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Cody Groover

La gracia de Dios en el creyente

Cody Groover • November, 13 2013 • Video & Audio
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Cody Groover
Cody Groover • November, 13 2013

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La semana pasada vimos que el creyente ha de tener la
mira, como está muerto a este mundo, como murió con Cristo,
ha de tener la mira puesta en las cosas de arriba donde está
Cristo. donde está él sentado a la diestra de Dios. Poner la
mira en él. Poner la mira en las cosas de
arriba. El Señor Jesucristo en la lectura que acabamos de leer,
buscaba primero el reino de Dios y su justicia, y todas estas
cosas serán añadidas. Bueno, luego vimos que el creyente
ha de hacer mortificar en él el hombre natural. las pasiones
y los deseos terrenales, esto lo vimos en el versículo cinco,
hasta el versículo nueve, y luego en el versículo diez, revestido
de nuevo. El creyente tiene la nueva naturaleza,
esa nueva naturaleza, lo que es nacido de Dios. y ha de cultivar,
ha de cultivar las cosas, o sea, ha de alimentar a esa nueva criatura. ¿Cómo vamos creciendo en el conocimiento
y la gracia del Señor? Comiendo de Su Palabra. La fe
no solamente viene por el oír, sino también crece por oír la
Palabra, por medicar en Su Palabra. y aquí nos dice en esta parte
que la palabra de Dios more en abundancia en vosotros, y vamos
a ver esto en un momento. Bueno, vimos el apóstol Pablo
entonces nos exhorta a despojarnos o hacer mortificar al viejo hombre
y sus obras. La conducta del creyente y el
carácter del creyente están completamente en oposición a la conducta y
el carácter del viejo hombre. Nos dice la conducta y el carácter
del viejo hombre son estas cosas, ira, enojo, malicia, blasfemia,
palabras deshonestas de vuestra boca, mentiras. Esos son el carácter,
esa es la conducta del hombre viejo. Ahora, en estos versículos
que tenemos aquí, el apóstol Pablo habla de la conducta y
el carácter de ese nuevo hombre, las obras de ese nuevo hombre,
o sea que es el fruto del Espíritu Santo que está morando en el
creyente que produce estas obras. Entonces dice aquí, vestíos pues,
versículo 12 dice, vestíos pues, como escogidos de Dios santo
y amado. Esta es la condición, el creyente
ha sido escogido por Dios, ha sido elegido por Dios en la eternidad,
es hecho santo en el Señor Jesucristo, en la muerte del Señor Jesucristo,
sus pecados han sido quitados y ha puesto a la cuenta de cada
uno que cree en Él, Sus hijos, esa justicia nos ha hecho santos,
nos ha santificado, y somos amados. Eso es lo que el creyente es
en Cristo Jesús. Pero no es suficiente simplemente
que dejemos de hacer malas obras en lo exterior. Notamos allá
en los versículos anteriores hay las obras malas en el exterior
que todos pueden ver, los cuales son la fornicación, impureza, pasiones
desordenadas, malos deseos, avaricia, cosas por las cuales la ira de
Dios viene sobre los hijos de desobediencia, cosas externas el creyente ha de mortificar
estas cosas eternas y las cosas internas, las que nadie más puede
ver. Pero no solamente es mortificar esto, también debemos aprender
a ser el bien, aprender a ser el bien, vivir como nuevas criaturas
en Cristo Jesús. Eso es lo que significa esa palabra
vestíos. Ponte. En otras palabras, hay
una conexión inseparable entre ser Hijo de Dios y actuar como
Hijo de Dios. Nuestro comportamiento, nuestro
testimonio es importante. Es importante. Vean lo que dice
2 Corintios. 2 Corintios capítulo 5. Versículo 16, dice, De modo que
nosotros de aquí en adelante nadie conocemos según la carne,
y aun si a Cristo conocimos según la carne, ya no lo conocemos
así. De modo que si alguno está en Cristo Jesús, nueva criatura
es. Las cosas viejas pasaron y aquí
todas son hechas nuevas. Es una nueva criatura y tiene
pensamientos como nueva criatura. Los pensamientos de la nueva
criatura son pensamientos espirituales, como dice allá en Romanos capítulo
8. Ya no vives según los pensamientos
carnales. Y cuando dice la palabra, está
claro que el creyente tiene que luchar contra esto toda su vida,
mientras está aquí en la tierra. Pero no es el, aquí voy a usar
una palabra que, bueno, no sé si estoy usando la palabra correcta,
pero no es el, no es la corriente de la vida del creyente. No es la corriente, no es como
el creyente vive, no está en ello. Por ejemplo, hay un río el río, bueno voy a hablar del río que
conozco, el río Mississippi en los Estados Unidos, que nace
allá en el norte de los Estados Unidos y desemboca en el Golfo
de México, allá por donde está Nueva Orleans. Alabama, movió a Alabama por
Nueva Orleans, ahí desemboca ese río. todos los Estados Unidos lo cruza
pero si una, entonces la palabra que estoy utilizando, la corriente
de ese río es de norte a sur esa es su dirección, esa es,
ahí va pero si uno toma una sección de ese río puede ver que hay
vueltas en ese río de repente el agua está corriendo de este
a oeste y de repente el agua está corriendo de oeste a este
y de repente está corriendo de sur a norte pero todo el tiempo
está avanzando hacia el Golfo de México esa es su dirección,
esa es su, podríamos decir, inclinación siempre va hacia allá, hacia
el Golfo entonces la vida del creyente siempre es hacia lo
espiritual, donde el creyente cae, el justo cae siete veces,
dice el Libro de Salmos, continuamente, pero siempre es levantado, siempre
sigue viniendo al Señor Jesucristo. Versículo 9 de Romanos 8 dice, Mas vosotros no vivís según la
carne, sino según el Espíritu. si es que el Espíritu de Dios
mora en vosotros. Esto es un hecho. Esto es un
hecho. Ustedes no viven según la carne,
sino según o conforme o siguiendo la dirección del Espíritu Santo.
Es lo que significa según. Siguiendo la dirección, el gobierno del Espíritu Santo.
Según el Espíritu Santo. Voy a tomar la oportunidad de
hablar de... Estoy traduciendo un libro que
me está llevando mucho tiempo, pero espero sacarlo pronto. La
vida del creyente. La vida del creyente está gobernada
por el Espíritu de Cristo que vive, que mora en Él, y la fe en el Señor Jesucristo.
La fe que obra por amor. si alguno no tiene el Espíritu
de Cristo, como si el Espíritu de Cristo no fuera suficiente
para corregir a los suyos. El Espíritu Santo que está en
el ser del creyente y la Palabra de Dios es lo que corrige al
creyente en su camino, lo encamina, sigue viniendo a Cristo Jesús.
Vosotros no vivís según la carne, sino según el Espíritu. Si es
que el Espíritu de Dios muere en vosotros, y si alguno no tiene
el Espíritu de Cristo, es que no es de él. No ha nacido de
Dios. Y porque no ha nacido de Dios,
entonces, como dice la Palabra de Dios, el incrédulo no está
sujeto a la Palabra de Dios y tampoco puede. No puede. nos dice allá en 1 de Juan 1
de Juan capítulo 4 estamos hablando de una nueva
criatura vestidos de esta nueva criatura amados esta es la condición
el creyente es amado aquí está enseñándonos el Espíritu Santo
amarnos amémonos porque eres amado. Amémonos unos a otros
porque el amor es de Dios. Todo aquel que ama es nacido
de Dios y conoce a Dios. Versículo 8. El que no ama no
ha conocido a Dios porque Dios es amor. Y aquí en versículo
20 todos conocemos este. Si alguno dice yo amo a Dios
y aborrece a su hermano, es mentiroso porque el que no ama a su hermano
a quien ha visto como puede amar a Dios a quien no ha visto entonces
es una nueva criatura y una persona yo o cualquier persona hacemos
bien en considerar si no tengo el Espíritu Santo gobernando
en mi vida entonces no soy de él tengo razón de preguntar Si
el Espíritu Santo no gobierna en la vida de una persona, tiene
razón. Si no hay este gobierno, si no
hay estos frutos, amor, gozo, paz, paciencia, entonces hace
bien a una persona en cuestionar o hacer preguntas. ¿Conozco a
Dios? ¿Hay evidencia? Hay evidencia. Todo eso según el crecimiento
que Dios da. Porque una persona, no sé si
ustedes, pero yo cuando era niño yo quería ser basquetbolista. Y no había yo leído ya en Mateo
capítulo 6, quien por mucho que se aflane puede añadir un codo
de estatura a su estatura. pero yo quería ser alto, yo quería
jugar basquetbol, perdón, yo quería ser basquetbolista, pero
no soy, no soy. Una persona tiene estas características. Ay, eso me fue porque dije eso. Voy a regresar a mi texto. Vestidos
pues, como escogido de Dios Santo, llamados de entrañable misericordia. Entonces, aquí nos va a decir
estas gracias, estas gracias que están presentes en el creyente. Nos dice primeramente, y eso
creo que es el título que voy a hacer, la gracia de Dios en
el creyente, es el título, la gracia de Dios en el creyente. como escogido de Dios santos
y amados de entrañable misericordia." Entrañable misericordia. Esa
entrañable misericordia es ese sentimiento lastimero interior
en el corazón de la sensibilidad, sensibilidad de las necesidades
de otras personas. Sensibilidad, misericordia. Sensibilidad
por la necesidad, por la enfermedad de otras personas. Vestidos de
entrañable misericordia. Ten misericordia de mí. Ten misericordia
de mí. Yo soy un pecador. Y yo he de
tener misericordia con mis hermanos. Porque ellos también son pecadores.
Todos somos pecadores. He de tener misericordia con
cada uno de ustedes, y ustedes van a tener misericordia, vestidos
de esta entrañable misericordia. En otro lugar dice, soportando
la carga, soportando el peso de otros, soportando, llevando
la carga los unos de los otros, y es esta carga que yo tengo,
que es la misma carga que tú tienes. En la carga que yo tengo
y la carga que tú tienes es el pecado que nos asedia. Estamos
en una carrera y estamos llevando este pecado que nos asedia. Y el más grande de estos es incredulidad. Y en particular creo que de él
está hablando, de ese pecado, de incredulidad. Pero yo tengo
esta carga y tú tienes esta carga. Sé misericordioso. no solamente vestidos de entrañable
misericordia, que es ese sentimiento interno hacia el otro, compasión,
compasión los unos por los otros, ser compasivo, sino también de
benignidad, vestidos de benignidad, entonces la misericordia, entrañable
misericordia es ese sentimiento de piedad, de tener misericordia. Entrañable misericordia es tener
esta empatizar con otros. Pero la benignidad entonces es
exteriorizarlo, es externarlo, ser bueno. vestidos de bondad,
o tener compasión a los demás. O sea, no solamente sentirlo
por dentro, pero muéstralo con acciones hacia afuera en el exterior. Expréselo con palabras. Expréselo con palabras. Si el
hermano está caído, si el hermano está caído por algún pecado,
no calles. dejándolo allá en el hueco. Muestra bondad para
él. Entra allá al hueco con él. Sabes
de qué estás sufriendo. Sabes qué estás sufriendo. Con
palabras expresa, animándolo. Animándolo. Si alguno es sorprendido
en una falta, dice allá en Efesios Hermanos, si alguno fuere sorprendido,
en alguna falta, vosotros que sois espirituales, restauradle,
con espíritu de mansidumbre, considerándote a ti mismo, no
sea que tú también seas tentado. Anímalo. Muestra, sé bondadoso
con esa persona. Sé bondadoso en tus palabras,
en tu conducta y en tus acciones. Si una persona está sufriendo
enfermedad en el cuerpo físico, no solamente dile, espero que
te vaya bien en lo que puedas ayudar, hazlo. Haz el bien que
puedas. Acciones de bondad. Visita las
personas enfermas cuando tengas oportunidad. Lo que esté a tu
alcance de hacer, hazlo. Vestidos, pues, como escogidos
de Dios santos y amados de entrañable misericordia, vestidos de benignidad
o bondad, vestidos, estas son características del hombre interior,
vestidos de humildad. Humildad, esto viene o es producido,
la humildad, viene de un verdadero entendimiento de lo que nosotros
somos delante de Dios, de lo que nosotros somos delante de
Dios. Entendemos nuestras faltas, entendemos
nuestras debilidades, entendemos nuestros pecados. entendemos que nosotros somos
pecadores. Si una persona se hincha, es
decir, se jacta, esa persona está pensando, pues, yo no tengo,
yo no sufro el mismo mal, soy un poco mejor que tú. Pero la
humildad nos enseña, la humildad es una de estas características
del nuevo hombre que nos enseña a pensar correctamente de nosotros
que el apóstol Pablo, como dijo el apóstol Pablo, Cristo Jesús
vino a salvar a los pecadores de los cuales yo soy el primero. Debemos entender también que
nosotros, como dice allá en 1 Corintios, 1 Corintios capítulo 4, que nosotros
tenemos y somos lo que somos, únicamente por la gracia de Dios.
Vestidos de humildad, Sabemos que lo que somos, lo somos por
la gracia de Dios, y lo que tenemos, lo tenemos por la gracia de Dios,
entonces no tenemos de qué jactarnos, dice 1 Corintios 4, 7. Porque ¿quién te distingue o
quién hace la diferencia? ¿O qué tienes que no hayas recibido?
Y si lo recibiste, ¿por qué te glorías como si no lo hubieras
recibido? Entonces, vestidos de humildad, reconociendo que
todo lo que somos es por la gracia de Dios, se lo debemos a la gracia
de Dios. El creyente más santo, conforme
más, si pudiera yo hablar de esa manera, creyente más cercano
al Señor Jesucristo, ese es la persona que está más consciente
de su pecaminosidad. Mientras más buenos pensamos
que somos, estamos más lejos de Cristo. Pero mientras más
sepamos nuestra condición delante de Dios, entonces más cerca estamos
de Dios. Vestidos de humildad, humildad. Ahora, otra de estas características
dice vestidos de humildad, vestidos de mansedumbre, mansedumbre,
lo contrario a la arrogancia o el orgullo. La mansedumbre
destruye los celos, las iras, las contiendas. La mansedumbre
destruye todo eso. Ven lo que dice el Primero de
Pedro. Primero de Pedro capítulo tres. Así mismo vosotras, mujeres,
estáis sujetas a vuestros maridos, para que también los que no crean
a la palabra sean ganados sin palabra por la conducta de sus
esposas, considerando vuestra conducta casta y respetuosa. Vuestro atavío no sea en el extremo
de peinados ostentosos, de adornos de oro y de vestidos sino el
interno, el vestido interno, el del corazón, en el incorruptible
ornato de un espíritu aflable, apacible, que es de grande estima
delante del Señor." Grande estima del Señor. Es de vestidura en
el corazón de un espíritu afable, apacible. Un espíritu de mansedumbre lleva
paciencia, vestidos de paciencia. Cuando una persona es paciente,
no necesita o no siente la necesidad de desquitarse por todo mal que
le pasa, sino que espera que el Señor revele cuál es su voluntad
en ello. una persona paciente. Las pruebas
producen paciencia. Y cuando una persona es impaciente
quiere resolver todo ahora, ¿verdad? Quiere todo y lo quiere ahora.
Noten allá dice, vestidos pues como escogidos de Dios santos
y amados de entrañable misericordia, de veninidad, de humildad, de
mansedumbre, de paciencia, soportandos unos a otros. esto es una vestimenta
soportando los unos a los otros en otras palabras ustedes tienen que soportarme
a mí y yo tengo que soportarles a ustedes es fuerte esa palabra
verdad cuando no, ¿qué dices cuando no puedes estar junto?
No lo soporto, no lo soporto. Bueno, está diciendo soporta
a tu hermano, soporta a tu hermano, soporta a tu hermano en Cristo
Jesús. En la carne tenemos malentendidos, tiempos desagradables, sufrimos
injusticias, sufrimos injusticia. Hay veces una persona, tal vez
una persona entra y, vamos, no te voy a hablar de injusticia,
pero vamos a hablar de un malentendido. Va un hermano allá por el centro
y ahí está otro hermano y el hermano le saluda y no le regresa
el saludo. Sopórtalo. Tal vez ni siquiera
te vio. Tal vez ni siquiera te vio. No
sabes qué está pasando. Sopórtalo. No pienses, oh voy
a vengarme de ese hermano. Voy a vengarme de ese hermano.
Lo que debemos hacer entonces en nuestra actitud en estas cosas
es soportarnos y ser pacientes, o sea, perdonar. Soportandos
unos a otros, perdonandos unos a otros. Estamos hablando de
vestirse del nuevo hombre. El nuevo hombre es una persona
que soporta las, podremos decir, males entendidos,
no se venga, no se jacta. Estamos hablando de 1 Corintios
13, la definición del amor, no piensa lo malo, no se goza de
la injusticia, soportándose, ser paciente, Es decir, cuando
dice soportarnos, hemos de controlar nuestras emociones. No buscando nuestro derecho. Eso es soportarnos. Violó mi
derecho. Yo tengo derecho de esto y él
violó mi derecho. Bueno, se comió el último pan
o algo así. convivencia se comió el último
pan y el hermano quería ese pan soportalo tiene mas hambre que
tu soportalo Dios en su tiempo va a revelar
todas las cosas Dios en su tiempo va a trabajar en ese hermano
asi como esta trabajando en mi Así como el Señor está trabajando
en ese hermano, también va a trabajar en mí. Y por cierto, está trabajando
en mí en ese momento también. Que seamos más como el Señor
Jesucristo. Porque dice aquí este versículo,
si te parece mucho soportar a tu hermano, noten allá dice ese
versículo, como Cristo, como Cristo hizo. como Cristo. ¡Qué bueno que todas las veces
que nosotros le faltamos al Señor Jesucristo, no nos pega con un
bate de béisbol! ¿Verdad? Y no se venga de su
derecho. Él soporta. Él está enseñando
a su pueblo, como Cristo nos perdonó a nosotros, así hemos
de perdonar nosotros también a nuestros hermanos. Cuando dice
que perdonar, debemos perdonar como Cristo perdonó. Ese es el
nuevo hombre. El viejo hombre dice de esta
manera, bueno te perdono pero no lo voy a olvidar. Te lo perdono pero aquí está
la marca. ya es una falta dos faltas ya son tres veces y cuando
esa persona hace eso dice ¿te acuerdas? en este año, este mes
hiciste esto en este otro año, este mes hiciste lo otro y te
saca la lista te saca la lista y va leyendo todas las faltas
que le hiciste el creyente no ha de perdonar de esa manera
el creyente ha de perdonar como Cristo nos perdonó a nosotros
olvidar el asunto, olvidar el asunto. Nuestros pecados no son
traídos a nuestra memoria. Dice allá en Hebreos, capítulo 10, versículo 16, dice, Este es el
pacto que haré con ellos después de aquellos días. Dice el Señor,
pondré mis leyes en sus corazones y en sus mentes las escribiré.
Y añade, nunca más me acordaré de sus pecados y transgresiones. Él no se acuerda, no trae a la
mente, no trae a la memoria. Así hemos entonces nosotros de
tratar a nuestros hermanos, así como Cristo nos trata a nosotros. Él nos soporta y es paciente
con nosotros y Él nos perdona a nosotros, ¿cuántos pecados? Dijo el apóstol Pedro, ¿cuántas
veces debo perdonar a mi hermano? El Señor Jesucristo le dijo,
setenta, o sea, hasta siete veces, pensó. Pedro, estoy siendo muy
generoso. Siete veces. Eso es muy generoso. El Señor Jesucristo le dijo,
hasta setenta veces siete. Que eso es para significar cuántas
veces ven a tu hermano pidiéndote perdón. ha de perdonarle de todo
corazón. Lo que dijo, leímos allá en Mateo
capítulo 6, si no perdones las faltas de los hombres, tú tampoco
tienes perdón. No estás manifestando esta característica
que tiene este hombre nuevo, esta nueva criatura. Y luego nos dice allá versículo
14, y sobre todas las cosas, vestidos de amor. vestidos de
amor. Este es el vínculo perfecto. El vínculo que une todo en armonía. Es decir, la persona ha de mostrar
este amor. El amor, como dije, es el que
ha nacido de Dios, ama. Ha sido engendrado de Dios, ama.
Dios ama también al que ha sido engendrado por Él. Somos enseñados
a amar. Somos enseñados por Dios. Vístete
de amor. Vístete de amor. Este es el vínculo perfecto.
Mateo capítulo 22. Mateo capítulo 22. Versículo 36 dice, es un hombre, un intérprete de la
ley, dice versículo 35, preguntó tentando al Señor Jesucristo,
dijo, maestro, ¿cuál es el gran mandamiento en la ley? Jesús
le dijo, amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón y con toda
tu alma y con toda tu mente. Ese es el primer y gran mandamiento. Y el segundo es semejante, amarás
a tu prójimo como a ti mismo. De estos dos mandamientos depende
toda la ley y los profetas. De este mandamiento. Amor. En
el amor es cumplido la ley. Vean lo que dice el 1 Corintios.
1 Corintios 13. Estoy leyendo en Romanos 13,
10, no lo busquen, pero dice, el amor no hace mal al prójimo,
así que el cumplimiento de la ley es el amor. En 1 Corintios
capítulo 13, versículo 1 al 3 dice, si yo hablase en lenguas humanas
y angélicas y no tengo amor, vengo a ser como metal que resuena
o símbolo que retiñe. Y si tuviera profecía y entendiese
todos los misterios y toda ciencia, y si tuviera toda fe, de tal
manera que trasladase los montes, y no tengo amor, nada sólo. Y
si repartiese todos mis bienes para dar de comer a los pobres,
y si entregase mi cuerpo para ser quemado, y no tengo amor,
de nada me sirve. Y ahora permanece la fe, la esperanza
y el amor a estos tres, pero el mayor de ellos es el amor. El vínculo que une todas estas
cosas. Si dice vestidos de amor, Colosenses
capítulo 3, otra vez. ¿Qué es el vínculo perfecto?
En otras palabras, lo que nos va a unir es el amor. El conocimiento envanece, dice
el apóstol, el amor edifica. El conocimiento envanece, una
persona puede tener mucho conocimiento y hincharse mucho, pero el amor
es lo que nos va a mantener unos. Uno puede tener programas, uno
puede tener actividad, uno puede tener mucho celo en las cosas
del Señor, pero eso no va a promover la unidad. Y una persona puede
tener mucha moralidad, puede haber mucha moralidad, pero eso
no promueve tampoco la unidad. Lo que promueve la unidad, lo
que nos une a Cristo, es el amor a Cristo y el amor al uno al
otro. Ahora nos dice versículo 15,
y la paz de Dios, la paz de Dios gobierne, la paz de Dios gobierno,
la paz que viene por medio del Señor Jesucristo. Sabemos que
la paz que tenemos la viene por medio del sacrificio del Señor
Jesucristo. Justificados pues, justificados
pues por la fe tenemos paz para con Dios, nos dice Romanos capítulo
5. Justificados pues por la fe tenemos paz con Dios. Viene la
fe, viene la paz por medio del Señor Jesucristo. y la paz viene
de Cristo. Él nos trae la paz. Él nos trajo
la paz. Y nos dice aquí entonces que
la paz de Dios gobierne. Estamos hablando de vestirnos
de este nuevo hombre. La paz de Dios gobierne, realmente
gobierne en nuestros corazones. Cuando la paz de Dios gobierna,
entonces no va a haber estos conflictos, pleitos, contiendas. La paz de Dios gobierne. Recuerden
de dónde vienen estos pleitos, estos celos, estas iras, estas
contiendas. Dijo el apóstol Pablo, no sois
carnales, no están actuando como hombres carnales, pero donde
está la paz gobernando en el corazón de una persona. Fuimos
llamados a vivir en paz. vean lo que dice 1 Corintios
capítulo 7 somos llamados a vivir en paz el Dios de toda paz de
la paz en 1 Corintios capítulo 7 versículo 15 pero si el incrédulo se separa
no está el hermano o la hermana sujeto a servidumbre en semejante
caso sino que a paz nos llamó Dios, a paz. Entonces, dice allá, que la paz
de Dios gobierne vuestros corazones, a la que así mismo fuisteis llamados
en un solo cuerpo, y sed agradecidos. Entonces, vemos todas estas características
de este nuevo hombre. Vemos allá que está vestido de
entrañable misericordia, de benignidad, de humildad, de mansedumbre,
de paciencia, soportando los unos a los otros, perdonando
los unos a los otros, vestido de amor, y la paz gobierna en
su corazón, y es agradecido. Ven allá esta palabra en el versículo
quince, agradecidos. En otras palabras, nosotros fuimos
llamados a paz y debemos agradecer esto. Hemos sido llamados al
reino de Dios y recibimos este reino, seamos agradecidos. Vean lo que dice Hebreos capítulo
12. Versículo 28 dice, Así que recibiendo
Nosotros, un reino inconmovible, tengamos gratitud. Tengamos gratitud,
y mediante ella, o en esta gratitud, sirvamos a Dios, agradándole
con temor y reverencia. En esta gratitud. Porque Él,
esa es la motivación de servir en gratitud, en amor. La gratitud. Ahora, seamos agradecidos. Ahora, donde está el amor, la
paz y la gracia de Dios, gracias a Dios, y si una persona no está
agradecida, no conoce a Dios, no tiene, no está agradecido
de lo que Dios ha hecho. Bueno, versículo 16, voy a terminar. y la Palabra de Cristo more en
abundancia en vosotros." El creyente es exhortado a vestirse
de estas gracias y la Palabra de Cristo more en abundancia
en vosotros. Que la Palabra de Cristo está
hablando de la Biblia. Hemos de escudriñar, estudiar
la Palabra de Dios. Que la Palabra de Dios Cristo,
que es Cristo, mora en abundancia en nosotros, y se nos está exhortando
entonces aquí a estudiar diligentemente la Palabra de Dios, no solamente
para informarnos o para adoctrinarnos, sino que la Palabra de Dios llegue
a morar en nosotros así como un miembro de familia mora en
la casa. que la Palabra de Dios sea amada,
que la Palabra de Dios sea respetada, que la Palabra de Dios sea obedecida,
que la Palabra de Dios sea deleitada, que sea el deleite, que la Palabra
de Dios more en abundancia, dice, en vosotros. El salmista dice
allá en Salmo capítulo uno, que la Palabra de Dios es su deleite. Salmo capítulo uno. Bienaventurado el varón que no
anduvo en concejo de malos, ni estuvo en camino de pecadores,
ni en silla de escarnecedores, se ha sentado. Sino en la palabra
de Dios, la ley de Jehová, está su delicia. Está su delicia. Y en su ley,
o en su palabra, medita de día y de noche. Ese es el bienaventurado. No está diciendo que va a ser
bienaventurado. Es bienaventurado. Es la característica. Bueno,
como dije, no estamos estudiando una sola parte de las Escrituras,
sino todas las Escrituras, y nos dice aquí la razón. Mora en abundancia
enseñándoos y exhortándoos unos a otros con toda sabiduría cantando
con gracia en vuestro corazón al Señor con salmos e himnos
y cánticos espirituales. exhortándolos. La Palabra de
Dios nos exhorta, la Palabra de Dios nos enseña. ¿Qué dijo
el Señor Jesucristo? Mis ovejas oyen mi voz y me siguen. Exhortando y enseñando. Eso nos está dirigiendo, ¿verdad? Alguien dice, bueno, yo no oigo
instrucciones, pues no sé por qué no oyes instrucciones, el
Señor en su Palabra está exhortando, la Palabra de Dios nos está enseñando
quién es el Señor Jesucristo, y el creyente quiere seguir al
Señor Jesucristo, y la Palabra de Dios nos exhorta a seguir
al Señor Jesucristo. La Palabra de Dios more en abundancia
enseñándonos. Nos enseña quién es el Señor
Jesucristo. Nos enseña nuestra condición
y nuestra necesidad. Nos enseña a amarnos los unos
a los otros. Nos enseña a vivir en esta vida,
como dice ya en Tito capítulo dos. Nos enseña la gracia de
Dios que ha aparecido a los hombres. La gracia de Dios se ha manifestado
para salvación a todos los hombres enseñándonos que, renunciando
a la impiedad y los deseos mundanos, vivamos en este siglo sobreanjusta
y piadosamente. Nos enseña esto. Y es lo que
dice la Palabra. Si no la persona no está leyendo
la Palabra de Dios, estudiando la Palabra de Dios, ¿cómo quiere
recibir instrucción de la Palabra de Dios? La Palabra de Cristo mora en
abundancia en nosotros al enseñarnos y exhortarnos unos a otros, o
sea que cada uno de nosotros ha de ser maestro, no solamente el pastor. Cada
uno de nosotros debe poder enseñarnos los unos a los otros, exhortarnos
los unos a los otros, padres de familia a sus hijos, hermanos
a otro hermano, para exhortarnos, animarnos. Mira, hermano, la
Palabra de Dios dice esto aquí. Exhortarnos los unos a los otros. Y luego nos dice allá, en toda
sabiduría, cantando con gracia en vuestros corazones al Señor,
salmos e himnos y cánticos espirituales. Y todo esto es para la gloria
de Dios. vamos a ver la semana que viene
pero cantando con gracia en el corazón siempre que leo esas
palabras cantando con gracia en el corazón me acuerdo de los
hijos de Correa saben que los hijos de Correa
sus padres ellos vieron que sus padres fueran tragados vivos
al infierno cuando en la rebelión en contra de Moisés Dios abrió
la tierra y se tragó todos esos hombres. Pero habían unos hijos
de Coré que no murieron. Estaban allí parados, y aquí
está otro, y los dos son hijos de Coré, y la tierra se abrió,
y se llevó a uno, y no se llevó al otro. ¿Y por qué? La gracia de Dios. que nosotros cantando con gracia
en el corazón significa nosotros no somos mejores que otros, sino
que somos salvos por su gracia únicamente, porque nosotros merecemos
el infierno. Bueno, esto es que el Señor le
bendiga Su Palabra.
Cody Groover
About Cody Groover
Cody Groover was a missionary to the Yucatan Peninsula, Mexico. The Lord called him home November 17, 2016.

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Joshua

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