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JC

Pasión por Dios

Romans 1:8-15
Joel Coyoc April, 6 2022 Video & Audio
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JC
Joel Coyoc April, 6 2022
Estudios en Romanos

La sermón de Joel Coyoc, titulado "Pasión por Dios", aborda el tema central de la pasión por Dios en relación con la fe y la comunidad cristiana, utilizando Romanos 1:8-15 como texto de base. El predicador argumenta que la verdadera pasión por Dios debe preceder y guiar todas las otras pasiones, incluyendo la pasión por las almas y la Palabra. Coyoc subraya que el apóstol Pablo muestra su gratitud y amor hacia la iglesia a través de la oración y la búsqueda de comunión, enfatizando la importancia de estar presente en la comunidad de fe. Se destaca la necesidad de una fe viva que refleje la gloria de Dios, apoyada en el evangelio y la obra redentora de Cristo, que debe motivar a los creyentes a predicar y vivir su fe con ardor. La sermón culmina en la enseñanza de que la pasión genuina por Dios se manifiesta en la gratitud hacia los hermanos y en el deseo constante de edificación mutua dentro de la iglesia.

Key Quotes

“No hay manera de tener una correcta pasión por las almas si no tenemos pasión por Dios.”

“La pasión por Dios es pasión por su iglesia.”

“Dios produce en nosotros el querer como el hacer.”

“Hermanos, cuando oramos, que Dios nos guarde de llegar a pensar que es una simple fórmula para terminar la oración.”

Sermon Transcript

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La Palabra de Dios dice, Pablo,
siervo de Jesucristo, llamado a ser apóstol, apartado para
el Evangelio de Dios que él había prometido antes por sus profetas
en las santas Escrituras. acerca de su Hijo, nuestro Señor
Jesucristo, que era del linaje de David según la carne, que
fue declarado Hijo de Dios con poder, según el espíritu de santidad,
por la resurrección de entre los muertos, y por quien recibimos
la gracia y el apostolado, para la obediencia a la fe en todas
las naciones, por amor de su nombre, entre las cuales estáis
también vosotros, llamados a ser de Jesucristo. A todos los que
estáis en Roma, amados de Dios y amados a ser santos, gracia
y paz a vosotros de Dios nuestro Padre y del Señor Jesucristo.
Primeramente, doy gracias a mi Dios mediante Jesucristo con
respecto a todos vosotros, de que vuestra fe se divulga por
todo el mundo, porque testigo me es Dios a quien sirvo en mi
espíritu en el Evangelio de su Hijo. de que sin cesar hago mención
de vosotros siempre en mis oraciones, rogando que de alguna manera
tenga al fin, por la voluntad de Dios, un próspero viaje para
ir a vosotros. Porque deseo veros, para comunicaros
algún don espiritual, a fin de que seáis confirmados. Esto es
para ser mutuamente confortados por la fe que nos es común a
vosotros y a mí. Pero no quiero, hermanos, que
ignoréis que muchas veces me he propuesto ir a vosotros, pero
hasta ahora he sido estorbado, para tener también entre vosotros
algún fruto como entre los demás gentiles. A griegos y a no griegos,
a sabios y a no sabios soy deudor, así que en cuanto a mí, pronto
estoy a anunciaros el evangelio también a vosotros que estáis
en Roma. Porque no me avergüenzo del Evangelio,
porque es poder de Dios para salvación a todo aquel que cree,
al judío primeramente y también al griego. Porque en el Evangelio
la justicia de Dios se revela por fe y para fe, como está escrito,
más el justo por la fe vivirá. Porque la ira de Dios se revela
desde el cielo contra toda impiedad e injusticia de los hombres que
detienen con injusticia la verdad. Porque lo que de Dios se conoce
les es manifiesto, pues Dios se lo manifestó. Porque las cosas
invisibles de él, su eterno poder y deidad, se hacen claramente
visibles desde la creación del mundo, siendo entendidas por
medio de las cosas hechas, de modo que no tienen excusa. pues
habiendo conocido a Dios, no le glorificaron como a Dios ni
le dieron gracias, sino que se embanecieron en sus razonamientos,
y su necio corazón fue entenebrecido. Profesando ser sabios, se hicieron
necios, y cambiaron la gloria del Dios incorruptible, en semejanza
de imagen de hombre corruptible, de aves, de cuadrúpedos y de
reptiles. por lo cual también Dios los
entregó a la inmundicia en las concupiscencias de sus corazones,
de modo que deshonraron entre sí sus propios cuerpos, ya que
cambiaron la verdad de Dios por la mentira, honrando y dando
culto a las criaturas antes que al Creador, el cual es bendito
por los siglos. Amén. Por esto Dios los entregó
a pasiones vergonzosas, pues aún sus mujeres cambiaron el
uso natural por el que es contra naturaleza. Y de igual modo también
los hombres, dejando el uso natural de la mujer, se encendieron en
su lascivia unos con otros, cometiendo hechos vergonzosos hombres con
hombres, y recibiendo de sí mismos la retribución debida a su extravío. Como ellos no aprobaron tener
en cuenta a Dios, Dios los entregó a una mente reprobada para hacer
cosas que no convienen, estando atestados de toda injusticia,
fornicación, perversidad, avaricia, maldad, llenos de envidia, homicidios,
contiendas, engaños y malignidades. murmuradores, detractores, aborrecedores
de Dios, injuriosos, soberbios, altivos, inventores de males,
desobedientes a los padres, necios, desleales, sin afecto natural,
implacables, sin misericordia, quienes habiendo entendido el
juicio de Dios, que los que practican tales cosas son dignos de muerte,
no sólo las hacen, sino que también se complacen con los que las
practican. Vamos a meditar los versículos
del 8 al versículo 15, que dice, primeramente doy gracias a mi
Dios mediante Jesucristo con respecto a todos vosotros. de
que vuestra fe se divulga por todo el mundo, porque testigo
me es Dios a quien sirvo en mi espíritu en el Evangelio de su
Hijo, de que sin cesar hago mención de vosotros siempre en mis oraciones,
rogando que de alguna manera tenga al fin, por la voluntad
de Dios, un próspero viaje para ir a vosotros. porque deseo veros
para comunicaros algún don espiritual a fin de que seáis confirmados. Esto es para ser mutuamente confortados
por la fe que nos es común a vosotros y a mí. Pero no quiero, hermanos,
que ignoréis que muchas veces me he propuesto ir a vosotros,
pero hasta ahora he sido estorbado para tener también entre vosotros
algún fruto como entre los demás gentiles. A griegos y a no griegos,
a sabios y a no sabios soy deudor, así que en cuanto a mí, pronto
estoy a anunciaros el Evangelio, también a vosotros que estáis
en Roma. Quiero leer el pasaje en otra
traducción que dice, en primer lugar, por medio de Jesucristo
doy gracias a mi Dios por todos ustedes, y porque su fe se difunde
por todo el mundo. Dios, a quien sirvo con todo
mi corazón, predicando el evangelio de su Hijo, es testigo de que
les recuerdo, de que los recuerdo siempre en mis oraciones, y de
que en ellas le ruego que, si es su voluntad, me conceda que
por fin pueda ir a visitarlos. porque deseo verlos para impartirles
algún don espiritual a fin de que sean fortalecidos, es decir,
para que nos fortalezcamos unos a otros con esta fe que ustedes
y yo compartimos. Pero quiero que sepan, hermanos,
que muchas veces me propuse ir a visitarlos para tener también
entre ustedes algún fruto, como entre los otros hermanos no judíos. Pero hasta ahora he encontrado
obstáculos. Estoy en deuda con todos, sean
griegos o no griegos, sabios o no sabios. Así que, por mi
parte, estoy dispuesto a anunciarles el evangelio también a ustedes,
los que están en Roma. como ya vimos es el apóstol Pablo
que Dios utilizó para describir esta epístola. Nuestro tema hoy
es pasión por Dios. Dentro del ambiente evangélico
se escucha a personas llamándonos a tener pasiones. Y algunos llaman
a la gente, hay que tener pasión por las almas. Y van haciendo
mucho énfasis en que seamos gente que tenga pasión por las almas. Otros dicen que lo que hay que
tener es pasión por la palabra. Y no es incorrecto que tengamos
pasión por las almas. Pero tampoco es incorrecto tener
pasión por la palabra. Sin embargo, en la historia de
la redención podemos ver personas que tuvieron pasión, pasión por
la palabra. Y ayer platicando con una persona,
animándolo a congregarse, y me dijo que él se está congregando.
Y yo le preguntaba, ¿te estás congregando y se está predicando
el evangelio verdadero, el evangelio que predicó el apóstol Pablo?
Y él decía, sí, sí, la persona que predica ahí, predica muy
bien, sabe, sabe de la Biblia, conoce la Biblia. Y le preguntaba
yo, ¿y conoce a Dios? porque los fariseos conocían
el Antiguo Testamento. Los fariseos, los escribas, tenían
pasión por la palabra. Sin embargo, crucificaron al
Señor de la gloria. Y una de las cosas que es evidente
por esta epístola y por todos los demás escritos del apóstol
Pablo es que había una pasión en el apóstol Pablo y era pasión
por Dios. La pasión que debe cuando nosotros
tengamos pasión por Dios, todas nuestras
demás pasiones ocuparán su lugar correcto. No hay manera de tener
una correcta pasión por las almas si no tenemos pasión por Dios.
No hay manera de tener una correcta pasión por la palabra si no hay
primero una pasión por Dios. Y el apóstol Pablo deja claro
en estos versículos que evidentemente hay algo que es la pasión de
su vida. Y Dios es la pasión de su vida. Él En otras de las
epístolas nos llama a vivir para la gloria de Dios. Dice, si comes
o bebes o haces cualquier otra cosa, hazlo para la gloria de
Dios. Es interesante y sabemos que
la pasión de su vida era conocer a Dios, porque él quería conocer
a Cristo Jesús, mi Señor, por amor del cual, dice, lo he perdido
todo y lo tengo por basura. Él quería, su pasión era conocer
Dios, porque la manera de conocer a Dios es conociendo a Dios en
la faz de Jesucristo, porque a Dios nadie le vio jamás, el
unigénito Hijo que está en el seno del Padre, Él le ha dado
a conocer, como escribiera muy probablemente el mismo apóstol
Pablo, Dios habiendo hablado, dice en otros tiempos a los padres
por los profetas, en estos posteriores días ha hablado por el Hijo,
el cual es la imagen misma de su substancia, el resplandor
de su gloria, y Es evidente en lo que el apóstol
Pablo escribe que hay pasión por Dios. Ahora, ¿cómo es que
se ve la pasión por Dios? Cuando vamos mirando este pasaje,
estos versículos, nos vamos a dar cuenta que, en primer lugar,
la pasión por Dios es pasión por su iglesia. Una persona que
tiene pasión por Dios lo va a mostrar por la pasión que tiene por su
iglesia. Esa iglesia que el apóstol Pablo sabía muy claro que era
preciosa porque fue comprada por la sangre del Señor Jesucristo.
Esa iglesia que sabía el apóstol Pablo por experiencia personal
que cuando alguien arremetía contra ella, el Señor se lo tomaba
personal. Recuerde que él persiguió a la
iglesia y cuando Cristo se le apareció, lo tiró de su caballo,
y él ahí en el polvo dijo, ¿Quién eres, Señor? Y la respuesta fue,
Soy yo, Jesús, a quien tú persigues. En su mente de Pablo estaba que
él perseguía a los cristianos, él perseguía a la iglesia de
Jesucristo, pero para Cristo eso era personal. Y él llama
a los ancianos de la iglesia a cuidar de la iglesia aquella
que el Señor compró con su propia sangre. y cómo sabemos que, cómo
él va mostrando aquí en este escrito su pasión por la iglesia.
Lo primero que vemos es una persona que tiene pasión por Dios, está
apasionada con la iglesia, que es la obra de Dios, que es el
pueblo redimido por Dios, que es la esposa del Cordero, el
hijo de Dios, que Cristo está trabajando para presentársela
a sí misma, una iglesia gloriosa, que no tenga mancha, ni arruga,
ni cosa semejante. Ahora, Esa pasión por la iglesia
se muestra teniendo como prioridad gratitud por cada uno de los
hermanos. Pablo marca como algo prioritario.
Dice, primero, doy gracias a mi Dios mediante Jesucristo respecto
a todos vosotros. Primeramente, doy gracias a mi
Dios mediante Jesucristo con respecto a todos vosotros. Gratitud por cada uno de los
hermanos. Hermano, poder reflexionar y
pensar. ¿Por qué pensemos ¿Cuántas razones
hay por las cuales dar gracias a Dios por nuestros hermanos?
Verlos como nuestros hermanos en el Señor Jesucristo, que tenemos
una fe, hemos sido bautizados en un mismo bautismo, que somos
hijos de un mismo Dios y Padre. que por voluntad de Dios hemos
sido engendrados y poder mirar las evidencias de que Dios está
haciendo algo. Y el apóstol Pablo lo hace en
esta epístola, pero lo hace en todas las epístolas. Aún en aquellas
iglesias donde tenía que corregir cosas que eran bastante graves,
como a la iglesia de Corinto, el apóstol Pablo también da gracias
a Dios por ellos. También había algo por lo cual
dar gracias a Dios. Y hermanos, que Dios obre nuestros
corazones por Su Espíritu, por el Evangelio, para llevarnos
a ser personas como Pablo. El mérito en esto que hacía Pablo,
de tener como prioridad de su vida gratitud, y usted puede
mirar todas sus cartas y siempre va a haber gratitud por los hermanos.
No es algo que era sólo para Pablo. No sigamos viendo a Pablo
como un súper apóstolo, como un gran siervo de Dios, y pensar
que eso es algo que sólo era para el apóstol Pablo. Él dijo
claramente, por la gracia de Dios, soy lo que soy. Si él fue
una persona agradecida, es porque la gracia de Dios obró en él
para que él sea una persona que agradecía por cada uno de los
hermanos. Recuerde que Él mismo escribió,
dad gracias en todo. ¿Por qué? Porque esta es la voluntad
de Dios para con vosotros en Cristo Jesús. Y hermanos, que
Dios nos ayude por ese Evangelio a poder mirar, aún para ser agradecido
necesito el Evangelio. Hay cosas que agradecer por cada
hermano. Es verdad. tiene sus pecados,
¿quién no los tiene? Y si nos ponemos a buscar los
pecados de los hermanos, pues seguramente los vamos a encontrar,
no necesitamos rascar mucho, pero que el Señor nos ayude y
nos dé ojos para mirar las evidencias de la gracia de Dios en nuestros
hermanos, por muy pequeñas que pensemos que son, ninguna es
pequeña, es la obra sobrenatural del Señor que está obrando. Yo
doy gracias a Dios en especial porque hay hermanos que son fieles
y que están a unos miércoles y yo doy gracias a Dios por eso,
porque... Dios lo hace en ustedes. Dios
es el que produce el querer como el hacer por su buena voluntad.
Es de ánimo poder poder verles el domingo a la mañana, el domingo
a la tarde, verles el miércoles. Y es un motivo de gratitud. Eso
es obra del Señor. Él produce en nosotros el querer
como el hacer por su buena voluntad. Dar gracias y que el Señor nos
ayude a mirar ¿Cuántas cosas hay por las cuales dar gracias
por mis hermanos? Que el Señor va, el Señor va
a ir haciendo que crezcan, crezcamos en hacer la voluntad de Dios.
Porque, hermanos, la queja es natural en nosotros, pero la
gratitud, alguien escribió un libro que se llama La extraña
joya del contentamiento cristiano, y eso tiene que ver con que la
voluntad de Dios es que seamos agradecidos. ser agradecidos
no es fácil. Pensamos, por ejemplo, en el
calor y quema, la verdad que quema, pero dar gracias en todo. No olvidemos, hermano, por algo
Dios nos hizo nacer en Yucatán o nos hizo vivir en Yucatán,
no olvidemos que vivimos en el mejor lugar con las mejores personas,
en el mejor tiempo, en la mejor época, no para lo que nosotros
queremos, pero para lo que Él quiere. y que eso nos lleve a
vivir con gratitud y en especial por cada hermano que viene a
esta iglesia o por cada hermano que yo conozco aunque no esté
en esta iglesia. El apóstol Pablo oraba, por supuesto
él era un apóstol y él pues tenía un ministerio que Dios le había
dado y que implicaba el hecho de estar involucrado en fundación
de iglesias, en viajar, y él Algo que es claro que vamos a
ver cuando terminemos esta epístola es como él oraba por hermanos,
aunque no necesariamente los había conocido personalmente.
No es que tenían una estrecha relación personal, pero era un
motivo de gratitud porque él podía mirar cada redimido es
para la alabanza de la gloria de su gracia. Cada redimido es
un milagro del Señor que ha dado vida a un pecador que estaba
muerto. Y eso era un motivo de gratitud. Ahora, Cuando vemos las cosas que agradecía,
en primer lugar, por los hermanos en sí mismo. Dice, doy gracias a mi Dios mediante
Jesucristo con respecto a todos vosotros. La traducción que leí
dice, en primer lugar, por medio de Jesucristo, doy gracias a
mi Dios por todos ustedes. Y después, porque su fe se difunde
por todo el mundo. agradecer a Dios porque él estaba
agradecido porque era una iglesia, eran unos hermanos que tenían
una fe viva, la cual de la fe viva de esos hermanos se hablaba
por todo el mundo. Por todo el mundo conocido de
aquel tiempo, se sabía que había una iglesia allá en Roma y que
a pesar de sus falencias como una comunidad redimida de pecadores,
era evidente algo, estaba sucediendo algo, había una fe viva, una
fe que como resultado estaba haciendo lo que el Señor Jesucristo
dijo, hacía lumbre vuestra luz delante de los hombres para que
vean vuestras buenas obras y glorifiquen a vuestro Padre que está en los
cielos. Ellos estaban mostrando con la vida lo que la vida de
Jesucristo se hacía manifiesto en ellos. Ellos estaban dando
testimonio por su boca, pero también por su vida, de lo que
Cristo había hecho en ellos. Y Pablo estaba agradecido porque
ellos tenían una fe, una fe viva. Eso puede implicar también una
gratitud porque Cristo cumplió su promesa y estaban logrando
el cumplimiento de la gran comisión en su generación. El Nuevo Testamento,
casi en su totalidad, nos describe el ministerio del apóstol Pablo.
Pero Pablo no fue el único que tuvo un ministerio. los otros
discípulos apóstoles tuvieron también ministerio. Algunos piensan
que Andrés, por ejemplo, predicó en Rusia. Otros piensan que Tomás
llevó el Evangelio a la India. Y no sabemos, porque no hay registro
de qué tamaño fue el ministerio de cada uno de los apóstoles,
pero indudablemente ellos tuvieron un ministerio. Y en menos de
En menos de 30 años, el Evangelio había una iglesia en la capital
del imperio. y de la fe de esa iglesia se
hablaba en todo el mundo conocido de aquel tiempo y prácticamente
le está agradeciendo al señor porque está diciendo lo hemos
logrado Cristo es fiel el prometió estar con nosotros prometió que
estaba a nuestro alcance todo el poder del cielo y de la tierra
y que había que ir y hacer testigos a todas las naciones y él está
agradeciendo es la otra cosa que muestra el que nosotros tenemos
pasión por la iglesia es oración constante y real por los hermanos
de la iglesia. Dice el versículo 9, porque testigo
me es Dios a quien sirvo en mi espíritu en el evangelio de su
hijo, de que sin cesar hago mención de vosotros en mis oraciones.
Oración constante y real. Sin cesar hago mención de vosotros
en mis oraciones, pero pone un testigo. O sea, no era como simplemente
a veces decimos, pues, voy a orar por ti y vamos y olvidamos orar. El apóstol Pablo está diciendo,
mi testigo de que estoy orando sin cesar por ustedes es Dios
a quien sirvo. Ese es mi testigo. La otra manera en que la Biblia
nos enseña aquí por la vida del apóstol Pablo, su pasión por
Dios, reflejado en pasión por su iglesia, es un deseo. El apóstol Pablo está hablando
de un deseo muy fuerte en su corazón, y ese deseo es el deseo
de estar con la iglesia de manera presencial. Bueno, ellos no tenían
las ventajas tecnológicas que tenemos, y no obstante hemos
visto, por ejemplo, en primera, segunda y tercera de Juan, como
usaban lo que había a su alcance, el escribir cartas y enviarlas. Pero Juan, como Pablo, Anhelan
algo porque eso es conforme al diseño de Dios y es estar presencialmente
con la iglesia. Juan lo expresó diciendo tengo
mucho que escribir pero pues no te lo quiero hacer todo por
escrito porque quiero ver y que hablemos cara a cara, estar presencialmente. Hermanos, orar que Dios produzca.
Esto que Dios hizo en Pablo no era privativo solamente para
el apóstol Pablo. Es el don de Dios para cada uno
de los creyentes. El hecho de que podamos sentir
deseo, la pasión por Dios y por su iglesia, se muestra en un
deseo que Dios puede producir en nuestro corazón. Deseo de
estar presencialmente con la iglesia. porque eso es conforme
a la voluntad de Dios porque es Dios quien manda y dice no
dejando de congregarnos como algunos tienen por costumbre
y tanto más cuando veis que aquel día se acerca y dice Él tenía un deseo intenso de
estar con la iglesia de manera presencial. Dice, versículo diez,
rogando que de alguna manera tenga el fin por la voluntad
de Dios, un próspero viaje para ir a vosotros, porque deseo veros,
porque deseo veros. Y ese deseo se enfatiza en muchos
otros lugares cuando dice, porque no quiero hermanos que ignoren
que muchas veces me he propuesto ir a vosotros, pero hasta ahora
he sido estorbado. Hermanos, algo que clamar al
Señor si no está bien un deseo de estar con el Cuerpo de Cristo
de manera presencial, arrepentirse, venir al Señor en arrepentimiento
y fe, y clamar para que Él produzca el querer como el hacer, porque
es Dios quien lo manda, no es natural. Bueno, hay situaciones
que uno, ustedes no tienen que explicar a las personas, y hay
situaciones que pueden ser justificables delante de Dios, pero debe ser
una excepción y no la regla. la la idea es usamos este medio
a través del internet para que el evangelio corra a a todas
las naciones pero si hermano tienes el deseo que dios obre
y ponga en tu corazón el deseo si el deseo es pobre de estar
con la iglesia tener pasión por dios es tener pasión por estar
con el pueblo de dios recuerda que somos llamados para vivir
para su gloria y es interesante que un individual no podemos
reflejar muy bien la gloria de Dios es basta y reflejamos mejor
su gloria cuando estamos como comunidad de creyentes y es anhelar
el estar hay demasiadas figuras en la escritura que nos hablan
que los creyentes no han sido rescatados para tener pastores
por internet o para ser llaneros solitarios. Todas las figuras
de la escritura son, por ejemplo, un cuerpo. Y un cuerpo, pues,
no es cuerpo si la mano hace un año que no está conectada
al cuerpo. La otra figura es, Pedro usa
de piedras vivas setentas edificados como edificio y casa espiritual.
Y bueno, una casa para que sea casa, tienen que estar unidas
las piedras. No puede ser que una piedra se quedó ahí y está
allí y está bien allí donde está. Hermano, es el evangelio que
produce en nosotros este deseo de estar con la gente del Señor,
este deseo de estar en comunión con Dios, es lo que nos abre
los ojos para mirar, como dice el salmista, mirad cuán bueno
y cuán delicioso es habitar los hermanos juntos en armonía. Dice,
no sólo es desear ver a los hermanos, hermanos, que Dios nos ayude
a no sólo desear vernos, porque puede ser que deseamos vernos
porque nos hemos acostumbrado a vernos, pero el Apóstol Pablo
muestra su pasión por la Iglesia en que él tiene deseo de vernos,
pero no para nada más vernos y estar contentos de que ya vimos
al hermano y de que simplemente no lo extrañamos, sino él dice,
para comunicaros algún don espiritual a fin de que seáis confirmados.
a fin de comunicaros un don espiritual. Y hermanos, oremos al Señor.
Oremos al Señor que una de las cosas importantes como lección
espiritual aquí, el apóstol Pablo pues estaba orando y deseaba
estar en la iglesia de Roma. Y él dice, yo lo estoy pidiendo
para que Dios, según su voluntad, me conceda. Y hay algo que es
importante. No está mal, hermano, si usted
ora y desea estar en una iglesia en Houston. Y si Dios se lo concede,
amén, no es algo incorrecto. Pero haya lo que está seguro
usted, que es la voluntad de Dios. Que si usted vive en Mérida,
y usted ha hecho profesión pública de su fe en Cristo, y es miembro
de la iglesia bautista de Manuel, pues es la voluntad de Dios que
usted se congregue. Y clame al Señor para que le
haga anhelar el estar congregado. Pero clame al Señor para ser
intencional de que voy a ir. Y después de irnos de aquí, pensar
qué don espiritual comunique a los hermanos. No estar contentos
si no comunicamos un don espiritual. ¿Y cómo es eso? Pues puede ser
comunicando amor genuino, no es hacer quizá ni decir, no es
que le va usted después a predicarle otra vez a los hermanos, pero
yo le doy gracias a Dios porque hay algo que podemos recordar
cuando Dios nos trajo aquí y es Le doy gracias a Dios porque
yo veía a un hermano sentado antes de dirigir el culto que
mostraba paz. Habíamos estado en lugares donde
de pronto la gente estaba muy ansiosa preparando pues el culto
y de pronto fallaban las cosas de los equipos. La gente entraba
en tensión. Yo diría gracias a Dios porque
podía ver a un siervo de Dios que aunque fallara el micrófono,
eso no le quitaba la paz. Y eso es un don espiritual. Eso
es la gracia de Dios obrando en él. A un siervo de Dios que
te expresaba un amor genuino de verte venir a la iglesia y
preguntarte de manera genuina cómo estás. Y no sentir que hay
algún otro interés de que estés, sino el comunicarte. Simplemente,
por supuesto, gracias a Dios, Él después exponía el Evangelio.
Pero simplemente esas cosas eran don espiritual. Y estaban comunicándose
sin palabras. No es que después de la predicación
cada uno nos vamos a estar predicando. Ocasionalmente puede ser que
alguien te pida un consejo y orar al Señor que podamos dar un consejo
que comunique un don espiritual. y ser intencionales en eso, orar
al Señor, que Dios, ¿cómo lo vamos a hacer? Que Dios te dé
la creatividad de cómo hacerlo, pídeselo a Dios. No somos apóstoles
como el apóstol Pablo, pero eso no quiere decir que no podamos
comunicar un don espiritual, porque mire algo, el apóstol
Pablo después dice, dice así, a fin de que seáis confirmados
y después él dice esto es para ser mutuamente confortados en
la fe que nos es común a vosotros y a mí y Pablo está diciendo
pues es que no sólo yo les quiero comunicar un don espiritual no
sólo porque yo soy el apóstol y voy a predicarles sino porque
ustedes también pueden comunicar un don espiritual y vamos a ser
mutuamente confirmados fortalecidos en la fe que nos es común Y aquí
hay algo que es importante y es como la humildad que el Señor
produjo en el apóstol Pablo. Él no se mira como el gran apóstol
Pablo que va a venir y él va a comunicar el don espiritual.
Él mira como un apóstol que es, al final de cuentas, alguien
por la gracia de Dios, pero que va a predicar un evangelio del
cual Él también necesita. Que Él no está por encima de
los hermanos que no son apóstoles, sino Él es un co-pecador necesitado
de la misma gracia, del mismo evangelio. un apóstol el cual
puede ser animado y exhortado en la fe y eso es algo que clamemos
al Señor para que nos haga siempre ver al Señor Jesucristo porque
eso nos va a hacer tener actitud de poder escuchar cuando alguien
puede en un momento dado amonestarnos para poder podemos, recuerde
que podemos estar necesitados de alguna amonestación. Dice,
si uno es sorprendido en una falta, los que son espirituales,
restáurenlo con espíritu de mansedumbre. Y el apóstol Pablo comunica eso,
y dice, para ser mutuamente confirmados en la fe. Dice, rogando que de
alguna manera tenga el fin por la voluntad de Dios un próspero
viaje para ir a vosotros, porque deseo veros. Y aquí hay algo
importante que es la cuestión de que Pablo oraba Y en esta
oración se nota el hecho de que él... manifiesta su dependencia
de la soberanía de Dios. Él oraba para que Dios le concediera,
según su voluntad, ir a Roma. Y, no obstante, él planeaba ir
a Roma. Pero él estaba dependiendo, como
dice Santiago, vamos ahora a los que dicen, hoy y mañana vamos
a ir a tal ciudad y vamos a hacer esto y aquello, cuando no sabéis
lo que será mañana. Y dice, en lugar de lo cual debería
es decir, si el Señor quiere, y está en correctamente presentado
aquí su vida una vida dependiente de la soberanía de Dios pero
una vida que actúa de acuerdo a la responsabilidad humana y
damos gracias a Dios porque porque Pablo no recibió respuesta inmediata
del Señor y por eso él sabemos porque él dice después que él
fue estorbado y muchas veces lo había planeado y había sido
estorbado y él seguía orando para que se hiciera conforme
a la voluntad de Dios y Alguien dice, ¿qué hubiera pasado
si Dios hubiera contestado a la primera elaboración del Apóstol
Pablo? Bueno, no existe el hubiera. Pero la razón de que estamos
estudiando la epístola de los romanos es que Dios no contestó
inmediatamente y el Apóstol Pablo escribió esta epístola que es
la cumbre del Evangelio, la exposición más rica y grande del Evangelio.
Y bueno, qué bendición es que aprendamos a estar sometidos,
actuando con responsabilidad humana, pero siendo dependientes
de que Dios es soberano. Y al final, Dios hizo las cosas
no como Pablo quería. y al final él no fue una sola
vez a Roma sino fue además dos veces y en aquel tiempo era sumamente
peligroso haber ido por cuenta propia pero él oraba al Señor
y el Señor lo llevó y lo llevó con gastos pagados por el imperio
además con guardia de seguridad porque fue custodiado y Dios
hace las cosas mucho más abundantemente de lo que pedimos y eso nos anima
a algo hermano estás orando por algo y Dios no ha contestado
Sigue orando. Dios soberanamente lo va a hacer
y lo va a hacer mucho más abundantemente de lo que pedimos o entendemos
según su poder que actúa en nosotros. Y qué bendición que esto es porque
había pasión en Dios, en un Dios que es soberano. El poder aceptar
a un Dios que es soberano en todo. es lo que da paz a nuestro
corazón, el saber que Él va a hacer las cosas siempre en su tiempo
y a su manera, y de una manera que es totalmente distinta a
lo que yo puedo pensar que es lo mejor, porque dice que sus
pensamientos son más altos que nuestros pensamientos, y sus
caminos más que nuestros caminos. Ahora, cuando miramos En esos versículos vamos a encontrar
que la razón, y no es que estamos hablando de qué va primero, obviamente
lo primero es el evangelio tiene que tocar nuestra vida. Y cuando
el evangelio toca una vida, ese evangelio va a producir pasión
por el evangelio del Hijo de Dios. Pasión por el evangelio
del Hijo de Dios. Y en esos mismos versículos está
todo entrelazado. El apóstol Pablo está apasionado
por el evangelio porque fue el evangelio, fue Cristo Jesús que
se manifestó a él, que transformó su vida. Hermanos, ser como Pablo
no es cuestión de nuestro carácter. No es cuestión de que él era
un hombre más grande que nosotros o más capaz. Ser como el apóstol
Pablo es consecuencia de haber experimentado el evangelio que
salvó al apóstol Pablo. Él dice, por la gracia de Dios,
soy lo que soy. Y eso quiere decir que esa gracia,
si has creído, está a disposición de cada uno de nosotros. Y podemos
ser personas que oramos con constancia, ser personas con corazones agradecidos,
pero ser personas apasionadas también por el Evangelio de su
Hijo. ¿Y cómo podemos mirar su pasión por el Evangelio, que
lo lleva a tener pasión por Dios y pasión por su Iglesia? dice
cuando empieza el versículo ocho primeramente doy gracias a mi
a mi Dios mediante Jesucristo agradezco a Dios mediante Jesucristo
hermano no hay manera de ser agradecido si no es cuando ves
al Señor Jesucristo no hay manera de ser agradecido si no es cuando
ves que lo único que mereces de Dios es su condenación es
su ira pero que él te extiende su misericordia que él te da
su gracia y cuando él hace esto contigo, entiendes que hay un
solo mediador, entiendes que hay un solo mediador y entiendes
que no importa si estás en la cárcel, eso no es lo peor que
te puede pasar. Si tú no merecías la cárcel,
merecíamos el infierno. Si estamos enfermos, pues Y en
una cama, y a veces estamos enfermos y en la cama ya hay ventilador,
pero deberíamos estar en una cama de gusanos, sin nada de
ventilador. No con un poquito de dolor, sino...
con la lengua seca. Recuerde, el hombre rico decía
que manden a Lázaro para que le ponga un poquito de agua en
su lengua. Hermanos, sólo mediante Jesucristo podemos llegar a ser
agradecidos. Y aquí está haciendo énfasis
en la mediación, aún para... es por Él que podemos empezar
a ser agradecidos. Cuando yo miro que Él llevó lo
que yo debí llevar, Él soportó lo que yo debí soportar, Él ocupó
mi lugar, Y Él es el medio a través del cual yo puedo empezar a ser
agradecido. Él es el mediador, dice, mediante
Jesucristo. No hay más que un solo mediador
entre Dios y los hombres, y ese es el Señor Jesucristo. Algunas
falsas iglesias han dicho que hay otros mediadores. Algunos
dicen que María es mediadora, pero el apóstol Pablo, Si alguien
predica un evangelio diferente, es maldito. Y no importa cuál
iglesia sea, y no importa cuánta gente sea parte de esa iglesia,
y no importa cuán vieja sea esa iglesia, si esa iglesia no predica
un evangelio como el del apóstol Pablo, es maldita. Y el evangelio
del apóstol Pablo es que él da gracias por medio de Jesucristo,
y él siempre va a hablar acerca del Señor Jesucristo y del Evangelio
del Señor Jesucristo, el Evangelio de su Hijo, el Evangelio donde
no hay más mediador que el Señor Jesucristo, y hay mismo en su
vida de oración se está mostrando pasión, pasión por el Evangelio,
agradecer por medio de Jesucristo. Hermanos, cuando oramos, que
Dios nos guarde de llegar a pensar que es una simple fórmula para
terminar la oración. que decimos en el nombre del
Señor Jesucristo y pensemos como algo ritual para terminar. No,
la realidad que eso implica, el hecho de que oramos por los
méritos del Señor Jesucristo, es estar apasionado por el Evangelio,
recordando que en mí no hay ni un mérito. Yo no tengo ni una
razón por la cual dirigirme a Dios y Dios prestarme atención. Porque
lo único que he hecho en mi vida es ofender su santo nombre. Lo
único que he hecho en mi vida, habiendo nacido de Adán, es ser
un aborrecedor de Dios. Pero es por medio de Jesucristo. Él tiene mérito. Él cumplió siempre
la voluntad de Su Padre. Él se deleitó en hacer la voluntad
de Su Padre. Él confió siempre en Su Padre.
Él ocupó mi lugar en la cruz. Yo puedo venir y orar y hacerlo,
recordar cuando oremos y lleguemos a orar en el nombre del Señor
Jesús, recordar lo que eso significa. Es que es todo lo que yo puedo
hacer con respecto al Padre, es mediante Jesucristo. Mediante
Jesucristo es que yo puedo tener acceso al trono de la gracia.
Él es el camino, Él es la verdad, Él es el único mediador entre
Dios y los hombres. No hay otro nombre dado a los
hombres en que podamos ser salvos. Si el apóstol Pablo creyera lo
que la iglesia mayoritaria cree, pues no hay lugar a dudas que
estaría en cada uno de sus epístolas, pero no está tal cosa. Él sólo
habla acerca de que es mediante Jesucristo Jesús es el único
mediador y esa es la fe que esa iglesia tenía y esa era la iglesia
la fe que se estaba difundiendo por todo el mundo y ese es por
eso Pablo está regocijado y está agradecido porque tiene pasión
por el evangelio del Señor Jesucristo podemos ver que tiene pasión
por el evangelio del Señor Jesucristo porque dice sirvo a Dios con
todo mi corazón predicando el evangelio dice porque Dios me
porque testigo me es dios a quien sirvo en mi espíritu en el evangelio
la traducción esa palabra mi espíritu es el hombre interior
que la biblia también llama corazón por eso la otra traducción que
leí dice Dios a quien sirvo con todo mi
corazón predicando el Evangelio de su Hijo. Dios a quien sirvo
con todo el corazón predicando el Evangelio de su Hijo. Y hermanos,
aquí hay pasión, algo que se hace con todo el corazón. ¿Y
qué es lo que hacía con todo su corazón? Predicar el Evangelio
de su Hijo. Y hermanos, Todos somos llamados
a predicar el evangelio de su hijo. Si ese evangelio te ha
salvado, eres llamado a predicártelo a ti mismo. Que el Señor nos
ayude a hallarnos siempre predicándonos ese evangelio donde hay esperanza
en el nombre del Señor Jesucristo. Ese evangelio donde todo el mérito
es del Señor Jesucristo en mi salvación. Ese evangelio donde
la única posibilidad de que yo pueda relacionarme con el Padre
es por medio del Señor Jesucristo. Y ese hacerlo con todo mi corazón,
que sea una pasión de mi corazón, el hablar el evangelio a los
que somos casados, a nuestras esposas, a los que tenemos hijos,
a nuestros hijos, y cada vez que Dios nos dé la oportunidad,
hacerlo con todo nuestro corazón, predicar el evangelio de su hijo,
dice, después, ¿cómo se ve esa pasión? El apóstol
Pablo dice, El Evangelio en Roma. en la iglesia, en la iglesia, para crecer en la gracia. No
se puede tener crecimiento en gracia si no es por el Evangelio.
Es venir cada vez al Señor Jesucristo. Cada vez que venimos a confesar
pecados es porque estoy creyendo que Él vino a salvar a su pueblo
de sus pecados. Cada vez que confieso mis pecados
es porque reconozco que en mí no hay mérito, y estoy viniendo
a decir, he pecado, y en lugar de tratar de mostrarme mejor
de lo que soy, vengo y digo, he pecado, porque sé que tengo
un abogado, porque sé que hay una justicia que no es mi justicia. Por eso Pablo quería predicar
el evangelio a los creyentes. Pero sabemos que a todos los
que están en Roma, él le predicó a los guardias que iban, y muchos
conocieron al Señor Jesucristo. Él estaba dispuesto a predicar
el evangelio, ya sea que fueran a los creyentes, porque los creyentes
necesitan el evangelio, y a los no creyentes. Dice después, antes,
versículo antes, dice, a griegos y a no griegos, a sabios y a
no sabios, soy deudor. Y hermanos, Pablo estaba diciendo
con todo el corazón, sirvo a Dios predicando el Evangelio, y lo
quiero hacer en la iglesia, y lo quiero hacer fuera de la iglesia,
y lo quiero hacer con aquellos que son educados, con aquellos
que son civilizados. Los griegos se creían la gente
civilizada. Y hay otras traducciones que
dicen a no griegos, sino a bárbaros, porque era la manera en que los
griegos pensaban de los otros que no eran tan intelectuales
como ellos. Pero el apóstol Pablo tenía el
deseo de servir a Dios proclamando ese evangelio, ya sea que la
gente pareciera que era muy sabia o que no sea tan sabia, ya sea
que fueran personas con mucha preparación, ya sea que fueran
pobres o que fueran ricos, no importa. es proclamar el evangelio
y no olvidar hermanos comenzando por proclamarnos el evangelio
a nosotros mismos cada vez que proclamamos el y que sea el apóstol
pablo dice soy deudor El Apóstol Pablo entendiendo, el domingo
dijo algo el Pastor José que estaba pensando y es toda la
verdad, dice la elección es para salvación, no hay una elección
para condenación y es toda la verdad porque todos estábamos
condenados en Adán. O sea, no se eligió a nadie para
condenarlo. Ya estábamos condenados y tenía
que ser una elección para salvación. Lo que nosotros merecíamos era
condenación y la teníamos. Pero Dios nos eligió para salvación
en Cristo Jesús y al mirar de dónde hemos sido sacados, recordar
qué es lo que nosotros merecíamos, nos debe llevar, producir en
nosotros a ese sentido de deuda, ese sentido de cómo el Señor
miraba con compasión a los perdidos. Y eso es lo que está diciendo
Pablo cuando dice, soy deudor, yo deseo que el gozo que he hallado
en Cristo, otros lo puedan conocer. más adelante vamos a mirar cómo
él oraba por sus parientes, los judíos, que no habían creído
el evangelio. Y él dice, yo mismo quisiera
ser pues anatema, dice, si con eso pudiera salvar a algunos.
Y había un deseo intenso en su corazón que otros pudieran tener
la justificación del Señor Jesucristo, la paz de Dios, la paz con Dios,
que otros pudieran tener el gozo y la esperanza de la vida eterna.
Hermanos, orar para que Dios obre así en nuestros corazones.
Si Dios nos ha salvado, Dios nos ha salvado para hacernos
conforme a la imagen de su Hijo. Hermanos, que sea nuestro deseo
que Dios nos haga crecer. Eso que estamos viendo en Pablo,
pues es como él se estaba conformando a la imagen del Señor Jesucristo. Él miró a una humanidad perdida
y la miró con compasión y estuvo dispuesto a dar su vida por nosotros. clamar al Señor para que Él produzca
eso en nosotros y nos dé la gracia para comunicar el Evangelio en
el poder del Espíritu Santo. Hermano, no olvide, cuando usted
ve personas necesitadas de predicar del Evangelio, toda persona es
necesitada del Evangelio. recuerde no es simplemente un
asunto humano es una batalla espiritual y ore para que usted
pueda comunicar no importa que no en un púlpito no importa que
en la mesa de su casa o en la calle o en cualquier lugar clame
al señor que pueda predicar con todo su corazón el evangelio
en el poder del espíritu santo para la salvación y para el gozo
de las naciones vamos a orar

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Joshua

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