Bootstrap
Cody Groover

Acuerdate de mi

Cody Groover • January, 19 2014 • Video & Audio
0 Comments
Cody Groover
Cody Groover • January, 19 2014
What does the Bible say about God's memory of His people?

The Bible teaches that God remembers His people and acts in mercy towards them, as seen in the story of Noah and the thief on the cross.

God's remembrance is central to His covenant with His people. In Genesis, we see God remember Noah as he was in the ark (Genesis 8:1). This illustrates that even when we feel forgotten, God is actively remembering and caring for us. In the case of the thief on the cross, when he asked Jesus to 'remember me,' it represents the hope of salvation because of divine mercy (Luke 23:42). This theme is echoed in various Scriptures, indicating that God's memory is linked to His covenant promises and His steadfast love.

Genesis 8:1, Luke 23:42

Why is God's mercy important for Christians?

God's mercy is vital for Christians as it provides forgiveness and salvation through Jesus Christ.

God's mercy, as described in Ephesians 2:4, highlights His rich compassion towards sinners. For Christians, it assures us that no matter our past, we are not judged based on our works but through the righteousness of Christ (2 Timothy 1:9). This mercy is not granted due to our merit, but solely by God's grace, which empowers us to live transformed lives in light of God's love. It reassures believers of their secure position in Christ and the continuous grace available to them.

Ephesians 2:4, 2 Timothy 1:9

How do we know God's promises are true?

God's promises are true because they are anchored in His character and past faithfulness.

The truth of God's promises is established in many biblical passages that affirm His faithfulness throughout history. For example, the assurance that 'God is not a man, that he should lie' (Numbers 23:19) conveys His unchanging nature. In addition, Jeremiah 31:33 shows God's commitment to His people, where He promises a new covenant, writing His laws in their hearts. Believers can trust in these promises, knowing that God fulfills His word according to His perfect timing and purpose, as highlighted in Romans 8:28.

Numbers 23:19, Jeremiah 31:33, Romans 8:28

Why should Christians remember God's covenant?

Remembering God's covenant is crucial for understanding our identity and assurance in Christ.

God's covenant is the foundation of our relationship with Him through Christ. In Hebrews 8:12, God promises to remember our sins no more, signifying the depth of His grace through the new covenant. When Christians remember this covenant, they are reminded of their secure standing in Christ and the hope of eternal life. This remembrance fuels gratitude and encourages believers to live in light of that grace, affirming their purpose to share the gospel with others as ambassadors for Christ (2 Corinthians 5:20).

Hebrews 8:12, 2 Corinthians 5:20

What does it mean that Christians are justified by faith?

Christians are justified by faith, meaning they are declared righteous before God through their belief in Christ.

Justification by faith is a core doctrine in Reformed theology, emphasizing that belief in Jesus Christ results in a believer's righteous standing before God. This doctrine is rooted in Romans 5:1, which clearly states that we have peace with God through faith in Jesus. It demonstrates that our justification is not rooted in our works but in the atoning sacrifice of Christ—He bore the penalty for our sins, allowing us to be reconciled with God. This understanding empowers Christians to live in obedience and gratitude, knowing their salvation is secure in Him.

Romans 5:1

Sermon Transcript

Auto-generated transcript • May contain errors

100%
título del mensaje, Acuérdate
de mí. Acabamos de leer allá en Lucas,
el relato en Lucas, donde este malhechor que estaba colgado
a un lado del Señor Jesucristo, muriendo allá en la cruz, dijo
al Señor Jesucristo, Acuérdate de mí cuando vengas en tu reino. qué cosa? Que Dios se acuerde
de nosotros. ¿Saben? La Palabra de Dios nos
dice allá, quiero que vean esto en Apocalipsis capítulo 18, Dios
se acuerda de los malhechores. Dios se acuerda de los malhechores. Nos dice Versículo 4, dice, Y oí otra
voz del cielo, que decía, Salí de ella, pueblo mío, para que
no seáis partícipes de sus pecados, ni recibáis parte de sus plagas. Porque sus pecados han llegado
hasta el cielo, y Dios se ha acordado de sus maldades. Dios se ha acordado de las maldades
de los hombres. Todo pecado, todo pecado es cometido
en contra de Dios. Y de estas personas que está
hablando aquí en Apocalipsis nos dice, Dios se ha acordado
de sus maldades. Todo pecado es cometido contra
Dios y Dios se acuerda. del pecado cometido contra él. Dadle a ella, dadle a ella como
ella os ha dado, y págale doble según, aquí está la clave, págale
doble según sus obras. Págale doble a estas personas
según sus obras. ¿Quiere una persona venir delante
de Dios y ser juzgado por sus obras? Dios eso es justo. Dios te va a pagar por tus obras. Pero recuerda esto, por las obras
nadie será justificado delante de Él. Págale, doble, según sus
obras, en el caliz en el que ella preparó bebida, preparadle
a ella el doble. Cuando la ira de Dios venga sobre
este mundo y sobre todos los habitantes de este mundo, por
sus obras malas. Recuerdan, todo aquello que es
cometido por el hombre, todo lo que es, es el hombre, es pecado
en contra de Dios, y Dios va a pagar, el juez justo de todo
el universo va a pagar conforme a los pecados. ¿Cuál es la paga
por el pecado? ¿Qué dice la Palabra de Dios?
La dádiva de Dios es vida eterna. La paga del pecado es muerte. Es muerte. Y aquí este malhechor,
que estaba colgado junto al Señor Jesucristo, le dice al Señor
Jesucristo, acuérdate de mí cuando vengas en tu reino. ¿Qué te parece? La realidad es
esta. Dios en la ira se acuerda de
misericordia nos dice allá en Habacuc si quieren ver allá en
Habacuc Habacuc capítulo 3 Habacuc capítulo 3 versículo
2 dice Oh Jehová he oído tu palabra y temí he oído tu palabra y temí. Oh Jehová, aviva tu obra en medio
de los tiempos, en medio de los tiempos hazla conocer. En la
ira acuérdate de misericordia." Dios es Dios justo. Dios es Dios
santo. Y Dios va a pagar el pecado donde
quiera que el pecado sea hallado. pero Dios también es Dios de
misericordia. Dios rico en misericordia. Dios rico en misericordia, y
por Su misericordia, por Su gran amor con que nos amó, estando
aún Su pueblo, nosotros, muertos en delitos y pecados, Él tuvo
misericordia en nosotros, nos dio vida juntamente con Cristo
Jesús. Dice allá en Efesios, Capítulo
2, versículo 4. Dios es Dios rico en misericordia. Y lo que quiero que nosotros
pensemos en esta mañana es la memoria de Dios. Acuérdate de
mí. Quiero dar como ilustración allá
en el libro de Génesis. Si ustedes se acuerdan, en el
libro de Génesis, Dios, por la maldad del hombre, por la maldad
del hombre, Dios dijo que él iba a destruir a todo este mundo. Dice la palabra de Dios en Génesis
capítulo 5, versículo 6, versículo 5, dice, Viojehová, que la maldad
de los hombres era mucha en la tierra, y que todo designio de
los pensamientos del corazón de ellos era de continuo solamente
el mal. Ahí está el Juez justo de toda
la tierra, haciendo Su determinación sobre cada uno de nosotros que
está aquí en esta mañana. Esa es nuestra condición por
naturaleza. Todo designio de los pensamientos
del corazón de cada uno de nosotros por naturaleza es de continuo
solamente el mal. Y Dios dijo, Él va a destruir. Se arrepintió Jehová de haber
hecho al hombre en la tierra, le dolió en su corazón y dijo,
Jehová, arraeré de sobre la faz de la tierra los hombres que
he creado, desde el hombre hasta la bestia, y hasta el reptil
y las aves del cielo, pues me arrepiento de haberlos hecho.
Dios va a destruir este mundo. Él ya lo destruyó una vez con
agua. Él es el Creador de todas las
cosas. Él puede hacer con lo Suyo lo
que Él quiere, y Él va a hacer con lo Suyo lo que Él quiere.
Él ya destruyó este mundo una vez, y Él ha dicho que va a destruir
este mundo, ahora sí no con agua, sino con fuego. Va a destruir
a todo este mundo y todos los habitantes, y este mundo ya no
va a ser. Pero gracias sean dadas a Dios.
por el Evangelio de Cristo Jesús. La gracia de Dios que Dios dio
a pecadores en Cristo Jesús antes de los tiempos de los siglos.
Nos dice allá en versículo ocho, Pero no he halló gracia. Y así también toda persona que
es salvo por la gracia de Dios es salvo porque halló gracia
ante los ojos de Jehová antes de la fundación del mundo. Esta
gracia que el hombre ha hallado en Cristo Jesús es esa gracia
que Dios dio a Su pueblo en el pacto eterno de la gracia. Pacto eterno. Nos dice allá en
Timoteo, segundo de Timoteo, capítulo dos, versículo nueve,
quien nos salvó perdón los sistemas según el Timoteo 1.9 quien los salvó hablando de Dios,
y nos llamó con llamamiento santo, no conforme a nuestras obras. Que dijo Dios allá en Apocalipsis,
págale conforme a sus obras. Acá está diciendo, no conforme
a nuestras obras, porque si Dios te paga por tus obras, es muerte. Si Dios te paga por tus obras,
es muerte. Si Dios te da vida, es Las obras que el creyente tiene
es la obra de Cristo Jesús, obrado en el creyente. Dice allá, no
por nuestras obras, sino según el propósito suyo, el propósito
de Dios, y la gracia que nos fue dada en Cristo Jesús, ¿cuándo? Antes de los tiempos de los siglos,
antes de que hubiera tiempo, antes de la creación. Dios dio
gracia a Noé. Y es Noé cuando describe allá
en Génesis 5, versículo 6, 5, cuando describe a los hombres,
está describiendo a Noé y a cada uno de nosotros por naturaleza.
Pero si tú estás en esta mañana en Cristo Jesús, es porque hallaste
gracia ante los ojos de Jehová antes de la fundación del mundo,
y porque hallaste gracia Dios te ha hecho justo en Cristo Jesús. Estoy hablando de lo que Dios
ha hecho. No estoy hablando de decisión. Estoy hablando de lo
que Dios ha hecho. Y si Él lo ha hecho por ti, tú
le vas a dar la honra y la gloria a Él. Tú vas a alabarlo a Él. Bueno, vino esta... Dios preparó
este arca. No voy a tomar mucho tiempo en
esto. Sólo quiero usarlo como ilustración.
Dios preparó el arca, le dijo a Noé, prepara un arca en el
que sean salvas tú y tu familia. Y entraron en el arca, Dios cerró
la puerta y cayó el diluvio. Vino la ira de Dios y arrasó
con toda la humanidad. Pero ahí estaba Noé en el arca,
y había pasado ya mucho tiempo, y quiero que noten allá en el
capítulo ocho. Capítulo 8, versículo 1, dice,
Se acordó Dios de Noé. Se acordó Dios de Noé. No que Dios había olvidado a
Noé, pero está hablando a manera de hombres, porque hay un tiempo
que pasa que parece que se olvida. Hay un tiempo que pasa, parece
que no está tomando nota, como que no está al pendiente, pero
Dios está al cuidado de Su pueblo, de tal manera que ninguno de
los Suyos puede perecer. Y Él se acuerda de Su pueblo. Vamos a ver por qué. Pero, ¿qué
significa para ti y qué significa para mí? que Dios se acuerde
de mí." Este malhechor que estaba junto a la cruz, allá sobre la
cruz, dijo, acuérdate de mí. ¿Qué significa para ti que Dios
se acuerde de ti? ¿Has creído en el Señor Jesucristo?
¿Estás confiando en Él? ¿Qué significa para ti que Dios
se acuerde de ¿Qué significaba para este malhechor
que el Señor Jesucristo se acuerde de él? ¿Qué significaba para
este malhechor que el Señor Jesucristo se acuerde de él? ¿Qué significaba? El Señor Jesucristo le dijo,
hoy estarás conmigo en el paraíso. Eso es lo que significa. Si Dios
se acuerda de ti, si Dios se acuerda de mí, significa salvación. Recuerda esto, debemos recordar
esto. No puedes acordarte de alguien
que nunca has conocido, ¿verdad? Puedes acordarte de alguien que
nunca has conocido. La Palabra de Dios nos dice allá
en Romanos capítulo ocho, Romanos capítulo ocho, versículo veintiocho,
es un texto que siempre Citamos, y sabemos que a los que aman
a Dios todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme
su propósito son llamados, porque a los que antes conoció, a los que antes amó, los amó
con amor eterno, también los predestinó para que fuesen hechos
conforme a la imagen de su Hijo, para que Él sea el primogénito
entre muchos hermanos. y a los que predestinó a éstos
también llamó, y a los que llamó a éstos también justificó, y
a los que justificó a éstos también glorificó. ¿Qué, pues, diremos,
si Dios se acuerda de nosotros? Si Dios es por nosotros, ¿quién
contra nosotros? Si Dios se acuerda Si Dios se
acuerda de ti, ¿quién contra ti? Si Dios es por nosotros,
el que no escatimone a Su propio Hijo sino que lo entregó por
todos nosotros, ¿cómo no nos dará también con Él todas las
cosas? ¿Por qué? Porque nos dio a Su
Hijo. Se acordó de nosotros en el pacto eterno de la gracia.
En Salmo capítulo veinticinco, en Salmo capítulo veinticinco,
nos dice que nosotros somos pecadores. De los pecados
de mi juventud y de mis rebeliones, no te acuerdes. El creyente pide, Señor, acuérdate
de mí. No te acuerdes de mis pecados.
No te acuerdes de mis rebeliones conforme a tu misericordia acuérdate
de mí. No te acuerdes de mis maldades."
En otro salmo dice, Señor, si tú me traes a rendir cuentas
por mis pecados, si tú traes a cualquier hombre a rendir cuentas
delante de ti, ¿quién, oh Dios santo, quién va a poder permanecer
en pie? Si Dios te pide cuentas por tus
hechos, por tu mejor oración, por tu arrepentimiento, por tu
bautismo, por cualquier cosa que tú hagas, si Dios te... hay
suficiente maldad en nuestra mejor oración para enviarnos
al infierno por toda la eternidad. Hay suficiente del yo, del ego,
hay suficiente del yo. No te acuerdes de mis pecados,
no te acuerdes de mis rebeliones, conforme a tu misericordia. Esto
es lo que yo quiero. La misericordia, recuerden, es
para culpables. Acuérdate de mí por tu bondad,
oh Jehová, por Cristo Jesús, por la bondad en Cristo. Acuérdate
de mí cuando vengas en tu reino. No puedes acordarte cuando pedimos
a Dios que se acuerde de nosotros. Si tú pides a Dios, acuérdate
de mí. Acuérdate de mí. No pedimos que
Él se acuerde de mí en nosotros mismos. No te acuerdes de mí
en mí mismo. Acuérdate de mí en el pacto eterno
que tú hiciste. No te acuerdes de mí aparte de
tu Hijo, nuestro Señor Jesucristo. ¿Saben? Cuando dice aquí, se
acordó Dios de Noé, si regresamos allá a Génesis capítulo 6, Dios
le dijo, En Génesis 6, 17, he aquí, yo traigo un diluvio de
agua sobre la tierra para destruir toda carne, en que haya espíritu
de vida debajo del cielo, todo lo que hay en tierra morirá. Mas estableceré mi pacto contigo."
Yo voy a establecer mi pacto contigo. Señor, acuérdate de
mí en tu pacto eterno de gracia. no estamos pidiendo que el Señor
se acuerde de nosotros porque somos buenos, o no estamos pidiendo
al Señor que se acuerde de nosotros por nuestras lágrimas, o nuestro
arrepentimiento, o no estamos pidiendo que el Señor se acuerde
de nosotros por nuestra devoción, o por nuestro amor, o por nuestra
sinceridad. No te acuerdes de mí por esto.
Acuérdate de mí por tu pacto eterno de la gracia. Yo haré
pacto contigo Y entrarás en el arca tú y tus hijos, tu mujer
y la mujer de tus hijos contigo, de todo lo que vive, de toda
carne, de dos para cada especie, y meterás en el arca para que
tengan vida contigo, macho y hembra serán. Yo voy a hacer pacto. Yo voy a hacer pacto. Vean en
Éxodo capítulo treinta y dos. Éxodo capítulo treinta y dos. Aquí está la ocasión cuando los hijos de
Israel hicieron este becerro para adorarlo. Y dijo Dios allá en versículo
nueve más, dijo Masiobá a Moisés, Yo he visto a este pueblo que
por cierto es pueblo de dura Ahora pues, déjame que se encienda
mi ira en ellos, y los consuma, y de ti yo haré una noción grande."
Estos rebeldes, estos pecadores, los acaba de sacar de la tierra
de Egipto, los acaba de librar con mano poderosa, y ahora salen
al desierto, y lo primero que hacen es que levantan un ídolo. has dejado de hacer, dices, me
arrepiento, no lo vuelvo a hacer. ¿Y lo vuelves a hacer? ¿Lo vuelves
a hacer? Qué bueno que Dios se acuerda
de su pacto. Qué bueno que Dios no es como
nosotros, ¿verdad? Nosotros nos quitaríamos de una
vez, o quitarías a otro de una vez. Entonces, oró a Moisés,
oró en presencia. Versículo 11, de Jehová su Dios,
y dijo, Oh Jehová, ¿por qué se encenderá tu furor contra tu
pueblo? Tú que sacaste de la tierra de
Egipto con gran poder y con mano fuerte, ¿por qué han de hablar
los egipcios, diciendo, para mal los sacó, para matarlos en
los montes y para arraerlos sobre la paz de la tierra? Vuélvete
del ardor de tu ira, y arrepiéntete de este mal contra tu pueblo.
¿Cuál es su base? Dice, acuérdate de Abraham. Acuérdate de lo que tú dijiste,
acuérdate de tu palabra, acuérdate de tu propósito, acuérdate de
tu pacto, acuérdate de Abraham y de Isaac y de Israel, tus siervos,
a los cuales has jurado por ti mismo. Este juramento que Dios
hizo por Sí mismo, yo voy a salvarlos. yo voy a ser su Dios, ellos van
a ser mi pueblo, y yo los voy a salvar." No depende de ti,
¡qué bueno! No depende de mí, ¡qué bueno!
Inmediatamente nos perderíamos. Les has dicho, yo multiplicaré
vuestra descendencia como las estrellas del cielo, y daré vuestra
descendencia, toda esta tierra que han hablado y la tomarán
por heredad para siempre. Dios ha dicho, yo te voy a dar
el cielo. No por lo que tú haces, por lo que Cristo ha hecho. Vean
lo que dice allá en Ezequiel capítulo 16. Dios se acuerda
de su pacto. Ezequiel capítulo 16. Versículos 59, dice el versículo, Mas ha dicho Jehová
el Señor, Haré yo contigo como tú hiciste, que menospreciase
el juramento para invalidar el pacto. Yo te voy a tratar de
esta manera. Tú has revelado, tú has te apartado. y no estamos hablando de una
vez, estamos hablando de continuamente. Haré yo contigo como tú, antes
yo tendré memoria de mi pacto, dice Dios. Antes yo tendré memoria
de mi pacto, que concerté contigo en los días de tu juventud, y
estableceré contigo un pacto sempiterno, eterno pacto. Qué precioso, ¿verdad? Salmo
capítulo 136. Salmo 136. Les dije que íbamos
a ver muchos textos. No se van a cansar el dedo, ¿verdad?
¿Verdad? Salmo 136, versículo 1. Alabada Jehová, porque Él es
bueno, porque para siempre es su misericordia. Sus misericordias
son nuevas cada mañana. Cada mañana. Su misericordia
es para siempre. Si Dios ha tenido misericordia
de ti, Él va a continuar teniendo misericordia de ti. Vean lo que
dice el versículo trece, veintitrés, perdón. Él es el que en nuestro abatimiento
se acordó de nosotros porque para siempre es Su misericordia
para siempre. Bueno, ¿se acordó Dios de Noé? ¿Se acordó del pacto? ¿Se acordó
Dios porque Sus misericordias son perpetuas, como leímos allá
en Salmo capítulo veinticinco? ¿Se acuerda Dios de Su pacto,
y segundo, Dios se acuerda de nosotros, que nosotros somos
polvo? Primero, Dios se acuerda de su
pacto que él hizo consigo mismo. Y segundo, Dios se acuerda que
nosotros no somos nadie para poder mantenernos a nosotros
mismos. Ahí estaba Noé allá en el arca.
¿Qué podía hacer Noé? ¿Qué podía hacer Noé? Si Dios
no se acuerda de Noé, hace que sople el viento para secar el
agua, para que descienda el arca sobre tierra seca y salga y viva,
¿cuánto más podría estar allá Noé? Ahí estaban todos los animales,
mata los animales, los come, ¿y luego qué? No puede continuar. Si Dios no se acuerda, Él se
acuerda que nosotros somos polvo. Vean lo que dice Salmo 103. Salmo 103, versículo 14. Porque
Él conoce nuestra condición, Él se acuerda que somos polvo. Gracias sean dadas a Dios que
Él se acuerda que no depende de nosotros, que nosotros somos
polvo, somos nada. Sin Él, si Él no nos sostiene,
si Él no nos guarda, si Él no nos lleva a salvación completa,
no vamos, no sirve de nada que el Señor te salve hoy y te deje
a tus propias fuerzas el día de mañana. Esa es una salvación
parcial, no te puede servir para nada. ¿Se acuerdan el Señor Jesucristo
cuando da ese ejemplo de las noventa y nueve ovejas que estaban
en el yuna se perdió? va en busca del buen pastor de
esa una oveja y ¿qué dice? la encuentra esa oveja y le da
la vuelta y dice ahí está ovejita, ahí está ya el redil a ver si
llegas no, eso no es lo que dice levanta esa oveja, la pone sobre
sus hombros y la lleva la salvación es completamente del Señor Él
se acuerda que somos polvo en Job capítulo 7, qué tantos,
qué tan débiles somos nosotros, no podemos nosotros sostenernos
en ninguna manera. En Job capítulo 7, versículo
7, acuérdate de mi vida, es un soplo, es un soplo, es un soplo,
tan frágil. Mi vida está en el aliento que
recibo. El hombre, dice Dios, ¿por qué
pones confianza en el hombre que no puede ni siquiera sostener
el aliento en sí mismo? Respiras. ¿Quién te dice que
puedes respirar otra vez? Si no respiras otra vez, te mueres.
Pensamos en las cosas duras, ¿verdad? Muerte trágica y todo,
pero Nuestra vida, nuestro aliento está en las manos del Señor.
Él nos tiene que sostener, y así también en nuestra vida espiritual.
En nuestra vida espiritual somos frágiles, pero Él se acuerda
de Su cuerpo. En Job catorce, en Job catorce, Versículo 1, al 3, dice el hombre
nacido de mujer, corto de días y hastiado de sinsabores, sale
como una flor y es cortado, y huye como la sombra, y no permanece.
Sobre éste abres tus ojos y me traes el juicio contigo." Si
Dios nos trae a juicio con Él, aun después de que hemos creído
en el Señor Jesucristo, por cualquier cosa, como dije El creyente no
solamente se arrepiente de sus pecados, se arrepiente de su
pecado, de su naturaleza pecaminosa, de sus obras malas, el creyente
se arrepiente aún de sus supuestas obras de justicia. Esto es lo
que es el arrepentimiento hacia Dios. No tenemos ninguna confianza
en la carne, no tenemos ninguna confianza en lo que nosotros brinca ya al versículo trece.
¡Oh, quién me diera que me escondieses en el Seol, que me encubieses
hasta que apaciguarse tu ira, que pusieses plazo, y de mí te
acordaras! ¡Oh, si tú te acuerdas de mí!
¡Si tú te acuerdas de mí! Bueno, ¿saben qué? Dios acordó
de Noé pero hay algo que Dios no se acordó de Noé. Y hay algo que Dios no se acuerda
de Su pueblo. Gracias sean dadas a Dios que
Él no se acuerda del pecado de Su pueblo. Saben, cuando Dios
habla de Noé, cuando Dios habla de Noé en el Nuevo Testamento,
Dios dice en el Antiguo Testamento, hombre justo, pero allá en 2
Corintios capítulo Según el Corintios capítulo 5
nos dice que, versículo 17, si alguno está
en Cristo, nueva criatura es. Las cosas viejas pasaron, y aquí
todas son hechas nuevas. Y todo esto proviene de Dios
quien nos reconcilió consigo mismo por Cristo, y nos dio el
ministerio de la reconciliación. Que Dios estaba en Cristo reconciliando
consigo al mundo, no tomándoles en cuenta a Noé, y a todos los
que como Noé no les tomó en cuenta sus pecados. no tomándoles en cuenta a los
hombres sus pecados. ¿A qué hombres no les tomó en
cuenta sus pecados? De aquellos de quien se acuerda.
Aquellos de quien se acuerda en el pacto eterno de la gracia.
No se acuerda de sus pecados. No tomándoles en cuenta a los
hombres sus pecados, sino se encargó a nosotros la palabra
de reconciliación Así que somos embajadores en nombre de Cristo,
como si Dios rogase por medio de nosotros, o rogamos en nombre
de Cristo. Reconciliaos con Dios. Al que
no conoció pecado, por nosotros Dios lo hizo pecado. Dios tomó
el pecado de Su pueblo. Recuerden, Dios no puede pasar
por alto el pecado. Dondequiera que el pecado sea
hallado, la ira de Dios va a caer sobre ese pecado. y Dios tomó
el pecado de Su pueblo y lo puso en Su Hijo, el Señor Jesucristo. Eso se llama imputación. Él fue
hecho pecado por nosotros, el que no conoció pecado. Él vino
a ser culpable delante de Dios, y en esa condición Él sufrió
la ira de Dios que merecieron nuestros pecados, Su pueblo.
Para que nosotros, dice, seamos hechos la justicia, de Dios en
él. Es así, entonces, que Dios no
se acuerda del pecado. En este pacto eterno de la gracia,
en este pacto eterno de la gracia, Dios no se acuerda del pecado
de Su pueblo. Vean lo que dice Hebreos capítulo
8. Bueno, vamos a ver Hebreos 10. Hebreos 10, 17. Y nos atestigo a lo mismo el Espíritu Santo, porque
después de haber dicho, Este es el pacto que haré con ellos
después de aquellos días, dice el Señor, pondré mis leyes en
sus corazones, y en sus mentes las escribiré. Y añade, Nunca
más me acordaré de sus pecados y transgresiones." Dios no se
acuerda. del pecado de su pueblo. No te
da consuelo eso. No te da consuelo. Que Dios no
se acuerda. Tú no te puedes olvidar de ello.
¿No es así? Tú estás bien pendiente. Tú sabes
lo que tú has hecho. Pero delante de Dios, el pueblo
de Dios, Dios no se acuerda de su pecado. ¿Por qué? Porque Cristo
Jesús, la sangre del Señor Jesucristo, ha quitado el pecado de su pueblo. Lo ha separado. del pecador. El pecado lo ha separado tan
lejos como el este es del oeste. Y si una persona va directo hacia
el este, puede seguir yendo este por toda la eternidad y nunca
llegar al oeste. Está hablando de infinito, ¿verdad?
Nunca llegas al oeste. Bueno, se acordó Dios de Noé. Tal vez le habría parecido a
Noé que se había olvidado. tal vez se había aparecido, ahí
estaba ya en esa arca solo, tal vez le había aparecido y ya se
olvidó Dios de mí. Tal vez estés en esta mañana
y pienses, Dios ya se olvidó de mí. Tanto tiempo ha pasado
y no ha hecho algo por mí, se olvidó Dios de mí. No se acordó
de mí. Pero saben qué, Dios nunca se
olvida de Su pueblo. En Su tiempo Él va a salvar a
su pueblo. ¿Se acuerdan de este hombre malhechor? ¿Cuánto tiempo de su vida había
vivido? Y parece que Dios se había olvidado
de él. Es decir, Dios no se había acordado
de él porque hasta ese momento no había creído en el Señor Jesucristo. Hasta ese momento no había entrado
en esa unión con Cristo Jesús por la fe. Nadie es salvo aparte
de la fe en el Señor Jesucristo. Recuerden, somos salvos por la
fe del Señor Jesucristo, es decir, por Su obra, por Su obediencia,
pero nadie es salvo aparte de creer en Cristo para ser salvo
por la fe de Cristo. Pero este hombre habría podido
pensar tanto tiempo ha estado y Dios se olvidó de mí. Estás
aquí en esta mañana y tanto tiempo ha pasado y no has creído en
el Señor Jesucristo. Has pedido al Señor, acuérdate
de mí, acuérdate de mí. Este hombre, cuando Dios le mostró
su condición como pecador, cuando Dios le mostró a la luz de la
gloria de Dios en la faz de Cristo Jesús, Este hombre, hasta hace
un momento antes, él estaba injuriando, él estaba blasfemando, y él estaba
burlándose del Señor Jesucristo, enemigo en su mente, y en sus
palabras, y en sus acciones, y diciendo lo mismo que el otro,
si eres el Cristo, sálvate a ti mismo y sálvanos también a nosotros.
Y en un momento, Dios le abrió los ojos, en un momento Dios
le dio vida, por la Palabra. No sabemos cuándo oyó la Palabra. Tal vez oyó la Palabra del Señor
Jesucristo ahí sobre la misma cruz. Padre, perdónalos porque
no saben lo que hacen. No sabemos cómo Dios va a utilizar
Su Palabra y no debemos pensar que necesita utilizar un gran
discurso. Utiliza, el Espíritu Santo utiliza
Su Palabra y esa simiento, esa semilla puede yacer dormida por
mucho tiempo hasta que el Espíritu Santo lo vivifica. Tal vez oyó
mensajes de niñez en su niñez en la sinagoga, y Dios le dio
ojos para ver, este es el cumplimiento, este es el Cordero de Dios que
iba a venir al mundo. Dios le dio ojos para ver. Dios le dio ojos para entender
que no iba a quedar muerto. que él iba a resucitar de los
muertos. En ese momento él tenía más luz
que los apóstoles mismos, porque él le dijo, Señor, acuérdate
de mí cuando vengas en tu reino. El punto es esto. Parecía que
estaba olvidado Dios de él. Pero Dios no falla en su pacto.
Dios no falla. Pero él clamó y dijo, acuérdate.
La persona que va a ser salvo va a pedir ser salvo. va a reconocer
que está perdido, y va a decir, Señor, ten misericordia de mí. Señor, sálvame, sálvame por tu
misericordia. Saulo de Tarso, un hombre que
había vivido como religioso cuarenta y cinco años de su vida, más
o menos, cuarenta y cinco años, odiador del Señor Jesucristo. Pero él había leído la Palabra,
él estaba presente cuando es en Marte el primero, Esteban
estaba allá predicando la Palabra y seguramente la Palabra todavía
le estaba retumbando en los oídos en su camino a Damasco y el Señor
lo derrotó, lo botó de su caballo, lo puso en el polvo y él dijo,
Señor, se reveló a él y él dijo, Señor, ¿qué quieres que yo haga?
Se acordó Dios de Saúl y Dios se acuerda de los suyos en su
tiempo. Cuando agradó a Dios, dice el
apóstol Pablo en Gálatas 1.15, cuando agradó a Dios que me se
apartó desde el vientre de su madre, revelar su Hijo en mí,
sorpresa de sorpresas, éste que antes era enemigo y quería arrasar
con el nombre de Jesús de todos los demás, aprendió, está en
mí, Cristo en mí, la esperanza de gloria. se acordó Dios de
Salvo de Tarso, se acordó Dios de ti. Tú que estás aquí en esta
mañana, tú sabes que en algún tiempo tú eras rebelde, desobediente,
no creías, no podías creer, pero Dios se acordó de ti. Dios vino
a ti en Su Palabra y se reveló a ti. Dios se acuerda, y esa es nuestra
esperanza. Dios se acuerda. ¿Saben? No es tanto que nosotros
nos acordemos de Él, porque sí nos acordamos de Él. Si lo conocemos,
entonces nos acordamos de Él. Y recordamos cada vez que tomamos
la cena del Señor. Hacer esto en memoria, en recordación
de mí. Recordamos al Señor. Si lo conoces,
lo recordamos. pero no depende de nuestra memoria. Nos dice allá en Isaías capítulo
53, por su conocimiento justificará a mi siervo justo a muchos. Porque Él los conoce, porque
Él murió por ahí. Y nosotros en nuestra vida, nosotros
podemos pasar Nosotros, el creyente puede ser infiel, pero gracias
a Dios, él no puede ser infiel. Él se acuerda. Voy a ser con
ustedes como ustedes son conmigo, dice el Señor. No. Yo voy a acordarme
de mi pacto. Voy a acordarme de mi pacto. Las personas por debilidad, algunas
veces ni siquiera recordamos quién somos. ¿Qué tal si tienes
un accidente? ¿O qué tal si estás en una coma? ¿Tienes alguna enfermedad y estás
en una coma y estás allá por años? ¿No te acuerdas quién
eres tú? ¿No sabes quién son los demás?
¡Amnesia! ¿Perdiste tu salvación porque
ya no te acuerdas quién eres tú y quiénes son tus amistades
o quiénes son tus familiares? ¿Qué tal si depende de tu memoria?
No hay esperanza, ¿verdad? Pero Dios dice, yo me acuerdo.
Yo me acuerdo. Bueno, Cuando estamos en nuestras
pruebas, en nuestras dificultades, cuando parece que estamos solos,
parece que Dios se olvida de nosotros, como Noé allá en el
arca, dice Dios, se acordó Dios de Noé. Se acuerda de su pueblo. Cuando estoy en la tormenta,
debemos entender esto, Isaías capítulo cuarenta y dos. Cuando
estamos en la tormenta, el Señor se acuerda de nosotros. Si estás
en alguna dificultad, en alguna prueba, el consuelo es que Dios
se acuerde. He aquí mi siervo, dice, versículo
uno, yo le sostendré mi escogido en quien mi alma tiene contentamiento. He puesto sobre él mi espíritu
y traerá justicia a las naciones. no gritará, ni alzará su voz,
ni hará oír las calles, no quebrará la caña cascada, ni apagará el
pábilo que humeare." Ese pábilo que humeare es bastante nocivo,
¿verdad? Está hablando de un quinqué que
la mecha sólo está humeando. Pero Dios no la apaga. Si Dios
ha comenzado en ti la buena obra, Él la va a perfeccionar hasta
el día de Jesucristo. por medio de la verdad traerá
justicia. No se cansará ni desmayará, hasta
esclarezca en la tierra justicia y las costas esperarán su ley. Así dice Jehová Dios, Creador
de los cielos, el que despliega, el que extiende la tierra y sus
productos, el que da aliento al pueblo que mora sobre ella
y espíritus los que en ella andan. Yo, Jehová, te he llamado en
justicia, te sostendré por mi mano." El que comenzó en ti la
buena obra, la perfeccionará. ¿Por qué? Porque Él se acuerda
de ti. Te guardaré y te pondré por pacto
al pueblo, por luz de las naciones. ¿Se puede olvidar Dios de su
pueblo? ¿Tendría que Dios olvidarse de
su Hijo? ¿Tendría que Dios olvidarse de
su Hijo? Dios no puede olvidarse de Su
Hijo, y tampoco se puede olvidar de ninguno de aquellos que están
en Su Hijo. Vean la última cita. Nosotros
queremos que Dios se acuerde de nosotros en la hora de nuestra
muerte, y Él viene por nosotros. Yo vendré a ti. Si me fuera y
os preparara el lugar, vendré otra vez y os tomaré a mí mismo. Él se acuerda de nosotros en
la hora de nuestra muerte. Cuando venga el día del juicio,
él se acuerda de su pueblo. En Jeremías 31. Esta es la última
cita. En Jeremías 31. Versículo 33. Pero este es el pacto que haré
con la casa de Israel después de aquellos días, dice Jehová.
Dará mi ley en su mente, y las escribiré en su corazón, y yo
seré a ellos por Dios. Yo voy a ser su Dios, y ellos
me serán por pueblo. No enseñará más ninguno a su
prójimo, ni ninguno a su hermano, diciendo, Conoce, Jehová, porque
todos me conocerán, desde el más pequeño de ellos hasta el
más grande. dice Jehová, porque perdonaré
la maldad de ellos, y no me acordaré más de su pecado. Yo voy a perdonar
su maldad. Gracias sean dadas a Dios por
la memoria de Dios de Su pueblo. Es tu esperanza esa, el Señor
Jesucristo. Has pedido que el Señor se acuerde
de ti. ¿Estás creyendo en el Señor?
Acuérdate de tu pacto. Den misericordia de mí. El Señor
bendiga su palabra.
Cody Groover
About Cody Groover
Cody Groover was a missionary to the Yucatan Peninsula, Mexico. The Lord called him home November 17, 2016.

Comments

0 / 2000 characters
Comments are moderated before appearing.

Be the first to comment!

Joshua

Joshua

Shall we play a game? Ask me about articles, sermons, or theology from our library. I can also help you navigate the site.

0:00 0:00