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JC

(3) Los que vinieron con

Ezra 2:2
Joel Coyoc March, 8 2026 Video & Audio
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Joel Coyoc March, 8 2026
Esdras y Nehemias

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Esdras capítulo 2 vamos a leer vamos a leer del capítulo 1 el versículo 5 y del capítulo 2 vamos a leer los versículos del 1 al 2 Esdras 1 5 y 2 1 y 2 dice la palabra del Señor. Entonces se levantaron los jefes de las casas paternas de Judá y de Benjamín, y los sacerdotes y levitas, todos aquellos cuyo espíritu despertó Dios para subir a edificar la casa de Jehová, la cual está en Jerusalén. Dos, uno y dos, dice, esos son los hijos de la provincia que subieron del cautiverio de aquellos que Nabucodonosor, rey de Babilonia, había llevados cautivos a Babilonia y que volvieron a Jerusalén y a Judá, cada uno a su ciudad. los cuales vinieron con Sorobabel, Jesúa, Nemías, Seraías, Rehelaías, Mardoqueo, Bilsán, Mispara, Bigbai, Reún y Baaná. El número de los varones del pueblo de Israel.

Recuerden que estábamos estudiando estas y hermanos damos gracias a Dios por la revelación que nos ha dado y una de las cosas que debemos de recordar constantemente que escapa muchas veces y tendemos a olvidar y es que hermanos la la historia la historia tiene una iniciación y tiene una culminación y la culminación de la historia es la un principio unificador tiene un tema, el tema es Cristo y el principio unificador de la escritura es la gloria de Dios.

Digo esto porque a veces vamos a algunos grupos de creyentes van a la playa y de pronto ven la majestuosidad del señor en la creación y se dicen cosas como mira qué cosas tan bellas ha hecho Dios para nosotros pero la Biblia no dice que lo ha hecho para nosotros Dios ha hecho todo para su gloria y pues nos bendice de que nosotros disfrutemos pero todo lo que Dios ha hecho lo ha hecho para su gloria recuerde que La criatura con la mayor responsabilidad de reflejar la gloria de Dios es el hombre.

Porque todo lo fue creando Dios y lo fue haciendo según su especie. Pero cuando Dios creó al hombre lo creó a su imagen y semejanza. Dice creó Dios al hombre a su imagen y semejanza. Cuando hubo el consejo divino dijo hagamos. al hombre conforme a nuestra imagen y semejanza y eso implica la enorme responsabilidad por sobre toda creación el hombre tiene la enorme responsabilidad de reflejar a Dios porque ha sido hecho imagen de Dios.

Cuando pensamos en esto tenemos que pensar en la caída. Romanos capítulo tres versículo veintitrés dice por cuanto todos pecaron quedaron destituidos de la gloria de Dios seguimos siendo imágenes de Dios pero somos imágenes arruinadas imágenes incapaces pero no solo incapaces sino imágenes rebeldes imágenes que si algo les caracteriza es que dice la Biblia a una se hicieron inútiles ineptos, inútiles, incapaces, rebeldes y enemigos de Dios, odiadores de Dios, aborrecedores de Dios.

El profeta Isaías dice que, bueno, Cristo vino y le vimos sin atractivo para desearle porque el hombre nacido de Adán aborrece, aborrece a Dios. Y cuando nosotros vamos a este libro, Quisiera hacer un repaso porque vamos a seguir sobre el tema. Subieron Qom, es el tema que iniciamos en el capítulo 2. Y recuerde que mencionamos que, pues, geográficamente, literalmente, ellos tenían que subir porque Babilonia está muy por debajo de Jerusalén con respecto al nivel del mar.

Y en un sentido de lección objetiva, el Señor está mostrando el resultado de la caída también, que es de una posición tan alta, caer a las profundidades de la corrupción, de la rebelión. Caímos en Adán y lo que estábamos mirando es como una de las cosas que nosotros mencionaba lo de la gloria de Dios porque es un asunto central y es un asunto central también para la iglesia y es que el propósito de Dios siempre es uno.

En el antiguo pacto eran sombras de lo que había de venir, por la gracia de Dios nosotros estamos viviendo la realidad de aquello que sólo estaba ilustrado en figuras y en sombras, en tipos y cuando nosotros pensamos en que a los creyentes se les dice el apóstol Pablo inspirado por el Espíritu Santo ahí en primera de Corintios seis diecinueve y veinte dice o ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo el cual está en vosotros el cual tenéis de Dios y que no sois vuestros porque habéis sido comprados por precio glorificad pues a Dios en vuestro cuerpo y en vuestro espíritu los cuales son de Dios y en cierto modo ahí está hablando a los creyentes de manera individual pero en el versículo dos que acabamos de leer hay una cantidad de nombres que son leímos el cinco porque son los jefes de las casas paternas y se menciona sus nombres en el dos dos y usted va a encontrar ahí que hay una lista de once nombres en el capítulo ocho versículo treinta y cinco Usted va a ver y va a leer que por cada casa paterna se ofrecieron becerros y se ofrecieron 12 becerros.

Una de las cosas que nosotros sabemos es que Dios está en control absoluto de todo y no vamos a especular por qué hace falta un nombre, pero en esa lista hay un nombre que no está y ese nombre sí está en Neemías capítulo 7 versículo 7. En Nemiás 7-7 se está haciendo referencia a esta misma lista y allí hay doce nombres.

Y el número doce en la escritura es un número importante que habla de la plenitud del pueblo de Dios. Recuerde, doce tribus, doce apóstoles, doce jueces. Cuando se habla de la Nueva Jerusalén, que es una figura de la iglesia, doce puertas, doce cimientos y es la plenitud del pueblo de Dios. Así que lo que tenemos aquí es una figura del pueblo de Dios, del pueblo completo de Dios, compuesto de 12 nombres.

Y lo que empezamos a ver es, empezamos con Sorobabel, subieron con Sorobabel y repasando un poco, recuerden que Sorobabel quiere decir semilla de Babilonia o concebido en Babilonia o nacido en Babilonia, allí en el lugar de la caída. Él nació y cada uno que forma parte del pueblo de Dios es alguien que ha nacido en Babilonia, alguien que ha nacido en el lugar de la caída y Dios de allí hace subir a su pueblo. Pero recuerde que también Sorobabel es del linaje de David.

Él no llegó a ser un rey, él fue puesto como un gobernador, pero él representa la parte ahí real y recuerde, hermanos, el propósito, Dios ha salvado un pueblo y Dios ha salvado un pueblo para conformar a ese pueblo a la imagen de su hijo.

Es por eso que la escritura llama a los creyentes, dice, antes bien, crecer en la gracia y el conocimiento de nuestro gran Dios y salvador Jesucristo. Y Dios está haciendo la obra de conformar a los suyos a la imagen del Señor Jesucristo. El propósito del Señor es el mismo, porque está Sorobabel, pero Sorobabel no es suficiente para mostrar la gloria de Dios, ni un ser es suficiente, sino solamente Cristo. Todos ellos son hombres, son varones simbólicos, dice el profeta Zacarías, y ahí está este representando la parte real del Señor Jesucristo, recuerde Cristo es rey, Cristo es rey, Él es el rey de reyes, Él es el Señor de los señores. después estábamos mirando a Jesúa o Josué que es Jehová salva y este es de la simiente de de Arón él es sacerdote y también hicimos no lo vamos a repetir todo pero hicimos algunas menciones en Zacarías de cómo es una figura del señor Jesucristo que estaba ahí con ropas viles y Dios a él está representando cómo el Señor Jesucristo carga con la inmundicia de su pueblo, él es una figura de la redención y lo que vamos a meditar hoy es acerca de neemías, neemías y lo que decíamos es hermano una cosa importante es subieron aquellos que Dios despertó su espíritu. Una de las cosas que nosotros tenemos que mirar y mirar con claridad el protagonismo es de Dios.

Recuerde la la salvación de un pecador es obra de Dios de principio a fin y ha de ser así porque el hombre pues no está tarado ni está lisiado el hombre está muerto en delitos y pecados y si el hombre está muerto en sus delitos y pecados pues ¿qué puede hacer un muerto por sí mismo? El hombre está incapacitado totalmente no quiere y la Biblia dice que tampoco Ni quiere, ni puede. Dios es el que obra y una de las cosas que nosotros vamos a mirar ahí qué qué importante que es que en verdad Dios ha obrado en tu corazón y estás subiendo el lugar de la caída pero estás subiendo con aquel que es el rey de reyes el señor de señores el señor Jesucristo con aquel que es la raíz de Isaí con aquel que es la estrella resplandeciente de la mañana con el señor Jesucristo bendición que esté subiendo con aquel supremo y gran Dios y Salvador el Señor Jesucristo del cual pues Jesús era una simple sombra pero el majestuoso y glorioso con aquel que no simplemente es el sacerdote sino que también es el cordero aquel que es el sacerdote es el cordero es el altar con el señor Jesucristo con aquel cuya sangre es la única sangre que puede limpiar el pecado recuerde que sin derramamiento de sangre no hay remisión de pecados y la sangre de Jesucristo su hijo nos limpia de todo pecado Hermano, qué bendición de estar subiendo y verdaderamente estar subiendo con aquel que fue molido por las iniquidades de su pueblo, con aquel que llamará su nombre Jesús porque él salvará a su pueblo de sus pecados.

De otra manera, no hay manera de subir. Lo único que está sucediendo es que te estás haciendo una ilusión. pero la única manera de subir de ese lugar de ese lugar de la caída de la profundidad de la corrupción es ser levantado por Dios quien es rico en misericordia y que como dice el apóstol Pablo inspirado por el Espíritu Santo pero Dios que es rico en misericordia por el gran amor con que nos amó nos dio vida juntamente con Cristo por pero qué bendición es que en verdad, hermano, una de las cosas que nosotros tenemos que, yo he escuchado algunas buenas predicaciones que me han sido de bendición sobre estas enemías y algo interesante es que se empatiza bastante la oposición, mucho.

Y lo que vamos a ver a lo largo de este libro, de estos Estras y Nemías, algo que vamos a notar es que ciertamente está presente la oposición, Estras tuvo oposición, los que vinieron con él y con Sorobabel tuvieron oposición, los que vinieron posteriormente con Nemías, a propósito, un paréntesis, este Nemías que vamos a estudiar no es el mismo Nemías del siguiente libro, es otro Nemías. y después los que estuvieron con Esdras, todos tuvieron oposición.

Pero nosotros sabemos por el testimonio de los profetas Ageo y Zacarías, que la mayor dificultad no fue la oposición externa. Tristemente, muchas veces se empatiza demasiado la oposición externa. Y hermanos, ciertamente usted y yo tenemos oposición externa en nuestra vida.

Tenemos circunstancias que son complejas, duras, difíciles. Ciertamente están fuera de nuestro control, pero una cosa es importante, hermano. Es importante que usted preste atención. Por duras que las circunstancias sean, contrario a lo que el mundo dice, Las circunstancias no son determinantes. Las circunstancias no son determinantes. Y estos judíos que son una figura de la realidad que es el pueblo del Señor, no eran unas pobres víctimas de los que se le oponían.

Usted y yo sabemos que nosotros tenemos momentos en que somos víctimas, pero también tenemos momentos en que somos victimarios. Y hermanos, una de las cosas importantes, duelen las circunstancias. El ardor, dice el profeta, primera de Pedro que leímos, dice, aunque ahora, si es necesario, tengáis que ser sometidos al fuego de prueba. Y eso habla de la intensidad de la oposición externa. Pero hermanos, una de las cosas maravillosas es que Dios usa el ministerio de los profetas como Zacarías, Ageo y Malaquías.

Y es entonces cuando la obra avanza y se concluye la redificación del templo, porque había más oposición por la actitud interna del corazón. Hermanos, Dios es un especialista en corazones. Dios es un especialista en corazones y uno de los problemas de nuestro corazón es que tenemos un corazón que es, como alguien dijo en el pasado, una fábrica de ídolos. Pero Dios obra en su pueblo y está quitando los ídolos del corazón.

Él está arrancando aquellas cosas en las cuales solemos encontrar nuestro gozo. Y hermanos, una de las cosas, menciono esto de las circunstancias, porque yo no sé cuál es la circunstancia que estás enfrentando, pero soy seguro que cada uno de nosotros está enfrentando circunstancias a nivel personal, a nivel laboral, de diferente tipo de circunstancias. Aún a nivel mundial estamos pasando por situaciones sumamente complejas, pero que, hermanos, está todo bien. está todo bien. El creyente puede decir, estoy bien con mi Dios. O sea, ¿qué importa si colapsan la economía y se cumple el gran reseteo? ¿Qué importa? Estoy bien con mi Dios.

A veces nos asustan las cosas que no deberían quitarnos el sueño. Además, si hay algo que debería quitarte el sueño, no es lo que te pueda caer una bomba atómica de Irán, porque puede ser, pero no temas a los que matan el cuerpo y nada más pueden hacer sino más bien temed a aquel que no sólo puede matar el cuerpo sino el espíritu en el infierno y ese es el rey de reyes, el señor de los señores, ese es al que hay que temer y dice el señor que no sea nuestro temor lo que otros llaman conspiración sino temed al rey, al señor, a Jehová de los ejércitos, a él temed Y hermanos, en medio de las aflicciones, en medio de las malas noticias, déjame decirte que todas esas cosas son complejas, pero no determinan.

Estuvimos cantando himnos que hablan de cómo el poder está en el Señor Jesús y hay muchos más himnos que podríamos cantar como quiere ser salvo de toda maldad, tan solo hay poder sin igual poder en Jesús, hay poder sin igual poder en la sangre que él vertió. Y hermanos, La tercera figura que vamos a estudiar, porque son doce, es Nemías. Decía que no es el Nemías del siguiente libro. Pero antes de entrar a detalle con Nemías, una de las cosas en cuanto a la gloria de Dios y que realmente ahora esos doce son simbólicos, una sombra, y la realidad está descrita en Efesios capítulo dos, perdón capítulo 3 dice el apóstol Pablo dice versículo 10 Efesios 3 10 dice Si tiene oportunidad de leer en casa todo el capítulo, pero a partir del versículo 10 dice para que la multiforme sabiduría de Dios sea ahora dada a conocer por medio de la iglesia, la multiforme sabiduría de Dios sea ahora dada a conocer por medio de la iglesia. dice a los principados y potestades en los lugares celestiales conforme al propósito eterno que hizo en Cristo Jesús nuestro Señor en quien tenemos seguridad y acceso con confianza por medio de la fe en él por lo cual pido que no desmayéis a causa de mis tribulaciones por vosotros las cuales son vuestra gloria dice versículos 16, 17 dice, para que adite Cristo por la fe en vuestros corazones a fin de que arraigados y cimentados en amor seáis plenamente capaces de comprender con todos los santos cual sea la anchura, la longitud, la profundidad y la altura y de conocer el amor de Cristo que excede a todo conocimiento para que seáis llenos de toda la plenitud de Dios y aquel que es poderoso para hacer todas las cosas mucho más abundantemente de lo que pedimos o entendemos, según el poder que actúa en nosotros, a él sea gloria en la iglesia, en Cristo Jesús, por todas las edades, por los siglos de los siglos. Amén.

A fin de dar a conocer la multiforme sabiduría de Dios por medio de la iglesia y dar gloria en la iglesia. hermanos un solo hombre nunca va a poder mostrar todo lo que es Dios aquí hay tres hombres como sombras débiles como luces de velitas tratándolo de ayudar a entender que quién es el Señor Jesucristo que es rey que es sacerdote y cuando llegamos anemías El nombre de enemía significa Jehová ha consolado o Dios consuela.

Hermano, estás afligido, estás agobiado, estás agobiado por circunstancias, estás agobiado por el pecado. Hermano, quiere el Señor que en verdad podamos experimentar un agobio por lo que verdaderamente debería agobiarnos, que no es el enfrentar enemigos humanos, sino en verdad haber experimentado el consuelo de que nacimos envueltos en una gran ruina, en una gran batalla, en una gran guerra, una rebelión contra alguien con el cual es imposible luchar y ganar. El hombre nace con la guerra declarada a Dios, con el puño levantado en alto, no queriendo que él reine sobre nosotros. Y en verdad, si hay algo que debería afligir nuestro corazón es saber que no hay esperanza de ganar esa guerra. quizá te estás anestesiando pero no hay absoluta esperanza de ganar la guerra contra Dios.

Dios es todopoderoso. Dios no solamente es todopoderoso, si hay una razón por la que te mantienes en pie hoy día es porque él es lento para la ira y es grande en misericordia. Dios no tiene prisa. A veces nos sentimos bien porque hacemos el mal y decimos no pasa nada. no pasa nada porque Dios tiene toda la eternidad, Dios no lleva prisa, Dios tiene toda la eternidad, pero cuando miramos hacia aquel que es la consolación cuando pensamos en Jehová ha consolado y cuál es la manera en que Jehová ha consolado hermano para el hombre pecador ya sea perdido en su pecado o redimido ya subiendo a Jerusalén Dios ha consolado y ha consolado de una sola manera y el consuelo de Dios es en la palabra escrita la cual nos revela a la palabra viviente que es el Señor Jesucristo.

Hay un pasaje en Isaías cuarenta que nos deja ver que la misma raíz del nombre de Nemías es la misma raíz que está en una palabra que se repite dos veces en el versículo uno y el versículo dice así Isaías cuarenta dice Prácticamente dice la raíz del nombre de Mías dos veces.

Dice, consolaos, consolaos, pueblo mío, dice vuestro Dios. Consolaos, consolaos, pueblo mío, dice vuestro Dios. Hablat al corazón de Jerusalén, decidle a voces que su tiempo es ya cumplido, que su pecado es perdonado. que doble ha recibido de la mano de Jehová por todos sus pecados. Vos que clama en el desierto, preparad camino a Jehová, enderezad calzada en la soledad a nuestro Dios.

Todo vallese alzado y bajese todo monte y collado, y lo torcido se enderece, y lo áspero se allane, y se manifestará la gloria de Jehová, y toda carne juntamente lo verá, porque la boca de Jehová ha hablado. Se manifestará la gloria de Jehová. vimos su gloria, dice el apóstol Juan, dice aquel verbo fue hecho carne y habitó entre nosotros y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre lleno de gracia y de verdad. Que interesante que el Señor está consolando al pueblo por el Espíritu Santo que inspiró a los profetas y los profetas están proclamando la consolación y qué importante que es subir en verdad innecesario de la corrupción si en verdad Dios te ha levantado ha movido tu corazón tú en medio de tus aflicciones estás experimentando constante consuelo primeramente a través de la palabra que te lleva a la palabra el Señor Jesucristo quien es la consolación de Israel.

Todo el salmo, todo el profeta, el capítulo cuarenta de Isaías está hablando del Señor Jesucristo y el pueblo del Señor solamente puede tener consolación en el Señor Jesucristo. Sabiendo que estoy consolado, estoy consolado porque he sido justificado por la fe, en el Señor Jesucristo. Estoy consolado porque Cristo ha cargado con mis pecados. Toda la responsabilidad que pesaba sobre mí, Cristo la ha asumido por mí. Como dice el profeta Isaías en el capítulo 53, dice todos nosotros nos descarriamos como ovejas, cada cual se apartó por su camino, pero Jehová cargó en él el pecado de todos nosotros. Y cada vez que seas tentado a pensar que no pasa nada, piensa en la consolación. la consolación que se estaba consumando en la cruz.

Pasa algo. En cualquier lugar donde Dios, el padre, que es santo, santo, santo, ve el pecado, él descarga toda su ira, aún en su hijo amado. Recuerde cuántas veces hemos leído la historia cuando Dios llamó a Abraham para sacrificar a Isaac. Y de pronto leemos la historia y leemos ahí del carnero trabado en el zarzal y decimos qué bonito final. Y nos equivocamos.

Hermanos, ese no fue el final. El final fue dos mil años después en la cruz del Calvario. Allí fue el final. Ese carnero era una sola sombra del final. Isaac no murió, no porque había un carnero ahí. Isaac no murió porque el cordero de Dios quita el pecado del mundo. Isaac merecía morir, pero Isaac vivió porque Cristo ocupó su lugar, porque al igual que nosotros, Isaac se descarrió como una oveja y se apartó por su camino.

Pero Jehová cargó en su hijo el pecado de todos nosotros y donde Dios ve el pecado, descarga todo el ardor de su ira. Allí el Señor Jesucristo recuerde para consolarnos, él fue afligido y él clamó ahí, Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado? Tomamos todo el peso de la ira de Dios, recibiéndola el Señor Jesucristo por amor de su pueblo, por amor de aquellos que el Padre le dio desde antes de la fundación del mundo.

Hermano, que eso nos guarde de pensar que no pasa nada pero sea también el recordar nuestra consolación. Nuestra consolación está en que hay alguien que es digno. Juan lloraba porque no había nadie que era digno. Y se le dijo no llores porque el cordero es digno. Y hermanos, Cristo es la consolación. Juan dejó de llorar porque el cordero es digno, porque él derramó su sangre, porque él llevó nuestra responsabilidad, porque él cumplió la ley perfectamente en favor de su pueblo.

Y cuando Dios nos da el don de la fe, él nos viste de su justicia. el testimonio de cuando para confirmar que es así miremos Lucas 9 como en todo está involucrado el Espíritu Santo porque él inspiró la escritura y porque él es el Espíritu de Dios y es el Espíritu de Cristo y note como Lucas capítulo Cuatro, no nueve.

Lucas dos dice Lucas dos versículo veinticinco dice y aquí había en Jerusalén un hombre llamado Simeón y ese hombre justo y piadoso esperaba que esperaba la consolación de Israel. ¿Y quién es Israel? ¿Se acuerda quién es Israel? Cuando estudiamos romanos, estuvimos aprendiendo quién es Israel, y Israel no es el que es descendiente físico de Abraham, sino el que es de la fe de Abraham. El verdadero Israel es los redimidos del Señor, es el pueblo del Señor, dice Y le había, dice, y aquí ven que resulta un hombre llamado Simeón y este hombre justo y piadoso esperaba la consolación de Israel y el Espíritu Santo estaba sobre él. Y le había sido revelado por el Espíritu Santo que no vería muerte antes que viniese el ungido del Señor. Y movido por el Espíritu vino al templo.

Cuando los padres del niño Jesús lo trajeron al templo para hacer por él conforme al rito de la ley, Él le tomó en sus brazos y bendijo a Dios diciendo ahora Señor despide a tu siervo en paz conforme a tu palabra porque han visto mis ojos tu salvación estás afligido hermano recuerda si él te ha salvado recuerda Recuerda a Cristo, que es la consolación del pueblo de Dios. Pon tus ojos en el Señor Jesucristo. Dile al Señor, Señor, estoy en paz porque mis ojos por tu gracia han visto tu salvación, porque me has dado ojos de fe para ver al Señor Jesucristo, para verle como el cordero que quita el pecado del mundo, para verle como el único en que hay consolación, el único que puede satisfacer la demanda de tu justicia que pesa sobre mí. y porque me has dado el don de la fe. Hermano, Cristo es Cristo, es la consolación del pueblo de Dios. Cristo es nuestro gran enemías. Nuestro enemías con N mayúscula es el Señor Jesucristo. Y la pregunta es, has perdido el gozo de la salvación? Estás afligido? Recuerda que en un momento de debilidad, David cometió pecado y afrenta grave contra el Señor. Y no perdió su salvación, perdió el gozo de su salvación.

Y allí él clamó y dijo, vuélveme el gozo de tu salvación. Y hermanos, para volver al gozo de la salvación, fija tus ojos en Cristo, clama al Señor. Recuerda que Él es fiel y justo para perdonar todos nuestros pecados y limpiarnos de toda maldad. Recuerda que En Cristo hay abundante redención. Él es la consolación del pueblo de Dios. Y qué importante que en tu viaje estás seguro que él te está llevando y estás yendo con aquel que es tu consuelo.

Dice en Juan capítulo 16, versículo uno al siete. El Señor Jesús hablando con sus discípulos dice, Estas cosas os he hablado para que no tengáis tropiezo, os expulsarán de las sinagogas, y aún viene la hora cuando cualquiera que os mate pensará que rinde servicio a Dios, y harán esto porque no conocen al Padre ni a mí.

Mas os he dicho estas cosas para que cuando llegue la hora os acordéis de que yo os lo había dicho. Eso no os lo dije al principio porque yo estaba con vosotros, pero ahora voy al que me envió y ninguno de vosotros me pregunta a dónde vas. Antes, porque os he dicho estas cosas, tristeza ha llenado vuestro corazón. Pero yo os digo la verdad, os conviene que yo me vaya, porque si no me fuera, el consolador no vendría a vosotros. Mas si me fuere, os lo enviaré.

Hermanos, qué bendiciones. conocer por la gracia de Dios a la consolación del pueblo de Dios. Esa consolación que concede al creyente poder decir aunque la higuera no florezca ni en las vidas haya fruto aunque las vacas sean quitadas de los corrales y las ovejas de la majara con todo yo me alegraré en Jehová y me gozaré en el Dios de mi salvación no más tristeza no más llanto qué bendición que María puede decir engrandece mi alma al Señor y mi espíritu se regocija en Dios mi salvador Cristo es la consolación hermanos que Y qué bendición que es que Él se fue pero Él mandó uno como Él, el Consolador, el Espíritu Santo.

Y qué bendición que aquel a quien el Espíritu Santo le ilumina para ver al Señor Jesucristo, el Espíritu Santo le sella. dice Efesios capítulo uno dice en él también vosotros habiendo oído la palabra de verdad el evangelio de vuestra salvación y habiendo creído en él fuiste sellados con el espíritu santo de la promesa que es las arras de vuestra herencia y hermanos él garantiza la salvación de su pueblo hasta el día final y hermano quiera el señor que por la predicación de la palabra por la obra del Espíritu Santo, Él esté obrando en nuestros corazones, al punto de experimentar justamente lo que está revelado en la Escritura, el poder mirar cómo es el Espíritu Santo que abrió el corazón de Lidia, el poder mirar cómo fue el Espíritu Santo el que obró en el corazón del Etíope. El Etíope estaba escuchando la predicación de Felipe que le iba explicando al profeta Isaías, Y en un momento en que el Espíritu Santo le ilumina a este hombre, le concede vida juntamente con Cristo, le concede el don de la fe y este hombre, Felipe no tiene que decirle que repita una oración. Felipe está predicando cuando Dios obra un milagro y este hombre dice, aquí hay agua, ¿qué impide que sea bautizado? la respuesta de Felipe es si crees de todo corazón bien puedes y hizo su confesión de fe por la consolación del pueblo de Dios obrando en él y hermanos qué consuelo tan grande no sólo saber que todo está bien con Dios sino recordar algo bien importante y es hermano es el ministerio de aquel que es el consolador el dar la seguridad de la salvación al creyente.

Hermano, no es ministerio de hombres. Nadie de nosotros está calificado para decirle a otro hombre que esté seguro de su salvación.

Pero la Biblia dice que el espíritu da testimonio a nuestro espíritu de que somos hijos de Dios y hijos también herederos y coherederos con Cristo. Hermanos, proclamamos la palabra porque es por la palabra que Dios consuela plenamente a su pueblo y aquellos que Dios pone el don de la fe, les sella con el Espíritu Santo y les da el testimonio.

Y la gente que ha experimentado ese milagro sabe Cristo me ha salvado. Cristo me ha salvado. Y hermanos, en todo esto la importancia de, recuerde, es el Espíritu Santo porque es el inspirador de la Escritura, es el Espíritu Santo porque es el Espíritu de Dios, es el Espíritu de Cristo, como es mencionado de manera indistinta en Romanos capítulo ocho. pero es el mismo Señor Jesucristo y hermanos romanos capítulo quince versículo cuatro Dice porque las cosas que se escribieron antes y está hablando de la escritura dice para nuestra enseñanza se escribieron a fin de que por la paciencia y la consolación de que de las escrituras tengamos esperanza a fin de que por la paciencia y la consolación de las escrituras tengamos esperanza. Pero el Dios de la paciencia y de la consolación os dé entre vosotros un mismo sentir según Cristo Jesús. para que unánimes a una voz glorifiquéis al Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, pero el Dios de la paciencia y de la consolación. Dice la consolación de las escrituras. Y hermanos, esto nos hace mirar también aquí el tercer oficio del Señor Jesucristo.

Él es el rey, él es el sacerdote, él es profeta. Hermano, en un sentido estricto, Cristo es el último profeta y no hay más profeta. En un sentido amplio, cada persona que predica rectamente la palabra de Dios, pues está hablando de parte de Dios al pueblo. Pero recuerde, Cristo es el profeta.

Dios, habiendo hablado muchas veces y de muchas maneras a los padres en otro tiempo, a los padres por los profetas en estos postreros días, nos ha hablado por el Hijo. Hermanos, la consolación la consolación, la palabra profética. Note cómo es el profeta, instrumento del Espíritu Santo, consolando al pueblo. Y qué bendición que es que en medio de la aflicción de este mundo, los que son el pueblo del Señor, los que están subiendo de Babilonia a Jerusalén, Dios los atrae y para ellos es un gozo venir y escuchar y escuchar y escuchar.

Y no están buscando escuchar algo nuevo. sino el eterno evangelio de la gracia de Dios, el eterno evangelio de aquel que es la consolación del pueblo de Dios. Y hermanos, quiere el Señor que cada uno de quienes estamos aquí por la gracia de Dios podamos experimentar por la paciencia y la consolación de la escritura, el tener esperanza. Tienes esperanza en medio de un mundo sin esperanza.

Acuerda que sin Cristo estábamos sin esperanza y sin Dios en el mundo. Pero Cristo es la consolación y la esperanza del creyente. Él es nuestro gran Nemías. Ese Nemías era como una velita que estaba, pero Cristo es el sol de justicia. Él es la luz verdadera que alumbra a todo hombre. él es el único que nos puede sacar de ese lugar de esclavitud, Babilonia, donde Nabucodonosor los llevó en cautiverio.

Hermanos, a la libertad gloriosa de los hijos de Dios, pero no hay manera de pensar que estás subiendo, si no estás con aquel que es el rey de reyes. Si Dios no te ha dado la fe para confesar que Cristo es Señor, si Dios no te ha presentado al Señor Jesucristo como tu sumo sacerdote, como el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo. Y si no estás teniendo el testimonio interno del Espíritu Santo por su palabra, de que si has confiado en Cristo, él te ha salvado para vida eterna. Y hermano, si Dios te ha salvado, si Dios te ha dado ese don de la fe, Yo te animo a que tú puedas decir, allá hay una pila que impide que sea bautizado. Y si en verdad Dios te ha dado el don de la fe, lo que corresponde es obediencia.

El bautismo no nos salva. El bautismo no salva, pero es un acto de obediencia de aquellos que han sido salvados. Aquel que ha sido salvado quiere dar testimonio de lo que Dios ha hecho de manera interna y si Dios te ha manifestado al rey Dios te ha manifestado al sumo sacerdote y Dios te ha manifestado al profeta y tienes consolación en tu corazón por el evangelio eterno pues bien puedes ser bautizado vamos a orar

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Joshua

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