Bootstrap
JC

Caracter de un Pastor, Nobleza en Conducta, Amante de lo Bueno

Titus 1:8
Joel Coyoc July, 18 2021 Video & Audio
0 Comments
JC
Joel Coyoc July, 18 2021
Proposito de la Iglesia

En el sermón "Caracter de un Pastor, Nobleza en Conducta, Amante de lo Bueno," Joel Coyoc aborda la importancia del carácter pastoral, centrado en la cualidad de ser "amante de lo bueno," como se expresa en Tito 1:8. Coyoc argumenta que este amor por lo bueno puede definirse y medirse a través de tres aspectos: la justicia, la misericordia y la humildad, reflejando así el carácter divino. Asimismo, señala que el entendimiento de lo que es bueno proviene del conocimiento de Dios, quien define la bondad y la verdad. A través de una serie de referencias bíblicas, como Miqueas 6:8 y Romanos 7:15-18, Coyoc enfatiza que cualquier intención de buscar la bondad fuera de la influencia del Espíritu Santo resulta en engaño, y que es a través de Cristo que se nos ha dado la capacidad de amar lo bueno. La relevancia doctrinal de este mensaje radica en la exhortación a todos los creyentes, no solo a los pastores, a conformar sus vidas a la imagen de Cristo, buscando el carácter de Dios en sus acciones diarias.

Key Quotes

“No hay diferentes medidas. Todos somos llamados a ser conformados a la imagen del Señor Jesucristo.”

“Amar lo bueno no es algo natural de nosotros. Es bueno compartir, pero de pequeñitos, uno mira a los niños pequeños y ellos no aman compartir.”

“El carácter de Dios es el que determina lo que es bueno y lo que es malo.”

“La raíz de todo, el centro de todo, es el evangelio, es estar confiados en el Señor Jesucristo, es amar a la palabra viva y a la palabra escrita.”

Sermon Transcript

Auto-generated transcript • May contain errors

100%
Vamos a abrir nuestras Biblias
en la carta del apóstol Pablo a Tito, en su capítulo uno, y vamos a leer dos veces el versículo
ocho. Versículos 7 y 8. Dice, ¿por
qué es necesario que el obispo sea irreprensible como administrador
de Dios? No soberbio, no iracundo, no
dado al vino, no pendenciero, no codicioso de ganancias deshonestas,
sino hospedador, amante de lo bueno, sobrio, justo, santo,
dueño de sí mismo. porque es necesario que el obispo
sea irreprensible como administrador de Dios, no soberbio, no iracundo,
no dado al vino, no pendenciero, no codicioso de ganancias deshonestas,
sino hospedador, amante de lo bueno, sobrio, justo, santo,
dueño de sí mismo. Hemos estado estudiando acerca
de la Iglesia, hemos estudiado qué es la Iglesia, cuál es el
propósito de la Iglesia, y estamos estudiando ahorita acerca del
carácter, el carácter de un pastor. Estuvimos estudiando primero
que el apóstol Pablo, guiado por el Espíritu Santo, define
el carácter del pastor con una sola palabra. ¿Sí recuerdan cuál
es la palabra? irreprensible. Y después estábamos
viendo que está dividido en tres partes para ser más entendible
qué es lo que él está comunicando con irreprensible. Y vimos primero
en cuanto a una moralidad sexual probada, un liderazgo familiar
probado y estamos en lo que es nobleza en actitud y conducta.
Y en lo que es nobleza en actitud y conducta hemos estado estudiando
no soberbio, no iracundo, no dado al vino, no pendenciero,
no codicioso de ganancias deshonestas y la semana pasada estuvimos
hospedador que es amable o amante de los extraños y después dice
amante de lo bueno, amante de lo bueno y vamos a estudiar acerca
de esta parte de lo que es el carácter de un pastor, no sin
antes recordar que no hay diferentes medidas. Todos
somos llamados a ser conformados a la imagen del Señor Jesucristo,
sea que sea alguien que ejerce el ministerio pastoral, sea que
sea alguien que es un diácono, sea que sea cualquiera de los
miembros de la iglesia. Somos llamados a ser imitadores. Dice Pablo, ser imitadores de
mí, así como yo, de Cristo. Entonces, si bien se está describiendo
lo que Dios demanda del carácter del pastor, y dar una luz y una
guía a la congregación, que es la que confirma el llamado pastoral. No obstante, nadie puede decir,
bueno, yo no soy pastor. Además de esto, recordarles,
hermanos, que somos casados, cada uno es pastor de su familia. Entonces, no hay a dónde esconderse. Y la otra situación es Por eso
tenemos el Evangelio. No es algo que es meritorio de
la persona. Es algo que Dios ha provisto.
Todo lo que Dios demanda de su pueblo, Dios lo ha provisto en
el Señor Jesucristo. La Escritura dice claramente
que todas las cosas que pertenecen a la vida y a la piedad nos han
sido dadas por su divino poder para que por medio de ellas participemos
de la naturaleza divina, o sea, para que seamos conforme a la
imagen del Señor Jesucristo. Según la escritura, no hace falta
nada. Todas las cosas que pertenecen
a la vida y a la piedad nos han sido dadas por el Señor mismo. Él, todo lo que Él requiere de
sus hijos, Él lo ha provisto ya en el Señor Jesucristo. Y
cuando estamos estudiando estas cualidades de carácter, no estamos
simplemente llamando a tratar de esforzarnos y tratar de mostrar
nuestra mejor cara posible. Eso es condenable. El Señor siempre
condenó el sólo mostrar una apariencia externa. El Señor no busca un
cambio externo. Siempre se busca un cambio del
corazón. El Señor vino y dice en la Biblia
que si alguno está en Cristo, nueva criatura es. Es necesario
nacer de nuevo. El Señor es el que puede quitar
el corazón de piedra y darnos un corazón de carne. Hemos visto
la prueba de esto en lo que Él hizo con sus discípulos, que
eran más parecidos a nosotros que distintos. y sin embargo
el Señor por su poder los transformó para su gloria. Entonces vamos
a mirar en cuanto a lo que es amante de lo bueno. Amante de
lo bueno. Algo que he comentado al estar
enseñando el Evangelio de Juan es que la mayor necesidad del
hombre es conocer a Dios. Y la única posibilidad que tenemos
de conocer a Dios es conocer a Dios en la faz del Señor Jesucristo,
el que Cristo nos sea revelado. Y cuando pensamos en ser amantes
de lo bueno, pues esto es más que necesario. Sobre todo en
que vivimos en tiempos donde la gente no está distinguiendo
entre lo que es bueno y lo que es malo. Vivimos en tiempos de
un abandono, una apostasía aún dentro de iglesias que en un
tiempo fueron iglesias que estaban fundamentadas en la escritura
y que decían sola escritura y hoy estamos escuchando cosas terribles
de llamar a lo malo bueno, a lo bueno malo, de llamar a lo amargo
dulce y eso es triste. dice la biblia que hay un salmo
completo que dice alabat akevá porque él es bueno y toda definición
correcta de aquello que es bueno viene solamente de conocer a
dios aquello que es bueno no se define por si la mayoría lo
aprueba el hecho de que hoy está de moda y la gente y sobre todo
los jovencitos creen que lo que la mayoría aprueba eso entonces
es bueno Pero eso es lamentable. Las cosas no se determinan si
son buenas o son malas por la opinión de la mayoría. Hay alguien
absoluto que define lo que es bueno y lo que es malo. Es más,
ser bueno es esencial de su carácter, de su persona. alabad, aqueobad,
porque Él es bueno. Dice el Señor Jesús al joven
rico, ¿por qué me llamas bueno? Sólo hay uno que es bueno. Estás
reconociendo que soy Dios o simplemente me estás llamando en términos
humanos maestro bueno. Pero en el sentido absoluto de
la palabra, bueno sólo es Dios. Y conforme al carácter de Dios
es que las cosas se definen como buenas o malas. Cuando hablamos
de la ley, por ejemplo, He mencionado otras veces que la ley en sí
misma es el carácter de Dios. Cuando la Biblia dice que hablemos
verdad, es porque Dios mismo es la verdad. La verdad no es
algo que Dios hace, sino Él es la verdad. Cuando la Escritura
dice, no cometerás adulterio, es porque Dios es fiel, y es
contrario al carácter de Dios la falta de fidelidad. Ahora,
amante de lo bueno. En el versículo 8, que leímos
describiendo, vimos la semana pasada a hospedador, y la segunda
frase dice amante de lo bueno qué contraste hay entre el que
es llamado a la familia de dios y específicamente el que es llamado
a ejercer el ministerio del pastorado a ser amante de lo bueno en contraste
vamos a mirar el salmo treinta y dos cincuenta y dos versículo
tres que da un contraste entre el
que es amante de lo bueno dice amaste el mal más que el bien,
la mentira más que la verdad, a más del mal más que el bien,
la mentira más que la verdad. Hermanos, mentira y mal están
en una estrecha relación y que si hemos conocido al Señor Jesucristo
que es el camino, que es la verdad y que es la vida, El clamor de
nuestro corazón es de que el Señor haga crecer en nuestro
corazón un amor por el Señor Jesucristo que es la palabra
viva y un amor por la palabra escrita como el que se describe
en Pedro cuando dice desead como niños recién nacidos la leche
espiritual no adulterada para que por ella crezcáis para salvación
y justamente dice algo si es que habéis gustado que el Señor
es bueno si es que habéis gustado que el Señor es bueno Ahora,
¿cómo podemos definir lo bueno? ¿Qué es lo que es bueno? Nos
vamos a ayudar de un versículo que está en Miqueas, capítulo
6, versículo 8. Miqueas 6, 8. Podemos encontrar
ahí por lo menos tres aspectos de lo que es lo bueno. Dice la escritura ahí, Miqueas
6, versículo 8, Oh hombre, Él te ha declarado lo
que es bueno y que pide Jehová de ti, solamente hacer justicia,
amar misericordia, humillarte ante tu Dios. ¿Qué es bueno? hacer justicia y hacer justicia
es conformarnos a la voluntad de Dios solamente la voluntad
de Dios es justa amar misericordia amar misericordia
humillarte ante tu Dios y hay una estrecha relación entre todas
estas cosas mientras no hemos sido humillados ante Dios es
porque no se nos ha revelado quién es Dios y nos mantenemos
en arrogancia. Y mientras uno se mantiene en
arrogancia, es muy difícil tener misericordia. Uno mira, por ejemplo, al borracho
que hace escándalo y de pronto uno piensa y piensa en su corazón
casi como pensaba Jacobo y Juan. Señor, pedimos fuego del cielo
que lo consuma. inmediatamente estamos pensando
en qué es lo que se merece esa persona y lo estamos trayendo
juicio y condenación porque no hay misericordia porque sentimos
que somos mejores nos miramos mejores que los pecadores y lo
bueno es hacer justicia amar misericordia humillarte ante
tu dios El versículo que leí para empezar el culto dice, la
salvación es del Señor. Y pareciera tan sencillo que
lo bueno es hacer justicia, amar misericordia y humillarte ante
tu Dios. Pero Dios concede esta salvación
a quien Él quiere. Aquí está describiendo a las
personas que han conocido a Dios, a las personas que les ha sido
revelado el Evangelio, la gloria de Dios en la faz de Jesucristo,
que son personas humildes ante Dios, que son personas que saben
que no es por ellos no por nosotros entendemos no por nosotros es
que somos distintos al vecino que sale la vecina con sus ojos
morados y podemos pensar que buen esposo que yo soy y no hay
nada de misericordia no es por nosotros es la gracia de dios
el evangelio es la gracia de dios y nos lleva a amar misericordia
aclamar porque Dios les conceda también vida a aquellos que están
en esclavitud, aquellos que hacen cosas que nosotros a veces olvidamos
que no las hemos hecho sólo por gracia de Dios. Que si hoy nosotros
no hemos hecho esa clase de cosas es únicamente la gracia de Dios. Ahora, lo bueno es amar justicia,
es hacer justicia, amar misericordia y humillarte ante tu Dios. Sin
embargo, Vamos a anotar que hay un enemigo del pueblo de
Dios, hay una batalla espiritual. Dice la Biblia que no tenemos
lucha contra carne y sangre, sino contra huestes espirituales
de maldad. Y el diablo tiene una estrategia que usa para destruir las personas, para destruir familias,
para destruir la cultura. Isaías 5.20 nos habla de cuál es esa estrategia. Hay de los que a lo malo dicen
bueno y a lo bueno malo, que hacen de la luz tinieblas, y
de las tinieblas luz, que ponen lo amargo por dulce y lo dulce
por amargo. Hay de los que a lo malo dicen
bueno y a lo bueno malo. Hoy estamos viendo esto abiertamente
en el mundo, un intento de imponer cosas que abiertamente, de acuerdo,
no porque lo pensamos nosotros, no porque mucha gente en mucho
tiempo ha estado de acuerdo sino porque es en contra del carácter
de Dios y esas personas están intentando decir que esas cosas
son buenas y están intentando decir que lo bueno es malo. Prueba de ello es que un pastor
se para y predica en la calle y dice que en el principio creó
Dios al hombre, varón y hembra los creó y alguien va y lo acusa
de un discurso de odio entonces lo llevan y lo ponen preso y
en contraste gente que está financiando campañas por aborto en el mundo
que da miles de dinero cuando se habla de ellos se habla como
filántropos esos hombres aman a la humanidad y la gente está
llamando a lo bueno malo pero hermanos no es cosa únicamente
de la gente allá afuera Esta es una estrategia del diablo. Y clamemos a Dios que nos haga
lo suficientemente humildes, humildes delante de Dios, porque
a veces pecamos e intentamos llamarlo bueno. intentamos justificarlo
intentamos pensar bueno no sólo yo lo hago y esos son esfuerzos
así sutiles de llamarle a lo bueno a lo malo llamarle bueno
y lo mejor que puede ocurrir es que el señor nos haga humillarnos
delante de él el poder comprender qué es el pecado el pecado es
algo que es sumamente ofensivo ante Dios. El poder pensar cuando
pecamos, que antes de pecar contra mi prójimo, primeramente he ofendido
al Rey de la Gloria. Cuando pensamos en cuestión del
pecado, poder pensar que eso es lo que la razón por la cual
cristo fue abandonado por su padre en la cruz ni siquiera
pensar en lo que le hicieron los romanos sino lo que el padre
hizo a su hijo en la cruz él fue hecho pecado y toda la ira
justa de dios cayó sobre el señor jesucristo entonces no puedo
estar intentando estar tranquilo diciendo bueno no soy el único
que lo hace todos lo hacen. La otra cosa es cuando intentamos
echar la culpa a otra persona. Pero de primero es esa tentación
de nuestro corazón de justificar lo que hacemos. Y no olvidemos,
hermano, no determina lo que la mayoría hace o lo que la mayoría
dice lo que es bueno. El carácter de Dios es el que
determina qué es bueno y qué es malo. No importa si la mayoría
no está de acuerdo. el carácter de Dios define lo
que es bueno y lo que es malo. Miquéas 3 versículo 2 es un versículo que habla similar
a lo que dice Isaías 5 20 vosotros que aborrecéis lo bueno y amáis
lo malo, que le quitáis su piel y su carne de sobre los huesos
ahora, ¿cuál es cuál es nuestro problema con lo bueno, cómo podemos
ser amantes de lo bueno. Tenemos un enemigo que se engaña,
voces e imágenes de consejo falso, un corazón engañoso y perverso.
Y la Biblia muestra cuál es nuestro problema para amar lo bueno.
Amar lo bueno no es algo natural de nosotros. Es bueno compartir,
pero de pequeñitos, uno mira a los niños pequeños y ellos
no aman compartir. Ellos aman agarrar las cosas
y dice... Alguien ha dicho que las primeras frases que un niño
dice es, no y mío. Muchas veces antes que mamá y
papá dicen, no y mío. Y, o sea, de nacimiento no amamos
precisamente lo bueno. Ahora, Romanos 7, 15 al 18 dice, porque lo que hago no lo entiendo
pues no hago lo que quiero sino lo que aborrezco eso hago y si
lo que no quiero esto hago apruebo que la ley es buena de manera
que ya no soy yo quien hace aquello sino el pecado quien mora en
mí yo sé que en mí, esto es en mi carne, no mora el bien porque
el querer el bien está en mí pero no el hacerlo. Romanos 7.15
al 18 y el problema otra vez es dentro de nosotros mismos es
nuestro corazón que es engañoso y perverso más que todas las
cosas nuevamente en romanos capítulo 8 versículos 5 al 7 dice porque
los que son de la carne piensan en las cosas de la carne pero
los que son del espíritu en las cosas del espíritu Porque el
ocuparse de la carne es muerte, pero el ocuparse del espíritu
es vida y paz. Por cuanto los designios de la
carne son enemistad contra Dios, porque no se sujetan a la ley
de Dios, ni tampoco pueden. Nuestra carne no puede. Nuevamente hermanos, no es algo
que nos vamos a Recuerdo el albañil que dice, es que lo que Dios
dice en la palabra, en la Biblia dice, está difícil de cumplir.
No está difícil de cumplir hermanos, es imposible de cumplir. Por
eso es que Cristo vino. Porque la carne no puede, ni
quiere. Nuestro problema es nuestra naturaleza
pecaminosa. Pero damos gracias a Dios por
el Evangelio. Damos gracias a Dios porque Cristo
vino a este mundo. Damos gracias a Dios porque Él
venció la muerte, venció el pecado y Él vive. Y Él vive y ha provisto
todo lo que es necesario para que participemos de la naturaleza
divina. Romanos capítulo 8, versículo
2 al 4 dice, porque la ley del espíritu de
vida en cristo jesús vamos a leer del 2 al 4 y del 9 al 13 dice
porque la ley del espíritu de vida en cristo jesús me ha librado
de la ley del pecado y de la muerte porque lo que era imposible
para la ley por cuanto era débil por la carne dios enviando a
su hijo en semejanza de carne de pecado y a causa del pecado
condenó al pecado en la carne, para que la justicia de la ley
se cumpliese en nosotros, que no andamos conforme a la carne,
sino conforme al Espíritu. Mas vosotros no vivís según la
carne, sino según el Espíritu, si es que el Espíritu de Dios
mora en vosotros. Y si alguno no tiene el Espíritu
de Cristo, no es de él. Pero si Cristo está en vosotros,
el cuerpo en verdad está muerto a causa del pecado, mas el Espíritu
vive a causa de la justicia. Y si el espíritu de aquel que
levantó de los muertos a Jesús mora en vosotros, el que levantó
de los muertos a Cristo Jesús vivificará también vuestros cuerpos
mortales por su espíritu que mora en vosotros. Así que, hermanos,
deudores somos no a la carne, para que vivamos conforme a la
carne. Porque si vivís conforme a la
carne, moriréis, mas si por el espíritu hacéis morir las obras
de la carne, viviréis. Y aquí, enfatizando el asunto
de el espíritu y si alguno no tiene el espíritu de Cristo no
es de él y es el llamado de la escritura cuando dice Pablo examinarnos
si estamos en la fe es el hecho de estar no es algo que es porque
nos proponemos porque tenemos fuerza de voluntad es el estar
injertados en la vida verdadera y es la vida de Cristo que fluye
en nosotros es Cristo en nosotros dice Y aquí nos muestra cuál
es la solución, cómo podemos ser amantes de lo bueno, estar
seguros de que estamos en Cristo, estar seguros de que hemos sido
justificados por la fe de Cristo Jesús, estar seguros de que el
Espíritu de Cristo mora en nosotros. Dice, tercera de Juan 1 al 11, Amados, no imitéis lo malo, sino
lo bueno. El que hace lo bueno es de Dios,
pero el que hace lo malo no ha visto a Dios. Amados, no imitéis
lo malo, sino lo bueno. Y el que hace lo bueno es de
Dios, pero el que hace lo malo no ha visto a Dios. Pablo decía
sete imitadores de mí, como yo de Cristo. Y hermanos, que Dios
nos guarde de hacer cosas y que nuestra respuesta a lo que hacemos
sea, pues el hermano lo hace. El hermano puede hacerlo y si
está mal, tu deber es exhortarlo con amor considerante a ti mismo
y no adoptar cosas que tú hagas y simplemente diciendo, pues
es que el hermano lo hace. Imita lo bueno. Ahora, amado,
no imites lo malo, sino lo bueno. El que hace lo bueno es de Dios.
y el que hace lo malo no ha visto a Dios. Hermanos, es necesario
conocer a Dios en Cristo Jesús. ¿Cómo vamos a imitar a Dios si
no conocemos a Dios? ¿Cómo vamos a conocer a Dios
si no lo hemos visto? Y el clamor de nuestro corazón
que sea clamar al Señor que nos conceda ver al Señor Jesucristo
en nuestra lectura diaria de la Escritura. Ver al Señor Jesucristo
cuando se expone la escritura. Estar clamando que el Señor nos
mantenga justamente en lo que la Biblia nos llama, que dice,
puesto los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe. Hermanos, si no tenemos los ojos
puestos en Jesús, es difícil hacer, es imposible hacerlo bueno. Hacer justicia, sólo es cuando
estoy mirando a Cristo que es mi justicia. misericordia solo
cuando miro a Jesús y miro que yo no doy la talla cuando miro
a Jesús y miro que no soy tan buen esposo como yo pensaba porque
soy llamado a amar a mi esposa como Cristo amó a la iglesia
cuando miro a Dios en Cristo Jesús y miro que no soy tan buen
padre como yo creía que era entonces yo puedo tener misericordia de
otros cuando miro a Jesús puedo ser
humilde porque cuando mira a Jesús voy a mirar qué es la ira justa
de Dios que cayó sobre la cual debió caer sobre mí y eso va
a ser mantener humilde sin pensar porque a veces en el fondo de
nuestro corazón hay gente que a veces en su oración dice Señor
nos das más de lo que merecemos y en verdad sólo merecemos una
cosa la justa ira de Dios. Es todo lo que merecemos. En
verdad, muchas voces hoy nos dicen es que te lo mereces. Se
nos anima con frases de ese tipo totalmente engañosas. Si hay
algo que nos merecemos es la justa ira de Dios. Dios no nos
debe nada. Todo lo que Dios nos da es por
misericordia. Necesitamos conocer a Dios en
Cristo Jesús. Somos llamados a imitar lo bueno.
dice tercera de Juan dice no imites lo malo sino lo bueno
el que hace lo bueno es de Dios pero el que hace lo malo no ha
visto a Dios el que hace lo malo no ha visto a Dios Efesios 5, 1 al 2 dice, sed pues
imitadores de Dios como hijos amados, y andad en amor como
también Cristo nos amó y se entregó a Simpson por nosotros. Ofrenda
y sacrificio a Dios en olor fragante. ¿Cómo podemos entender el llamado
de Juan, de tercera de Juan? Pues para poder entender esto,
pues es el Evangelio. Pablo está presentando aquí el
Evangelio. ser pues imitadores de Dios como hijos amados y andate
en amor y aquí como también Cristo nos amó y se entregó a sí mismo
por nosotros ofrenda y sacrificio a Dios en olor fragante no es
voy a hacerlo bueno pensando que yo soy bueno si yo soy bueno
pues No hay lugar para el sacrificio de Cristo, pero aquí todo lo
que se requiere para imitar a Dios es mirar cómo Cristo me amó,
mirar cómo Cristo se entregó a sí mismo a Dios por nosotros,
ofrenda y sacrificio a Dios en olor fragantes, mirar que todo
el mérito de la salvación es de Cristo y no de mí, que soy
miserable y que por gracia es que el Señor me ha salvado. Si
no es así, no hay manera de imitar lo bueno. Filipenses 4-8, hermanos, dice,
por los demás hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo
honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo
lo que es de buen nombre, si hay virtud alguna, si algo digno
de alabanza, en esto pensad. Y quisiera leer otra traducción
de este pasaje que dice, por último, hermanos, consideren
bien todo lo verdadero, todo lo respetable, todo lo justo,
todo lo puro, todo lo amable, todo lo digno de admiración,
en fin, todo lo que sea excelente o merezca elogio. Y, hermanos,
si estamos en Cristo, hay algo que es clave en hebreo, si es
Hebreos va haciendo el contraste entre el antiguo y el nuevo pacto
y el antiguo pacto era bueno pero el nuevo pacto es excelente
y esa es la clave en romanos mostrando entre lo bueno y lo
excelente y esa traducción que leí termina todo lo que sea excelente
o merezca elogio y la idea es el pueblo del señor y aquel que
es llamado al ministerio pastoral tiene un corazón que Dios ha
inclinado hacia lo bueno, y no simplemente hacia lo bueno, lo
excelente. Ya no estar entre es esto bueno
o es esto malo, sino entre lo bueno y lo que es excelente. ¿Qué son algunas cosas que la
Escritura presenta Quisiera leer un comentario que dice, el pastor
también debe ser amante de las personas y de las cosas buenas.
Se puede decir mucho acerca de un hombre con sólo mirar a sus
amigos y aquello con lo que se rodea. ¿Con quién se asocia?
¿Qué hace en su tiempo libre? ¿Qué es precioso para él? Algunas
de las respuestas deben hallarse en el pasaje que leímos en Filipenses
4.8. El corazón del pastor responde
a lo que es excelente. Ahora, quisiera que podamos mirar
en la escritura algunas cosas buenas, mejores y o excelentes
que debemos amar. Salmos 73, 28. Dice el Salmo setenta y tres
veintiocho, pero en cuanto a mí, el acercarme a Dios es el bien. He puesto en Jehová el Señor
mi esperanza para contar todas tus obras. En casa, si puede,
lea todo el Salmo setenta y tres, pero en cuanto a mí, el acercarme
a Dios. ¿Qué es eso? ¿Qué es bueno o
qué es excelente? Estar cerca de Dios, estar en
la presencia de Dios, cosa que nos es posible por el sacrificio
del Señor Jesucristo. quien es el camino la verdad
y la vida y que la escritura dice me mostrarás la senda de
la vida en tu presencia hay plenitud de gozo delicias a tu diestra
para siempre una cosa que es buena que es excelente que es
mejor estar cerca de dios hermano el bien el gozo no está no lo
tiene tu esposa no lo tienen tus hijos Hermanas, el gozo no
lo tienen sus esposos, el bien no está en sus esposos, lo bueno
no está allí, está en estar cerca de Dios y es posible porque Cristo
ha abierto el camino y podemos entrar confiadamente al trono
de la gracia. Salmo 92, 1 y Salmo 147, 1 igual
si puede leer todo el Salmo en su casa, léalo, dice Bueno es alabarte, oh Jehová,
y cantar salmos a tu nombre, oh Altísimo. Bueno es alabarte,
oh Jehová, y cantar salmos a tu nombre, oh Altísimo. Algo bueno
es alabar. Algo bueno es vivir una vida
de continua adoración. Y, hermanos, seamos conscientes
o no, estamos adorando desde la cuna hasta la tumba. Y si
el Señor se nos ha revelado, clamemos que nos dé un corazón
tal que en cada circunstancia de la vida pueda recordar quién
es Dios en cada circunstancia. Porque si no recuerdo quién es
Dios en cada circunstancia, me voy a encontrar adorando un ídolo. Me voy a encontrar postrado en
adoración ante un ídolo. El Salmo 147.1 dice, alabata
Jehová, porque es bueno cantar salmos a nuestro Dios, porque
suave y hermosa es la alabanza. Adoración. Si estamos en Cristo,
clamemos, clamemos en verdad que en cada circunstancia veamos
quién es, quién es Dios. Porque la adoración transforma. Y si vamos a ser amantes de lo
bueno, tenemos que empezar con algo bueno, que es la adoración
a aquel que es bueno. Y la adoración transforma en
ambos sentidos. En el sentido correcto nos transforma
la imagen de Cristo y en el sentido incorrecto la adoración nos transforma
la imagen de nuestros ídolos. La escritura dice que, describiendo
a los ídolos, dice que tienen ojos, no oyen, tienen ojos, no
ven, y dice después, semejantes a ellos son los que las hacen
y cualquiera que en ellos confía. Y uno puede mirar en esclavitud
de ídolos, uno no mira necesidades de su esposa, de sus hijos. En
esclavitud de ídolos uno no mira Pensando en algo muy extremo,
pero no tenemos que ir necesariamente a cosas extremas. Hay gente que
piensa que la gente que se suicida, se suicida porque se suele asignar
la baja autoestima con el suicidio. La verdad es todo lo contrario.
Una persona que se suicida tiene un estima demasiado alto, se
estima demasiado a sí mismo. Llega un momento en que esa estima,
esa idolatría hacia sí mismo lo deja sordo, lo deja ciego.
Y a él ya no le importa si su esposa va a sufrir. A él no le
importa si sus hijos tienen o van a tener necesidad. Él está ciego,
está sordo y él una cosa quiere. Se ama demasiado a sí mismo,
se estima demasiado a sí mismo, que la única cosa que él quiere
es dejar de sufrir. y desea tanto no sufrir. No es
malo desear no sufrir. Lo malo está en que se vuelva
el objeto de adoración y termina con su vida. Y lo podemos comparar con cualquier
otra imagen. Cuando una persona en su deseo
intenso por algo es capaz de asesinar, se vuelve un sordo
y un ciego. no le importa, no capta, no es
sensible al dolor que está produciendo a otras personas y en cosas sencillas
nosotros hemos experimentado hermano, cuando hemos pecado
contra nuestro prójimo somos ciegos no vemos el dolor que
infligimos en la otra persona porque primero he pecado en amar
a Dios con toda mi alma, con toda mi mente, con todas mis
fuerzas estoy adorando un ídolo no puedo amar a mi prójimo ni
siquiera como a mí mismo y mucho menos como Cristo me ha amado. Eclesiastes 5.18, este pasaje,
para que lo entienda correctamente, le pido que en su casa lea todo
el capítulo. ¿Qué es bueno? Es bueno gozarse
de la provisión de Dios recibida como producto del trabajo en
contraste de vivir para acumular. Ese es el sentido que tiene el
versículo. Dice, he aquí pues el bien que
yo he visto, que lo bueno es comer y beber y gozar uno del
bien de todo su trabajo, con que se fatiga debajo del sol
todos los días de su vida, que Dios le ha dado porque esta es
su parte. Es bueno gozar del fruto de tu
trabajo que Dios ha provisto a través del trabajo que Él te
ha dado. En contraste a vivir para acumular y confiando en
las riquezas. En contraste a gente que no goza
lo que Dios le da porque su seguridad está allí y cree que lo que hay
que hacer es más y más y guardarlo y acumularlo. Y eso no es bueno. Lo bueno es gozar de la provisión
de Dios recibida como producto del trabajo en contraste de vivir
para acumular. Y siempre hay una relación con
la idolatría. Lamentaciones 3, 25 y 27. Bueno es Jehová a los que en
él esperan, al alma que le busca. Bueno es esperar en silencio
la salvación de Jehová. Bueno le es al hombre llevar
el yugo desde su juventud. ¿Qué es bueno? Bueno es el Señor
a los que en Él esperan, a los que le buscan, a los que esperan
en silencio su salvación. Bueno es ser humillado ante el
Señor. Llevar el yugo habla de sometimiento,
habla de humildad. Y a propósito de ese pasaje,
Spurgeon comenta lo siguiente, dice... Él sugirió muchas razones
por las cuales es bueno soportar el yugo cuando se es joven. Es
bueno porque la obediencia a Dios se aprende mejor cuando se es
joven. Es bueno porque se salva de mil trampas. Es bueno porque
evita llevar el yugo del diablo. Es bueno porque te da más años
para servir a Dios. Bueno es el Señor a los que en
él esperan. Y yo creo que podemos decir,
amén, el Señor es bueno. Y Romanos capítulo 12, versículo
2, algo que es bueno es la voluntad de Dios. Dice, no os conforméis
a este siglo, sino transformados por medio de la renovación de
vuestro entendimiento para que comprobéis cuál sea la buena
voluntad de Dios agradable y perfecta. La buena voluntad de Dios agradable
y perfecta. Y hermanos, es algunos ejemplos
de lo que es bueno, de cosas que clamemos al Señor, pero la
raíz de todo, el centro de todo, es el evangelio, es estar confiados
en el Señor Jesucristo, es amar a la palabra viva y a la palabra
escrita. La palabra viva nos da el poder para amar lo bueno,
la palabra escrita nos revela al Señor Jesucristo y es el carácter
del Señor Jesucristo que define lo que es bueno. Todo lo que
es bueno es acorde al carácter de Dios. es la gloria de Dios. Nuestra necesidad desesperada
es conocer a Dios en la faz del Señor Jesucristo, es venir al
Señor y clamar y seguir clamando. Hay un coro que dice, abre mis
ojos, oh Cristo, yo quiero verte, y que sea el deseo de nuestro
corazón ver al Señor Jesucristo y una vez verle, clamar al Señor
que nos cautive de tal forma que nuestra mirada quede ahí
en obediencia a la escritura que dice puesto los ojos en Jesús
el autor y consumador de la fe. Somos fáciles de distraer, hay
tantas cosas que llaman nuestra atención que el Señor nos ayude
a tener los ojos puestos fijos en el Señor Jesucristo. Cuando
miremos a Cristo no hay lugar para la jactancia. Cuando mire
al Señor Jesucristo no hay lugar para amar el pecado porque me
va a hacer recordar qué es el pecado y qué es lo que hizo al
Señor Jesucristo que él voluntariamente decidió llevar mis pecados sobre
su cuerpo. Cuando mire al Señor Jesucristo
voy a recordar que no es por mí, que lo único que yo merezco
es condenación, pero que por su gracia él ha hecho lo que
ha hecho en mí. Mirar al Señor Jesucristo me
va a hacer mantener humilde y siempre decir como Pablo, soy el primer
pecador, el más grande de los pecadores. Vamos a orar con nuestro
hermano Marco.

Comments

0 / 2000 characters
Comments are moderated before appearing.

Be the first to comment!

Joshua

Joshua

Shall we play a game? Ask me about articles, sermons, or theology from our library. I can also help you navigate the site.