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Todd Nibert

Barrabas es Suelto

Todd Nibert May, 30 2018 Video & Audio
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I'm so happy to be with you. Es un gozo estar aquí con ustedes
esta noche. I know we all miss Cody. Sé que todos extrañamos al hermano
Cody. He was such a dear friend. Era
un gran amigo mío. But I want to exhort you. Pero
quiero exhortarles. To continue in the faith. Que
continúen en la fe. And I know you will. Y yo sé
que lo harán. By the grace of God. Por la gracia
de Dios. Estoy en oración que el Señor
les mande un pastor después de su propio corazón. Aquí en Mérida. Abran sus vidas conmigo esta
noche al libro de Lucas, Lucas capítulo veintitrés. El título de este mensaje es
Barabas es suelto. Mantengan esto en mente mientras
el hermano Austin lee estas escrituras. Y vamos a empezar en el versículo
número 13. Lucas capítulo 23 versículo 13. Entonces Pilato, convocando a
los principales sacerdotes, a los gobernantes y al pueblo, les
dijo, me habéis presentado a este como un hombre que perturba al
pueblo, pero habiéndole interrogado, yo delante de vosotros no he,
no he hallado en este hombre delito alguno de aquellos de
que le acusáis. Y ni aún erodes, porque os remití
a él, y he aquí nada digno de muerte ha hecho este hombre.
Les soltaré, pues, después de castigarle. Y tenía necesidad
de soltarles uno en cada fiesta. Mas toda la multitud dio voces
a una diciendo, fuera con éste y suéltanos a Barbás. éste habiendo sido echado en
la cárcel por sedición en la ciudad y por un homicidio. Les habló otra vez Pilato, queriendo
soltar a Jesús. Pero ellos volvieron a dar voces
diciendo, crucifícale, crucifícale. Él les dijo por tercera vez,
pues qué mal ha hecho éste. ningún delito digno de muerte
he hallado en él, le castigaré pues y le soltaré. Mas ellos
insistaban a grandes voces pidiendo que fuese crucificado, y las
voces de ellos y los principales sacerdotes prevalecieron. Entonces Pilato se tensó que
se hiciese lo que ellos pedían, y le soltó a aquel que había
sido echado en la cárcel por sedición y homicidio a quien
habían pedido, y entregó a Jesús a la voluntad de ellos. Muy pocos
eventos que rodean la muerte del Señor son grabados en los
cuatro espíritus. Hay muy pocos eventos que sucedieron
alrededor del tiempo en el que el Señor fue crucificado que
lo tenemos en los cuatro evangelios. El evento de Barrabás está en
los cuatro evangelios. Cristo tomó su lugar. Barabbas no le pidió a Cristo
que él tomara su lugar. Esto fue hecho sin... Barabbas
no sabía que esto estaba sucediendo. Y él se enteró de que esto sucedió. En un viernes de la mañana, habían
tres que estaban sentenciados a ser crucificados. La crucifixión era reservado
para los criminales más viles. ¡Qué terrible manera de morir! Ser clavado a una cruz. De ser
que esa cruz sea levantada. Y sufrir ahí hasta que mueras. Tres criminales estaban esperando
para ser crucificados. Dos de los nombres de estos hombres
no los conocemos. Pero uno sí lo conocemos. Su
nombre es Barrabás. Barrabás era un hombre vil. Mathews'
account tells us he was a notable prisoner. En Mateo leemos que era un prisionero
famoso. Famoso por los crímenes que había
cometido. Juan nos dice que era ladrón. Mucho más peligroso que los otros
criminales. Pero uno que robaba con violencia. En versículo 19 de nuestro texto. Leemos, éste había sido echado
en la cárcel por sedición en la ciudad y por un homicidio.
Era un rebelde. Un matador. Un peligro para la sociedad.
Pregunta. ¿Te gustaría que alguien como
Barrabás estuviera suelto en las calles de ustedes, en el
pueblo donde ustedes están aquí en Mérida? Este era un hombre
peligroso. Y él iba, la muerte de la cruz
era justo para él. El nombre de Barrabás significa
hijo del padre. y él es una excelente figura
de hijo de Adán y es un gran ejemplo de un hijo
de Dios. Ahora piensen en Barrabás en
qué condición él estaba en la noche antes de que estaba
puesto el tiempo en el que él iba a ser crucificado. Estoy
seguro que esa noche no durmió bien o no durmió nada. Él sabía que el día siguiente
iba a ser crucificado. ¿Quién sabe lo que estaba pasando
por su mente? Arrepentimiento, dolor, Anxiedad. Temor. De esto puede estar seguro. Él tenía temor, tenía una ansiedad
del día siguiente que venía. Ahí está en la cárcel. Esperando
para ser crucificado. Y nos dice en Marco que estaba
atado. Ahora vamos a otra escena. Hablan sus vidas a Mateo, capítulo
veintisiete. Mientras esto estaba ocurriendo, Barrabas no sabía. Vamos a empezar leyendo en el
versículo número quince, Mateo veintisiete, versículo quince.
Ahora bien, en el día de la fiesta acostumbraba el gobernador soltar
al pueblo un preso, el que quisiesen. Y tenían entonces un preso famoso
llamado Barrabás. Ahora, recuerden, Barrabás no
sabe que esto está ocurriendo en este momento. Reunidos, pues, ellos les dijo,
les dijo Pilato, ¿a quién queréis que os suelte? ¿A Barrabás o
a Jesús, llamado el Cristo? Porque sabía que por envidia
le habían entregado. Piloto era un sabio político. Piloto era buen político, era
muy sabio político. Él sabía exactamente lo que estaba
ocurriendo. Él sabía lo que estaba ocurriendo.
Verso 19. Cuando se sentó en la silla de
juicio, su esposa le envió a él, diciendo, ¿Tienes nada que ver
con ese hombre justo? Porque he sufrido muchas cosas
en este día en un sueño a causa de él. Y estando él sentado en
el tribunal, su mujer le mandó decir, no tengas nada que ver
con este justo, porque hoy he padecido mucho ensueños por causa
de él. ¿Te puedes imaginar cómo
se habrá asustado pensando Pilato en el hecho de que su esposa
había tenido sueños acerca de eso? Pero mira cómo fue él controlado
por la multitud de las personas. Pero los principales sacerdotes
y los ancianos persuadieron a la multitud que pidiesen a Barabás
y que Jesús fuese muerto. Y respondió el gobernador, les
dijo, ¿a cuál de los dos queréis que os suelte? Y ellos dijeron,
a Barrabás. Pilate le dijo, ¿qué pues haré
de Jesús, llamado el Cristo? Todos le dijeron, sea crucificado. Y el gobernador le dijo, ¿por
qué? ¿Qué maldades ha hecho? Y el gobernador les dijo, pues
qué mal ha hecho. Pero ellos gritaban aún más diciendo,
sea crucificado. Viendo Pilato que nada adelantaba,
sino que se hacía más alboroto, tomó agua Y se lavó las manos delante del
pueblo diciendo, inocente soy yo de la sangre de este justo,
allá vosotros. Y respondiendo todo el pueblo
dijo, su sangre sea sobre nosotros y sobre nuestros hijos. Nosotros
queremos ser tomados responsables por su muerte. Su sangre sea sobre nosotros
y sobre nuestros hijos. Mientras ellos tuvieron esto
por intenciones malas, ¿no es esto nuestra oración? Su sangre
sea sobre nosotros y nuestros hijos. Que seamos hallados en
Cristo. Ahora recuerden que todo esto
estaba pasando y Barrabás no sabía de nada de
esto. Regresemos ahorita a la cárcel,
a la célula romana. Barrabás escucha que aquí vienen las guardias
a su puerta y tiene un gran temor. Él sabe lo que va a suceder ahorita. Él va a ser crucificado. Escuchen
que las guardias abren la puerta. Y ahí está ahí paralizado con el
miedo. Y los guardias le dicen, has
sido liberado. El inocente es condenado. Y el culpable es liberado. Esto es realmente una historia
de salvación. Tengo cuatro puntos. La soberanía
de Dios. pecado, sustitución y salvación. Vean otra vez en Lucas capítulo
23. Lucas capítulo 23 y vamos a leer
versículos 16 y 17. le soltaré después de castigarle
y tenía necesidad tenía necesidad de soltarles uno en cada fiesta. Esto era una costumbre no hecha
por ley. Era costumbre que ellos tenían. La ley de Dios nunca había dicho
que había que soltarles a uno que estaba encarcelado. Pero la necesidad era porque
Dios por su voluntad había mandado que esto ocurriría. Vean que la cruz era la voluntad
de Dios. La cruz no es la respuesta de
Dios a la caída de Adán. No era para limpiar lo que Adán
había arruinado. La caída de Adán fue para que
lleguemos a este punto que es la cruz. La cruz es la cosa más gloriosa
que el Señor Dios ha hecho. Leemos en Apocalipsis 3.8 que
Él es el Cordero que fue inmolado desde el principio del mundo. Dios es soberano. ¿Qué significa esto? Daniel nos
dice Él hace según su voluntad en
el ejército del cielo y en los habitantes de la tierra y no
hay quien detenga su mano y le diga ¿Qué haces? La voluntad de Dios
siempre es hecha. Él está en control absoluto de
todas las cosas. Esta costumbre de soltar a un
prisionero era necesidad, porque cuando es la voluntad de Dios,
eso se tiene que hacer. Ahora, ¿cuántas veces vemos Que todo sucedió para que las
escrituras fueran cumplidas. Vamos a leer Hechos capítulo
2 versículo 23. Hechos capítulo 2, versículo
23. A este, entregado por el determinado
consejo y anticipado conocimiento de Dios, predentiste y mataste
por manos de inícuos, crucificándolo. Y en Hechos capítulo 4, 27 y
28, Porque verdaderamente se unieron
en esta ciudad contra tu santo hijo Jesús, a quien ungiste Herodes
y Poncio Pilato, con los gentiles y el pueblo de Israel, para hacer
cuanto tu mano y tu consejo habían antes determinado que sucediera. ¿Escuchan lo que eso está diciendo? Cuando los soldados estaban clavando
en sus manos, ellos estaban haciendo lo que Dios había determinado
que ellos habían de hacer. Vemos la soberanía de Dios en
la cruz. Todo esto fue de acuerdo a su
voluntad. Y la razón por la cual Barrabas
fue suelto es porque Dios había determinado
que esto iba a suceder. Para enseñarnos algo acerca del
Evangelio. Este es mi segundo punto. Pecado. Sin duda, Barrabás era un hombre
malvado. Y él había cometido muchos crímenes. Y él hizo exactamente lo que
él quería hacer. Y él no tenía poder para liberarse
a sí mismo. Pero saben, mientras que vemos
claramente pecado en Barrabás, era un hombre muy malo. El pecado de esos hombres religiosos,
los fariseos, se ve mucho más claro. Ellos querían soltarles a Barrabás
y crucificar a Cristo. Lucas 23. 23-25. Mas ellos instaban a grandes
voces pidiendo que fuese crucificado, y las voces de ellos y de los
principales sacerdotes prevalecieron. Entonces Pilato se tensió que
se hiciese lo que ellos pedían, y les soltó a aquel que había
sido echado en la cárcel por sedición y homicidio, y a quien
había pedido, y entregó a Jesús a la voluntad de ellos. ¿Cuál era la voluntad de estos
hombres con respecto al Señor Jesucristo? La voluntad de ellos, de esos
hombres, era para crucificar al Señor. Lo odiaban. Querían verlo muerto. Y amigos, esto es lo que es pecado. Es
odiar a Dios. Es odiar a Cristo. Y esto era
lo que estos hombres eran culpables de. Si quieres saber qué tan
pecadores somos, no mires dentro de tu propio corazón. Mira a
la cruz. Porque eso es lo que tú y yo
haríamos, aparte de la gracia de Dios. Él les entregó al Señor Jesucristo
a su voluntad. Déjenme decirles algo acerca
de la voluntad del hombre. Es la cosa más mala, más pecaminosa
en el mundo. Es ahí donde viene el pecado,
la voluntad del hombre. Alguien que cree en que la voluntad
del hombre es libre, que él puede elegir del bien y del mal, está
espiritualmente ciego. Tu voluntad es controlada por
tu naturaleza. Y si tú tienes una naturaleza,
no tienes una voluntad libre. Su voluntad es como la de estos
hombres. Él entregó al Señor a su voluntad. Hombres no saben que odian a
Dios. Piensan que lo aman. hasta que escuchan el Evangelio.
Y dicen, yo no amo a ese Dios. Es ahí donde la voluntad del
hombre se ve. La voluntad es controlada por
una naturaleza malvada que requiere y clama por la muerte de Cristo
para satisfacer sus deseos. No queremos que éste reine sobre
nosotros. Ese es el clamor del hombre por
naturaleza. La voluntad del hombre nos muestra
claramente la depravidad de la naturaleza del hombre. El Señor
dijo, no vendrás a mí para que tengas vida. Mientras que la voluntad del
hombre es malvada. Y yo sé eso acerca de
mí mismo. Aquí está la maravilloso hecho de la gracia
de Dios. La voluntad soberana de Dios
tiene completo control de la voluntad malvada del hombre. Los hombres hicieron lo que ellos
querían. Cuando ellos estaban clavando
en las manos del Señor Jesucristo, ellos estaban haciendo exactamente
lo que ellos querían hacer. Pero la voluntad soberana de
Dios estaba controlando cada uno de esos hechos. Y Dios hace
lo que únicamente Él puede hacer. Él trae lo bueno de un acto malo. Él puede traer algo bueno de
un acto malo. Aquí está el tercer punto. Substitución. Esta es la manera en que Dios
glorioso ha encontrado la manera de justificar a pecadores y ser
justo. Y aquí está lo que ocurrió en
este. El culpable fue liberado. Barabbas
fue culpable. Barrabás era culpable. Y él fue
suelto. Y el inocente fue condenado.
Cristo nunca pecó. Pero él fue condenado. Que es cosa terrible cuando el
culpable es suelto. ¿Qué crees que habían pensado
los ¿Qué crees que hayan pensado
los que Barrabás había cometido una cantidad de males, había
cometido homicidio? ¿Ustedes qué piensan que los
familiares de esos que él había lastimado, cómo creen que ellos
se sentían? ¿Qué si alguien fuera a matar
a su hijo? Y un juez dice, bueno, son liberados. Los perdono. Y los suelta otra vez a sociedad.
Estarías molesto. Es cosa terrible que un inocente
sea condenado. Puedes imaginar cómo te sentirías. Si fueras condenado a un crimen
que no cometiste, ¿cómo te sentirías cuando te van a llevar para matarte
por un crimen por el cual te pusieron la culpa pero que no
cometiste? Y en ese día sucedió. A Barrabas le tocó lo que le
debían haber tocado al Señor Jesucristo. Y a Cristo le tocó lo que le
debía haber ocurrido a Barrabas. Pero esperen un segundo. Abran sus Biblias a Proverbios
17. Proverbios 17, versículo 15.
El que justifica. El que justifica limpio. Y condena
al justo. Ambos son igualmente abominación
a Jehová. Escuchan eso. Uno que justifica al impío y
lo deja salir. O alguien que condena al justo. Son ambos una abominación a Jehová. Acuérdense que es el Señor que
dijo que de ningún modo tendrá por inocente al malvado. Bajo ninguna circunstancia de
ningún modo tendrá por inocente al malvado. Ahora, si yo soy
castigado por los pecados tuyos, es justo. Si yo soy castigado por un pecado
que yo no cometí, ¿es justo? No. No. No. Si yo soy liberado si yo soy culpable de un gran
crimen, ¿es justo? No. No. No. Aquí encontramos la gloria del
Evangelio. Dios ha encontrado la manera
de ser justo y de ningún modo tener por inocente
al malvado y justificar a esos que son culpables. Y Él ha hecho
esto en la muerte sustitutoria del Señor Jesucristo. Ahora, eso es lo que ocurrió.
Eso es lo que ocurrió en 2 Corintios capítulo 5, versículo 21. Al que no conoció pecado, por
nosotros lo hizo pecado, para que nosotros fuésemos hechos
justicia de Dios en él. Ahora, yo realmente no entiendo
esto, pero lo creo de todo corazón. Mi pecado fue hecho pecado del
Señor Jesucristo. Su justicia es mía, es contada
mía. Él tomó mi lugar. Él fue hecho culpable de mis
pecados. Y yo me hice culpable de su justicia. Ese es el gran lo glorioso de
la justificación. Cuatro preguntas. ¿Cómo puede esto estar bien? Porque Dios lo hizo. Y eso lo
hace bien. No tenemos que tener otra razón. Si Dios lo hizo, está bien. Segundo, es cierto porque Cristo
lo hizo voluntariamente. Está correcto porque Jesucristo,
el Señor Jesucristo lo hizo voluntariamente. Él se sustituyó voluntariamente. Él dijo, ningún hombre toma mi
vida. Yo tengo poder para dejarlo,
para tomarlo de nuevo. Este mandato he recibido de mi
Padre. Cristo voluntariamente tomó mi
pecado. Él no fue forzado. Él lo hizo porque eso es lo que
Él quería hacer en obediencia a Su Padre. ¿Cómo puede esto
estar bien? Por el amor de Cristo a Su iglesia. Por el amor que Él tiene a Su
esposa. Ahora, yo estoy casado. Y yo
amo a mi esposa. Ahora, si ella sale y se mete
en algún problema. Si ella se gasta todo mi dinero. ¿Quién es el responsable? Yo
soy el responsable. Y yo voluntariamente tomo esa
responsabilidad. Porque es mi esposa. Cristo ama a su esposa. Y aquí está la cuarta razón por
la cual esto es correcto. Somos salvos de la misma manera
en que fuimos caídos en otro. Ven cuando Adán pecó ¿Saben quién
también pecó? Tú y yo. Nosotros realmente pecamos cuando
Él pecó. Porque nosotros estábamos dentro
de Él. Y cuando Él fue condenado, nosotros
también fuimos condenados. Porque en Adán todos mueren,
también en Cristo todos serán vivificados. Es toda nuestra
culpa. Yo no puedo decir, yo no hubiera
hecho eso. Porque lo hice. Cuando Adán pecó,
yo pequé. Yo no había nacido. Pero en Adán todos mueren. De la misma manera, Cuando Cristo cumplió la ley. Yo cumplí la ley. Fui salvo por lo que hizo otra
persona. Y su justicia es mi justicia
propia delante de Dios. Ven en la cruz El culpable fue condenado. Cristo era culpable. Porque mi pecado fue hecho su
pecado. Él lo tomó voluntariamente, por
amor a su padre, por amor a mí, y Él sufrió todo lo equivalente
al infierno. Porque él era culpable. Si él, en su cuerpo, montó mis
pecados, yo no lo tengo. El pecado no puede estar en dos
lugares en una vez. En la cruz, el culpable fue condenado. Y el inocente es soltado. Mediante la sangre del Señor
Jesucristo yo no tengo pecado. Yo soy perfectamente justicia. Y la justicia de Dios demanda
mi salvación. Pienso en el publicano en el
templo. Él dice, Dios, sé misericordioso
de mí, el pecador. Él pensaba que era el peor hombre
que había nunca vivido. ¿Y saben qué dijo Dios acerca
de él? Os digo que este hombre descendió
a su casa justificado. No solamente perdonado, pero
justificado. Sin culpa delante de Dios. Si eres justificado, significa
que nunca has hecho nada malo y siempre has hecho lo que está
correcto. El inocente fue suelto. El último punto es salvación. Hablamos de la soberanía. Todo
esto ocurrió por la voluntad de Dios. Hablamos del pecado. lo terrible, lo malvado que es
querer que Cristo sea crucificado. Hablamos de substitución. Cristo
tomó el lugar de Barabás. Barabás tomó el lugar de Cristo. Y ahora esto es lo que viene
de estas cosas. Salvación. Hay una razón únicamente por
la cual Barrabás fue suelto. No es porque Barrabás se arrepintió. No era porque él creía. No fue porque él pidió misericordia. No era porque se sentía mal. Es porque Cristo tomó su lugar. Esa es la única razón. No hubo otra razón. Y miren lo
que sucedió como resultado. Regresemos a Lucas capítulo 23. Y les soltó a aquel que había
sido echado a la cárcel por sedición y homicidio. Ahora, esta palabra soltó es
una hermosa figura de la salvación de Dios. Cuando Él fue soltado, fue liberado. Fue perdonado. Le dijeron, puedes irte, tienes
libertad de irte. Fue liberado. Ahora, eso es lo que Cristo hizo
con mis pecados. Barrabás no sabía que Jesús había
tomado su lugar. Él no había pedido que Cristo
tomara su lugar. Pero él se enteró que Cristo
lo había hecho. Ustedes saben, cuando el Señor
te salva, te enteras que Él te salvó. Saben, cuando eres perdonado, no es porque hiciste algo para
ser perdonado. La salvación empezó con el perdón
completo de tus pecados pasados, presentes y futuros. Tú no pediste que el Señor te perdonara.
Él te perdonó. Y luego le pediste que Él te
perdonara. Ahora, esto es muy importante.
El Señor no tomó el lugar de todos. Él murió por su pueblo, por sus
ovejas, ellos por los cuales sus nombres están escritos en
el libro de la vida. Estaría incorrecto que yo le
diga a un grupo de personas, Cristo Jesús murió por ti. Yo
no sé si Cristo murió por ti o no, ¿Cómo puedo saber si Cristo murió
por mí? ¿Cómo puedo saber si Cristo tomó
mi lugar? Tú puedes saber esta noche si
Cristo tomó tu lugar. Abran sus Biblias a 1 Timoteo. Primera Timoteo 1, versículo
15. Palabra fiel y digna de ser recibida por todos. Esto es algo que tú y yo nos
debemos de regocijar en. Esto son buenas nuevas. Esto es algo en el que tú puedes
estar seguro. Algo que puedes contar. Que el Señor Jesucristo vino
al mundo. Él era antes de que él vino. Él es el eterno Dios. Y Él vino
al mundo. para salvar a pecadores. Es por eso que él vino. Él vino a salvar a pecadores.
Ahora noten lo que no dice. No dice él vino a salvar a pecadores
creyentes. No dice que vino a salvar pecadores
elegidos. No dice que vino a salvar a pecadores
arrepentidos. He leído algunos escritores decir... Él vino a salvar a pecadores
sensibles. Pecadores que saben que son pecadores. Yo pensé que pecadores eran tontos. No hay ninguna descriptiva antes
de pecadores. Él vino a salvar a pecadores. Ahora, aquí está mi pregunta.
¿Tú eres pecador? ¿Qué es un pecador? Un pecador es alguien que no
puede no pecar. Un pecador es alguien que lo
único, únicamente que puede hacer es pecar. Un pecador es alguien que su
pecado es culpa suya únicamente. No pueden culpar a otra persona.
No pueden culpar sus circunstancias. Sus pecados son únicamente su culpa. Un pecador verdadero no puede
sentarse juzgando a otras personas. Un pecador verdadero no puede
ver a una persona y decir, yo no haría eso. Un pecador verdadero no tiene
ningún clamo sobre Dios. Si él no me salva, justo es su
nombre. ¿Eres un pecador? Entonces Cristo murió por ti. Él tomó su lugar. Y no tendrás que enfrentarte
a la ira de Dios. Él tomó tu lugar. ¿Cómo puedo
saber si tomó mi lugar? ¿Soy yo pecador? Es por pecadores
que Él murió. Él vino a salvar a pecadores.
Y si eres un pecador, Él vino a salvarte a ti. ¿Y saben qué?
Eres salvo. Amén.
Todd Nibert
About Todd Nibert
Todd Nibert is pastor of Todd's Road Grace Church in Lexington, Kentucky.

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Joshua

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