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Cody Groover

Por poco persuadido pero perdido

Cody Groover • November, 10 2013 • Video & Audio
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Cody Groover • November, 10 2013

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Hechos, capítulo 26. El texto es un versículo, que
ya llegaremos a él en un momento, es el versículo 28, pero quiero
que veamos este esta narración aquí en el versículo 26, capítulo
26, versículo 1, de Hechos. Entonces Agripa dijo a Pablo,
Se te permite hablar por ti mismo. Pablo entonces, extendiendo la
mano, comenzó así su defensa, Me tengo por dichoso, oh rey
Agripa, de que haya de defenderme hoy delante de ti, de todas estas
las cosas que soy acusado por los judíos, mayormente porque
tú conoces todas las costumbres y cuestiones que hay entre los
judíos, por lo cual te ruego que me oigas con paciencia. Mi
vida, pues, desde mi juventud, la cual desde el principio pasé
en mi nación, en Jerusalén, la conocen todos los judíos, los
cuales también saben que yo, desde el principio, si quieren
testificarlo, conforme a la más rigurosa secta de nuestra religión,
viví fariseo. Y ahora, por la esperanza de
la promesa que hizo Dios a nuestros padres, soy llamado a juicio.
Promesa cuyo cumplimiento esperan que hagan de realcanzar nuestras
doce tribus, sirviendo constantemente a Dios de día y noche, por esa
esperanza, oh Rey Agripa, soy acusado por los judíos. ¡Qué!
¿Se juzga entre vosotros cosa increíble que Dios resucite a
los muertos? Yo ciertamente había creído mi
deber hacer muchas cosas contra el nombre de Jesús de Nazaret,
lo cual también hice en Jerusalén. Yo encerré en cárceles a muchos
de los santos habiendo recibido poderes de los principales sacerdotes,
y cuando los mataron, yo di mi voto. Y muchas veces, castigándolos
en todas las sinagogas, los forcé a blasfemar, y enfurecidos sobremanera
contra ellos, los perseguí hasta en las ciudades extranjeras.
Ocupado en esto, iba yo a Damasco con poderes en comisión de los
principales sacerdotes. Cuando a mediodía, oh Rey, yendo
por el camino, vi una luz del cielo que sobrepasaba el resplandor
del sol, la cual me rodeó a mí y a los que iban conmigo. Y habiendo
caído todos nosotros en tierra, oí una voz que me hablaba, y
decía en lengua hebrea, Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues? Dura cosa te es dar cosas contra
el aguijón. Yo entonces dije, ¿Quién eres,
Señor? Y el Señor dijo, Yo soy Jesús
a quien tú persigues. Pero levántate y ponte sobre
tus pies, porque para esto he aparecido a ti, para ponerte
por ministro y testigo de las cosas que has visto y de aquellas
en que me apareceré a ti, librándote de mi pueblo y de
los gentiles a quienes ahora te envío. para que abra sus ojos,
para que se conviertan de las tinieblas a la luz, y de la potestad
de Satanás a Dios, para que reciban por la fe que es en mí perdón
de pecados y herencia entre los santificados. Por lo cual, oh
rey Agripa, no fui rebelde a la visión celestial. sino que anuncié
primeramente a los que estaban en Damasco y Jerusalén y por
toda la tierra de Judea, a los gentiles, que se arrepintiesen
y se convirtiesen a Dios haciendo obras dignas de arrepentimiento.
Por causa de esto los judíos, prendiéndome en el templo, intentaron
matarme. Pero habiendo obtenido auxilio
de Dios, persevero hasta el día de hoy dando testimonio a pequeños
y a grandes, no diciendo nada fuera de las cosas que los profetas
y Moisés dijeron que había de suceder. Que el Cristo había
de padecer y ser el primero de la resurrección de los muertos
para anunciar luz al pueblo y a los gentiles. Diciendo él estas cosas,
en su defensa, Festo, a gran voz, dijo, Estás loco, Pablo. Las muchas letras te vuelven
loco. Mas él dijo, No estoy loco, excelentísimo Festo, sino que
hablo palabras de verdad y de cordura, pues el Rey sabe estas
cosas. Delante de quien también hablo
con toda confianza, porque no pienso que ignora nada de esto,
pues no se ha hecho esto en algún rincón. ¿Crees, oh Rey Agripa,
a los profetas? Yo sé que crees." Entonces Agripa
dijo a Pablo, por poco me persuades a ser cristiano." Y Pablo dijo,
quisiera Dios que por poco o por mucho, no solamente tú sino también
todos los que hoy me oyen, fueseis hechos tales como yo soy, excepto
estas cadenas. Cuando había dicho estas cosas
se levantó el rey, el gobernador, y Berenice, y los que se habían
sentado con ellos, y cuando se retiraron aparte, hablaban entre
sí, diciendo, Ninguna cosa digna de muerte ni de prisión ha hecho
este hombre. Y Agripa dijo a Festo, ¿Podía
este hombre ser puesto en libertad si no hubiera apelado a César? El versículo que quiero que nosotros
consideremos en esta mañana es el versículo 28, donde el rey
Agripa Después de oír el testimonio, la predicación del apóstol Pablo,
nos dice allá en versículo 28, Agripa dijo a Pablo, por poco
me persuades a ser cristiano. Este hombre Agripa era un hombre,
era un rico, era un hombre, era un rey, era muy respetado en
el pueblo, de mucho poder, un hombre de mucho poder, mucha
enseñanza. Y había, Agrippa era un filósofo,
un hombre religioso, y había recibido Agrippa las costumbres
y las enseñanzas de los judíos. Podemos ver allá en Hechos capítulo
26, Hechos 26, versículo 3, donde dice, mayormente porque tú conoces
todas las costumbres y cuestiones que hay entre los judíos, por
lo cual te ruego que me oigas con paciencia. Este Rey Agripa
estaba bien enterado, no solamente de las costumbres, él estaba
enterado de la religión de los judíos. Él estaba enterado de
las Escrituras. Y había expresado, este Rey Agripa,
había expresado su fe en lo que decían las Escrituras del Antiguo
Testamento. Es decir, él profesó que creía. Pero, además de todo esto, ahora,
Rey Agripa tuvo este privilegio de oír el Evangelio. Había oído
la Palabra de Dios. Había tenido, tenía estudios. Podríamos decir un hombre privilegiado,
un hombre privilegiado. Pero ahora, además de todo esto,
él tuvo el privilegio de oír el Evangelio predicado de un
testigo, predicado de un testigo de nadie menos que del apóstol
Pablo. Cuando Pablo le predicó el Evangelio,
nosotros sabemos qué Evangelio predicó Pablo. Pablo predicó
a Cristo Jesús y a este crucificado. Pablo testificó de la persona
y de la obra del Señor Jesucristo. Y Pablo claramente expuso delante
de este hombre, el Rey Agripa, y es lo que siempre queremos,
es exponer claramente el camino de la vida. Exponer claramente
a Cristo Jesús y a este Crucificado. Y es lo que Pablo hizo. Él claramente
expuso en la Palabra, en las Escrituras, y por su propio testimonio,
¿cuál era la razón que él estaba allá? Simplemente por predicar
lo que los profetas en el Antiguo Testamento habían dicho que iba
a suceder, que Cristo iba a resucitar de los muertos. Está en las Escrituras,
no estoy diciendo una cosa por mi propia cuenta, está diciendo
el apóstol Pablo. Esto es lo que Dios ha dicho.
Esto es lo que yo sé porque yo lo conozco, yo lo he visto resucitado. Habló de él, habló del Señor
Jesucristo. Pero Agripa, en Hechos capítulo
26, Agripa en versículo 28 dice, por poco me persuades a ser cristiano. habiendo tenido esta persuasión,
habiendo sido claramente las Escrituras declaradas, él dijo,
todavía no, todavía no. Hay un tiempo en cuando la persona
oye la Palabra de Dios, y debemos entender que el llamamiento
en las Escrituras, hay un llamamiento general que suena en los oídos
de todas las personas, todas las personas que lo oyen, y Agrippa
oyó este llamamiento. Agrippa oyó este llamamiento
claramente, claramente. Él dijo, por poco me persuades
a ser cristiano. Pero gracias sean dadas a Dios
por el llamamiento eficaz, el llamamiento irresistible. El
don de Dios. la fe que Dios da. Hay una fe
que el hombre puede tener porque los argumentos, los argumentos
en la Palabra de Dios, es decir, lo que Dios dice no se puede
negar. Lo que Dios dice en Su Palabra
es verdad, no se puede negar. Pero el hombre todavía lo rechaza.
Un hombre natural sin ese don de Dios todavía lo rechaza. y
es lo que hizo Agrippa en la hora de la confrontación, en
la hora de la salvación, hoy es el día de salvación, no mañana,
no deja que yo lo piense, cuando viene la predicación y Cristo
es presentado claramente, dice, no endurezcas tu corazón,
crea en el Señor Jesucristo. Es decir, al momento de oír el
Evangelio, la persona que Dios le da la fe, inmediatamente se
extiende, inmediatamente viene a Cristo Jesús, inmediatamente
se arrepiente. Cuando Dios, cuando la obra es
de Dios, no está esperando que el pastor haga una invitación
a que pasen al frente. Esas cosas no sirven para nada.
Sólo dan falsa esperanza a las personas que lo hacen. falsa
esperanza a las personas que lo hacen. Hoy es el día de salvación,
y hoy he de venir al Señor Jesucristo. Hoy tú has de venir al Señor
Jesucristo. Estoy hablando a personas que
han venido al Señor Jesucristo, y que están viniendo al Señor
Jesucristo, así como las personas que nunca han venido a Cristo.
Hoy hay que venir a Cristo Jesús. según el propio testimonio de
este hombre dijo casi estoy persuadido pero recuerden estar casi persuadido
es estar completamente perdido hay un himno que está en el himnario
y nunca lo cantamos te sientes casi resuelto casi resuelto ya
eso no sirve para nada no sirve para nada entonces Agrippa debe servir
como ejemplo a cada persona que oye la Palabra de Dios, de no vacilar en la hora de oírle,
cuando oye su voz, ven. Cuando oye su voz, ven. Hoy es
el día aceptable. Noten allá lo que dice en 2 Corintios
capítulo 6. Si una persona está convencido
Si una persona es convencida, y en un momento quiero decir
esto, bueno, lo voy a decir ahora. El convencimiento, el único convencimiento
eficaz es el convencimiento del Espíritu Santo. Cuando una persona
es convencida por el Espíritu Santo. Cuando venga el Espíritu
Santo, él convencerá de pecado, de juicio y de justicia. Pero
cuando oye una persona ese convencimiento ha de venir inmediatamente. Según
de Corintios capítulo seis, versículo uno dice, Así pues
nosotros, como colaboradores suyos, os exhortamos también
que no recibáis en vano la gracia de Dios. Porque dice, En tiempo
aceptable te he oído, el día de salvación te es socorrido,
e aquí ahora es el tiempo aceptable, e aquí ahora es el día de salvación. Hoy es el día aceptable, ahora
mismo es el momento aceptable. Al oír la palabra del Dios, una
persona no ha de continuar en su camino, no ha de vacilar o
detenerse en su camino, e debe venir inmediatamente. Estar por
poco adentro del reino de los cielos es estar completamente.
¿Se acuerdan las personas que estaban por poco y entraron al
arca? Estaban cerca del arca. Estaban alrededor del arca. Tal vez estuvieron algunos sobre
el arca. Pero no entraron en el arca. Y cuando se cerró la
puerta vino el diluvio y los arrasó con todos. no es conocer
acerca de Cristo, es conocer a Cristo, es venir a Cristo,
es estar en Cristo. Bueno, viene el día y la persona dice,
bueno mañana, mañana voy a venir al Señor, mañana voy a creer.
Saben, mañana está en el calendario de Satanás. mañana está en el
calendario exacto. Hoy es el día de salvación. Nadie tiene promesa de mañana,
¿verdad? Nadie tiene promesa de mañana.
Bueno, quiero que consideremos tres cosas en este pasaje allá
en Hechos 26, versículo Tres cosas nos dice allá y quiero
que consideremos tres cosas en el versículo 28. Por poco me persuades y luego
a ser cristiano. Por poco me persuades a ser cristiano. Y quiero que lo veamos en el
orden inverso de como está escrito. Quiero que primeramente consideremos
qué es ser un cristiano. que es ser un cristiano. Un cristiano
es un seguidor de Cristo. Venid a mí, dijo el Señor Jesucristo.
Mis ovejas oyen mi voz y me siguen. Un cristiano es un seguidor de
Cristo. Un cristiano es una oveja, la
oveja del Señor Jesucristo que oye la voz del Señor Jesucristo
y sigue al Señor Jesucristo. es ungido, ¿verdad?, el ungido.
Y cuando hablamos de los seguidores de Cristo, entonces, los únicos
que son los seguidores de Cristo son aquellos que han sido nacidos
de Dios, nacidos por el Espíritu Santo. Un seguidor de Cristo
es una persona que ha sido nacido de Dios, Cristo Jesús se ha revelado
a ellos, así como el apóstol Pablo, él era perseguidor de
Cristo, Pero cuando vino el Señor Jesucristo y se reveló, entonces
vino a ser seguidor de Cristo. Pablo nos dice qué es ser cristiano
allá en versículo 18. Para que abras sus ojos. Un cristiano
es una persona que ha, vean los versículos, librándote de tu
pueblo y de los gentiles a quienes ahora te envío para que abras
sus ojos. Un cristiano es una persona que
ha han sido abiertos sus ojos. Es una persona que ha sido enseñado
por Dios. Una persona que ha sido enseñado
en las Escrituras, ha sido enseñado por el Espíritu Santo. Y serán
todos enseñados de Dios. Y todos los que son enseñados
de Dios, ¿qué hacen? Vienen al Señor Jesucristo. Vean
esto en Juan. Juan capítulo 6, versículo 45. Escrito está en los profetas,
y serán todos enseñados por Dios. Enseñados. Sí, es verdad, Dios
utiliza a hombres. Dios utiliza a hombres que Él
envía para predicar. Los hombres que Dios envía predican
la Palabra de Dios. es la manera para determinar
si una persona es enviado por Dios o no, está predicando la
Palabra de Dios. A la ley y al testimonio, dice
Isaías, si no hablan conforme a esta Palabra, es que no les
ha amanecido, no tienen luz, no les ha iluminado Dios. Es
verdad que Dios utiliza hombres, pero la oveja no está siguiendo,
por decir así, a un hombre, está siguiendo a Dios mismo. Está
siguiendo al Señor Jesucristo. Es verdad que nosotros seguimos
a hombres que Dios ha puesto en la iglesia. Conforme ellos
siguen a Cristo, nosotros los seguimos a ellos. Dios ha puesto
maestros, predicadores, evangelistas, y les ha capacitado, les ha dado
la palabra, pero estamos siguiendo a Cristo. Es decir, si yo no
estoy siguiendo a Cristo, si yo no estoy predicando a Cristo,
no me oigan. No me oigan, para nada. Y no
oigas a ningún hombre que no esté predicando la verdad de
Cristo. Serán todos enseñados por Dios. Así que todo aquel que oyó a
Dios, oyó al Padre y aprendió de Él, viene a mí. Y es esto lo que pedimos al Señor,
que Él bendiga Su Palabra, que Él vivifique, que Él dé vida
a aquellas personas que oyen para que lo sigan a Él. Yo no
busco personas que me sigan a mí. ¿Se acuerdan Juan el Bautista?
Los vinieron los personas a Juan el Bautista y estaban tratando
de hacer que él sea celoso porque estaban señalando que mira el
que tú testificaste allá otro lado del Jordán todos están yendo
a él y Juan dijo ustedes no me están haciendo que yo sea celoso
en eso es mi gozo estar cumplido en eso eso es mi propósito que
siguen a Cristo se acuerdan lo que dijo Juan en Segunda Juan
no hay mayor gozo que ver que mis hijos estén andando en la
verdad que estén siguiendo a Cristo. Bueno, una persona, un cristiano
es una persona a quien Dios le ha abierto los ojos. Si es enseñado
por Dios, entonces esa persona tiene la mente de Cristo. Tiene
la mente de Cristo para poder entender las cosas espirituales.
El hombre carnal no lo puede entender. Si es enseñado por
Cristo, Si Dios lo enseñó, entonces esa persona tiene la mente de
Cristo para poder entender las cosas espirituales. El hombre
natural no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios
y no las puede entender. Se han de entender espiritualmente.
Es necesario que Dios dé vida. Entonces un creyente es una persona
a quien Dios le ha dado luz, una persona a quien Dios le ha
enseñado, una persona que tiene la mente de Cristo, enseñado
por el Espíritu Santo. Si ven allá en 1ª de Juan, una persona que es enseñado por
el Espíritu Santo. versículo 20, 1 Juan 2, 20, pero vosotros tenéis
la unción del Santo y conocéis todas las cosas. Ustedes tienen
la unción del Santo. El Espíritu Santo enseña en Juan
capítulo 16, en Juan capítulo 16, cuando venga el Espíritu
Santo, Él los guiará a toda verdad. Entonces un cristiano es una
persona que es enseñado por el Espíritu Santo. Versículo 13
de Juan 16. Cuando venga el Espíritu de verdad, Él los guiará
a toda la verdad, porque no hablará por su propia cuenta, sino que
hablará todo lo que oyere. Dios hará saber las cosas que
han de venir. Entonces, un creyente es una
persona que es enseñado por el Espíritu Santo. Hay un crecimiento
en el conocimiento y la gracia del Señor. Una persona que es
un cristiano es una persona que es enseñado a confiar en Cristo
Jesús, a descansar en Cristo Jesús. Por Él estás completo,
nos dice la Palabra de Dios. No falta nada. de la justificación,
de la santificación, de la redención en Cristo Jesús. Y ha sido enseñado
a confesar, confesar con gratitud, que es por gracia, como dijo
el apóstol Pablo, yo soy lo que soy por la gracia de Dios. Es
un cristiano. Esto otra vez en nuestro texto. para abrabran sus ojos para que
se conviertan de las tinieblas a la luz. Un cristiano es una
persona que confiesa que antes estaba en tinieblas. Antes estaba
en tinieblas. Mi forma anterior de ser o mi
manera de ser era tinieblas. Una persona, Dios traslada del
reino de tinieblas al reino de su Hijo amado. ha sido transformado
por la gracia de Dios, por el poder del Espíritu Santo, han
sido convertidos, trasladados de las tinieblas al reino de
su Hijo amado. Convierten de las tinieblas a
la luz, de la potestad de Satanás a Dios. Hay un arrepentimiento. Un cristiano es una persona que
se ha arrepentido, está arrepentido. Y un cristiano es una persona,
estoy a través del versículo 18 del capítulo 26. Un cristiano es una persona que
ha sido perdonado. Es un pecador, recuerden, es
una persona que ha sido iluminado, es una persona que es enseñado
por Dios, enseñado por el Espíritu Santo. una persona que confiesa
al Señor Jesucristo, confiesa con gratitud que Él es lo que
es por la gracia de Dios, es una persona que ha sido trasladado
del reino de tinieblas al reino de su Hijo Amado, del poter de
Satanás a Dios, y recibe, es una persona que ha recibido el
perdón de pecados, recibe el perdón de pecados y la herencia,
es un heredero de Dios. Sabemos cómo somos perdonados
de nuestros pecados, ¿verdad? Por la sangre del Señor Jesucristo.
Ha sido enseñado eso. Eso es un cristiano. Y esa persona,
ese cristiano, es una persona que tiene una herencia en Cristo
Jesús. Ha sido hecho uno con Cristo
Jesús. Y por tanto somos herederos y coherederos con el Señor Jesucristo. Bueno, eso es lo que es ser un cristiano. Un cristiano. Ahora, ¿por qué
dijo este Festo, perdón, Agripa, por poco me persuades a ser cristiano? La segunda cosa que quiero que
veamos es esta palabra persuadir. ¿Cómo es que Pablo estaba persuadiendo? ¿Y cómo es que nosotros persuadimos
a las personas? Bueno, primeramente usa esta
palabra persuadir porque Pablo no era indiferente a la condición
de las almas de las personas. Pablo no era indiferente a la
condición de las almas. Por tanto, él habló. Habló. Siempre hay un llamado a creer
el Evangelio. ¡Cree el Evangelio! No estamos
diciendo, en otras palabras, Pablo no dijo, Buena gripe, a mí no me interesa si crees o
no crees. ¿No dijo eso? Eso no era la actitud del apóstol
Pablo, sabiendo que muchas personas van a rechazar la palabra de
Dios, sin embargo, él no dijo, bueno, yo sé que no vas a creer,
a mí no me importa si crees o no crees. Eso mostraría una indiferencia
al alma de Agripa. Una indiferencia. Yo sé que no
vas a creer, por tanto, ni te voy a hablar. No. Él no mostró esta indiferencia,
sino que Él habló. Nos dice allá en 1 Corintios,
1 Corintios, el apóstol Pablo dice esto, sabiendo o conociendo
el terror de Dios. Primera Corintios capítulo 5 No es Primera Corintios, debe
ser Segunda Corintios Es Segunda Corintios, perdón,
Segunda Corintios 5 a 11 Conociendo pues el temor del
Señor, persuadimos a los hombres." Es decir, sabemos esto, que las
almas que están escuchando nuestras palabras son almas eternas. Nos
dice ya en versículo 10, porque es necesario que todos
nosotros comparezcamos ante el tribunal de Cristo, para que
cada uno reciba según lo que haya hecho mientras estaba en
el cuerpo, sea bueno o sea malo. Todos vamos a comparecer ante
el tribunal de Cristo. Entonces, no somos indiferentes
a las almas eternas que están delante de nosotros. Tienes una
alma eterna. Es lo más precioso que tienes. Cristo dijo, ¿qué te aprovechas
si ganas todo el mundo y pierdes tu alma? lo más precioso que
tienes es tu alma eterna, y sabiendo que tu alma eterna un día va
a estar delante de la presencia de Dios, para dar cuenta, entonces
persuadimos a los hombres, creen en el Señor Jesucristo, Él es
el Salvador, no hay ninguna otra salvación. Persuadimos a los
hombres, tú eres pecador, tú mereces el infierno, pero Dios
envió a Su a dar su vida. Yo no estoy diciendo Cristo murió
por ti. Yo no sé eso. Yo sé que Cristo murió por pecadores,
y si el Espíritu Santo te convence de que eres pecador, cosa santa. Alguien dijo, este pecador es
una cosa santa. El Espíritu Santo se lo reveló,
porque aunque todos son pecadores, no todos lo saben. Conociendo el temor de Dios o
el terror de Dios, persuadimos a los hombres, pero Dios les manifiesta lo que
somos y espero que también lo sea vuestra conciencia. Y persuadimos
a los hombres con la palabra de Dios. Así ha dicho Dios. Esto es lo que Dios dice. Bueno,
si solamente es mi palabra, bueno, recházala. Mereces ser rechazada. Pero si lo que estoy hablando
es la Palabra de Dios, estamos persuadidos, esto es la Palabra,
es Palabra fidedigna. El cielo y la tierra van a pasar,
pero la Palabra de Dios va a permanecer para siempre. Es firme. Lo que Dios ha dicho es verdad,
y se va a cumplir. Entonces, él persuadía y su argumento
era, así ha dicho Dios. Esta es nuestra arma. Es la espada,
¿verdad? La Palabra de Dios. Esta es nuestra
arma. Así ha dicho Dios. Mientras vayas a testificar y
hables de tu opinión, ¿saben qué? La opinión de uno vale tanto como la opinión
de otro, ¿verdad? Cada uno tiene derecho a su opinión,
dicen. Es verdad, pero no la Palabra
de Dios. Esto es lo que Dios dice en Su
Palabra. Dios ha revelado en Su Palabra
que solamente hay salvación en Cristo Jesús. Dijo el Señor Jesucristo,
yo soy el camino, la verdad y la vida, y nadie viene al Padre
si no es por mí. No por María, no por ninguno
de los santos, no por Moisés, no por Buda, no por Mohammed,
solamente por medio de Cristo Jesús. Y segundo, el apóstol Pablo está
testificando o está persuadiendo aquí a Gripa, está usando su
experiencia personal. Primero, está hablando, está
persuadiendo, esa es su postura, está persuadiendo. Segundo, está
usando la palabra de Dios, que es nuestra arma. Y tercero, no
está hablando de cosas que no ha experimentado Él mismo. Dicen
que no hay experiencia en pellejo ajeno, ¿verdad? Y es verdad.
Él está hablando de lo que Él experimentó. No puedes testificar
de algo que no has visto o algo que no has vivido. Él testificó
de lo que Él vivió. Él testificó cómo Cristo se reveló
a Él y lo que Cristo hizo por Él. Allá en el versículo seis
al versículo 19, no lo vamos a leer nuevamente por el tiempo,
pero él testificó a Agripa cómo Dios se le reveló a él, cómo
él estaba en enemistad en contra de Cristo, y el Señor Jesucristo
se le reveló y lo botó de su caballo, y se le reveló a él,
se le manifestó a él. no podemos hablar de lo que no
sabemos, así como no podemos regresar del lugar donde nunca
hemos ido. Y no solamente esto, el apóstol
Pablo no solamente usó la Palabra de Dios con palabras persuasivas,
es decir, no era indiferente, usó la Palabra de Dios, usó su
testimonio, eso es lo que es ser un testigo, habla de lo que
Cristo hizo por ti. que le dijo el Señor Jesucristo
a este hombre que había sido endemoniado y el Señor Jesucristo
echó esa legión de demonios y dijo, anda regresa a tu pueblo y cuéntale
cuán grandes cosas el Señor ha hecho por ti. Ese es un testigo. Y luego Agripa no solamente le
habló de su experiencia personal, entonces Agripa le habló de hechos
históricos, es decir, usó la experiencia de Agrippa, estas
cosas no eran cosas extrañas, Agrippa. Eran hechos históricos. Agrippa, tú sabes estas cosas. Estas cosas no fueron hechas
en un rincón, no fueron hechas en un secreto. ¿Tú ya leíste
las Escrituras del Antiguo Testamento? ¿Tú ya sabes lo que ellos testificaban? ¿Y tú ya sabes que un hombre
ya nacido Jesús de Nazaret, llamado Jesús de Nazaret, murió en Jerusalén,
fuera de Jerusalén? ¿Y tú ya sabes que Él resucitó
de los muertos? Yo soy testigo. Los apóstoles son testigos. Más
de 500 hermanos lo vieron a una vez. Esos son hechos históricos,
hechos que no se pueden negar. Él vino aquí a este mundo. Este Jesús de Nazaret es nadie
menos que el verbo que fue hecho carne. Esta es la manera de testificar
y de persuadir. La palabra de Dios dice, la palabra
de Dios dice, Hijo nos es dado, niño nos es nacido. ¿Qué significa
esto? Que el Eterno Hijo de Dios, el
Verbo, fue hecho carne. Esa es la Palabra de Dios. El
Verbo fue hecho carne. En esa humanidad, Él vino para
hacer la voluntad de Dios Su Padre. Él vino, como en el rollo
del libro está escrito de Él, a hacer Su voluntad. ¿Y qué voluntad? Él dijo, vine a hacer la obra
de mi Padre. Yo vine a hacer la obra de mi
Padre. Esa obra vine a hacer. ¿Qué era esa obra? De establecer
justicia aquí en la tierra. De poner fin al pecado. Es lo
que dice Daniel, ¿verdad? Cuando venga el Mesías, cuando
venga, Él va a establecer justicia aquí en la tierra como hombre
y Él va a poner fin al pecado. Él quitó el pecado de Su pueblo.
Él, cuando Él murió en la Cruz del Calvario, Él murió como el
Substituto. El Cordero que fue testificado
en el Antiguo Testamento es Él, la Persona, el Señor Jesucristo. Es lo que dice Isaías capítulo
53, mas Él fue llevado como Cordero al Matadero. Él no abrió su boca. Todos los hombres lo despreciaron,
desecharon, está maldecido por Dios, desechado y des... bueno no lo estoy diciendo bien,
eso ahí es capítulo cincuenta y tres. Él murió como sustituto. Él no abrió su boca delante de
Pilato. Él enmudeció. Él enmudeció. delante de Herodes no habló para
nada. Dice allá, versículo 3, Despeciado
y desechado entre los hombres, varón de dolores y experimentado
en quebranto, y como que escondimos de él el rostro, fue menospreciado
y no lo estimamos. Ciertamente llevó él, Cristo,
el Señor Jesús, el que murió allá en la cruz, él llevó nuestras
enfermedades y sufrió nuestros dolores. Y nosotros le tuvimos
por azotado, por herido de Dios y abatido. Mas el herido fue
por nuestras rebeliones y molido por nuestros pecados. El castigo
de nuestra paz fue sobre él, y por su diaga fuimos nosotros. Cuando él resucitó de los muertos,
nosotros fuimos resucitados, su pueblo, juntamente con él. Todos nosotros su pueblo nos
descarriamos, como ovejas, cada cual se apartó por su camino,
mas Jehová cargó en él el pecado de todos nosotros. Es por eso
que Jesús murió. Trataron los hombres de matarlo
muchas veces y no pudieron ponerle mano porque, dice la palabra
de Dios, no había llegado su hora. Pero cuando Él vino a su
hora, Él dijo, Padre, la hora ha llegado. glorifica a tu Hijo
para que también tu Hijo te glorifique a ti. Angustiado él y afligido no abrió
su boca, como cordero fue llevado al matadero, y como oveja delante
de sus trasfiladores se mudeció y no abrió su boca. Por cárcel
y por juicio fue quitado, y su generación, ¿quién la contará?
Porque fue cortado de la tierra de los vivientes, y por la rebelión
mi pueblo fue herido. Se dispuso con los impíos su
sepultura, mas con los ricos fue en su muerte. ¿Se acuerda,
se acuerda, Grimpa, que cuando murió Jesús allá, cuando Pilato
dijo, yo no hallo nada malo en este hombre? ¿Se acuerda que
dos ladrones murieron, uno a cada lado? Es lo que están diciendo
las Escrituras. ¿Se acuerda del sepulcro en donde
fue puesto? de José de Arimatea, un hombre
rico. Ahí está lo que está diciendo.
Nunca hizo mal, ni hubo engaño en su boca. Con todo esto, oh
rey Agripa, Jehová quiso quebrantarlo sujetándolo a paz. Él estaba
haciendo algo por Dios. Él estaba haciendo algo para
que Dios sea justo y el que justifica al que es de la fe de Jesús.
Dios, el pecado que su pueblo tenía que ser quitado. Dios tenía
que ser reconciliado. Jehová quiso quebrantarlo sujetando
el padecimiento. Y dice cuando haya puesto su
vida en expiación por el pecado, verá el linaje. Va a haber fruto,
va a haber un producto de esa muerte. Vivirá por largos días. ¿De qué está hablando esto? Murió.
¿Cómo que va a vivir largos días? Está hablando de su resurrección
para nunca más morir. y la voluntad de Jehová será
en su mano prosperada. Lo que Dios quiso, lo ha hecho. La voluntad de Dios, los que
Él vino a salvar, Él los salvó. Verá el fruto de la aflicción
de su alma y quedará satisfecho, y por su conocimiento justificará
a mis siervos justo a muchos. Y habrá las iniquidades ahí.
Es como Pablo Él está, yo fui a este texto de Isaías, pero
cualquier texto en la Palabra de Dios pues, todo habla de Cristo. Todo habla de Cristo. Él habló
de la encarnación del Señor Jesucristo, le habló de la vida del Señor
Jesucristo, de la muerte del Señor Jesucristo, de la resurrección
del Señor Jesucristo, de la exaltación, Dios le ha puesto le ha dado
nombre que es sobre todo nombre. Ahora él está sentado, ese que
se me apareció a mí en el camino es el Señor de señores, el Rey
de reyes. Yo antes estaba sirviendo a los
hombres, pero ahora estoy sirviendo a Cristo, Él es el Rey. Y luego
el apóstol Pablo en versículo 27, si regresamos a nuestro texto,
el apóstol Estamos hablando de cómo persuadí, cómo estaba persuadiendo
el apóstol Pablo. Ahora nota esto en versículo
27. ¿Crees, oh rey Agripa? Ahí viene la pregunta a ti. ¿Crees, oh rey, crees a los profetas? Yo sé que crees. Es decir, en
tu intelecto, en tu mente estás de acuerdo con lo que estoy diciendo.
Tú sabes que todo lo que estoy diciendo es verdad, es conforme
a la Palabra de Dios. Versículo 28. Entonces Agrippa
dijo a Pablo, por poco me persuades a ser cristiano. Y Pablo dijo,
quisiera Dios que por poco, por mucho, no solamente tú sino también
todos los que hoy me oyen, fuesen hechos tales como yo soy, excepto
estas cadenas. Aquí está el Aquí está la situación. ¿Crees? Estas son las llaves
del cielo. Cree en el Señor Jesucristo y
serás salvo. Pero aquí está el hacha, por decir así, puesto
a la raíz. No crees. No crees. Ahí está el hacha. Está puesto
a la raíz. No crees. La ira de Dios está
sobre ti. la ira de Dios está sobre ti. Ahora, ¿por qué dijo este hombre
a Agripa? Por poco. Por poco. Con todo y que el apóstol Pablo
estaba predicando, y con todo que el apóstol Pablo está predicando,
sabemos que es un hombre enviado por el Espíritu Santo, está predicando
en el poder del Espíritu Santo. Sin embargo, con todo esto no
es el propósito de Dios de dar vida a este hombre, Agripa. Aquí estamos hablando del llamamiento
eficaz. Gracias sean dadas a Dios por
el don de la fe y el don del arrepentimiento. ¿Crees, oh rey
Agripa? Cuando Dios da fe, da también
arrepentimiento. La fe y el arrepentimiento son,
por decir así, dos lados de una moneda y no puedes tener una
moneda con solamente una cara. Tienes que tener dos caras si
tienes una moneda. Y la fe y el arrepentimiento
van acompañados. Este hombre, aunque creía, tenía
esta fe, por decir, de los demonios. ¿Tú crees que Dios es uno? Haces
bien, los demonios también creen y tiemblan. pero creer con la
mente nada más esos hechos históricos sin que sea acompañado con un
corazón contrito, un corazón que se arrepiente hacia Dios,
no salva a nadie. Equivaldría a lo mismo a creer,
por decir así, en, vamos a decir, vamos a creer,
si estuviéramos hablando de un personaje histórico, aquí de
México, dime de un Morelos o Benito Juárez. Podemos nosotros hablar
acerca de estos personajes en la historia, padres de la patria,
y uno puede quedar convencido de
estas cosas, que son así, son verdad. Y una persona puede ser
convencido de estas cosas que son verdad acerca de Cristo Jesús,
pero falta el arrepentimiento hacia Dios. Y sin ese arrepentimiento
esa persona no va a venir al Señor Jesucristo. Aquí había
una, ¿cuál era la razón de que Él dijo por poco? Es que no hay
arrepentimiento hacia Dios. Cuando una persona viene a Cristo
va a tener que dejar su pecado. va a arrepentirse de sus pecados,
va a arrepentirse también de sus obras de justicia, o su supuesta
bondad. Cuando una persona dice, bueno,
yo sé que soy pecador, pero no soy tan malo como ese. Cuando
él dice, no soy tan malo como ese, eso equivale a decir, soy
un poco bueno. Y en esa justicia, o en esa bondad,
se aferra. Pero cuando el hombre entiende
que no tiene nada bueno, desde la cabeza hasta el pie, es pecado. Me arrepiento, dice Job. Ahora me aborrezco a mí mismo.
Arrepentimiento. De tal manera de dejar toda nuestra
religión, toda nuestra tradición, toda nuestra supuesta experiencia,
el apóstol Pablo dijo, yo considero todo eso basura para ganar a
Cristo. Yo vengo a Cristo y olvido el
hecho de que yo era un fariseo, de que yo me sabía la Biblia
de memoria, de que yo era el más celoso en obras. Yo, todo
eso es basura. Yo solamente quiero ser hallado
en Cristo Jesús. No quiero tener ninguna, no confío
en ninguna cosa que yo haya hecho. Este hombre a gripa tenía una
mujer allá junto a él que se llamaba Berenice. Noten allá yo no lo encuentro, pero Berenice
se llama a esta mujer. Esta mujer Berenice estaba sentada
junto al rey Agripa y esta mujer Berenice no era su esposa pero
él estaba teniendo relaciones con ella. Él estaba viviendo en una vida
inmoral de sexualidad y él no quería dejar eso. En otras palabras,
no vale la pena Cristo. Yo amo más a esta mujer, Berenice,
y no la puedo dejar para venir a Cristo. El Señor Jesucristo
dijo, el que ama a padre y madre más que a mí, aun su propia vida
no puede ser mi discípulo. Pero como dije, gracias sean
dadas a Dios por el llamamiento irresistible, el llamamiento
eficaz, que cuando Él llama y Él concede no solamente la fe sino
también el arrepentimiento para venir a Dios, entonces una persona
es persuadido, persuadido por Dios. persuadido en la Palabra,
y esa persona viene a Cristo Jesús y se vuelve cristiano,
seguidor de Cristo. No sea que haya alguno que sea
como Agripa, por poco persuadido, pero completamente perdido. Si
oyes hoy su voz, ven al Señor Jesucristo. Que el
Cody Groover
About Cody Groover
Cody Groover was a missionary to the Yucatan Peninsula, Mexico. The Lord called him home November 17, 2016.

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Joshua

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