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JC

Lo que no hay

Romans 3:9-11
Joel Coyoc June, 5 2022 Video & Audio
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JC
Joel Coyoc June, 5 2022
Estudios en Romanos

El sermón de Joel Coyoc, titulado "Lo que no hay", se centra en la doctrina de la depravación total, enfatizando que tanto judíos como gentiles están bajo pecado. Coyoc utiliza Romanos 3:9-11 para mostrar que no hay justo, ni uno solo, ni quien entienda o busque a Dios. El predicador argumenta que el apóstol Pablo aborda la necesidad de recordar estas verdades en un contexto eclesiástico, subrayando que la salvación y la justicia son solo a través de la fe en Cristo, no por obras. Coyoc hace referencia a Salmos 14 y 53 para reforzar su punto, enfatizando la importancia de mantener una perspectiva humilde que dependa de la gracia divina, ya que todos han pecado y carecen de gloria ante Dios. La aplicación práctica del sermón invita a los creyentes a depender completamente de la obra de Cristo, recordando que es solo por Su justicia que pueden ser considerados justos.

Key Quotes

“No hay justo ni a un uno, y eso es palabra de Dios. No importa si tú te percibes justo, no importa si tú te sientes o te crees justo, Dios dice no hay justo ni siquiera uno.”

“El mérito en la salvación de un pecador es de Dios. La gloria es para Dios en la salvación del pecador porque la obra de salvación del pecador es obra de Dios de principio, de principio a fin.”

“Recordar continuamente, no somos mejores que nadie, somos exactamente igual que todos, todos bajo el justo juicio de Dios, pero si hoy somos distintos es porque Dios nos ha mostrado Su misericordia.”

“La única manera de hacer buena obra es estar en el Señor Jesucristo.”

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Romanos capítulo tres dice la palabra de Dios qué ventaja
tiene pues el judío o de qué aprovecha la circuncisión mucho
en todas maneras primero ciertamente que les ha sido confiada la palabra
de Dios ¿Pues qué, si alguno de ellos han sido incrédulos,
su incredulidad habrá hecho nula la fidelidad de Dios? De ninguna
manera. Antes bien, sea Dios veraz y
todo hombre mentiroso, como está escrito, para que seas justificado
en tus palabras y venzas cuando fueres juzgado. Y si nuestra
injusticia hace resaltar la justicia de Dios, ¿qué diremos? ¿Será
injusto Dios que da castigo? Hablo como hombre, en ninguna
manera, de otro modo, ¿cómo juzgaría Dios al mundo? Pero si por mi
mentira la verdad de Dios abundó para su gloria, ¿por qué aún
soy juzgado como pecador? ¿Y por qué no decir cómo se nos
calumnia, y cómo algunos cuya condenación es justa afirman
que nosotros decimos, hagamos males para que vengan bienes?
¿Qué pues? ¿Somos nosotros mejores que ellos? En ninguna manera, pues ya hemos
acusado a judíos y a gentiles, que todos están bajo pecado.
Como está escrito, no hay justo ni a un uno, no hay quien entienda,
no hay quien busque a Dios. Todos se desviaron, a una se
hicieron inútiles, no hay quien haga lo bueno, no hay ni siquiera
uno. Sepulcro abierto es su garganta,
con su lengua engañan. Veneno de áspides hay debajo
de sus labios. Su boca está llena de maldición
y de amargura. Sus pies se apresuran para derramar
sangre. Quebranto y desventura hay en
sus caminos, y no conocieron camino de paz. No hay temor de
Dios delante de sus ojos. Pero sabemos que todo lo que
la ley dice, lo dice a los que están bajo la ley, para que toda
boca se cierre, y todo el mundo quede bajo el juicio de Dios.
Ya que por las obras de la ley, ningún ser humano será justificado
delante de él, porque por medio de la ley es el conocimiento
del pecado. pero ahora, aparte de la ley,
se ha manifestado la justicia de Dios testificada por la ley
y por los profetas, la justicia de Dios por medio de la fe en
Jesucristo para todos los que creen en Él, porque no hay diferencia
por cuanto todos pecaron y están destituidos de la gloria de Dios,
siendo justificados gratuitamente por su gracia mediante la redención
que es en Cristo Jesús, a quien Dios puso como propiciación por
medio de la fe en su sangre para manifestar su justicia a causa
de haber pasado por alto en su paciencia los pecados pasados,
con la mira de manifestar en este tiempo su justicia a fin
de que él sea el justo y el que justifica al que es de la fe
de Jesús. ¿Dónde, pues, está la jactancia?
Queda excluida. ¿Por cuál ley? ¿Por la de las
obras? No, sino por la ley de la fe. Concluimos, pues, que
el hombre es justificado por fe sin las obras de la ley. ¿Es
Dios solamente Dios de los judíos? ¿No es también Dios de los gentiles?
Ciertamente también de los gentiles. porque Dios es uno y Él justificará
por la fe a los de la circuncisión y por medio de la fe a los de
la incircuncisión. Luego por la fe invalidamos la
ley en ninguna manera sino que confirmamos la ley. Vamos a meditar
esta tarde los versículos 9 hasta el versículo 11. ¿Qué pues? ¿Somos nosotros mejores
que ellos? En ninguna manera, pues ya hemos
acusado a judíos y a gentiles que todos están bajo pecado. Como está escrito, no hay justo
ni a un uno, no hay quien entienda, no hay quien busque a Dios. Y nuestro tema esta tarde es
lo que no hay. una de las cosas que tenemos
que recordar y y pedir al al señor que por su espíritu nos
recuerde constantemente es que nos recuerde constantemente que
en este mundo en que vivimos hay ciertas cosas que la escritura
enseña que no hay lo que no hay el el apóstol Pablo está escribiendo
a la iglesia a una iglesia que estaba en Roma una iglesia que
como hemos visto estaba integrada por hermanos que venían de un
contexto judío, judíos, descendientes de del linaje de Abraham, y gentiles. Y el apóstol Pablo está presentando
propiamente este, podemos decir que es un manual del Evangelio.
Es interesante que el apóstol Pablo no comienza diciendo, Dios
te ama y tiene un plan maravilloso para tu vida. El apóstol Pablo
comienza pintando de negro todo el panorama. empieza presentando
malas noticias para que pueda haber buenas noticias. Él va
a pintar y va a poner como un fiscal poniendo a todos bajo
pecado y dice él comienza con una pregunta que dice que pues
somos nosotros mejores que ellos y es interesante que esta escritura
fue dirigida primeramente a una a una iglesia. Y eso nos recuerda
algunas cosas que son importantes como verdades para los creyentes.
Una primer verdad es que muchas veces tenemos la idea de que
el evangelio es lo que necesita la gente que está ahí afuera.
Pero el apóstol Pablo, desde el capítulo uno, ha dejado claro
que el evangelio es la necesidad para la iglesia. El evangelio
sigue siendo necesitado cada día por la iglesia. el apóstol
Pablo en esta primer pregunta que dice que pues somos nosotros
mejores que ellos, el apóstol Pablo se incluye, él no está
hablando como una persona que habla a otro nivel, sino una
persona que es un copecador necesitado del mismo evangelio, necesitado
de la misma gracia, y él está incluyéndose, él lo ha hecho
varias veces ya en esta epístola, él no habla como A nosotros muchas
veces nos gusta hablar de él como el gran apóstol Pablo. Yo
creo que él nos hubiera hecho callar si escuchara esas cosas,
porque él dice que él es el más pequeño de todos. Y él se incluye. Y viene una pregunta,
una pregunta que refleja un problema del corazón. Somos nosotros mejores
que ellos. hermanos recordar lo que no hay
en el mundo nos es necesario que el señor nos recuerde lo
que su palabra enseña que no hay en el mundo para mantenernos
lejos de hacer estas preguntas porque somos tentados a pensar
más de nosotros mismos y él ha estado Desarmando, yo decía anteriormente
que probablemente cuando leíamos el capítulo 1, los creyentes
que venían de un contexto judío probablemente estaban aplaudiendo
a Pablo y diciendo, bueno, dales más duro a los gentiles. Sin
embargo, el apóstol Pablo ahora, en el capítulo 2, él ha hablado
ahora a los judíos y él ha procurado mostrar y dejar en claro que
no hay que no hay quien sea mejor, que hay algo que hace igual a
toda la humanidad delante de Dios y es que todos están bajo
pecado, todos han pecado y eso nos hace exactamente iguales. algo que es seguro es nosotros
somos tan parecidos a los judíos, somos mucho más parecidos que
distintos, esas tentaciones que tuvieron los judíos en su corazón
de llegar al punto de sentirse mejores, no somos exentos de
tener esa clase de tentaciones, de olvidarnos de lo que no hay
en este mundo y pensar que quizás si hay, quizás yo soy el único
de eso que Dios dice que no hay, y esto pues no es algo que el
apóstol Pablo está escribiendo como algo nuevo. Él está, a su
audiencia le está recordando, ustedes no han leído el Antiguo
Testamento. Es interesante que el apóstol
Pablo está citando, no es un pensamiento original del apóstol
Pablo el empezar a decir lo que no hay en el mundo. Lo que no
hay en el mundo estaba ya en el Antiguo Testamento en el capítulo,
en el Salmo 14 y también en el Salmo 53. Ya ahí en esos dos
lugares está escrito, el Salmo 14, 1 al 3, dice, dice el necio
en su corazón no hay Dios, se han corrompido, hacen obras abominables,
no hay quien haga el bien. Jehová miró desde los cielos
sobre los hijos de los hombres para ver si había algún entendido
que buscara a Dios. todos se desviaron, a una se
han corrompido, no hay quien haga lo bueno, no hay ni siquiera
uno. Y el Salmo 53 dice exactamente lo mismo en sus primeros tres
versículos. Y no obstante que seguramente
ellos habían leído, es interesante que el ser humano tiende a olvidar,
y nosotros hemos leído igual muchas veces, y que Dios nos
guarde de olvidar lo que no hay en el mundo. Sabemos que que a pesar de haber leído ellos
habían olvidado, al punto de que el Señor Jesús dijo algo
a algunas personas que seguramente hubieran contestado a la pregunta
de Pablo, que pues somos nosotros mejores que ellos, dice Lucas
capítulo 18 versículo 9 al 14 palabras del Señor Jesús que
dice, a unos que confiaban en sí mismos como justos y menospreciaban
a los otros, o sea, ellos hubieran dicho, ¿qué pues somos nosotros
mejores? Y ellos hubieran dicho, nosotros somos mejores. Dice,
lo que Jesús les contó, dice, dos hombres subieron al templo
a orar, uno era fariseo y el otro publicano, el fariseo puesto
en pie, oraba consigo mismo de esta manera, Dios, Te doy gracias
porque no soy como los otros hombres, ladrones, injustos,
adúlteros, ni aún como este publicano. Ayuno dos veces a la semana,
doy diezmo de todo lo que gano, mas el publicano estando lejos
no quería ni aún alzar los ojos al cielo, sino que se golpeaba
el pecho diciendo, Dios sé propicio a mí, pecador, os digo que este
descendió a su casa justificado antes que el otro, porque cualquiera
que se enaltece será humillado, y el que se humilla será enaltecido. Hermanos, vivimos en medio de
una, aparte de que tenemos un corazón engañoso y perverso,
un corazón que puede llevarnos a decir, sí, nosotros somos mejores,
un corazón que puede decirnos, a veces expresamos, es que no
entienden, si está demasiado claro, y se nos olvida que no
hay quien entienda. Y se nos olvida que, en realidad,
no somos personas. Nuestra cultura, aparte de nuestro
corazón que engaña, tenemos una cultura que constantemente está
queriéndonos hacer creer que somos personas buenas, que de
vez en cuando hacemos cosas malas. Pero esa no es la realidad. El Apóstol Pablo va después de
decir que en ninguna manera somos mejores, porque hay algo que
nos hace a todos iguales, que todos hemos conocido a Dios y
no le hemos glorificado como a Dios ni le hemos dado gracias.
que todos estamos bajo pecado y él dice pues ya hemos acusado
a judíos y a gentiles que todos están bajo pecado y empieza a
citar los pasajes en el salmo 14 y salmo 53 y qué es lo que
no hay en el mundo y que nosotros tenemos que seguir recordando
y es que no hay justo ni a un uno no hay justo ni a un uno
¿Qué es lo pecado? Y hermanos, el poder recordar
y que Dios guarde en nuestro corazón de recordar que hemos
sido privilegiados de escuchar por algún tiempo la Palabra de
Dios, de escuchar el Evangelio. Hemos sido privilegiados de poder
entender, pero no hemos de olvidar que no hay justo ni a un uno,
y esa es toda la verdad porque es Palabra de Dios. En verdad,
en el sentido estricto de la palabra, no hay justo ni siquiera
uno. Ni siquiera aquellos que son
nombrados jueces en los tribunales de esta tierra, en verdad, son
justos. Porque justo es conformarse al
carácter de Dios. Cuando nosotros pensamos en el
carácter de Dios, cuando pensamos en la ley, la ley es la descripción
del carácter de Dios. La ley nos llama a ser fieles.
¿Por qué? Porque Dios es fiel. La Biblia,
la ley nos llama a hablar verdad. ¿Por qué? Porque Dios es, Dios
mismo es la verdad, y en realidad todo aquello que no se conforma
al carácter de Dios, pues es falta de justicia. Vivimos en
un mundo donde la realidad, aunque parezca a veces sorprendernos,
que Dios nos ayude a no estar sorprendidos del hecho de que
no hay justo ni a un uno. No hay nadie que se esté conformando
perfectamente al carácter de Dios, a la voluntad de Dios,
a hacer consistentemente lo que es la voluntad de Dios. Ahora,
el justo el justo es el hijo de Dios.
La Biblia dice que fue el justo por los injustos. Y cuando nosotros
hablamos de lo que no hay y lo recordamos, y tenemos que recordar
que hay justicia para el pueblo de Dios, pero solamente por causa
del Señor Jesucristo. Es interesante que tiene sentido
la Escritura cuando dice, bienaventurados los perfectos de camino, y ahí
está describiendo a alguien justo, dice, los que andan en la ley
de Jehová, bienventurados los que guardan sus mandamientos
sus testimonios y con todo el corazón le buscan y es que en
verdad ese pasaje es aplicado primeramente al señor jesucristo
y en segunda a aquellos que están en cristo no a personas como
aquel fariseo que menospreciaba a los demás y que confiaba demasiado
en sí mismo. No estamos confiando en nuestra
propia justicia porque no hay justo ni a uno. La razón por
la que Jesús dijo que Él no vino a llamar a buscar a justos, sino
a pecadores, es que sencillamente en este mundo no se podía buscar
un justo porque no hay justo ni siquiera uno. Aunque muchos
muchos en aquel tiempo y en este tiempo y en todos los tiempos
han pensado de sí mismos ser justos es totalmente una equivocación
y recuerde algo versículos antes pablo ha dicho sea dios veraz
y todo hombre mentiroso y si tú te consideras justo déjame
decir algo estás equivocado, te está engañando tu corazón.
No hay justo ni a un uno, y eso es palabra de Dios. No importa
si tú te percibes justo, no importa si tú te sientes o te crees justo,
Dios dice no hay justo ni siquiera uno. No hay justo ni siquiera
el uno. Y el único justo es el Hijo de
Dios, aquel que es el justo que fue por los injustos. Y cuando
nosotros hablamos de lo que no hay en el mundo, y el apóstol
Pablo, después de pintar todo de oscuridad, bueno, más adelante,
cuando sigamos estudiando el pasaje. No obstante, no vamos
a esperar hasta más adelante. Tenemos que presentar lo oscuro
que está, pero presentar el lugar donde está toda la esperanza.
No hay justo ni siquiera uno. Pero el Señor Jesucristo vino
a salvar a su pueblo de sus pecados, de su injusticia. Él vino para
cargar los pecados de su pueblo. Él vino para ganar justicia para
su pueblo. los salmos el salmo 1 el salmo
119 tienen sentido porque el sufrimiento del señor jesucristo
es el que da sentido por la gracia de dios se nos da el don de la
fe y entonces somos justos delante de dios solamente por causa de
la fe en el señor jesucristo y en su obra justificados pues
por la fe tenemos paz para con dios Y dice la Escritura, más
adelante, los romanos dicen que no hay condenación para los que
están en Cristo. ¿Por qué? Porque han sido vestidos de justicia.
A pesar de que no hay justo ni siquiera uno. Y recordar lo que
no hay en este mundo nos mantiene en humildad. Porque el mérito
no está en mí. No es que Dios me ve por lo que
yo hago. Y no vengo a pararme y a confiar en lo que yo hago.
Sino vengo confiando en lo que Cristo ha hecho. Confiando solamente
en lo que Cristo ha hecho. El fariseo estaba orando y toda
su confianza estaba en lo que él había hecho. Yo te doy gracias
porque yo doy diezmo de todo lo que gano. Porque yo soy, no
soy como estos otros hombres, ladrones. Y toda su confianza
estaba en él mismo. Y que Dios nos guarde de confiar
en lo mejor que podemos hacer. La Escritura dice que muchos
en aquel día le van a decir, Señor, no profetizamos en tu
nombre. No echamos demonios en tu nombre. No hicimos muchos milagros. Y
toda la confianza está en la propia justicia. Pero no hay
justo ni a un uno. Esa justicia no es justicia. Dios dice, no hay justo ni a
un uno. La otra cosa que no hay en este
mundo es no hay quien entienda. No hay quien entienda. Tal vez
podemos pensar que entendemos muchas cosas. Es probable que
sí entendamos muchas cosas. No obstante, aquí está hablando
en cuanto al entendimiento acerca de Dios. La Escritura nos llama
y dice que no se alabe el fuerte en su fuerza, ni el rico en su
riqueza, sino el que alaves en esto el que viene de alabarse
en conocerme y entenderme. Entender, tener entendimiento
acerca de la persona de Dios. Las personas con privilegio,
las personas con privilegio de la palabra de Dios, necesitamos
escuchar el Evangelio y recordar lo que no hay, y recordar que
el entendimiento sólo Dios lo puede dar. Cuando el Señor Jesucristo
estuvo en esta tierra, Él tuvo algunos diálogos con personas
como las que, con que Pablo está argumentando en este pasaje,
con judíos. Y en el Salmo, en el capítulo
8 del Evangelio de Juan, el apóstol Juan, perdón, el Señor Jesucristo
está hablando con los judíos. Y llega un momento en que ellos
argumentan todo en base a privilegios que Dios les había dado, pero
habían perdido el punto importante. Ellos argumentaban de sentir
algún derecho de ser hijos de Dios porque eran linaje de Abraham.
Y ellos se jactaban y decían, nosotros somos descendientes
de Abraham, nunca hemos sido esclavos de nadie. Y el Señor,
en su misericordia, porque fue un acto de misericordia, los
confronta y les dice, dejen de estar engañados. Ustedes no son
hijos de Dios. Ustedes ni siquiera son hijos
de Abraham. Si ustedes fueran hijos de Abraham, ustedes entenderían. Pero llega un momento en que
el Señor Jesús les dice, en el versículo 43, ¿por qué no entendéis
mi lenguaje? ¿Por qué no podéis escuchar mi
palabra? no entendían quién es el Señor, no entendían que Dios
el Padre envió a su Hijo el Señor Jesucristo con un propósito,
y el propósito es para que crean que Jesús es el Cristo, el Hijo
de Dios, que Jesús es el cumplimiento de todas las profecías del Antiguo
Testamento, que Él es el Mesías prometido, dice, y para que creyendo
tengan vida en su nombre. No podían entender ni siquiera
qué es la vida eterna, y esta es la vida eterna que te conozcan
a ti el único Dios verdadero y a Jesucristo su Hijo a quien
has enviado. recordar hermano no hay quien
entienda y a veces platicamos y en nuestra plática de pronto
nos salen expresiones que muestran que estamos olvidando lo que
no hay en esta tierra y pensamos y decimos es que no entienden
lo que dice la palabra hay gente que le gusta poner cosas en las
redes sociales en especial muchas veces a gente de contexto evangélico
y que pone qué parte de la escritura no entiende los católicos bueno
es que no hay nadie que entienda, ni siquiera los católicos. Si
tú entiendes, si de veras algo entiendes, es la gracia de Dios
que te ha hecho entender. Es que no entienden ninguna parte
como yo no entendía ninguna parte. Y si hoy yo veo y digo que claro
está, bueno está claro porque Dios ha querido abrir mis ojos
y hacer que brille su luz, Pero no olvidemos que hubo un tiempo
en que no era así de claro, en que hubo un tiempo que nos enojaba
la verdad del evangelio, en que alegábamos contra el evangelio.
Hermanos, recordar, hay algo que no hay en esta tierra y no
hay quien entienda. Si entendemos, es porque Dios
ha querido darnos vida por su espíritu. Es porque él nos dio
el don de la fe, es porque él nos ha dado el arrepentimiento
para vida. Si no fuera por eso, pues, Cuando
yo pregunto, no hay quien entienda, estoy contestando a la pregunta
del principio. Somos mejores. Y estoy diciendo, yo soy mejor
porque yo así entiendo. Pero Dios dice que no hay quien
entienda. La tercer cosa que nos dice el
pasaje es, no hay quien busque a Dios. No hay quien busque a
Dios. El Salmo 34, versículo 4, dice,
busqué a Jehová y él me huyó y me libró de todos mis temores.
Y recordemos que esos salmos son salmos que hablan del Señor
Jesucristo. Y si usted lee todo el contexto
de ese salmo en que está esa expresión, es en verdad un salmo
profético que está hablando el quien ha buscado a Dios en verdad
es el Señor Jesucristo. Y fuera del Señor Jesucristo
nadie más le ha buscado. nosotros hay gente que de pronto
dice toda mi vida busqué a dios pues buscaste algún ídolo de
acuerdo a tu imaginación pero al dios de la biblia no has buscado
porque no hay quien busque a dios y eso es verdad de dios sea dios
veraz y todo hombre mentiroso y la verdad de dios dice que
no hay quien busque a dios es interesante que cuando la escritura
habla acerca en las parábolas el señor jesús habla de la moneda
que estaba perdida y es interesante que la mujer es quien busca porque
pues obviamente la moneda que se pierde no va a ser por buscar
a su dueño es interesante que habla de la oveja perdida y es
el pastor que va en busca de la oveja perdida porque pues
la oveja por sí misma no va a buscar al pastor hermanos No hay quien
busque a Dios. Y el Señor Jesucristo dijo, nadie
viene a mí si el Padre no le trae. Y al que a mí viene, no
le echo fuera. En verdad es que hemos venido
a Dios, dice el apóstol Juan. Nosotros le amamos a él. ¿Por
qué? Porque él nos amó primero. Es que él nos atrajo hacia sí
con lazos de amor. De lo contrario, nosotros hubiéramos
permanecido en nuestra naturaleza, que es no buscar a Dios. No sólo no buscar a Dios, sino
somos aborrecedores de Dios. Pero gracias a Dios por su misericordia. Y si hoy buscamos a Dios, es
porque Él nos buscó primero. Y no olvidar eso, porque podemos
perdernos y empezar a confiar en nosotros mismos. Y empezar
a pensar que sí hay alguien que es mejor. Y no somos mejores
que nadie. Porque no hay justo, porque no
hay quien entienda, porque no hay quien busque a Dios. El mérito
en la salvación de un pecador es de Dios. La gloria es para
Dios en la salvación del pecador porque la obra de salvación del
pecador es obra de Dios de principio, de principio a fin. La cuarta cosa que no hay, dice
la escritura, no hay quien haga lo bueno, no hay ni siquiera
uno. No hay quien haga lo bueno, no
hay ni siquiera uno. Dios es su carácter, su palabra,
definen lo que es bueno. Y quizá a los ojos de este mundo
podamos hacer cosas que puedan parecer buenas, pero lo que verdaderamente
es bueno es lo que Dios define como bueno. Y podemos considerar
que lo que Dios define como bueno es todo aquello que se hace con
un motivo correcto. Y ese motivo correcto tiene que
ser necesariamente la gloria de Dios. Todo aquello que se
hace para que Dios sea exaltado, para que Dios sea reconocido,
para que Dios sea admirado, eso podemos considerar que es algo
bueno. Pero aparte, tiene que ser hecho
con el poder correcto. Y ese poder es el poder del Espíritu
Santo. Para que algo sea bueno, tiene
que ser hecho con el poder correcto y con el propósito correcto.
Pero la Biblia dice que no hay quien haga lo bueno. Es interesante
que este hombre estaba orando y él pues definitivamente estaba
exaltando no precisamente a Dios. Casi que él estaba esperando
que Dios se pusiera a aplaudir por todo lo que él hacía. Y evidentemente
él no estaba haciendo las cosas para la gloria de Dios, no obstante
que algunas de las cosas que hacía, la palabra de Dios decía
que había que hacerlas. y hermanos, nuestra necesidad
del evangelio, de recordar que no hay bondad en nosotros, de
recordar que quién en verdad soy, soy alguien que está bajo
pecado, soy alguien que está por naturaleza merecedor del
justo juicio de Dios, y recordar que ¿por qué es que no hay quien
haga lo bueno? Dice el versículo dice no hay quien haga lo bueno no
hay ni siquiera uno pero antes dice todos se desviaron a una
se hicieron inútiles y la razón de no hacer de que no hay quien
haga lo bueno es porque todos estamos desviados a una se desviaron
se descarriaron dice la escritura todos nosotros nos descarriamos
como ovejas todos nosotros y aquí está hablando evidentemente aquí
está hablando de aquellos por los cuales el Señor Jesucristo
vino a salvar de sus pecados porque el pasaje dice todos nosotros
nos descarriamos como ovejas cada cual se apartó por su camino
más Jehová cargó en él el pecado de todos nosotros y hermanos
estamos descarriados fuera del carril fuera de rumbo dice Después
de decir, se desviaron a una, se hicieron inútiles. A una nos
hemos hecho inútiles y es la razón por la que no hay quien
haga lo bueno. ¿Y qué es ser un inútil? El Señor
Jesús dijo, separados de mí, nada podéis hacer. Y esas cosas
nos están hablando de inutilidad. No importa que tantas cosas podamos
hacer que puedan hacernos admirables. Si no son para la gloria de Dios,
ser inútil, estar descarriado significa vivir fuera de propósito.
Y el apóstol Pablo nos dice, por cuanto todos pecaron, están
destituidos de la gloria de Dios. El propósito para el que fuimos
creados es vivir para la gloria de Dios. Dios hizo todo lo que
hizo para su gloria, pero específicamente creó al hombre y a la mujer a
su imagen y semejanza. Y la responsabilidad, la criatura
con la mayor responsabilidad de mostrar el carácter de Dios
es el hombre y la mujer, porque fueron creados a imagen de Dios.
Pero habiendo caído en Adán, nacemos totalmente descarriados.
Es interesante que nosotros, no sé usted, pero yo soy muy
consciente de algo. Dice la Biblia que Dios es lento
para la ira, y yo no puedo decir que soy lento para la ira. Dice
la Biblia que Dios es grande en misericordia, y de pronto
a veces estoy emitiendo juicios sobre algún prójimo. Dice la
Biblia que Dios es amor, y la verdad es que por la gracia de
Dios estoy aprendiendo a amar. pero hay algo que yo sabía desde
muy pequeño y es a odiar y no tuvieron que enseñarme hay algo
que yo sabía desde muy pequeño y es alguien dijo que probablemente
lo que los niños aprenden antes que mamá es no y mío y todo eso
es contrario a vivir con propósito todo eso muestra que nacemos
descarriados que somos inútiles y no importa cuántos reconocimientos
o premios Alguien dijo que Dios nos dio un cerebro que deberíamos
de ocupar para conocer a Dios, y después de conocerle, pensar
en cómo glorificarle, cómo mostrar su carácter, cómo hacer que su
fama y su honor sea lo más importante en esta vida. Y esa misma persona
dijo, no importa cuántos premios te den en este mundo, no importa
cuántos periódicos hablen de ti, si nada hiciste para la gloria
de Dios, habrás desperdiciado tu cerebro. Y aquí la Biblia
está diciendo, aún se hicieron inútiles. Vivir inútilmente es
vivir para uno mismo y no para la gloria de Dios. Y lo único
que nos puede llevar a vivir para la gloria de Dios es estar
en el Señor Jesucristo. El Señor Jesús, en el capítulo
15 de Juan, habla de permanecer en Él. Dice, Yo soy la vid, vosotros
los pámpanos. El que permanece en mí y yo en
él, este lleva mucho fruto, porque separados de mí, nada podéis
hacer. Y si usted lee todo el capítulo
15 de Juan, va a hablar mucho acerca, en esto es glorificado
mi Padre, en que llevéis fruto y seáis así mis discípulos. hermano,
lo único que nos puede hacer vivir una vida que sea útil,
hacer lo bueno es estar en el Señor Jesucristo. Es interesante
que la Biblia habla de obras cuando cuando la gente pretende
hablar con respecto a la salvación y con relación a las obras, la
Escritura no habla de buenas obras cuando habla de eso. Dice
la Biblia, porque por gracias sois salvos promedio de la fe,
y dice, no por obras, y note que no dice buenas obras. Pero
después dice, dice, no por obras para que nadie se gloríe. Es
interesante que el fariseo estaba lleno de sí, demasiado glorificado,
diciendo lo bueno que él era. Pero la Biblia después dice,
no por obras para que nadie se gloríe. Y después dice, porque
somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras. El que no está en Cristo, el
que no ha confiado en la obra de Cristo, Puede hacer obras. Puede impresionar a personas.
Personas pueden estar admiradas de él. Pero sus obras, desde
el punto de vista de Dios, jamás serán buenas obras. Los únicos
que hacen buenas obras son aquellos que han sido creados en Cristo
Jesús. O sea, aquellos que han nacido de nuevo. De modo que
si alguno está en Cristo, nueva criatura es. Las cosas viejas
pasaron y aquí todas son hechas nuevas. hermano es necesario
que nosotros recordemos el evangelio pablo lo estaba predicando a
los hermanos de la iglesia para recordarles no importa si tú
eres de esta iglesia y eres hijo de judío y tú puedes trazar tu
línea y llegar y ver de qué tribu eres eso no te hace mejor la
diferencia entre ti y los demás solamente lo hace el hecho de
que dios haya aplicado su rica misericordia a tu corazón. Fuera
de eso, somos todos iguales. Estamos todos bajo el justo juicio
de Dios. Y recordar, recordar constantemente
que el mérito es del Señor. Hay una, hay una canción que
me gustaría que un día aprendamos a cantar que dice, dice, ¿qué
poseo yo que no recibí de ti? Dice, ¿y qué misterio se aclaró
sin tu explicación? ¿Qué verdad hablé sin antes venir
de ti? ¿Qué obra buena realicé que no
ordenaste tú? Y todo lo que soy, todo lo que
hago aquí lo debo solo a ti, y te doy la gloria a ti. Hermanos,
recordar constantemente, no somos mejores que nadie, somos exactamente
igual que todos, todos bajo el justo juicio de Dios, pero si
hoy somos distintos es porque Dios dice en Efesios, pero Dios
que es rico en misericordia, por el gran amor con que nos
amó, nos dio vida juntamente con Cristo. Hermano, si hoy es
aplicable algunos pasajes como el Salmo ciento diecinueve, como
el Salmo uno, es solamente porque estás en Cristo. Es solamente
porque has confiado en la obra perfecta del Señor Jesucristo,
y nada más, y clamar al Señor que constantemente guarda en
nuestros Me llama la atención el hecho
de que diga, que muchos le van a decir, no profetizamos en tu
nombre. Y eso quiere decir que mucha
de la gente que predica, pues va a estar en el infierno, porque
está confiando en su predicación. Y que Dios nos guarde de confiar
en nuestras obras. Nuestra confianza tiene que estar
en la obra del Señor Jesucristo. Nuestra confianza tiene que estar
en el único que es el justo. El Señor Jesucristo es el único
justo. No hay justo ni a uno. El Señor
Jesucristo es nuestra justicia. No hay quien entienda, pero el
Señor Jesucristo entendía perfectamente a Su Padre. Tenía deleite en
hacer la voluntad de Su Padre. No hay quien busque a Dios, pero
el Señor Jesucristo buscó a Dios. Busqué a Jehová y Él me huyó
y me libró de todos mis temores. Y ese es el Señor Jesucristo.
No hay quien haga lo bueno, pero el Señor Jesucristo hizo siempre
lo bueno, porque Él se deleitaba en hacer lo bueno, y lo bueno
era hacer la voluntad de Su Padre. Dice el Salmo 48, hablando del
Señor Jesucristo, era hacer tu voluntad, Dios mío, me ha agradado,
y tu ley está en medio de mi corazón. hermano permanecer en
cristo ven al señor jesucristo de lo contrario tu vida va a
pasar como una vida inútil y que dios nos guarde sobre todas las
cosas de vivir con el engaño que vivía ese hombre que estaba
orando y diciéndole al señor lo maravilloso que él era porque
él se fue a su casa y se fue en condenación pero aquel del
cual Dios tuvo misericordia y que estaba humilde, reconociendo.
¿Por qué estaba en humildad? Porque Dios le mostró su gloria. El que ve la gloria de Dios ve
su pecado. El que ve la gloria de Dios tiene
claro que no es justo. El que ve la gloria de Dios tiene
claro que Él no entiende. El que ve la gloria de Dios tiene
claro que Dios es quien nos está buscando. El que ve la gloria
de Dios sabe que no hay capacidad en Él de hacer lo bueno, pero
que Cristo ha hecho lo bueno por Él y que Cristo lo puede
vestir de su justicia. Y que suceda con nosotros lo
que Dios hizo con el apóstol Pablo, que Él decía, yo no quiero
ser hallado en mi propia justicia porque yo tengo claro lo que
no hay en este mundo. No hay justo ni a uno. Yo quiero ser
hallado en la justicia del Señor Jesucristo. Y hermano, esa es
nuestra necesidad. El apóstol Pablo estaba deseoso
de llegar y predicarle, no sólo a los que estaban fuera de la
iglesia. Por supuesto que él tenía la intención de predicar
a los que estaban fuera de la iglesia. Y él quería ir a donde
nos había predicado, pero él quería volver a predicar a la
gente que estaba en la iglesia, porque es nuestra necesidad.
Cada día, mientras el Señor no nos llame a su presencia, necesitamos
seguir escuchando el Evangelio y recordando lo que no hay. que
Dios nos haga nunca olvidar lo que no hay en este mundo, y que
si nosotros hoy entendemos algo es por la obra de Cristo, por
la misericordia de Dios, que si nosotros hoy buscamos a Dios
es porque Él nos buscó primero, que nosotros hoy podemos hacer
buenas obras es sólo por causa de que nos ha salvado por gracia,
no por obras, por la obra del Señor Jesucristo. Vamos a orar.

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Joshua

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