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JC

(8) Acorde con la sana doctrina ( sujetas a sus maridos)

Titus 2:3-5
Joel Coyoc November, 23 2025 Video & Audio
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JC
Joel Coyoc November, 23 2025
Tito

El sermón de Joel Coyoc, titulado "Acorde con la sana doctrina (sujetas a sus maridos)", se centra en la enseñanza de Tito 2:3-5, abordando la doctrina de la sumisión en el contexto del hogar cristiano, especialmente en relación con las mujeres. Coyoc subraya que la sujeción no es un signo de inferioridad, sino un principio divino que refleja el orden establecido por Dios, ejemplificado en la relación de Cristo con la iglesia. Utilizando pasajes como 1 Corintios 11:3 y Romanos 13:1-2, el predicador destaca que el ordenamiento de la autoridad matrimonial proviene de Dios y busca la gloria divina. La implicación práctica de este principio es que la sumisión, motivada por el evangelio y el amor a Cristo, permite evidenciar la transformación del creyente y, a su vez, glorificar a Dios a través de relaciones saludables y respetuosas.

Key Quotes

“La única posibilidad de una transformación es por medio del evangelio.”

“El problema real y verdadero… es que muy por el contrario nos sobreestimamos y nos sobrevaloramos.”

“La sujeción no es una cuestión de inferioridad, sino es una cuestión de orden divino.”

“El mejor esposo de este mundo… va a picar contra ti. Pero lo que usted necesita está en el Señor Jesucristo.”

What does the Bible say about submission to husbands?

The Bible instructs women to be subject to their husbands as a reflection of the order established by God.

The Bible teaches in Titus 2:3-5 that older women should instruct younger women to love their husbands and be subject to them. This concept is rooted in the divine order established by God, as seen in 1 Corinthians 11:3, where it states that Christ is the head of every man, and man is the head of every woman. Submission is not a matter of inferiority but of divine order. It's essential for Christians to understand that true submission arises from a heart transformed by the gospel, acknowledging the beauty of Christ's own submission to the Father.

Titus 2:3-5, 1 Corinthians 11:3, Ephesians 5:22-24

How do we know the doctrine of submission is true?

The doctrine of submission is affirmed in Scripture as part of God's created order and is consistently taught by the apostles.

The truth of the doctrine of submission can be seen through multiple passages in the New Testament. In Ephesians 5:22-24, the apostle Paul exhorts wives to submit to their husbands as to the Lord. This principle is not merely cultural but is part of the unchanging word of God which reflects His order in creation. Furthermore, Peter reinforces this in 1 Peter 3:1, where he instructs wives to be subject to their husbands so that even those who do not believe may be won over by their conduct. The consistency of these teachings throughout Scripture supports their truthfulness and importance in the life of a Christian.

Ephesians 5:22-24, 1 Peter 3:1

Why is submission to husbands important for Christians?

Submission reflects God's order and promotes harmony in the family, honoring both God and the institution of marriage.

Submission to husbands is vital for Christians as it embodies a model of divine order established by God. In Colossians 3:18, Paul instructs wives to submit to their husbands, emphasizing that this aligns with God's will. This act of submission is not merely about hierarchy, but it is an important aspect of the beauty and unity within the marriage covenant. It allows for a deeper reflection of Christ's relationship with the church, where the church submits to Christ, thereby bringing glory to God. Moreover, when wives submit to their husbands, it creates an environment of respect and love, which is essential for a thriving family structure, as discussed in Titus 2:3-5.

Colossians 3:18, Titus 2:3-5

Sermon Transcript

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vamos a abrir nuestra biblia en la carta del apóstol Pablo a Tito en su capítulo dos Tito dos dice la palabra del señor Pero tú habla lo que está de acuerdo con la sana doctrina, que los ancianos sean sobrios, serios, prudentes, sanos en la fe, en el amor, en la paciencia. Las ancianas, asimismo, sean reverentes en su porte, no calumniadoras, no esclavas del vino, maestras del bien. enseñen a las mujeres jóvenes a amar a sus maridos y a sus hijos, a ser prudentes, castas, cuidadosas de su casa, buenas, sujetas a sus maridos, para que la palabra de Dios no sea blasfemada.

Exhorta a sí mismo a los jóvenes a que sean prudentes, presentándote tú en todo como ejemplo de buenas obras, en enseñanza, mostrando integridad, Seriedad, palabra sana e irreprochable, de modo que el adversario se avergüence y no tenga nada malo que decir de vosotros.

Exhorta a los siervos a que se sujeten a sus amos, que agraden en todo, que no sean respondones, no defraudando, sino mostrándose fieles en todo, para que en todo adornen la doctrina de Dios nuestro Salvador.

porque la gracia de Dios se ha manifestado para salvación a todos los hombres, enseñándonos que renunciando a la impiedad y a los deseos mundanos, vivamos en este siglo sobria, justa y piadosamente, aguardando la esperanza bienaventurada y la manifestación gloriosa de nuestro gran Dios y Salvador Jesucristo. quien se dio a sí mismo por nosotros para redimirnos de toda iniquidad y purificar para sí un pueblo propio, celoso de buenas obras.

Esto habla y exhorta y reprende con toda autoridad. Nadie te menosprecie.

Bueno, hemos estado estudiando este capítulo dos de la carta del apóstol Pablo a Tito. Y una de las cosas que les damos gracias a Dios por los himnos y el himno que acabamos de cantar, que habla de la antigua historia. Hermanos, en verdad no importa qué parte de la escritura estudiemos, siempre tenemos que hablar de la antigua historia. pues usted va a escuchar siempre lo mismo, porque la necesidad del hombre nunca cambia, la necesidad del creyente nunca cambia, y la necesidad es conocer a Dios y sólo podemos conocer a Dios en el rostro del Señor Jesucristo.

No, lo que vamos a aprender no es cómo hacer porque nuestro problema no es de cómo, nuestro problema es un problema más profundo y la única posibilidad de una transformación es por medio del evangelio. Recordarles hermanos que el evangelio es poder de Dios para salvación a todo aquel que cree. Recordarles que el Señor Jesús dice mis ovejas oye mi voz y yo las conozco y me siguen yo les doy vida eterna y recordarles que Cuando habla la escritura del poder de Dios para salvación, no es simplemente que es poderoso para librarnos de la pena del pecado.

El evangelio es poderoso para librarnos del poder del pecado. Que Dios quite de nuestras mentes esas ideas tristes de que el evangelio es para los que están ahí afuera. Y nosotros ahora vamos a aprender cosas más profundas. No hay cosa más profunda que el evangelio. No hay cosa más profunda que el evangelio. Y si el evangelio es el que nos es poderoso para liberarnos del poder del pecado, pues el evangelio es para los que están afuera, pero el evangelio es también para los que están adentro. Es la necesidad diaria del creyente.

El apóstol Pablo escribió una carta a los romanos. Y no a todos los romanos que vivían en la capital del imperio, sino para los creyentes de la iglesia que estaba en Roma. Y una de las cosas que él le había propuesto en su corazón es ir y predicarle a la iglesia, a los que ya estaban en iglesia, quería ir para predicarles el evangelio. Porque el evangelio es nuestra necesidad constante. Recordarles que estamos meditando en el contexto de lo que es de acuerdo o acorde a la sana doctrina.

Estábamos mirando lo que es de acuerdo a la sana doctrina en cuanto a los ancianos. en cuanto a las ancianas, las mujeres mayores y estamos finalizando y vamos a dejar una última, bueno habíamos dejado una última expresión que es que sean sujetas a sus maridos, es de acuerdo a la sana doctrina que las mujeres mayores enseñen a las más jóvenes y ya estamos cubriendo qué es lo que tienen que enseñar y resumen que sean maestras del bien

y el currículum está allí que es Y estaba haciendo referencia a que ese versículo no nos está hablando de que pues pongamos clases donde las hermanas ancianas armen una universidad en la iglesia, que pues eso es lo más, pues lo más común que se suele hacer, pero no es eso de lo que la escritura está hablando, porque si mira usted la iglesia en Hechos de los Apóstoles no va a encontrar pues mujeres enseñando de manera oficial a otras mujeres.

Y la última frase es que sean sujetas a sus maridos, sujetas a sus maridos. Una de las cosas que quisiera recordarles, hermanos, recuerde que hemos sido salvos para vivir para la gloria de Dios, porque caídos en Adán estamos destituidos de la gloria de Dios, y todos estos pasajes cuando habla de los pastores, los ancianos, los diáconos, de los hermanos mayores, de las hermanas mayores, de las mujeres jóvenes, toda la descripción que se está haciendo es algo que no es natural en nosotros, de hecho es el carácter del Señor Jesucristo.

y no es natural en nosotros. No obstante, lo que es natural en nosotros es todo lo contrario. Y ahí donde nosotros vemos la necesidad del evangelio. Es más, Pablo va a cerrar y va a apelar al evangelio. Y va a decir, porque la gracia de Dios y es el evangelio se ha manifestado a nosotros. Y nos enseña a renunciar a lo que es natural en nosotros. Y sujetas a sus maridos.

Cuando pensamos en esto, hermanos, tenemos que pensar y tenemos que comenzar donde hay que comenzar. La cosa no es ir y tratar de ver a Sara, tampoco es ir y tratar de ver a Dorcas, es ir y ver al Señor Jesucristo. es ir y ver al Señor Jesucristo. Usted puede ver a Sara y aprenderse tanto de Sara y admirar a Sara. Usted puede ir y ver a Dorcas y admirar tanto a Dorcas.

Pero recuerde que Sara y Dorcas son vasos de barro para que la excelencia del poder sea de Dios y no de nosotros. Y si usted se queda mirando simplemente a Sara, usted estará todo el tiempo admirado de Sara, de Dorcas y de todas las mujeres y usted seguirá en las mismas. Porque la única cosa que puede transformar es que Dios abra tus ojos, te dé ojos de fe para ver al Señor Jesucristo.

La cuestión de la falta de sometimiento es tan vieja como la misma humanidad caída. De hecho, el primer rebelde fue Satanás. El primero que quiso usurpar el trono de Dios fue Satanás. Y Satanás es mentiroso y es padre de mentira. Y mintió a nuestros primeros padres. Y mintió primeramente a Eva.

Hermanos, es cierto que ahorita estamos estudiando acerca de las hermanas. Pero hermanos, la realidad es que toda la humanidad tiene una dura batalla en cuanto a ser sumiso. La humanidad tiene una dura y fuerte batalla en cuanto a ser sumisos. Hay gente que dice, hay gente que dice creer el evangelio y creer la escritura. Yo quisiera recordarles, hermanos, hay algunas cosas que confesionalmente nosotros creemos. y yo quisiera que pudiéramos clamar al Señor porque hay cosas que creemos confesionalmente pero la verdad es que en la práctica muchas veces hay distancia y nuestra oración debe ser Señor ayuda a mi incredulidad

una de las cosas que se supone que confesionalmente nosotros creemos es que la palabra de la Biblia es que la palabra de quien de Dios nosotros decimos la biblia es la palabra de dios y algunos dicen sola escritura y sabe qué significa decir sola escritura sola escritura es que la escritura es la única fuente de autoridad y vamos a vivir siempre conforme a lo que dice la escritura

hermanos nuestro corazón la fe del creyente es una fe preciosa porque es don de Dios, pero al ser nuestra está llena de tanta debilidad. Y una de las cosas que nosotros tenemos que recordar es esta es la palabra verdadera y autoritativa de Dios. Esta palabra es verdad de principio a fin. La suma de tu palabra es verdad y es eterno todo juicio de tu justicia.

Y recordar que consistentemente la palabra de Dios es verdad porque Dios es Dios de verdad, porque Cristo es verdad. Verdad no es algo que Dios hace. Él es verdad. por lo cual su palabra es la verdad

y recordar que el primer gran rebelde, el primer gran insumiso, no solamente es insumiso y rebelde, sino también es un mentiroso, es uno que cuestiona la palabra de Dios, es uno que siembra la duda, es uno que te ofrece cosas que si estás en el Señor ya, ya tienes.

Hermanos, cuando hablamos de sujeción, pues en esos tiempos pareciera que es una mala palabra. Algunas personas se la pasan clamando por igualdad y piensan que eso es arcaico, que es algo que es obsoleto, pero la palabra del Señor es eterna y es verdadera y es eterna y no cambia. Por eso es que puede ser la autoridad confiable y segura, porque su palabra es como Él es. Dios es inmutable y es eterno, Él no cambia. Él es el mismo de ayer, de hoy, de siempre, y su palabra es siempre vigente.

La iglesia no tiene que adaptarse a las mentiras de Satanás pensando ser relevante. Para que la iglesia sea relevante tiene que ceñirse a la palabra eterna de Dios, que no cambia, que es siempre igual.

Hermanos, algunas personas piensan que eso de someterse, y Satanás ha metido la mentira. que eso de someterse habla como de ser de segunda. Pero dije que tenemos que empezar con Dios, con el Señor Jesucristo. Y nuestro Dios es uno, y nuestro Dios es Trino. el Hijo, dice la Escritura, que es de la misma substancia del Padre. Es el resplandor de su gloria, la imagen misma de su substancia. Hay igualdad entre el Padre y el Hijo. No hay en ningún sentido inferioridad.

Sin embargo, la cuestión de la sumisión no es una cuestión de inferioridad, sino es una cuestión de orden divino. Dios ha establecido un orden y Primera de Corintios, capítulo once, versículo tres Dios el Espíritu Santo, inspirando al apóstol Pablo, dice que hay algo que quiere que sepan los hermanos, dice, pero quiero que sepáis que Cristo es la cabeza de todo varón, y el varón es la cabeza de la mujer, y Dios es la No, de ninguna manera.

Pero Satanás hace creer, y en especial a las mujeres, que si se someten, eso de someterse es inferioridad. Pero la Escritura y el testimonio mismo de la bendita Trinidad es que no existe tal cosa, sino es una mentira de Satanás. Hermanos, Dios es la cabeza del Señor Jesucristo. podemos mirar al señor Jesucristo avanzando hasta el capítulo quince de primera de corintios primera de corintios quince versículo veinticuatro dice dice luego al fin cuando entregue el reino al dios y padre cuando haya suprimido todo dominio toda autoridad y potencia porque es preciso que él reine hasta que haya puesto a todos sus enemigos debajo de sus pies. Y el posterior enemigo que será destruido es la muerte, porque todas las cosas las sujetó debajo de sus pies. Y cuando dice que todas las cosas han sido sujetadas a él, claramente se exceptúa a aquel que sujetó a él todas las cosas. ¿Y quién es el que sujetó a él todas las cosas? El Padre.

Y se habla como el Señor Jesucristo siendo el Rey de Reyes y el Señor de los Señores, no siendo inferior al Padre en una cuestión de orden divino y de belleza divina, tiene una sumisión gozosa.

Hebreos capítulo diez versículo ocho y hermanos quisiera que estemos clamando para mirar a Cristo nuestra esperanza de que puedan las hermanas ser sujetas a sus maridos y la esperanza de que los hermanos puedan ser sujetos a Cristo es puedas mirar belleza en la sujeción del Señor Jesucristo es conocer al Señor Jesucristo es conocer a nuestro bendito Dios trino y uno y mirar la belleza que hay en ellos

y dice Hebreos capítulo diez porque no hay otra forma, hermanas, el corazón, nuestra inclinación natural, nuestra carne se revela, nuestra carne, nuestro corazón engañoso, le gusta creer las mentiras de Satanás, pero dice Hebreos capítulo diez, versículo 8. Diciendo primero, sacrificio y ofrenda y holocausto y expiación por el pecado no quisiste ni te agradaron, las cuales cosas se ofrecen según la ley. Y diciendo luego, he aquí que vengo, Dios, para hacer tu voluntad, quítalo primero para establecer esto último.

En esa voluntad somos santificados mediante la ofrenda del cuerpo de Jesucristo, hecha una vez para siempre. Dice, he aquí vengo, oh Dios, para hacer tu voluntad. Puede ver usted aquí una preciosa imagen de alguien que es igual con el Padre, alguien que es de la misma substancia del Padre, alguien que es el mismo resplandor de su gloria. ¿Y qué es hacer tu voluntad si no es su misión? sumisión gozosa.

Este pasaje está haciendo referencia al Salmo cuarenta ocho, donde se ve que está el gozo. Dice, el hacer tu voluntad, Dios mío, me ha que ha agradado. El gozo del Señor Jesucristo en hacer la voluntad, una sumisión gozosa a su padre.

Hermanos, no es simplemente sumisión a regañadientes. Eso lo puedes hacer sin el evangelio. Si tu marido te amenaza, pues es muy probable que te sometas. No se requiere el Evangelio si estás bajo amenaza.

pero el Señor Jesucristo mira la belleza de la verdad de quien es verdad y la belleza manifestada en la palabra de Dios mostrando el orden para bendición de su pueblo y para la gloria de Dios y mira la belleza del hijo que gozosamente se somete al padre que constantemente él dijo si es posible que pases de mí esta copa pero no se haga lo que yo quiero sino hágase tu voluntad

Y qué belleza que hay en la voluntad de Dios. Y hermano, la necesidad de conocer a Cristo y de ser renovado por la palabra viviente, la palabra escrita, pero la palabra viviente del Señor Jesucristo. Que si has visto a Cristo y Él está obrando en tu corazón, pues puede hacer una realidad, santifícalos en tu verdad, tu palabra es verdad, que Dios obre de tal forma en nuestros corazones que podamos escuchar la voz del buen Pastor que dice, hermanos, os

ruego por las misericordias de Dios que presentéis vuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo y agradable a Dios, que es vuestro culto racional, no os conforméis a este siglo sino transformados por medio de la renovación de vuestro entendimiento para que comprobéis que la buena voluntad de Dios agradable y perfecta

hermanos si estás en Cristo no vas a temer a la voluntad de Dios si estás en Cristo va a ser un deleite porque el Señor está haciendo una obra y la obra del Señor en el nuevo pacto es que él está escribiendo su ley en el corazón de su pueblo ya no más en tablas de piedra sino está escribiendo la ley en el corazón para que el creyente, el Hijo de Dios, pueda con gozo decir como el Señor Jesucristo, el hacer tu voluntad, Dios mío, me ha agradado y tu ley está ¿dónde? No en las tablas de piedra, está en medio de mi corazón.

Pero hermano, la necesidad es que nosotros podamos ver belleza en la trinidad, belleza en la sumisión gozosa del Señor Jesucristo, belleza que nos ha impartido salvación, belleza que nos libra de la pena del pecado, pero belleza que nos libra también del poder del pecado.

hermanos belleza que nos lleva a tener oídos para oír al buen pastor y escuchar que es dulce melodía la voz del buen pastor

hermanos estamos mirando a cristo sujetas a sus maridos mira al señor jesucristo no es natural en nosotros natural en nosotros es desde que caímos en adán natural en nosotros es no someterse hay gente que dice estás predicando salvación por señorío

Esa gente, aunque digan que son evangélicos, no tiene nada que ver con el Evangelio. El que te diga que estás predicando salvación por señorío, no conoce al Señor, porque la Biblia dice con toda claridad que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, Él, Señor, y creyeras en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo.

La gente que rechaza el hecho de que el Señor sea Señor y sea un Señor soberano, es gente que no conoce sencillamente al dios de la biblia conocen un dios de su imaginación han torcido la escritura para su propia perdición pero el dios de la escritura es rey de reyes y señor de señores les guste o no les guste el señor de la escritura está haciendo toda su voluntad en el cielo y en la tierra y hermanos para el creyente es un deleite y hermanos el señor jesús enseñó a su pueblo a orar diciendo dentro de lo que nos enseñó a orar diciendo es sea hecha tu voluntad como en el cielo así también en la tierra el creyente está anhelando que la voluntad del señor sea hecha

hermanos la voluntad del señor es que te sujetes si estás en cristo es que te sujetes a tu marido Y tu esperanza es que veas la belleza que hay en el Señor Jesucristo, sometiéndose voluntariamente por amor primeramente a su Padre, amor que ha esparcido bendición sobre su pueblo.

Ahora dice, el pasaje no solo dice someterse y nos llama, y lo primero que tenemos que hacer es mirar al Señor Jesucristo, sino es específicamente la cuestión de sujetarse a sus o someterse a sus maridos. Y tenemos que mirar cómo lo dice como lo dice la Escritura, porque eso es un tema recurrente en diferentes partes de la Escritura.

Y hermanas, una de las cosas importantes es, es importante que podamos clamar al Señor para que nos lleve a no engañarnos con sumisiones que podemos hacer aparte del Evangelio, sino esa sumisión gozosa y auténtica, porque Dios no mira lo que mira el hombre. Y hermanos, una de las primeras cosas que tenemos que mirar es, ahora específicamente habla a las hermanas, a las esposas, Pero recuerde que es nuestra batalla, la sumisión. Pero una de las cosas importantes es mirar que es un tema que se repite constantemente en los escritos del apóstol Pablo.

Y si él, el mundo, Satanás miente, hermanos. Y Satanás se nos pasa diciendo que nuestro problema es baja autoestima. Y todo el mundo habla de baja autoestima. pero tú vas a la escritura y te vas a dar cuenta de la mentira, porque tantas veces el Señor nos exhorta a no tener más alto, de diferentes formas dice que no tengas más alto concepto de ti, porque el problema real no es la mentira del mundo que tenemos baja autoestima, el problema real y verdadero que dice aquel que es verdad es que muy por el contrario nos sobreestimamos y nos sobrevaloramos, somos arrogantes hasta que el Señor nos muestra el Señor Jesucristo en su misericordia y entonces Podemos decir, bueno, me es haber sido humillado.

Y hermanos, cuando pensamos en esto, ¿por qué se repite tantas veces que las hermanas se sujeten a sus maridos? Porque no es natural, porque es un área de debilidad donde el Señor está constantemente recordando y dice Efesios capítulo cinco, versículo veintidós, ¿cómo tiene que ser esa sujeción? No es como lo hacía tu abuelita. No es como lo hacía tu mamá. Dice, las casadas estén sujetas a sus propios maridos como al Señor. Las casadas estén sujetas a sus propios maridos como al Señor.

Hay un pasaje en Romanos 13, versículo 1 al 2, que en el contexto inmediato está hablando de autoridades civiles. Dice, sométase toda persona a las autoridades superiores, y aunque está hablando de las civiles, va a extender a toda autoridad, y dice, ¿Por qué no hay autoridad sino de parte de quién? De Dios. ¿Por qué los esposos son autoridad para su esposa? Porque Dios lo estableció así. No es una cuestión de por qué es más fuerte. es porque Dios lo estableció así. Hermana, no es una cuestión de si tu esposo es inteligente o no es inteligente, entonces tú eres más inteligente, entonces no te vas a someter. O sea, no se trata de inteligencia, es orden establecido por Dios. No se trata de su, del tiempo que está en el Señor. Dios ha establecido que el hombre es autoridad en su familia.

Y hermanos, el que resiste a la autoridad, dice el pasaje, dice sino de parte de Dios y la que hay por Dios ha sido establecida de modo que quien se opone a la autoridad a lo establecido por Dios resiste y los que resisten acarrean condenación para sí mismos por supuesto que el creyente tiene una batalla de su carne pero el creyente no está dominado por la rebelión si hay un dominio de rebelión pues es que hay una gran arrogancia y la exhortación es, examínate si estás en la fe, examínate si estás en la fe, porque el que resiste a la autoridad al establecido por Dios resiste.

Alguien que vive en rebelión no está mirando belleza en la sujeción del Señor Jesucristo y en el deleite de Cristo de someterse al Padre. Mateo capítulo 10, versículo 40. Dice el Señor Jesucristo a sus discípulos, dice, el que a vosotros recibe, a mí me recibe, y el que me recibe, recibe al que me envió. El Señor Jesucristo está hablando con sus discípulos y Él los comisionó. Y uno pudiera pensar, pues recibir a Pedro era, pues recibir la autoridad del Señor. Está hablando de relación de autoridad, de representación. Y hermanos, Pedro no era perfecto. Pedro tuvo que ser reprendido por el apóstol Pablo. Dios estaba haciendo una obra. Y hermana, puede que tu esposo no sea perfecto, pero Dios lo ha establecido y seguramente no lo es, por supuesto que no lo es, pero no se trata de que tu esposo sea perfecto, sino de una cuestión de representación. Dios recuerde que la figura favorita Y eso implica enorme responsabilidad para los esposos.

Recuerde que la figura favorita del Señor a lo largo de la escritura para ilustrar su relación con su pueblo es el matrimonio. Es el matrimonio. Y hermanos, el esposo está representando y esto debe humillarnos. Porque nadie es suficiente como esposo para representar correctamente al Señor Jesucristo.

Dice que los maridos deben amar a su mujer ¿cómo? como Cristo amó a la iglesia y se entregó a sí mismo por ella, como Cristo. Y hermanos, hermanas, seguramente tu esposo no da el ancho, eso estás segurísimo. Es bien seguro que tu esposo está lleno de fallas. Es seguro, es cierto, es verdad. Pero hermana, Dios es bueno.

Hermanos Romanos 8, 28, 29 dice, digamos que a los que aman a Dios todas las cosas les ayudan a bien, tu esposo imperfecto, olvidadizo, quizá muchas veces descuidado, a veces tosco, pero crees de verdad que Dios es bueno y que todo obra para bien de aquellos que le aman.

primera de Pedro tres cinco al seis y note que ya no es el apóstol Pablo sino es el apóstol Pedro guiado por el Espíritu Santo y diciendo pues en el contexto está hablando de lo mismo. Dice, así mismo vosotras, mujeres, estad sujetas a vuestros maridos, para que también los que no creen en la palabra sean ganados sin palabra por la conducta de sus esposas.

Y dice después, llegando al versículo cinco, porque así también se ataviaban en otro tiempo aquellas santas mujeres que esperaban en Dios estando sujetas a sus maridos. Y hermanos, el punto aquí no es que te admires de esas santas mujeres. Y ahí va a mencionar cómo Sara obedecía a Abraham llamándole Señor de la cual vosotras habéis venido a ser hijas si hacéis el bien sin tener ninguna amenaza.

Hermanos, no hace falta el evangelio si te sometes porque te amenazan. Sara obedecía sin amenazas, pero Sara era una mujer santa. Y si Sara era una mujer santa, ¿quién tenemos que admirar? ¿Quién hizo perfectos para siempre con un solo sacrificio de los santificados? el Señor Jesucristo.

Y si Sara fue una mujer santa, pues hoy estamos proclamando al Señor Jesucristo que puede santificar con un solo sacrificio. Estamos predicando al Cordero de Dios que quita el pecado del mundo, que la sangre de Jesucristo, su Hijo, te limpia de todo pecado. Estamos predicando a la gracia de Dios que sea manifestado para salvación a todos los hombres.

y que enseña a esos hombres que salva a renunciar a la impiedad. Enseña a renunciar a la rebelión. Si el Señor Jesucristo te ha salvado, Él te está enseñando. Pero si tu vida está dominada por la rebelión, no te engañes. El Señor, lo que el Señor dice, Porque así también se ataviaban en otro tiempo aquellas santas mujeres que esperaban en Dios estando sujetas a sus maridos.

Como Sara obedecía a Abrán llamándole Señor de la cual vosotras habéis venido a ser hijas si hacéis el bien sin temer ninguna amenaza. Y el versículo 4 dice sino el interno y está hablando en el mismo contexto dice el del corazón en el incorruptible ornato de un espíritu afable y apacible que es de gran estima delante de Dios.

Hermano, ¿qué es de gran estima delante de Dios? ¿Cómo venimos y cantamos aquí media hora, cuarenta y cinco minutos? No, lo que es de gran estima delante de Dios es lo que él por la obra del Espíritu Santo, por los méritos del Señor Jesucristo, produce en nuestros corazones. Eso es de grande estima delante de Dios. El espíritu afable y apacible, hermano, no se proponga a reproducirlo. Usted no puede. Lo que nos toca es clamar al Señor Jesucristo, que nos conceda arrepentimiento.

Si tu vida está llena de rebelión, la exhortación es arrepiéntete. Y si tu vida está llena de rebelión, pues una cosa triste es que ni siquiera te puedes arrepentir. Clama al Señor que te conceda arrepentimiento para vida. Clama al Señor que te salve. Clama al Señor que te muestre la belleza que hay en el Señor Jesucristo, que se deleitó en hacer la voluntad del Padre, quien te amó a pesar de toda la rebelión de tu corazón y cuando éramos enemigos a su tiempo, Cristo murió por nosotros.

Hermano, clamar al Señor Jesucristo es la esperanza. No es proponerte a cambiar comportamientos. Dios detesta un cambio de conducta sin un cambio de corazón. El Señor dijo a los fariseos que estaban apurados con su conducta, hipócritas. Dios, el Señor Jesucristo, detesta un cambio de conducta sin un cambio de corazón.

Pero el Señor Jesucristo, Él promete darnos un corazón de carne. Estando en Cristo, podemos ser hechas nuevas criaturas. El Señor Jesucristo te dice, te es necesario nacer de nuevo. Esa es la esperanza, nacer de nuevo. El Señor Jesucristo dice, si yo te doy libertad, vas a ser verdaderamente libre y vas a conocer la verdad, y la verdad te va a hacer libre.

Hermana, no tomemos a la ligera la cuestión de la falta de sumisión. Tomarlo a la ligera es triste porque hay esperanza, hay esperanza de poder reflejar el carácter de Dios. Hay esperanza de poder vivir para la gloria de Dios. Eso es si comes o bebes o haces cualquier otra cosa, hazlo todo para la gloria de Dios. Porque antes estabas destituido de la gloria de Dios, pero si estás en Cristo, el Señor estás en una obra y tu marido imperfecto, no tan inteligente, Ese marido es el mejor que podías tener, porque Dios no se equivoca.

No te olvides que estás viviendo en el mejor tiempo, en el mejor lugar, con las mejores personas. No para lo que usted y yo queremos. Nosotros queremos pasar una vida empatuados, cómodos, en el sillón, viendo lo que nos plaza, sin que nadie nos interrumpa. Hay gente que dice, no me traigas problemas, tráeme soluciones. Porque queremos vivir como si estuviéramos en el control absoluto y en el placer absoluto.

pero el Señor tiene todo para nuestro bien y el bien es hacernos conforme a la imagen de su Hijo. Y una de las cosas que podemos mirar ahí que incluso el pasaje está haciendo alusión tanto tanto el apóstol Pablo allá en Tito como Pedro está hablando incluso ni siquiera de maridos creyentes. Está El mismo contexto de Pablo está en Pedro que dice, asimismo vosotras mujeres está sujetas a vuestros maridos para que también los que no creen a la palabra sean ganados sin palabra por la conducta de sus esposas.

¿Y a quién hay que aplaudir? Al Señor Jesucristo. porque es una conducta que no es una fachada, no es una pantalla, es una conducta de algo que es auténtico, que un marido en casa que es inconverso es impactado. pero si el marido en casa ve que su mujer cuando traspasa la puerta del lugar de reunión se transforma y habla hasta de otra manera pero en casa no hay ni una consistencia pues pues va a hacer lo que dice dice Tito después ¿cuál es la razón de todo esto? Para que la palabra de Dios no sea blasfemada para que la palabra de Dios no sea blasfemada y hermanos en verdad aquel a quien el Señor ha salvado Aquel que Dios ha hecho una obra está constreñido por el amor de Cristo y él no quiere que el nombre de Cristo sea blasfemado. Lo que le motiva no es el temor, lo que le motiva es el gozo que hay en la presencia del Señor.

Hermano, en tu presencia hay plenitud de gozo, deleite. El deleite no está en un esposo amoroso, comprensivo, que nunca se equivoca, que siempre es listo, que siempre es buen líder. Hermano, hermanas, el mejor esposo de este mundo, más temprano que tarde, va a picar contra ti. Hermanas, lo que ustedes necesitan, sus maridos, no lo tienen. Si lo está buscando en su marido, va a terminar con mucha frustración. Pero lo que usted necesita está en el Señor Jesucristo que es todo para los creyentes. Él es sabiduría, santificación, redención. En Él, Él es el gozo. En tu presencia hay plenitud de gozo.

Él nos ha abierto el camino a la presencia del Señor y dice, delicias a tu diestra. La diestra del Padre es el Señor Jesucristo. Hermana, deleitémonos en el Señor Jesucristo. Es tu deleite el Señor Jesucristo. Solo ahí hay deleite. Delicias a tu diestra para siempre.

Y hermanas, si hay lucha de rebelión, que seguramente hay, No queremos que alguien salga aquí y de pronto diga, yo ya lo logré. El apóstol Pablo decía con claridad y decía, no que lo haya logrado ya ni que sea perfecto, pero una cosa hago, prosigo a la meta, al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús. Hermano, la esperanza está en poder clamar juntamente con el apóstol Pablo y no pararse y decir, yo soy una mujer sumisa todos los días, sino poder decir, miserable de mí. ¿Qué me va a librar de esta rebelión que hay en mí? Y decir, doy gracias a Dios por Jesucristo.

Porque el Señor Jesucristo dijo, si elijas libertad, serés verdaderamente libres y conocerás la verdad y la verdad os hará libres. Y si el Señor está hablando a tu corazón y has venido al Señor Jesucristo alguna vez, pues te invito, sigue viniendo al Señor Jesucristo. El poder vencer sobre el pecado es venir al Señor Jesucristo. Y si tu vida está dominada por la rebelión y estás obstinada en tu corazón, no te engañes. No conoces al Señor Jesucristo. Clama al Señor por misericordia. Clama a aquel que hizo lo que nosotros somos incapaces de hacer. Clama a aquel que se somete gozosamente a la voluntad del Padre. Clama a aquel que ha derramado su sangre para lavar a su pueblo de sus pecados. clama al Señor que te abra los ojos para ver belleza y esperanza en el Señor Jesucristo.

Vamos a orar.

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Joshua

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