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JC

La oración de Pablo

Romans 15:30-33
Joel Coyoc June, 11 2023 Video & Audio
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JC
Joel Coyoc June, 11 2023
Estudios en Romanos

El sermón de Joel Coyoc titulado "La oración de Pablo" se centra en el papel fundamental de la oración en la vida del apóstol Pablo, reflejando la importancia de esta práctica en la comunidad cristiana. Coyoc sostiene que Pablo, además de ser un líder espiritual, instó a los creyentes a sostener a sus pastores, misioneros y miembros de la iglesia en oración, haciendo hincapié en la igualdad de todos ante Dios, así como en la necesidad de la gracia para enfrentar sus luchas (Romanos 15:30-33). Utilizando versículos clave, como Romanos 15:31, el predicador destaca la urgencia con que Pablo solicita oración para enfrentar la oposición y lograr la aceptación de su ofrenda, mostrando que la oración es el medio por el cual los creyentes pueden acceder a la voluntad y el poder de Dios en tiempos de dificultad. La importancia de este sermón radica en la enseñanza de que todos, independientemente de su rol en la iglesia, deben participar activa y fervientemente en la oración, reconociendo que esta práctica es esencial para el crecimiento espiritual y el avance del evangelio.

Key Quotes

“Orar por pastores, orar por misioneros, orar por sus familias... es nuestra responsabilidad.”

“La oración es el medio a través del cual nosotros podemos acceder al trono de la gracia para hallar oportuno socorro.”

“Recuerde que toda oración debe ser por causa de nuestro Señor Jesucristo y para la gloria de Cristo.”

“La oración es el privilegio del creyente. No lo menospreciamos. Podemos orar porque Cristo se ofreció en sacrificio.”

Sermon Transcript

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Vamos a abrir nuestra Biblia
en la carta del apóstol Pablo a los romanos, en su capítulo
15. Romanos 15. Dice la Palabra de Dios, así
que los que somos fuertes debemos soportar las flaquezas de los
débiles y no agradarnos a nosotros mismos. Cada uno de nosotros
agrade a su prójimo en lo que es bueno para la edificación,
porque ni aun Cristo se agradó a sí mismo. Antes bien, como
está escrito, los vituperios de los que te vituperaban cayeron
sobre mí. porque las cosas que se escribieron
antes para nuestra enseñanza se escribieron a fin de que por
la paciencia y la consolación de las Escrituras tengamos esperanza. Pero el Dios de la paciencia
y de la consolación os dé entre vosotros un mismo sentir según
Cristo Jesús, para que unánimes a una voz glorifiquéis al Dios
y Padre de nuestro Señor Jesucristo, Por tanto, recibíos los unos
a los otros, como también Cristo nos recibió para gloria de Dios. Jesús dijo que Cristo Jesús vino
a ser siervo de la circuncisión para mostrar la verdad de Dios,
para confirmar las promesas hechas a los padres y para que los gentiles
glorifiquen a Dios por su misericordia, como está escrito. Por tanto,
yo te confesaré entre los gentiles, y cantaré a tu nombre. Y otra
vez dice, alegraos, gentiles con su pueblo. Y otra vez, alabad
al Señor todos los gentiles, y magnificadle todos los pueblos. Y otra vez, dice Isaías, estará
la raíz de Isaí, y el que se levantará a regir los gentiles,
los gentiles esperarán en él. Y el Dios de esperanza os llene
de todo gozo y paz en el creer, para que abundéis en esperanza
por el poder del Espíritu Santo. Pero estoy seguro de vosotros,
hermanos míos, de que vosotros mismos estáis llenos de bondad,
llenos de todo conocimiento, de tal manera que podéis amonestaros
los unos a los otros. más os he escrito, hermanos,
en parte con atrevimiento, como para haceros recordar por la
gracia que de Dios me es dada, para ser ministro de Jesucristo
a los gentiles, ministrando el Evangelio de Dios para que los
gentiles le sean ofrenda agradable, santificada por el Espíritu Santo.
Tengo pues de qué gloriarme en Cristo Jesús en lo que a Dios
se refiere, porque no osaría hablar sino de lo que Cristo
ha hecho por medio de mí para la obediencia de los gentiles,
con la palabra y con las obras, con potencia de señales y prodigios
en el poder del Espíritu de Dios, de manera que desde Jerusalén
y por los alrededores hasta Ilírico, todo lo he llenado del Evangelio
de Cristo. Y de esta manera me esforcé a
predicar el Evangelio, no donde Cristo ya hubiese sido nombrado,
para no edificar sobre fundamento ajeno, sino como está escrito,
aquellos a quienes nunca les fue anunciado acerca de él, verán,
y los que nunca han oído de él, entenderán. Por esta causa me
he visto impedido muchas veces de ir a vosotros, pero ahora
no teniendo más campo en estas regiones y deseando desde hace
muchos años ir a vosotros, cuando vaya a España iré a vosotros
porque espero veros al pasar y ser encaminado allá por vosotros.
una vez que haya gozado con vosotros. Mas ahora voy a Jerusalén para
ministrar a los santos, porque Macedonia y Acaya tuvieron a
bien hacer una ofrenda para los pobres que hay entre los santos
que están en Jerusalén. Pues les pareció bueno y son
deudores a ellos, porque si los gentiles han sido ellos participantes
de sus bienes espirituales, deben también ellos ministrarles de
los materiales. Así que cuando haya concluido
esto y les haya entregado este fruto, pasaré entre vosotros
rumbo a España. Y sé que cuando vaya a vosotros,
llegaré con abundancia de la bendición del Evangelio de Cristo. pero os ruego, hermanos, por
nuestro Señor Jesucristo, y por el amor del Espíritu, que me
ayudéis orando por mí a Dios, para que sea librado de los rebeldes
que están en Judea, y que la ofrenda de mi servicio a los
santos en Jerusalén sea acepta, para que con gozo llegue a vosotros
por la voluntad de Dios, y que sea recreado juntamente con vosotros,
y el Dios de paz sea con todos vosotros. Amén. Vamos a meditar los versículos
treinta al treinta y tres. Ya nos acercamos al final de
esta carta. Y nuestro tema es la oración de
Pablo. Una de las cosas que sabemos
que es característico de la vida del apóstol Pablo es una vida
de oración. Si usted lee las cartas del apóstol
Pablo, siempre va a mencionar cómo él ora por los hermanos
de las iglesias. Es el caso al inicio de esta
carta y en cada una de sus cartas podemos mirar y ver. Pues oraciones
bíblicas, cosas que nosotros podemos aprender a orar los unos
por los otros. Es interesante también pensar
en que a veces dentro de la comunidad de creyentes Existe una idea
que estaba mencionando el otro día de que pues muchas veces
los hermanos tienen idea de que las oraciones de los pastores,
de los misioneros como que son más escuchadas o como que ellos
están más cerca del señor, pero eso no es bíblico, eso es un
asunto que traemos probablemente algunos de algún contexto religioso
anterior de pensar que hay categorías. En realidad, Dios ha llamado
para ministerios especiales dentro de la iglesia, pero todos somos
co-pecadores, necesitados de la misma gracia, necesitados
del mismo evangelio. Cuando alguien está predicando
la palabra, no sólo predico para ustedes, predico para mí también,
necesito escuchar el evangelio. Las oraciones de misioneros,
de pastores, de ancianos de iglesia, no son no son de otra categoría. Y el apóstol Pablo pide oración
de la iglesia. Es necesario no solo que la iglesia
mire que los pastores han de orar por ellos, por supuesto,
sino también el poder mirar que es importante que la iglesia
ore por los pastores y por los misioneros. Recuerde que cuando
empezamos esta última sección en el versículo capítulo doce,
versículos uno y dos, Hay un llamado del apóstol Pablo
donde él dice, así que hermanos, os ruego por las misericordias
de Dios que presentéis vuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo
y agradable a Dios, que es vuestro culto racional. Dice, no os conforméis
a este siglo, sino transformados por medio de la renovación de
vuestro entendimiento para que comprobéis cuál sea la buena
voluntad de Dios, agradable y perfecta. hermanos hay una hay un asunto
importante con respecto a la oración y es la oración nos ha
sido dada como un medio a través del cual nosotros podemos acceder
al trono de la gracia para hallar oportuno socorro es el medio
a través del cual traer nuestros ardientes deseos y presentarlos
al señor y cuando nosotros miramos lo primero que este pasaje nos
enseña es ¡Pablo, ruega! por oración a
los hermanos. Él está rogando a sus hermanos
que ellos oren por él, y esto nos enseña algo. Nos enseña el
hecho de la responsabilidad que tenemos como creyentes de sostener
a pastores y misioneros en oración. Es nuestra responsabilidad. Ellos
son probablemente los primeros en en la línea de batalla. Ellos
tienen luchas intensas. Satanás sabe que pues doblegar
a un pastor, a un misionero, alguien que está en una posición
de dirección dentro de la iglesia, es impingir un daño fuerte al
pueblo de Dios. Hermanos, es nuestro deber. El
apóstol Pablo está consciente de la necesidad de que se ore
por él. Es claro que él ora por las iglesias, él lo dice en cada
una de sus cartas, pero aquí la expresión, os ruego, os ruego
hermanos, por nuestro señor Jesucristo y por el amor del espíritu que
me ayudéis orando por mí a Dios. Orar por pastores, orar por misioneros,
orar por sus familias. hermanos recordar una cosa es
bien importante ese pensar que sus oraciones son más valiosas
y que ellos pueden orar mejor por nosotros es algo que es necesario
quitar de nuestra mente no nos conforme ese es un pensamiento
de este siglo hermanos eso nos lleva muchas veces a tener falta
de compasión por pastores algunas veces la gente o el hermanos
de la iglesia tienden a pensar que los pastores son de otra
carne distinta, o a veces tienden a poner una expectativa pensando
que los hijos de los pastores son de otra carne distinta, y
se espera, hay una expectativa muy alta en lo que se espera
de ellos. Hermano, los pastores, sus familias, los misioneros,
y sus familias han sido llamados y honrados por pura gracia, no
por algo distinto en ellos. Lo único que los hace distinto
a ellos es lo que le hace a usted distinto de los demás, la rica
misericordia de Dios. Y Dios en su gracia los ha querido
llamar a ministerio, pero es importante que nosotros podamos
poner atención, enclamar a Dios por ellos. Una esposa de un pastor que fue también
hija de pastor. Dice que ella siempre sintió
mucho amor hacia la iglesia local y sentía que era un lugar donde
ella pertenecía. Pasado el tiempo, después de
que el señor le salvó, ella se casó con un pastor y su esposo fue un pastor que tuvo
fuertes batallas con depresión. Y un día su esposo confesó sus
luchas a la congregación y dice que después de eso para ella
era muy difícil ir a la iglesia. Siempre ella había procurado
sentarse en los lugares de adelante y sentía un cierto rechazo de
parte de la congregación por haber compartido su esposo sus
luchas. Hermanos, los pastores tienen
luchas. igual de intensas que las que
tiene cualquier otro hermano. Ellos no son de otra clase. Cuando la Biblia habla de requerimientos
especiales para las personas que están en posiciones de ministerio,
no es, si bien Eso es para aquellos que están en posiciones de ministerio. No es que hay dos categorías
y hay otra medida para los creyentes. El llamado es igual para todos
los creyentes y también sus luchas son las mismas. Ellos están combatiendo
y están juntamente con el pueblo de Dios en una guerra espiritual. No tenemos lucha contra carne
y sangre, sino contra huestes espirituales de maldad en las
regiones celestes, dice El apóstol Pablo nos llama a poner la armadura,
pero después a perseverar en oración. Cuando pensamos en la
oración que Pablo está aquí rogando que se le ayude en oración, tenemos
que pensar que A veces nosotros pensamos que la oración es como
un interfón para hablar de la calle hacia adentro. O como algún
sistema de comunicación adentro como para poder pedir cuando
estás lejos de la cocina que te lleven agua o que te hagan
algo adentro de la casa sin que tú tengas que moverte. O sea,
para hacernos la vida más fácil y cómoda. Pero esa no es la visión
bíblica de la oración. La oración es el medio de comunicación
con el capitán del ejército para llamar y pedir auxilio porque
estamos en una batalla, estamos en tiempo de guerra, no estamos
en un tiempo de picnic, estamos sumergidos en una batalla intensa,
una lucha espiritual y la oración nos ha sido dada para llamar
y pedir El Señor Jesús recuerde cuando Él dejó la gran comisión,
Él dijo, toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra.
Todo está a disposición de su pueblo para hacer lo que nos
ha mandado a hacer, ir y hacer discípulos a todas las naciones.
Y la idea de la oración es clamar al Señor, clamar al Señor por
cada uno de los miembros de la iglesia, pero tener en oración
a pastores y misioneros. Quiera el Señor que nosotros
estemos dedicando tiempo para orar, orar por los pastores,
pastor Gilberto, el pastor Herbacio, el pastor Helio, el pastor Rogerio
Chay, el pastor José Tzul. Hermanos, ellos enfrentan luchas. ellos sufren igual que nosotros
sufrimos. Ellos son tentados igual que
nosotros somos tentados. Ellos tienen la responsabilidad
de predicar el evangelio con fidelidad y mantenerse fieles
a predicar el evangelio como ha sido revelado. Y es necesario
que nosotros les podamos sostener en oración. Hay otros hermanos
que, aunque no son pastores, Dios los tiene predicando como
el hermano Terencio. como el hermano Abraham, el hermano
Tomás, y hermanos, tal vez ellos no nos han rogado, pero el ejemplo
del apóstol Pablo, que mueva nuestros corazones a interceder
por ellos. El apóstol Pablo ruega y dice,
hermanos, por nuestro Señor Jesucristo. Y aquí está la base de toda oración. Toda oración es solo por Cristo. Dice, os ruego hermanos por nuestro
Señor Jesucristo. Nosotros podemos orar los unos
por los otros y por la gente que Dios tiene en ministerio
y lo hacemos sobre la base de la obra del Señor Jesucristo.
Dice, por nuestro Señor Jesucristo. Él es la causa de toda oración. Toda oración debe ser por causa
de nuestro Señor Jesucristo y para gloria del Señor Jesucristo.
Recuerde que Santiago dice que pedimos y no recibimos porque
pedimos mal para gastar en nuestros deleites. Pidamos por causa de
Cristo y para la gloria de Cristo más que para nuestros deleites.
Pedir por aquellos que están llevando el evangelio. Aquellos
que tienen la responsabilidad de proclamar el evangelio de
salvación. Después dice el apóstol Pablo
que es por Cristo y dice y por el amor del espíritu. Si estamos
en Cristo, él nos ha dado de su espíritu y él está produciendo
amor en nuestro corazón. Él está apelando al hecho de
que por causa del amor que el Espíritu Santo ha puesto en sus
corazones para conmigo. rogad rogad a Dios por mí dice una traducción del versículo
dice os ruego hermanos por nuestro señor Jesucristo y por el amor
del espíritu que os esforcéis juntamente conmigo en vuestras
oraciones a Dios por mí que hay otra traducción que incluso tiene
la palabra esforzar y luchar en oración. Hermanos, el apóstol
Pablo estaba viendo la vida como como es una lucha intensa y una
lucha que debe ser en oración, porque recuerde que nuestra lucha
no es con espada, no es con ejército, es con su los pastores, pero orar, cuando
pienso en lo que el apóstol Pablo, ese versículo con el que inicia
esta sección en el versículos uno y dos del capítulo doce,
hermanos, orar por nuestros jóvenes. Siempre hemos estado en un mundo
malo. que el señor nos haga tomar conciencia
de algunas cosas que dice la escritura, dice que estamos en
medio de una generación maligna y perversa. Hermano, no es poesía,
esa es la pura verdad. Estamos en medio de una generación
maligna y perversa y hay una batalla fuerte por la mente de
los jóvenes y rogar al señor para que les haga recordar el
evangelio, orar al señor para que el señor obre sus corazones
y ponga en sus corazones deseo por el señor rogar para que el
Señor les haga ver a nuestros jóvenes ante la brillanteza y
el atractivo de este mundo que ellos puedan mirar que Cristo
es el ser de mayor valor. Este mundo está llamando constantemente
a personas que admirar. No es casual que de pronto nos
salen artículos y cosas hablando de hombres que no tienen nada
de admirables, pero que los jóvenes admiran. Roguemos al Señor por
sus mentes, gente que no tiene nada para ser admirada, pero
Cristo es el ser más digno de admiración. Que Cristo sea precioso
a nuestros ojos y a los ojos de nuestros jóvenes. Oremos,
recuerde que una característica que teníamos antes es que veíamos
a Cristo y le veíamos inatractivo para desearle, pero que el Señor
nos muestre a Cristo ahora precioso a nuestros ojos. En verdad que
le podamos ver como sus nombres le describen, como admirable
consejero, como Dios fuerte, como Padre eterno, como Príncipe
de paz, que podamos contemplar la hermosura de su santidad.
Irmanos, rogar, porque la batalla es intensa, y rogar que el Espíritu
Santo les recuerde a nuestros jóvenes el Evangelio que ellos
han escuchado. Que Dios quiera, por su misericordia,
traerlos a salvación, que Dios confirme en fe a aquellos que
han confesado fe, profesado fe en el Señor Jesucristo. Y es
nuestro deber, hermanos, yo ruego que oremos por los que están
predicando el Evangelio, pero que roguemos por nuestros jóvenes
y también por nosotros. Nosotros no estamos vacunados. También hay una batalla por nuestra
mente. y que nosotros podamos, dice la escritura, sean gratos
los dichos de mi boca y la meditación de mi corazón delante de ti. Hermano, ¿qué es lo que nos pasamos
meditando? Dios quiera que meditemos cada
día el evangelio, cada día podamos orar y clamar al Señor. Hay una
frase que muchas veces decimos y que el Señor por su espíritu
nos haga entender qué significa cuando decimos Cristo murió por
mí. Que podamos tener una valoración
guiada por el Espíritu del Señor de qué significa la obra que
el Señor Jesucristo hizo en la cruz por causa de su pueblo. La oración es la manera en que
nosotros participamos de la obra misionera. Hermanos, quizá Dios
no nos ha llamado personalmente a ir. No todos tenemos necesariamente
que ir. Sin embargo, si usted está en
algún lugar donde usted se desempeña, cuando Dios le dé ocasión, predique
el evangelio. Predicar el evangelio hace bien.
Predicar el evangelio, lo predicamos. Recuerden, no solo lo predicamos
para el que está enfrente, mi alma necesita el evangelio. Y
cuando predico el evangelio al jardinero, al albañil o cualquier
persona que Dios me dé la oportunidad, Dios bendice mi vida a través
de escuchar lo que estoy proclamando. Pero quizás Dios no nos ha llamado
para ir a otro lugar, pero podemos participar, podemos participar.
Hermanos, sostenemos la obra de Dios en Teya cuando oramos
por el hermano Terencio. Sostenemos al hermano que está
en cuando estamos orando por el ministerio que Dios le ha
dado allá. Estamos participando de la obra que Dios está haciendo
en cuando estamos orando por el pastor Helio que está allí.
Cuando oramos por el hermano Abraham, cuando oramos por los
hermanos que están en muchos otros lugares. Nuestros hermanos
que conocemos, hermanos en Houston y hermanos que no conocemos.
Orar para que Dios siga sosteniéndoles, para que Dios siga fortaleciendo
su fe y es nuestra participación de la obra misionera. Cuando nosotros podemos mirar,
dice el versículo 31. En el versículo 31, Pablo va
a dar algunos motivos específicos de su oración. Y dice primero,
para ser librado de los rebeldes que están en Judea, y que la
ofrenda de mi servicio a los santos en Jerusalén sea aceptada.
para que con gozo llegue a vosotros por la voluntad de Dios y que
sea recreado juntamente con vosotros. Vamos a ir examinando sus pedidos
de oración y vamos a comenzar no con el que menciona primero,
sino con el que está ahí después de la coma, dice, y que la ofrenda
de mi servicio a los santos en Jerusalén sea acertada. El Señor responde nuestras oraciones.
Hermanos, una de las cosas que debe motivar a nuestro corazón,
Pablo no escribía cosas simplemente teóricas. Pablo escribía de lo
que él había experimentado. Él escribe y él dice aquel que
es poderoso para hacer todas las cosas mucho más abundantemente
de lo que pedimos o entendemos según el poder que actúa en nosotros.
Bueno, el apóstol Pablo no escribió eso como simple teoría. Él había
experimentado que es así. El Señor hace las cosas mucho
más abundantemente de lo que pedimos o entendemos. Y no siempre
es como nosotros lo pedimos, porque Él es todo sabiduría.
Sus caminos no son nuestros caminos, ni sus pensamientos son como
los nuestros. Dice la Escritura, como son más
altos los cielos que la tierra, sí son más altos sus caminos
que los nuestros, y sus pensamientos más que los nuestros, más altos. Pablo tenía un deseo de la unidad
de la iglesia y iba de importancia. Él sabía que podía ser rechazada
esa ofrenda porque los creyentes que estaban en Jerusalén no tenían
precisamente un buen concepto y una buena aceptación de los
gentiles. Sin embargo, cuando nosotros
vamos a Hechos 23, perdón, Hechos veintiuno, versículo
diecisiete dice, cuando llegamos a Jerusalén,
los hermanos nos recibieron con gozo. Y el día siguiente Pablo
entró con nosotros a ver a Jacobo y se hallaron, hallaban reunidos
todos los ancianos, a los cuales después de haberle saludado,
les contó una por una las cosas que Dios había hecho entre los
gentiles por su ministerio. Cuando ellos lo oyeron, glorificaron
a Dios y le dijeron, ya ves, hermano, cuántos millares de
judíos hay que han creído y todos son celosos por la ley. Algo
que podemos percibir de este pasaje es que Dios contestó la
oración del apóstol Pablo en cuanto a la ofrenda que él estaba
llevando. Después, bueno, antes el apóstol
Pablo dice para que sea librado de los rebeldes que están en
Judea. Y si usted lee en su casa, usted se va a dar cuenta de que,
pues, llegó un momento en que se armó un alboroto y esta gente
capturó al apóstol Pablo y se lo llevaron y la autoridad romana tuvo que
ir para rescatarlo. El apóstol Pablo estuvo detenido
y damos gracias a Dios porque sabemos que los hermanos oraban
por él y Dios contestó la oración. Él fue librado de sus manos.
Allí en los últimos capítulos de Hechos se nos narra que 40
judíos habían hecho un voto de no comer ni beber hasta que hubieran
dado muerte a Pablo. Hechos capítulo 23 Versículo 12 dice, venido el
día, algunos de los judíos tomaron un complot y se juramentaron
bajo maldición, diciendo que no comerían ni beberían hasta
que hubiesen dado muerte a Pablo. Eran más de 40 los que habían
hecho esta conjuración, los cuales fueron a los principales sacerdotes
y a los ancianos, y dijeron, nosotros nos hemos juramentado
bajo maldición a no gustar nada hasta que hayamos dado muerte
a Pablo. Ahora pues, vosotros, Con el concilio, requerid al
tribuno que le traiga mañana ante vosotros, como que querréis
indagar alguna cosa más cierta acerca de él, y nosotros estaremos
listos para matarle antes que llegue." Mas el hijo de la hermana
de Pablo, oyendo hablar de la celada, fue y entró en la fortaleza
y dio aviso a Pablo. Pablo llamó a uno de los centuriones
y dijo, Lleva a este joven ante el tribuno, porque tiene cierto
aviso que darle. Él entonces, tomándole, le llevó
al tribuno y dijo, —El preso Pablo me llamó y me rogó que
trajese ante ti a este joven, que tiene algo que hablarte.
El tribuno, tomándole de la mano y retirándose aparte, le preguntó,
—¿Qué es lo que tienes que decirme? Él le dijo, los judíos han convenido
en rogarte que mañana lleves a Pablo ante el concilio, como
que van a inquirir alguna cosa más cierta acerca de él. Pero
tú no les creas, porque más de cuarenta hombres de ellos le
acechan, los cuales se han juramentado bajo maldición a no comer ni
beber hasta que le hayan dado muerte, y ahora están listos
esperando tu promesa. Entonces el tribuno despidió
al joven y mandóle que a nadie dijese lo que le había que a
nadie dijese que le había dado aviso de esto. Y hermanos, no
fue una casualidad que ese joven escuchase el complot. Esta gente
estaba decidida a terminar con la vida de Pablo. Pero tenemos
un Dios que es todopoderoso. El poder no está en la oración.
Hay gente que dice la oración es poderosa. La oración es el
medio que nosotros tenemos para acceder al trono de Aquel que
es todopoderoso, de Aquel que dijo, Toda potestad me es dada
en el cielo y en la tierra. Y aquí estaba la iglesia tomando
ese llamado al cuartel general, orando por el apóstol Pablo.
El apóstol Pablo les había rogado que orasen, y Dios guió las cosas
de tal forma que Dios hizo que ese joven estuviera allí en ese
momento. Y dice el versículo 23, Y llamando
a dos centuriones, mandó que preparasen para la hora tercera
de la noche doscientos soldados, setenta jinetes y doscientos
lanceros, para que fuesen hasta Cesarea, y que preparasen cabalgadura,
en que poniendo a Pablo, le llevasen a salvo a Félix, el gobernador.
Hermanos, ¿quién lo hizo? El Señor lo hizo. Toda potestad
me es dada en el cielo y en la tierra de quien era toda esa
guardia. Bueno, el emperador pensaba que
era de él, pero el Señor dice, la Biblia dice de Jehová es la
tierra y su plenitud, el mundo y los que en él habitan. Y es
la respuesta a la oración. El apóstol Pablo dice después
en su oración. dice, para que con gozo llegue
a vosotros por la voluntad de Dios, para que con gozo llegue
a vosotros por la voluntad de Dios. Sabemos algo, sabemos que
el apóstol Pablo llegó con gozo, el apóstol Pablo podía estar
en naufragio podía estar en prisión el apóstol Pablo en una prisión
pudo escribir una carta que se llama del gozo que le escribió
regocijados en el señor otra vez les digo regocijados estando
en la prisión y en romanos veintiocho perdón hechos veintiocho catorce Dice, donde habiendo
hallado hermanos, nos rogaron que nos quedásemos con ellos
siete días, y luego fuimos a Roma, de donde oyendo de nosotros,
los hermanos salieron a recibirnos hasta el foro de Apio y las tres
tabernas, y al verlo, Pablo dio gracias a Dios y cobró aliento.
Cuando llegamos a Roma, el centurión entregó los presos al prefecto
militar, pero a Pablo se le permitió vivir aparte con un soldado que
le custodiase. Aquel que hace todas las cosas
mucho más abundantemente de lo que pedimos o entendemos. Recuerde,
la semana pasada estábamos leyendo un pasaje en Corintios que describe
cómo eran los viajes que realizaba el apóstol Pablo. Y esos viajes
se pueden describir, resumir en una sola palabra. Peligro
constante. Sin embargo, el apóstol Pablo
apeló a César. Y entonces el apóstol Pablo tuvo
un viaje a Roma. Sí, con algunos peligros. pero
con una guardia romana. El apóstol Pablo tuvo un viaje
a Roma pagado por el imperio. El imperio lo puso en un barco
y lo llevó y fue custodiado por una guardia romana. Y él llegó,
una de las cosas que Dios hizo fue que en todo el trayecto Pablo
iba haciendo lo que él hacía siempre. Algo que era natural
para él. Y algo que era natural para él
era predicar el evangelio. Y Pablo estuvo predicando el
evangelio. usted puede leer en en hechos
en detalle cómo Dios le dio la oportunidad de predicar el evangelio
y él llegó a Roma y llegó con gozo a Roma y él Dios le concedió lo que él había
pedido al Señor en Filipenses capítulo cuatro versículo veintiuno al veintitrés
dice saludad a todos los santos en Cristo Jesús los hermanos
que están conmigo os saludan todos los santos os saludan especialmente
los de la casa de César la gracia de nuestro señor Jesucristo sea
con todos vosotros amén todos los santos os saludan especialmente
los de la casa de César el apóstol Pablo por las oraciones de los
hermanos pudo predicar el evangelio. Esos de la casa de César eran
gente que servía en el palacio de Nerón. Hermanos, orar al Señor. Recuerde que principalmente es
por Cristo, para la gloria de Cristo. Orar por la gente que
está en primera línea predicando el evangelio, pero usted, donde
esté, predique el evangelio. Oremos por la salvación de personas.
Dios nos ayude a ser constantes. La semana pasada les estaba compartiendo
de un hombre que oraba por sus amigos y él tenía un diario donde
oró por algunos algunos años. Sin embargo, él tenía uno que
él escribía en su diario y decía, señor, por este he orado diecinueve
años y aún no me lo has concedido, pero ayúdame a seguir orando
por su salvación. Hermanos, que oremos por los
que están en el ministerio, que oremos por la salvación de personas
y no que Dios nos ayude a ser consistentes en clamar al señor
y si es su voluntad, él nos va a conceder las peticiones de
nuestro corazón. Y vamos a mirar el pasaje en
Efesios capítulo 4. Capítulo 3 versículo 20. vamos a leer desde el versículo
diecinueve. De hecho, este, este es una de
las cosas por las cuales el apóstol Pablo oraba, y lo vamos a leer
desde el versículo catorce, dice, por esta causa doblo mis rodillas
ante el padre de nuestro señor Jesucristo, de quien toma nombre
toda familia en los cielos y en la tierra, para que os dé conforme
a las riquezas de su gloria, el ser fortalecidos con poder
en el hombre interior por su espíritu. Hermanos, esto es para
orar unos por otros, para orar por los que están en ministerio.
Dice, para que habite Cristo por la fe en vuestros corazones,
a fin de que arraigados y cimentados en amor, seáis plenamente capaces
de comprender con todos los santos cuál sea la anchura, la longitud,
la profundidad y la altura, y de conocer el amor de Cristo que
excede a todo conocimiento para que seáis llenos de toda la plenitud
de Dios. Y aquel que es poderoso para
hacer todas las cosas, mucho más abundantemente de lo que
pedimos o entendemos, según el poder que actúa en nosotros,
a él sea gloria en la iglesia, en Cristo Jesús por todas las
edades, por los siglos de los siglos. Amén. Y después el apóstol
Pablo cierra esta sección de la carta. con una bendición,
una oración por los hermanos, y el Dios de paz sea con todos
vosotros. Amén. Y el Dios de paz sea con
todos vosotros. Amén. Era también la oración
de Pablo. el que el dios de paz sea con
el pueblo de dios con todos vosotros con todos los que eran parte
de la iglesia que estaba en roma la paz de dios hermanos recuerde
que el apóstol pablo no solamente está cerrando aquí con un deseo
y una bendición él ha explicado cómo cómo es que podemos ¿Cómo
es que es posible que el Dios de paz esté con todos nosotros? Él escribió y él escribió justificados
pues por la fe tenemos paz para con Dios por medio de nuestro
Señor Jesucristo. Era el deseo de Pablo que las
más personas posibles sobre todo gentiles pudieran estar con el
Dios de paz y el Dios de paz con ellos. Y por eso él tenía
el deseo de llegar hasta España. Por eso él había recorrido muchos
kilómetros predicando el Evangelio. Y era el deseo para que cada
persona que se congregaba en esa iglesia, el Dios de paz sea
con todos vosotros. Hermanos, quiera Dios que el
Dios de paz sea con todos nosotros, porque hemos sido justificados
con Dios por medio de la fe en el Señor Jesucristo. Justificados
pues por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro
Señor Jesucristo. No hay otra manera de tener paz
con Dios, sino a través de Cristo que es el príncipe de paz. Recuerde,
él es nuestra paz. Él derribó la pared intermedia
de separación. Él puede reconciliarnos con en su cuerpo sobre el madero,
porque todos nosotros estábamos no en paz con Dios, con el Dios
de paz, enemistados, rebeldes, pero Él, Él cargó los pecados
de su pueblo y por creer en su obra, perfecta. Su obra que dio
satisfacción a la justicia de Dios, podemos estar en paz con
él. Qué gran bendición de poder saber
que todo está bien con Dios. Quiera Dios que no nos quite
el sueño cosas como si se devalúa la moneda, si el mundo necesita
energía verde y se está contaminando y destruyendo. Esas cosas no
son las que de veras nos deberían quitar el sueño. Lo que nos debería
quitar el sueño es estás en paz con Dios. El Dios de paz está
contigo porque ha sido justificado por la fe en la obra y la persona
del Señor Jesucristo. Eso debería quitarnos la paz.
Y si eso te quita la paz, clama al Señor que te salve. Clama
al Señor que te dé arrepentimiento y que te dé fe de creer a Dios
lo que Él ha dicho acerca del Señor Jesucristo, que Él es el
único camino de salvación. Confiar solamente en el Señor
Jesucristo. Y si ya estamos en Cristo, ¿estás
gozando de paz con Dios? Es probable que estamos en paz
con Dios, pero no estamos gozando de paz de Dios. Y es la oración
el medio a través del cual estar disfrutando de paz de Dios. Dice
Pablo, Por nada estéis afanosos si no sean conocidas vuestras
peticiones delante de Dios en toda oración y ruego. Y la paz
de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y
vuestros pensamientos en Cristo Jesús, Señor nuestro. Si por
nada vamos a estar afanosos, tenemos que orar por todo. Oremos
por las cosas cotidianas, las cosas comunes. El Señor incluyó
en la oración el que oremos por el pan de cada día. Dice, Padre
nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre, ven
a tu reino, sea hecha tu voluntad, como en el cielo, así también
en la tierra. Note que no es lo más importante ni lo primero
pedir por el pan. Dice, el pan nuestro de cada
día, dánoslo hoy. Hay lugar para pedir por las
cosas cotidianas, pero pidamos por las cosas de verdadero valor
eterno. que su nombre sea santificado,
glorificado, que su reino sea establecido. Y eso es orar por
pastores y misioneros, y orar por cada uno de nuestros hermanos,
y orar para que el reino del Señor se siga estableciendo en
el corazón de su pueblo, que Él está salvando. Orar, oremos
por todo. Hermanos, cualquier inquietud,
cualquier necesidad, cualquier temor, traerla al Señor en oración. Recuerde el himno que dice, está
el hombre desprovisto de paz, gozo y santo amor. Esto es porque
no llevamos todo a Dios en oración. La oración es el privilegio del
creyente. No lo menospreciamos. Podemos
orar porque Cristo se ofreció en sacrificio. Por sus méritos
podemos orar. Hermanos, nuestra vida de oración
también va a mostrar cuán precioso es Cristo y su obra para nosotros. Vamos a orar.

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Joshua

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