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JC

(1''parte) Corto de vista

2 Peter 1:9
Joel Coyoc November, 29 2023 Video & Audio
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JC
Joel Coyoc November, 29 2023
Estudio de 2 Pedro

La predicación de Joel Coyoc se centra en el concepto de "vista corta" en la vida espiritual de los creyentes, basado en 2 Pedro 1:9. Coyoc argumenta que aquellos que carecen de ciertas cualidades espirituales —virtud, conocimiento, dominio propio, paciencia, piedad, afecto fraternal y amor— están espiritualmente ciegos, habiendo olvidado la purificación de sus pecados pasados. Se abordan las preocupaciones sobre la seguridad de la salvación, presentando cómo la gracia no es un pretexto para la pereza espiritual sino un impulso para vivir en santidad. Utilizando ejemplos del rey David y la necesidad de diligencia en la vida cristiana, Coyoc enfatiza que el camino hacia la recuperación de la vista espiritual es el recuerdo constante del evangelio, lo cual mantiene a los creyentes alejados de la negligencia y centrados en la gloria de Dios. Las enseñanzas resaltan la importancia de la justificación en Cristo y la continua necesidad de volver al evangelio para vivir una vida fructífera en la fe.

Key Quotes

“El que no tiene estas cosas tiene la vista muy corta, es ciego, habiendo olvidado la purificación de sus antiguos pecados.”

“La cura para nuestra vista corta es volver al evangelio, volver al Señor Jesucristo en arrepentimiento y fe.”

“No olvides la purificación de tus antiguos pecados; la manera de no olvidarlo es volver cada vez al evangelio.”

“El pecado no se enseñoreará más de nosotros porque estamos en Cristo.”

Sermon Transcript

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vamos a abrir nuestra biblia
en la segunda carta del apóstol Pedro capítulo uno dice la palabra de Dios Simón
Pedro siervo y apóstol de Jesucristo a los que habéis alcanzado por
la justicia de nuestro Dios y Salvador Jesucristo, una fe igualmente
preciosa que la nuestra. Gracia y paz os sean multiplicadas
en el conocimiento de Dios y de nuestro Señor Jesús. Como todas
las cosas que pertenecen a la vida y a la piedad nos han sido
dadas por su divino poder, mediante el conocimiento de Aquel que
nos llamó por su gloria y excelencia, por medio de las cuales nos ha
dado preciosas y grandísimas promesas, para que por ellas
llegaseis a ser participantes de la naturaleza divina. habiendo
huido de la corrupción que hay en el mundo a causa de la concupiscencia. Vosotros también, poniendo toda
diligencia por esto mismo, añadid a vuestra fe virtud, a la virtud
conocimiento, al conocimiento dominio propio, al dominio propio
paciencia, a la paciencia piedad, a la piedad afecto fraternal
y al afecto fraternal amor. Porque si estas cosas están en
vosotros y abundan, no os dejarán estar ociosos ni sin fruto en
cuanto al conocimiento de nuestro Señor Jesucristo. Pero el que
no tiene estas cosas tiene la vista muy corta, es ciego, habiendo
olvidado la purificación de sus antiguos pecados. Por lo cual,
hermanos, tanto más procurad hacer firme vuestra vocación
y elección, porque haciendo estas cosas, no caeréis jamás. Porque de esta manera os será
otorgada amplia y generosa entrada en el reino eterno de nuestro
Señor y Salvador Jesucristo. Por esto, yo no dejaré de recordaros
siempre estas cosas, aunque vosotros las sepáis y estéis confirmados
en la verdad presente. pues tengo por justo en tanto
que estoy en este cuerpo, el despertaros con amonestación,
sabiendo que en breve debo abandonar el cuerpo, como nuestro Señor
Jesucristo me ha declarado. También yo procuraré con diligencia
que después de mi partida, vosotros podáis en todo momento tener
memoria de estas cosas. Porque no os hemos dado a conocer
el poder y la venida de nuestro Señor Jesucristo, siguiendo fábulas
artificiosas, sino como habiendo visto con nuestros propios ojos
su majestad. Pues cuando Él recibió de Dios
Padre honra y gloria, Le fue enviada desde la magnífica gloria
una voz que decía, este es mi hijo amado en el cual tengo complacencia. Y nosotros oímos esta voz enviada
del cielo cuando estábamos con él en el monte santo. Tenemos
también la palabra profética más segura, a la cual hacéis
bien en estar atentos, como a una antorcha que alumbra en lugar
oscuro hasta que el día esclarezca y el lucero de la mañana salga
en vuestros corazones. entendiendo primero esto, que
ninguna profecía de la escritura es de interpretación privada,
porque nunca la profecía fue traída por voluntad humana, sino
que los santos hombres de Dios hablaron, siendo inspirados por
el Espíritu Santo. Amén. Bueno, hemos estado estudiando esta segunda carta del apóstol
Pedro. y vamos a estudiar hoy el versículo nueve y el versículo
nueve tiene una frase que dice porque el que no tiene estas
cosas tiene la vista muy corta es ciego habiendo olvidado la
purificación de sus antiguos pecados cortos de vista es nuestro
tema cortos de vista El apóstol tenía en mente el
propósito de ayudar a hermanos que estaban batallando con respecto
a su seguridad de la salvación. Hermanos que ya estaban en Cristo. Todas las cartas se escribieron,
se escribieron porque estaban atendiendo a la necesidad pastoral
de las iglesias. Estaban atendiendo a situaciones
que se estaban dando dentro de las iglesias. Tanto Pedro, Juan
como Pablo estaban atacando desviaciones doctrinales, desviaciones de
la fidelidad al mensaje del Señor, distorsiones que había de personas
que dentro de la misma iglesia estaban surgiendo. Estaban por
un lado los judaizantes, aquellos que creían que pues no era suficiente
creer en Cristo, sino que había que tomar los rituales y circuncidarse,
por ejemplo, y ellos estaban enfrentando esas
cosas el apóstol Pedro está escribiendo y diciendo a cristianos gentiles
que ellos tenían una fe igualmente preciosa porque es una fe que
fue ganada por la justicia del señor Jesucristo y que no hacía
falta añadir absolutamente nada más Por otro lado estaban también
los libertinos, aquellos que decían, bueno, si somos salvos
por la gracia, pues entonces podemos vivir como se nos dé
la gana. Total, Cristo ya murió por nuestros pecados. Y en ese introducirse de personas
que convierten la gracia de Dios en libertinaje, había hermanos
que estaban batallando con su seguridad de la salvación. quizá
algunos pensando que había algo más que añadir a su fe otros
quizá dice capítulo dos de la misma carta capítulo dos versículo dos dice
muchos seguirán sus disoluciones Dice desde el versículo 1, pero
hubo también falsos profetas entre el pueblo, como habrá entre
vosotros falsos maestros que introducirán cubiertamente herejías
destructoras, y aún negarán al Señor que los rescató, atrayendo
sobre sí mismos destrucción repentina. Y muchos seguirán sus disoluciones,
por causa de los cuales el camino de la verdad será blasfemado.
y por avaricia harán mercadería de vosotros con palabras fingidas
sobre los tales ya de largo tiempo la condenación no se tarda y
su perdición no se duerme después dice más adelante versículo 19 dice Les prometen libertad y son ellos
mismos esclavos de corrupción, porque el que es vencido por
alguno es hecho esclavo del que lo venció. Ciertamente, si habiéndose
ellos escapado de la contaminación del mundo por el conocimiento
del Señor y Salvador Jesucristo, enredándose otra vez en ellas
son vencidos, su postrer estado viene a ser peor que el primero.
probablemente había creyentes que arrastrados unos estaban
batallando con su seguridad porque pensaban que hacía falta algo
y otros estaban batallando con el hecho de que probablemente
habían sido arrastrados por el pecado y el pecado les había
hecho perder el gozo de su salvación la salvación aquel que ha sido
salvado por el señor Jesucristo no puede perderse pero puede
perder su seguridad y puede perder el gozo de su salvación después
de que el rey David cometió pecado de adulterio y de asesinato,
cuando él confiesa su pecado en el Salmo cincuenta y uno,
él dice al señor algo interesante y lo que él pide es dice versículo doce dice desde el
versículo once dice no me eches delante de ti y no quites de
mí tu santo espíritu vuélveme el gozo de tu salvación y espíritu
noble me sustente él era un creyente se deslizó se enredó y estaba
atrapado en su pecado y Dios obró en él Y hay algo que es
claro, él no estaba pidiendo que le devolvieran su salvación,
sino el gozo de su salvación. Ahora, el pasaje dice, pero el que tiene
estas cosas, y vamos a mirar qué es lo que hace que que un
creyente pueda ser corto de vista. ¿Cuál es la causa de ser cortos
de vista? dice el versículo pero el que
no tiene estas cosas tiene la vista muy corta y la causa de
no tener la causa de tener la vista corta espiritualmente hablando
es no tener estas cosas y cuáles son estas cosas si vamos al versículo
ocho vamos a ver que está hablando de estas cosas versículo ocho
dice porque si estas cosas están en vosotros y abundan no os dejarán
estar ociosos y sin fruto y de esas mismas cosas se está hablando
en el versículo nueve cuando dice por el que no tiene estas
cosas tiene la vista muy corta y hermanos recuerde que cuando
hace ocho días empezamos a estudiar y vimos en el versículo cuatro
cuando dice versículo cinco vosotros también poniendo toda diligencia
por esto mismo vosotros también poniendo toda diligencia por
esto mismo por lo que el señor ha hecho y nos ha dado una fe
igualmente preciosa grandísimas y preciosas promesas, todas las
cosas que pertenecen a la vida y a la piedad, por eso mismo
nosotros debemos poner toda diligencia y algo que estábamos estudiando
es lo contrario a la diligencia es la pereza y la pereza espiritual
es es pecado. Dios sabe la razón por la cual
pues no siempre nos es posible congregarnos y yo sé que hay
hermanos que tienen razones pero una de las cosas que debemos
procurar es siempre que tengamos la oportunidad congregarnos siempre
que tengamos la oportunidad dedicar tiempo a la oración no ser negligentes
y hay algo que es interesante y es cuando pensamos en el ejemplo
de David vista corta la vista corta David tuvo un momento de negligencia. Dice, no vamos a leer el pasaje,
pero si lo quieren buscar en su casa, dice el pasaje que en
el tiempo en que salían los reyes a la guerra, David se quedó de
ocioso en su palacio. Él debía estar en la guerra porque
era el tiempo cuando salían los reyes a la guerra y él se quedó
negligentemente, en lugar de ser diligente, estando de ocioso
y de pronto él vio a una mujer y codició esa mujer. Y note que después que él cometió
adulterio, él asesinó al marido de esta mujer y pasó un año. Y hay algo que es evidente que
había sucedido en David y David estaba corto de vista. ¿Por qué
estaba corto de vista? faltó diligencia en añadir celo,
en clamar al señor para que siempre hubiera un corazón ardiente,
y eso que él, Dios dio testimonio de que era un varón que tenía
un corazón conforme al corazón de Dios, pero en un descuido
de su vida, él dejó apagar ese celo, ese celo, ese fuego ardiente
por el señor que lo llevó a escribir salmos que expresan de fuego
en el corazón, pero hubo un momento de negligencia, de descuido,
Y eso le llevó a dejar de añadir a su fe clamor al señor para
que ese fuego se manteniera siempre vivo. Ese fuego lo llevó a fallar
en seguir creciendo en el conocimiento de Dios. Lo llegó a fallar en
el dominio propio. Él fue controlado por sus instintos,
por sus deseos. Faltó el dominio propio. A ese
dominio propio hizo falta paciencia, y a esa paciencia hizo falta
el hecho de ser consciente, mi vida es delante de Dios. Engañó
a muchos, muchos pensaron que de veras Urias murió así por
casualidad, pero a él se le olvidó que las cosas están desnudas
a los ojos del Señor y él estaba, pues fracasó en afecto fraternal. Uno de los soldados más leales
era Urias, un soldado que cuando el rey vino para justificar lo
quiso mandar a dormir con su esposa para hacer creer que el
bebé era de él. Y este hombre dijo, ¿cómo yo
voy a ir a dormir en mi casa y a pasarla bien mientras mis
compañeros y el arca del Señor están en tienda y está la guerra?
Y él no se quedó. Y por más que el rey hizo, este
hombre era un hombre leal, que el rey lo que debía haber en
su corazón para con él era amor fraternal, amor. Pero en lugar
de eso, le mandó matar. Y cómo sabemos que tenía corta
la vista el rey? Pues pasaron casi nueve meses
y el rey sentía bien. Natán vino y le dijo te voy a
te voy a contar una historia y Natán le contó sabes que había
dos hombres, un hombre que era rico y tenía cantidad de ovejas
y uno que era pobre y ese Ese hombre que era pobre tenía una
sola ovejita, corderita, que cuidaba con mucho cariño y hasta
la tenía, dormía con él y lo cuidaba tanto, dice, y un día
llegó un visitante al hombre rico y en lugar de ir a matar
uno de sus corderas, pues fue y arrebató el del hombre pobre
y lo sacrificó para atender a su visitante. E inmediatamente el
rey enojado, el rey con la vista corta, pronunció sentencia y
sin misericordia. Su sentencia fue de muerte. Él
dijo, el hombre que hizo eso es digno de muerte. Y el profeta,
el profeta Natán, le abrió, usado por el Señor, le abrió sus ojos
de la vista tan corta. Y él le dijo, eres tú, tú eres
el hombre que hizo eso. Hermanos, todo empezó no viendo
la negligencia como pecado. dice el Señor que pongamos toda
diligencia por todo lo que Dios nos ha dado, pongamos toda diligencia
y ahí estaba un hombre conforme al corazón de Dios padeciendo
de de vista corta, pero qué gran Dios misericordioso, que no lo
dejó así, porque él era una de sus ovejas. Una de las cosas
que no debemos olvidar es Dios nunca va a dejar que el pecado
de sus hijos quede oculto. Si llevas años con un pecado
oculto en tu corazón y no se descubre, preocúpate, porque
eso puede ser señal de juicio, de que Dios te ha entregado.
Pero si eres su oveja, Dios va a obrar como obró con David.
Dios va a sacar a luz su pecado por su misericordia, para hacerlo
volver a él. Dios usó al profeta para abrir
sus ojos, para devolverle la capacidad de mirar. David confesó
su pecado, el Salmo 51 es un Salmo de confesión y podemos
mirar, perdió el gozo de la salvación. Y hermanos, la causa, la causa
es el descuido, el descuido en hacer uso de los medios de gracia,
en ser diligente, si tenemos razones justificables, el Señor
lo sabe, al final la vida es delante del Señor, pero cada
vez nosotros debemos procurar hacer uso de todo lo que Dios
nos ha dado. hacer uso del hecho de de congregarnos,
de estudiar la palabra, de leer la palabra en casa, de la oración,
el hecho de buscar la comunión con los hermanos, el hecho de
clamar al señor para que nos mantenga un corazón ardiendo
con celo para él, con celo por una de las cosas que el señor
le reprochó a David fue tuviste en poco el que mi nombre fuera
ofendido por causa de lo que hiciste. Hermanos, aún seguimos
batallando con una vieja, con una vieja naturaleza, pero no,
no olvidar lo que Dios nos ha dado en el Señor Jesucristo.
Y una de las cosas por las cuales uno puede estar constantemente
batallando acerca de la seguridad de la salvación es por negligencia
y por caer en pecado, no siempre, pero muchas veces. puede llevar
una vida de de aflicción y hermanos hay una una batalla fuerte sin
embargo ¿cómo es la cura? para la pérdida del gozo de la
salvación ¿cómo se cura el hecho de tener la vista corta? el apóstol Pedro después de decir
tiene la vista corta es ciego dice habiendo olvidado la purificación
de sus antiguos pecados y hermanos aquí está la manera de curar
esa falta del gozo esa falta de gozo en la seguridad de la
salvación del señor y es qué es lo que hemos olvidado Y hemos
de tener cuidado porque tanto Pablo como Pedro nos recuerdan
lo que le pasó a David, no es algo que le pasó solo a David,
es algo que nos puede muy fácilmente pasar porque somos olvidadizos. El apóstol Pedro dice más adelante
dice yo no dejaré de recordaros siempre estas cosas aunque vosotros
las sepáis y estén firmes y confirmados en la verdad presente porque
tengo por justo en tanto que estoy en este cuerpo despertaros
con amonestación sabiendo que en breve tengo que abandonar
el cuerpo con nuestro señor Jesucristo más declarado también yo procuraré
con diligencia que después de mi partida vosotros podáis en
todo momento tener memoria de estas cosas, recordar y qué es
lo que cuando él se refiere a la purificación de sus antiguos
pecados está diciendo regresa a los primeros versículos, regresa
al evangelio, reflexiona constantemente en lo que significa ¿Por qué
es que tienes una fe y tu fe es preciosa? Recuerda que tú
fuiste rescatado de tu manera de vivir y no con cosas corruptibles
como oro y plata. El recordar constantemente el
Evangelio, el clamar al Señor para que nos haga comprender
lo que significa que Cristo murió por nosotros. apóstola ha dedicado
toda la primera carta a recordarnos el evangelio y sus primeros versículos
es a recordarnos el evangelio, a recordar si el problema es
porque crees que le hace falta algo a tu fe, no olvides cómo
fuiste purificado de tus antiguos pecados, no tienes participación
en eso, eso lo hizo Dios hacer un llamado un llamado irresistible
por su santo espíritu eso lo hizo Dios al darte vida cuando
estabas muerto en tus delitos y pecados y lo hizo por causa
de la justicia del señor Jesucristo no por causa de nada en nosotros
y al el señor Jesucristo al ser justo al cumplir perfectamente
la ley, al vivir la vida que nosotros no podemos vivir, y
pagar con su vida, muriendo por la muerte que nosotros debíamos
de morir, compró nuestra fe. Y esa fe es una fe preciosa,
la cual no hace falta absolutamente nada. No hay nada más que añadir. No hay ritos que añadir. Si creíste
la mentira y estás siendo arrastrado por el pecado, el Señor Jesucristo
vino para hacernos libres del pecado. Cuando el apóstol Pablo y el
apóstol Pedro predicaron, ellos sabían que había gente que estaba
entendiendo bien cuando hacían una conclusión peligrosa. el
apóstol Pablo se anticipa a decir con después de decir que no estamos
bajo la ley sino bajo la gracia y que la salvación es obra completa
él sabía que la gente podía salir diciendo entonces vamos a pecar
y por eso le se anticipa y él dice de ninguna manera aunque
estamos bajo la gracia no por eso vamos a perseverar en el
pecado y esa desviación es en cierto modo un buen entendimiento, porque aquella
persona que en verdad es alcanzada por la gracia, esa persona cuando
la gracia está obrando, el amor de Cristo le constriñe y él ya
no vive para sí, vive para aquel que murió y resucitó por nosotros. Y hermanos, recordar constantemente
una de las cosas que nosotros tenemos que recordar es el predicador
que nosotros más escuchamos es a nosotros mismos. Y la pregunta
es, ¿qué clase de evangelio nos estamos predicando? El evangelio
que tenemos que predicarnos es, Cristo pagó por mis pecados. Recordar, Cristo pagó por mis
pecados pasados, presentes y futuros. Cuando Cristo murió por mí, todos
mis pecados eran futuros, pero Cristo pagó por mis pecados. La escritura dice que la sangre
de Jesucristo, su hijo, nos limpia de todo pecado. Él es la propiciación
por nuestros pecados y él nos limpia del pecado y clamar al
Señor recordando, recordando que aquello que el Señor demanda
es lo que él provee. recordar siempre lo que el señor
demanda es lo que él provee no intentemos nosotros encender
un fuego en nuestro corazón sino clamar al señor para que él mantenga
ese fuego recordar todo él lo ha dado todo lo que pertenece
a la vida para que yo tenga vida espiritual dios lo dio en jesucristo
lo que yo tengo que hacer es extender la mano como un mendigo
y recibir y él La cura para nuestra vista corta es volver al evangelio,
volver al Señor Jesucristo en arrepentimiento y fe. Recordar
que cuál es nuestra relación con el pecado. El pecado no se
enseñorera más de nosotros porque estamos en Cristo. Recuerde que
el Señor Jesucristo ofreció una promesa y su promesa es todo
aquel que practica el pecado no permanece en casa. Todo aquel
que practica pecado es esclavo del pecado y el esclavo no permanece
en casa, el hijo permanece en casa. Dice así que si el hijo
os libertare, seréis verdaderamente libres y conoceréis la verdad
y la verdad os hará libres. Cristo es la verdad que nos liberta
del pecado, no sólo del castigo del pecado, sino del dominio
del pecado. y al final nos va a liberar de
la presencia del pecado. Por supuesto que el creyente
peca, pero el creyente ya no se deleita más en pecar. El creyente
siente dolor, siente mal de ofender a su maestro,
de ofender al Señor. El creyente sufre por causa de
su pecado. Y el Espíritu Santo obra y nos
hace venir al Señor Jesucristo. Y recordar, hermano, no hay más
condenación para los que están en el Señor Jesucristo. Ahora,
pues, ninguna condenación hay para los que están en Cristo
Jesús. ¿Por qué? Porque mis pecados ya fueron purificados. La sangre
de Cristo me ha limpiado. He sido rescatado de mi vana
manera de vivir con la sangre del Señor Jesucristo. Cuando
vemos las expresiones de la Escritura, cuanto está lejos el oriente
del occidente, hizo alejar de nosotros nuestras rebeliones.
Como el Padre se compadece de los hijos, se compadece Jehová
de los que le temen. Recordar que Hay pasajes en la
escritura que nos llaman de que él echó nuestros pecados al fondo
del mar y recordar ya he sido liberado de mis pecados y clamar
al señor para que nos guarde en que nosotros clamamos para
que él produzca en nuestro corazón lo que él demanda. El demanda
que le sirvamos con alegría de nuestro corazón, clamar al Señor
para que Él produzca esa alegría, clamar al Señor para que Él produzca
ese celo por Él, que en verdad es más importante para mí la
fama y la gloria del Señor que un simple momento de gratificación
personal. verdad lo que sucedió a David
nos puede suceder, él se olvidó en ese momento de la diligencia
y al olvidarse de la diligencia pues le importó poco la fama
y el honor del Señor por tal de darse una satisfacción instantánea
y momentánea, pero el Señor es fiel y el Señor guiando al apóstol Pedro nos
recuerda No olvides la purificación de tus antiguos pecados y la
manera de no olvidarlo es volver cada vez al evangelio. Hablar
cada vez que podamos el evangelio con otras personas, pero con
nosotros mismos. En aquellos momentos de tentación,
recordar el pecado no tiene por qué enseñorearse de mí. Ya no
estoy bajo la ley, estoy bajo la gracia, pero la gracia me
enseña a renunciar al pecado. por la gracia de Dios se me ha
dado un espíritu de poder, de amor, y de dominio propio, clamar
al Señor para poder llevar todo pensamiento cautivo a la obediencia
a Cristo, y todo es en base a esforzarnos en la gracia, a predicarnos el
evangelio, a recordar el evangelio que habla de la purificación
de nuestros antiguos pecados, a recordar que no tengo que caer
en pagar por mis pecados, que Dios nos guarde y que no haya
nadie que esté haciendo cosas correctas con una motivación
incorrecta, de pensar que hacemos algunas cosas correctas como
pagando por nuestro pecado, lo que tenemos que hacer es venir
confesando el pecado y esperando la misericordia del Señor. Recordar
que siempre venimos al Señor, no por la multitud de nuestras
piedades, sino por la multitud de su misericordia, porque alta
hasta el cielo es su misericordia. Recordar esa gracia manifestada
en el Señor Jesucristo, recordar esa misericordia constantemente
y recordar esa misericordia que ha hecho que mis pecados sean
ya castigados, que mis pecados sean quitados. Eso, esa misericordia
del señor que ha obrado, dijimos el otro día en el libro de Ezequiel,
Dios está constantemente llamando al pueblo a hacerse un camino
correcto y a tener un corazón recto, pero finaliza el libro
de Ezequiel diciendo una gran promesa. Y la vamos a recordar
ahí en Ezequiel treinta y siete. Ezequiel treinta y seis Por tanto, di a la casa de Israel,
así ha dicho Jehová el Señor, no lo hago por vosotros o casa
de Israel, sino por causa de mi santo nombre, el cual profanáis,
profanasteis vosotros entre las naciones a donde habéis llegado,
y santificaré mi grande nombre profanado entre las naciones,
el cual profanasteis vosotros en medio de ellas, y sabrán las
naciones que yo soy Jehová, dice Jehová el Señor, cuando sea santificado
en vosotros delante de sus ojos. Y yo os tomaré de las naciones,
y os recogeré de todas las tierras, y os traeré a vuestro país. Esparciré
sobre vosotros agua limpia, y seréis limpiados de todas vuestras inmundicias,
y de todos vuestros ídolos os limpiaré. Os daré corazón nuevo. Misericordia de Dios. Dios sabe
que nosotros no podemos y él dice os daré corazón nuevo y
pondré espíritu nuevo dentro de vosotros y quitaré de vuestra
carne el corazón de piedra y os daré un corazón de carne y pondré
dentro de vosotros mi espíritu y haré que andéis en mis estatutos
y guardéis mis preceptos y los pongáis por obra. Y habitaréis
en la tierra que di a vuestros padres, y vosotros meceréis por
pueblo, y yo seré a vosotros por Dios. Dios guardaré de todas
vuestras inmundicias, y llamaré al trigo, y lo multiplicaré,
y no os daré hambre. Multiplicaré asimismo el fruto
de los árboles y el fruto de los campos, para que nunca más
recibáis oprobio de hambre entre las naciones. Dios acordaréis
de vuestros malos caminos y de vuestras obras que no fueron
buenas. y os avergonzareis de vosotros mismos por vuestras
iniquidades y por vuestras abominaciones no lo hago por vosotros dice
Jehová el Señor sabedlo bien y avergonzaos y cubríos de confusión
por vuestras iniquidades oh casa de Israel y sabemos que el Señor
lo hace por amor a su nombre y no nos podemos gloriar en nosotros
mismos sino en Cristo cuando nosotros pensamos en nosotros
mismos pues No hay motivo de gloriarnos en
lo absoluto. Somos tan parecidos a como fue
el apóstol Pedro. Lo que llegó a ser Pedro es un
milagro que Dios quiere hacer en nosotros. Podemos ver David
un hombre conforme al corazón de Dios, pero también un hombre
tan humano con el cual podemos identificarnos y poder mirar
que el Señor tiene esto aquí en la escritura para ilustrarnos
cómo es que se llega a ser corto de vista. Se olvidó del grande
y glorioso nombre, se olvidó de la gran salvación de Dios. El Señor ya lo había purificado
él de sus antiguos pecados, entró en negligencia, se dejó llevar
por el pecado. pero la misericordia de Dios
lo alcanzó y damos gracias a Dios porque el Salmo cincuenta y uno,
cómo él volvió a recuperar la vista, volviendo al evangelio,
clamando al señor para que el señor lo limpie, él no intentó
limpiarse, él le dijo, purifícame, oh Dios, lávame, él no intentó
hacer algo para mejorarse, sino venir rendido al señor en arrepentimiento
y fe, y vamos a vamos a terminar leyendo el Salmo cincuenta y
uno, completo, Dice, ten piedad de mí, oh Dios,
conforme a tu misericordia. ¿Y a qué apela el salamista?
A la misericordia de Dios. Ahí está el Evangelio. Esa misericordia
expresada en el Señor Jesucristo. Dice, conforme a la multitud
de tus piedades, borra mis rebeliones, lávame más y más de mi maldad
y límpiame de mi pecado. porque yo reconozco mis rebeliones.
Gracias a Dios que le abrió sus ojos, dejó de ver solo lo que
estaba cerca, empezó a ver al Señor y su gloria y vio su pecado.
Dice mi pecado está siempre delante de mí, contra ti, contra ti solo
he pecado y he hecho lo malo delante de tus ojos para que
seas reconocido justo en tu palabra y tenido por puro en tu juicio.
y aquí en maldad he sido formado y en pecado me concibió mi madre
y está hablando de su realidad de lo que dice en Ezequiel avergonzarse
de sí mismo porque no hay nada de que confiar en nosotros y
aquí tú amas la verdad en lo íntimo y en los secretos me has
hecho comprender sabiduría como empieza a recuperar la vista
y a recordar que la vida es delante de Dios un Dios que ama la verdad
y del cual nada se le puede esconder y que hasta en lo íntimo él él
conoce dice purifícame con misopo, él no intenta limpiarse, él le
pide al Señor que lo haga y seré limpio, lávame y seré más blanco
que la nieve, hazmo ir gozo y alegría y se recrearán los huesos que
has abatido, esconde tu rostro de mis pecados y borra todas
mis maldades, crea en mí, oh Dios, un corazón limpio. Él era
consciente de algo, yo no puedo producir un corazón así, yo no
puedo producir un corazón que arda y que lata, que sea limpio,
y renueva un espíritu recto dentro de mí, no me eches de delante
de ti, no quites de mí tu santo espíritu, vuélveme el gozo de
tu salvación y espíritu noble me sustente, entonces enseñaré
a los transgresores tus caminos y los pecadores se convertirán
a ti, líbrame de homicidios oh Dios, Dios de mi salvación. Él
sabía que alejándose del Señor y desligándose del Señor Podía
volver a ser lo mismo otra vez. Cantará mi lengua tu justicia.
Señor, abre mis labios y publicará mi boca tu alabanza, porque no
quieres sacrificio. Hermanos, que Dios nos guarde
de hacer nada como sacrificio. porque podemos darlo, el rey
podía, que yo lo daría, no quieres holocausto, los sacrificios de
Dios son el espíritu quebrantado, al corazón contrito y humillado
no despreciarás tú o Dios, haz bien con tu benevolenciación,
edifica los muros de Jerusalén, entonces te agradarán los sacrificios
de justicia, el holocausto y ofrenda del todo quemada, entonces se
ofrecerán becerros sobre tu altar, y como él está dejando en claro,
no es lo que hacemos externamente. Si Dios no ha hecho una obra
interna, lo de fuera no sirve. Cuando él ha hecho algo, y si
estamos siendo conscientes de que estamos siendo de la vista
corta, pues clamemos a Dios confesando pecado, viendo la misma negligencia
como pecado, antes de que lleguemos a lugares como donde llegó David. Es peligroso. Hermanos, es la
manera de recuperar la visión, una visión que no nos priva de
ver a Cristo, nos priva de obedecer la escritura que aún dice puesto
los ojos en Jesús el autor y consumador de la fe y nos empezamos a concentrar
sólo en lo que vemos, sólo en las personas, sólo en nosotros,
pero que Dios nos haga poder recuperar la vista y recordar,
es un círculo de virtud. Cuando estamos con diligencia
por lo que Cristo ha hecho, por lo que Él nos ha dado, cuando
volvemos al Evangelio, crecemos en virtud, crecemos en conocimiento,
crecemos crecemos en dominio propio, crecemos en paciencia,
crecemos en piedad, recordando siempre la vida está delante
de Dios, crecemos en amor fraternal y en amor, y cuando crecemos
así, crecemos en conocer a Dios, y seguimos creciendo y queremos
conocerle más, y nos pasa por la misericordia de Dios lo que
le pasó a Pablo, todo es basura, yo solo quiero una cosa, conocer
a

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