La predicación de Joel Coyoc sobre el Salmo 135:13-14 se centra en la inmutabilidad de Dios, un concepto fundamental en la teología reformada que sostiene que Dios no cambia en su naturaleza, promesas o características. El predicador argumenta que la inmutabilidad de Dios es una fuente de consuelo y esperanza, ya que Su carácter perfecto y eterno garantiza que las promesas de salvación son igualmente eternas y no están sujetas a alteraciones. Utiliza versículos del Salmo para confirmar que el nombre de Dios es eterno, lo que implica un pacto eterno con Su pueblo. La significancia práctica de esta verdad es que los creyentes pueden confiar en la fidelidad de Dios en toda circunstancia, sabiendo que Su bondad, justicia y promesas se mantienen firmes a lo largo del tiempo.
“Él es inmutable. Él no puede ser más sabio, porque si no, Él no sería perfecto. Dios es perfecto en sí mismo.”
“Nuestro versículo dice, O Jehová, eterno es tu nombre. El nombre del Señor es un reflejo de Su carácter.”
“Las promesas que nos ha hecho en el Señor Jesús nunca van a cambiar, porque proceden del que es eterno.”
“Hermanos, qué confianza podemos tener de saber que su amor nunca va a cambiar, el saber que las promesas que nos ha hecho en el Señor Jesús nunca van a cambiar.”
Auto-generated transcript • May contain errors
Comments
Your comment has been submitted and is awaiting moderation. Once approved, it will appear on this page.
Be the first to comment!