Bootstrap
Cody Groover

La carta a la iglesia de Efeso

Revelation 2:1-7
Cody Groover • November, 10 2013 • Video & Audio
0 Comments
Cody Groover
Cody Groover • November, 10 2013
Apocalipsis

Sermon Transcript

Auto-generated transcript • May contain errors

100%
Pido que abran sus Biblias conmigo,
el Libro de Apocalipsis. En esta tarde vamos a ver esta
primera carta que está escrita en el capítulo dos, la carta
a la Iglesia de Éfeso. la Carta de Ingleses de Éfeso.
Pero quiero recordarles algo que hemos estado considerando
en este libro de Apocalipsis. Primero, que es un libro de la
revelación de Jesucristo. Capítulo 1, el primer versículo
nos dice cuál es el propósito de esta carta, de este libro,
es de revelar al Señor Jesucristo. el Señor Jesucristo al revelarse
a Juan dijo, escribe estas cosas que son y han de ser después de estas. Las que son y las que han de
ser después de estas. La iglesia del Señor Jesucristo
aquí en el mundo está contemplado en estos tres primeros capítulos
la iglesia del Señor Jesucristo, Cristo en medio de su iglesia.
Y la primera cosa que vimos en el capítulo uno era la revelación
de Jesucristo, y la segunda cosa era la visión de Jesucristo. Juan vio esa visión de Cristo,
y consideramos que él vio a Cristo y al ver a Cristo, vio también
a la iglesia. Y dijimos, es un error considerar
a la iglesia del Señor Jesucristo sin considerar al Señor Jesucristo
y es un error ver al Señor Jesucristo fuera de su, de estar en la iglesia. Cristo y la iglesia son uno.
Él es la cabeza, la iglesia es su cuerpo. Y vimos también la
semana pasada ¿Cómo es visto el Señor Jesucristo en la Iglesia? Es visto brevemente, quiero mostrarles
aquí en versículo trece, Él está en medio de los candeleros. El Señor Jesucristo está en medio
de los candeleros. Es decir, Él no está ya en la
gloria, desentendido de lo que está pasando aquí en el mundo. El Señor Jesucristo está en Su
iglesia, donde dos o tres están congregados en Su nombre, son
congregados por el Espíritu Santo. El Señor Jesucristo se ha declarado
que Él se va a manifestar en ese lugar. Él está en medio de
los candeleros. Y el candelero es una... consideramos que el candelero
es un... es algo para dar luz. El Señor Jesucristo ha puesto
la luz de Su Evangelio en Su iglesia. Y ha dicho a Su iglesia,
ir y predicar el Evangelio a todo el mundo. Vosotros sois la luz.
la luz de los hombres. Es decir, si van a oír la verdad
de Dios, ¿quién tiene la verdad de Dios sino aquellas personas
a quien Dios se les ha revelado, aquellas personas que están en
la iglesia? Y nos ha encomendado, ha puesto
este tesoro en vasos de barro. Cristo Jesús está en medio de
los candeleros, y Él tiene las siete estrellas en Sus manos,
y esto habla de los ministros que están en la mano del Señor
Jesucristo. Vimos que está vestido con una
ropa, ropa real. Él es visto en Su iglesia, dondequiera
que está Su iglesia, Él es visto como el Rey, el que está gobernando. Él ha puesto Su trono en el corazón
de Su pueblo. La primera cosa que enseña el
Señor Jesucristo a su pueblo a decir, es Señor, ¿qué quieres
que yo haga? Él es Rey. Y si alguna persona
no conoce al Señor Jesucristo como su Señor, es decir, si Él
no está, si no le estás siguiendo a Él, si no estás obedeciendo
a Él, entonces no debes pensar que es tu Salvador. Él no es
Salvador de ninguno que no sea su Señor. Él es Rey. Él es visto en su iglesia como
Señor, mi Señor y mi Dios. Tiene no solamente este manto
real o este vestido que cubre completamente su cuerpo, sino
también tiene este cinto de oro y esto habla de su de su sacerdocio. Él es sacerdote para siempre,
hecho sacerdote con juramento de Dios el Padre. El que le dijo
tú eres mi hijo, también le dijo siéntate a mi diestra, él dijo
tú eres sacerdote para siempre, según el orden de Melquisede. De hecho el Señor Jesucristo
es Melquisede. Él es el sacerdote de su pueblo,
es decir, Él es el único que ha ofrecido el sacrificio para
quitar el pecado de su pueblo, y cada uno que está en la iglesia
del Señor Jesucristo sabe que Él es el único camino para venir
a Dios. Nosotros para presentarnos delante
de Dios tenemos que venir por medio de Cristo Jesús. Cuando
venimos a Él en oración, Venimos a Él en oración reconociendo
que ni nuestras palabras no llegan hasta el trono de Dios si no
venimos por medio de los méritos del Señor Jesucristo, de Su sacrificio,
Su sangre y Su obediencia. Él es nuestro sacerdote y vemos que también Él es la
Palabra o Él es el Profeta. Él es el que nos ha dado su palabra.
Él es el profeta de Dios. Entonces, la iglesia del Señor
Jesucristo lo ve como el Cristo, el profeta, sacerdote y rey. Nos habla también de sus cabellos
blancos como la blanca lana, la eternidad. El sanciano de Díaz, es eterno
y sus ojos como llama de fuego. Él, todas las cosas son desnudas
delante de sus ojos, vimos eso. Tiene en su diestra siete estrellas,
bueno perdón, sus pies semejantes a bronce
brunido, que está, el bronce brunido es algo que está en el
fuego. y sus pies del Señor Jesucristo en un sentido místico. Su iglesia
está aquí en la tierra, está en la tribulación. Ahora mismo
la iglesia está en la tribulación, como dice ya en versículo nueve,
Yo, Juan, vuestro hermano y copartícipe vuestro en la tribulación. O
sea que no es algo que se espera que venga en un futuro, sino
ha estado Desde entonces, ha estado desde que el Señor Jesucristo
regresó a la gloria, ascendió a la gloria. El pueblo de Dios
está bajo persecución, tribulaciones. Él dijo en el mundo tendréis
aflicción, pero confiad, yo he vencido sobre el mundo. Somos
semejantes al bronce brunido, refugente como un horno, su voz
como estreno de muchas es voz de poder, voz de mando, voz que
se escucha con poder. El estreno de muchas sagas, no
sé si han estado junto a una catarata. Si han estado junto
a una catarata es difícil hablar, porque solo se oye la catarata. Tenía su diez a las siete estrellas,
de su boca salía una espada aguda de dos filos, esta es la palabra
de Dios, de su boca sale la palabra de Dios que nos dicen hebreos
capítulo 4 versículo 2, es una espada aguta que corta y divide
los pensamientos de los hombres, las intenciones va a lo más profundo y su rostro era como el sol que
resplandece en su fuerza y dice cuando le vi caí como muerto
a sus pies la condición de cada uno que está delante de este
Cristo. Hay muchos Cristos falsos, pero
toda vez que tú veas que gente está echando, armando alboroto
delante, supuestamente en la presencia del Señor Jesucristo,
no es el Cristo de la Biblia. Léelo en la Biblia, no hay ninguno
a quien el Señor se manifestó que no cayó delante de Él como
muerto. y el puso su diéselo a mi diciendo
no temas yo soy el primero y el último y vimos porque yo soy
el eterno yo soy el yo soy el que vivo y estuve muerto esta
es la razón por la cual el pueblo de Dios no teme y dijimos esto
la única persona a quien Dios le dice no temas esa es la persona
que teme el temor el temor a Jehová El temor de Dios es el principio
de la sabiduría, es el principio. Le dice entonces a los que temen,
aquellos que Dios ha comenzado esta obra de gracia en su corazón,
aquellos que conocen su condición como pecadores, le dice no temas,
yo estuve muerto. y ahora vivo para siempre. Habla
de su sacrificio, su suficiencia, su sacrificio. Yo estuve muerto,
mas he aquí vivo por los siglos de los siglos. Habla de la satisfacción
en su sacrificio por su pueblo. Ahora, yo tengo las llaves de
la muerte del Hades. Yo tengo las llaves. No los tiene
el Papa. No los tiene ninguna iglesia. los tiene el Señor Jesucristo.
Nosotros, el Señor Jesucristo le dijo a Pedro, te daré las
llaves. ¿Saben cuáles son las llaves? Es el Evangelio. Las llaves es el Evangelio. Nosotros
cuando predicamos el Evangelio, cuando decimos, cree en el Señor
Jesucristo y serás salvo, esa es una llave de apertura. Estamos abriendo el cielo. a
las personas que creen en el Señor Jesucristo. Serás salvo.
Eso es abrir el cielo para ti. Pero si decimos, el que no cree
o el que rehúsa creer, la ira de Dios está sobre él. No verá
la vida. No va a ver el reino de los cielos.
Eso está cerrando. Pero con todo y que nosotros
lo digamos, nosotros no tenemos el poder para aplicarlo. El único
que tiene el poder para aplicarlo efectivamente es el Señor Jesucristo.
Él es el que da vida. Escribe las cosas que has visto
y las que son y las que han de ser después. El misterio de las
siete estrellas que has visto en mi diestra y de los siete
candeleros de oro, las siete estrellas son los ángeles de
las siete iglesias y los siete candeleros que has visto son
las siete iglesias. Consideramos este número siete
Esa es la totalidad de la Iglesia del Señor Jesucristo aquí en
la tierra. Es un número perfecto. En todo libro de Apocalipsis
va a hablar de números que hablan de la Iglesia como una Iglesia
completa. cuando veamos más adelante el
número 144.000, está hablando de la iglesia completa. El entendimiento
de esto es que no va a faltar ninguno de las ovejas del Señor
Jesucristo. Es perfecto. Ahora, son siete
porque están en todo el mundo. Están repartidas por todo el
mundo. Estas son siete iglesias locales. son siete iglesias locales aquí
en la tierra, pero representan toda iglesia que el Señor Jesucristo
levanta aquí en la tierra, todo candelero que Él levanta en un
lugar para ser testigo del Señor Jesucristo. Entonces, en todo
el mundo Dios tiene sus candeleros y Él tiene sus ministros, aquellos
que Él ha capacitado, aquellos que Él ha enviado para predicar
la palabra. Él es el que da dones a los hombres,
a unos apóstoles, a unos profetas, a unos evangelistas, a otros
pastores y maestros, a fin de perfeccionar a la iglesia, es
decir, madurar a la iglesia. Precisamente para esto, Él tiene
sus ministros, como dije allá en Jeremías, voy a poner mis
pastores, que apacienten a mi rebaño, y que es lo que los pastores
dan a su rebaño la Palabra de Dios. La Palabra de Dios es el
pasto verde de las ovejas. Bueno, ahora en capítulo 2, ya
vamos a entrar en este capítulo. El Señor Jesucristo, el que fue
revelado, el que ha sido revelado a la Iglesia dice, escribe al
ángel, escribe al pastor de la iglesia en Éfeso. Y él podría
decir, escribe al pastor de la iglesia en Mérida. La palabra
de Dios, no significa que nosotros no podemos leer, por eso lo tenemos
escrito. pero Dios ha dado el mensaje
a sus ministros para hablar a la congregación. Escribe al ángel,
o es decir, al mensajero, esa es la palabra, mensajero, de
la iglesia en Éfeso. Éfeso era una ciudad grande,
como 225 mil habitantes, acuerdan el apóstol Pablo había ido a
predicar a Éfeso y había encontrado allá doce varones que no habían
conocido correctamente la doctrina de Cristo y él les habló y después
Pablo se quedó allá a predicar un tiempo y una iglesia fue levantada
por el Señor Jesucristo. Siempre encuentro algo muy malo
cuando oigo personas que están sembrando iglesias. Nosotros no sembramos iglesias.
Eso es lo que hace la religión. Hacen una nueva vecindad. La Iglesia
Católica hace eso. Dime el arquitecto aquí. Él puede decir, cuando hacen
un proyecto, hacen un proyecto todas las casas y donan áreas
en el centro de esa localidad a la Iglesia Católica. Porque ahí van a sembrar una
una iglesia. Ahí van a levantar una iglesia.
Dios no opera de esa manera. Él levanta iglesias según su
voluntad. En unos lugares entró el apóstol
Pablo y no se levantó iglesia. Pero aquí en Éveso se levantó
esta iglesia. Dios levantó esta iglesia y habían
pasado unos 40 años. Habían pasado unos 40 años de que el apóstol Pablo les había
escrito, como leímos allá en Efesios capítulo 2, Él os dio
vida a vosotros cuando estabais muertos en vuestros derechos
y pecados. Habló de la gracia de Dios, por gracia sois salvos,
por medio de la fe. Esto no es de vosotros, es don
de Dios, no por obras para que nadie se gloríe, porque somos
hechuras suyas, creados en Cristo Jesús para buenas obras. que
Él preparó de antemano que anduviésemos en ellas. Habían pasado como
40 años y ahora muchas cosas habían pasado. Pero ahora Él
escribe a esta iglesia y algo, algo malo había pasado en esta
congregación. Algo malo había pasado en esta
congregación y lo vemos ahí en el versículo 4. Vamos a leer
este pasaje del versículo 1 al 7. Escriba el ángel de la iglesia
en Éfeso, el que tiene las siete estrellas en su diestra, y el
que anda en medio de los siete candeleros de oro, dice esto.
En cada una de las iglesias el Señor Jesucristo toma una porción
de esa descripción con la que se describió en el capítulo uno
para dirigirse a las iglesias. Ustedes van a notar esto al leer
estas siete cartas. Dice allá, Yo conozco tus obras. y tu arduo trabajo y paciencia,
y que no puedes soportar a los malos, y has probado a los que
se dicen ser apóstoles y no lo son, y los has hallado mentirosos,
y has sufrido, y has tenido paciencia, y has trabajado arduamente por
amor de mi nombre, y no has desmayado. Pero tengo contra ti, que has
dejado tu primer amor." Recuerda por tanto de dónde has caído
y arrepiéntete y haz las primeras obras, pues si no, vendré pronto
a ti y quitaré tu candelero de su lugar si no te hubieras arrepentido. Pero tienes esto, que aborreces
las obras de los nicolaitas, los cuales yo también aborrezco.
El que tiene oído oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias,
al que venciere le daré de comer del árbol de la vida, el cual
está en medio del paraíso de Dios." Algo terrible había pasado,
como dice ya en versículo 4, dice, has dejado tu primer amor. Bueno, es algo que ocurrió de
tal manera que ni siquiera el pastor se había dado cuenta. Era algo que pasó lentamente. Pero vean lo que dice el versículo,
recuerda por tanto, dice el versículo cuatro, recuerda por tanto, ¿dónde
está esta iglesia de Éfeso hoy? Ninguna de estas iglesias locales
existen hoy. Pero es el propósito del Señor,
en la voluntad, pero nosotros somos responsables. Nosotros
somos responsables, pero el Señor Jesucristo dice, recuerda, arrepiéntete
o yo vengo y quito el candelero de ese lugar. Y vamos a ver qué
significa eso en un momento. Vemos allá entonces en versículo
uno cómo el Señor Jesucristo dice, el que tiene las siete
estrellas en su diestra, el Señor Jesucristo tiene Sus pastores. Y aquí no debemos nosotros nunca, el error este que habla aquí
los Nicolaites, es la palabra Nico y Laites está dividido,
y Nico habla de conquistador o uno que poder y Laites laicos. Es el clero-laico. Es la división
entre el clero y los laicos. No debemos nunca nosotros elevar
al pastor más de un siervo del Señor. El pastor no es más que
ningún otro hombre aquí en la tierra. Pero tampoco debe ser
despreciado. El pastor debe ser tomado en
honor. Vean lo que Hay una diferencia
en pensar que ese hombre es más. Vean lo que dice el primer de
Tesalonicenses, capítulo 5. Versículo 12 dice, Os rogamos,
hermanos, que reconozcáis a los que trabajan entre vosotros,
y os presiden en el Señor, y os amonestan, y que los tengáis
en mucha estima y amor por causa de su obra, tener paz entre vosotros. Estímalos, pero no los pongas
sobre un pedestal, y no pienses que ellos son más, o que tienen
alguna autoridad, o algo así, de tal manera que los levantes.
en jerarquías jerarquía es lo que está la iglesia católica
romana está llena de jerarquías bueno allá en nuestro texto el
señor Jesucristo tiene las siete estrellas en su diestra son siervos
del señor Jesucristo él anda en medio de los siete candeleros
de oro y dice esto los siete candeleros de oro como dije el
señor Jesucristo dijo vosotros sois la luz del mundo en Mateo
capítulo 5 versículo 4 y esta es una iglesia local no son esas
paraiglesias saben de que estoy hablando de paraiglesias movimientos
ecuménicos y donde se juntan grandes mega iglesias y todo
no está hablando de eso está hablando de una iglesia que el
Señor Jesucristo levanta Ustedes, aquí en este lugar,
a quienes Dios le ha dado su luz, ustedes son la luz aquí
a Mérida. Ahora, versículo dos. Yo conozco tus obras, dice. Yo conozco tus obras. A cada
una de las iglesias el Señor Jesucristo dice, yo conozco tus
obras. Él es el que tiene los ojos como
fuego, Él sabe todas las cosas. y es un gran consuelo que Él
conoce nuestras obras. El creyente ha sido preparado
para andar en las obras que ha sido preparado que Él ande en
ellas. Como leímos allá en Efesios capítulo 2, somos hechura suya
creados en Cristo Jesús para buenas obras las cuales Él preparó
de antemano que anduviésemos en ellas. Él conoce las obras,
Él conoce las obras de Su pueblo, son obras que son producidas
por amor a Él. Yo conozco tus obras. ¡Qué precioso
es eso! Ahora, nuestras obras sabemos
que no nos salvan. ¿Por qué entonces el Señor Jesucristo
menciona primeramente nuestras obras? Yo conozco tus obras. Nuestras obras no nos salvaron
y nuestras obras no nos ganan mayor favor delante de Dios.
Es decir, no estamos obrando para ganar más recompensa en
el cielo. No tenemos servicio a Dios. Es
un servicio mercenario. Aprendí ese texto. Un servicio
mercenario. ¿Saben que es un servicio mercenario?
Un mercenario es una persona que va a luchar por paga. No servimos a Dios en esa manera
mercenaria. Solo para ganar recompensas. Como dije, si una obra no es
hecha por amor a Cristo, es hecha en amor, no es buena obra. No es buena obra. Si no es hecha
para la gloria de Dios. Pero, ¿por qué menciona entonces
aquí el Señor Jesucristo, yo conozco tus obras? Porque las
obras prueban la sinceridad de tu fe. Dijo Santiago, muéstrame
tu fe sin tus obras. Puedes hacerlo. No lo puedes
hacer. Él pudo haber dicho, yo conozco
tu fe. Y claro, el Señor Jesucristo
conoce la fe de Su pueblo. Donde quiera que haya fe en el
mundo, Él lo dio. Él lo puso allá. Él pudo haber
dicho, conozco tu fe. Pero aquí está diciendo, conozco
tus obras, que proceden de tu fe. Es la manera que es la manera
sincera de mostrar nuestra fe o si es una fe genuina y verdadera
por ejemplo si un hombre dice a su esposa yo te amo yo te amo
bueno está bueno eso pero que tal si cuando el dice yo te amo
nunca busca su compañía viene la hora de la cena y la esposa
ha estado trabajando y nunca se asoma viene, se va y ni se
va. Nunca quiere pasar tiempo con
ella. No está mostrando amor, ¿verdad? No lo está demostrando
con lo que hace. ¿Qué habla más, o sea, para la
mujer? El esposo te dice yo te amo,
o la mujer dice yo te amo. ¿Qué habla más? Que te diga que
te ama o que te lo demuestre. que te lo demuestra, ¿verdad?
Te lo demuestra. Y el Señor Jesucristo dice, yo
conozco tus obras. ¿Qué consuelo es para el creyente? Él conoce mis obras. En verdad, ningún otro lo conoce. ¿Saben la religión? La religión
falsa dice esto, haz tus obras para que vean los hombres y te
den la alabanza. Pero la fe en el Señor Jesucristo,
el Señor Jesucristo dice hazlo y no sepa tu derecha lo que hace
tu izquierda cuando entres a hacer una cosa, si vas a dar una limosna
no toques la trompeta no dejes que tu izquierda sepa lo que
hace tu derecha y vas a tener alabanza de Dios es lo que está
diciendo acá te está diciendo yo conozco tus obras nadie más
las conoce pero yo si las conozco Ahora el Señor Jesucristo comienza
entonces encomiando o hablando bien de
ellos por varias razones. El Señor Jesucristo entonces
habla bien de ellos y nosotros debemos aprender eso.
Si vamos a decir algo malo de alguien, primero debemos decir
algo bueno. Primero le dice algo que está
bien y después le dice tengo algo contra ti. Noten allá cómo están mencionadas
sus obras. Yo conozco tus obras, yo conozco
tu arduo trabajo. Yo conozco tu arduo trabajo.
Esto es trabajo que cansa. No estamos cansados del trabajo,
pero estamos cansados en el trabajo. Hay una diferencia. Una persona
puede estar cansado en el trabajo y no estar cansado del trabajo.
Es tu arduo trabajo. Es decir, el trabajo que hace
la iglesia para que el Evangelio salga a otras personas. Yo conozco
que tú estás en este ministerio, no es cosa nada más que, tú estás
trabajando en esto, estás predicando la Palabra. Doy gracias a Dios por la obra que Él nos ha dado. de
llevar el Evangelio a diferentes lugares, aquí en el estado de
Yucatán y en otras partes, en Quintana Roo, en Chiapas, y ahora
por Internet en muchos lugares. Damos gracias a Dios por eso. Pero nuestro propósito no es
simplemente venir aquí y disfrutar de la adoración. Queremos sacar
el Evangelio y llevarlo a toda criatura. va a llegar el día
que vamos a descansar, ¿verdad? Cuando el Señor Jesucristo venga
por nosotros, ahora sí entonces vamos a descansar. Pero ahora
es arduo trabajo, porque siempre hay más que hacer. Yo conozco
tu arduo trabajo, yo conozco tu paciencia, paciencia, ¿sabe qué es paciencia? es seguir haciendo lo mismo esperando
la voluntad del Señor. El Señor Jesucristo, Él va a
dar los resultados. Una persona se vuelve impaciente
y empieza a tratar, ¿se acuerdan lo que hizo Abraham? Dios le
prometió un hijo. y no vino el hijo. Y dijo, bueno,
voy a echarle la mano a Dios. Voy a hacer mi parte. Y Sara
le dijo, bueno, entra aquí con mi sierva Agar y danos ese hijo
que Dios nos prometió. Eso es impaciencia. Y si nosotros nos impacientamos,
no se lo estoy diciendo bien, impacientamos, nos impacientamos
y queremos ver que esto se mueva
de alguna manera, las salvaciones de Jehová y Él va a añadir los
suyos en su tiempo, nos toca a nosotros los mayordomos a ser
fieles con la Palabra. paciente, ¿verdad? Paciente en
las pruebas. Lo que produce paciencia son
las pruebas. Vamos a ver si de veras crees
lo que crees. Vamos a ponerte por pruebas.
La prueba produce paciencia. Es decir, no dejes de hacer lo
que estás haciendo. El Evangelio es el poder de Dios
para salvación a todo aquel que cree. Amén. Entonces no dejes
de predicar el Evangelio. Ves que otras personas están
usando títeres, están usando otras cosas. Dios ha determinado
salvar a su pueblo con shows de títeres. No. Pero hay veces
que se junta la gente. Bueno, no has hecho nada, sino
solamente llenar el lugar con un montón de chivos. Esa es la
realidad. Paciente. Y luego la otra cosa
que dice que yo conozco tus obras, tu arduo trabajo, tu paciencia,
y que no puedes soportar a los malos. Eres intolerante. Oh,
esa es una palabra que hoy día no suena muy bien. Eres muy intolerante,
eres muy cerrado. ¿Cómo no? Te critican de esa
manera, ¿verdad? Dios está encomendado, encomiando
a esta congregación por su falta de toleración. no estás tolerando
a esas personas que se dicen ser predicadores, ministros,
profetas o apóstoles. Apóstoles es un mensajero. Dice,
no puedes soportar a los malos. Esas personas que vienen con
doctrina mala, no puedes soportarlos. El apóstol, tenemos que contender
ardientemente por la fe. Dios dice, estás haciendo lo
bueno. Yo conozco tus obras, no estás
soportando a los malos. Y has probado los que se dicen
ser apóstoles y no los son, y los has hallado mentirosos. ¿Cómo
los probaron? Con la Palabra de Dios. A la
ley y al testimonio. Si no hablan conforme a esta
Palabra es porque no les ha amanecido. Fueron como los merianos, ¿verdad?
Y así debe ser cada persona en la iglesia del Señor Jesucristo.
No tragarse todo lo que dice este hombre. Si no estamos acomodando
lo espiritual en lo espiritual, si no estamos hablando conforme
a la Palabra de Dios, no lo recibas. No lo recibas. Y luego dice, no puedes tolerar
o no has tolerado a aquellos malos y aquellos falsos apóstoles. Y luego dice allá, los has hallado
mentirosos, y has sufrido y has tenido paciencia. Has sufrido,
confesándome. Es decir, esta confesión que
has tenido, y esta falta de tolerancia de los malos, y has probado que
los falsos apóstoles... ¿Se acuerdan del apóstol Pablo?
Él sufrió calumnias, ¿verdad?, contra él. sufrió calumnias contra
el que estaban diciendo, no eres apóstol, que es muy débil, que
una persona muy débil, en letras sí es fuerte, pero en persona
no es débil. Es decir, has sufrido, has cargado
la cruz al confesarme ha sufrido. Si una persona sufre
por el testimonio del Señor Jesucristo, eso es bienaventurado, dijo el
Señor Jesucristo. Bienaventurado aquella persona
en Mateo capítulo 5, dijo cuando hablan toda clase mal de ti,
10. Bienaventurados los que padecen
persecución por causa de la justicia, porque de ellos
es el reino de cielos. Bienaventurados sois cuando por
mi causa os vituperen y os persiguen y digan toda clase de mal contra
vosotros, mintiendo, gozados y alegrados porque vuestro galardón
es grande en los cielos. porque así persiguieron los profetas
que fueron antes de vosotros. El que quiera vivir peadosamente
en este mundo va a sufrir persecución, dice el apóstol Pablo. Has sufrido al confesar mi nombre. Has sufrido el odio y el desprecio
por confesarme a mí. Y has perseverado. Has sufrido con paciencia. Has
perseverado. Has continuado. Has perseverado. Y has trabajado arduamente por
amor de mi nombre. ¿Ven dónde está la motivación
para todo esto que ha sido mencionado? Por amor de mi nombre. Las obras
que hiciste el arduo trabajo que hiciste, la paciencia que
tuviste, el no soportar a los malos, el probar a los apóstoles
y hallar los mentirosos, los falsos, el sufrir y el tener
la paciencia, has trabajado arduamente y todo lo hiciste por amor de
mi nombre y no has desmayado, has continuado. Qué bueno, ¿verdad? pero todo
creyente verdadero va a continuar porque el Señor Jesucristo lo
guarda, lo preserva. Por mi nombre, por amor a mi
nombre, no por querer recibir recompensa en el cielo. Como
dije, eso es buscar recompensa, o es motivado de una manera de
mercenario. es el amor de Cristo que nos
constriñe. Es el amor de Cristo que causa
que una persona trabaje y continúe hasta el fin. El amor de Cristo
hace todas estas cosas. Ahora, versículo cuatro dice,
Pero tengo contra ti que has dejado tu primer amor. viene después de todos estos
encomios del Señor Jesucristo, ahora viene este un pero, un
pero. Pero tengo contra ti que has
dejado tu primer amor. Cristo considera esto una caída. Dice versículo cinco, recuerda
por tanto de dónde has caído. Cristo considera esto una caída. Ahora, debemos entender esto. El verdadero creyente de aquí
esta iglesia no está diciendo que dejó de amar a Cristo. La persona que cree en el Señor
Jesucristo es guardado por el poder de Dios. Aquellos que Dios
amó con amor eterno ellos aman también al Señor Jesucristo,
y van a amarle en la eternidad. Ahora permanece en la fe, la
esperanza y el amor, y a estos tres el mayor es el amor. El amor va a continuar para siempre. Pero sí puede enfriar, sí puede
enfriar el amor. este primer amor. ¿Qué es este
primer amor? La manera más fácil de entender
qué es este primer amor se halla en examinar el versículo 5. El primer amor dice, recuerda
de dónde has caído, arrepiéntete y haz las primeras obras. El
primer amor tiene que ver con estas primeras obras. del lugar donde habían caído. Las primeras obras son estas. Cuando primero veniste a Cristo
Jesús, ¿te acuerdas? Dice aquí, recuerda,
recuerda de dónde has caído. ¿Te acuerdas de cuánto ansiabas
tener comunión con el Señor Jesucristo? Por ejemplo, esposos. Cuando primero estabas enamorando
a tu esposa, ese es tu primer amor. Todo el
tiempo estás pensando de ella. la llamabas por teléfono, colgabas,
ibas a verla a su casa, le corría a su papá, salías de su casa,
llegabas a la casa, volvías a colgarte el teléfono, hablar con ella,
si pudieras hablar con ella veinticuatro horas, hablas con ella veinticuatro,
nunca te cansas, tienes este amor ardiente, quieres esta comunión,
quieres esta cercanía, pero ¿dónde está eso ahora? ¿dónde está ese amor? cuando primero creímos en Cristo
Jesús Cristo era superior a todas las cosas cuando primero creímos en Cristo
las cosas de este mundo se veían opacas no teníamos interés en
las cosas de este mundo porque al principio no teníamos ninguna
experiencia en Cristo Jesús que mirar atrás, no teníamos ninguna
experiencia, no teníamos ninguna evidencia en nosotros mismos,
no teníamos ninguna evidencia en nosotros mismos de que teníamos
interés en Cristo. No había ninguna evidencia nosotros
mismos. Estoy hablando de estas obras.
Por tanto, Cristo era todo. Cristo era todo. Pero ahora parece que tenemos mucho. ¿Te acuerdas cuando primero conociste
al Señor Jesucristo la gracia del Señor, qué dulce era, reconociendo
que cuando primero veniste al Señor Jesucristo y conociste
que tú eras pecador, y Dios te reveló a una medida
la condición de tu alma, muerto en delitos y pecados, que no
había cosa sana en pero que Dios, por Su gracia, por Su amor infinito,
te salvó a ti. ¿Te acuerdas la maravilla de
eso? ¿Cómo te asombró la gracia de
Dios? ¿Te acuerdas que emocionado estabas
cuando primero oías el Evangelio? ¿Querías que otros lo oigan?
Tal vez hasta veniste a ser pesado con tus amistades. porque todo
el tiempo les estabas insistiendo que vengan. ¿Te acuerdas cuando primero creíste
en el Señor Jesucristo y creíste que todos eran mejores que tú? ¿Te acuerdas que no te cansabas
de leer la Palabra de Dios? ¿Te acuerdas cuando primero creíste en el
Señor cómo querías dar por amor, claramente viste cómo Cristo
era tu única esperanza, y huías de cualquier otra enseñanza. El canto de tu corazón era divina
gracia, don de amor, cuidado me salvo. El amor primero. Querías que todos oigan el Evangelio. Bueno, este primer amor es esto. Este primer amor es este. Si
quieren ver allá en Hebreos, perdón, vamos a ir a Colosenses
primero. Colosenses capítulo dos. Este primer amor es este. El primer amor es este. En capítulo
dos de Colosenses versículo seis. Por tanto, de la manera que habéis
recibido al Señor Jesucristo, andad en Él. ¿Te acuerdas cuando primero lo
recibiste? Así. Ese es el primer amor. Ese es
el primer amor. De la manera que recibiste, cuando
lo recibiste, lo recibiste como un pecador necesitado de misericordia
y cuán dulce. fue Su gracia a tu alma, de saber
que Él dio Su vida para salvar a pecadores. ¡Qué! ¡Cómo, cómo
se llenó tu alma de gozo, de amor a Cristo! ¿Recuerdas tu
primer amor? Vean lo que dice Hebreos capítulo
tres. Hebreos capítulo tres Cristo, como Hijo sobre Su casa,
la cual somos nosotros, si retenemos hasta el fin la confianza y el
gloriarnos en la esperanza, si retenemos firmes hasta el fin,
nadie puede separarse de Cristo, ¿te acuerdas? Debemos venir, continuamente
venir al Señor Jesucristo. Ahora, ¿cómo perdemos nuestro
primer amor? Perdemos nuestro primer amor
cuando empezamos a tener confianza en nosotros mismos. Dice allá en Proverbios capítulo
16, cuando tenemos confianza en nosotros mismos, cuando empezamos
a pensar que no necesitamos al Señor. Vamos a hacer esto por
nuestra cuenta. Proverbios 6, 18. Antes del quebrantamiento es
la soberbia, y antes de la caída, la altivez
de espíritu. La altivez de espíritu. Yo soy
alguien. Ahora, yo puedo andar. Yo puedo andar por brimiso. La
persona que piensa que puede andar por sí mismo, esa persona
está a punto de caer. Está a punto de caer. Es dejar
tu primer amor. El primer amor es estar completamente
dependiendo del Señor Jesucristo. Cuando tenemos nosotros confianza,
autojusticia, o tenemos confianza en nosotros mismos, ¿No somos
pecaminosos? Somos pecaminosos pero no lo
reconocemos. Venimos a ser, no podemos sentir
el pecado. Perdemos ese sentimiento de que,
como dijo el apóstol Pablo, Cristo Jesús vino al mundo a
salvar a los pecadores de los cuales yo soy el primero. Empezamos
a pensar que yo no soy tan malo. Cuando primero creímos en el
Señor Jesucristo, todos eran mejores que yo. Todos eran más
que yo. Esta autojusticia endurece el
corazón, y no reconocemos nuestros pecados. Y luego, conforme el
amor a Cristo se va enfriando, entonces los los atractivos del
mundo se van haciendo más y más brillosos. Y todo esto, estamos inconscientes
de esto hasta que el Señor Jesucristo nos los señala. Y dice, tengo
algo contra ti. Has dejado tu primer amor. Recuerda,
recuerda. ¿Cuál es el Cuando nosotros necesitamos,
por ejemplo, si nosotros pensamos que solamente necesitamos un
poco de perdón, eso significa que creemos que somos un poco
parcialmente buenos. Pero ¿qué hacemos nosotros si
hemos dejado nuestro primer amor? Vean lo que dice allá. Recuerda. Mi texto. Recuerda, por tanto, de dónde
habéis caído. arrepiéntete. Recuerda, arrepiéntete
y regresa. Vuelve. Arrepiéntete y vuelve
o haz las primeras obras. Venir a Cristo Jesús con las
manos vacías, estas son las primeras obras, ¿verdad? Confiar únicamente
en Él, depender de Él para todo. En otras palabras, regresa a
la cruz. regresa a la visión de Cristo
sobre la cruz, cuando primero viste a Cristo. Y luego tenemos
esta advertencia, pues si no vendré pronto, vendré pronto
y quitaré tu candelero. Como dije, no está diciendo el
Señor Jesucristo, ahora ya no te voy a salvar. la persona que es salvo por el
Señor Jesucristo es salvo eternamente. Pero si puedes perder el gozo
de tu salvación. Si puedes perder tu confianza. Noten allá en primera de Juan
capítulo uno. Primera de Juan capítulo uno. Si confesamos nuestros pecados,
Él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados y limpiarnos
de toda maldad. Si decimos que no hemos pecado,
le hacemos a Él mentiroso y Su Palabra no está en nosotros.
Hijitos míos, estas cosas os escribo para que no pequéis.
Y si alguno hubiera pecado, abogado tenemos para con el Padre, a
Jesucristo el justo. Pero quiero que brinquen a 1
Juan capítulo 5. Versito 3, estas cosas os escribo
a vosotros que creéis en el nombre del Hijo de Dios para que sepáis
que tenéis vida eterna y para que creáis en su nombre del Hijo
de Dios, para que ustedes sepan, para que tengan el consuelo.
Pero si una persona no viene al Señor Jesucristo
buscando el perdón de pecados, no buscando la comunión con el
Señor Jesucristo, tampoco va a tener seguridad. No significa
que no sea salvo, pero va a vivir miserable, va a vivir raquítico. Voy a quitar tu candelero, ¿puede
quitar tu seguridad? ¿Se acuerdan cuando David, después
de pecar, por un año estuvo en este estado de frialdad, hasta
que el Señor le envió al profeta Natán y le dijo, tú eres el hombre.
Y Natán escribió Salmo 51 y dijo, vuélveme el gozo de tu salvación.
No quites tu espíritu. Espíritu noble me sustente. Crea
en mí un corazón limpio. Puede también quitar la luz,
o sea, la utilidad o tu testimonio. puede quitar el testimonio, así
como hizo en la iglesia de Sardis. Y por fin puede significar esto,
que Dios quita el candelero, o sea que ya se cierran las puertas
de la iglesia, ya no hay más testimonio. Y luego dice ya en
versículo 6, tienes esto, aborreces las obras de los nicolaitas las
cuales yo también aborrezco. Ese sistema de clero y laico,
esa división o jerarquías, Dios dice yo las aborrezco. Y tú tienes
esto, tú también los aborreces. Cristo nos ha hecho a cada miembro
de la iglesia reyes y sacerdotes. Y todos tenemos entrada delante
del trono de gracia. Y no tenemos que ir delante de
un hombre. de un papa, de un sacerdote para
buscar absolución o buscar perdón de pecados o cualquier cosa como
esa. El que tiene oído, oiga lo que
el Espíritu dice a las iglesias, al que venciere, le dará de comer
del árbol de la vida, Cristo Jesús, el cual está en medio
del paraíso de Dios. Bueno, sé que me
Cody Groover
About Cody Groover
Cody Groover was a missionary to the Yucatan Peninsula, Mexico. The Lord called him home November 17, 2016.

Comments

0 / 2000 characters
Comments are moderated before appearing.

Be the first to comment!

Joshua

Joshua

Shall we play a game? Ask me about articles, sermons, or theology from our library. I can also help you navigate the site.