ante Baal y cuyas bocas no le besaron. Ahora, otra cosa importante que
ver, hermanos, el versículo 5 nos confirma algo. El apóstol Pablo
no está para nada viendo algo futuro que va a acontecer. Hay
unas personas que creen que en el futuro todo Israel será salvo
por el simple hecho de ser Israel. Eso no es de acuerdo a la verdad
del evangelio. Toda persona que sea salva en
cualquier tiempo lo va a hacer no por genética, no por descendencia
humana, sino por creer en el Señor Jesucristo. Siempre ha
sido así y siempre será así, porque no hay otro nombre dado
a los hombres en que podamos ser salvos, sino solamente en
el nombre de Jesucristo. Porque yo soy el camino, la verdad
y la vida, y nadie viene al Padre si no es por mí. Nadie va a ir
al Padre simplemente por ser el pueblo descendiente físico
de Abraham. Y hermano, el apóstol Pablo está
describiendo en este pasaje porque va a decir, así también aún en
este tiempo. Él no está mirando un evento
en el futuro. Él está mirando, así también
ahora, en este tiempo, ha quedado un remanente escogido por gracia.
Así como en ese tiempo la mayoría no creyó, en ese tiempo la mayoría
no creyó y rechazó al Mesías. Pero en este tiempo Dios tiene
también dentro de los descendientes físicos de Abraham, aquellos
que son parte del único pueblo que Dios tiene, que es el verdadero
Israel. Aquellos que tienen la verdadera
circuncisión, que no es la que se hace con mano en la carne. sino aquella circuncisión del
corazón, aquella salvación que es obrada por Dios, que es Él
que hace que podamos vivir haciendo lo que Él quiere, porque Él produce
en nosotros el querer como el hacer por su buena voluntad.
Ahora, es importante Esto es importante
y Pablo no va a dejar de pasar a uno lo que está viendo, el
obrar en su tiempo. Y lo siguiente importante es,
hermanos, no tiene nada que ver con ningún mérito en la persona
escogida. Esto no tiene nada que ver con ni un mérito en la
persona escogida. Hermanos, recuerden, ellos no
se inclinaron porque eran mejores que los otros, ellos eran igual
que todos los demás israelitas. Ellos nos inclinaron a Baal no
porque eran más inteligentes, sino porque Dios hizo una obra
en ellos. Dios hizo una obra en ellos. Y hermanos, que el clamor de
nuestro corazón sea que Dios haga una obra en nosotros, que
en verdad sea una realidad el hecho de la salvación, clamando
al Señor y no buscando nosotros producir lo que no se puede producir
por el esfuerzo humano. hermanos entonces ese remanente
escogido no tiene nada que ver con ningún mérito en la persona
escogida sino en la pura misericordia de dios que dice tendré misericordia
del que yo tenga misericordia me compadeceré del que yo me
compadezca pero pablo a pesar de que lo ha dicho lo va a decir
más claro en el versículo 6 y él dice Y si por gracia ya no es por
obras, de otra manera la gracia ya no es gracia. Y si por obras
ya no es gracia, de otra manera la obra ya no es obra. Y esto pareciera así un poco
que estamos haciendo un trabalenguas. Pero no es un trabalenguas. Esto
es importante. Pablo no está simplemente aquí
jugando con palabras. Pablo está procurando demostrar
que hay dos cosas que son como el aceite y el agua, y que nunca
pueden llegar a mezclarse. Que por más que tú le muevas
y le muevas y le muevas, y te canses de moverle, cuando dejes
de mover, el aceite se va a separar del agua. Es que las obras y
la gracia son mutuamente excluyentes. no puede ser tu salvación un
poco por las obras y un poco por la gracia o es por gracia
o es por obras y Pablo va a enfatizarlo ahí porque es una verdad sumamente
importante y hermanos Es importante y sobre todo es importante porque
nosotros estamos viviendo en un mundo donde constantemente
están las mentiras del diablo. Pero además traemos dentro de
nosotros un corazón que es engañoso y perverso más que todas las
cosas. Es necesario que clamemos al Señor para que siempre podamos
ser hallados, confiando únicamente en lo que el Señor Jesucristo
ha hecho, clamando al Señor para que Él haga Su obra en nosotros,
porque no podemos producir eso de que no doblar sus rodillas
ante Baal. Eso es algo que el Señor concede
en Su misericordia, sólo por gracia. La gracia y las obras son mutuamente
excluyentes. Hermano, yo doy gracias a Dios
por los que nos congregamos. Sigámoslo haciendo, es bueno
que nos congreguemos, pero Dios nos guarde de pensar que nos
congregamos para tener salvación. Yo doy gracias a Dios por aquellos
que por gratitud ofrendan a Dios, pero que Dios nos guarde de pensar
que porque ofrendamos estamos contribuyendo a nuestra salvación.
hermanos no es por obras es solamente por gracia y no se puede mezclar
y hermanos es sumamente ofensivo intentar mezclarlo porque cuando
yo lo intento mezclar estoy diciendo que lo que cristo hizo no es
suficiente es que yo tengo que hacer alguna contribución y eso
es ofensivo y el señor nos llama honrar al hijo y honrar al hijo
hermano es Honrar al Hijo es valorar lo que Él hizo. Es creer
que lo que Él hizo es una salvación perfecta y completa. Que lo que
Él dijo en la cruz cuando dijo, consumado es, es la pura verdad.
Nuestra salvación está completa. Porque Cristo ganó una salvación
perfecta y completa con un solo sacrificio hizo perfectos para
siempre a los santificados. Hermanos, que Dios nos conceda
esa clase de fe que confía siempre en el Señor Jesucristo. Hermanos,
que no nos asustemos de pronto de ser llamados a examinarnos
si estamos en la fe. Una de las cosas que puedo recordar
del hermano Walter era su insistencia en recordarnos el evangelio.
Y el hecho de que en sus últimos días preguntara gente en su familia,
¿en quién estás confiando? Porque hermano, en todo tiempo
tenemos que estar respondiendo esa pregunta, ¿en quién estoy
confiando? lejos de mí esté gloriarme sino
solamente en el Señor Jesucristo que estoy confiando plenamente
en su obra sabiendo que la salvación es solamente por la obra del
Señor Jesucristo un regalo de gracia No obstante, en la incredulidad,
pues los judíos quisieron establecer su propia justicia, como dice
el versículo 3 del capítulo 10, porque ignorando la justicia
de Dios y procurando establecer la suya propia, no se han sujetado
a la justicia de Dios. Y hermanos, que Dios nos guarde
de querer establecer nuestra propia justicia. La única justicia que Dios acepta
es la que Él provee. Ciertamente, como dice en el
Salmo 24, ¿Quién va a entrar en tu santuario para adorar el
limpio de manos y puro de corazón? Hermanos, nadie de nosotros puede
entrar, pero lo que hay que hacer es decirle, dame manos limpias
y corazón puro. Dame lo que demandas. Diciéndolo
de otra manera, No podemos acceder a la salvación de Dios hasta
que no miremos que somos miserables. Diciéndolo más fácil. Lo que
Pablo está diciendo en ese versículo es, hasta que no mires que eres
un miserable, que no tienes absolutamente nada que ofrecer, sino todo que
recibir. Entonces, antes de eso, no estás
capacitado para poder recibir el don de gracia. Y ese capacitar,
Dios lo hace cuando nos revela el Señor Jesucristo. Y cuando
ante la belleza del Señor Jesucristo, ante su santidad absoluta, podemos
mirar cuán feos somos, cuán inaceptables somos, cuán incapaces somos.
¿Cuán imperfectos somos? Y entonces no nos queda más que
decir, sálvame, confío en tu obra perfecta
de salvación. Soy un miserable que no tiene
nada que ofrecer, sino solamente recibir lo que tú has ganado
en la cruz en mi favor. Hermanos, es sólo por gracia. Pablo no se contentó con hablar
de que esa elección es obra de Dios soberana y que es de gracia,
sino que se tomó el tiempo de repetirlo, porque esto es fundamental
y no lo tenemos que perder. Y tenemos que clamar al Señor
para que eso sea siempre una realidad en nuestra vida, de
estar siempre confiando únicamente en el Señor Jesucristo. y que
si de pronto el Señor nos muestra que estamos teniendo confianza
en algo más, venir corriendo en arrepentimiento y fe y clamando
al Señor que solamente seamos hallados vestidos de la justicia
del Señor Jesucristo y de ninguna otra justicia porque no hay otra
justicia sino sólo la justicia del Señor Jesucristo. Lo otro que Pablo va a usar aquí
para responder la pregunta es lo vemos a partir del versículo
8 que hay una masa una masa de gente soberbia y orgullosa hermanos somos gente con potencial peligro
a la soberbia y el orgullo y no fuimos salvos por dios hasta
que en verdad él nos humilló Cuando nos humilló y nos dimos
cuenta de que en nuestro orgullo intentábamos definir cómo debe
ser Dios, cuando en nuestro orgullo pensábamos que nosotros podíamos
contribuir en algo a nuestra salvación, entonces Dios rindió
nuestro orgullo. Y eso ha sido así a lo largo
de la historia. El apóstol Pablo estaba con soberbia
contra el Señor Jesucristo, pero de pronto estaba en la tierra.
y preguntando ¿Quién eres, Señor? ¿Qué quieres que haga? ¿Qué transformación de la arrogancia
a la humildad? Dios resiste a los soberbios,
da gracia a los humildes. Eso es lo mismo que vemos en
la vida de Job. Job, a pesar de que Dios decía
que era un hombre pues que tenía rectitud y justicia, pero Dios
en su amor quería mostrarle a Job que esa rectitud y justicia no
era suficiente. Y Job quiso discutir con Dios,
como muchas veces nosotros lo hicimos, hasta que Él nos rindió
con Su amor. Y al final Job, un cambio y una
humildad de decir, de oídas te había oído, pero ahora mis ojos
te ven, por tanto me aborrezco, me arrepiento en polvo y ceniza.
Antes pensaba que te conocía, pero hoy te he conocido, y hoy
sé que mi justicia no era justicia, que hoy necesito la justicia
que tú provees. Lo vemos en los salmistas. Dice
el salmista, bueno me es haber sido humillado. Antes que fuera
humillado, descarriado andaba. Hermano, mientras no haya el
hecho de que Dios nos humille y sólo nos puede humillar el
que nos muestre la majestuosidad del Señor Jesucristo y lo que
la grandiosa salvación que Él ha provisto, No podemos ser humillados. Ahora, dentro de esa masa de
gente soberba y orgullosa soberanamente Dios escogió a unos para salvación
mientras que a otros los endureció y esto estaba profetizado dice
el versículo once del capítulo ocho como está escrito Dios les
dio espíritu de estupor ojos con que no vean y oídos con que
no oigan hasta el día de hoy y David dice se ha vuelto su
convite en trampa y en y en red en tropezadero y en retribución
Sean oscurecidos sus ojos para que no vean y agobiales la espalda
para siempre. Hermanos, siempre ha sido así. A Dios no le tomó por sorpresa.
Dios eligió un pueblo para salvación y a los otros los dejó actuar
en su propia naturaleza. Las mismas cosas que Dios proveyó
para traer a su pueblo a Él son ante las cuales el corazón natural
responde con soberbia y con dureza de corazón. Hermanos, Pablo está hablando de lo que
Dios está haciendo en su tiempo, y es lo que Dios ha seguido haciendo
en su tiempo, en este tiempo, y hasta que termine el tiempo
de salvación. Y resumiendo, hermano, la salvación
No tiene nada que ver con descendencia genética. No importa si tus padres
son cristianos. No importa si desde... Hay gente
que dice que viene de cuna cristiana. Yo he ido por las tiendas a ver
dónde hay una cuna así y no hay cunas cristianas. Pero, hermano,
es una bendición que hayas sido influenciado por el Evangelio
desde tu más temprana edad. Pero la salvación no se hereda.
La salvación tiene todo que ver con confiar en el Señor Jesucristo,
y nada que ver con confiar en tu linaje. La salvación tiene
todo que ver con escuchar la voz de Dios. Hermanos, yo quiero
animarlos a que cada vez que vengan, procuren escuchar, escuchar. Que cada vez que vengan, procuren
que no haya distracción, que nada nos distraiga, porque la
fe viene por el oír, y por oír la palabra de Dios. Hermanos,
Dios siempre dentro de el Israel nacional ha tenido un remanente.
Fue así en el pasado. Dios no ha desechado a su pueblo.
La conversión de Pablo es un testimonio vivo de que Dios no
ha desechado a su pueblo. Y Pablo no era el único. Así
como en aquel tiempo de Elías, Dios tuvo un remanente, y ese
remanente, hermanos, fue por gracia. Que no se nos ocurra
pensar que fue de otra manera. es por gracia y solamente por
la gracia y solamente por la obra del Señor Jesucristo. Hermanos,
nunca busquemos que haya algo que nosotros podemos contribuir,
sino solamente confiar en la obra perfecta del Señor Jesucristo. Vamos a orar y pedir a Dios que
Que seamos hallados siempre confiando en el Señor Jesucristo. Que si
alguien nos pregunta, no nos asustemos que alguien nos pregunte,
¿en quién confías? Nosotros mismos preguntémonos,
¿en quién estoy confiando? Y pensemos en la salvación que
Cristo ha ganado y que sea el motivo de nuestro gozo diario,
que cada día nos estemos predicando ese evangelio que es sólo de
gracia, de recordando de esa salvación que es obra de Dios
de principio a fin. que podamos ver que es posible
caminar en victoria porque Él lo hará dice yo haré que no doblen
sus rodillas hermanos es siempre por gracia de Dios la salvación
es sólo por la gracia que Dios nos guarde de mezclar la salvación,
gracia y obras vamos a orar

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Joshua

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