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Los que invocan Señor

Psalm 5
Joel Coyoc June, 7 2023 Video & Audio
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Joel Coyoc June, 7 2023

Joel Coyoc's sermon titled "Los que invocan el Señor" del Salmo 5 emphasizes the theological importance of invoking the Lord with reverence and understanding. The preacher articulates that prayer is rooted in the believer's recognition of God's nature and attributes, particularly His mercy and holiness. Key arguments include the necessity of faith in invoking God, as seen in Romans 10, which emphasizes that one must first believe in the heart before calling upon Him. Scripture references throughout the sermon, such as Psalm 5 and Romans 10, support the notion that those who approach God do so out of an understanding of their dependence on His grace and mercy for salvation. Practically, this sermon serves as a call for believers to persist in prayer with humility and reverence, knowing that God hears and defends those who trust in Him, and to confidently await His guidance and response amid life's afflictions.

Key Quotes

“Los que invocan al Señor lo hacen con reverencia. No se acercan al Señor con exigencias.”

“No tenemos precisamente el derecho de hablar con Dios.”

“Orar es un privilegio del creyente, que debe hacerse con reverencia.”

“El que invoca al Señor sabe que no es demasiado inteligente ni sabio, sabe que él necesita que él le guíe.”

Sermon Transcript

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Talmo número 5. palabra de Dios dice, escucha
oh Jehová mis palabras, considera mi gemire, está atento a la voz
de mi clamor, rey mío, y Dios mío, porque a ti oraré. Oh Jehová, de mañana oirás mi
voz, de mañana me presentaré delante de ti y esperaré. Porque tú no eres un El malo no habitará junto a ti.
Los insensatos no estarán delante de tus ojos. Aborreces a todos
los que hacen iniquidad. Destruirás a los que hablan mentira. Al hombre sanguinario y engañador
abominará Jehová. Mas yo, por la abundancia de
tu misericordia, entraré en tu casa. adoraré hacia tu santo
templo en tu temor. Guíame, Jehová, en tu justicia
a causa de mis enemigos. Endereza delante de mí tu camino,
porque en la boca de ellos no hay sinceridad, sus entrañas
son maldad, sepulcro abierto es su garganta, con su lengua
hablan lisonjas. Castígalos, oh Dios, caigan por
sus mismos consejos. Por la multitud de sus transgresiones,
échalos fuera, porque se rebelaron contra ti. Pero alegrense todos
los que en ti confían. Den voces de júbilo para siempre,
porque tú los defiendes. En ti se regocijen los que aman
tu nombre. porque tú o que va bendecirás
al justo como con un escudo lo rodearás de tu favor amén nosotros podemos leer este salmo
y pues sabemos allá arriba dice que es un salmo de David pero
damos gracias a Dios porque aunque no supiéramos que fue David quien
lo escribió lo que sí podríamos saber por la el que escribió este salmo que
es una oración es un hermano nuestro por la gracia y la misericordia
de Dios hay varias cosas que nos lo indican y quisiera que
pudiéramos meditar este salmo y el tema del salmo va a ser
los que invocan al señor los que invocan al señor que importante
es el poder invocar al señor el apóstol Pablo escribió acerca
de ello en Romanos capítulo diez dice que si confesares con tu
boca que Jesús es el señor y creyeras en tu corazón que Dios le levantó
de los muertos será salvo porque con el corazón se cree para justicia,
pero con la boca se confiesa para salvación. Pues la Escritura
dice, todo aquel que en él creyere no será avergonzado, porque no
hay diferencia entre judío y griego, pues el mismo que es Señor de
todos es rico para con todos los que le invocan. porque todo
aquel que invocar el nombre del Señor será salvo. ¿Cómo pues
invocarán a aquel en el cual no han creído? ¿Y cómo creerán
en aquel de quien no han oído? ¿Y cómo oirán sin haber quienes
prediquen? ¿Y cómo predicarán si no fueron
enviados? Como está escrito, cuán hermosos
son los pies de los que anuncian la paz y de los que anuncian
las buenas nuevas. que importante que es invocar
al señor la salvación eterna para la salvación eterna es necesario
invocar al señor cuando el señor se nos revela y el señor nos
da vida la nueva criatura invoca al señor clama al señor con esa
fe que el señor le ha le ha concedido por gracia es interesante con
nosotros miramos salmista aquí invocando, invocando al señor.
Y una de las primeras cosas que podemos mirar es que aquellos
que invocan al señor lo hacen con reverencia. No se acercan
al señor con exigencias. Se acercan al señor con un temor
reverente. Se acercan al señor y dice él
escucha o que obá mis palabras. Escucha o que obá mis palabras.
que gran bendiciones que nosotros podamos por la gracia de Dios
no hay duda de que este hermano nuestro que vivió en el antiguo
pacto él le dice al señor escucha o
Jehová mis palabras y él se refiere al señor con el nombre del pacto
el ese nombre que no se podía pronunciar ese nombre con el
cual Dios se reveló cuando dijo yo soy el que soy Y qué gran
bendición, cuánta gente de pronto tiene necesidad y busca cuando
va a llegar algún presidente, algún diputado, algún gobernador,
tratar de estar cerca para entregar algún sobre porque tiene alguna
petición. Pero los creyentes, tanto del antiguo pacto como
del nuevo pacto, pueden con reverencia decir el Señor, escucha, oh Jehová,
mis palabras, escucha, oh Jehová, no es con cualquier, ante cualquier
persona, es con aquel que tiene vida en sí mismo, aquel que es
siempre, eternamente es el gran yo soy, no es el que fue ni es
el que será, él es siempre presente, él es suficiente en sí mismo,
él no necesita nada fuera de sí mismo, él está completo en
sí mismo, y el creyente puede acercarse y decir con reverencia,
escucha, oh Jehová, mis palabras, y aún el privilegio de aquellos
que hoy vivimos en el nuevo pacto, el Señor Jesús con cuya sangre
fue sellado el pacto, Él nos dio a los que estamos en Cristo
la bendición de que a ese Jehová de los ejércitos, a ese gran
yo soy, el privilegio de poder decirle, dijo el Señor, ustedes
cuando oren van a orar así, Padre nuestro que estás en los cielos. Padre nuestro que estás en los
cielos poder referirnos al señor como nuestro padre una relación
de intimidad y sabemos que eso es posible solo por la obra del
señor Jesucristo dice el apóstol Juan más a todos los que le recibieron
a los que creen en su nombre les dio potestad les dio derecho
de ser hijos de Dios por la obra del señor Jesucristo por la proclamación
del evangelio nos hizo renacer por la palabra de verdad y nosotros
hoy podemos venir y siempre con reverencia poder decir padre
nuestro que estás en los cielos escucha mis palabras es interesante
que vivimos en un mundo caído donde hay algo que va a ser constante
y ha sido constante y es que vamos a tener aflicciones de
diferentes tipos de aflicción Esta oración denota el hecho
de que tanto en el antiguo pacto era una realidad el tener aflicción.
Pero no es algo que sorprenda al creyente, porque el Señor
Jesús ha dicho, en el mundo tendréis aflicciones. Y ante sus aflicciones,
el creyente viene y le dice, escucha, Padre, escucha mis palabras. Pero ese Padre es el mismo gran
yo soy. considera mi gemir, hay un ojime
cuando hay aflicción y el lugar a donde ir cuando hay aflicción
es es a la presencia del señor es ante aquel que es nuestro
padre celestial aquel que no menosprecia el clamor del afligido
aquel que tiene una obra que está haciendo en su pueblo aquel
que resucitó de los muertos y fue al cielo y por cuya mediación,
por cuya obra, nosotros podemos tener su presencia en nosotros
como el consolador. Él dijo cuando fue, les voy a
enviar al espíritu de verdad, el consolador. Y poder derramar
nuestro corazón y decirle, considera mi gemir. Algo que es importante
que nosotros pensemos en cuanto a lo que es invocar al Señor
o lo que es lo mismo, orar al Señor. hermanos esto es una gran
bendición y nosotros tenemos que pensar en todas aquellas
personas que alguna vez el señor quiso tener manifestaciones de
su gloria ante ellos si nosotros hacemos un recorrido vamos a
recordar que cada uno de ellos después de haber visto manifestaciones
de la gloria de Dios pensaban que iban a morir y es la respuesta
adecuada y apropiada. ¿Y por qué es importante que
nosotros pensemos esto? Es importante que pensemos esto
para pensar en el Evangelio y valorar el por qué es que nosotros podemos
invocar el nombre del Señor. Daniel capítulo 10 versículo diecisiete dice el profeta Daniel ¿Cómo
pues podrá el siervo de mi señor hablar con mi señor? Porque al
instante me faltó la fuerza y no me quedó aliento. Y aquel que
tenía semejanza de hombre me tocó otra vez y me fortaleció
y me dijo, muy amado, no temas, la paz sea contigo, esfuérzate
y aliéntate. Y mientras él me hablaba, recobré
las fuerzas y dije, hable mi señor, porque me ha fortalecido. Hermanos, esto habla Una de las
cosas que debemos clamar al Señor es que el Señor nos conceda conocimiento. De hecho, lo segundo que vamos
a aprender en este Salmo es que los que invocan al Señor, le
invocan porque le conocen. El salmista le está diciendo
al Señor que escuche sus palabras. Sin duda, el salmista tiene claro
algo. Es que nosotros no tenemos precisamente el derecho de hablar
con Dios. Daniel está mostrando y el el
salmista también lo va a decir en el versículo siete. La segunda
parte del versículo siete dice adoraré hacia tu santo templo
en tu temor. Y Daniel está diciendo Daniel
vivió en el antiguo pacto. Y él está diciendo ¿Cómo te voy a hablar? Estoy
todo debilitado. hermanos la presencia del señor
es una presencia imponente no es ante cualquier persona que
nosotros nos acercamos el señor es santo santo santo el señor
es digno de ser temido de hecho es el único a quien deberíamos
de temer el señor Jesús enseñó les voy a enseñar a quien tienen
que temer y a ese que tenemos que temer es justamente al señor
y él dice Estoy diciendo esto porque hay
algo que es necesario y es, hermanos, orar. Algunas personas y quizá
alguno de nosotros hemos dicho, orar no cuesta nada. Orar no
cuesta nada. Bueno, es una de las cosas que
yo creo que más cuesta, es más fácil ponernos a leer la Biblia
que orar. Orar cuesta porque significa
dejar todo orgullo. Oramos cuando llegamos hasta
el final y ya pues no tenemos más a dónde ir y nos damos cuenta
que no hay más que hacer y es cuando oramos. Orar doblega nuestro
espíritu. Orar nos cuesta en ese sentido,
pero en otro sentido cuesta, aunque es sin costo, pero cuesta
y nosotros podemos orar y podemos orar por la obra del Señor Jesucristo. Por eso es que podemos orar.
Orar es un privilegio del creyente, que debe hacerse con reverencia,
debe hacerse en temor, es un privilegio del creyente de poder
venir, es el lugar donde derramar nuestra aflicción, nuestra queja,
nuestro dolor, es el lugar donde derramar y hablar de nuestras
más profundas necesidades. ante el trono de la gracia, ante
el cual el Señor Jesús nos ha abierto el acceso. Y Él le dice
con reverencia, está atento a la voz de mi clamor. Y yo decía
al principio, sin duda sabemos que es un creyente. Porque Él
le dice, después de hablarle con el nombre del pacto, Él se
refiere como todo creyente se acerca al Señor. Leímos en el
pasaje de Romanos que habla de invocar al Señor, dice que si
confesares con tu boca que Jesús es el Señor y creyeras en tu
corazón, y la expresión que viene en esta oración es Rey mío y
Dios mío, porque a ti oraré. Es aquella persona que se ha
rendido, aquella persona que ha depuesto su actitud, definitivamente
es un hermano que está orando aquí, alguien que vive sometido
a la voluntad de Dios y es en acuerdo a lo que, a la forma
en que el Señor Jesús enseñó que debemos de orar. reconociendo
el señorío dice padre nuestro que estás en los cielos santificados
sea tu nombre venga tu reino sea hecha tu voluntad como en
el cielo así también en la tierra que es una manera de decir rey
mío y dios mío esta expresión de la oración nos recuerda también
cuando el señor le mostró su gloria Cuando el Señor abrió
los ojos de Tomás y Tomás pudo ver que el Señor había triunfado
sobre la muerte, que el Señor era el Mesías prometido, que
el Señor era aquel que le había dicho exactamente lo que le había
dicho a Felipe cuando le dijo, muéstranos al Padre y nos basta.
Y ahí Jesús estaba mostrando que él y el padre eran uno, que
él había triunfado sobre la muerte, que él había cumplido todas las
escrituras del Antiguo Testamento y que él estaba vivo. Y ahí Tomás
dijo. Dios mío y señor mío. La sumisión al reinado del Señor,
la sumisión al señorío del Señor es importante, es de hecho invocar
al señor, creer que él es señor, vivir sumiso a su autoridad,
a su señorío, y vivir con una certeza de algo, a ti oraré,
no tengo otro lugar a donde ir, no hay otro lugar donde buscar
ni para mi salvación eterna, por supuesto, no hay ningún otro
lugar a donde ir, ni para la salvación en situaciones temporales,
creyente ora al señor a ti oraré dice después o que va de mañana
oirás mi voz de mañana me presentaré delante de ti y esperaré o que
va de mañana oirás mi voz de mañana me presentaré delante
de ti y esperaré El poder, el salmista escribe
en diferentes lugares de la urgencia que él tenía de buscar a Dios,
de buscar su rostro, de buscarle de madrugada, buscar al Señor
de mañana que él pueda oír nuestra voz y él oye la voz de su pueblo. Él no menosprece el clamor del
afligido. Hermanos, en el mundo vamos a
tener aflicción. pero tenemos un consolador. Tenemos
acceso al trono de la gracia. Ese gran yo soy es nuestro padre. Podemos dirigir nuestra oración
a él. Valorar el hecho de que podemos
orar porque Cristo nos ha abierto el acceso para acercarnos al
trono de la gracia. Podemos clamar al Señor por los
méritos del Señor Jesucristo y presentarnos delante de él
y esperar, esperar. Yo no sé usted, pero una de las cosas más difíciles
es esperar. Nosotros queremos a veces las
cosas rápido. Y muchas veces el Señor nos dice
que esperemos. Y esperar en él en todo tiempo,
oh pueblos, derramad delante de él vuestro corazón. Esperar,
esperar en el Señor, derramar nuestra oración y seguir orando.
Un hombre del pasado que Dios utilizó grandemente como un hombre
que se caracterizó su vida por la oración. Dios tiene maneras
diversas de hacer su voluntad. Algunas veces puede ser que sea
quizá de manera muy corta Dios lo llamó a este hombre aún
a predicar y también él estuvo atendiendo a niños pobres huérfanos
él algunas ocasiones llegó la hora del desayuno y los niños
se sentaban a la mesa y él dirigía la oración a pesar de que sabía
que en la cocina no había nada. Y una de esas ocasiones, cuando
él terminó de orar, tocaron a la puerta. Y tocaron a la puerta
y era el lechero que se había descompuesto la rueda del carro
en la puerta del orfanato. Y para que no se echara a perder
la leche fue llevar el señor respondió la oración, él esperaba
en el señor, él fue un hombre que se negó a hacer peticiones
públicas por dinero y él siempre doblaba sus rodillas y clamaba
al señor. Sin embargo, él escribió alguna
de sus oraciones y en una de sus oraciones él dijo, señor,
Tengo una lista de personas por las cuales he orado. Y he orado
por varios, por algunos tres años, por otros cuatro años,
cinco años. Pero hay uno por el cual he pedido
por su salvación 19 años. Y él siguió orando por él. Hace algún tiempo, en Venezuela,
un hombre predicando el evangelio entró a un lugar donde estaban
dando catecismo a los niños. Y él se acercó a una niña y le
dejó un Nuevo Testamento. Y él recordaba el rostro de esa
niña. Y lo corrieron. Tan pronto él entregó ese Nuevo
Testamento. Y él se pasó 23 años orando. Dios le concedió el privilegio
de saber que pasados muchos años después de que esa niña creció,
se hizo monja, persiguió a los predicadores del evangelio, un
día Dios salvó a esa niña. Y este hombre, cuando pasó el
tiempo, escribió una carta donde le dijo, veintitrés, todavía
recuerdo aquel día, y he orado veintitrés años, y Dios ha concedido
ver la obra de salvación en su vida.
Hermanos, orar, orar por las cosas como el pan, orar por la
salud, orar por el trabajo, orar por nuestras aflicciones, orar
por la salvación de personas y que Dios nos ayude a ser consistentes
y constantes y no desmayar, esperar y clamar al Señor Y el Señor
sabe en qué tiempo va a responder nuestra oración si así es su
voluntad, porque oramos y le pedimos que sea hecha su voluntad.
Porque oramos y reconocemos que Él es Rey mío y no va a hacer
lo que necesariamente yo quiero, sino Él va a hacer su voluntad
porque Él es mi Rey y Él es mi Dios. Y oro a Él con una actitud
humilde, esperar en el Señor. los que invocan al señor, el
versículo cuatro, podemos mirar que lo hacen porque conocen al
señor. Romanos dice, no pueden invocar
al que no conocen y como que no han oído nunca de él. De hecho,
vamos a a mirar ahí en en romanos Dice, ¿y cómo invocarán en aquel
en el cual no han creído? ¿Y cómo creerán en aquel de quien
no han oído? ¿Y cómo oirán sin haber quien
les predique? ¿Y cómo predicarán si no fueron
enviados? Hermanos, es necesario el conocimiento
del Señor para orar al Señor. Si nuestra vida no está caracterizada
por la oración, si bien es verdad que es una batalla orar, es una
de las cosas más difíciles para el espíritu humano. Algo es cierto,
si no conoces al Señor, pues definitivamente va a ser mucho
más difícil. Orar, pero quien conoce al Señor
puede acercarse porque el conocimiento que tiene del Señor le impulsa,
porque haya consuelo en el conocimiento que tiene del Señor. vemos que
él conoce al señor dice el versículo cuatro porque tú no eres un dios
que se complace en la maldad eso es conocer a dios nuestro
dios el gran yo soy ese que por la gracia de dios en este lado
del nuevo pacto nosotros podemos decirle padre nuestro ese no
es un dios que se complace en la maldad qué gran bendición
de saber que nosotros vivimos en medio de una generación maligna
y perversa. No es poesía, es toda la verdad. En medio de gente que puede ser
cruel, en medio de gente que puede despreciarnos, puede perseguirnos,
puede amenazarnos, puede incluso quitarnos la vida física. Pero
el Señor vamos y el salmista, el que invoca al señor, va al
señor porque él sabe que a pesar de todo, tenemos un dios que
no se complace en la maldad. Nuestro dios no se complace en
la maldad. Nuestro dios es bueno, porque
él es bueno, para siempre es su misericordia. Toda buena dádiva
y todo don perfecto viene de lo alto, del padre de las luces,
en que no hay mudanza ni sombra de variación, Nuestro Dios no
se complace en la maldad porque Él es santo, santo, santo. Él conoce a Dios y Él sabe el
malo no habitará junto a ti. Él sabe que puede tener enemigos
y sin duda sus enemigos eran personas que tenían pues una
apariencia de piedad Pero el Señor sabía, este hombre que
está invocando al Señor, David, el salmista, sabía el malo no
habitará junto a ti. Él sabía también los insensatos
no estarán delante de tus ojos. Él sabía algo que es necesario
decir y decir con claridad. Hoy día vivimos en una cultura
donde a la gente le gusta escuchar cosas tristes. gente que dice
frases bonitas, gente que dice Dios odia el pecado, pero ama
al pecador. Pero la Biblia dice, aborreces
a todos los que hacen iniquidad. La Biblia dice que Dios odia
a los que hacen pecado. Dios odia a todos los que hacen
iniquidad. A nuestra gente hoy le gusta
escuchar, sonríe, Cristo te ama, Dios es amor y es verdad y es
toda la verdad, Dios es amor, pero dado que Dios es amor, Dios
que es santo y su amor es santo, él tiene que odiar todo aquello
que es contrario a su naturaleza. Y él dice la escritura aborreces
a todos los que hacen iniquidad. Damos gracias a Dios porque nuestros
corazones anhelan justicia y sabemos que habrá justicia. Invocamos
al Señor porque conocemos al Señor. Y habla del juicio que
ha de venir y dice, destruirás a los que hablan mentira. Hermanos,
podemos quizás ser calumniados y puede doler la calumnia. Pero
destruirá nuestro Señor a los que hablan mentira. Los va a
destruir. Nosotros oremos por su salvación,
no para que Dios los fulmine aquí, porque si los salva, los
está destruyendo. Dejarán de ser sus enemigos y
vendrán como redimidos del Señor. Su pecado, las calumnias, la
mentira que pudieran hacer contra nosotros, no quedó sin castigo.
Si ellos creen, han sido castigadas en la cruz del Señor Jesucristo. Recuerde que Cristo Dije el domingo,
se sumergió en el océano de la ira de su padre para salvar a
su esposa de morir ahogada. Y hermanos, los que invocan al
Señor, le invocan porque conocen al Señor. Él va a destruir a
los que hablan mentira. Él va a destruir al hombre sanguinario
y engañador. Dice, al hombre sanguinario y
engañador abominará Jehová. Y esta es una verdad en toda
la Escritura. dice en proverbios seis cosas aborrece Jehová y
aún siete abomina su alma y dice los ojos altivos, la lengua mentirosa,
las manos derramadoras de sangre, y aquel que siembra discordia
entre hermanos. El Señor va a terminar con todo
eso y nuestro privilegio como creyentes en el Señor es invocar
su nombre, invocar su nombre, clamar al Señor, clamar no precisamente
Es correcto clamar para que Dios destruya a sus enemigos. Y una
manera que los destruye es, éramos enemigos y nos destruyó. Humillados
caímos en el polvo y reconocimos al Señor como Señor por su gracia. Él nos rindió y nos trajo hacia
sí con lazos de amor. Y esto da paz al creyente. Y
es necesario tener bien claro qué es lo que el creyente, qué
es lo que Dios aborrece. Conocer al Señor y saber qué
es lo que Dios no soporta. Dios no soporta nada que es contrario
a su naturaleza. La otra cosa que nosotros podemos
mirar es segunda de Timoteo capítulo dos versículo diecinueve. Y el que invoca al Señor sabe
algo, dice la Escritura, pero el fundamento de Dios está firme.
Teniendo este sello, conoce el Señor a los que son suyos y apártese
de iniquidad todo aquel que invoca el nombre de Cristo. Apártese
de iniquidad todo aquel que invoca el nombre de Cristo. El creyente
peca. Claro, el creyente peca. El creyente
es un pecador en recuperación. Pero él no está consistentemente
en una vida dominada por el pecado. Él está en una lucha diaria contra
el pecado. Él peca y el Espíritu Santo lo
convence de pecado. Él viene al Señor Jesucristo
en arrepentimiento y fe. Dios lo levanta, lo perdona,
y esa es la vida del creyente, no una vida entregada y dominada
por el pecado. Ahora, los que invocan al Señor
saben algo. y saben que lo pueden invocar,
no por mérito propio, lo pueden invocar por una sola razón, por
la abundancia de su misericordia. Versículo siete. Mas yo por la
abundancia de tu misericordia entraré en tu casa. Adoraré hacia
tu santo templo en tu temor. Mas yo por la abundancia de tu
misericordia entraré en tu casa. adoraré hacia tu santo templo
en tu temor el pasaje que leímos el profeta
Daniel hay una figura de la abundancia
de la misericordia dice, versículo diecisiete, ¿cómo pues podrá
el siervo de mi señor hablar con mi señor? Porque al instante
me faltó la fuerza y no me quedó aliento. Y aquel que tenía semejanza
de hombre me tocó otra vez y me fortaleció y me dijo, muy amado,
no temas, la paz sea contigo, esfuérzate y aliéntate. Y mientras
él me hablaba, recobré las fuerzas y dije, hable mi señor porque
me ha fortalecido. Hermanos, esas son figuras del
Evangelio. Él tuvo una visión, una visión
de Cristo antes de su encarnación, y al escuchar, muy amado, en
una reacción natural, caer postrado, humillado, así como cayó Pablo
en el camino a Damasco, así como cayó Isaías diciendo, ay de mí
que soy muerto, fueron tocados fue tocado con el fuego el profeta
Isaías se le dijo ha sido quitada tu culpa ha sido quitado tu pecado
y aquí como el señor lo fortaleció por su palabra y es a través
de la palabra que el señor fortalece a su pueblo es a través de su
palabra que él da vida a su pueblo y lo hace por la abundancia de
su misericordia El salmista sabe todo lo que Dios aborrece. Y
él no se está jactando y pensando, bueno, es que yo no soy, yo no
hago maldad en lo absoluto. Él está confiando en algo, en
la abundancia de su misericordia. Hermanos, la abundancia de su
misericordia es el evangelio. En Cristo, Dios ha dado sus misericordias. Nosotros éramos lo mismo que
los demás. Pero Dios, que es rico en misericordia
por el gran amor con que nos amó, nos dio vida juntamente
con Cristo. Por gracia soy salvos. Los que
invocan al Señor. lo hacen porque Dios les ha hecho
comprender su misericordia y siguen clamando al señor para que les
siga haciendo comprender su gran misericordia, su misericordia
que es abundante, dice el salmista usa por la abundancia de tu misericordia,
no por mi bondad, no por mis méritos, no porque no porque
yo me levanto todos los días de mañana para que te invoque,
invoco porque tú has tenido abundante misericordia para conmigo. Te
invoco porque tú has querido revelarte a mí y me has mostrado
que tú eres el rey y eres el señor. Por eso es que yo te invoco. Yo te puedo adorar porque porque
tú has tenido una gran misericordia de mí. Es la razón por la que
yo puedo venir a ti porque tú me has dado vida. Pero Dios que
es rico en misericordia por el gran amor con que nos amó, nos
dio vida juntamente con Cristo. Si invocas al Señor, serás salvo. Y la única razón por qué puedes
invocar al Señor es porque has mirado que eres un miserable.
La misericordia es para miserables. Es para personas que han llegado
hasta el final y han reconocido lo que Dios ha dicho acerca de
nosotros. personas que han llegado a la conclusión, no hay mérito
en mí, en lo absoluto. Yo estoy desesperado y necesitado. En mí no hay bondad. En mí no hay nada que sea lo
que Dios demanda de mí. Yo necesito recibir todo del
Señor Jesucristo. Necesito recibir su abundante
misericordia. esa misericordia es que se puede
entrar y esa misericordia está es el mismo Señor Jesucristo
es la obra del Señor Jesucristo es lo que leímos en Isaías capítulo
cincuenta y tres ahí está descrita la gran misericordia del Señor
por la cual podemos adorarle podemos invocarle Aquí está la gran misericordia.
Dice, ¿Quién ha creído a nuestro anuncio y sobre quién se ha manifestado
el brazo de Jehová? Subirá con el renuevo delante
de él y como raíz de tierra seca, no hay parecer en él ni hermosura,
le veremos más inatractivo para que le deseemos. Despreciado
y desechado entre los hombres, varón de dolores y experimentado
en quebranto, y como que escondimos de él el rostro, fue menospreciado
y no le estimamos. Y esta es la condición antes
que invocáramos al Señor. No viendo atractivo en el Señor
Jesucristo, aborreciéndole, no buscándole de mañana, ni levantándonos
para clamar a Él. Hasta que dice, ciertamente llevó
Él nuestras enfermedades, sufrió nuestros dolores, y nosotros
le tuvimos por azotado, por herido de Dios y abatido. Mas él, herido,
fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados.
El castigo de nuestra paz fue sobre él, y por su llaga fuimos
nosotros curados. Todos nosotros nos descarriamos
como ovejas, cada cual se apartó por su camino. Mas Jehová cargó
en él el pecado de todos nosotros. versículo nueve dice la última
parte aunque nunca hizo maldad ni hubo engaño en su boca con
todo eso que va quiso quebrantarlo sujetándole a padecimiento cuando
haya puesto su vida en expiación por el pecado verá el linaje
y vivirá por largos días y la voluntad de Jehová será en su
mano prosperada y esa es la razón por la que nosotros podemos invocar
al señor y ser salvos es la razón porque nosotros podemos alabar
al señor dice después los que invocan al señor son
dependientes en todo tiempo el que invoca al señor sabe que
no es demasiado inteligente ni sabio sabe que él necesita que
él ya me salvó ahora necesito que él me guíe y ahí está versículo
ocho dice guíame Jehová en tu justicia a causa de de mis enemigos
y endereza delante de mí tu camino guíame hermanos que necesario
es cuando pasamos situaciones con personas que nos prueban
clamar al señor guíame porque a veces nuestro corazón quiere
desviarse y hacer lo que nosotros queremos hacer pero guíame señor,
enséñame a amar a aquellos que son difíciles de amar, enséñame
a amar no sólo a los que son fáciles de amar, guíame, señor,
guíame, guíame, como dice el Salmo ciento treinta y nueve,
examíname Dios y conoce mi corazón, pruébame y conoce mis pensamientos,
y decía en mi camino de perversidad y guíame en el camino eterno,
una dependencia, el poder recordar Te conozco, eres mi rey, yo te
invoco. Pero eso no quiere decir que
he sido vacunado ya contra el pecado. Mi corazón puede responder
pecaminosamente y necesito que me guíes. Cada vez más consciente
de cuán peligroso soy si no dependo del Señor. Si confío en mí mismo,
soy un peligro y por eso necesito guíame, Señor, guíame. Y Él ha
dado su espíritu para guiar a su pueblo. Él guía a su pueblo por
su espíritu y por su palabra. guíame jehová en tu justicia
a causa de mis enemigos y su justicia es vivir de acuerdo
a como él ha revelado él ya nos ha vestido de su justicia y el
clamor es aquí que yo pueda vivir cada vez más parecido a lo que
soy en cristo si en verdad el señor me ha justificado si en
verdad el señor me ha salvado el señor me está enseñando cada
día a renunciar a la impiedad porque dice la biblia que la
gracia de Dios se ha manifestado para salvación a todos los hombres,
enseñándonos a renunciar a la impiedad y a los deseos pecaminosos.
Y si el Señor te ha salvado, te está enseñando a renunciar
a la impiedad. y estás clamando, guíame señor,
no me dejes actuar como yo quiero, yo quiero vengarme, yo quiero
devolver exactamente como me dan, pero señor guíame, guíame
a causa de mis enemigos, endereza delante de mí tu camino. Y después
hace una descripción. de cómo eran los enemigos. Bueno,
es una descripción que Pablo tiene en Romanos capítulo 3.
Dice, porque en la boca de ellos no hay sinceridad. Sus entrañas
son maldad. Sepulcro abierto es su garganta.
Con su lengua hablan lisonjas. Castígalos, oh Dios. Caigan por
sus mismos consejos. Por la multitud de sus transgresiones,
échalos fuera, porque se rebelaron contra ti. hermanos, la necesidad de clamar,
de clamar al Señor y en el entendimiento de algo. No estamos, hoy estamos
en el nuevo pacto. Nuestro clamor no es que Dios
haga caer fuego del cielo y lo consuma para que yo esté más
cómodo. Nuestra oración ahora es Señor, sálvalo. Señor, destruyelo. Que deje de ser un arrogante
delante de ti. Que pueda escuchar tu voz y que
pueda postrarse clamando por tu misericordia. Que pueda venir
y experimentar tu gran salvación. Los que invocan al Señor. viven con adoración gozosa. Versículo once, pero alégrense
todos los que en ti confían. ¿Has confiado en el Señor? La
alegría debe hacerse presente si has confiado en el Señor.
Alégrense todos los que en ti confían. Podemos estar quizá
entristecidos pero siempre gozosos, regocijaos en el Señor, otra
vez les digo regocijaos. Dad gracias en todo. Alégrense
todos los que en ti confían. Den voces de júbilo para siempre.
¿Por qué? Porque tú los defiendes. Hermano, no te distraigas pensando
en defenderte. No te distraigas pensando estrategias
de cómo puedes resolver y ganar tu conflicto. Medita en el Señor. Da voces
de júbilo para siempre. ¿Por qué? Tienes que te defienda.
No necesitas defenderte. Dice, no temas porque yo estoy
contigo. No desmayes porque yo soy tu Dios que te esfuerzo.
Siempre te ayudaré. Siempre te sustentaré con la
diestra de mi justicia. El Señor está conmigo. No temeré
que pueda hacerme el hombre. Y eso hace que pueda tener júbilo.
No importa si nos quitan la vida. Muchos creyentes fueron a ser
comidos por los leones con júbilo, cantando al que nos amó y nos
lavó de nuestros pecados con su sangre, porque ellos sabían
que el Señor los defiende, que lo más que el hombre puede hacer
es quitarnos la vida. que quizá pueden manchar nuestro
nombre, pero no estamos interesados de nuestro nombre. No importa
que sea pisoteado mi nombre, lo que importa es la honra, la
fama y el honor de mi Dios, de aquel que es mi Rey y mi Dios.
Eso es lo importante, porque esta vida no se trata de mí,
se trata de su gloria. Así que tenemos quien nos defienda. Él nos defiende. Él defendió
a Sadrach, Mesach y a Betnego. Él defendió a Daniel ahí entre
los leones. Él dice, rodea al justo, dice,
porque tú los defiendes, en ti se regocijan los que aman tu
nombre. Y está hablando con expresiones
que el apóstol Pablo tenía regocijados en el Señor. Otra vez les digo,
regocijados, dad gracias en todo. Hermanos, hay un gozo que el
creyente tiene que nadie le puede quitar. Si de pronto no tienes
gozo, examina tu corazón. Nada fuera de ti puede quitarte
el gozo. El gozo del creyente nadie se lo puede quitar. Las
circunstancias no pueden quitar el gozo al creyente. La Biblia
describe situaciones terribles y dice, aunque la higuera no
florezca ni en las vides haya fruto, aunque las vacas sean
quitadas, los corrales y las ovejas de la majada, con todo
yo me alegraré en Jehová y me gozaré en el Dios de mi salvación.
En ti se regocijan los que aman tu nombre, porque tú, Jehová,
bendecirás al justo. Y hermanos, el justo hay antes
que cualquiera de nosotros. Por supuesto, si estás en Cristo,
eres justo, pero en primer lugar esto se aplica al Señor Jesucristo.
El Señor lo bendijo. El Señor prosperó su obra porque
Él es el justo. Si estás en Cristo, si tú has
reconocido al Señor como Señor, si tú le has invocado y has invocado
su nombre, si tú estás confiando en la abundancia de su misericordia,
entonces eres bendito con toda bendición espiritual en los lugares
celestiales en Cristo. Y de nuevo, para que no se nos
olvide, porque a veces los enemigos nos abruman, nos cansan, a veces
queremos tirar la toalla y el Señor te recuerda y dice, si
eres justo porque estás vestido con la justicia del Señor Jesucristo,
yo te voy a rodear con un escudo, como con un escudo los rodearás
con tu favor. Hermanos, si Dios es con nosotros,
¿quién contra nosotros? Si Dios es con nosotros, ¿quién
contra nosotros? ¿Quién puede separarnos del amor
de Dios? Nadie. Nadie nos puede quitar
lo que tenemos en Dios. Nadie nos puede quitar el gozo,
la paz. Nadie nos puede quitar la gran
bendición de tener nuestros pecados perdonados. Hermanos, gocémonos
en el Señor. Voy a leer los versículos once
y doce para terminar. Dice, pero alégrense todos los
que en ti confían. Estás confiando en Cristo. Se
está mirando tu alegría porque confías en Cristo. puedes alabar
al señor con voz de júbilo dice den voces de júbilo para siempre
porque tú los defiendes no sólo cuando las cosas van como nos
gusta para siempre porque tú los defiendes en ti se regocijan
los que aman tu nombre porque tú o que obá bendecirás al justo
como con un escudo lo rodearás de tu favor amén oramos

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Joshua

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