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JC

La Justicia de Dios

Romans 3:21-24
Joel Coyoc June, 12 2022 Video & Audio
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JC
Joel Coyoc June, 12 2022
Estudios en Romanos

El sermón "La Justicia de Dios" por Joel Coyoc, se centra en la doctrina de la justificación por la fe, expuesta en Romanos 3:21-24. El predicador argumenta que toda la humanidad es culpable de pecado y que no hay forma de alcanzar la justicia a través de las obras de la ley. En cambio, la justicia de Dios se ha manifestado a través de Jesucristo, quien cumplió la ley perfectamente y se convirtió en propiciación por nuestros pecados. Coyoc utiliza el contexto de la epístola a los Romanos para evidenciar que la justificación es un regalo de gracia, accesible a todos aquellos que creen, subrayando la idea de que la justicia de Dios no depende de los ritos ceremoniales, sino de la fe en Cristo. La relevancia práctica de esta enseñanza radica en la seguridad que brinda a los creyentes; la justicia de Dios se manifiesta en su gracia, asegurando la salvación al confiar plenamente en Cristo.

Key Quotes

“La justicia de Dios por medio de la fe en Jesucristo para todos los que creen en él, porque no hay diferencia por cuanto todos pecaron y están destituidos de la gloria de Dios.”

“La justicia de Dios se ha manifestado, y esa justicia no tiene que ver con ritos y ceremonias. La justicia de Dios es aparte de la ley.”

“No es Cristo y algo más, es solo Cristo, solo Cristo. Creer en Cristo y poner algo más es ofender al Señor Jesucristo.”

“Dios ama a Cristo tal cual es, y a nosotros nos ama a pesar de lo que somos, para transformarnos por causa de la obra del Señor Jesucristo.”

Sermon Transcript

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Vamos a abrir nuestras Biblias
en la epístola del apóstol Pablo a los romanos en su capítulo tres dice la palabra de Dios ¿Qué ventaja tiene, pues, el
judío? ¿O de qué aprovecha la circuncisión? Mucho. En todas maneras, primero, ciertamente,
que les ha sido confiada la palabra de Dios. Pues que si alguno de
ellos han sido incrédulos, su incredulidad habrá hecho nula
la fidelidad de Dios. de ninguna manera. Antes bien,
sea Dios veraz y todo hombre mentiroso, como está escrito,
para que seas justificado en tus palabras, y venzas cuando
fueres juzgado. Y si nuestra injusticia hace
resaltar la justicia de Dios, ¿qué diremos? ¿Será injusto Dios
que da castigo? Hablo como hombre, en ninguna
manera. De otro modo, ¿cómo juzgaría
a Dios al mundo? Pero si por mi mentira la verdad
de Dios abundó para su gloria, ¿por qué aún soy juzgado como
pecador? ¿Y por qué no decir cómo se nos
calumnia, y cómo algunos cuya condenación es justa afirman
que nosotros decimos, hagamos males para que vengan bienes?
¿Qué pues? ¿Somos nosotros mejores que ellos? En ninguna manera, pues ya hemos
acusado a judíos y a gentiles, que todos están bajo pecado,
como está escrito, no hay justo ni a un uno, no hay quien entienda,
no hay quien busque a Dios, Todos se desviaron. A unas se hicieron
inútiles. No hay quien haga lo bueno. No
hay ni siquiera uno. Sepulcro abierto es su garganta.
Con su lengua engañan. Veneno de áspides hay debajo
de sus labios. Su boca está llena de maldición
y de amargura. Sus pies se apresuran para derramar
sangre. quebranto y desventura hay en
sus caminos, y no conocieron camino de paz. No hay temor de
Dios delante de sus ojos, pero sabemos que todo lo que la ley
dice, lo dice a los que están bajo la ley, para que toda boca
se cierre, y todo el mundo quede bajo el juicio de Dios. Ya que
por las obras de la ley, ningún ser humano será justificado delante
de él, porque por medio de la ley es el conocimiento del pecado.
pero ahora, aparte de la ley, se ha manifestado la justicia
de Dios, testificada por la ley y por los profetas, la justicia
de Dios por medio de la fe en Jesucristo para todos los que
creen en él, porque no hay diferencia por cuanto todos pecaron y están
destituidos de la gloria de Dios, siendo justificados gratuitamente
por su gracia, mediante la redención que es en Cristo Jesús. a quien
Dios puso como propiciación por medio de la fe en su sangre para
manifestar su justicia a causa de haber pasado por alto en su
paciencia los pecados pasados, con la mira de manifestar en
este tiempo su justicia a fin de que él sea el justo y el que
justifica al que es de la fe de Jesús. ¿Dónde, pues, está
la jactancia? Queda excluida. ¿Por cuál ley? ¿Por la de las obras? No, sino
por la ley de la fe. Concluimos, pues, que el hombre
es justificado por fe, sin las obras de la ley. ¿Es Dios solamente
Dios de los judíos? ¿No es también Dios de los gentiles?
ciertamente también de los gentiles porque Dios es uno y él justificará
por la fe a los de la circuncisión y por medio de la fe a los de
la incircuncisión luego por la fe invalidamos la ley en ninguna
manera sino que confirmamos la ley vamos a a meditar los dice, pero ahora parte de la
ley se ha manifestado la justicia de Dios testificada por la ley
y por los profetas, la justicia de Dios por medio de la fe en
Jesucristo para todos los que creen en él, porque no hay diferencia
por cuanto todos pecaron y están destituidos de la gloria de Dios,
siendo justificados gratuitamente por su gracia mediante la redención
que es en Cristo Jesús. voy a leer el pasaje en otra
traducción que dice, pero ahora, aparte de la ley, se ha manifestado
la justicia de Dios, y de ello dan testimonio la ley y los profetas. La justicia de Dios, por medio
de la fe en Jesucristo, es para todos los que creen en él, pues
no hay diferencia alguna, por cuanto todos pecaron y están
destituidos de la gloria de Dios, pero son justificados gratuitamente
por su gracia, mediante la redención que proveyó Cristo Jesús. Hace algunas semanas que estamos
estudiando la epístola del apóstol Pablo a los romanos y al iniciar
el culto leímos cuando el apóstol Pablo escribe en capítulo 1 versículo
16 donde él dice, porque no me avergüenzo
del evangelio porque es poder de Dios para salvación a todo
aquel que cree, al judío primeramente, y también al griego, porque en
el evangelio, la justicia de Dios se revela por fe y para
fe, como está escrito, más el justo por la fe vivirá. Y nuestro
tema de esta tarde es la justicia, la justicia de Dios, la justicia
de Dios. Yo no sé qué es lo que venga
a su mente cuando usted escucha la justicia de Dios. Probablemente
piensa en una relación directa entre la ley y la justicia. Algunas
personas han intentado diferentes maneras de definir lo que es
justicia. Algunos piensan que justicia
es cuando se le da a cada uno lo que corresponde de acuerdo
a sus a sus hechos. Y bueno, ciertamente eso es justicia. La justicia de Dios. me gustaría leer un poco quizá
una de las de los esfuerzos de de de varios hombres porque no
lo hizo un solo hombre de varios hombres de tratar de hacer una
descripción de quién es Dios y es importante que nosotros
podamos tener una reflexión acerca de quién es Dios para tener una
idea de lo que significa hablar de la justicia la justicia de
Dios y dice el Señor nuestro Dios Es un Dios único, vivo y
verdadero, cuya subsistencia está en Él mismo y es de Él mismo. O sea, Él no necesita nada fuera
de sí mismo para existir. Es infinito en su ser y perfección.
cuya esencia no puede ser comprendida por nadie sino por él mismo.
Es un espíritu purísimo, invisible, sin cuerpo, miembros o pasiones,
el único que tiene inmortalidad y que habita en luz inaccesible. es inmutable, inmenso, eterno,
inescrutable, todopoderoso, infinito en todos los sentidos, santísimo,
sapientísimo, liberrimo absoluto, que hace todas las cosas según
el consejo de su inmutable y justísima voluntad, para su propia gloria. Es amantísimo, benigno, misericordioso,
longánimo, abundante en bondad y verdad, perdonando la iniquidad,
la transgresión y el pecado. galardonador de los que le buscan
con diligencia y, sobre todo, justísimo y terrible en sus juicios,
que odia todo pecado y que de ninguna manera dará por inocente
al culpable. Dios es santísimo. Su voluntad es justísima. y sobre
todo, justísimo y terrible en sus juicios, que odia todo pecado,
y que de ninguna manera dará por inocente al culpable. Cuando el apóstol Pablo menciona
ahí, en el evangelio, la justicia de Dios se revela por fe y para
fe. Hubo un hombre que pensaba en eso y él estaba aterrado. Y él no entendía cómo es posible
que en el evangelio la justicia de Dios se revela. Y ahora, en
el capítulo trece, el apóstol Pablo, después de un pero, de
esos peros que son gloriosos y maravillosos, dice, pero ahora,
pero ahora, aparte de la ley, se ha manifestado la justicia
de Dios. Este hombre vivía aterrado con la justicia de Dios, y es
que este pasaje de la Escritura es uno de los pasajes más maravillosos
que puede haber, Cuando estaba orando hace un momento, le pedí
a Dios que nos hiciera escuchar el Evangelio como si lo estuviéramos
escuchando por primera vez. Y el clamor a Dios que me ayude
a explicar, porque creo que nadie de nosotros es capaz de explicar
el Evangelio como es debido. En verdad, cuando pensamos en
la justicia de Dios, y específicamente en este pasaje, es este pasaje
donde se trata el dilema más grande de toda la Escritura,
el dilema más grande de todo el Universo, es donde se responde
a una pregunta que es el asunto más complejo que resolver, y
que es cómo Dios, siendo un Dios que es justo, puede perdonar
pecadores, no simplemente pecadores, sino pecadores culpables como
nosotros. El apóstol Pablo, después de
decir que no se avergüenza de ese evangelio que es poder de
Dios para salvación a todo aquel que cree, empieza a mostrar de
qué es que Él nos va a salvar, de que ese evangelio es poderoso
para salvarnos. y él empieza presentando el asunto
de la justicia de Dios y ahora después de poner a toda la humanidad
como culpable el evangelio son buenas noticias de salvación
pero que no tienen sentido si primero no hay malas noticias
es necesario que podamos ver que estamos en una situación
desesperada de culpabilidad y el apóstol Pablo se ha encargado
en los capítulos 1 y capítulo 2 en mostrar la culpabilidad
del hombre de presentar que el hombre es todo hombre es igual
delante de dios no importa si es descendiente físico de abram
o no lo es no importa si tiene acceso a una biblia o no la tiene
no importa si es miembro de una iglesia evangélica o no lo es
no importa si está circuncidado o no está circuncidado la única
cosa que hace a toda la humanidad igual delante de dios es que
todos hemos pecado es que todos estamos bajo pecado y por lo
tanto debemos estar con la boca cerrada. humillados y con la
boca cerrada porque todos somos culpables. Él ha hecho de fiscal
y ha presentado a toda la humanidad culpable. Ha presentado toda
la mala noticia y después de presentar toda la mala noticia
de nuestra culpabilidad, de ser personas que no es que no conocemos
a Dios, sino que hemos conocido a Dios, pero nos hemos negado
a glorificarle como a Dios y a darle gracias. Hemos quebrantado su
santa ley y es lo único que hemos hecho todos los días de nuestra
vida. Y el problema con la ley es que la ley es como una cadena. Cuando usted quebranta uno de
los eslabones o uno de los mandamientos de esa ley, Usted rompe aparentemente
sólo un eslabón, pero usted ha arruinado la cadena completa.
Con romper un eslabón, la cadena ya no sirve en lo absoluto. Y
es que el que quebranta uno de los puntos de la ley, dice Santiago,
es culpable de toda la ley. Después de eso, de que termina
el versículo 19, dice, pero sabemos que todo lo que la ley dice,
lo dice a los que están bajo la ley, para que toda boca se
cierre y todo el mundo quede bajo el juicio de Dios, ya que
por las obras de la ley, ningún ser humano será justificado delante
de él, porque por medio de la ley es el conocimiento del pecado.
Y ya que ha presentado que el que sin ley ha pecado, sin ley
será juzgado, y el que bajo la ley ha pecado, por la ley será
juzgado, después él dice, pero ahora, y cuando pensamos en este
pasaje y pensamos en la justicia de Dios, Estaba hablando hace
un rato acerca de Martín Lutero, que no entendía. Y él pensaba
en cómo la justicia de Dios se ha revelado en el Evangelio.
Y él no lograba conciliar porque él pensaba en el juicio de Dios.
Y en verdad está explícito el juicio de Dios en esa expresión.
Y él vivía con un terror acerca de Dios. Y en verdad es correcto
vivir con un terror acerca de Dios Si comprendemos la realidad
que el apóstol Pablo está poniendo aquí, estamos todos culpables
delante de Dios de pecado. Este hombre, pues, no conocía
el verdadero evangelio. Estaba metido en una iglesia
llena de ritos y ceremonias. Y él aprendió algunos ritos con
los cuales él intentaba resolver este problema. Y uno de los ritos
que él había aprendido es que él debía hacer confesión. Y él
iba al confesionario y empezaba a confesar al punto de que los
sacerdotes confesores se enojaban con él y lo echaban porque no
terminaba de confesarse y él estaba confesando y confesando
y de pronto terminaba de confesar y venía a su mente otro pecado
y él venía para confesar y él no podía dormir y él sentía que
era atacado y el diablo constantemente le estaba mostrando sus pecados
y él estaba aterrado cuando pensaba acerca de la justicia de Dios
pero algo maravilloso es es un pero maravilloso cuando dice
pero ahora todos somos culpables pero ahora la justicia de Dios
y lo primero que vamos a a mirar en este pasaje que Dios está
mostrándonos es la justicia de Dios se ha dice pero ahora parte
de la ley se ha manifestado Y lo primero que nos enseña este pasaje
es la justicia de Dios se ha manifestado. La justicia de Dios
se ha manifestado. Y la siguiente cosa que nos dice
el pasaje con respecto a que la justicia de Dios se ha manifestado,
nos dice el tiempo cuando se ha manifestado. El apóstol Pablo
está hablando después de la cruz, después de la resurrección del
Señor Jesucristo. Y a partir de que Cristo vino
a esta tierra, empieza un tiempo presente y que sigue siendo presente
en que la justicia de Dios se ha manifestado. Justamente la
palabra que usa el apóstol Pablo es, pero ahora. ¿Cuándo se ha
manifestado la justicia de Dios? Ahora. Y ese ahora es un ahora
que viene a partir de que el Señor Jesucristo vino y se cumplió
cuando dijo, lo que dijo el ángel y amará su nombre Jesús porque
él salvará a su pueblo de sus pecados. Cuando pensamos en la
justicia de Dios, quizá pensamos directamente en la ley, pero
yo decía que la justicia de Dios es dar la retribución que le
pertenece a cada uno de acuerdo a su a su obrar. No obstante,
yo creo que la justicia de Dios es la justicia de Dios es su
carácter, son todos los aspectos de su perfección. Y el problema
con nosotros los hombres es que no nos hemos conformado a esa
justicia. Dice la Escritura que son bienaventurados los que tienen
hambre y sed de justicia, porque ellos serán saciados. Los que
tienen hambre y sed de justicia serán saciados, y serán saciados
porque ahora la justicia de Dios se ha manifestado. Ahora, ahora
la justicia de Dios se ha manifestado. ¿Y cómo se ha manifestado la
justicia de Dios? La justicia de Dios se ha manifestado
en el Señor Jesucristo. Él es la misma justicia de Dios. Él ha sido hecho para su pueblo
justicia de Dios. Cristo se conformó siempre al
carácter de su Padre. Él hizo siempre lo que a su Padre
le agrada. Él es la justicia manifiesta de Dios. Él vino para
mostrar el carácter de Dios. Dice la Biblia, alabad a Jehová
porque él es bueno, porque para siempre es su misericordia. Y
algo que se pudo ver en el Señor Jesucristo es que Él es bueno. Él es misericordioso. Él veía
a las multitudes y tenía compasión y misericordia de ellos. Él estuvo
en esta tierra haciendo siempre la voluntad de su Padre. Él hizo
justicia. Él cumplió toda la ley. Absolutamente
cumplió toda la ley. Es interesante que los creyentes
Los creyentes no necesitan hacer un ritual de circuncisión porque
Cristo fue circuncidado por su pueblo. Él fue circuncidado al
octavo día. Él nació, nació de mujer y nació
bajo la ley. Y Él cumplió, Él es el único
ser humano que ha cumplido perfectamente la ley. Él es el único que fue
tentado en todos según nuestra semejanza, pero sin pecado. Ver
a Cristo era ver la justicia. Es la justicia de Dios que se
ha revelado. Dice la Biblia que Él es la imagen
misma de su substancia. Dice, vimos su gloria, gloria
como del ingénito del Padre lleno de gracia y de verdad. Él es
la misma justicia de Dios que se estaba revelando. Dice el
profeta que va sobre el pueblo que andaba en tinieblas, luz
resplandeció sobre ellos. habla el profeta del señor Jesucristo
como el sol de justicia. Él mismo es justicia. Él dio cumplimiento cabal a la
ley de Dios. Él cumplió todos los los diez
mandamientos, pero la ley no son solo diez mandamientos. La
ley va mucho más allá de diez mandamientos y él cumplió cada
uno de los mandamientos de esa ley. Él es el mismo Y por eso la Escritura dice ahí,
ahora la justicia de Dios se ha manifestado. Esa justicia
de Dios es el Señor Jesucristo. esa justicia de Dios, no sólo
es que el Señor Jesucristo hizo lo que es justo, mostrando el
carácter de Dios, cosa que nosotros hemos fracasado en hacer. Él
consistentemente siempre mostró que Dios es amor, porque Él y
el Padre son uno. Y Él mostró que Él es amor, Él
mostró que Él es justicia, que Él es compasivo, Él mostró todo
lo que se conforma al carácter de Dios. Sin embargo, la Biblia
dice que, la ley dice que es maldito todo el que es colgado
en un madero. y él fue hecho maldición. Se
manifestó en el Evangelio la justicia de Dios. Cristo Jesús
es el Evangelio. Cristo Jesús vivió en conformidad
al carácter de su Padre, pero la justicia de Dios se manifestó
en el Evangelio, porque el Evangelio es la obra del Señor Jesucristo
en la cruz, y allá en la cruz lo que se hizo fue justicia.
Él sufrió el castigo de los pecados de su pueblo. Él vino a salvar
a su pueblo de sus pecados. Allí, por eso Pablo está diciendo,
ahora se ha manifestado la justicia de Dios. Hermanos, Dios es justísimo
y de ningún modo tendrá por inocente al culpable. Allí se resolvió
El problema, el dilema más grande de la escritura. ¿Cómo un Dios
santo y justo puede perdonar pecadores culpables como nosotros?
Allí se manifestó la justicia de Dios. Yo soy seguro que si
usted llegara esta noche a su casa, o cualquier noche usted
llegara a su casa y usted ve salir a alguien por la ventana,
pero usted se da cuenta que ese alguien ha matado a toda su familia,
y usted logra atraparlo y entregarlo a la policía. Imagínese que después viene el
juicio, e imagine usted que en ese juicio de pronto se para
el juez y él dice, este hombre es culpable, este hombre lo agarraron
mismo en el acto. Sin embargo, yo soy un juez de
amor, así que yo lo perdono, puedes irte, estás libre. Mi
pregunta es, ¿qué haría usted? ¿Usted aplaudiría a ese juez?
¿Usted estaría feliz? ¿Felicitaría al juez? ¿Lo abrazaría
por ser un juez de amor? Yo estoy seguro que usted pegaría
un grito terrible. Estoy seguro que usted saldría
y empezaría a gritar y buscaría ir a los periódicos. Tal vez
contrataría al hermano Eduardo para hacer algunas lonas publicitarias
y decir, este juez es un juez injusto, porque ese señor es
culpable y mató a mi familia y él lo dejó libre. Bueno, Dios
es un juez justo. Y Él hizo justicia. En el Evangelio
se revela la justicia de Dios. ¿Y cómo se reveló la justicia
de Dios? Dios no simplemente se hizo al desentendido de nuestros
pecados. Ningún pecado quedará sin castigo.
Ninguno. Hay gente que dice, aquí la haces,
aquí la pagas. Eso es una absoluta mentira.
Aquí la haces y aquí no la pagas. Si tu pecado no se pagó en la
cruz de Cristo, aquí no la vas a pagar. La vas a pagar eternamente
en el infierno, sufriendo la ira de Dios. Porque Dios no va
a tener nunca por inocente al culpable. Y toda la humanidad
es culpable. La diferencia es La justicia,
ahora, se ha manifestado la justicia de Dios. Y allá en la cruz se
manifestó justicia. Usted quizá ha visto ilustraciones
que intentan, de una manera muy pobre y torpe, ilustrar lo que
Cristo padeció en la cruz. Muchas personas piensan que lo
terrible que pasó en la cruz fue lo que hicieron los romanos.
Y por supuesto que eso fue terrible. Pero eso no fue lo más terrible
que el Señor Jesús sufrió en la cruz. Lo más terrible, allá
en la cruz hubo justicia, se manifestó la justicia de Dios.
Allá en esa cruz el Padre descargó toda su ira sobre su único Hijo
para hacer justicia por causa de los pecados de su pueblo.
Dice la Escritura que todos nosotros nos descarriamos como ovejas
y cada cual se apartó por su camino, pero que Obá cargó en
él el pecado de todos nosotros. Allí se manifestó, por eso Pablo
está diciendo, ahora la justicia de Dios se ha manifestado, ahora
se ha manifestado, se ha manifestado en la vida del Señor Jesucristo,
se ha manifestado en la muerte sustitutiva que Él sufrió allá
en esa cruz al ocupar el lugar de Su pueblo. En verdad, los
pecados de Su pueblo han sido pagados. Ahora, la otra cosa
importante que nos llama la atención Pablo, inspirado por el Espíritu
Santo, es una frase que no debe escapar y es, se ha manifestado
aparte de la ley. Dice, pero ahora, aparte de la
ley. Hermano, la justicia de Dios
se ha manifestado aparte de la ley y esa frase es sumamente
importante. Muchas personas pensaban que
ellos habían alcanzado justicia en la ley. Una de esas personas
se paró a orar y dijo, Señor, yo te doy gracias, porque yo
no soy como los otros hombres, ni siquiera soy como este publicano.
Yo, yo cumplo la ley. Yo doy diezmo de todo lo que
gano. Yo ayuno todos los días. Y empezó a hacer una lista de
las cosas que él hacía. Dios por el Espíritu Santo está
guiando a Pablo a decir algo y ese algo es ahora la justicia
de Dios se ha manifestado aparte de la ley. ¿Qué es lo que decía
la ley? La ley decía mandaba acerca del
carácter moral de Dios en el cual el pueblo se tenía que conformar,
cosa que es imposible para el hombre. Pero aparte la ley decía
de ciertos ritos y ceremonias. Y lo que está diciendo esta frase
es la justicia de Dios no tiene nada que ver con ritos y ceremonias. La justicia de Dios no tiene
que ver con nada que tú puedes hacer. No tiene que ver con que
traigas un cordero y se degolle. No tiene nada que ver con que
te hagas una circuncisión. La justicia de Dios es aparte
de la ley. Y esa justicia no tiene que ver
con lo que tú puedes hacer, sino tiene que ver con lo que Dios
ha provisto. Es una justicia que es aparte
de la ley. Aquellas cosas que había que
hacer, había que hacerlas. no para tener la salvación, sino
eran sombras de aquello que había de venir. La tercera cosa que
nos dice este versículo es que de la ley, de la justicia de
Dios que se ha manifestado a parte de la ley, es que dan testimonio
la ley y los profetas. Todo el Antiguo Testamento no
está hablando de que tú puedes tener justicia cumpliendo la
ley, sino todo el Antiguo Testamento está mostrando cuán incapaz eres
de cumplir la ley. Todo el Antiguo Testamento está
hablando de la necesidad de que alguien te sustituya. Todo el
Antiguo Testamento está dando testimonio acerca del Señor Jesucristo.
Es interesante que el Señor Jesús le dice a los fariseos, dice,
ustedes escudriñan la Escritura, porque a ustedes les parece que
en ellas tienen vida eterna. Y aunque ellas dan testimonio
de mí, ustedes no quieren venir a mí. Y es que todo el Antiguo
Testamento está lleno del Señor Jesucristo. desde Génesis capítulo
tres, versículo quince, ya está una proclamación del Señor Jesucristo,
de su vida sustitutiva, de su sacrificio en sustitución por
su pueblo culpable. Desde ahí se está manifestando
la justicia de Dios. Recuerde que camino a Emmaus
iban tristes, dos de los discípulos, y le dijeron, el Señor Jesús
Les hizo una pregunta y les dijo, ¿por qué están ustedes tristes?
Y ellos dijeron, pues es que tú eres el único forastero que
no ha escuchado acerca de Jesús, varón, profeta, poderoso en palabra. Que pensamos nosotros que era
el cumplimiento de las profecías, pero hace tres días que murió.
Y el Señor los iba escuchando, y de pronto Él empezó a hablarles. Y dice la Biblia que les abría
la Escritura. Y comenzando desde la ley, y
los salmos, y los profetas, y les fue diciendo lo que la Escritura
decía acerca de Él. Y es que el Antiguo Testamento
está lleno del Señor Jesucristo. Dije del capítulo 3, versículo
15, donde dice, se hace la promesa de que la descendencia de la
mujer iba a herir a la simiente, a la descendencia de la serpiente
en la cabeza, en tanto que la serpiente iba a herirle en el
carcañal, y eso está hablando del Señor Jesucristo, de la justicia
de Dios. Es interesante que tan pronto
Adán y Eva pecan Muere un cordero. Ellos se taparon con hojas de
higuera, pero eso no era adecuado. Y muere un cordero inocente que
provee de una ropa, y esto era una figura de la justicia de
Dios. La justicia de Dios es lo que
puede vestirte correctamente. y era un cordero inocente que
iba a proveer esa vestidura. Y uno puede seguir mirando el
Génesis e ir viendo cada vez y cada vez lleno de figuras que
dan testimonio de la justicia que Pablo dice ahora se ha revelado
a parte de la ley, a parte de la ley. Recuerde que un día dice,
un día le dice Dios a Abraham que sacrifica a Isaac al único,
al que ama. Y van a ese lugar, y Abraham
creyó a Dios, y Abraham dijo, yo y el muchacho iremos, adoraremos
y volveremos. Y él no sabía cómo Dios lo iba
a hacer, pero él sabía que Dios iba a hacer un milagro. Y él
va y obedece al Señor, y uno lee esa historia, y el muchacho
le dice, padre, la leña, el fuego, pero, y el cordero. Y la respuesta
de Abraham fue, Dios se proveerá de cordero, hijo mío. Y es que,
no solo es que Dios iba a dar un cordero, sino Dios mismo se
proveería de cordero. Y uno mira esa historia y uno
recuerda cuando amarran a Isaac y lo ponen sobre el altar, y
cuando el padre Abraham toma el cuchillo y Dios detiene su
mano. Y a veces uno piensa, qué bonito
final. No, ese no es el final. Esa historia no terminó allí.
El final de esa historia fue en la Cruz del Calvario. Allí
fue donde el hijo amado, el padre, no detuvo el cuchillo sobre su
hijo unigénito y amado. Él clavó el cuchillo y él degolló
a su hijo. Él descargó toda su ira sobre
su hijo. La razón por la cual Isaac no
fue muerto en ese momento, en ese lugar de sacrificio, fue
porque el cordero de Dios iba a ocupar su lugar. No fue por
causa de aquel carnero. Ese carnero era simplemente una
figura. Era un testimonio en la ley acerca
de la justicia de Dios. Cristo es la justicia de Dios.
Allí, si en ese momento Isaac moría, pues eso era justo. Lo que toda la raza humana merece
de parte de Dios es muerte. Sin embargo, Él no murió allí
porque la justicia se manifestó en la cruz del Calvario. Ahí
Dios hizo justicia. Isaac es parte de lo que dice
el profeta cuando dice, todos nosotros nos descarriamos como
ovejas, cada cual se apartó por su camino, mas Jehová cargó en
él el pecado de todos nosotros. Allí estaba el pecado de Isaac. Allí estaba siendo castigado
el pecado de Abraham. Abraham pecó, él fue idólatra. Él mintió y por causa de su mentira
expuso, puso en peligro a su esposa. Abraham desconfió de
Dios y cometió adulterio. Y ese adulterio no quedó sin
castigo. Ese adulterio fue castigado. La justicia de Dios se ha manifestado.
David, David fue un hombre conforme al corazón de Dios que cometió
adulterio y asesinó. y su pecado fue remitido, porque
la justicia de Dios se ha manifestado, ahora la justicia de Dios se
ha manifestado en la cruz de Cristo. Mis pecados allí fueron
castigados en la cruz de Cristo, y eso es, dice claramente, aparte
de la ley. No es porque cumplas ritos o
ceremonias, es totalmente aparte de la ley y todo el Antiguo Testamento,
toda la ley y los profetas testifican acerca de esa justicia. Ahora, el pasaje también nos
enseña que la justicia de Dios es por medio de fe. La justicia
de Dios es por medio de fe, y es por medio de fe Y hermanos, muchas
veces escuchamos hablar de la fe. Tanta gente habla de la fe
y la gente dice, no, la fe es importante. Tienes que creer
en algo o en alguien. Eso es mentira. No es simplemente
creer en algo o en alguien. La Escritura aquí es específica.
Ni siquiera es simplemente que creas en Dios, porque los demonios
creen, pero no hay salvación para ellos. Aquí el apóstol Pablo,
guiado por el Espíritu Santo, es tan específico como puede
ser, y es fe. La justicia de Dios es por medio
de la fe en el Señor Jesucristo. Dice, Versículo 22. La justicia de Dios por medio
de la fe en Jesucristo. La justicia de Dios por medio
de la fe en el Señor Jesucristo. Y la otra traducción que leí
dice la justicia de Dios por medio de la fe en Jesucristo.
Por medio de la fe en Jesucristo. Y hermanos, gente habla de la
fe, a un gente que tiene acceso a la Escritura, de pronto dice
cosas tristes, como decir, la fe es poderosa. Hay gente que
dice, la fe puede mover montañas. Y la Biblia, lo que dice la Biblia
es que Dios es poderoso. No es la fe que es poderosa.
Dios es poderoso. Dios es poderoso. ¿Y qué es la
fe? Y la fe en Jesucristo es transferir
toda mi confianza. Transferir toda mi confianza
únicamente en lo que Cristo ha hecho. Transferir toda mi confianza
en poder estar confiado de que yo no necesito mostrarme mejor
de lo que soy, porque Cristo es justicia. Es confiar en que
Él vivió una vida de perfecta santidad, de perfecta conformidad
al carácter de Su Padre. Es confiar en que Él llevó mis
pecados sobre Él. Es confiar en que Su sangre es
suficiente para limpiarme de todo pecado. creer en Jesucristo,
confiar en el Señor Jesucristo, creer a Dios lo que ha dicho
acerca del Señor Jesucristo, es estar dejando de confiar en
cosas que yo puedo hacer y confiar únicamente en la persona y en
la obra del Señor Jesucristo. Eso es Eso es lo que la Escritura
está diciendo acerca de la justicia que se ha manifestado y que se
ha manifestado y es alcanzable únicamente por medio, por medio
de la fe. Y hermanos, que Dios nos guarde
a pensar y a hacer de nuestra obra una fe. Es que no es en
sí mismo, la fe es simplemente como la tubería donde pasa el
agua. Y no olvide algo, la caída ha
sido tan grande que aún no somos capaces de creer. La fe es don
de Dios. Dice claramente la escritura,
porque por gracia soy salvos por medio de la fe. Y esto no
es de vosotros, es don de Dios. Recuerde que... en la lista del
fruto del Espíritu Santo dice que el fruto del del Espíritu
es fe. La fe no es algo que el pecador
puede producir. La fe es algo que hemos de clamar
a Dios que nos conceda fe. Hemos de clamar a Dios que nos
conceda arrepentimiento para vida. La fe no es una obra que
se atribuye al hombre, es don de Dios. Y es por medio de la
fe. Y si te estás viendo culpable
delante de Dios como es, esa es la realidad. Estás viendo
esa justicia que has manifestado. Clama a Dios que te dé el don
de la fe, el poder transferir toda tu confianza en nadie más
que en el Señor Jesucristo. que pueda suceder a nuestro corazón,
lo que sucedió al apóstol Pablo. Él transfirió toda su confianza. Él confiaba en que él era celoso
de Dios. Él confiaba en que él cumplía
todo lo que exigía la ley. Él confiaba en que era de la
tribu de Benjamín. Él confiaba en que había sido
circuncidado al octavo día. Él también confiaba en que ayunaba
y que daba diezmo de todo lo que ganaba. pero después lo vemos
a él habiendo transferido toda su confianza, no en lo que él
podía hacer, sino él dijo, no quiero ser hallado teniendo mi
propia justicia, sino la justicia que es en la fe del Señor Jesucristo. Y hermanos, La justicia no sólo
es por medio de fe, sino la tercera cosa es que la justicia de Dios
es para todos los que creen en Jesucristo. La justicia de Dios
es para todos los que creen en Jesucristo. Porque no hay diferencia. Porque todos hemos pecado. Hermanos,
Muchas veces se habla del amor de Dios y decimos cosas que son
tristes. Hay gente que dice que el amor
de Dios es incondicional. Yo digo que ese es el amor de
Luis Miguel que canta la incondicional. Pero el amor de Dios es mejor
que incondicional. El amor de Dios es contracondicional. A veces se dice, Dios te ama
tal como eres. Y eso es mentira. Dios nos ama
a pesar de cómo somos. Dios nos ama a pesar de cómo
somos para transformarnos. Sólo hay una persona a la cual
Dios ama tal y como es. Y eso es al Señor Jesucristo
porque Él es, Él es mismo Dios, porque Él es justicia de Dios
que se ha manifestado. Dios ama a Cristo tal cual es,
y a nosotros nos ama a pesar de lo que somos, para transformarnos
por causa de la obra del Señor Jesucristo. Dios da esa justicia para todo aquel
que cree, para todo aquel que cree, porque todos hemos pecado. No es simplemente para personas
que han podido leer el Antiguo Testamento, no es para personas
que pueden estar congregándose en una iglesia, y es que no está
mal congregarse en la iglesia. es para todo aquel que cree. La justicia de Dios para todo
aquel que cree, porque no hay diferencia por cuanto todos pecaron,
están destituidos de la gloria de Dios. Incapaces, incapaces
de hacer justicia, pero Cristo ha sido hecho justicia para su
pueblo. Cristo ganó justicia para su
pueblo. La Biblia dice que fue el justo
por los injustos, el castigo de nuestra paz fue sobre él y
por su llaga fuimos nosotros curados. La justicia de Dios,
la justicia de Dios ahora se ha manifestado y a partir de
la justicia de Dios se ha manifestado y se seguirá manifestando siempre. Y siempre Dios ha salvado a su
pueblo por la fe, por la obra del Señor Jesucristo. Nunca ha
habido maneras distintas de salvación. En el Antiguo Testamento, la
gente no fue salva de otra manera, sino fue salva por confiar en
la obra del Señor Jesucristo. Y la pregunta es, ¿qué produce
en ti escuchar la justicia de Dios? ¿Produce en ti terror? ¿Estás atemorizado? Es interesante
que muchas veces nos atemoriza, por ejemplo, Durante los dos
últimos años la humanidad ha estado aterrorizada por algo
que ni siquiera podemos ver. Aterrorizados por un virus. Y
la verdad es que, sea por ese virus o por otro, o por lo que
sea, un día vamos a morir. Y lo que en verdad debería aterrorizarnos
es pensar en encontrarte con un Dios que es juez justo. y saber que somos culpables,
y que de ningún modo tendrá por inocente al culpable. Pero saber
que la justicia de Dios se ha manifestado por fe y para fe,
para que, como está escrito, el justo por la fe vivirá. El
poder saber que ahora esa justicia se ha manifestado aparte de la
ley, no tiene nada que ver con tu esfuerzo por cumplir la ley.
No tiene nada que ver con tu cumplir ciertas cosas que la
ley demanda. tiene todo que ver con confiar
en aquel que es la justicia misma en persona, en confiar en el
Señor Jesucristo, en confiar en aquel a quien se le ha encomendado
todo juicio, y qué maravilloso es poder saber que aquel a quien
se le ha encomendado todo juicio sea no solamente, sea también
tu abogado. Dice la Biblia, Les escribo para
que no pequen, pero si alguno hubiera pecado, abogado tenemos
para con el Padre a Jesucristo el justo. Es Jesucristo el justo,
Jesucristo la justicia de Dios, tu abogado. Has hallado en Cristo
plena salvación, has hallado en Cristo plena justificación
por la sangre que Cristo vertió. Es tu corazón más blanco que
la nieve. Y estás confiando en verdad, no en tu esfuerzo por
presentar blanco tu corazón, sino en que has sido lavado con
la sangre del Señor Jesucristo. Que Dios nos guarde de confiar
en nada que nosotros podamos hacer. No puedo confiar en mi
predicación. Mi mejor predicación no puede
agradar a Dios. Sólo hay una persona a quien
Dios ama tal cual es. Esa persona es el Señor Jesucristo.
y la única manera de poder ser hallado agradable delante de
Dios es estar en el Señor Jesucristo, porque has transferido toda tu
confianza, porque estás confiando únicamente en lo que Cristo ha
hecho. No es Cristo y algo más, es sólo
Cristo, sólo Cristo. Creer en Cristo y poner algo
más es ofender al Señor Jesucristo. Es no considerar que lo que Él
hizo es suficiente, como dice la Escritura. Recuerda que Jesús
en la cruz, Él dijo al final, consumado es. Y Él estaba diciendo
que la obra de salvación está completa. Y si tú crees que hay
que hacer algo más, estás menospreciando, estás diciendo que el Señor mintió.
Pero el Señor es la verdad y Él dijo que Él ha consumado la obra
de salvación. y recuerda Lo que Abraham dijo
a Isaac, Dios se proveerá de cordero. Lo único que Dios acepta
es lo que Dios provee. Y lo que él ha provisto es lo
que dijo Juan cuando dijo, he aquí el cordero de Dios que quita
el pecado del mundo. La justicia de Dios se ha revelado. En el Evangelio la justicia de
Dios se ha revelado. Y es aparte de lo que nosotros
podemos hacer. Es transferir toda nuestra confianza
a lo que Él ha hecho y a su persona. Es confiar plenamente en el Señor
Jesucristo. Es ser hallado vestido de su
justicia. Y es por fe. Clama al Señor que
te dé fe. Dice la Biblia, justificados
pues por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro
Señor Jesucristo. Justificados pues por la fe. La justicia de Dios se ha manifestado. va a venir el día en que nosotros
tengamos que estar delante del juez justo. Está establecido
para los hombres que mueran una sola vez y después el juicio.
Pero ahora la justicia de Dios se ha manifestado. Hoy puede
ser vestido de justicia. Clama al Señor Jesucristo, ven
al Señor no trates de venir con algo,
no intentes hacerte justo para venir, no intentes mejorar para
venir, ven al Señor Jesucristo tal y cual estás. Y el Señor,
recuerda, el Señor nos ama a pesar de lo que somos, por causa de
que Él ama, Él ama al Señor Jesús tal y como Él es, y a nosotros
a pesar de lo que somos. Ven al Señor Jesucristo. Vamos
a orar.

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Joshua

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