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JC

(2''parte) ¿Todo Israel será salvo?

Romans 11:11-24
Joel Coyoc February, 8 2023 Video & Audio
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JC
Joel Coyoc February, 8 2023
Estudios en Romanos

El sermón “¿Todo Israel será salvo?” predicado por Joel Coyoc se centra en la doctrina de la salvación y el plan soberano de Dios para Israel y los gentiles, a partir de Romanos 11:11-24. El predicador argumenta que, a pesar de la incredulidad generalizada entre los judíos, Dios ha reservado un remanente escogido que es salvado por gracia, enfatizando que la salvación nunca ha dependido de las obras humanas. Coyoc expone cómo la transgresión de Israel ha llevado a la salvación de los gentiles y señala que el retorno a la fe de Israel es parte del plan divino transhistórico. Este mensaje tiene una gran significancia práctica para la comunidad cristiana, que debe entender su posición ante Dios como un acto de gracia y debe evitar la jactancia y la arrogancia ante otros, recordando que todos son igualmente dependientes de la misericordia de Dios.

Key Quotes

“Por gracia, ya no es por obras, de otra manera la gracia ya no es gracia.”

“Dios no tiene dos pueblos, Dios tiene un solo pueblo. Dios tiene un solo pueblo que es el Israel espiritual.”

“La verdadera fe no deja lugar para la jactancia. La razón es que si nosotros los gentiles comenzamos a jactarnos, estamos manifestando un peligroso síntoma de incredulidad.”

“La diferencia entre nosotros y otras personas es Dios que es rico en misericordia.”

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Salmo número sesenta y tres dice la palabra de Dios Dios
Dios mío eres tú de madrugada te buscaré mi alma tiene sed
de ti mi carne te anhela en tierra seca y árida donde no hay aguas
para ver tu poder y tu gloria, así como te he mirado en el santuario. Porque mejor es tu misericordia
que la vida, mis labios te alabarán y así te bendeciré en mi vida. En tu nombre alzaré mis manos,
como de meollo y de grosura será saciada mi alma, y con labios
de júbilo te alabará mi boca. Cuando me acuerde de ti en mi
lecho, cuando medite de ti en las vigilias de la noche, porque
has sido mi socorro, y así en la sombra de tus alas me regocijaré. Está mi alma apegada a ti, tu
diestra me has sostenido. pero los que para destrucción
buscaron mi alma caerán en los sitios más bajos de la tierra,
los destruirán a filo de espada, serán porción de los chacales,
pero el rey se alegrará en Dios, será alabado cualquiera que jura
por él, porque la boca de los que hablan mentira será cerrada. Amén. Cantamos el himno 504. Cuando la trompeta suene en aquel
día final, y que el alba eterna rompa en claridad. Cuando las naciones albas a su
patria lleguen ya, y que sea pasada lista lleve estar. Cuando allá se pase lista, cuando
allá se pase lista, cuando allá se pase lista, A mi nombre yo
feliz responderé. En aquel día sin nieblas, en
que muerte ya no habrá, y su gloria el Salvador impartirá. Cuando los llamados entren a
su celeste al hogar, y que sea pasada lista lleve estar. Cuando allá se pase lista, cuando
allá cuando allá se pase lista cuando allá se pase lista a mi
nombre yo feliz responderé Trabajemos por el Maestro desde el alba
vislumbrar, siempre hablemos de su amor y fiel bondad. Cuando todo aquí fenesca y nuestra
obra se sella, y que sea pasada, lista y he de estar. Cuando allá se pase lista, cuando
allá se pase lista cuando allá se pase lista a mi nombre yo
feliz responderé amén vamos a abrir nuestras biblias
en romanos capítulo once Dice la Palabra de Dios, digo
pues, ha desechado Dios a su pueblo en ninguna manera, porque
también yo soy israelita de la descendencia de Abraham de la
tribu de Benjamín. No ha desechado Dios a su pueblo,
al cual desde antes conoció. ¿O no sabéis qué dice de Elías
la Escritura? ¿Cómo invoca a Dios contra Israel
diciendo, Señor, a tus profetas han dado muerte, y tus altares
han derribado, y sólo yo he quedado, y procuran matarme? ¿Pero qué
le dice la divina respuesta? Me he reservado siete mil hombres
que no han doblado la rodilla delante de Baal. Así también,
aún en este tiempo, ha quedado un remanente escogido por gracia. Y si por gracia, ya no es por
obras, de otra manera la gracia ya no es gracia. Y si por obras,
ya no es gracia, de otra manera la obra ya no es obra. que pues
lo que buscaba Israel no lo ha alcanzado, pero los escogidos
sí lo han alcanzado, y los demás fueron endurecidos. Como está
escrito, Dios les dio espíritu de estupor, ojos con que no vean
y oídos con que no oigan hasta el día de hoy. Y David dice,
se ha vuelto su convite en trampa y red, en tropezadero y en retribución. sean oscurecidos sus ojos para
que no vean, y agóbiales la espalda para siempre. Digo pues, ¿han
tropezado los de Israel para que callesen? En ninguna manera. Pero por su transgresión vino
la salvación a los gentiles, para provocarles a celos. Y si
su transgresión es la riqueza del mundo, y su defección la
riqueza de los gentiles, ¿cuánto más su plena restauración? Porque
a vosotros hablo, gentiles, por cuanto yo soy apóstol a los gentiles,
honro mi ministerio. pero si en alguna manera pueda
provocar a celos, a los de mi sangre, y hacer salvos a algunos
de ellos, porque si su exclusión es la reconciliación del mundo,
¿qué será su admisión si no vida de entre los muertos? Si las
primicias son santas, también lo es la masa restante, y si
la raíz es santa, también lo son las ramas, Pues si alguno
de las ramas fueron desgajadas, y tú siendo olivo silvestre,
has sido injertado en lugar de ellas, y has sido hecho participante
de la raíz y de la rica savia del olivo. No te jactes contra
las ramas, y si te jactas, sabe que no sustentas tú a la raíz,
sino la raíz a ti. Pues las ramas, dirás, fueron
desgajadas para que yo fuese injertado. Bien, por su incredulidad
fueron desgajadas, pero tú por la fe estás en pie. No te ensobervezcas,
sino teme. Porque si Dios no perdonó a las
ramas naturales, a ti tampoco te perdonará. Mira pues la bondad
y la severidad de Dios. La severidad ciertamente para
con los que cayeron, pero la bondad para contigo, si permaneces
en esa bondad, pues de otra manera, tú también serás cortado. Y aun
ellos, si no permanecen en incredulidad, serán injertados, pues poderoso
es Dios para volverlos a injertar. Porque si tú fuiste cortado del
que por naturaleza es olivo silvestre, y contra naturaleza fuistes injertado
en el buen olivo, ¿cuánto más éstos, que son las ramas naturales,
serán injertados en su propio olivo? Porque no quiero, hermanos,
que ignoréis este misterio, para que no seáis arrogantes en cuanto
a vosotros mismos, que ha acontecido a Israel en endurecimiento en
parte, hasta que haya entrado la plenitud de los gentiles.
Y luego, todo Israel será salvo. Como está escrito, vendrá de
Sion el libertador, que apartará de Jacob la impiedad, y este
será mi pacto con ellos, cuando Dios quite sus pecados. Así que
en cuanto al evangelio, son enemigos por causa de vosotros, pero en
cuanto a la elección, son amados por causa de los padres. Porque
irrevocables son los dones y el llamamiento de Dios. Pues como
vosotros también en otro tiempo erais desobedientes a Dios, pero
ahora habéis alcanzado misericordia por la desobediencia de ellos,
así también estos ahora han sido desobedientes, para que por la
misericordia concedida a vosotros, ellos también alcancen misericordia. porque Dios sujetó a todos en
desobediencia para tener misericordia de todos. ¡Oh profundidad de
las riquezas, de la sabiduría y de la ciencia de Dios! ¡Cuán
insondables son sus juicios e inescrutables sus caminos! Porque ¿quién entendió
la mente del Señor y quién fue su consejero? ¿O quién le dio
a él primero para que le fuese recompensado? Porque de él, y
por él, y para él, son todas las cosas. A él sea la gloria
por los siglos. Amén. empezamos el domingo con el tema
es y así todo israel será salvo lo primero que estuvimos meditando
el domingo es que por más generalizada que esté la incredulidad de los
judíos dios siempre se ha reservado un remanente escogido por gracia
vimos primero como pablo se pone como ejemplo mismo de que dios
no ha desechado a su pueblo después Para mostrar que no es un caso
aislado, él habla de un hecho que ocurrió en el tiempo de Elías
y cómo aún allí se hace claramente notorio que es el obrar de Dios
por medio de su gracia, que se ha reservado un remanente, un
remanente y aún en el mismo antiguo testamento se nos presenta que
siempre la salvación ha sido por la gracia soberana de Dios,
Dios es el que hace la obra, él es el que hizo que aquellos
no doblaran sus rodillas ante Baal. Vamos a ver el segundo punto
como Pablo está respondiendo la pregunta si Dios ha desechado
a su pueblo y lo que Pablo hace en los versículos del once al
veinticuatro es demostrarnos o explicarnos la manera en que
Dios ha estado salvando a judíos y gentiles para cumplir sus propósitos
soberanos. Del versículo 11 hasta el versículo
32, versículo 11 al versículo 24, Pablo va a explicarnos la
forma en que Dios ha estado obrando para cumplir sus propósitos soberanos,
salvando tanto a judíos y a gentiles. Algo en lo cual Pablo se detuvo
en los primeros versículos es en hacer énfasis en que el asunto
fundamental y relevante e importante y central en la salvación no
es la raza, sino es la gracia de Dios. También se tomó el tiempo
de explicar que las obras y la gracia son mutuamente excluyentes. No puede haber una mezcla en
nuestra salvación, o es por gracia, o es por obras. Y es por gracia. Nunca, nunca en ningún tiempo
nadie se ha salvado por sus obras. Todos los que hemos sido salvados
hemos sido salvados por las obras del Señor Jesucristo. Ahora,
lo que Pablo empieza a explicarnos en los versículos del 11 al 22
al 24 es una descripción de cómo es que Dios ha estado obrando
esta salvación. Versículo 11. dice en el versículo once, digo
pues, ha tropezado Israel para que cayese en ninguna manera,
pero por su transgresión vino la salvación a los gentiles para
provocarles aselo. Y Pablo nos está mostrando aquí
qué es lo que Dios está haciendo, cómo es que su transgresión,
su pecado, su aborrecimiento del Mesías estaba también considerado
dentro del plan soberano de Dios, porque a través de eso, la salvación
iba a venir a los gentiles. Podemos ver de nuevo en el versículo
trece que dice, porque a vosotros hablo gentiles, por cuanto yo
soy apóstol a los gentiles, honro mi ministerio, pero sin alguna
manera pueda provocar a celos a los de mi sangre y hacer salvos
a algunos de ellos. Y alguien ha explicado que es
como el mar que se está moviendo. y el mar se está moviendo y las
olas de la gracia de Dios que vienen y chocan el muro de la
rebelión de los judíos. Y al chocar ahí regresan y bañan
las playas de los gentiles. Y cuando los judíos elegidos,
cuando los judíos elegidos, los verdaderos elegidos, el verdadero
Israel, aquellos que siendo descendientes físicos de Abraham, están considerados
dentro del verdadero Israel porque son de la fe de Abraham por gracia.
Cuando ellos miran cómo esos gentiles están siendo benditos
con toda bendición espiritual en los lugares celestiales en
Cristo. Cuando ellos miran cómo Dios ha derramado su bendición
sobre ellos, pues Dios obra en sus corazones de tal forma que
ellos creen. Y Dios ha estado haciendo eso
a lo largo de los siglos. Dios empezó en aquel tiempo que
estaba el apóstol Pablo, y el apóstol Pablo está hablando de
lo que está ocurriendo en ese tiempo. Dice en el versículo
catorce, hay una expresión que muestra que está hablando del
tiempo presente. Dice, pero si en alguna manera pueda provocar
a celos a los de mi sangre y hacer salvos a algunos de ellos. Y
Pablo está mostrando que esto es el obrar de Dios en todas
las épocas, a partir del rechazo de los judíos del Mesías. Él
va a estar obrando de esta manera, provocando a celos. Por su desobediencia,
la bendición cae sobre los gentiles elegidos, soberanamente, sobre
aquellos gentiles como nosotros, yucatecos, mexicanos, y de cualquier
otra nacionalidad que no son que no son judíos. Y Dios derrama
su bendición, su salvación, su gran salvación. Los bendice con
toda bendición espiritual porque chocan el muro de la rebelión
de los judíos. y es Pablo está mostrando aquí
que pues en ese mismo chocar pues el muro se va debilitando
y en ese debilitamiento de ese muro pues aquellos judíos que
también han sido elegidos igual que los gentiles de pura gracia
no por algo en ellos no porque son descendientes físicos sino
por la pura gracia de Dios ellos vienen también a la salvación
por la fe en el Señor Jesucristo Ahora, el apóstol Pablo está
siendo siempre presente en todo este capítulo, hablando del tiempo
presente, de cómo Dios está obrando en la salvación, en la salvación
de su pueblo. Y un asunto importante que recordar,
que ahora Pablo va a recalcar en estos versículos, es recordarnos,
hermanos, Dios no tiene dos pueblos, Dios tiene un solo pueblo. Dios
tiene un solo pueblo que es el Israel espiritual, que está compuesto
tanto de descendientes físicos de Abraham, como de personas
que no somos descendientes físicos de Abraham, pero que Dios nos
ha dado, por su gracia, la misma fe que le dio a Abraham. Dios
ha querido revelarse a nosotros y nos ha dado el don de la fe
y del arrepentimiento. Y somos, por lo tanto, el verdadero
Israel. Los que hemos sido circuncidados,
no en la carne, sino en el corazón. Y Pablo va, esta, esta, una de
las cosas que debemos recordar es que esta carta es una carta
pastoral. Aquí Pablo no está enseñando
precisamente eventos futuros o eventos del porvenir o profecía
bíblica. Pablo está procurando pastorear
a una iglesia. Y Pablo va a tratar con un problema
en estos versículos. Después de explicar y recordarnos
cómo Dios está obrando, Pablo va a empezar a enfrentar un problema
que es un problema que nosotros traemos de nacimiento. De nacimiento
nosotros nacemos teniendo un concepto demasiado alto de nosotros
mismos. De nacimiento nosotros nacemos
pues en rebelión contra Dios y por lo tanto arrogantes. De
antemano nosotros nacemos pensando que Dios nos debe algo. Y esto
es un asunto con el cual los creyentes tenemos que ser vigilantes. Es evidente que en la iglesia
había un... su mayoría, la mayoría de su
iglesia eran gentiles. En el capítulo 14 el apóstol
Pablo va a tratar con problema porque algunos hermanos gentiles
estaban menospreciando a los hermanos judíos y de pronto se
daba una situación de conflicto porque algunos de los hermanos
gentiles estaban sufriendo persecución por parte de los judíos no creyentes.
Hermanos, a lo largo del tiempo ha habido dentro de la historia
cuando tenemos que hay algunas cosas que tenemos que recordar
muy claras y que tenemos que tener presentes. Yo le doy gracias
a Dios porque me lo ha enseñado y porque a veces uno está, uno
piensa de la iglesia como un refugio y es verdad, es un refugio. Uno piensa de la iglesia, el
culto, la reunión de los santos como un lugar reconfortable y
es correcto porque somos reconfortados por la palabra de Dios, pero
al fin y al cabo los creyentes redimidos pero pecadores redimidos
que Dios está transformando y una de las cosas que tenemos que
recordar es que en la iglesia el apóstol Pablo escribió y dijo
que él tenía peligros no sólo fuera sino peligros dentro y
recordar que dentro de la iglesia hay trigo y hay cizaña. No nos corresponde a nosotros
estar viendo quién es trigo y quién es cizaña, ni siquiera estar
arrancando, dijo el Señor, no sea que es tratando de arrancar
la cizaña, arranques el trigo. Y el apóstol Pablo va a hacer
una exhortación importante porque se estaba dando una situación
que el explicar, Pablo está explicando cómo obra a Dios, porque Pablo
quiere que los hermanos puedan tener una admiración, un asombro. De hecho, Pablo va a terminar
este capítulo con adoración, con una explosión de adoración,
asombrado por la manera en que Dios está obrando para salvación,
tanto de judíos como de gentiles. Y hermanos, Pablo va a empezar
a explicar y dice, Versículo 15 dice, porque si
su exclusión es la reconciliación del mundo, ¿qué será su admisión
sino vida de entre los muertos? y Pablo está llamando nuestra
atención a la obra milagrosa y poderosa de Dios de salvación.
Él está acumulando argumentos sobre argumento primero mostrándonos
que pues Dios no ha rechazado totalmente a su pueblo y nunca
va a rechazar a su pueblo. Su pueblo es un pueblo que él
amó y escogió en Cristo desde antes de la fundación del mundo.
El hecho de que los judíos en su mayoría sean incrédulos Y
no alcancen la bendición de los pactos hechos con sus padres.
No quita la fidelidad del cumplimiento de la promesa de Dios, porque
recuerde que hay un Israel dentro de Israel, el Israel espiritual
y el verdadero Israel que está integrado de judíos, pero también
de gentiles elegidos por gracia. Y Pablo está llamando la atención
a que pensemos qué es lo que significó su exclusión y maravillarnos
cómo El hecho de que ellos sean admitidos, aquellos que son elegidos,
pues es vida de entre los muertos. Pablo va a recordarnos si la
primicia son santas y está hablando acerca de, pues la primicia es
Abraham, Isaac, Jacob. Dice, también lo es la masa restante
y si la raíz es santa también lo son las ramas dice pues si
algunas de las ramas fueron desgajadas y tú siendo olivo silvestre ha
sido injertado en el lugar de ellas y ha sido hecho participantes
de la raíz de la rica sabe del olivo no te jactes contra las
ramas y aquí pablo está dando una exhortación antes de venir
a cristo la naturaleza del no creyente es arrogancia pero El
creyente puede volver a pecar de arrogancia. Y había un problema
de jactancia, y eso era lo que estaba llevando a que algunos
gentiles se estuvieran maltratando a hermanos judíos, porque se
estaban jactando. Y dicen, no te jactes contra
las ramas. Y si te jactas, sabe que no sustentas tú a la raíz,
sino a la raíz a ti. Pues las ramas, dirás, fueron
desgajadas para que yo fuese injertado. Quizá nos podemos
sentir muy bien porque, bueno, estamos ocupando su lugar, y
es estar perdiendo de vista totalmente el Evangelio. Por eso Pablo ha
insistido en que es por gracia, en que no hay mérito en el hombre.
y dice Pablo en el versículo veinte, bien por su incredulidad
fueron desgajadas, pero tú por la fe estás en pie, no te sobrebescas. Y nosotros pudiéramos contar
las veces que Pablo está hablando de esto y ha dicho en el versículo
dieciocho en el versículo veinte Y aún en el versículo 25 vuelve
a mencionar, dice, porque no quiero, hermanos, que ignoréis
este misterio para que no seáis arrogantes en cuanto a vosotros
mismos. Hermanos, el apóstol está tratando pastoralmente y
pastoreando el corazón de algo que es un peligro de nuestro
corazón. Y es un peligro de nuestro corazón el olvidar, y Pablo va
a recordar quién es en realidad el verdadero Israel. Al final
de cuentas, dice, tú estás injertado y recuerda que tú no eres quien
sustenta al olivo, sino el olivo te sustenta a ti. Y Pablo está
usando la figura para recordarnos verdad, al fin de cuentas, ¿Quién
es el verdadero Israel? Y es que el verdadero Israel
en realidad es nada más y nada menos que el Señor Jesucristo.
Él es el verdadero Israel. El apóstol va a citar lo que
está explicándonos acá en cuanto a quién es el olivo y quién sustenta
a quién. Lo va lo ha explicado en algunas otras de sus cartas, cuando se dio la promesa, se
le dijo a Abraham, no tus simientes, como si fueran muchas, sino tu
simiente, y él dice, ¿la cual simiente es Cristo? Y esto está
de acuerdo con la palabra del mismo Señor Jesucristo que dice,
yo soy la vid verdadera, mi padre es el labrador. Y cuando Jesús
cita esto, está hablando del cuando el profeta Isaías dijo
y habló explicando a Israel como una viña, que había sido cuidada,
y era una vid escogida, y no obstante se esperaba que diera
buenas uvas. Nosotros no conocemos muy bien
la cultura vinícola, pero por lo que la Biblia dice, podemos
entender que hay algunas uvas que no son cultivadas, que son
salvajes, y que Isaías dice que da uvas agrias. Y se hizo todo
lo que había que hacer con esta bit, y esa bit que está diciendo
que se le hizo todo lo que había que hacerle, y al final dio de
todos modos uvas agrias. Esa es la nación de Israel. Y por eso Jesús después dice,
yo soy la bit verdadera, mi padre es el labrador. Y Pablo está
tomando aquí esa figura y está hablando, sí, algunos los judíos
que eran de esa vid, pero al final la vid escogida, la vid
preciosa es el Señor Jesucristo. Y en el Señor Jesucristo han
sido desgajados aquellos que dice, a lo suyo vino y los suyos
no le recibieron, mas a todos los que le recibieron, a los
que creen en su nombre les dio potestad de ser hechos hijos
de Dios. y en esa vid se han injertado tanto judíos como gentiles
escogidos por gracia y pablo está llamando la atención que
es lo que hace a cada persona que se mantenga la vid y lo que
hace a la persona mantener en la vida es la obra de dios que
le ha dado la fe y cuando dios es el que ha dado la fe esa fe
va a permanecer Si tu fe o tú dices que has experimentado
algo con el Señor y no hay permanencia, es que en realidad no es una
obra que Dios está haciendo. Y Pablo toma el tiempo para llamar
la atención y dice, en versículo 20, no te ensoberbescas. Hermanos,
esto nos hace saber que a un creyente verdadero puede correr
el riesgo de pronto de estar en soberbia. Algo es seguro,
si somos creyentes verdaderos y estamos en soberbia, Dios no
nos va a dejar así, porque Dios disciplina a todo aquel que toma
por hijo. Pero Pablo va a hablar acerca de un peligro que nunca
podemos entender aquí, versículo veintiuno dice, pero si Dios
no perdonó a las ramas naturales, a ti tampoco te perdonará, mira
pues la bondad y la severidad de Dios, la severidad ciertamente
para con los que cayeron, pero la bondad para contigo, si permaneces
en esa bondad, pues de otra manera, tú también serás cortado. Y el
apóstol Pablo aquí de ninguna manera está enseñando que alguien
puede perder su salvación. Nadie que Dios le ha dado salvación
va a perder su salvación. Si un creyente es verdadero creyente
y está ensobervecido, y la manera en que esta soberbia se manifestó
fue en menosprecios, en conflictos, criticándose, viendo a los demás
como por encima del hombro. Si es verdadero hijo, Dios lo
va a traer de vuelta. Pero hay un peligro, porque la
soberbia está manifestando algo. ¿Y qué es lo que la soberbia
manifiesta? La soberbia, Pablo está llamando la atención aquí
porque es probable que te estés creyendo que estás en la vid,
cuando en realidad no estás en la vid, porque la soberbia es
un síntoma de falta de fe. No hay lugar, así como no hay
lugar para la gracia y las obras, no hay lugar para la fe y la
soberbia. También son mutuamente excluyentes.
Es que, ¿qué es lo que creemos por fe? Lo que creemos por fe
es que somos miserables. Lo que creemos por fe es que
no somos mejores que nadie, no somos mejor que los judíos. cuando
ha habido distorsiones del evangelio mucho tiempo en la edad media
por ejemplo los judíos la nación judía fue matada por supuestos
cristianos porque los culpaban de haber matado al señor jesucristo
y ellos padecieron persecuciones como pueblo Pero lo que estaban
mostrando estas personas que los mataban era soberbia. Era
su incredulidad que se manifestaba en soberbia. Se sentían mejor
que los judíos. Y había que matar judíos porque
ellos mataron a Cristo. Y eso es incredulidad. Porque
creer el Evangelio es creer yo fui el culpable de la muerte
del Señor Jesucristo. Si bien yo no estuve físicamente
ahí, Hermanos, tengamos por seguro que si hubiéramos estado ahí,
hubiéramos hecho exactamente lo mismo. Es por gracia. No es que los judíos mataron
al Señor Jesucristo. Él fue molido por mis pecados.
El castigo de nuestra paz fue sobre Él y por su llaga fuimos
nosotros curados. Y el apóstol está advirtiendo
porque el que tiene su salvación jamás le será quitada la salvación. Pero aquí está advirtiendo para
aquellos que puedan pensar que tienen salvación y se está mostrando
un síntoma que es totalmente contrario a la realidad de tener
fe en el Señor Jesucristo. Y eso, hermanos, nos llama a
nosotros, cristianos de este siglo, ¿Cómo es que nosotros
vemos a la gente de afuera? ¿Cuál es nuestra actitud cuando
nosotros pensamos, por ejemplo, en esos que están haciendo sus
marchas para promover una agenda que es contraria a la moral judeocristiana? Y pensamos en esos... paganos,
que están promoviendo esas cosas, mirándolos debajo de nuestro
hombro, que Dios nos guarde, porque es posible que eso está
manifestando incredulidad en nuestro corazón, porque no somos
mejor que nadie. La razón que no estamos allá
es porque Cristo nos ha salvado, pero es muy probable que si el
Señor no nos hubiera salvado, capaz y que seríamos los líderes
de promover todas esas cosas que son contrarias a la verdad
de Dios. Seríamos tan enemigos del Evangelio. Es que Él quiso reconciliarnos
consigo. Hermanos, nos tienen que mantener
en humildad el hecho de recordar, no hay mérito en nosotros. Es
obra del Señor. Él quiso injertarnos. Y no olvidemos
algo. Pablo está yendo a un punto muy
fuerte. Tú eras la rama de cualquier
bit salvaje. y por gracia el Señor te quiso
injertar en una vid que tiene una rica sabia que hace que se
produzcan frutos dulces el fruto del Espíritu Santo. Romanos capítulo 3 versículo
27 Dice, ¿Dónde está la jactancia? ¿Queda excluida? ¿Por cuál ley? ¿Por la de las obras? No, sino
por la ley de la fe. Hermanos, aquí está explicado,
si hay verdadera fe, no hay lugar para la jactancia. En el momento
en que empezamos a jactarnos de algo, en ese momento debemos,
si somos creyentes, invocar el nombre del Señor que nos salve
de nuestra jactancia, porque nos estamos deslizando, porque
estamos dejando de ver que toda la obra de salvación es de principio
a fin obra del Señor, que no somos salvos porque nosotros
somos mejores que alguien, no somos mejores absolutamente que
nadie. El Apóstol Pablo lo ilustra no
sólo en su enseñanza, sino en su... Él se pone mismo de ejemplo. Cuando Él habla y Él dice, palabra
fiel es esta y digna de ser recibida por todos, que Cristo Jesús vino
a salvar a los pecadores. Y Él no dice de los cuales ustedes
son los primeros. Él dice de los cuales yo soy
el primero. Y hermanos, no hay lugar para
la jactancia. La fe verdadera no deja lugar
para la jactancia. La razón es que si nosotros los
gentiles comenzamos a jactarnos, estamos manifestando un peligroso
síntoma de incredulidad. Recordemos, hermanos, la diferencia
entre nosotros y otras personas es Dios que es rico en misericordia. Dios que es rico en misericordia
es la única diferencia. La diferencia entre nosotros
y gente que no es creyente lo hace la misericordia rica de
Dios. La diferencia entre nosotros
y otros creyentes que pueden, en un momento dado, no entender
cosas, Lo hace la gracia de Dios. Cuando yo, la Escritura dice,
si alguno es sorprendido en una falta, vosotros que sois espirituales,
restaurarle con espíritu de qué? De mansedumbre, considerante
a ti mismo, no sea que también seas tentado. Hermanos, poder
recordar siempre Si Dios providencialmente trae algo a mi vista, es ir con
espíritu de mansedumbre, sacando primero la viga de mi ojo para
ayudar a mi hermano a sacar la paja de su ojo, porque no soy
mejor que nadie. Si yo no he hecho lo que él está
haciendo, es solamente porque la gracia de Dios me ha guardado.
De lo contrario, hermanos, si no es por la gracia y la misericordia
de Dios, sólo hay una cosa que podemos hacer, y eso tenemos
que recordarlo. Pecar. Por eso el Señor Jesús
dijo, separados de mí, y siempre con relación a la vid verdadera,
separados de mí, nada podéis hacer sino solamente pecar. Es todo lo que se puede hacer
separado del Señor Jesucristo. La verdadera fe no tiene nada
de que jactarse. La salvación no es compatible
con la jactancia. Alguien que es salvo no se está
jactando. Pablo está advirtiendo aquí no
a verdaderos creyentes, sino Pablo está llamando la atención
a gente que se cree creyente, pero está evidenciando un fruto
que no es compatible con la obra del Espíritu Santo, porque no
hay lugar alguno para la jactancia. Dice, Y aún, dice versículo veintitrés,
y aún ellos, si no permanecen en credulidad, serán injertados,
pues poderoso es Dios para volverlos a injertar. Porque si tú fuiste
cortado del que por naturaleza es olivo silvestre, y contra
naturaleza fuiste injertado en el buen olivo, ¿cuánto más estos,
que son las ramas naturales, serán injertados en su propio
olivo? Hermanos, no olvidemos, siempre
va a ser un peligro latente. El Apóstol Pablo usa una palabra
donde dice... dice el versículo veintidós,
mira pues la bondad y la severidad de Dios, la severidad ciertamente
para con los que cayeron, pero la bondad para contigo, y dice,
sí permaneces en esa bondad. Y hermano, la prueba de que tú
un día has venido al Señor Jesucristo es que estás permaneciendo en
el Señor Jesucristo. La prueba de que has creído en
el Señor Jesucristo es que sigues creyendo en el Señor Jesucristo.
La prueba de que te has arrepentido un día es que sigues arrepintiéndote.
Habla de permanencia, la misma cosa que el Señor dijo, si vosotros
permanecéis en mí, mis palabras permanecen en vosotros. Yo soy
la vid verdadera, mi padre es el labrador, todo pámpano que
en mí no permanece, no puede llevar fruto. Y es permanencia. Pablo no está de ninguna manera
hablando de una pérdida de salvación, sino está hablando de aquellos
que creen tener salvación. Y la prueba de que tienes salvación
es que permaneces. La prueba de que tienes salvación
es que creíste una vez, pero continúas creyendo. La prueba
es de que te continúas arrepintiendo. El apóstol Pablo nos llama la
atención hacia dos cosas de Dios en su carácter, la bondad y la
severidad de Dios. Y qué importante es que nosotros
podamos reflexionar en la bondad y en la severidad de Dios. Dios
es bueno. Su mayor bondad se ha manifestado
en Jesucristo al enviar a Cristo para salvar a su pueblo de sus
pecados, a un pueblo que merecía únicamente su ira, su indignación,
su destrucción, todo lo desfavorable del Señor, y sin embargo Él mostró
su bondad y su rica misericordia al enviar al Señor Jesucristo.
Envió, ha mostrado su bondad al proveer todo lo que se requiere
para la salvación. No sólo provee yo el Salvador,
Él provee la fe salvadora. Él es el que nos da la capacidad
de creer. Además, es la razón por la que
no hay lugar para la jactancia, porque estábamos muertos y no
podíamos hacer absolutamente nada. Si nosotros entendimos
fue porque Él nos dio vida. Si nosotros creímos es porque
Él nos dio el don de la fe. Si nosotros estamos en Cristo
es porque Él nos trajo al Señor Jesucristo. Hermanos, eso es
bondad de Dios. cuando miramos que nosotros no
dimos nada y que no hay nada en nosotros para que el Señor
haga eso, lo que debe haber en nuestro corazón es gratitud,
es compasión, es amor por los perdidos, sea que sean judíos
o sea que sean gentiles. Hermanos, que Dios nos enseñe
también a tener una correcta actitud hacia los judíos. Hay
gente que cree que todo lo que haga la nación que se llama Israel
hay que celebrarlo porque son el pueblo de Dios. Hermanos,
el pueblo de Dios es uno, y está compuesto de judíos y de gentiles. Es un pueblo de Dios que es,
porque está en Cristo, que es la vid verdadera. Por eso es
un solo pueblo, es un solo árbol, es una sola vid. Es aquellos,
tanto descendientes físicos como no descendientes físicos, pero
que Dios ha elegido por gracia, están injertados en esa vid verdadera.
Ese es el pueblo de Dios, el verdadero Israel. Hermanos, debemos
de orar como oramos por salvación, tanto de gentiles como de judíos. Y la manera en que van a ser
salvos es por la proclamación del Evangelio. Orar para que
se les predique el Evangelio. Aún siguen en incredulidad generalizada. Y Dios sigue obrando, salvando. Ellos rechazan y siguen rechazando
y Dios sigue salvando gentiles en México y en otros países. Y Dios sigue salvando también
judíos en México y en otros países. Y nuestra actitud debe ser nunca
de pensar ellos mataron al Señor Jesucristo. Eso es no haber comprendido
el Evangelio. Recuerde, el castigo de nuestra
paz fue sobre Él y por su llaga fuimos nosotros curados. Nosotros
fuimos culpables de la muerte del Señor Jesucristo, tanto como
los judíos escogidos. Él murió por los pecados de su
pueblo. por su pueblo mexicano, por su
pueblo norteamericano, por su pueblo canadiense, por su pueblo
israelí, él murió por una gran multitud que nadie puede contar
de todo linaje, de toda lengua, de todo pueblo y de toda nación.
Hermanos, poner los ojos en el Señor Jesús. Si no nosotros descuidamos
Poner la mira donde Dios ha dicho, vamos a pecar de jactancia. Vamos
a creer que nosotros somos los que nutrimos a la vida, cuando
en realidad recibimos todo de la vida. Cuando nosotros no ponemos
la vista en el Señor Jesucristo, vamos a pensar que nosotros somos
mejores que otros. Cuando yo miro a otros esposos
puedo llegar a pensar que yo soy el modelo de esposo. Pero cuando pongo los ojos en
el Señor Jesucristo puedo mirar que como esposo soy un fracaso. Pero que Cristo ha hecho provisión
por mi fracaso y que en Él hay poder para crecer a su imagen
y semejanza. Y en cada área de nuestra vida
somos llamados, hermanos, a poner los ojos en el Señor Jesucristo.
Él es el autor y el consumador de nuestra fe. Nosotros solo
somos recipientes. Que recordemos, el apóstol Pablo
estaba esto hecho carne en su propio corazón, y cada vez que
escribía, él decía, por ejemplo, tenemos este tesoro en vasos
de barro para que la excelencia del poder sea de Dios y no de
nosotros. Hermanos, no hay lugar para la
jactancia. Dios resiste a los soberbios,
da gracia a los humildes. En su obra de salvación ocurre,
porque una de las cosas que Él hace es tirar todo nuestro orgullo
hasta la tierra. Es cuando Él nos muestra que
somos verdaderamente unos miserables, que no tenemos Absolutamente
nada que ofrecer, sino todo que recibir de Él. Y lo he dicho
otras veces, pero es lo que sucedió con Job. Al final Él dice, de
oídas te había oído, ahora mis ojos te ven, por tanto me aborrezco
y me arrepiento en polvo y ceniza. Es lo que ocurrió con el mismo
apóstol Pablo. Él estaba sintiéndose muy grande
y muy jactancioso y él pensó que iba a acabar con la iglesia
del Señor Jesucristo. Pero el Señor lo tiró de su caballo
y ahí él reconoció a Cristo como Señor y de eso se mantuvo durante
toda su vida. Eso fue lo que ocurrió al salmista
cuando él dice, bueno mes haber sido humillado antes que sea
humillado, descarriado andaba. Hermano, que Dios quite expresiones
de nuestro corazón que reflejen soberbia. Que Dios quite expresiones
de nuestro corazón de pensar que no hay nada que nadie pueda
enseñarnos. En verdad, hay mucho que Dios
quiere usar a su pueblo para enseñarnos. Somos llamados a
exhortarnos unos a otros, somos llamados a la predicación para
nuestra instrucción. Hermanos, ser humildes entre
hermanos, ser humildes hacia gentes de otras culturas, de
otros pueblos, ser humildes y orar por judíos, por sirios, por libaneses
y por gente que Dios quiera salvar de todo el mundo. Humillados,
pues, bajo la poderosa mano del Señor, dice, y Él los exaltará
cuando fuere tiempo. Y la única exaltación es en Cristo,
porque en Él nos ha bendecido con toda bendición espiritual
en los lugares celestiales en Cristo. Vamos a orar.

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Joshua

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