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JC

Una amonestación severa a los creyentes

1 Corinthians 6:1-8
Joel Coyoc November, 20 2022 Video & Audio
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JC
Joel Coyoc November, 20 2022
El pacificador

El sermón de Joel Coyoc, titulado "Una amonestación severa a los creyentes," se centra en la cuestión de la resolución de conflictos entre creyentes, tomando como base 1 Corintios 6:1-8. El predicador argumenta que es incompatible que los cristianos lleven sus disputas a tribunales seculares en lugar de resolverlas dentro de la comunidad eclesial, subrayando que los creyentes han sido llamados a juzgar con la sabiduría divina y a vivir en paz como reflejo de la gloria de Dios. Coyoc utiliza pasajes como Mateo 18:15-20 para ilustrar el proceso que Cristo estableció para resolver conflictos y enfatiza que el testimonio de la Iglesia se ve comprometido cuando los creyentes eligen la vía judicial. La importancia doctrinal de esta exhortación radica en la necesidad de preservar la unidad y el amor dentro del cuerpo de Cristo, así como de manifestar el carácter pacificador de Dios en un mundo dividido.

Key Quotes

“Es una incongruencia total con el Evangelio, el que haya este tipo de asuntos dentro de la Iglesia del Señor.”

“La gloria y el honor de Cristo está directamente relacionado con la cuestión de que nosotros podamos luchar como gladiadores, hacer todo lo posible para mantener una relación de unidad.”

“Dios ha hecho todo lo que ha hecho para manifestar su gloria.”

“Todo verdadero creyente tiene un ministerio de la reconciliación.”

Sermon Transcript

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en la primera carta del apóstol
Pablo a los corintios en su capítulo seis Primeros ocho versículos dice
la palabra de Dios. ¿Osa alguno de vosotros cuando
tiene algo contra otro ir a juicio delante de los injustos y no
delante de los santos? ¿O no sabéis que los santos han
de juzgar al mundo? ¿Y si el mundo ha de ser juzgado
por vosotros, sois indignos de juzgar cosas muy pequeñas? ¿O
no sabéis que hemos de juzgar a los ángeles? ¿Cuánto más las
cosas de esta vida Si pues tenéis juicios sobre cosas de esta vida,
¿ponéis para juzgar a los que son de menor estima en la Iglesia?
Para avergonzaros lo digo, pues que no hay entre vosotros sabio
ni aun uno que pueda juzgar entre sus hermanos, sino que el hermano
con el hermano pleitea en juicio, y esto ante los incrédulos. Así que, por cierto, es ya una
falta que vosotros tengáis pleitos entre vosotros mismos. ¿Por qué
no sufrís más bien el agravio? ¿Por qué no sufrís más bien el
ser defraudados? Pero vosotros cometéis el agravio
y defraudáis, y esto a los hermanos. Hemos estado estudiando acerca
de la pacificación, y quisiera que pudiéramos recordar algo que creo que constantemente
debemos recordar porque toda la vida gira alrededor de ello
y es expresado por el apóstol Pablo también en si comes o bebes
o haces cualquier otra cosa, hazlo todo para la gloria de
Dios. El principio unificador de la
historia es la gloria de Dios. Dios ha hecho todo lo que ha
hecho para manifestar su gloria. Repetidas veces en la escritura
habla de cómo Dios hace lo que hace y lo hace por amor a su
nombre, por su gloria, la cual no va a dar a otro. El principio
unificador de la escritura es entenderlo todo a la luz de la
gloria de Dios. Dios creó al hombre a su imagen. hombre y mujer los creó, a imagen
de Dios los creó, y el hombre y la mujer son los seres con
más responsabilidad de mostrar la gloria de Dios. Cuando Dios
fue creando en Génesis, iba haciendo a los animales y decía, según
su especie, pero cuando Dios creó al hombre, dice, a imagen
de Dios lo creó, varón y hembra los creó. Cuando leemos el capítulo
uno de Isaías, En Isaías capítulo 1, el Señor llega a un momento
en los primeros versículos que llama a los cielos. Dice, oíd cielos y escucha tu
tierra, porque crié hijos y los engrandecí. Y dice después, el
buey conoce a su amo y el asno, el pesebre de su Señor, pero
Israel no entiende, no tiene conocimiento. Y aquí también
hay una directa relación entre este principio que es de la gloria
de Dios. No tiene conocimiento de que
conocimiento de Dios no conoce a su dueño, no conoce a su Creador,
a su Redentor, no conoce. Y no podemos glorificar a quien
no conocemos. La creación está proclamando
la gloria de Dios. Cuando hablamos de la pacificación,
estamos hablando de la gloria de Dios, porque Dios es un Dios
de paz. Cristo es príncipe de paz. Cuando pensamos en la pacificación,
es un asunto central, porque vimos pasajes que hablan acerca
del interés de Dios en la pacificación, y A través del Evangelio, Dios
ha hecho pacificación para con el hombre. Justificados, pues,
por la fe tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor
Jesucristo. Dios, el Padre, el Hijo y el
Espíritu Santo habitan en una perfecta relación de paz y de
unidad. La oración intercesoria del Señor Jesucristo fue para
que aquellos que creen en Él sean uno, que puedan vivir en
paz. La gloria y el honor de Cristo
está directamente relacionado con la cuestión de que nosotros
podamos luchar como gladiadores, hacer todo lo posible para mantener
una relación de unidad, una relación de paz, de paz auténtica, no
de una paz fingida, una paz auténtica. Y este pasaje que acabamos de
leer, evidentemente es una exhortación bastante fuerte, que en primer
lugar nos pone de manifiesto mucho más de lo que nosotros
ya hemos visto en otros pasajes, el interés de Dios por la paz
y la unidad, que se subraya en las instrucciones que Dios ha
dado en cuanto a cómo debemos resolver cuestiones que en un
momento dado pueden implicar incluso demandas legales. Y Dios
deja aquí asuntos muy, muy detallados de cómo los creyentes y cómo
la iglesia del Señor debe proceder. Esto es tan importante al punto
de que dice el Señor Jesús en esto conocerán
todos que sois mis discípulos dice si tuvierais amor los unos
por los otros y el pasaje que leímos menciona un asunto en
cuanto a sabiduría dice versículo 5 para avergonzaros
lo digo pues pues que no hay entre vosotros sabio ni a un
uno que pueda juzgar entre sus hermanos Y en verdad, hermanos,
es un sinsentido el hecho de que haya este tipo de asuntos. Es una incongruencia total con
el Evangelio, el que haya este tipo de asuntos dentro de la
Iglesia del Señor, y refleja el interés de Dios, algo
que Dios está usando ahora al apóstol Pablo, inspirado por
el Espíritu Santo, para poder recordar a la Iglesia que estaba
en Corinto. Y esto no son ideas originales
del Apóstol Pablo. Lo que Pablo está diciendo está
dando una reprensión fuerte, pero está recordando hacia la
enseñanza general de la Escritura, hacia el motivo de la oración
intercesoria del Señor Jesucristo, hacia instrucciones que el Señor
Jesucristo había dado ya a los suyos. Y, primeramente, es una muestra
el interés de Dios, al punto de que da instrucciones sumamente
detalladas y específicas acerca de cómo resolver nuestros asuntos,
aun aquellos que pudiéramos pensar que tienen implicación de resolverse
a través de demandas legales. Ahora, la segunda cosa, yo creo
que para todos nosotros es claro que esta no es una amonestación
ligera. El apóstol Pablo está hablando
aquí con con severidad, es una amonestación severa. y es una
amonestación severa, que primeramente no es un asunto... de Pablo nada
más. No es que Pablo, pues, no le
pareció lo que estaban haciendo los hermanos. Es un asunto de
una amonestación severa, que primeramente es inspirada por
el Espíritu Santo en el apóstol Pablo. Recuerde que toda la Escritura
es inspirada por Dios y útil para enseñar, para redarguir,
para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el
hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda
buena obra. No sólo nos muestra lo lo severa de la amonestación,
sino deja expresar algunas cosas que Pablo experimentó al darse
cuenta de lo que estaba sucediendo en la iglesia. yo no sé si usted
logra captar que aquí el apóstol Pablo deja ver algunas emociones,
algunas situaciones que él estaba experimentando cuando él se enteró,
bueno, una de tantas cosas que estaban sucediendo en una iglesia
a la cual el apóstol Pablo les dijo, yo no les puedo tratar
a ustedes como espirituales, sino como a carnales, como a
niños en Cristo. Y alguna de las cosas que podemos
notar es El apóstol Pablo está expresando
aquí un asombro desconcertante, él está desconcertado ante algo
que tendría que ser muy poco habitual, no podemos decir cero,
pero algo que debería ser muy poco habitual dentro de una iglesia
que reclama ser iglesia del Señor Jesucristo. ¿Por qué podemos,
por qué podemos decir no hasta cero? Porque Porque siempre tenemos el riesgo
de que los creyentes pecan también, los creyentes se equivocan también. El Salmo 19, en sus últimos versículos, Versículo 12 dice, ¿Quién podrá
entender sus propios errores? Líbrame de los que me son ocultos. preserva también a tu siervo
de las soberbias que no se enseñoren de mí, entonces seré íntegro
y estaré limpio de gran rebelión. No podemos decir reducido a cero,
pero sí es algo que debería ser poco frecuente lo que estaba
sucediendo de manera generalizada dentro de esta iglesia de los
corintos. Y bueno, los creyentes tienen
errores, incluso algunos que les son ocultos. La otra situación
es que a veces hay gente que está dentro de la congregación
que no necesariamente por estar dentro de la congregación son
creyentes. El hecho de que usted duerma en una cochera no quiere
decir que usted se va a volver un auto. Y el hecho de que usted
esté mucho tiempo congregándose donde se congrega la iglesia
del Señor, pues no lo hace usted un creyente. Lo hace usted un
creyente el hecho de que Dios le ha ordenado para salvación
y a su debido tiempo su gracia irresistible le alcanza. le da
convicción de pecado, de juicio y de justicia, y usted mira que
su única esperanza está en el Señor Jesucristo. Pero esas son
las situaciones por las que esto debe ser poco habitual, pero
estaba siendo muy generalizado dentro de esta iglesia. Uno,
porque los creyentes verdaderos aún pueden resbalar. Sin embargo, los creyentes verdaderos
son vueltos al Señor Jesucristo en arrepentimiento y fe, a la
obediencia al Señor Jesucristo. Ahora, ¿Por qué esto debería
ser poco habitual? Es porque esto es una total inconsistencia
con el Evangelio. Una gran inconsistencia con la
enseñanza del Señor Jesucristo. Cristianos demandándose unos
a otros en los tribunales seculares. Y Pablo tenía claro algo. que habría un grave daño para
el testimonio de la iglesia. ¿Y por qué lo sabía? Porque el
Listo Señor Jesucristo dijo claramente, en esto conocerán todos que sois
mis discípulos, si tuvieres amor los unos por los otros. Ahora, las instrucciones claras es cuando
los cristianos no pueden resolver privadamente sus diferencias,
¿qué es lo que Dios manda? pues Pablo está haciendo, diciendo
aquí, que pues Dios manda que vengan a la iglesia. Dice, Dios
manda que vayamos a la iglesia antes que a los tribunales civiles.
Es totalmente incompatible, inconsistente el poder pensar de que Dios nos
ha dado luz. Y hermanos, hay un asunto importante,
es Dios ha establecido responsabilidades a las instituciones
que él ha instituido. Por ejemplo, hay responsabilidades
que son muy claramente dadas a la familia. Hay responsabilidades
que son muy claramente dadas a la iglesia. Y, en primer lugar,
hay una responsabilidad dada primeramente a cada uno de nosotros
de, en cuanto esté de nuestra parte, procurar estar en paz
con todos los hombres. Y cuando no esté ya en nuestra
parte y sea necesario ayuda externa, lo que tenemos que acudir es
primeramente a nuestros hermanos maduros en la fe para ser ayudados. Dice, lo primero es Dios manda
entonces que busquemos la ayuda para resolver conflictos que
no se han podido resolver en manera privada, pues, en la iglesia. Ahora, es nuestro privilegio
y deber recordar que esta es una exhortación vigente. Hermanos,
la escritura, La Escritura es nuestra autoridad. Nosotros no
somos católicos romanos, y que Dios nos guarde de caer, porque
eso que caracteriza a los católicos romanos no es sólo de los católicos
romanos, es que nosotros tenemos todos, de pronto, algo de fariseos
y algo de legalistas, y que Dios nos guarde de establecer cosas
aparte de la escritura. Pero la escritura es nuestro
privilegio recordar que esta exhortación es vigente, porque
es de la palabra de Dios. La palabra de Dios es eterna.
El problema que sucede muchas veces es que a veces nos basamos
en cosas y ponemos como pauta de autoridad cosas que hemos
visto, pero también a veces cometemos el otro grave error que es de
pensar, bueno, se escribió hace dos mil años. No olvidemos algo,
la palabra de Dios es eterna, y los principios de Dios son
vigentes para toda cultura, para toda época, para todo lugar. Hay cosas que no son aplicables
a toda persona, en toda cultura, en todo lugar, porque son cosas
propias de ciertas regiones. Pero cuando son principios verdaderos
de la Palabra de Dios, esto es vigente, como fue cuando Pablo
le escribió a la iglesia que estaba en Corinto, como es vigente
para una iglesia en Tabasco, como es vigente para una iglesia
en Puebla o en los Estados Unidos, porque es la Palabra del Señor,
y es inspirada por Dios y útil para enseñar, para redaguir,
para corregir. Ahora, como iglesia es nuestro
deber no despreciar ninguna parte del consejo de Dios. Hermano,
el apóstol Pablo, en Hechos capítulo 20, no lo vamos a leer ahorita,
pero cuando estaba despidiendo de la iglesia, de los ancianos
de la iglesia de Éfeso, él dijo, no, he rehuido anunciaros todo
el consejo de Dios. Hermanos, que Dios nos guarde
de rehusar ciertas... Esto es parte del Consejo de
Dios, y es necesario que podamos estar escuchando el Consejo de
Dios. Es nuestro privilegio y deber
recordar, uno, que esta exhortación es vigente. Como iglesia, es
nuestro deber no despreciar ninguna parte del Consejo de Dios, y
ayudar a los creyentes a resolver sus conflictos en forma bíblica. O sea, no estamos dejados sin
dirección para adivinar cómo debemos arreglar nuestras situaciones.
Situaciones vamos a tener, porque somos justos en Cristo, pero
pecadores aún, batallando con nuestra vieja naturaleza. Ahora,
no estamos sin luz para hacer las cosas como nos imaginamos
que se tienen que hacer. Dios nos ha dado luz y claridad
en su palabra. Dice, lámpara es a mis pies tu
palabra y lumbrera a mi camino. Algo que es lamentable es que
muchas veces la gente de fuera de la iglesia ha captado cosas
tristes que en muchos casos la iglesia en general ha dejado
como privilegios. Dios le ha dado. Hace algún tiempo,
hacia algunos a mediados de los años 70, hubo un hombre que dijo,
no siendo creyente, escribió y dijo, la iglesia tenía la primacía
de ayudar a las personas en sus problemas, en sus conflictos
emocionales, pero la iglesia vendió su primogenitura por un
plato de potaje psicológico. Ellos, a lo largo de la historia,
ayudaron a las personas. Hermanos, eso es triste que alguien
que ni siquiera es creyente diga. Bueno, no sé si el juez Warren Burger,
que era juez principal de la Corte en 1982 en los Estados
Unidos, yo no sé si él era creyente o no, pero él dijo lo siguiente. Una de las razones que nuestros
tribunales han venido a estar sobrecargados es que los norteamericanos
acuden cada vez más a ellos en busca de alivio a una amplia
gama de tensiones y ansiedades personales. Remedios de malas
obras que una vez fueron considerados responsabilidad de instituciones
distintas a los tribunales, son ahora resueltamente defendidos
como derechos acreditados y se ha esperado que los tribunales
llenen el vacío creado por la decadencia de la iglesia, de
la familia y de la unidad del vecindario. Yo no sé si usted
alguna vez ha tenido la oportunidad de estar, eso dijo un juez de
los Estados Unidos. algunas veces acompañamos a algunas
personas allá a los a los juzgados y ahí traen en unos diablos unas
cajas llenas de papeles donde están archivados todos los pleitos
legales imagínese la cantidad de papeles que se guardan y la
cantidad de tiempo que se consume porque porque muchas cosas que deberíamos
resolver de manera personal Y esto, hermanos, no importa que el que
no es creyente no lo entiende. Es su responsabilidad. Glorificar
a Dios es su responsabilidad, lo entienda o no lo entienda,
porque Dios creó al hombre a su imagen y semejanza. Cuanto más
los que somos creyentes, que podemos tener el entendimiento
de actuar siempre para la gloria, para la gloria de Dios. Un tercer asunto es la negligencia
de la Iglesia en cumplir su llamado y privilegio de ser pacificadora. Dado por Dios, ha privado al
pueblo del Señor de una ayuda valiosa. Ha hecho, por su parte,
que la gestión de nuestro sistema de tribunales esté saturado. Y lo peor de todo, Lo peor de
todo no es eso. Lo peor de todo es que estamos
hablando mal de la buena fama y del buen nombre de Cristo.
Estamos dañando el testimonio de Cristo. Por la gracia de Dios
aún hay algunos cristianos, y yo creo que los cristianos verdaderos, tarde o temprano van a tomar
en serio porque algunas veces, quizá por ignorancia, por falta
de instrucción, pero los creyentes verdaderos, dice el Señor Jesús,
mis ovejas oyen mi voz y yo las conozco y me siguen. Dice, por
la gracia de Dios, aún hay algunos cristianos que toman en serio
la reconvención de Pablo. Y en verdad, repito, yo creo
que los guerreros cristianos a la larga, tarde o temprano,
tomarán en serio lo que el Señor Jesucristo ha enseñado. Porque
lo que Pablo está diciendo a los Corintios es enseñanza del Señor
Jesucristo. No es algo que se le ocurrió
al apóstol Pablo. La instrucción dada por medio
del apóstol Pablo a los Corintios son tan pertinentes como lo fueron
hace dos mil años. Más aún estas instrucciones son
extremadamente prácticas y beneficiosas. Hay algo que estoy diciendo que
es cierto. vivir los principios de la Palabra de Dios son extremadamente
prácticas y beneficiosas, pero haríamos mal en sólo venir a
oír para tener principios que nos permitan vivir temporalmente
bien. Lo más grande de todo no es por
lo práctico y lo beneficioso que es para nosotros, sino lo
más importante de todos es porque vivir estos principios muestran
el carácter del Señor, de Dios el Padre, que es Dios de paz,
muestran el carácter del Señor Jesucristo, que es el Príncipe
de paz, que Él es nuestra paz, que Él vino justamente para dar
a hacer el ministerio de la reconciliación por medio de la sangre de su
cruz. Él es nuestra paz y ha encomendado a su iglesia el ministerio
de la reconciliación. Todo verdadero creyente tiene
un ministerio de la reconciliación. y tener un pleito con el hermano
y terminar en el Tribunal Superior de Justicia del Estado de Yucatán,
pues es totalmente una incoherencia. es totalmente inconsistente.
Lo más grandioso es ser un hacedor de la paz muestra el carácter
de Dios. Dios es Dios de paz. Él envió
al Señor Jesucristo para hacer la paz con su pueblo escogido. Estábamos en conflicto con Dios
con el puño levantado, no queriendo que Él reine sobre nosotros.
Cuando aún éramos enemigos, a su tiempo, Cristo murió por nosotros.
Ahora, Cuando Pablo exhortó a los cristianos a resolver sus disputas
en la iglesia, tenían en mente un proceso específico, y este
proceso es el que dio el Señor Jesucristo en Mateo 18, 15 al
20. Pablo no cita todos los pasos
ahí, pero está haciendo sin duda referencia a lo que el Señor
Jesucristo dijo en Mateo. Dice, por tanto, si tu hermano
peca contra ti, ve y repréndele estando tú y él solos. Hermanos,
qué importante que es que no sólo tenemos la indicación del
Señor de qué es lo que nosotros debemos hacer, y justamente nuestra
carne muchas veces inclina a hacer lo contrario. De pronto el hermano
peca contra mí y lo que hago es ir y empezar a contarle a
otros en lugar de hablar con el hermano directamente. Empiezo
a decirle a otros cuando lo que tendría que hacer, según las
palabras del Señor Jesús, es ir directamente con mi hermano,
estando nosotros dos solos. Y si eso se resuelve ahí, ahí
debe de quedar y nadie más tiene que saber. Si nosotros nos perdonamos
ahí, no se tiene que hablar más del asunto con nadie más. Pero
qué lamentable es que a veces contamos y contamos y contamos
y un montón de gente sabe lo que el hermano me hizo y el hermano
a lo mejor ni siquiera se dio cuenta de lo que me hizo pero
yo ya hablé a medio mundo de lo que él me hizo. Palabras del
Señor Jesús, si tu hermano peca contra ti, ve y habla con él
estando tú y él solos. Dice, Si te oyere, has ganado a tu
hermano, mas si no te oyere, toma aún contigo uno o dos, para
que en boca de dos o tres testigos conste toda palabra. Y hermano,
buscar a alguien sabio. No buscar a alguien que me va
a dar por mi lado, sino buscar en verdad a alguien sabio, porque
lo que importa no son mis intereses. No se trata de que yo gane el
conflicto con el hermano. Se trata de la fama, la gloria
y el honor de Cristo. Porque nosotros conocemos a la
gente y sabemos quién puede ponerse de mi lado, quién puede ir y
decir lo que yo quiero escuchar. Hermanos, que Dios nos ayude
a buscar a alguien que va a decir... lo que es recto delante de Dios,
no importa si eso afecta mis intereses. Al final, lo que nos
importa, esta vida, hermanos, quiero repetir mucho esto, no
se trata de nosotros. Esta vida se trata de la gloria
y el honor de Dios. Por eso, si comemos o bebemos
o hacemos cualquier otra cosa, es todo para la gloria de Dios. Ahora, dice, Para que en boca de dos o tres
testigos conste toda palabra. Si no los oyere a ellos, dilo
a la iglesia. Si se resuelve en la segunda
instancia, pues ya está igual. Tampoco tiene que regar y los
hermanos que supieron, ahí se tiene que quedar. Eso es lo que
dice la Biblia cuando dice el amor cubrirá multitud de pecados.
¿Por qué? Porque, no porque nos andamos
encubriendo unos a otros. porque nos ayudamos, reconocemos
pecados, nos ayudamos a apartar, pero si ya está, pues no tenemos
que andar siguiendo contando a más gente las cosas que nosotros
hemos... Dios ha concedido que nosotros
sepamos. Ahora dice, si no los oyera a ellos, dilo a la iglesia.
Si no oyera a la iglesia, tene por gentil y publicano. Y si no, ya la iglesia tiende
por gentil y publicano. ¿Qué es lo que eso significa?
Hay mucha gente que cree que lo que hay que hacer después
de eso es echarlo de la iglesia. Y la verdad es que la pregunta
es, ¿qué es lo que el creyente necesita? Lo que el creyente
necesita es el Evangelio. ¿Qué es lo que el gentil y el
publicano necesita? el Evangelio. Y tenerle por gentil
y publicano no es que le vamos a cerrar la puerta de la iglesia,
sino es orar, porque si es la voluntad de Dios, Dios le dé
luz, es si Él lo permite, si Él lo permite seguirlo exponiendo
al Evangelio, seguir hablándole del Evangelio del Señor Jesucristo.
porque si no está entendiendo y no está entrando en razón lo
más probable es que no es un creyente la escritura dice claramente
en primera de Juan capítulo 3 versículo 14 Si se está, ya hablé con él,
saqué la viga de mi ojo, él no quiere escuchar, trajimos dos,
tres testigos, no quiere escuchar, se trajo a los líderes de la
iglesia, no quiere escuchar, pues lo que tenemos que hacer
es seguirlo exponiendo al Evangelio, seguir orando por su salvación.
Dice, nosotros sabemos en qué hemos pasado de muerta a vida.
Él quiere mantenerse en una actitud que muestra que no es un creyente.
Dice, nosotros sabemos que hemos pasado de muerta a vida vamos
a leerlo juntos lo que dice ahí dice nosotros sabemos que hemos
pasado de muerte a vida y leemos juntos en que amamos a los hermanos
el que no ama a su hermano permanece en muerte y pues lejos que lo
que hagamos es cerrarle para que no vuelva a entrar es orar para que Dios siga poniendo
en su corazón deseo de venir y para que cada vez que venga
siga escuchando el evangelio, siga escuchando que él no puede
ser un hacedor de paz por sí mismo, pueda seguir escuchando
en primer lugar no está buscando la paz porque porque no ha experimentado
la paz de Dios y cómo se experimenta la paz de Dios algo que procuramos
hacer constantemente es proclamar el evangelio de salvación primeramente
el saber la gente que es busca la paz bienaventurados los pacificadores
porque ellos serán llamados hijos de dios bienaventurados los pacificadores
porque ellos serán llamados hijos de dios si nosotros tomamos este
versículo aislada mente usted puede concluir que pues tratando
de hacer la paz usted va a ser un hijo de dios pero usted no
puede hacer la paz por el contrario entendiendo este pasaje en el
contexto de toda la Escritura. Primera de Juan nos deja claro
algo. En esto sabemos que hemos pasado de muerte a vida en que
amamos a los hermanos. El que no ama a su hermano permanece
en muerte. Y nosotros vamos a Juan capítulo
uno, versículo doce, dice, más a todos los que le recibieron,
a los que creen en su nombre, les dio derecho de ser hijos
de Dios. el lunes el pastor Joseph cuando
cerró la clase de pastores oró y su oración fue así Señor ayúdanos
a que podamos crecer en amarte a ti que eres la cabeza pero
no podemos amar la cabeza sin amar el cuerpo a nuestros hermanos
si de veras amamos no puedo decir que amo al señor dice el que
dice que ama a Dios y aborrece a su hermano es mentiroso pues
el que no ama a su hermano a quien ha visto cómo puede amar a Dios
a quien no ha visto hermano ser pacificadores característica
de aquellos que son llamados hijos de dios no es que porque
ellos hacen la paz son hijos de dios es que son hijos de dios
por eso hacen la paz si son hijos de dios tienen el dna de dios
el adn el adn de dios si dios es pacificador sus hijos como
son pacificadores si somos herederos y cuerederos con cristo y cristo
es el príncipe de paz y él es nuestro hermano y no se avergüenza
de llamarnos hermanos entonces cómo son cómo son los que han
pasado de muerte a vida aquellos que cristo ha querido darles
vida por su espíritu pues son pacificadores Pero el principio,
las cosas en el orden que tiene que ser. Y el orden que tiene
que ser es, cree en el Señor Jesucristo. De lo contrario,
vas a fracasar en intentar hacer paz. Cree en el Señor Jesucristo
para que tengas sabiduría, verdadera sabiduría. No se olvide que los
conflictos, cuando pensamos en beneficios de resolver los conflictos
en la iglesia, beneficios de resolver los conflictos en iglesia
es que los hermanos saben cómo es el hombre desde una perspectiva
bíblica y el juez no lo sabe los hermanos saben y yo espero
que todos aquí saben que en primer lugar hermano el hombre tiene
un corazón engañoso y perverso más que todas las cosas que en
primer lugar sabemos con claridad que El corazón del hombre es
idólatra, cambia la gloria de Dios por la gloria de las cosas
creadas. En primer lugar, los creyentes sabemos cómo se originan
los pleitos. Porque Santiago dice, ¿de dónde
vienen las guerras y los pleitos entre vosotros? No es de vuestras
pasiones o deseos que combaten en vuestros miembros. Codiciáis
y no tenéis, matáis y ardéis de envidia. Los creyentes nos
pueden ayudar, entre creyentes nos podemos ayudar a mirar qué
está gobernando nuestro corazón y nos está llevando a tener un
conflicto con el hermano. en el tribunal sólo se van a
afirmar y se pueden apoyar cosas que de raíz están mal y al final
puedo salir satisfecho porque me den la satisfacción de puros
deseos que otra cosa importante que no tenemos que olvidar hermanos
algo puede ser legal pero no justo hay cosas que pueden ser
legales pero no justas sobre todo porque el hombre se ha atrevido
a hacer leyes injustas hermanos El hecho de que algo sea legal,
yo puedo salirme con un deseo y el tribunal me puede apoyar.
Y yo puedo ganarle un pleito al hermano. Y yo voy a seguir
caminando en el engaño del diablo, pensando que se hizo justicia
cuando llegué a establecer un deseo como un derecho. hermanos,
casi todo deseo que se eleva a la categoría de demanda es
un ídolo del corazón. Hermanos, solo Dios puede quitar
totalmente los ídolos. ¿Y cuándo es que dejamos de adorar
ídolos? Cuando Dios nos muestra su gloria
en el Señor Jesucristo. Cuando vemos al Señor Jesucristo
y hallamos que el gozo está en Dios, en tu presencia hay plenitud
de gozo, delicia hasta tu diestra para siempre. Cuando yo pienso
que Dios Cuando yo pienso que el deleite está en alguna propiedad
que está en juego entre mis hermanos, pues es muy fácil que yo vaya
a un tribunal para quitar una propiedad a mi hermano. Pero
cuando yo creo que el gozo, cuando estoy satisfecho en Dios, pues
esas cosas, vamos a decir como Pablo, todo estimo como pérdida
con tal de conocer a Cristo Jesús mi Señor. Quisiera terminar pensando,
hermanos, quiero recordar somos hechos
hijos de Dios por la fe en el Señor Jesucristo. La fe en el
Señor Jesucristo viene por oír el Evangelio, y el Evangelio
es la declaración de Dios que nos muestra que el hombre es
pecador, que el hombre lo único que hace es pecar, que el hombre
no es simplemente un malvado, sino es un depravado, que sus
pensamientos son de continuo, solamente el mal dice la palabra
de Dios, Y hermano, el hecho de que hay hombres que no son
creyentes y hacen cosas que están bien, es aún también por la gracia
de Dios. Hay una gracia especial que se
aplica a su pueblo y que es irresistible. Y hay una gracia común. Por eso
usted puede ver gente que no es creyente, que hace cosas,
pues que son correctas. Porque Dios está frenando la
maldad. Si Dios no frenara la maldad
por su gracia común, ya hubiéramos desaparecido de esta tierra.
pero un asunto importante es que Dios en su gracia nos muestre
que Cristo es su eterno Hijo. y que es el único que puede dar
salvación. Confiar en la obra que el Señor
Jesucristo hizo en la cruz. El poder ser humillado delante
de Dios sabiendo que, en verdad, lo único que merezco de Dios
es su justa ira. Que el Señor nos ayude, en verdad,
a conocer a Cristo para conocerlo a Él. Clamar que Dios se nos
rebele en Cristo Jesús para confiar en Cristo y sólo en Cristo. hermanos aún creyendo necesitamos
el evangelio constantemente cuando piensa usted qué es lo que le
sucedió a pedro cuando negó al señor jesucristo es que pedro
a pesar de que ya conocía a cristo y sabía que era el hijo del dios
viviente necesitaba todavía crecer en conocer a cristo y él no conocía
suficiente a cristo y por lo tanto no conocía suficiente a
pedro Y él creía que Pedro podía cumplir su palabra. Y él confió
en Pedro. Pero dice la Biblia, maldito
el varón que confía en el hombre. Y él confió en Pedro y él dijo,
Señor, aunque todos te nieguen, yo nunca te voy a negar. Si es
necesario, yo voy a morir contigo. Pero Jesús lo conocía a Pedro
y le dijo, antes que el gallo cante, me vas a negar tres veces. Y Pedro aprendió que solamente
podía conocer a Pedro, conociendo más a Cristo. Entre más conocía
a Cristo al final de sus días el Señor Jesús aquí en la tierra
le dijo me amas y Pedro ya no dijo señor te amo y voy a morir
por ti dijo señor tú sabes tú sabes todas las cosas ese pasaje
es maravilloso y hermanos ese es el evangelio ver a Cristo
aún de nuestros años Necesitamos volver a ver a Cristo, para confiar
menos en nosotros. Confiando en sí mismo, Pedro
tropezó, cayó, pero era un hijo, y el Señor lo hizo volver otra
vez en arrepentimiento y fe. Cree en el Señor Jesucristo.
Confía sólo en Cristo. Clamemos al Señor que nos guarde,
que cuando conozcamos más a Cristo, veamos que nosotros somos peligrosos
para nosotros, y que el que confía en el hombre, y el hombre nos
incluye a nosotros mismos. es maldito el que confía en el
hombre y sólo confiemos en Cristo y en su obra perfecta en la cruz. los pacificadores son llamados
hijos de dios pero los hijos de dios son los que reciben al
señor jesucristo por la fe y creen en su nombre y creen que sólo
puede haber paz con dios por la confianza total en cristo
y sólo en cristo vamos a cantar solamente en cristo

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