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JC

(5) Los que vinieron con

Ezra 2:2
Joel Coyoc March, 15 2026 Video & Audio
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Joel Coyoc March, 15 2026
Esdras y Nehemias

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vamos a abrir nuestra biblia en Esdras dos libro de Esdras capítulo dos dice la palabra del señor esos son los hijos de la provincia que subieron del cautiverio de aquellos que Nabucodonosor, rey de Babilonia, había llevado cautivos a Babilonia, y que volvieron a Jerusalén y a Judá, cada uno a su ciudad, los cuales vinieron con Sorobabel, Jesúa, Neemías, Seraías, Rehelaías, Mardoqueo, el número de los varones del pueblo de Israel.

Estamos meditando estos versículos y nuestro tema está siendo y estamos mirando que en cada uno de esos nombres, a veces, bueno, no estamos leyendo todo el capítulo, pero si tiene oportunidad, léalo en casa. A veces se nos hace que esos libros, esos capítulos con listas de nombres, pero son más que simples listas de nombres. Y una de las cosas que vamos a mirar hoy es, recuerde que estábamos hablando de estaban en el cautiverio porque Dios había disciplinado a su pueblo. literalmente ellos habían descendido de una posición de bendición en la tierra que Dios les había dado y descendieron geográficamente a Babilonia donde estaban cautivos y subieron, vinieron pero su venida fue ascendente.

Y es una figura de la realidad espiritual. De hecho, les dije que esa lista de nombres de padres, jefes de familia, que son 12, porque el 12 habla de la plenitud del pueblo de Dios. Pero también sabemos que los personajes en Esdras son simbólicos. Recuerde que estábamos mirando que son tres historias paralelas.

Es Zorobabel, estras y nemías y estábamos mirando que pues se llega a anticlímax no al clímax porque estas son sólo figuras de la realidad superior cumplida en el Señor Jesucristo y cuando pensamos en que vinieron con relaías vinieron con relaías y hermanos damos gracias a Dios porque La palabra de Dios es siempre vigente, es siempre actual. La palabra de Dios es siempre la que necesita el pueblo del Señor, porque en la palabra del Señor es que nosotros podemos conocer al Señor Jesucristo, quien es la revelación de Dios. Y es interesante que estábamos hablando que el pueblo de Dios, según Efesios, mucho más ahora en la edad presente es para dar a conocer la multiforme sabiduría de Dios para que Dios sea glorificado en la iglesia y es que pues un hombre, dos hombres, tres hombres incluso una congregación en alguna ciudad, por grande que sea, jamás va a ser suficiente para reflejar la multiforme sabiduría de Dios.

Y es por eso que él eligió un pueblo para salvar de todo linaje, de toda lengua, de toda nación. Y en esos nombres representativos estábamos viendo algunos aspectos en cuanto al Señor Jesucristo. Y cuando el nombre que vamos a estudiar hoy es Rehelaías, Y este nombre puede ser traducido y nos recuerda algo que es importante y es Jehová ha sacudido o Jehová hace temblar. Jehová ha sacudido o Jehová hace temblar.

Una de las cosas que nosotros necesitamos, hermanos, nosotros necesitamos escuchar todo el consejo de Dios y necesitamos escuchar toda la revelación de Dios yo les pido que sigan orando para que podamos seguir predicando tanto el Antiguo como el Nuevo Testamento y que Dios nos guarde de olvidar el Antiguo Testamento porque Cristo está en el Antiguo Testamento y es necesario que nosotros podamos ver a Cristo en toda la Escritura y es interesante que nosotros necesitamos escuchar con respecto a todo el carácter de Dios y A veces se suele predicar y predicamos mucho acerca de algo que se llama la cercanía de Dios. Tenemos un Dios que es cercano. Tenemos un Dios que por gracia y por misericordia se hizo uno de nosotros y habitó entre nosotros, uno que se compadece de nuestra necesidad, uno que ha dicho estoy contigo todos los días hasta el fin del mundo, pero que él mismo, si bien es cercano, él también está por encima de toda la creación.

Él es de otra categoría. Él no es simplemente santo, sino él es santo, santo, santo. Él es aquel que no hay manera de conocerle. Bueno, hay manera de conocerle de tal forma que no tengas ninguna excusa, pero no hay manera de conocerle más allí si él misericordiosamente no se te revela.

Y cuando pensamos en este nombre, vinieron con con reelaías. Es un recordatorio de algo importante y es que Jehová ha sacudido o Jehová hace temblar. Y me gustaría que pudiéramos pensar en la historia inmediata. El Imperio Babilonio ha caído. El Imperio Babilonio ha caído. Antes de la caída del Imperio Babilonio, Dios hablaba constantemente a su pueblo por los profetas y su pueblo mataba a los profetas. Llegó el momento en que Dios hizo temblar a su pueblo y lo mandó cautivo a Babilonia.

Y ahí estaba un rey que se creía el gran Nabucodonosor con su gran Babilonia y por la gracia de Dios y su misericordia lo hizo temblar a él y él reconoció al Dios vivo y verdadero. Después de que él dejó el trono, ascendió al trono uno de sus nietos y el contexto inmediato de lo que estamos leyendo ahorita es que Belsasar fue nieto de Nabucodonosor y Belsasar hizo una gran fiesta, hizo traer los vasos del templo y él estaba embriagándose con los vasos sagrados del templo de Jerusalén y Dios le hizo ver, le hizo, le mostró una visión de una mano que escribía en la pared y literalmente Dios hizo temblar a Belsasar. Dios hizo temblar a Belsasar, la abuela le dijo que no tuviera temor porque había un hombre y habló de Daniel, y Daniel vino y le interpretó el sueño, y es que él, la visión, que él había sido pesado en la balanza y había sido hallado falto.

Y hermano, al ser pesado en la balanza, no hay hombre que vaya a ser distinto que Belsasar. Hay gente que piensa Dios va a poner nuestras obras en la balanza y las va a pesar. Hermano, no va a suceder eso, no hace falta que Dios pierda el tiempo. sencillamente no hay hombre que vaya a balancear la balanza. Igual que Belsasar, la sentencia está escrita, ha sido pesado en la balanza y sabe algo, eres falto, ha sido hallado falto. Y Belsasar tembló y esa misma noche, Ciro tomó Babilonia. Y Dios hace temblar cuando ejecuta la salvación de su pueblo. Dios hizo temblar a Belsasar. Dios levantó a Ciro y ellos están volviendo porque Dios hace temblar. Dios hace temblar.

Si nosotros pensamos en la historia en general, Adán y Eva tenían comunión con Dios y platicaban con Dios. Y sin embargo, ellos tenían una perfección no confirmada y una santidad no confirmada. Ellos podían pecar o no pecar. Ellos estaban plenos y satisfechos en Dios hasta que ellos escogieron pecar. Ellos escogieron oír la voz del gran engañador. Hermanos, una cosa sucedió. Ellos escuchaban la voz de Dios, pero después de haber pecado, temblaron cuando escucharon la voz de Dios. Adán dijo, oí tu voz en el huerto y tuve miedo porque estaba desnudo.

Él tembló, él tembló y algo triste es él tenía ya un entendimiento entenebrecido, él estaba ya ajeno de la vida de Dios, él estaba ya en ignorancia acerca de la vida espiritual y su respuesta fue la prueba de que él estaba distorsionado, él podía interpretar la creación, Él no estaba inventándose camellos donde no había camellos. Él vio camellos y los llamó camellos porque estaba en la capacidad de interpretar la creación. Pero una de las cosas que sucedió es su entendimiento estaba ya, aunque tembló, tenía el entendimiento entenebrecido. Y él pensó que unas hojas de higuera eran suficientes para presentarse delante de Dios, pero no fue así. Él tembló.

A pesar de estar tapado de higuera, él tenía aún vergüenza. Y a pesar de estar tapado con higuera, la oscuridad en su pensamiento lo hizo inmediatamente intentar mostrarse delante de Dios, intentar mostrarse mejor de lo que era. él intentó decir, la culpa es de Eva.

Yo no soy tan malo como tú crees, es esa mujer que me diste, ella me dio y yo comí. Y hermanos, si usted es como yo, usted sabe que tenemos ese virus cada uno de nosotros, que constantemente de pronto nos hallamos intentando presentarnos mejor de lo que somos. Y qué lamentable es que a veces vamos por la vida y estamos tan tranquilos tratando de hacer el malo es él. Yo no soy tan malo como crees.

Y no sólo delante de la gente, sino pretendiendo hacerlo delante del mismo Señor, aquel que ha sacudido y aquel que hace temblar. Y hermano, una de las cosas es que Adán tembló. Pero otra de las cosas importantes es constantemente en la Escritura habla acerca de que Dios hace temblar. Algunas personas estamos viviendo ahorita tiempos en que están ocurriendo en el mundo cosas complejas. El escenario no es precisamente el más alentador para la gente que vive sin esperanza y sin Dios en el mundo.

Y algunas veces, pues, los creyentes también de pronto nos alcanza el temor pero una de las cosas importantes hermanos es Dios hace temblar, Dios hace temblar y la verdad el anhelo de mi corazón es que Dios haga temblar a cada uno de los que estamos aquí. Él ha hecho siempre temblar a aquellos que salva y en su obra de salvación él siempre hace temblar Hermano, ese Dios que se nos presenta diciendo cositas como sonríe, Cristo te ama, eso no hace temblar a nadie.

Y si bien es verdad que Dios es lento para la ira y Dios es grande en misericordia, una de las cosas que no debe escapar a nuestra atención es, yo soy tu Dios fuerte, celoso, que visito la maldad de los padres sobre los hijos hasta la tercera y cuarta generación de los que me aborrecen. horrenda cosa es caer en manos del Dios vivo.

Nuestro Dios es fuego consumidor. Hermanos, necesitamos escuchar de la misericordia de Dios, pero necesitamos que Dios abra nuestros ojos y podamos mirar en verdad que Él no es simplemente como nosotros, pero más grande. Él es infinitamente superior que nosotros, porque a los hombres nos gusta ser ídolos y nos gusta tener un Dios como nosotros. Pero Dios a su pueblo lo está transformando para ser como él. Pero el pecado y el engaño nos hace querer tener ídolos nada más que más grandes y más fuertes que nosotros.

Hermanos, el Dios de la Escritura hace temblar. Y cuando piensas en su obra de salvación, él hace temblar. Salmo 18. que este es un es un pasaje profético dice versículos seis y siete el señor Jesucristo invocó al padre en su angustia dice en mi angustia invoqué a Jehová y clamé a mi Dios él oyó mi voz desde su templo y mi clamor llegó delante de él a sus oídos ¿y qué sucedió? reelaías Dios hace temblar y dice la tierra fue conmovida y tembló. Se conmovieron los cimientos de los montes y se estremecieron porque se indignó él. Hermano, una de las cosas importantes es qué es lo que causa la indignación del Señor. Es muy necesario que nosotros podamos entender qué es lo que causa la indignación del Señor.

El Señor es santo, santo, santo. Y nosotros somos torcidos, corruptos, incapaces, rebeldes. Somos personas en abierta oposición, rebelión y enemistad contra Dios. Y el Señor, dice la escritura, está todos los días airado contra los que hacen iniquidad. Hay gente que le gusta predicar y decir Dios odia el pecado, pero ama al pecador. Y eso suena muy bonito. Pero la Biblia dice que Dios aborrece a todos los que hacen iniquidad. Eso es bíblico. Eso es palabra de Dios. Eso Dios odia el pecado, pero ama el pecador. Búscalo en la escritura.

En la escritura se va a repetir muchas veces que él aborrece a todos los que hacen iniquidad y que él está ardiendo en ira contra el pecado. hermano este pasaje es profético el señor está indignado y en su obra de salvación derrama el ardor de su ira y si vamos a el Nuevo Testamento Mateo capítulo veintisiete dice el señor Jesús está clamando y en el versículo cuarenta y nueve dice versículo cuarenta y seis dice cerca de la hora novena Jesús clamó a gran voz diciendo Elí, Elí, lama Sabactaní, esto es Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado?

Algunos de los que estaban allí decían al oírlo, a Elías llama a este, y al instante corriendo uno de ellos tomó una esponja y la empapó de vinagre y poniéndola en una caña le dio a beber, pero los otros decían, deja, veamos si viene Elías a liberarle. Mas Jesús, habiendo otra vez clamado a gran voz, entregó el espíritu. Y aquí el velo del templo se rasgó en dos de arriba abajo y la tierra tembló y las rocas se partieron y se abrieron los sepulcros y muchos cuerpos de santos que habían dormido se levantaron y saliendo de los sepulcros después de la resurrección de él, vinieron a la santa ciudad y aparecieron a muchos. En su obra de salvación hubo indignación también. Y hubo indignación, y usted sabe, Isaías 53 nos describe la indignación del Señor.

Una de las cosas que usted tiene que prestar atención es usted, si Dios lo ha salvado, usted no es salvo por lo que hicieron los romanos y los judíos. Usted es salvo por lo que el Padre hizo al Señor Jesucristo. Ciertamente fue terrible lo que el hombre hizo al Señor Jesucristo. Pero el ardor de la ira del Dios todopoderoso que es tres veces santo.

Y hermano, eso debe hacernos temblar el saber que el lugar donde Dios ve el pecado, Dios descarga su ira. El ardor de su ira cayó sobre el Señor Jesucristo porque él fue hecho pecado por causa de su pueblo, porque todos nosotros nos descarriamos como ovejas y cada cual se apartó por su camino.

Hermano, no es que simplemente cometemos errores, es que el pecado es una afrenta grave a la santidad de Dios y una de las cosas es desde que Adán pecó si hay algo que nosotros hacemos es pecar porque Adán podía pecar o no pecar el hombre caído en Adán una sola cosa puede hacer y esa única cosa que puede hacer es es pecar. Aún sus pretendidas buenas obras son pecado delante de Dios. Aún esas pretendidas buenas obras el Señor las ve como trapo de inmundicia. Esas pretendidas buenas obras son afrenta al Señor.

Algunas que incluso pudieran parecernos a nosotros impresionantes. pero el señor dice a los que hacen esas obras que son hacedores de maldad y hermanos el arte en ira él es quien hace temblar y allí en su obra de salvación también tembló este pasaje que estamos leyendo es el cumplimiento de lo que leímos en en Salmo dieciocho pero qué bendición que el el capítulo veintiocho de Mateo dice Pasado el día de reposo, al amanecer del primer día de la semana, vinieron María Magdalena y la otra María a ver el sepulcro.

¿Y hubo qué? Y hubo un gran terremoto, porque un ángel del Señor, descendiendo del cielo y llegando, removió la piedra y se sentó sobre ella. Su aspecto era como un relámpago y se vestido blanco como la nieve. Y de miedo de él, los guardas temblaron y se quedaron como muertos.

¿Y qué hace el Señor? El Señor hace temblar. El Señor hace temblar. En verdad que Dios es amor, pero Dios es fuego consumidor. En verdad que Dios ama a su pueblo, pero Dios ama a su pueblo por causa del Señor Jesucristo. Somos aceptos en el amado y nada más en el amado. Dios hace temblar.

Dios hace temblar la tierra en su gran obra de salvación. Dios hace temblar. hermanos aquellos que Dios ha salvado lo primero que tiene que ocurrir para que Dios te salve es que tiembles ante el Señor Isaías capítulo seis antes de ir a Isaías seis vamos a ir a Isaías ocho Versículo 12.

Hermano, hay mucha gente que está atemorizada en estos días. Hay mucha gente que está temblando. Hay gente que está ofreciendo que un lugar para ir es Paraguay, porque ahí hay más libertad, ahí puedes invertir, y si hay un desastre nuclear, pues está probado que ahí va a llegar mínimo el daño. Hermano, yo espero que ninguno de nosotros está pensando irse a Paraguay.

El Señor hace temblar, y espero que estamos temblando no a las bombas atómicas, no a los imperios de la tierra. No, dice el Señor a su pueblo, no llaméis conspiración a todas las cosas que este pueblo llama conspiración, ni temáis lo que ellos temen, ni tengáis miedo. dice a Jehová de los ejércitos a él santificar sea él vuestro temor y él sea vuestro miedo entonces él será por santuario pero a las dos casas de Israel por piedra para tropezar y por tropezadero para caer y por lazo y por red al morador de Jerusalén dice no llaméis conspiración a todas las cosas que este pueblo llama conspiración, ni temáis lo que ellos temen, ni tengáis miedo. Aquevad los ejércitos, santificad, sea el vuestro temor y el sea vuestro miedo.

Isaías capítulo seis. Hermanos, una visión sumamente clara de la obra del evangelio, de cómo Dios salva un pecador, y dice, en el año que murió el rey Usías vio al señor sentado sobre un trono alto y sublime, y sus faldas llenaban el templo. Por encima de él había serafines, cada uno tenía seis alas, con dos cubrían sus rostros, con dos cubrían sus pies, con dos volaban. Y el uno al otro daban voces diciendo santo, santo, santo Jehová de los ejércitos. Toda la tierra está llena de su gloria y los quiciales de las puertas se estremecieron con la voz del que clamaba. La casa se llenó de humo. Entonces dije hay de mí que soy muerto, porque siendo hombre inmundo de labios y habitando en medio de pueblo que tiene labios inmundos, han visto mis ojos al rey Jehová de los ejércitos.

En el Evangelio de Juan se nos dice que lo que vio Isaías en el capítulo doce de Juan dice que lo que vio Isaías fue a Cristo y cuando él vio a Cristo la casa donde estaban tembló pero Isaías tembló y que lo hizo temblar a Isaías ante la santidad de Dios ante la hermosura del Señor Jesucristo él pudo ver su profunda pecaminosidad Ante la hermosura del Señor Jesucristo, él pudo ver lo horrendo que él era. Él pudo ver que era hinchazón y podrida llaga. Ante la mansedumbre del Señor Jesucristo, él pudo ver su rebelión. Hermanos, ahí estaba él delante de aquel que no puede ser burlado.

Estaba él delante de aquel que tiene ojos como llama de fuego. de aquel que todas las cosas están desnudas ante sus ojos pero ahí estaba delante de aquel que después le dice dice y voló hacia mí uno de los serafines teniendo en su mano un carbón encendido tomado del altar con unas tenazas y tocando él sobre mi boca dijo he aquí que tocó tus labios y es quitada tu culpa y limpio tu pecado y hermanos ahí está el evangelio para que Dios te salve tienes que haber temblado porque tiene que el Señor mostrar la corrupción de tu corazón el entender la depravación que no eres simplemente una persona buena que de vez en cuando hace cosas malas sino todas las intenciones de tu corazón son de continuo solamente el mal de recordar de poder entender que fuiste concebido en pecado y que si hay algo que sabes hacer con perfección es simplemente pecar y que constantemente y lo único que haces todos los días de tu vida es quebrantar la santa ley de Dios primero a menos que Dios te lleva a ese punto no puedes ser salvo porque Dios dio la ley para encerrar todo en pecado y para que cuando estés ahí temblando por la maldición de la ley entonces puedas dar un grito para que el Señor te salve y ahí habla de fuego y del altar y habla del sacrificio del Señor Jesucristo y como Isaías no muere porque alguien murió en su lugar el Señor Jesucristo murió en el lugar de Isaías y por eso Cristo puede decir no vas a morir ha sido quitada tu maldad yo quité tu maldad hermanos hace temblar a Jehová hace temblar y no hay persona que Dios haya salvado, que no haya temblado primero.

Es necesario caer de la altura de nuestra arrogancia, es necesario estar postrado en el suelo, es necesario mirar yo soy el más grande de los pecadores, es necesario poder mirar soy un miserable y lo único que merezco de ti es que me pisotees en el ardor de tu ira por toda la eternidad y estoy aquí rendido y gritando por salvación y clamando para que me concedas la fe para confiar en el Señor Jesucristo.

Hermano, Dios ha hecho temblar a su pueblo y de pronto su pueblo, pues la corrupción es nuestra y Dios salvó. Tú puedes recorrer toda la escritura y si tú vas Si tú vas a la obra de Dios, que es solamente una figura, una sombra de nuestra salvación, Dios hizo temblar a Faraón para sacar al pueblo de Israel de Egipto. Y Faraón tembló. Dios salvó a ese pueblo.

Si tú vas un poco antes, te vas a dar cuenta que, por ejemplo, Isai, Sara, Dios ya los había sacado, Dios les dio su promesa. y de pronto Dios le dijo a Abraham que Sara iba a dar a luz un hijo y Sara estaba allí atrás oyendo y Sara le causó risa y se rió y Dios dijo ¿por qué se rió Sara? y Sara dijo no me reí porque tuvo miedo.

Hermano la necesidad somos como Sara creemos que podemos decir no es cierto yo no lo hice aún Sara seguía con la corrupción esa que nos pasó Adán de querer mostrarnos más bonitos de lo que realmente somos. Pero nuestra esperanza está en reconocer por la gracia de Dios y por su misericordia que nos conceda ver dónde está la belleza. Cuando veamos dónde está la belleza, entonces vamos a dejar de parecer a aquel cómico que decía qué bonito soy como me veo. verdaderamente que era un cómico y hacemos de cómicos cuando miramos la belleza donde no está hermanos la belleza está en un solo lugar y está en el señor Jesucristo y que Dios te conceda a mirar la belleza para temblar y clamar porque en mí hay fealdad que en Cristo es donde está la fe que salva y podamos decir creo ayuda a mi incredulidad aquel que es omnisciente y que todo lo ve y que no tenía sentido que Sara hiciera de cómica como nosotros lo hemos hecho muchas veces diciendo no me reí cuando nuestro corazón se estaba carcajeando de incredulidad primero que el señor nos haga temblar es necesario el señor Pablo se levantó muy valiente pero Dios lo derribó, Dios lo hizo temblar y ahí dijo ¿Quién eres Señor? Soy yo Jesús a quien tú persigues.

Toda la historia de la redención nos habla y nos muestra cuán necesario es que en verdad Dios nos haga temblar, que en verdad podamos llegar a decir de oídas te había oído, pero ahora que mis ojos te ven me arrepiento en polvo y ceniza, porque estoy mirando cuán indigno soy, porque estoy mirando cuán merecedor soy de la muerte y poder escuchar después la consolación de no temas. Poder escuchar como Juan que cayó temblando a sus pies, porque su voz era como el estruendo de muchas aguas. Y él le miró y miró que su rostro era como el sol cuando resplandece en su fuerza. Y él pudo mirar sus ojos como llama de fuego.

Y que Dios nos conceda el caer como Juan cayó como muerto a sus pies, pero escuchar, no temas, no temas. porque yo soy el que vivo y estuve muerto más he aquí que vivo por los siglos hermanos qué bendición de conocer a Dios de tal manera que después de haber temblado podemos pararnos con gozo y decir ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús y vamos a Isaías Sesenta y seis.

Dice, versículo uno, Jeovádico así, el cielo es mi trono. y la tierra estrado de mis pies. ¿Dónde está la casa que me habréis de edificar y dónde el lugar de mi reposo? Mi mano hizo todas estas cosas y así todas estas cosas fueron, dice Jehová. Pero miraré a aquel que es pobre y humilde de espíritu y que tiembla a mi palabra. Dice mi mano hizo todas estas cosas.

Una de las cosas que tiene que quedarnos clara y más que clara Dios no necesita nada de usted. A veces estamos pensando que Dios necesita algo de nosotros. Dios no necesita tu dinero, Dios no necesita tu tiempo, Dios no necesita absolutamente nada, porque Él hizo todas las cosas y es el dueño de todas las cosas. Dice, y dice después, pero miraré a aquel que es pobre y humilde, aquel que entiende, Él no necesita nada de mí, pero yo necesito todo de Él.

Aquel que es pobre y humilde de espíritu. ¿Y qué hace alguien pobre y humilde de espíritu? El apóstol Pablo tiene un capítulo donde él empieza a decir y a presumir lo mismo que presumía el fariseo en el templo. Pero un día Cristo le mostró su gloria como a Isaías. Y solo entonces él fue pobre y humilde de espíritu. solo aquel que tiene la bendición de ver la gloria de Cristo, de ver la majestuosidad del Señor Jesucristo, de ver que Cristo está ocupando tu lugar y horrorizarte de la culpa de ser el culpable por el cual Cristo está en la cruz y clamar por salvación y mirar que yo no tengo nada que ofrecerle, sino recibir todo de él.

Dice, pero miraré a aquel que es pobre y humilde de espíritu y que tiembla mi palabra, Porque si no es así, dice, el que sacrifica buey, es como si matase un hombre. El que sacrifica oveja, como si degollase un perro. El que hace ofrenda, como si ofreciera sangre de cerdo. El que queme incienso, como si bendijese un ídolo.

Y hermanos, cada cosa que hagas, por buena que seas, y aunque parezca que es obediencia a la palabra de Dios, si no eres pobre y humilde de espíritu, porque Dios ha hecho un milagro, el Señor está diciendo como Él lo ve. aunque todos los demás estemos impresionados recuerda Dios no mira lo que mira el hombre pues el hombre mira lo que está delante de sus ojos pero Dios mira el corazón y dice recuerda a quién va a mirar el señor y recuerda tú no puedes hacerte pobre y humilde de espíritu clamemos al señor porque ese es un milagro que ocurre cuando en su misericordia él te da ojos para ver a su hijo que es precioso, hermoso, que es santo, santo, santo, que es justo, que es salvador, que es el único que puede dar redención, que su sangre es la única que te puede limpiar de todo pecado. El señor Jesucristo dijo algo que está en Mateo capítulo diez versículo veintiocho y vamos a leer desde el versículo veintiséis pero prestemos atención al versículo veintiocho dice así que no los temáis porque nada hay encubierto que no haya de ser manifestado Escuche a Jesús que está diciendo. Ni oculto que no haya de saberse. Lo que os digo en tinieblas, decidlo en la luz. Y lo que oís al oído, proclamadlo desde las azoteas.

Y no temáis a los que matan el cuerpo, mas el alma no pueden matar. Temed más bien aquel que puede destruir el alma y el cuerpo en el infierno. Yo espero que nadie aquí está esperando juntar cien mil dólares, porque necesitas cien mil dólares para que te den un lugar en Paraguay. hermano, no temas a las bombas atómicas, no temas a los que hacen desastre y pueden matar la economía, a los que pueden arruinarnos económicamente, no temas, dice No temas a los que matan el cuerpo, más el alma no pueden matar. Temed más bien a aquel que puede destruir el alma y el cuerpo en el infierno. Hermanos, ese no es Satanás, ese es Dios.

Está hablando de a quién se tiene que temer y dice, no se venden dos pajarillos por un cuarto, con todo, ni uno de ellos cae a tierra sin vuestro padre. Pues aún vuestros cabellos están todos contados, así que no temáis, más valéis vosotros que muchos pajarillos. Hermano, qué consuelo que aquel que ha temblado ante el Señor ya no hay más temor porque no hay más condenación aquel que ha temblado ante el Señor puede decir estoy en paz con mi Dios Cristo ocupó mi lugar lo más terrible no es morir de una bomba atómica y puede decir porque para mí el vivir es Cristo y el morir es ganancia y hermanos el Señor hace temblar el Señor hace temblar Malaquías capítulo cuatro que está ahí justo antes de Mateo Mateo 4 1 al 6 dice Malaquías 4 1 al 6 dice ¿Por qué aquí viene el día ardiente como un horno y todos los soberbios aquellos que pues están muriendo como nacieron? Porque nacimos todos soberbios.

Dice y todos los que hacen maldad serán estopa aquel día vendrá los abrazará y aunque tengas diez mil dólares, mil dólares y te vayas a Paraguay te va a alcanzar y dice Será estopa que el día vendrá, los abrazará dicho Jehová de los ejércitos y no les dejará ni raíz ni rama. Mas a vosotros los que teméis mi nombre, nacerá el sol de justicia y en sus alas traerá salvación. Saldréis y saltaréis como becerros de la manada.

Hoyaréis a los malos los cuales serán ceniza bajo la planta de vuestros pies en el día que yo actúe a dicho Jehová de los ejércitos. Acordaos de la ley de mi siervo Acordaos de la ley de Moisés, mi siervo, al cual encargué ordenanza y leyes para todo Israel. He aquí yo se envío el profeta Elías, antes que venga el día de Jehová, grande y terrible. Él hará volver el corazón de los padres hacia los hijos, y el corazón de los hijos hacia los padres.

No sea que yo venga y hiera la tierra con maldición. acordados de la ley, no porque te puedas salvar por la ley, porque la ley es el instrumento que debe encerrarte y mostrarte que Dios hace temblar y entonces gritar por salvación para que el Señor Jesucristo, porque la ley hermano no tiene misericordia.

La ley simplemente dice maldito el que no hace todas las cosas que están escritas en esta ley, pero Cristo ha sido hecho maldición, Dios hace temblar y Mateo capítulo seis versículo dieciséis perdón apocalipsis seis dieciséis Dice, hablando de lo mismo que está hablando Malaquías, dice, y decían a los montes y a las peñas, caed sobre nosotros y escondednos del rostro de aquel que está sentado en el trono y de la ira del cordero, porque el gran día de su ira ha llegado y ¿quién podrá sostenerse en pie?

Y la pregunta es, ¿has temblado? Si no has temblado y si estás viviendo en rebelión contra Dios. Y si estás viviendo con pecados escondidos y pensando que no pasa nada, no te apures. Dios no tiene prisa. Dios tiene toda la eternidad. La prueba de que pasa algo fue lo que ocurrió en la cruz del Calvario. Quiere decir que pasa algo y pasa algo terrible. Los pecados de los creyentes han sido ya juzgados en la cruz del Señor Jesucristo.

Pero un día él va a volver otra vez y no vendrá otra vez manso y humilde, ni como un cordero, sino él vendrá para ejecutar venganza sobre sus enemigos con el ardor de su ira, como el león de la tribu de Judá. Y él va a ahollar a sus enemigos porque él está airado todos los días contra todos aquellos que hacen iniquidad.

Y Juan capítulo 3, versículo 36. Evangelio de Juan capítulo tres versículo treinta y seis hermanos que Dios nos guarde de no temblar ante las personas de no temblar ante las consecuencias de nuestros actos sino temblar ante el único que se debe de temblar y clamar y gritar por salvación y después poder estar confiado dice Juan capítulo tres versículo treinta y seis el que cree en el Hijo tiene vida eterna pero el que rehúsa creer en el Hijo de Dios no verá la vida sino que la ira de Dios está sobre él hermano para creer en el Hijo de Dios es necesario que veas quién es él que Dios te abra los ojos para verle como admirable, consejero, como Dios fuerte, como Padre eterno, como príncipe de paz, que Él te conceda verte como el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo, como aquel que es santo, santo, santo, como aquel que fue a la cruz después de haber cumplido perfectamente la ley en favor de aquellos que son incapaces de cumplirla. y que Dios te haga al verlo así verte a ti con toda tu incapacidad y toda tu fealdad y que Dios haga cesar todo esfuerzo de tratar de decir es la mujer que me diste o es el esposo que me diste o el padre que me diste y decir soy yo yo soy culpable yo no hay a nadie más a quien culpar y que cuando la ley apunta después de todo al final Puedes escuchar dónde están los que te condenaban.

Ninguno te condenó y que puedas escuchar, ni yo te condeno. Vete y no peques más. Ni yo te condeno porque yo he cargado tu condenación, porque fue molido por tus pecados, porque el castigo de tu paz fue sobre mí. y por mi llaga tú has sido curado porque yo me sumergí en el océano de la ira de mi padre para que tú no mueras eternamente ahogado en esa ira. El que cree en el Hijo tiene la vida, el que rehúsa creer en el Hijo de Dios no verá la vida, sino la ira de Dios está sobre él.

Y si ya has clamado al Señor Jesucristo, quisiera que busques un versículo en filipenses que leímos en la lectura que hizo el hermano Daniel, el versículo doce dice por tanto amados míos como siempre habéis obedecido no con mi presencia solamente sino mucho más ahora en mi ausencia ocupados en vuestra salvación con temor y temblor porque Dios es el que en vosotros produce hacia el querer como el hacer por su buena voluntad hermanos yo quisiera pedirle que lea en su casa todo el capítulo doce no saque ese versículo como si fuera algo aparte de todo porque seguramente usted va a terminar haciendo algo que no es ocuparse en su salvación con temor y temblor porque cuando miramos eso enseguida empezamos a pensar en cosas que hacer y el apóstol Pablo va a empezar este capítulo describiendo al señor Jesucristo y su obra de salvación hermano ocuparse en su salvación con temor y temblor no es concentrarse en cosas que hacer, es mirar, seguir mirando a Cristo con ojos de fe, seguir clamando para que Cristo te siga siendo revelado, clamar para que la pasión de tu corazón sea no quiero otra cosa sino conocer a Cristo, no quiero ser hallado en mi propia justicia porque muchas veces leemos este versículo y terminamos haciendo cosas que nos van a llevar a ser hallados en nuestra propia justicia. ¡Qué horror! ¿Qué horror ser hallado en nuestra propia justicia? Porque no existe. Es una ilusión.

La única justicia es la justicia del Señor Jesucristo. Hermano, si ya has venido al Señor Jesucristo, sigue viniendo al Señor Jesucristo, porque eso es ocuparte en tu salvación con temor y temblor. Si has confiado en Cristo, sigue confiando en el Señor Jesucristo.

Sigue clamando que ayude a tu incredulidad, porque de lo contrario, no estarás ocupado en tu salvación con temor y temblor. Además, hay gente que va a llegar al Señor y le va a decir, no profetizamos en tu nombre. Y en tu nombre echamos fuera demonios, en tu nombre hicimos muchos milagros. Y probablemente estaban pensando que estaban ocupados en su salvación con temor y temblor, pero el Señor va a decir, apártate de mí, hacedor de maldad. Tu buena predicación no se puede comparar a la obra de Cristo. intentar comparar tu mejor obra con la obra de Cristo es una maldad y que nos ocupemos en nuestra salvación con temor y temblor siempre con los ojos puestos en el autor y consumador de nuestra fe. Vamos a orar.

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Joshua

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