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Cody Groover

Digno es el Cordero

Revelation 5
Cody Groover January, 19 2014 Video & Audio
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Cody Groover
Cody Groover January, 19 2014
Apocalipsis
What does the Bible say about Jesus as the open door?

Jesus is described as the open door to God, indicating that anyone who comes to the Father must go through Him.

In Revelation 5, Jesus is portrayed as crucial to accessing God, described metaphorically as the door. This emphasizes the exclusivity of Christ as the means for reconciliation with God. As the door, He provides believers with the only approach to the Father, highlighting the total dependence of humanity on His redemptive work. All who desire communion with God must enter through this door, which is solely Christ, affirming His pivotal role in salvation as given in John 14:6.

Revelation 5, John 14:6

How do we know the sovereignty of God is true?

The scripture affirms God's sovereignty, illustrating that all events unfold according to His predetermined will.

God's sovereignty is demonstrated in the unfolding of history and the decrees He has established, which are encapsulated in Revelation 5 where a sealed book represents His divine plan. The assertion that nothing occurs by mere chance reassures believers that every event serves His purposes. This is consistent with passages like Acts 4:28, which indicates that all that occurs is determined by God’s hand and counsel, reinforcing the idea of His absolute control over creation and human affairs.

Revelation 5, Acts 4:28

Why is predestination important for Christians?

Predestination assures believers of their salvation and God's eternal purpose for His people.

The doctrine of predestination is vital for Christians as it highlights the divine choice and love that God extends toward His elect. It provides comfort in the assurance that their salvation is not dependent on human effort but on God's sovereign will. Romans 8:29 speaks to this when it mentions that those whom God foreknew He also predestined to be conformed to the image of His Son. This emphasizes that salvation is founded on grace alone, culminating in God's ongoing plan for redemption that transcends time and human action.

Romans 8:29, Revelation 5

What does Revelation 5 teach us about the worthiness of Christ?

Revelation 5 emphasizes that Christ is worthy to open the sealed book due to His redemptive sacrifice.

In Revelation 5, Christ's worthiness is affirmed through His sacrificial death and resurrection, which equipped Him to open the book of God's decrees. This scene illustrates that only Jesus, the Lamb who was slain, possesses the authority to unveil God's sovereign plan. His victory over sin and death grants Him the exclusive right to execute God's purposes. This declaration of Christ’s worthiness is a central theme of worship in the heavenly realm as His redemption of humanity showcases His unparalleled love and power.

Revelation 5

Why is the concept of grace vital in the Christian faith?

Grace is essential as it underscores that salvation is a gift from God, not earned by works.

The concept of grace is foundational to the Christian faith because it teaches that salvation is wholly a gift from God, not a result of human merit. This aligns with Ephesians 2:8-9, where it is stated, 'For by grace you have been saved through faith, and that not of yourselves; it is the gift of God, not of works, lest anyone should boast.' This understanding fosters humility and gratitude in believers, as they recognize that their relationship with God is solely based on His unmerited favor. Thus, grace becomes a motivator for holy living, encouraging believers to respond to God's love with obedience and worship.

Ephesians 2:8-9, Revelation 5

Sermon Transcript

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En esta noche vamos a estudiar
el capítulo cinco de Apocalipsis. La semana pasada, en el capítulo
anterior, vimos a nuestro Señor Jesucristo en esta segunda visión
del libro de Apocalipsis, que comienza con la puerta abierta
al cielo. El Señor Jesucristo es esta puerta
abierta a Dios. Si alguno va a venir a Dios,
va a venir por la puerta, va a entrar por la puerta que es
el Señor Jesucristo. Él es la puerta. Y Él dice allá,
Juan, sube y te mostraré las cosas que sucederán después de
éstas. Te mostraré las cosas que deben
suceder." Y al instante, dice, estaba en el Espíritu, y hay
aquí un trono establecido. No un trono en construcción. No un trono improvisto. Un trono establecido. Hay un Supremo Rey. de todo el universo. Hay un trono
que está establecido. Dios mismo está sentado sobre
este trono, y Él gobierna sobre todos los asuntos de este universo,
todas las cosas creadas, invisibles e invisibles, sean tronos, sean
dominios, sean principados. Todo fue creado por Él, todo
fue creado para Él. Nos dice la Palabra de y vimos
a Dios sentado sobre el trono y al Señor Jesucristo. Consideramos esto la semana pasada,
Dios como Dios siempre ha estado sobre el trono. ¿Se acuerdan
lo que dijo el Señor Jesucristo a Nicodemo? Nicodemo, nadie puede
subir al cielo sino el que descendió del cielo, el hijo del hombre
que está en el cielo. Nicodemo, ahora que estoy contigo
aquí en la tierra, Dios no puede dejar de estar en algún lugar,
el universo está en Él. Él nunca abdicó Su trono como
Dios, pero después de que Él vino a este mundo, y como dice
en la lectura que acabamos de oír, sacrificio y ofrenda no
quisiste, mas me preparaste el Él dice, He aquí vengo, oh Dios,
para hacer tu voluntad, como en el rollo del libro está escrito
de mí. En esta noche vamos a oír, vamos
a ver algo acerca de este rollo del libro. El rollo del libro
está escrito acerca del Señor Jesucristo. Hay un hombre ahora
sobre el trono. Y lo que significa, consideramos
lo que significa para ti y para mí, tú que crees en el Señor
Jesucristo. Para esto vivió, para esto murió,
para esto resucitó, para ser Señor de los vivos y de los muertos. Y todo juicio ha sido dado a
este hombre, el Señor Jesucristo. Él va a juzgar a todos, a todos. Consideramos esto en la semana
pasada Y quiero que veamos el versículo
once, dice, Señor digno eres de recibir la gloria y la honra
y el poder porque tú creaste todas las cosas, y por tu voluntad
existen y fueron creadas. Consideramos esto que los creyentes
allá en la gloria, todos están allá por la voluntad de Dios. quitan las coronas de su cabeza
y las arrojan a los pies del Señor Jesucristo, sabiendo que,
Señor, si yo estoy aquí es porque Tú me amaste, porque Tú me escogiste,
porque Tú me redimiste, porque Tú me llamaste por Tu Espíritu
Santo en Tu Palabra, porque Tú me sustentaste, porque Tú me
guardaste todos los días, porque Tú veniste por mí. Lo que Tú
comenzaste, Tú lo terminaste. Esa es la razón por la cual alguna
persona va a estar en el cielo, delante de la presencia de Dios,
y gozar del Señor Jesucristo. La salvación es del principio
al fin, todo por gracia, todo por gracia. Ahora, en el capítulo
cinco, vemos esto, Y vi en la mano derecha, la mano de poder,
del que estaba sentado en el trono un libro escrito por dentro
y por fuera sellado con siete sellos. Aquí este libro que vio
Juan es el libro de los decretos y el propósito de Dios. Es decir, nada de lo que ocurre
está ocurriendo por accidente. Esto es de gran consuelo para
el pueblo de Dios. nada toma a Dios por sorpresa. Hay un libro, como dicen, el
rollo del libro está escrito de mí, vengo a ser tu voluntad,
aún las cosas que hicieron, tomando esto como ejemplo, las cosas
que hicieron estos soldados allá junto a la cruz, tal parecía
que tenían su manuscrito, o como dicen los actores cuando tienen
su renglón, guión, tienen su guión, como que estuvieran regresando
al guion, ahora que tengo que hacer, ah, debo echar suertes
por su ropa, bueno vamos a hacer eso, como que estuvieran consultando,
no, ellos estaban haciendo lo que ellos querían hacer, los
hombres estaban haciendo lo que ellos querían hacer, los hombres
cuando rechazaron Nosotros, la humanidad, cuando rechazamos
al Señor, estamos haciendo exactamente lo que queríamos hacer, pero
todo el tiempo cumpliendo los decretos de este libro. Los decretos. Dice allá en Hechos capítulo
4, para hacer cuanto tu mano y tu consejo antes habían determinado
que sucediese. Este libro entonces es los decretos
y los propósitos de Dios Todopoderoso. ¿Se van a cumplir? Sí. Dios dice, el que está sentado
sobre el trono, Él dice esto. Nadie puede detener su mano.
Nadie puede decirle a Él, ¿qué haces? Él es Señor Soberano. Y ahora incluido en este libro
de los propósitos, incluido en este libro, está la vida de cada
uno de los suyos. Pero no solamente la vida de
cada uno de los suyos, la vida de toda la humanidad. Ven, para
que tú y para que yo, para que nosotros estemos en el lugar
donde estamos, todas las cosas tenían que suceder en orden. Yo sé, mirando mi propio corazón,
la maldad de mi propio corazón, que mis ancestros, así se dice,
mis ancestros, los que fueron delante de mí, habrán sido personas
malas, como todos los hombres son por naturaleza. Pero Dios
guardó a estas personas. ¿Con qué propósito? con el propósito
de tener misericordia de ti, con el propósito de tener misericordia
de mí. Pasó por alto en su paciencia
la ignorancia de los tiempos pasados, y ahora ha venido en
la predicación el Evangelio, en la anunciación, a ti ha llegado
el Evangelio. Pero Dios está, Él ha gobernado
todas las cosas para que nosotros estemos aquí. para que nosotros
oigamos el Evangelio. ¡Qué poder! ¿Verdad? ¡Qué poder! Este es el libro
de los decretos y ahí están incluidos en esto las vidas de todos los
escogidos. Es la predestinación, la predestinación
de su pueblo. A los que antes nos dice allá
en Romanos capítulo 8, versículo 29, porque a los que antes conoció
los conoció en la eternidad antes de la fundación del mundo sus
nombres fueron escritos en el libro de vida del Cordero los
conoció y los amó con amor eterno en Cristo Jesús también los predestinó
ahora cuando Él los predestina cuando Dios predestinó a aquellos
que iban a ser conformes a la imagen de Su Hijo, predestinó
todos los asuntos, no solamente de la vida de ellos, de la vida
de todos los que fueron antes de ellos, para que llegue a suceder
tal como fue. Para que Él sea el primogénito
entre muchos hermanos, la predestinación, el propósito de Dios El hecho de que está escrito
por dentro y por fuera este libro, nos enseña que no le cabe más. Está escrito por dentro y por
fuera. Está como, no sé si ustedes en
sus libros de apuntes escriben y llenan la hoja, y ya no tienen
lugar en la hoja, pues empiezan a escribir en el margen, ¿verdad?
Se acaba el margen y empiezan a escribir allá en la pasta.
Pues este libro está escrito En todos los renglones, en todos
los márgenes está escrito, en la pasta está escrito, en la
cubierta por fuera, por dentro, no le cabe más. Por cierto, no
le falta tampoco. Ese libro que está escrito por
dentro y por fuera, nos dice que esto cubre todos los asuntos. Todos los asuntos. ¿Qué consuelo
es para nosotros? que todas las cosas, que Dios
está en control de todas las cosas, que Él sabe todas las
cosas, y que nada puede ocurrir a uno de los suyos. Ese es el
consuelo de Su pueblo. Estamos hablando de predestinación
absoluta. Predestinó todos los eventos
para que tú, tú que eres objeto del amor de Dios, del amor eterno
en Cristo Jesús, para que tú estés allá en Su presencia en
el día final." Predestinó todas las cosas, arregló todas las
cosas. De tal manera que aunque te parezca que sale malo, todas
las cosas te ayudan a bien. ¿Has visto el movimiento de un
reloj? Los que tienen curiosidad para
abrir el reloj, las engranes del reloj. Algunas personas los
abren y luego ya nunca las pueden volver a armar. Se rompió, dicen. No, tú lo rompiste cuando lo
desarmaste. Pero algunas personas tienen
esa habilidad de abrirlo, desarmarlo, verlo y luego volver a armarlo,
¿verdad? Dios les ha dado ese talento.
Pero has visto el movimiento del reloj por dentro. O sea,
si ves la cara del reloj, el reloj y las manos del reloj siempre
están avanzando, ¿verdad? La mano del reloj, no sé cómo
lo están viendo ustedes, ¿estoy viendo bien? Sí. Está yendo siempre
en este sentido. La mano del segundo, la mano
del minuto, la mano de la hora, todo siempre va avanzando en
un solo sentido, ¿verdad? Pero si tú miras el reloj detrás
y ves los engranes allá, ves ruedas grandes, ves ruedas chicas,
y algunas ruedas están yendo en este sentido, y algunas ruedas
están yendo detrás. Parece que están yendo atrás,
¿verdad? De hecho, toda vez que tengas
un engrane que está yendo en este sentido, el otro está yendo
en el sentido opuesto. Y así también es en la providencia
de Dios. Si nosotros miramos con ojos
aquí en la tierra, algunas veces las cosas nos parecen contrarias. ¿Cómo es posible que esto me
ayude para el bien eterno? Esto está escrito en este libro.
Está escrito en este libro. Está sellado con siete sellos,
de tal manera que tú no vas a poder discernirlo. Siete sellos, está
sellado. Siete sellos. Y nos dice aquí,
está sellado por dentro, escrito por dentro y fuera, sellado con
siete sellos. Es decir, es secreto. Cuando sabes que la voluntad
de Dios se hace cuando ya llega a pasar. pero que te espera mañana
no lo sabes, cuando venga mañana vas a saber que es lo que Dios
tiene para ti. Está sellado con siete sellos. Nadie podía descubrir, nadie
puede determinar lo que está escrito allá. Ahora, y vi un
ángel fuerte, dice allá, vi un ángel fuerte, tal vez el mismo
Señor Jesucristo que pregonaba a gran voz un ángel, un mensajero
fuerte que decía en gran voz, ¿Quién es digno de abrir el libro
y desatar sus sellos? ¿Quién entre los hombres? ¿Hay
algún ángel que puede abrir los sellos? Los ángeles son seres
criaturas, los santos ángeles que nunca han pecado. ¿Son ellos
dignos de administrar el propósito eterno? ¿Tienen ellos el poder?
la omnisciencia, la sabiduría de Dios para desatar los sellos
y cumplir el propósito de Dios, nos dice aquí, no había ninguno,
ni en el cielo ni en la tierra, ni en el cielo entre los ángeles,
ni entre los que ya habían estado, ya han muerto y están ahí. ¿Qué
tal Abraham? Abraham es amigo de Dios. nos dice la Palabra de Dios.
¿Será Él digno? ¿Qué tal el Rey David? ¿Qué tal
Salomón, el hombre más sabio? ¿Será Él digno? Nos dice aquí
la Palabra de Dios, no había ninguno en el cielo, ninguno
debajo de la tierra, que podía abrir el libro, ni de aun de
mirarlo. No puede abrirlo, ni aun mirarlo,
y entender las cosas que Dios tiene en él. Estamos hablando
de la multiforme sabiduría de Dios. Bueno, dice aquí en versículo
4, yo lloraba mucho. Hay que llorar si no hay alguien
que pueda abrir el propósito de Dios y desatar sus sellos.
Hay que llorar si no se encuentra uno. Y Juan está, dice, yo lloraba
mucho porque no había hallado ninguno digno de abrir el libro,
ni de leerlo, ni de mirarlo. No hay ninguno digno. No hay
ningún hombre aquí en la tierra. No hay ningún ministro aquí en
la tierra. No hay ningún sacerdote aquí
en la tierra. Ninguno. Ninguno hallado digno. Lloré mucho, dice. Y versículo
cinco nos dice, uno de los ancianos Uno de aquellos que había sido
redimido por la sangre preciosa del Señor Jesucristo dijo, no
llores, no llores, no llores. Es cierto que ningún
hombre mortal es digno, ningún hombre, ningún ser creado es
digno de abrir este libro. ¿Oyeron eso? Ningún ser creado,
sino solamente el eterno Hijo de Dios, el que fue hecho hombre. Nos dice aquí, y uno de los ancianos
me dijo, no llores, he aquí el león de la tribu de Judá, la
raíz de David, ha vencido para abrir el libro y desatar sus
siete sellos. No llores. ¡Qué descripción aquí
de nuestro Señor Jesucristo! El león de la tribu de Judá. está hablando del Señor Jesucristo.
Nuestro Señor Jesucristo era de la tribu de Judá. Había sido
profetizado, si ustedes quieren ver allá en Génesis capítulo
cuarenta y nueve, había sido profetizado que el Cristo, el
Mesías, está hablando del enviado, el ungido, el mensajero, que Él sería de la tribu de Judá
y nuestro Señor Jesucristo es de la tribu de Judá. En Génesis
capítulo cuarenta y nueve esta es la profecía de Israel a los
doce tribus de Israel. En versículo ocho dice, Judá,
Judá, Judá te alabarán tus hermanos, tu mano en la servicio de tus
enemigos. la mano del Señor Jesucristo
sobre el cuello de sus enemigos. Los hijos de tu Padre se te inclinarán. Es decir, todos los hijos de
Dios se inclinan a Él, se inclinan al Señor Jesucristo. Cachorro
de león judá De la presa subiste, hijo mío. Se encorvó, se echó
como león, así como león viejo. ¿Quién lo despertará? No será
quitado el cetro de Judá, ni el legislador de entre sus pies
hasta que venga Silo." Aquí está haciendo la promesa que no se
va a quitar legislador de entre Judá, todos los reyes, iba a
haber un rey de Judá hasta que venga Silo. Esa palabra Silo
por interpretación significa el enviado. También Silo, Siloé,
significa paz, príncipe de paz, al que le perteneces, lo que
significa la palabra Silo. No se va a quitar el cetro de
entre tus pies hasta que venga Silo. Y a él se congregarán los
pueblos. ¡Qué precioso es eso, verdad!
Él es el león de la tribu de Judá. ¿De quién está hablando?
Está hablando del Señor, nuestro Señor Jesucristo. Él es el Señor
que vino de la tribu de Judá. Y no solamente eso, nos dice
también que Él es la raíz de David. Él es de la familia de
David, pero Él es la raíz de David. Él es la raíz, o es decir,
el Señor de David. ¿Se acuerdan lo que dijo el Señor
Jesucristo? ¿Cómo es que David, por inspiración,
le llama Señor, diciendo, dijo el Señor a mi Señor, siéntate
a mi diestra hasta que ponga tus enemigos por detrás de tus
pies? Si el Cristo es su Hijo, ¿cómo es que le llama Señor?
y no pudieron responder a esa pregunta, y desde ese momento
nunca más volvieron a hacer pregunta. Porque no hay otra pregunta.
Mientras no se contesta esa pregunta, no vayas a otra. ¿Quién es el
Señor Jesucristo? Él es Dios, Jehová. Él es la raíz de David, y noten
qué es lo que Él ha hecho. Él ha vencido. Cuando dice aquí
que Él ha vencido, Él ha conquistado. Él ha conquistado. ¿Cómo conquistó
el Señor Jesucristo? Él conquistó por Su obra allá
en la cruz del Calvario. Fue prometido en el Antiguo Testamento
que la simiente de la mujer destruiría las obras de Satanás, aplastaría
la cabeza de la serpiente. Y cuando el Señor Jesucristo,
que es la simiente de la mujer, murió allí en la cruz del Calvario,
Él, en ese tiempo, podríamos decir, hablando humanamente,
en su debilidad, su punto más débil, cuando Él estaba colgado
en la cruz del madero, Él, con esa muerte, destruyó para siempre
el dominio de Satanás, el gobierno de Satanás que tenía sobre Su
pueblo. Todos nosotros, por nuestra naturaleza
y por nuestro pecado en Adán, fuimos esclavos del pecado y
esclavos de Satanás, en el reino de tinieblas. Dice en Efesios
capítulo 2 que estamos bajo el espíritu del aire que ahora opera
en los hijos de desobediencia. Pero Él conquistó, Él venció
conquistó por su obra en la Cruz del Calvario y ganó entonces
el derecho, ganó el derecho entonces de abrir estos sellos, ganó el
derecho de administrar, como hombre, estoy hablando como hombre,
ganó el derecho de hacer lo que estamos viendo acá. solamente Dios, solamente Dios,
el hombre, Dios hombre, habiendo cumplido la voluntad de Dios
aquí en la tierra, puede tomar este libro. Conquistó el pecado,
la muerte, conquistó el infierno, y aquí vemos en este texto que
Él abre el libro. Él ha prevalecido, vencido, para
abrir el libro y desatar sus siete sellos. Vamos a ver a continuación
en los próximos capítulos, cuando se abren estos sellos, qué es
lo que Dios está haciendo en el tiempo, qué es lo que el Señor
Jesucristo está haciendo. Recuerden, es la revelación de
Cristo Jesús. Y qué es lo que está haciendo
el Señor Jesucristo ahora, ahora mismo. Y qué consuelo es para nosotros
cuando vemos que Él abre los siete sellos. y aunque vemos
destrucción, vemos muerte, vemos también en el capítulo siete
el consuelo de Su pueblo. Su pueblo no es dañado. Su pueblo
no es dañado. Bueno, dice allá versículo seis,
Y miré y vi en medio del trono de los cuatro seres vivientes
Aquí Juan, cuando dice el anciano, no llores, el león de la tribu
de Judá ha vencido para abrir los siete sellos. ¿Quién esperas
ver? Un león, fue alguien feroz, alguien
feroz, ¿verdad? Recuerden, es lenguaje figurativo. Pero está esperando bien ver
a alguien feroz. ¿Pero qué es lo que ve Juan? ¿Y qué es lo que ve su pueblo?
Recuerden el Señor Jesucristo es juez justo, y cada persona
que mira al Señor Jesucristo allá en la gloria, fuera de esta
obra redentora, lo va a ver como león feroz. Pero su pueblo, redimido
por el Señor Jesucristo, no lo mira como león feroz. Él es león
de la tribu de Judá que ha vencido sobre nuestros enemigos. Un león
venció sobre nuestros enemigos. Ahora vean lo que dice el versículo
seis, Y miré, y vi en medio del trono, en medio del trono, y
de los cuatro seres vivientes, y en medio de los ancianos, es
decir, en medio de la iglesia. ¿Dónde está el Señor Jesucristo? En medio de Su iglesia. ¿Dónde
está el Señor Jesucristo ahora? El Señor Jesucristo está aquí. Aquí. Donde dos o tres están
congregados en su nombre, el Señor Jesucristo está aquí. Está aquí ahora, está ahí en
la gloria, está aquí con su pueblo, en medio de su pueblo. Miré en
medio del trono y de los cuatro seres vivientes en medio de los
ancianos, estaba en pie. un Cordero." ¡Qué precioso es
esto, un Cordero! ¡Cómo habla la Palabra de Dios
del Cordero! Y cómo es para nosotros el consuelo
saber que el Señor Jesucristo es el Cordero de Dios, que ha
quitado el pecado de Su pueblo. Yo vi un Cordero. ¡Qué gozo es
para el corazón de un pecador saber que hay un Cordero! ¿Se
acuerdan lo que dijo Abraham a su hijo cuando estaban subiendo
a adorar. Estaban subiendo a adorar. Le
puso a Abraham la leña sobre los hombros de su hijo. Tenía
el cuchillo, tenía el fuego. Estaban subiendo al monte a adorar. Según Dios le había dicho que
él vaya y que ofrezca a su hijo en holocausto sobre el monte. Moría. Y Isaac le preguntó, aquí
está la leña, aquí está el fuego, pero ¿dónde está el Cordero. No podemos nosotros adorar a
Dios, no podemos venir a Dios si no tenemos este Cordero, el
Cordero de Dios que quita el pecado del mundo. Ven para que
nosotros, aquí está el pueblo de Dios alrededor del trono de
Dios, y nunca está separado de esta realidad. Estamos allá por
el Cordero. estamos, creemos nosotros, estamos
limpios de pecado por el Cordero, por la sangre del Señor Jesucristo,
el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo. Yo vi un
Cordero. Y quiero decirles esto, yo creo
que si hay un león aquí en este edificio en esta noche, yo creo
que todos están muertos de miedo, ¿verdad? No conozco a ninguno
que no estuviera muerto de miedo y temblando en medio de un león,
¿verdad? Pero por otro lado, si tenemos
a un corderito aquí, ¿verdad? A un corderito aquí, nadie está
alterado. Es un corderito. Es decir, para
el pueblo de Dios, el Señor Jesucristo dice, bienvenido. Es la estamos,
somos llamados, ¿verdad?, somos atraídos al Señor Jesucristo,
el Cordero, y noten como inmolado. Un Cordero como inmolado y ahora
está de pie, está hablando del Señor Jesucristo resucitado,
había muerto, ¿y cómo sabe que está inmolado? ¿Cómo sabe que
estaba como inmolado? Saben que el Señor Jesucristo
lleva las marcas en sus manos y en sus pies y en su costado
por toda la eternidad. Él es el único allá en la gloria
que tiene marcas. Su pueblo resucitado en el día
final sin mancha y sin arruga. No hay enfermedad Yo no sé qué
significa un cuerpo perfecto. Ustedes no están viendo un cuerpo
perfecto delante de ustedes, pero sea lo que sea un cuerpo
perfecto, el cuerpo glorioso del Señor Jesucristo, pero sin
las marcas. Ahí está el Cordero como inmolado.
Y esas marcas testifican, esas marcas testifican por toda la
eternidad del amor del Señor Jesucristo a su pueblo. Yo te he amado con amor eterno.
¿Se acuerdan del esclavo hebreo que servía a su Señor seis años
y después del séptimo año podía salir libre? Pero si ese esclavo
hebreo amaba a su esposa, amaba a sus hijos, él podía decir a
su amo, yo no quiero salir libre, yo amo a mi Señor, yo amo a mi
esposa, yo amo a mis hijos, yo quiero servir por toda la eternidad. Yo quiero servir para siempre.
entonces el amo tomaba a ese siervo hebreo y lo llevaba ante
los jueces en la entrada de la ciudad y testificaba, testifica
libremente que tu me amas a mi y amas a tu esposa y amas a tus
hijos y el testificaba yo amo a mi señor yo amo a mi esposa,
yo amo a mis hijos y no quiero salir libre decía muy bien ahora
toma ese lesno esa leña que está allá en el fuego Pon la oreja
de este hombre delante al poste y témale la oreja. Ábrele la
oreja. Ese siervo ahora está marcado
para toda la eternidad en su oreja. Para que todo el que lo
vea dice, este siervo pero porque ama. El siervo amoroso de su
Señor. El Señor Jesucristo lleva las
marcas en su cuerpo. Él, cuando Él estableció rectitud,
justicia aquí en la tierra, cuando Él vino y estableció la justicia
aquí en la tierra, es el único hombre que después de treinta
y tres años, Él pudo entrar a la gloria solo. Él ganó el derecho. Ahora sí, por sus obras, Él ganó
el derecho de entrar al cielo. Pero Él, si entra de esa manera,
entra solo. Entra solo. Pero él dijo, yo
amo a mi esposa, la iglesia, yo amo a mis hijos que Dios me
ha dado, y no voy a salir libre. Y Dios lo llevó allá a la cruz
del Calvario. Y ahí en la cruz del Calvario
abrió sus manos, abrió sus pies, se abrió su costado, y de sus
heridas escorrió sangre para redimirnos, para lavar nuestros
pecados, para justificarnos y para santificarnos. y ahora Él resucitó
y Él lleva las marcas. Yo vi un cordero como inmolado,
ahora está de pie. Ahora está de pie este cordero.
Dios le ha dado un nombre que es sobre todo nombre. Noten lo
que dice allá en Filipenses capítulo 2, versículo 5. Aya pues en vosotros
este sentir que hubo también en Cristo Jesús. el cual siendo
en forma de Dios no estimó el ser igual a Dios como cosa que
aferrarse, sino que se despojó a sí mismo tomando forma de siervo,
hecho semejante a los hombres, y estando en la condición de
hombre se humilló a sí mismo haciéndose obediente hasta la
muerte y muerte de cruz. Por lo cual Dios también le exaltó
hasta lo sumo no hay más alto. Lo exaltó hasta lo sumo y le
dio un nombre al Señor Jesucristo, que es sobre todo un nombre para
que en el nombre de Jesús se doble toda rodilla de los que
están en los cielos y en la tierra y debajo de la tierra, y toda
lengua confiese que Jesucristo es el Señor para gloria de Dios
Padre. Ahí estaba un cordero como inmolado. Y noten allá este cordero, recuerden
es lenguaje figurativo, no deben imaginarse un cordero con siete
cuernos. Está hablando de Cristo Jesús
y los cuernos hablan de la potestad y el poder. Autoridad suprema. ¿Se acuerdan lo que dijo el Señor
Jesucristo? Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra. Toda. significa que no hay nada
que no esté debajo de sus pies. Toda potestad. Tiene siete cuernos. Está hablando de omnipotencia. Toda autoridad, todo poder. Y
siete ojos, omnisciencia. El Espíritu de Dios le fue dado
sin medida. siete ojos, los cuales son los
siete Espíritus de Dios enviados por toda la tierra. Él sabe todo lo que está pasando
en todo el mundo al mismo momento. Esto me acuerda de mi sobrino. Hay juegos que no debemos jugar
con los niños porque les enseñan mal. Pero mi sobrino una vez
estaba jugando con su abuela. mi suegra. Y él quería jugar
un juego y dijo, vamos a pretender que Dios no nos ve. Y su abuela
le dijo, no, ese juego no lo vamos a jugar. No podemos jugar
a ese juego porque Dios ve todas las cosas. Él sabe todo y qué
consuelo es para nosotros que Él sabe todas las cosas. que
Él discierne todos los pensamientos de todos los hombres. Él sabe. Y noten allá versículo siete,
Él vino. Vino éste que estaba en medio
del trono, vino el único Dios vivo y verdadero, vino y tomó
el libro de la mano derecha del que estaba sentado en el trono.
No es falta de respeto esto. No es falda de honor y gloria.
Él es igual a Dios. No estimó el ser igual a Dios
como que aferrarse. Él simplemente tomó el libro.
Tomó el libro. Y nos dice aquí, y cuando hubo
tomado el libro, los cuatro seres vivientes y los veinticuatro
ancianos se postraron delante del cordero. Todos tenían arpas. Todos tenían arpas. esa alabanza,
todo su corazón está lleno de alabanza. Tenían arpas y copas
de oro, hablando de las oraciones llenas de incienso,
que son las oraciones de los santos, y noten el canto. Él toma el libro, ahora en el
capítulo seis va a abrir los sellos, pero aquí están hablando
de la alabanza de Dios en el cielo, y cantaban un nuevo cántico,
cantaban un nuevo cántico, diciendo, Digno eres de tomar el libro,
y de abrir sus sellos, porque tú fuiste inmolado, y con tu
sangre nos has redimido para Dios de todo el linaje y la lengua,
y pueblo y nación. y nos has hecho para nuestro
Dios reyes y sacerdotes, y reinaremos sobre la tierra." Noten la alabanza
y las oraciones del pueblo redimido de Dios. La alabanza y las oraciones
del pueblo redimido de Dios canta y habla con este lenguaje. Es
el lenguaje de gracia. Cada ciudadano En diferentes
lugares, ¿verdad? Aún en la República, en esta
República Mexicana, una persona puede discernir cuando una persona
viene de otra parte, ¿verdad? Hablan poco diferente. Nosotros
aquí en Yucatán hablamos diferente. Se ríen de mí y los hermanos
allá en Miami por mi español. Es el español bueno este. Hay
que decirlo. Pero una persona puede distinguir
cuando una persona no es de ese lugar. Por ejemplo, si viene
un norteamericano, un canadiense, y ustedes ya saben cómo hablan
español, de seguida saben que no es. De repente, yo empiezo
a hablar así, y cómo me molesta, porque saben que inmediatamente,
tú eres americano, ¿verdad? Cómo me molesta. Pero él es la
realidad. Pueden saber inmediatamente que
no es mi lengua nativa, por decir. Se puede distinguir eso. Y una
persona que está en este reino, el reino de Cristo Jesús, tiene
un lenguaje. Tiene un lenguaje de alabanza
y de gratitud, de gracia en el corazón. hacia el Señor Jesucristo. Gracias. Qué diferente, qué diferente
es este canto, es esta alabanza aquí que vemos aquí en Apocalipsis
5. A estas personas, si quieren
ver allá en Mateo capítulo siete, este podríamos decir es el canto
de los religiosos que no conocen al Señor Jesucristo, y se delatan,
no tienes que oírlo mucho tiempo, no tienes que oírlo mucho tiempo,
enseguida notas, esa persona no está hablando el lenguaje
del Reino de los Cielos, esa persona está hablando otro idioma. Noten allá en Mateo capítulo
Muchos me dirán en aquel, versículo 22, muchos me dirán aquel día,
Señor, Señor. Bueno, parece que están reconociendo
que Él es el Señor. ¿Sí? Todos van a reconocer que
Él es el Señor. Pero noten allá cuál es su canto
de ello. Nosotros somos dignos. Es lo
que están diciendo. No profetizamos en tu nombre.
Nos hace dignos eso. Echamos fuera demonios en tu
nombre. Eso nos hace dignos. En tu nombre hicimos muchos milagros. Eso nos hace dignos a nosotros. Ese es el canto de lo que está
en el corazón de una persona que cree que va a ser justificado
delante de Dios por sus propias obras. Nosotros somos dignos. Nosotros hicimos nuestra decisión.
Nosotros fuimos miembros de una iglesia. nosotros dimos nuestros
ofrendas, nosotros, nosotros, nosotros, nosotros es como el
fariseo, te doy gracias Dios que no soy como los otros hombres
qué diferente es este canto y dice el Señor Jesucristo nunca os
conocí apartados de mí hacedores de maldad no en cambio en este
en este texto no aquí en Apocalipsis todos
los que están allá cantan este canto y ese canto que se canta
allá se canta acá nadie debe pensar voy a llegar allá y voy
a prenderme el canto si no lo estás cantando acá no lo vas
a cantar allá es salvo por la gracia cantaban un nuevo cántico
¿por qué se dice nuevo cántico? ¿Por qué es nuevo cántico? Porque
nunca se vuelve viejo. El nuevo pacto. La misericordia
de Dios son nuevas cada mañana. Un nuevo cántico. Yo sé que han
oído radio. Y cuando de repente sale una
canción, una romántica o algo así. Algo que te gusta. Bueno,
no voy a decir cuál género. Pero alguna canción que te gusta.
y lo están tocando en el radio y pasan dos minutos y lo vuelven
a tocar y lo vuelven a tocar y lo arruinan porque ya después
de tantas veces que lo cantan ya se vuelve viejo ¿verdad? como dicen acá los chotenes tanto
que le dan, tanto que le dan, tanto que le dan ya se vuelve
vieja la canción ya por favor se está rayando el disco Uno
se cansa de esa misma canción. Pero el creyente en Cristo Jesús
nunca se cansa de alabar y glorificar al Señor Jesucristo. Es una muy
mala indicación cuando la persona se cansa de adorar al Señor Jesucristo
aquí en la tierra. Esa es la única ocupación allá
en el cielo. Y si te cansas acá, yo sé que
en esta carne es débil, yo sé que nosotros estoy hablando en
la carne nos cansamos tenemos que irnos a la casa porque si
no nos dormimos acá y si yo me tardo mucho empiezo a hacer que
todos se duerman yo sé eso pero esto es por la debilidad de nuestra
carne un día transformados a la imagen del Señor Jesucristo sin
presencia del pecado sin interrupción Tú que conoces al Señor Jesucristo,
qué momentos tan preciosos cuando sientes el amor, sientes el abrazo
del Señor Jesucristo, sientes la presencia del Señor Jesucristo,
y al instante se va. Se va porque viene un pensamiento, viene un pensamiento que te interrumpe,
que separa ese momento, ¿verdad? Puedes estar leyendo, puedes
estar orando, leyendo la Biblia, y que gozo, y viene un pensamiento,
y ya se fue. En la gloria no hay eso. En la
gloria no hay eso. No hay pecado. No hay interrupción. Es gozo perpetuo, continuo. No podemos imaginar eso, ¿verdad?
No podemos imaginar eso. Dice, digno eres de tomar un
nuevo cántico porque nunca se vuelve abierto. Digno. Digno
eres de tomar el libro y de abrir sus sellos y la razón por la
cual él es digno porque tú fuiste inmolado. Y con tu sangre nos
has redimido. Para Dios de todo linaje, pueblo,
lengua, pueblo y nación. El Señor Jesucristo tiene su
pueblo entre todos los hombres. Recuerden, Él no murió por toda
la humanidad. Él murió por todos los de su
pueblo, de todo pueblo, linaje, lengua y nación. No es una redención
universal. Es decir, Cristo no murió para
hacer una posibilidad de salvación. No murió para que sea posible
que el hombre sea salvo. Él murió para que sea una certeza
que su pueblo sea salvo, su pueblo escogido. y nos ha hecho por
Su muerte, nos ha hecho para nuestro Dios reyes y sacerdotes,
y reinaremos sobre la tierra. Reinaré, estamos reinando ahora
con el Señor Jesucristo, si pudiéramos nosotros centrar en eso, ¿verdad? Así estamos nosotros ahora mismo
sentados con el Señor Jesucristo allá en la gloria. Si tú crees
en el Señor Jesucristo, Estás seguro que un día vas a estar
allá en su presencia, pero ahora mismo estás reinando con Él.
Es decir, todo es tuyo. Todo es tuyo. La muerte es tuya,
la vida es tuya, todo es tuyo. Si pudiéramos nosotros centrar
en eso, ¿verdad? Y miré y oí la voz de muchos
ángeles alrededor del trono y de los seres vivientes. Aquí los
ángeles entran en esta alabanza. ¡Qué preciosos los ángeles! A
ellos no pertenece la redención. Ellos no pueden entrar en lo
que es ser hecho a la imagen del Señor Jesucristo. A ellos
fueron creados seres santos. Los ángeles escogidos nunca cayeron
en el pecado. No saben lo que es la misericordia
de Dios. Nunca la han necesitado. Tú, pecador redimido por la sangre
del Señor Jesucristo, tú puedes glorificar a Dios por la misericordia
de Dios. Pero los ángeles están en eso,
los ángeles anhelan mirar la gloria de Dios. ¿Se acuerdan?
Eso está figurado allá en el Antiguo Testamento, los querubines
están mirando el propiciatorio, con sus alas cubriendo el propiciatorio. ¡Qué asombro! que el Creador,
que nuestro Creador haya sido hecho hombre, y que haya venido
a este mundo para dar Su vida en rescate. ¡Qué asombro! ¡Qué
milagro! ¡Qué gracia! Cuanto más nosotros
debiéramos estar asombrados, maravillados de la gracia de
Dios. Pero aquí vemos que los ángeles
entran en esta adoración, y los seres vivientes y los ancianos
Y su número era millones de millones. Vamos a ver aquí en
el libro Apocalipsis que aun cuando habla de pocos números
está hablando de un número que no está definido, que nadie puede
nombrar. Por ejemplo, 144.000. Los 144.000 habla o representa
todo el pueblo de Dios de todo tiempo redimido por el Señor
Jesucristo. No son literalmente 144. Pero está hablando de un número
que Dios conoce. Un número definido que ninguno
puede nombrar. Definido por Dios, Dios los puede
nombrar. Pero es un número exacto, es
decir, nadie me está sorprendiendo a Dios a la última hora que va
a entrar y uf, no sabía, o alguien va a faltar. Es un número exacto. Bueno, aquí me llama la atención
esto. de que cuando habla de todos
los redimidos de todo el tiempo les pone un número 144 mil sé
que es un número figurado pero aquí habla de millones de millones millones de millones es decir
no puede nombrarse el número millones de millones que decían
a gran voz el cordero que fue inmolado es digno de tomar el
poder las riquezas, la sebedía, la fortaleza, la honra y la gloria,
y la alabanza. Y a todo lo creado que está en
el cielo, y sobre la tierra, y debajo de la tierra, y en el
mar, y todas las cosas que en ellos hay, oí decir, al que está
sentado en el trono, y al Cordero, sea la alabanza, la honra y la
gloria y el poder por los siglos de los siglos. van a haber personas que no creyeron
que van a ser forzados. Cuando Él ponga su pie sobre
su cuello, y ellos confiesen para la gloria de Dios el Padre,
tú eres el Señor, tú eres el digno de gobernar. Todo en esta
subida dijeron, no queremos que Él reine sobre nosotros, pero
ahora Él está, van a tener que reconocer que Él es Rey, un momento
antes de que Él los al infierno. Pero ahora está hablando de los
que están allá en el trono ahora. Los que están, el pueblo de Dios
redimido que está alrededor del trono. Vamos a ver esto porque
está ocurriendo esto ahora. Los cuatro seres vivientes decían
amén y la iglesia, los veinticuatro ancianos se postraron sobre sus
rostros y adoraron al que vive por los siglos de los siglos.
¡Qué precioso es esto! El Cordero es digno. Él está desatando estos sellos. Vamos a ver en los siguientes
capítulos estos sellos, el propósito de Dios que está siendo cumplido
ahora. Y vamos a ver que en estos propósitos,
en estos sellos, hay calamidades que pasan. Hay cosas que ocurren
en este mundo que el hombre piensa, pensamos en los terremotos, pensamos
en los tsunamis, pensamos en las torres, de allá de Nueva
York, y los hombres necios preguntan, ¿dónde está Dios? Nuestro Dios
está en los cielos, Él ha hecho todo lo que ha querido, y está
haciendo lo que Él quiere. Y eso no niega, en ninguna manera,
que Él está en control de las cosas. Pero aun cuando todas
las personas, todos estos sellos son desde el propósito de Dios
es cumplido, el pueblo de Dios está sellado, no es dañado. Eso nos trae consuelo. Que el
Señor bendiga su palabra.
Cody Groover
About Cody Groover
Cody Groover was a missionary to the Yucatan Peninsula, Mexico. The Lord called him home November 17, 2016.

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Joshua

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