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JC

Gloria venidera

Romans 8:18-22
Joel Coyoc October, 26 2022 Video & Audio
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JC
Joel Coyoc October, 26 2022
Estudios en Romanos

El sermón titulado "Gloria venidera" predicado por Joel Coyoc se centra en la doctrina de la gloria venidera de los hijos de Dios, basada en Romanos 8:18-22. El predicador argumenta que, a pesar de las aflicciones actuales, la gloria que se manifestará es inconmensurable y está reservada para aquellos que están en Cristo. Coyoc resalta cómo el apóstol Pablo establece que no hay condenación para los que viven conforme al Espíritu, y esto implica una transformación que da lugar a la esperanza de un futuro glorioso. Las referencias a pasajes como Romanos 8:28-30 enfatizan la predestinación, la justificación y la glorificación, enseñando que el sufrimiento actual es temporal y sirve para una mayor revelación de la gloria de Dios. La práctica importante resaltada en el sermón es la llamada a vivir en expectativa de esta gloria, lo que produce gozo y perseverancia en los creyentes, reflejando la centralidad de Cristo en la vida cristiana.

Key Quotes

“La gloria venidera se va a manifestar en los hijos de Dios.”

“Esto no se trata de nosotros; se trata de la fama y el honor de Dios.”

“Esa es la esperanza más que pensar en caminar en calles de oro: el gozo es el hecho de poder caminar en santidad como Él es santo.”

“La creación anhela la manifestación de los hijos de Dios.”

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Vamos a abrir nuestras Biblias
en la carta del Apóstol Pablo a los romanos. En su capítulo 8. La Palabra de Dios dice, ahora,
pues, ninguna condenación hay para los que están en Cristo
Jesús, los que no andan conforme a la carne, sino conforme al
Espíritu. Porque la ley del Espíritu de
vida en Cristo Jesús me ha librado de la ley del pecado y de la
muerte. Porque lo que era imposible para
la ley, por cuanto era débil por la carne, Dios, enviando
a su Hijo en semejanza de carne de pecado, y a causa del pecado,
condenó al pecado en la carne. Para que la justicia de la ley
se cumpliese en nosotros, que no andamos conforme a la carne,
sino conforme al Espíritu. Porque los que son de la carne,
piensan en las cosas de la carne, pero los que son del espíritu,
en las cosas del espíritu. Porque el ocuparse de la carne
es muerte, pero el ocuparse del espíritu es vida y paz. Por contra
los designios de la carne, son enemistad contra Dios, porque
no se sujetan a la ley de Dios, ni tampoco pueden. Y los que
viven según la carne no pueden agradar a Dios. Mas vosotros
no vivís según la carne, sino según el Espíritu, si es que
el Espíritu de Dios mora en vosotros. Y si alguno no tiene el Espíritu
de Cristo, no es de él. Pero si Cristo está en vosotros,
el cuerpo en verdad está muerto a causa del pecado, mas el Espíritu
vive a causa de la justicia. Y si el Espíritu de Aquel que
levantó de los muertos a Jesús mora en vosotros, el que levantó
de los muertos a Cristo Jesús vivificará también vuestros cuerpos
mortales por su Espíritu que mora en vosotros. Así que, hermanos,
deudores somos, no a la carne, para que vivamos conforme a la
carne. Porque si vivís conforme a la
carne, moriréis. Mas si por el Espíritu hacéis
morir las sobras de la carne, viviréis. Porque todos los que
son guiados por el Espíritu de Dios, éstos son hijos de Dios. pues no habéis recibido el espíritu
de esclavitud para estar otra vez en temor, sino que habéis
recibido el espíritu de adopción por el cual clamamos Abba Padre. El Espíritu mismo da testimonio
a nuestro espíritu de que somos hijos de Dios, y si hijos, también
herederos, herederos de Dios y coherederos con Cristo, si
es que padecemos juntamente con Él, para que juntamente con Él
seamos glorificados. Pues tengo por cierto que las
aflicciones del tiempo presente no son comparables con la gloria
venidera que en nosotros ha de manifestarse, porque el anhelo
ardiente de la creación es el aguardar la manifestación de
los hijos de Dios. Porque la creación fue sujeta
a vanidad, no por su propia voluntad, sino por causa del que la sujetó
en esperanza. Porque también la creación misma
será libertada de la esclavitud de corrupción, a la libertad
gloriosa de los hijos de Dios. porque sabemos que toda la creación
gime a una, y a una está con dolores de parto hasta ahora.
Y no sólo ella, sino que también nosotros mismos, que tenemos
las primicias del Espíritu, nosotros también gemimos dentro de nosotros
mismos, esperando la adopción, la redención de nuestros cuerpos.
Porque en esperanza fuimos salvos, pero la esperanza que se ve no
es esperanza, porque lo que alguno ve, ¿a qué esperarlo? Pero si
esperamos lo que no vemos, con paciencia lo aguardamos. Y de
igual manera el Espíritu nos ayuda en nuestra debilidad. Pues
que hemos de pedir como conviene no lo sabemos, pero el Espíritu
mismo intercede por nosotros con quemidos indecibles. Mas
el que escudriña los corazones sabe cuál es la intención del
Espíritu, porque conforme a la voluntad de Dios intercede por
los santos. Y sabemos que a los que aman
a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme
a su propósito son llamados. Porque a los que antes conoció,
también los predestinó para que fuesen hechos conforme a la imagen
de su Hijo, para que Él sea el primogénito entre muchos hermanos. Y a los que predestinó, a éstos
también llamó. Y a los que llamó, a éstos también
justificó. Y a los que justificó, a éstos
también glorificó. ¿Qué, pues, diremos a ésto? Si
Dios es por nosotros, ¿quién contra nosotros? el que no descatimó
ni a su propio hijo, sino que lo entregó por todos nosotros.
¿Cómo no nos dará también con él todas las cosas? ¿Quién acusará
a los escogidos de Dios? Dios es el que justifica. ¿Quién
es el que condenará? Cristo es el que murió, más aún
el que también resucitó, el que además está a la diestra de Dios,
el que también intercede por nosotros. ¿Quién nos separará
del amor de Cristo? ¿Tribulación o angustia, o persecución,
o hambre, o desnudez, o peligro, o espada? Como está escrito,
por causa de ti somos muertos todo el tiempo. Somos contados
como ovejas de matadero. Antes, en todas estas cosas,
somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó, por
lo cual estoy seguro de que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles,
ni principados, ni potestades, ni lo presente, ni lo porvenir,
ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos
podrá separar del amor de Dios que es en Cristo Jesús, Señor
nuestro. Amén. Pues tengo por cierto que las
aflicciones del tiempo presente no son comparables con la gloria
venidera que en nosotros ha de manifestarse. Porque el anhelo
ardiente de la creación es el aguardar la manifestación de
los hijos de Dios. Porque la creación fue sujeta
a vanidad, no por su propia voluntad, sino por causa del que la sujetó
en esperanza. Porque también la creación misma
será libertada de la esclavitud de corrupción, a la libertad
gloriosa de los hijos de Dios. Porque sabemos que toda la creación
gime a una, y a una está con dolores de parto hasta ahora. Nuestro tema es la gloria venidera,
la gloria venidera. Una de las cosas que es necesario
que nosotros podamos hacer es que por la gracia de Dios nosotros
podamos interpretar siempre a la cultura, a la luz de la
escritura. Una de las cosas tristes es que
muchas veces solemos venir a la escritura con los ojos de la
cultura. Y esto es algo lamentable a lo
largo del tiempo las ideas van cambiando en las personas y a
lo largo de toda la historia pues sabemos que hay alguien
que odia a Dios y odia al ser humano porque es imagen de Dios
y ha habido momentos en que parece que la oscuridad domina la tierra
Y ha habido momentos en que Dios, en su propósito, ha hecho brillar
la luz del Evangelio. Y Dios nunca ha quedado sin testigo. Él siempre ha tenido su pueblo
escogido a lo largo, aun en las épocas que pareciera que la oscuridad
reina. Y una de las cosas que hizo Un
gran impacto en la cultura occidental y un avance en muchas áreas de
la vida humana fue el hecho de que Dios usó hombres para que
pudieran ser instrumentos para proclamar el Evangelio verdadero. Y ellos fueron mirando a través
de la Escritura y mirando algo que Pablo ha estado exponiendo
en esta carta a los romanos, y es un asunto que es central,
y es la gloria de Dios. Estoy hablando de esto porque
vamos a hablar, nuestro tema es la gloria venidera. Y es que
nosotros vivimos ahora en una cultura donde pareciera que el
hombre es el centro, al punto de que aún dentro de gente que
se supone que tiene el Evangelio, seguimos a veces pensando que
esta vida se trata de nosotros y que todo debe girar alrededor
de nosotros se suele preguntar a la gente decir y presentar
el evangelio como diciendo Dios te ama y tiene un plan maravilloso
para tu vida y pareciera algo que se está vendiendo como alguien
un ejecutivo de ventas y la gente por supuesto que quiere planes
maravillosos para su vida y La verdad es que cuando nosotros
vamos a la Escritura, nos vamos a dar cuenta que el hombre no
es el centro. Se suele hablar, y tristemente
muchas veces se presenta, cuando pensamos en la gloria venidera,
simplemente en hacer atractivo a la gente el pensar en un cielo,
donde hay calles de oro y hay mar de cristal, y es interesante
que alguien me hacía una observación y es que en el cielo nosotros
aquí nadie pone a nadie se le ocurre pavimentar ninguna avenida
con oro y en el cielo el oro va a ser para pisar no va a ser
precisamente lo más valioso y lo más valioso del cielo no es el
oro los escritores bíblicos guiados por el Espíritu Santo usaron
figuras de cosas que son cosas que nosotros conocemos
para ayudarnos a conocer cosas que no alcanzan nuestra comprensión,
pero más que todas las cosas es el apóstol Pablo cuando empieza
esta carta va a acusar a todos los hombres y los va a acusar
por haber cambiado la gloria de Dios por la gloria de las
cosas creadas, va a llegar al punto en que él va a decir por
cuanto todos pecaron, están destituidos de la gloria de Dios. todo se trata de Dios. Esta vida
se trata de Dios, no se trata de nosotros. Se trata de la fama
y el honor de Dios. Dios hizo todo lo que hizo para
darse a conocer. Dios hizo todo lo que hizo para
mostrar su gloria. Y él es Él hizo todo lo que hizo
para que su creación pueda mirarlo a Él glorioso, como el ser más
valioso, como el más digno de confianza, el más admirable,
el más asombroso, el más hermoso. el más poderoso, el más sabio,
él es todo sabiduría, él es omnisciente, omnipresente, él es majestuoso. La Escritura nos recuerde, dice,
los cielos cuentan la gloria de Dios, el firmamento anuncia
la obra de sus manos. El apóstol Pablo dice que las
cosas invisibles de Dios, su eterno poder y deidad, se hace
claramente visible desde la creación del mundo, siendo entendidas
por medio de las cosas hechas. Y la gloria de Dios es Su eterno
poder, su deidad. La gloria de Dios es su rica
misericordia. La gloria de Dios es su gracia,
su justicia, su santidad. La gloria de Dios es su carácter
manifestándose. Esa es la gloria de Dios. En
el pasaje que estamos meditando dice que las aflicciones del
tiempo presente no son comparables a las glorias venideras que en
nosotros han de manifestarse. Y la gloria venidera La gloria
venidera se va a manifestar en los hijos de Dios. Y estoy hablando
acerca de la gloria de Dios, porque la gloria venidera tiene
que ver, se va a manifestar en los hijos de Dios. Es interesante
que el apóstol Pablo, cuando empieza este capítulo ocho, empieza
diciendo, ahora pues, ninguna condenación hay para los que
están en Cristo Jesús. Esos que están en Cristo Jesús
no hay condenación para ellos. Esos que están en Cristo Jesús
no andan conforme a la carne, andan conforme al Espíritu. Esos
que están en Cristo Jesús piensan en las cosas del Espíritu. Esos
que están en Cristo Jesús tienen el Espíritu Santo, porque si
no tienen el Espíritu Santo, pues no son de Cristo. y ellos
están en Cristo y para ellos no hay condenación. Ellos están
en Cristo y Cristo está en ellos por su espíritu. El Espíritu
Santo les va a dar un cuerpo glorificado, va a participar
en la resurrección de su cuerpo, un cuerpo glorioso, un cuerpo
glorificado, adecuado para la vida espiritual. Esos que están
en Cristo Jesús van a padecer juntamente con Cristo. Y es interesante
La gloria venidera se va a manifestar en los hijos de Dios. Y todo
lo que Pablo está haciendo en este capítulo es describiendo
a aquellos para los cuales no hay condenación. No está hablando
de condición para no tener condenación. No es que no son condenados porque
andan conforme al Espíritu. es que andan conforme al Espíritu
porque Dios les ha salvado. Andan conforme al Espíritu porque
Dios les ha dado su Espíritu. Son guiados conforme al Espíritu,
por el Espíritu de Dios. Ellos, se les ha dado una mente
nueva, se les ha dado un corazón nuevo. Y todo lo que Él está
haciendo acá es descriptivo. es ellos son llamados no solamente
a creer en Cristo, sino a padecer con Cristo. No es que porque
padecen van a tener, es que van a padecer porque ellos han aprendido
algo. Ellos han aprendido, y yo estaba
mencionando el domingo en la noche, Los amigos de Daniel, y Daniel
también, habían aprendido algo. Dios se había revelado a ellos.
Y dice, si padecemos juntamente con Él. ¿Por qué es que ellos padecen? No es que porque padecen para
ellos no hay condenación, no es que porque ellos padecen son
herederos y coherederos. Ellos son herederos y coherederos
porque ellos son hijos de Dios, porque son de la familia de Dios,
y lo son porque han creído en el Señor Jesucristo. Y han creído
y aún la fe se les ha dado como un don de Dios. Dice la Escritura,
por gracia sois salvos por medio de la fe, y esto no es de vosotros,
pues es don de Dios, no por obras para que nadie se gloríe. aún
la fe es don de Dios, la fe es un aspecto del fruto del Espíritu
y ellos padecen porque ellos han
visto la gloria de Dios. Ellos han mirado que nada es
tan valioso como la gloria de Dios. Ellos están admirados de
la belleza de Dios. Ellos han aprendido que Dios
es el ser más valioso. Ellos han entendido que Dios
mismo es el sumo bien. Ellos han entendido por la gracia
de Dios, porque se les ha abierto el camino que es el mismo Señor
Jesucristo. Y como dice el Salmo 16, me mostrarás
la senda de la vida. En tu presencia hay plenitud
de gozo, delicias a tu diestra para siempre. Y Jesús es ese
camino. Dice, yo soy el camino, soy la
verdad, soy la vida. Nadie viene al Padre si no es
por mí. Y podemos entrar a ese lugar donde está el gozo. Y ellos
son capaces de padecer porque saben que el gozo no está en
no padecer. En no padecer puede haber cierta
felicidad. no hay nada que pueda quitar
el gozo de aquel que ha aprendido dónde está el gozo y es lo que
Pablo está diciendo al final pues nadie nos puede separar
del amor de Dios que es en Cristo Jesús es por eso que ellos pueden
padecer hambre y escasez y Pablo puede decir en todo y para todo
estoy enseñado para tener abundancia para padecer necesidad Es la
razón por la que el salmista puede hablar, el profeta puede
hablar de gozo cuando dice, aunque la higuera no florezca, ni en
las vides haya fruto, aunque las vacas sean quitadas, los
corrales y las ovejas de la majada con todo, yo me alegraré en Jehová
y me gozaré en el Dios de mi salvación. Tú dices de alegría
mi corazón mayor que la de ellos cuando abunda su grano y su mosto.
Hermanos, ellos padecen y son coherederos. Y la gloria que
viene, la gloria venidera, no se compara en nada a esta, Pablo
dice en Corintios, esta leve tribulación momentánea. Y lo
que Pablo está describiendo como una leve tribulación momentánea
no era que le dolían las muelas, era que lo habían azotado varias
veces con 39 azotes de vara. Es que algunas veces lo apedrearon
y se fueron dejándolo ahí porque pensaron que ya estaba muerto.
Es que a veces tuvo que ser bajado por una canasta y él dice en
todo y para todo estoy enseñado para tener abundancia como para
padecer necesidad. y Pablo a todo esto le llama
leve tribulación momentánea, no era un dolor de cabeza. era
algo más que un dolor de cabeza, y después él murió ejecutado,
decapitado. Sin embargo, eso es leve, porque
él había aprendido dónde está el gozo, y el gozo está en el
Señor. Y eso es lo que hace a aquellos
que se les ha abierto sus ojos por la rica misericordia de Dios,
y se les ha mostrado la gloria de Dios en Jesucristo. porque
Cristo es la imagen misma de su substancia, es el resplandor
de su gloria. Ellos, ellos padecen por causa
de que saben que nada vale la pena sino el Señor. Y el Señor dice, dice el pasaje,
si padecemos juntamente con Él. Y el domingo estaba mencionando
a estos jóvenes Este Nabucodonosor hizo una imagen imponente, impresionante. Impresionó a tanta gente. Y yo
creo que era impresionante. La Biblia da una descripción
de algo enorme. Después hizo tocar los instrumentos
de música y todos se tenían que postular. Pero hubo alguien cuatro
jóvenes que nos impresionaron porque ellos conocían aquel que
es verdaderamente impresionante, aquel que es verdaderamente admirable,
aquel que es el gozo, aquel que es la salvación. Y el Rey, enojado,
les dijo que les iba a dar una segunda oportunidad, y ellos
sabían quién era el más valioso. Sabían quién era el digno de
confianza. Ellos habían visto su gloria. Y ellos le dijeron,
Rey, ¿no nos des otra oportunidad? O sea, no está en discusión esto.
el Dios a quien nosotros servimos, que nosotros hemos visto que
Él es el más valioso de todo el universo y de todos los tiempos,
y que no hay otro como Él. Él nos puede salvar de tu mano,
oh Rey, pero queremos que sepas algo. Él puede hacerlo, pero
aun si no lo hace, de todos modos, nosotros no nos vamos a apostar,
porque Dios es digno. así nos salve, nos sane, o no
nos sane, Él es digno y Él merece toda la gloria, toda la honra,
y todo el honor. Y hermanos, esa es la visión
de la Escritura. Esa es como Dios se revela en
la Escritura. Y estos jóvenes son echados al
horno, que fue calentado siete veces más de lo normal, y de
pronto, dice Romanos, si padecemos juntamente con Él. Y el rey atónito,
porque echó cuatro y veía cinco. Si padecemos juntamente con él. El Señor estaba ahí con su pueblo. Y cuando su pueblo está padeciendo,
ese pueblo que tiene su espíritu, ese pueblo que por haber creído
en Cristo ha sido hecho hijo de Dios, ese pueblo que es heredero
y coheredero, no está solo. Estoy con ustedes todos los días
hasta el fin del mundo. no te voy a dejar huérfano, no
temas porque yo estoy contigo, no desmayes porque yo soy tu
Dios que te esfuerzo, siempre te ayudaré, siempre te sustentaré
con la diestra de mi justicia. Hermanos, Eso es lo que hace
permanecer. Los creyentes, a lo largo de
todos los tiempos, Dios mismo, por su Espíritu, hace permanecer.
Los creyentes van a perseverar hasta el fin. Si alguien no persevera,
no es que perdió su salvación, es que en realidad nunca tuvo
su salvación. Alguien que ha visto cuán valioso
y precioso es Dios. Alguien que ha visto cuán grande
es su misericordia y de dónde es que Él nos ha rescatado después
de haber despreciado al ser más valioso. Porque el malo es sumamente
ofensivo. Yo no sé si alguna vez usted
ha tenido la ocasión de de pronto decirle a alguien que siente
que uno debe confiar en Él y uno expresa cierta duda, se ofende
y reclaman. Incluso, no sé si usted mismo
ha experimentado que a alguien le pongan duda, pero no importa
cuánto creamos que se puede confiar en nosotros, en verdad no somos
dignos de confianza. Pero imagínense, Dios es totalmente
digno de confianza y nosotros es una ofensa cuando dudamos
de Él. Hermanos, Dios, la gloria venidera
se va a manifestar en sus hijos, dicen nosotros, después de hablar
de los hijos, los cuerederos, en aquellos que no hay condenación,
se va a manifestar en nosotros, en los hijos de Dios. Irmanos,
en verdad que Dios nos haga pensar constantemente en Su gloria.
Poder recordar, deberíamos pensar constantemente, porque la Escritura
nos llama a los hijos de Dios y dice, si comes o bebes o haces
cualquier otra cosa, hermanos que cuando nosotros comamos estemos
pensando mi forma de comer en verdad glorifica a dios muestra
el carácter de dios estoy comiendo y disfrutando pero recordando
que todo viene de dios si comes o bebes o haces cualquier otra
cosa cuando hablamos La Biblia da tantas pautas de cómo debe
ser nuestro hablar, y el Evangelio es capaz de redimir aún nuestra
manera de hablar. Hermanos, la gloria de Dios.
Por cuanto todos pecaron, están destituidos de la gloria de Dios.
Pero aquellos que hemos, por gracia de Dios, sido salvos,
aquellos que hemos visto nuestra condición delante de Dios y hemos
venido al Señor Jesucristo, Estamos siendo restaurados. Pablo dice
en el versículo 28, y sabemos que a los que aman a Dios todas
las cosas les ayudan a bien. Dice, porque a los que antes
conoció también nos predestinó para que fuesen hechos conforme
a la imagen de su hijo. Recuerde que, ¿quién es Cristo
Jesús? Él es la imagen misma de su substancia. Él es el resplandor de su gloria. Y aquellos que hemos sido traídos
al Señor Jesucristo por el Padre, se nos ha traído, no simplemente
para como algunas personas salen por la calle y dicen, ¿quieres
ir al cielo? No es simplemente para ir al cielo, es para hacernos
conforme a la imagen de Su Hijo. Y el apóstol Pablo dice, ahora
no vemos claramente, ahora vemos como a través de un espejo y
estamos siendo transformados de gloria en gloria. pero la
gloria venidera se va a manifestar en los hijos de Dios dice aquí
lo dice Pablo cuando dice a las la gloria venidera que en nosotros
ha de manifestarse y es el tema en Colosés es capítulo tres versículo
cuatro dice cuando Cristo vuestra vida se
manifieste, entonces vosotros también, y obviamente está hablando
a los que han creído en Cristo, porque dice desde el versículo
uno, si pues habéis resucitado con Cristo, buscad las cosas
de arriba donde está Cristo sentado a la diestra de Dios, poned la
mira en las cosas de arriba, no en las de la tierra, porque
habéis muerto y vuestra vida está escondida con Cristo en
Dios, y cuando Cristo vuestra vida se manifieste, entonces
vosotros también seréis manifestados con él en gloria. la gloria venidera
se va a manifestar en los creyentes. Primero de Juan capítulo 3 versículo
12 no es tres doce, pero el el pasaje
dice, dice así, dice, amados, dice, ahora somos hijos de Dios,
y aún no se ha manifestado lo que hemos de ser, pero sabemos
que cuando él se manifieste, seremos semejantes a él, ¿por
qué? Porque le veremos tal como él es, y después dice, y todo
aquel que tiene que tiene esta esperanza en él, se purifica
a sí mismo, así como él es, así como él es puro. Amados, ahora somos hijos de
Dios, y aún no se ha manifestado lo que hemos de ser, pero sabemos
que cuando Él se manifieste, seremos semejantes a Él porque
le veremos. tal como Él es, y todo aquel que tiene esa esperanza
en Él se purifica a sí mismo, así como Él es puro. Hermanos,
qué maravillosa bendición que tenemos por estar en Cristo Jesús. Sin Cristo Jesús, lo único que
hacemos es pecar, y nada más que pecar. Aún cuando el hombre
hace buenas obras, si no está en Cristo Jesús, esas buenas
obras son pecado. Predicar en nombre de Cristo
es, podemos decir, es buena obra. Echar fuera demonios en nombre
de Cristo, pues podemos decir humanamente hablando, es buena
obra. a predicar, profetizar en nombre de Cristo es buena
obra, pero resulta que algunas personas le van a decir en el
postrer día al Señor, no profetizamos en tu nombre, no echamos fuera
demonios en tu nombre, hicimos muchos milagros en tu nombre,
y el Señor va a decir que eso que hicieron fue pecado, les
va a decir, eso que hicieron fue maldad, y él va a decir,
apartados de mí, hacedores de maldad, nunca les conocí, y es
una maldad No estar en Cristo y pretender alcanzar el favor
de Dios por las cosas que hago, aún haciéndolas en nombre de
Cristo. Lo que hay que confiar no es en lo que hacemos en nombre
de Cristo, sino haber creído en la obra del Señor Jesucristo.
En aquellos que han creído se va a manifestar la gloria venidera. Tito 2, 11. Dice, porque la gracia de Dios
se ha manifestado para salvación a todos los hombres, enseñándonos
que renunciando a la impiedad y a los deseos mundanos, vivamos
en este siglo sobria, justa y piadosamente. Aquellos para los que no hay
condenación, aquellos en que se va a manifestar la gloria
venidera, hoy la gracia de Dios los está enseñando. Lo que está
diciendo aquí de renunciar a la impiedad es crecer a la imagen
del Señor Jesucristo, para que sean hechos conforme a la imagen
de su Hijo. Ahora, la gloria venidera. Nuestro
pasaje dice que la gloria venidera es el anhelo de la creación. Dice, porque el anhelo ardiente
de la creación es el aguardar la manifestación de los hijos
de Dios. Hay algo que ya Dios nos ha dado,
ya nos ha dado de su espíritu, ya somos hijos de Dios, ya estamos
cada día creciendo la imagen del Señor Jesucristo. No todos
a la misma velocidad, pero si has creído, Dios está haciendo
una obra en ti. Él da el crecimiento como Él quiere. Pero el creyente
no es lo que debería de ser, pero por la gracia de Dios ya
no es lo que fue. Cada día está siendo transformado
a la imagen del Señor Jesucristo. Y la creación anhela ardientemente
la manifestación de los hijos de Dios. Aquel tiempo cuando
veamos al Señor Jesucristo. Aquel tiempo cuando no podamos
pecar nunca más. hermanos esa es la esperanza
más que pensar en caminar en calles de oro el gozo es el hecho
de poder caminar en santidad como él es santo el hecho de
no poder pecar y no podremos pecar por una sencilla razón
ya estaremos Vamos a ser totalmente transformados. Se nos va a dar
un cuerpo glorificado, semejante al cuerpo de la gloria suya.
Ya no más batallaremos con el pecado, no será más una fuente
de tentación nuestro cuerpo. Pero una de las cosas es, por
fin, nada nos impedirá, nada nos será atractivo de ir buscando
el gozo donde no está. Vamos a buscar siempre el gozo
en el Señor. va a ser una total realidad en
tu presencia y plenitud de gozo y delicias a tu diestra para
siempre. Y hermanos, la creación anhela ardientemente este suceso. Y en verdad es asombroso el pensar,
la creación, Pablo va a describir algunas cosas que yo creo que
varios de nosotros nos Queda claro que en verdad está ocurriendo.
La creación está gimiendo. La creación está sujeta a corrupción
y no fue sujetada voluntariamente. Dios lo hizo. Y eso nos tiene
que recordar también por qué Dios lo hizo. Dios lo hizo por
causa de nuestro pecado. La maldad, nuestra caída es tan
grande que no solo nos condena a la separación entre Dios nosotros,
sino ha tenido un impacto en la creación, y la creación está
sujeta a esclavitud de corrupción, y cuando vemos cosas que están
ocurriendo en la creación es por causa de nuestro pecado,
pero la creación está anhelando ese momento glorioso. Hermanos,
que eso, este, esta expresión de aquí me recuerda, me recuerda
algo que el apóstol Pedro dice en primera de Pedro, capítulo
uno, veintidós. Este es un pasaje
que, si tiene oportunidad, léalo en su casa. Y es un pasaje maravilloso. Pero el versículo dos es asombroso.
Dice, a esto se les reveló a los profetas, dice, que no para sí
mismos, sino para nosotros administraban las cosas que ahora son anunciadas
por los que os han predicado el evangelio por el Espíritu
Santo enviado del cielo, cosas en las cuales anhelan mirar los
ángeles. Hermano, la creación anhela la
manifestación de aquellos que son hijos de Dios. Y en verdad,
hermano, debe ser un tema de nuestro pensamiento. No debemos
dar por hecho. Si los ángeles anhelan mirar
lo que el Señor está haciendo y la creación está anhelando
mirar la consumación de nuestra salvación, aquel momento precioso
en que se va a manifestar los hijos de Dios. Aquel momento
precioso que yo pienso que Juan se emocionaba cuando escribía.
A mí me emociona leerlo. Amados, ahora somos hijos de
Dios y aún no se ha manifestado lo que hemos de ser, pero sabemos
que cuando Él se manifieste seremos semejantes a Él porque le veremos
tal como Él es. Ya no le vamos a ver como oscuramente,
sino lo vamos a ver cara a cara y vamos a conocer cómo fuimos
conocidos. Y, hermano, la creación, dice
la Escritura, anhela ardientemente ese momento. Ahora, la liberación
de la creación, la gloria venidera liberará a la creación de la
esclavitud de corrupción. Dice, porque también la creación
misma será libertada de la esclavitud de corrupción a la libertad gloriosa
de los hijos de Dios. Hay varios pasajes en la Escritura
que, si usted se fija, por ejemplo, antes de entrar a estos versículos,
Pablo ha dicho, si somos hijos de Dios, también herederos, herederos
de Dios y coherederos con Cristo. Y el Salmo 2, Dice, ¿por qué se amotinan las
gentes si los pueblos piensan cosas vanas? Se levantarán los
reyes de la tierra y príncipes consultarán unidos contra Jehová
y contra su ungido, diciendo, rompamos sus ligaduras y echemos
de nosotros sus cuerdas. El que mora en los cielos se
reirá, el Señor se burlará de ellos. El Señor Jesús vino y
fue, todos se juntaron contra Él, y aún hoy día el hombre sigue
juntándose contra el Señor, intenta destruir la obra del Señor, intenta
destruir al ser humano, intenta hacer persecución contra los
santos del Señor, pero dice, el que mora en los cielos se
reirá de ellos. El Señor se burlará de ellos,
luego hablará a ellos en su furor y los turbará con su ira. Pero
yo he puesto mi Rey sobre Sion, mi santo monte. Yo publicaré
el decreto. Jehová me ha dicho, mi hijo eres
tú. Y está hablando del Señor Jesucristo.
Y dice, yo te engendré hoy, pídeme y te daré por herencia las naciones
y como posesión tuya los confines de la tierra. los quebrantarás
con vara de hierro, como vasija de alfarero los desmenuzarás.
Ahora pues, oh reyes, sed prudentes, admit a amonestación jueces de
la tierra, servita que va con temor, y alegrados con temblor. Y otra vez, hablando del Señor
Jesucristo, honrata al Hijo, para que no se enoje y perezcais
en el camino, pues inflama de pronto su ira, Pero, bienaventurados
todos los que en Él confían. Ahora pues, ninguna condenación
hay para los que están en Cristo Jesús. Ahora, la gloria venidera
se va a manifestar en esos que confían en el Hijo. Bienaventurados
los que confían en el Hijo. En ellos se va a hacer manifiesto. Y la herencia dice, pídeme y
te voy a dar las naciones. Y hermanos, qué maravilloso es
cuando nosotros miramos, por ejemplo, tantos pasajes en la
Escritura. Aquí vamos a mirar Isaías capítulo
6. Isaías once versículo uno hasta
el versículo nueve está hablando del Señor Jesucristo tenemos
herederos y cuerederos con Cristo y se saldrá una vara del tronco
de Isaí y un vástago retoñará de sus raíces y reposará sobre
él el espíritu de Jehová espíritu de sabiduría y de inteligencia
espíritu de consejo y de poder espíritu de conocimiento y de
temor de Jehová y hará entender diligente en el temor de Jehová,
no juzgará según la vista de sus ojos, ni argüirá por lo que
oigan sus oídos, sino que juzgará con justicia a los pobres, y
argüirá con equidad por los mansos de la tierra, y herirá la tierra
con la vara de su boca y con el espíritu de sus labios matará
al impío. Y será la justicia cinto de sus
lomos y la fidelidad ceñidor de su cintura. la creación será
liberada de la esclavitud de corrupción, dice, morará el lobo
con el cordero, y el opardo con el cabrito se acostará, el becerro
y el león y la bestia doméstica andarán juntos, y un niño los
pastoreará, la vaca y la osa pasarán sus crías, se echarán
juntas y el león como el buey comerán paja, y el niño de pecho
jugará sobre la cueva del áspid, y el recién destetado extenderá
su mano sobre la caverna de la víbora, No hará mal, ni dañará
en todo mi santo monte, porque la tierra será llena del conocimiento
de Jehová, como las aguas cubren la mar. Conoceremos al Señor,
porque le veremos cara a cara. Y entonces, La tierra será llena
del conocimiento de Jehová, como las aguas cubren la mar. Acontecerá
en aquel tiempo que la raíz de Isaí, la cual estará puesta por
pendón a los pueblos, será buscada por las gentes y su habitación
será gloriosa. Asimismo, acontecerá en aquel
tiempo que Jehová alzará otra vez su mano para recobrar el
remanente de su pueblo, que aún quede en Asiria, Egipto, Patros,
Etiopía, Elam, Sinar y Amad, y en las costas del mar. y levantarán
pendón a las naciones, y juntará los desterrados de Israel, y
reunirá a los esparcidos de Judá de los cuatro confines de la
tierra, y se disipará la envidia de Efraín, y los enemigos de
Judá serán destruidos. Efraín no tendrá envidia de Judá,
ni Judá afliquirá a Efraín, sino que volarán sobre los hombros
de los filisteos al occidente, saquearán también a los de oriente,
Edom y Moab les servirán, y los hijos de Amón los obedecerán,
y sacará a Jehová la lengua del mar de Egipto, y levantará su
mano con el poder de su espíritu sobre el río, y lo herirá en
sus siete brazos, y hará que pasen por él con sandalias, y
hará camino para el remanente de su pueblo, al que quedó de
Asiria de la manera que lo hubo para Israel el día que subió
de la tierra de Egipto. Isaías 65 Mas os gozaréis y os alegraréis
para siempre en las cosas que yo he creado. Porque aquí yo
traigo a Jerusalén alegría y a su pueblo gozo. Y me alegraré con
Jerusalén y me gozaré con mi pueblo. Y nunca más se oirá en
ella voz de lloro ni voz de clamor. No habrá más allí niño que muera
de pocos días, ni viejo que sus días no cumpla. Porque el niño
morirá de cien años y el pecador de cien años será maldito. Edificarán
casas, y morarán en ellas, y plantarán viñas, y comerán del fruto de
ellas. No edificarán para que otro habite,
ni plantarán para que otro coma, porque según los días de los
árboles serán los días de mi pueblo, y mis escogidos disfrutarán
la obra de sus manos. No trabajarán en vano, ni darán
a luz para maldición, porque son linaje de los benditos de
Jehová y sus descendientes con ellos. Y antes que clamen, responderé
yo. Mientras aún hablan, yo habré
oído. El lobo y el cordero serán apacentados
juntos, y el león comerá paja como el buey, y el polvo será
el alimento de la serpiente. No afligirán ni harán mal en
todo mi santo monte. Y podríamos pensar en pasajes
en Apocalipsis y qué es lo que va a suceder. Se va a manifestar
la gloria de Dios en los hijos de Dios y va a haber el Salmo
67 que habla del gozo de las naciones. Dios tenga misericordia en nosotros
y nos bendiga. Haga resplandecer su rostro sobre
nosotros para que sea conocido en la tierra tu camino en todas
las naciones. Tu salvación. Te alaben los pueblos,
oh Dios, todos los pueblos te alaben. Alégrense y gócense las
naciones, porque juzgará los pueblos con equidad, y pastorerás
las naciones en la tierra. Te alaben los pueblos, oh Dios,
todos los pueblos te alaben. La tierra dará su fruto. Nos
bendecirá Dios, el Dios nuestro. Bendíganos, Dios, y témalo todos
los términos de la tierra. Hermanos, es el gozo en Dios. Es la obra del Señor que vamos
a hacer transformados a la imagen del Señor Jesucristo. No podemos
entender todos los detalles y no es necesario entender los detalles,
pero algo maravilloso es el gozo de poder estar con el Señor.
El Señor es el gozo del cielo. El verdadero Israel que está
hablando aquí es los redimidos por la sangre del Señor Jesucristo
aquí no está hablando de una nación recuerde que Pablo ha
explicado también bueno vamos a estudiar quién es el verdadero
Israel el verdadero Israel no es el que lo es descendiente
de Abraham según la carne El verdadero Israel es aquel que
es por la fe de Abraham. Hermanos, que si la creación
anhela, que nosotros podamos anhelar. Que si los ángeles quieren
mirar, que sea el anhelo de nuestro corazón. El anhelo de nuestro
corazón esperar la manifestación gloriosa de los hijos de Dios.
Y la única manera de que nosotros podamos gozar de Dios es aprender
que entre más le glorifiquemos, más gozaremos de Él. Glorificar
a Dios es hallar nuestro gozo en Él, es hallar nuestro refugio
en Él, nuestra paz en Él, nuestro todo en Él. Y todo es por la
obra del Señor Jesucristo. Vamos a orar.

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Joshua

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