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Cody Groover

144000 su iglesia

Revelation 7
Cody Groover February, 2 2014 Video & Audio
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Cody Groover
Cody Groover February, 2 2014
Apocalipsis
What does the Bible say about the 144,000?

The 144,000 in Revelation represents a defined number of the redeemed people of God from all tribes, emphasizing their sealing by God.

In Revelation 7, the 144,000 is identified as a specific number of those sealed by God from all the tribes of Israel. This number symbolizes the complete and exact count of God's chosen people, illustrating that all the elect are secured and preserved by God's sovereign purpose. This emphasis on a defined number signifies that none of God's elect will be lost; they come from various nations, tribes, and languages, united in their faith in Christ as their Savior. As indicated, Revelation 14 connects this sealing with the name of Christ, assuring believers of their belonging to Him and their protection through trials.

Revelation 7, Revelation 14

Why is the sealing of believers significant?

The sealing of believers signifies God's ownership, preservation, and the assurance of salvation.

The sealing of believers, as described in Revelation 7, illustrates several vital truths from a sovereign grace perspective. First, it indicates that Christians are marked as God's own possession, ensuring they are preserved from His judgment during the final days. This sealing represents both security and authenticity in the believer's relationship with Christ. Furthermore, the New Testament informs us that believers are sealed with the Holy Spirit, affirming their identity in Christ and the certainty of their salvation. As seen in Ephesians 1:13-14, it denotes a promise of inheritance, underscoring that they are under the protection of God until the day of redemption.

Ephesians 1:13-14, Revelation 7

How do we know that election is true?

The doctrine of election is affirmed through Scripture, showing God's sovereign choice in salvation.

Election is a core tenet of Reformed theology, clearly supported by multiple biblical passages. Ephesians 1:4-5 tells us that God chose us in Christ before the foundation of the world, indicating that our selection is based entirely on His grace and purpose, not on any foreseen merit. Additionally, Romans 8:30 depicts the unbreakable chain of salvation — those He predestined, He also called and justified. This illustrates that election is part of God's eternal plan, rooted in His will alone. Through these passages, we see that God's sovereign election secures the salvation of the believer and assures us that nothing can separate us from His love.

Ephesians 1:4-5, Romans 8:30

What does it mean to be in Christ?

To be in Christ means to be united with Him in His death and resurrection, ensuring salvation.

Being in Christ is the foundational aspect of a believer's identity and security in the Reformed tradition. It signifies a mystical union where the believer shares in Christ's righteousness, His life, and ultimately, His victory over sin and death. Romans 8:1 emphasizes that there is no condemnation for those who are in Christ, illustrating the complete forgiveness and acceptance believers have through their faith. This union is accomplished by the Holy Spirit, who applies the work of Christ to each believer, regenerating them and enabling them to live according to God's will. Therefore, being in Christ not only assures eternal life but also empowers believers to lead a life of faithful obedience.

Romans 8:1, 2 Corinthians 5:17

Why is the doctrine of God's sovereignty important?

The doctrine of God's sovereignty reassures believers of His control over all circumstances, including salvation.

The sovereignty of God is fundamental to Reformed theology, affirming that God is supreme in authority and control over all creation. This doctrine assures believers that nothing happens outside of His divine plan. In the context of salvation, it underscores that God has chosen to save His people according to His will, as seen in Ephesians 1:11, where it states that we are predestined according to the purpose of Him who works all things after the counsel of His own will. Understanding God's sovereignty brings comfort in trials, as believers can confidently trust that even hardships serve a greater purpose in His ultimate plan for good. This assurance cultivates a deep reliance on God, strengthening faith and leading to true worship.

Ephesians 1:11, Romans 8:28

Sermon Transcript

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En esta noche quiero que abramos
nuestras Biblias el Libro de Apocalipsis. Libro de Apocalipsis, estamos
en el capítulo siete. Y aquí en el capítulo siete,
cierra la segunda visión de las siete visiones paralelas, de
las siete visiones paralelas en el Libro de los Apocalipsis.
capítulos 1 al 3 es la primera visión, capítulos 4 al 7 es la
segunda visión, capítulos 8 al 11 es la tercera visión, y estas
tres que acabo de mencionar, estas tres divisiones tienen
que ver con la iglesia en el mundo. A partir de eso vemos
el fondo, lo que está pasando en la eternidad, desde la eternidad
en el cielo, la batalla espiritual o Es decir, la batalla entre
Cristo y Satanás, el enemigo. Pero ya llegaremos a ello en
su tiempo. En esta noche quiero que veamos
el capítulo 7. Y como introducción quiero recordarles
lo que vimos la semana pasada en el capítulo 7. Al Cordero
de Dios abriendo los sellos y desatando los sellos en el libro del propósito
de Dios. Vimos cuál era ese propósito.
Brevemente, para mencionarlo, el primer propósito es que Cristo
tiene la preeminencia en todo. Él es el que está montado sobre
el caballo blanco que sale venciendo y para vencer. El segundo propósito
de Dios para la iglesia en este mundo es que van a tener pruebas
y dificultades, va a haber aflicción. Es el propósito de Dios. de la
mano de Dios a su pueblo. El tercer propósito es que va
a haber dificultad, así como no está exento la iglesia del
Señor Jesucristo de dificultades en su manera de vivir. Va a haber
escasez, va a tener que trabajar, pero con todo esto no va a haber
daño al aceite y el vino. el Espíritu de Dios no va a ser
quitado de su iglesia y el gozo de la salvación en Cristo Jesús
no va a ser quitado tampoco. Aun cuando vengan las pruebas,
en medio de las dificultades, el vino y el aceite no será quitado.
El cuarto sello, vimos que se trata de la guerra, va a haber muertes. va a haber muertes, el pueblo
de Dios va a morir, tiene que morir está señalado para el hombre
morir una vez y si el Señor Jesucristo no vuelve en estos días nosotros
un día vamos a morir el quinto sello vimos allí que la razón
por la cual el mundo continúa la razón por la cual el mundo
no termina ahora es porque hay todavía aquellos que han sido
escogidos de Dios, el pueblo, lo que llaman aquí los consiervos,
los hermanos, la iglesia amada y redimida del Señor Jesucristo,
que tienen que ser traídos a la verdad, tienen que ser traídos
a los pies del Señor Jesucristo. Están perdidos, están en el mundo,
están en el tiempo. y hasta que ese último sea traído,
este mundo no va a acabar. El sexto sello es abierto y vemos
allá que el propósito de Dios que Él va a terminar, Él va a
destruir este mundo. Y vimos que terrible en ese sexto
sello la visión cuando Dios va a destruir toda esta creación. Es una cosa desconcertante. Pero escuchen, antes de que entre
el temor, aquí hay en el capítulo siete, como un recordatorio al
pueblo de Dios, no temas. No temas. Esto que Dios va a
hacer al mundo, esto que Dios va a hacer a los iniquos, a los
que rehusan creer, a los que rehusan venir a los pies del
Señor Jesucristo, no te va a tocar a ti. si tú crees en el Señor
Jesucristo. Si tú no crees en el Señor Jesucristo,
tú serás una de estas personas que clama a los montes, a las
montañas, cae sobre nosotros. Escóndenos de la ira del Cordero. La ira de Dios es cosa real,
es verdadera. Dios va a juzgar donde quiera
que sea hallado el pecado. pero antes de que nuestro corazón
se turbe. Entonces vemos aquí en el capítulo
siete. ¡Qué misericordia Dios con nosotros,
que toma esta pausa, Dios, antes de abrir el séptimo sello, nos
recuerda que todo está bien con Su pueblo! No hay temor del juicio,
no hay temor de la ira de Dios para los que están en Cristo
dice Romanos 8.1 ninguna condenación hay para los que están en Cristo
Jesús, no hay ya la condenación, el juicio ya pasó tu pecado fue
juzgado en el cuerpo de su hijo el Señor Jesucristo en la cruz
del Calvario y el Señor Jesucristo dice no se turbe vuestro corazón
no se turbe, el mensaje para su pueblo es consolaos, consolaos
pueblo mío Has recibido doble de la mano de Jehová por todas
tus iniquidades. Has recibido paga por tu pecado
y has recibido la justicia del Señor Jesucristo. Ahora, noten
allá el versículo siete, Después de esto vi a cuatro ángeles en
pie sobre los cuatro ángulos de la tierra, que tenían los
cuatro vientos de la tierra, para que no soplase el viento
alguno sobre la tierra, ni sobre el mar, ni sobre ningún árbol. Vi también a otro ángel que subía
de donde sale el sol, y tenía el sello del Dios vivo, y clamó
a gran voz a los cuatro ángeles, a quienes se les había dado poder
para hacer daño a la tierra y el mar, diciendo, No hagáis daño
a la tierra, ni al mar, ni a los árboles, hasta que hayamos sellado
en sus frentes a los siervos de nuestro Dios." No le hagas
daño a la tierra. Es decir, este mundo no puede
terminar, no puede acabar. El hombre no va a acabar con
este mundo. Sé que le estamos dando el buen
intento, ¿verdad? Hay programas para salvar la
tierra y debemos ser responsables en nuestro uso de los materiales. Debemos ser responsables, pero
el hombre no va a acabar con este mundo. Dios lo va a hacer. Es su mundo. Él lo creó y Él
lo va a destruir. Pero aquí están detenidos, estos
cuatro anges se les dio poder para destruir este mundo y se
les dice no le hagas daño. No hagáis daño a la tierra, ni
al mar, ni a los árboles hasta que hayamos sellado en sus frentes. Hasta que hayamos puesto el sello
de Dios. ¿Qué es este sello de Dios? es propiedad, ¿verdad? Es también
para conserva. Sellas una cosa, lo conserva. Hasta que hayamos sellado en
sus frentes. Nosotros somos sellados por el
Espíritu Santo. Ven lo que dice Efesios capítulo
uno. Cuando hablamos, cuando la Palabra
de Dios habla de la salvación que Dios ha hecho, habla de la
elección que Dios el Padre hizo, habla de la redención que el
Señor Jesucristo hizo, y habla del Espíritu Santo que regenera
a su pueblo. Dice versículo trece, En él,
en Cristo, también vosotros, habiendo oído la palabra de verdad. Es muy importante eso. Es vital
eso. Dios no salva a su pueblo con
mentiras. Es decir, una persona no empieza
creyendo o teniendo vida eterna. Voy a exagerar aquí, pero es
para llegar al punto. Dios no salva a una persona creyendo
en Buda y después viene a conocer a Cristo y fue salvo cuando estaba
creyendo en Buda, de ninguna manera. El momento que Dios le
revela a Cristo es cuando es salvo. Cuando la verdad de Cristo
es... Ahora voy a hacer un poco...
No sé si eso fue claro. Una persona sentada en una religión
cristiana donde hablan mentira de Cristo, hablan mentira de
Dios. Dios no utiliza un mensaje falso
para salvar a su pueblo. Un Cristo que no es el soberano
Dios el Rey de reyes y señores y señores que hace lo que Él
quiere, que salva a su pueblo con poder, que da vida a los
muertos, que tiene que esperar, un Dios que tiene que esperar
que el hombre haga su decisión. Esa persona está confiando en
que hizo su decisión. Esa persona ha oído un mensaje
arminiano, ha oído un mensaje que Dios ha hecho todo lo que
puede y ahora depende de ti, y esa persona que ha creído en
ese Cristo falso, no es algo en ese momento. Es algo cuando
oye la Palabra de Verdad. Habiendo oído la Palabra de Verdad,
y lo oye como el Evangelio de mi salvación, no es el Evangelio
de una salvación, Es mi salvación. Cuando lo oye con oídos que Dios
da, esta es mi esperanza. Este es mi evangelio, dijo el
apóstol Pablo. Es mi evangelio. Si es el evangelio
de Dios, pero cuando Dios me lo dio ahora es mi evangelio.
Esta es mi única esperanza. El evangelio de vuestra salvación. Y habiendo creído, primero tienes
que oír, la fe viene por el oír. Y habiendo creído en él, No te
dice, fuiste sellados con el Espíritu Santo de la promesa. Fuiste sellados. El Espíritu
Santo está en el corazón de su pueblo. Dios no pone su Espíritu
en el hombre viejo. No pones vino nuevo en hordes
viejos, dijo el Señor Jesucristo. Si pones vino nuevo en hordes
viejos, ese vino nuevo rompe las hordas y los dos se pierden.
Cuando pones vino nuevo, lo pones en orde nuevo. Y cuando el Espíritu
Santo es dado a su pueblo, es dado en un nuevo espíritu que
él pone en su pueblo. Un nuevo corazón, un nuevo espíritu. Y el Espíritu de Dios está en
esa persona. Cristo, el que no tiene el Espíritu
de Cristo, no es de él. Este Espíritu de Cristo morando
en el creyente y la Palabra de Dios, la Palabra de Cristo Jesús
es lo que gobierna en el corazón de su cuerpo. Es lo que gobierna,
no la ley. No la ley. Cristo en vosotros
es la esperanza de gloria. Bueno, espera hasta que estén
sellados, dice ella. Estos cuatro ángeles están listos
para ejecutar la ira de Dios y el juicio de Dios, pero no
puede suceder hasta que el último de los siervos de Dios sea sellado. en la frente. Este sello como
dije denota la seguridad, denota garantía. Si tienes un producto
que no tiene este sello, no lo hizo esa, has visto que
tienen los productos mis medicinas. Hay muchas medicinas falsas. Es verdad o no? Es verdad. Y lo que uno busca es que tenga
ese sello, que esté sellado. Eso habla de garantía de calidad,
garantía de producto. Esto es verdaderamente lo que
dice que es. Es garantía. Denota también propiedad
y denota también preservación o autenticidad. No es algo que
nosotros podemos leer en nuestra frente, es decir, ustedes no
lo pueden leer en mi frente, yo no lo puedo leer en su frente.
No estamos siendo con uno de esos sellos buscando, vamos a
sellarlo allá en su frente. No es obra del hombre. Y nosotros
no lo podemos ver. Pero allí es donde estamos marcados
los creyentes. y no tenemos que adivinar qué
es este sello. El mismo libro de Apocalipsis
nos dice, vamos a Apocalipsis capítulo 14. El sello, el Espíritu Santo en
el creyente, y dicen allá Después miré y aquí el cordero que estaba
en pie sobre el monte Sion y con él 144,000 que tenían el nombre
de él y el de su padre escrito en la frente. En nombre de Cristo. Eres de Cristo. Eres suyo. No hagas daño a la tierra hasta
que yo saque lo mío. Hasta que yo saque lo que es
mío. Todo lo que el Padre me da vendrá a mí. No es una posibilidad,
es una seguridad, una acertación. Vean lo que dice Apocalipsis
22, versículo 4. Y verán su rostro, y su nombre
estará en sus frentes. Es una nueva mente, es la mente
de Cristo. El apóstol Pablo dijo, yo tengo
la mente de Cristo. Es una nueva criatura creada
en Cristo Si una persona tiene este sello,
tiene la justicia de Dios. Jehová Justicia Nuestra es su
nombre. Tiene el nombre de Dios en su
frente. Jehová Justicia Nuestra. Denota garantía, seguridad. Esto
es lo que nos preserva y lo que nos hace perseverar. y eso es
lo que prueba que somos de Él. El que no tiene este sello, tiene mucha razón de temer el
juicio. Ahora, veamos versículo 4 al
versículo 8. Y dice Juan, oí el número, oí
el número de los sellados. Yo sé que todos o muchos han
oído este número 144,000. Quiero que vean el consuelo de
esto. Oí el número de los sellados,
144,000 sellados de todas las tribus de los hijos de Israel. De la tribu de Judá, 12,000 sellados. De la tribu de Rubén, 12,000
sellados. De la tribu de Gad, 12,000 sellados. De la tribu de Aser, 12,000 sellados. De la tribu de Neftalí, 12,000
sellados. De la tribu de Manáses, 12.000
sellados, de la tribu de Simeón 12.000 sellados, de la tribu
de Leví 12.000 sellados, de la tribu de Isaacar 12.000 sellados,
de la tribu de Zebulón 12.000 sellados, de la tribu de José 12.000 sellados,
de la tribu de Benjamín 12.000 sellados. Da el caso que 144
es 12 por 12. 12 por 12 es 144. Este es un número definido. que representa a todos los hijos
de Dios, todos aquellos que le fueron dados al Hijo por Dios
el Padre. Así como los veinticuatro, habían
veinticuatro tronos, y hablamos de estos veinticuatro tronos
que representan a todo el pueblo de Dios, es un número veinticuatro.
pero representa a todos los salvos. Aquí 144,000 representa a todo
el pueblo de Dios de todo tiempo. Y lo que da a entender es que
es un número definido, es un número definido, es un número
exacto. Es decir, nadie va a sorprender
al Señor Jesucristo en última instancia donde el Señor Jesucristo
diga bueno yo no sabía que tú ibas a estar acá yo no sabía
que tú ibas a creer tengo que escribir tu nombre en el libro
tengo que inscribirte yo no sabía que ibas a creer todos los que
están allá están allá porque Dios el Padre los escogió porque
el Hijo los redimió porque el Espíritu Santo los llamó y es
un número definido es un número conocido a Dios pero vamos a ver que este número
de los 144 es un número exacto que representa todos los escogidos
de Dios y son descritos en el versículo 9 al 17 este número
definido es un número que tú y yo no podemos... nos dice allá
en el libro de Génesis Dios le dijo que sería su descendencia
como la arena del mar como las estrellas del cielo, no pueden
contarlas, no puedes contar la arena del mar. Algunas personas yo creo han
leído que estos 144.000 son los que una clase especial una clase que han creído aquellas
personas que interpretan esto como que el Señor Jesucristo
va a volver la primera vez, va a establecer su trono aquí en
la tierra y esos 144.000 van a reinar con él y luego va a
regresar otra vez al cielo. Esa interpretación no está soportada
en el libro de Apocalipsis. Esa interpretación por aquellos
que lo han leído se llama premilenialismo. y en esa enseñanza enseña que
Cristo va a regresar aquí, va a poner su trono otra vez allá
en Jerusalén y va a empezar los sacrificios nuevamente. Oigan
eso. Él es el cumplimiento de todo
eso y ahora Él va a venir a establecer los sacrificios nuevamente. No
sé de dónde se sacan eso. Cristo claramente dijo, mi reino
no es de este mundo. Mi reino no es de este mundo. Aquí en el versículo 9 nos dice,
después de esto miré, y hay aquí una gran multitud. Estos 144,000
son una gran multitud, la cual nadie podía contar. Ahora, porque
tú no lo puedes contar y porque yo no lo puedo contar, no significa
que no están contados por Dios. y noten, son de todas naciones,
tribus y pueblos y lenguas, y estaban delante del trono, en la presencia
del Cordero, vestidos de ropas blancas, con palmas en las manos,
victoriosos. Habían vencido. Nos dice allá
en el libro de Juan, esta es la victoria, la fe. Han creído. La fe del Señor Jesucristo. Esta
es nuestra victoria. Él estableció justicia. Él pagó
por el pecado de Su pueblo. Esta descripción entonces de
los 144,000, un número exacto, un número exacto pero no está
definido, no es un número aproximado, es un número exacto, perfecto,
completo, de toda lengua, pueblo, linaje y nación, como dice ya
en Apocalipsis capítulo 5, versículo 9. Cantaban un nuevo cántico
diciendo, digno eres de tomar el libro y de abrir sus sellos
porque tú fuiste inmolado. Y con tu sangre nos has remido
a Dios de todo linaje, lengua y pueblo y nación. El Señor Jesucristo
tiene pueblo aquí en Yucatán. El Señor Jesucristo tiene pueblo
allí en Cuba. El Señor Jesucristo tiene pueblo
allá en África. Él tiene pueblo en todos los
lugares en el mundo. Es por eso que Él dijo ir y predicar
el Evangelio. a toda criatura. Y Él dijo, este
mensaje, este Evangelio va a ser predicado en todo el mundo. ¿Cómo
lo va a llegar Él allá al mundo, a todo el mundo? Él lo está haciendo. Él lo está haciendo. Noten allá,
y clamaban a voz, clamaban a gran voz, diciendo, la salvación pertenece
a nuestro Dios. Aquí está el canto de alabanza
de todos los que están allá alrededor del trono. Todo el pueblo de
Dios canta este mismo canto. La salvación pertenece a nuestro
Dios que está sentado en el trono y al Cordero. Donde quiera que
encuentres el pueblo de Dios, el pueblo de Dios conoce y canta
este mismo canto. Viene a ser el lenguaje del pueblo
de Dios. Todos lo saben. Es un lenguaje
común, el lenguaje de la gracia de Dios, lenguaje que da toda
la honra y la gloria. Y la salvación vemos aquí que
es atribuida a Él, a Dios. La salvación es a Dios. Llamará
su nombre Jesús porque Él salvará a su pueblo de sus pecados. Cristo salva de la pena del pecado,
del poder del pecado, de la presencia del pecado. Él salva a Su pueblo. Aquí están descritos salvos de
la presencia del pecado. Aquí están descritos como habiendo
experimentado en un sentido más amplio lo que están cantando. Nosotros cantamos aquí en este
mundo este mismo canto. que Él recibe toda la honra y
la gloria, pero en un sentido no hemos recibido esta salvación
amplia, ¿verdad? En un sentido todavía, porque
todavía estamos en este mundo y todavía estamos en el cuerpo
de pecado, todavía no hemos sido librados de la presencia del
pecado. Pero gracias sean dadas a Dios, un día vamos a ser librados.
para poder adorarle y servirle sin interrupción, sin cansancio. Si nosotros muchas veces estamos
cansados, muchas veces estamos doliendo, muchas veces estamos
enfermos, ninguna de estas cosas son verdad en el cielo. No hay
dolor, no hay tristeza, no hay cansancio, hay gozo perpetuo. nada que interrumpe. Clamaban
a gran voz diciendo la salvación pertenece a nuestro Dios que
está sentado en el trono y al Cordero. Puedes imaginarte lo
recio y lo precioso que es este coro celestial. Si ahora cantamos
y cuando cantamos lo oímos precioso, ¿cuánto más cuando estemos allá
en la gloria. La salvación pertenece a nuestro
Dios. Él recibe toda la honra y la
gloria. Él lo planeó, Él lo ejecutó,
Él lo aplicó y Él está sustentándolo y Él lo lleva a la gloria final. El que comenzó en vosotros la
buena obra, dice el apóstol Pablo, la perfeccionará hasta el día
de Jesucristo. Este es el testimonio que dan
todos allá en la gloria. La salvación es atribuida a nuestro
Dios y al Cordero. No podemos nosotros adorar a
Dios sin adorar al Cordero. No podemos nosotros traer nuestra
adoración a Dios que no sea por medio del Cordero. El Cordero,
así como el apóstol Pablo dijo, Él atribuyó la salvación a Cristo
Jesús. Él es Dios manifestado en la
carne. Atribuir la salvación a Cristo
y atribuir a Jesús y atribuir la salvación a Dios es una y
la misma cosa, porque el Señor Jesucristo, Él es igual con Dios
el Padre. Vamos a ver versículo 11, y noten
aquí los ángeles entran en esta alabanza. ¡Qué cosa! Los ángeles entran, estaban en
pie alrededor del trono, y de los ancianos, y de los cuatro
seres vivientes, y postraron sobre sus rostros delante del
trono, y adoraron a Dios. Los ángeles, los todo creyentes,
los cuatro seres vivientes, los jerubines, los que daban voces,
diciendo Santo, Santo, Santo, todos adoraron, se postraron
sobre sus rostros para adorar a Dios. Nosotros no podemos adorar a
Dios si no venimos por medio de Cristo Jesús. Diciendo estos
angeles, diciendo Amén. Así sea. Todos estos ángeles están en
completo acuerdo. Amén. Este hombre, Jesús, el
que vino a este mundo y tomó carne nuestra carne, a Él sea
toda la honra y la gloria. Dice, Amén. Así sea. La bendición, la gloria, la sabiduría,
la acción de gracias y la honra y el poder y la fortaleza sean
de nuestro Dios por los siglos de los siglos. Amén. ¿Puedes
decir amén a esto? Entonces, uno de los ancianos
que habló diciéndome, estos que están vestidos de ropas blacas,
¿quiénes son y de dónde han venido? Él no está haciendo pregunta
porque no sabe. Él sabe. Él va a contestar esta
misma pregunta. ¿De dónde vienen todos? Mira
cuánta gente hay. Mira cuántos. Un número que no
puede ser nombrado. Si miras aquí alrededor en el
mundo, ¿Cuánta gente cree el Evangelio? ¿Cómo te desprecian
porque no eres miembro de una súper congregación? Dicen, ah,
ustedes están jugando iglesia. Ustedes no son nadie. Ustedes
son tan pequeños, tan insignificantes. ¡Oh no! ¡Oh no! Es un número que no puede ser
nombrado allá en la gloria. ¿Quiénes son estos? ¿Cómo es
que están allí todos allá vestidos? ¿Quiénes son estos? ¿De dónde
han venido? Y yo le dije, Señor, Tú lo sabes, Señor anciano, ¿qué
dice Dios? En otras palabras, nosotros no
queremos decir lo que Dios nos dice. No queremos poner nuestros
pensamientos a la Palabra de Dios. No es posible adorar a Dios si
nosotros no oímos Su Palabra. Imagínate cómo se habrá sentido,
Juan, tantas personas. ¿De dónde vienen? Juan contestó
con discreción, con respeto, y dijo, Señor, Tú lo sabes. Nosotros queremos evitar algo
como si fuera la peste. como si fuera muerte. Nosotros
queremos evitar el, así pienso yo. Es algo que nosotros no queremos
ser involucrados en, yo pienso así, yo pienso así. Nuestros
pensamientos son contrarios a Dios. Yo quiero saber lo que Dios dice.
¿De dónde vinieron estas personas? ¿Cómo es que estar allá delante
del trono de Dios? y nos dice acá, yo le dije, Señor,
Tú lo sabes, y Él me dijo, estos son los que han salido de gran
tribulación. Estos son los que han salido
de gran tribulación. Nosotros ahora mismo estamos
en la tribulación. Noten allá lo que dice Apocalipsis
capítulo Yo, Juan, vuestro hermano, y
compartí si fue vuestro en la tribulación." Juan estaba en
la tribulación, y nosotros estamos en la tribulación. En el mundo,
el mundo no es amigo de Cristo, no es amigo de Dios. Si alguno
quiere vivir piadosamente en este mundo, va a sufrir persecución,
el desprecio de este mundo. Y los enemigos van a ser los
de su propia casa. No he venido a traer paz sin
una espada. Los enemigos serán de su propia
casa. El padre contra el hijo, el hijo contra el padre, la madre
contra la hija, y así. ¿Por qué asunto? Por testimonio
de quién es Cristo Jesús. Por testimonio de cómo salva
al Señor Jesucristo a su pueblo. Esos son los que han salido de
gran tribulación. Es decir, Dios los ha sacado.
Y ahora ya están al otro lado. y han lavado sus ropas, han lavado
sus ropas. ¿Cómo lavaron sus ropas? ¿Cuál es el agente limpiador,
podríamos decir? El agente limpiador es la sangre
del Señor Jesucristo. Tú no puedes lavar tus ropas
con tu propia sangre. la sangre de todo el mundo no
es suficiente para quitar un pecado. Han lavado sus ropas
y las han emblanquecido en la sangre del Cordero. Todas estas personas que están
allá están delante del trono en la sangre del Señor Jesucristo,
por el sacrificio del Señor Jesucristo. Y por eso, y solamente por eso,
por esto y no porque hicieron buenas obras. Noten allá lo dice
el versículo cinco. Por esto están delante del trono
de Dios. Por eso están aceptados. No porque
hiciste buenas obras. El creyente tiene buenas obras.
La fe sin obras es muerta, pero nuestras obras no nos salvan.
Nuestras obras no nos salvan, solamente el Señor Jesucristo,
por su obra, Él salva. Por eso están, porque están en
la sangre del Señor Jesucristo, por eso están delante del trono
de Dios, y por eso es que les sirven de día y de noche en su
templo. Y el que está sentado sobre el
trono extenderá su tabernáculo sobre ellos. ¿Qué significa habitación? Dios habita con ellos. Dios mora con ellos. Están en
la presencia de Dios. Cristo mismo va a morar con nosotros. Ahora mismo Él mora con nosotros
por Su Espíritu. Pero un día todos vamos a verlo. Yo no sé cómo va a ser eso. Pero
todos lo van a ver y todos van a estar tan cerca como el otro.
Yo no entiendo eso tampoco. En este mundo con el que estamos,
naturalmente, si uno está más cerca, otro tiene que estar más
lejos, pero no es así en el cielo. Todos están alrededor y todos
tienen la misma cercanía al Señor Jesucristo. Extenderá su tabernáculo
sobre ellos y ya no tendrán hambre ni sed. En este mundo tenemos
hambre y sed de justicia. bienaventurados los que tienen
hambre y sed de justicia, porque ellos serán saciados. Aquí están
saciados. Aquí están saciados. Tienen la
perfecta justicia del Señor Jesucristo, y Cristo mismo está alimentándolos. No tendrán hambre ni sed, y el
sol no va a haber más pruebas y dificultades. El sol no estará
sobre ellos ni calor alguno. porque el Corvero que está en
medio del trono los pastoreará. Él los pastoreará, y los guiará
a fuentes de agua de vida, y Dios enjugará toda lágrima de ojos
de ellos." Está hablando del cielo. Está hablando de estar
en la presencia del Señor Jesucristo. Esto es el cielo. Cristo es el
cielo para Su pueblo. Un día, todos los que Él redimió
con su sangre preciosa van a estar allá entonces estos 144 mil sellados
son todos el pueblo de Dios y no hay razón de temer si tú crees
en el Señor Jesucristo si has oído el Evangelio si has oído
el Evangelio y Dios te ha dado la fe yo sé que los que creen
en el Señor Jesucristo no van a estar avergonzados de él, van
a confesar su fe. Y la manera que una persona confiesa
al Señor Jesucristo es en el bautismo. Y si Dios te ha dado
la fe, Dios te ha obrado en ti, te ha dado vida, tienes el testimonio,
Cristo está en ti, entonces hazlo saber. Hazlo saber a tus hermanos. Que el Señor bendiga su palabra.
Cody Groover
About Cody Groover
Cody Groover was a missionary to the Yucatan Peninsula, Mexico. The Lord called him home November 17, 2016.

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Joshua

Joshua

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