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JC

Dios responde Oraciones

1 John 3:22-24
Joel Coyoc September, 29 2021 Video & Audio
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JC
Joel Coyoc September, 29 2021
Estudio de las Cartas de Juan

El sermón "Dios responde Oraciones", predicado por Joel Coyoc, aborda la doctrina de la oración y la relación entre la obedicencia a los mandamientos de Dios y la eficacia de las peticiones hechas por los creyentes. Coyoc presenta tres verdades clave: primero, que Dios responde las oraciones de aquellos a quienes ha dado su Espíritu; segundo, que las oraciones de quienes han obedecido Su mandamiento son escuchadas; y tercero, que la promesa de recibir lo que se pide es cierta para los hijos de Dios, siempre en el contexto de Su voluntad. Los pasajes centrales utilizados son 1 Juan 3:22-24 y referencias adicionales en Efesios 1:13, Juan 1:12-13, y Gálatas 5:22-24, los cuales subrayan que la respuesta a la oración es un fruto de la relación del creyente con Dios, donde la fe y la obediencia son esenciales. La implicación práctica de esta enseñanza es significativa, pues muestra que Dios actúa en y a través de Su pueblo, enfatizando un entendimiento Reformed de la soberanía de Dios en la salvación y el papel del Espíritu Santo en la vida del creyente.

Key Quotes

“Dios contesta oraciones de aquellos a quienes ha dado su espíritu.”

“La fe en el Señor Jesucristo es don de Dios y es la obra del Espíritu Santo en nosotros que nos lleva a poder creer el Evangelio.”

“La oración no es una carta abierta para forzar a que Dios haga lo que nosotros queremos que haga; la oración es para que nuestro corazón se alinee a su voluntad.”

“La respuesta de nuestras oraciones no depende de nosotros, sino de lo que Dios ha hecho en Cristo Jesús.”

Sermon Transcript

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vamos a abrir nuestra Biblia
en la primera carta del apóstol Juan primera de Juan en su capítulo tres Dice la Palabra de Dios, mirad
cual amor nos ha dado el Padre para que seamos llamados hijos
de Dios. Por esto el mundo no nos conoce
porque no le conoció a Él. Amados, ahora somos hijos de
Dios Y aún no se ha manifestado lo que hemos de ser, pero sabemos
que cuando Él se manifieste, seremos semejantes a Él, porque
le veremos tal como Él es. Y todo aquel que tiene esta esperanza
en Él, se purifica a sí mismo, así como Él es puro. Todo aquel
que comete pecado, infrinque también la ley, pues el pecado
es infracción de la ley. Y sabéis que él apareció para
quitar nuestros pecados, y no hay pecado en él. Todo aquel
que permanece en él no peca, todo aquel que peca no le ha
visto ni le ha conocido. Hijitos, nadie os engañe. El
que hace justicia es justo como él es justo. El que practica
el pecado es del diablo. Porque el diablo peca desde el
principio, para esto apareció el Hijo de Dios, para deshacer
las obras del diablo. Todo aquel que es nacido de Dios
no practica el pecado, porque la simiente de Dios permanece
en él y no puede pecar porque es nacido de Dios. En esto se
manifiestan los hijos de Dios y los hijos del diablo. Todo
aquel que no hace justicia y que no ama a su hermano no es de
Dios. Porque este es el mensaje que
habéis oído desde el principio, que nos amemos unos a otros. No como Caín que era del maligno
y mató a su hermano. ¿Y por qué causa le mató? Porque sus obras eran malas y
las de su hermano justas. Hermanos míos, no os extrañéis
si el mundo os aborrece. Nosotros sabemos que hemos pasado
de muerte a vida en que amamos a los hermanos. El que no ama
a su hermano permanece en muerte. Todo aquel que aborrece a su
hermano es homicida, y sabéis que ningún homicida tiene vida
eterna permanente en él. En esto hemos conocido el amor,
en que él puso su vida por nosotros. También nosotros debemos poner
nuestras vidas por los hermanos. Pero el que tiene bienes de este
mundo, y ve a su hermano tener necesidad y cierra contra él
su corazón, ¿cómo mora el amor de Dios en él? Hijitos míos,
no amemos de palabra ni de lengua, sino de hecho y en verdad. Y
en esto conocemos que somos de la verdad, y aseguraremos nuestros
corazones delante de él. Pues si nuestro corazón nos reprende,
mayor que nuestro corazón es Dios, y él sabe todas las cosas. Amados, si nuestro corazón no
nos reprende, confianza tenemos en Dios, y cualquiera cosa que
pidiéramos la recibiremos de él, porque guardamos sus mandamientos,
y hacemos las cosas que son agradables delante de él. Y este es un mandamiento
que creamos en el nombre de su hijo Jesucristo y nos amemos
unos a otros como nos lo ha mandado. Y el que guarda sus mandamientos
permanece en Dios y Dios en él. Y en esto sabemos que él permanece
en nosotros por el espíritu que nos ha dado. Vamos a meditar los versículos
desde el 22 hasta el versículo 24, que dice… Y cualquiera cosa que pidiéremos
la recibiremos de él porque guardamos sus mandamientos y hacemos las
cosas que son agradables delante de él. Y este es su mandamiento
que creamos en el nombre de su Hijo Jesucristo y nos amemos
unos a otros como nos lo ha mandado. Y el que guarda sus mandamientos
permanece en Dios y Dios en él. Y en esto sabemos que él permanece
en nosotros por el espíritu que nos ha dado. Voy a leer el versículo
en otras dos traducciones y dice, y recibimos todo lo que pedimos
porque obedecemos sus mandamientos y hacemos lo que le agrada. Y
este es su mandamiento que creamos en el nombre de su hijo Jesucristo
y que nos amemos los unos a los otros, pues así lo ha dispuesto. El que obedece sus mandamientos
permanece en Dios y Dios en él. ¿Cómo sabemos que él permanece
en nosotros por el espíritu que nos dio? Recibiremos de él cualquier
cosa que le pidamos porque obedecemos sus mandamientos y estamos haciendo
lo que a él le agrada. Este es su mandamiento, que pongamos
nuestra fe en su Hijo Jesucristo y que nos amemos unos a otros
así como Jesús ordenó. El que obedece sus mandamientos
permanece en Dios y Dios en él. ¿Cómo sabemos que Dios vive en
nosotros? Por el Espíritu que Él nos dio. Vamos a meditar este pasaje.
Nuestro tema es Dios responde oraciones. Dios responde oraciones. Cuando nosotros empezamos a mirar
el versículo veintidós, es evidente que está hablando acerca de de
oraciones y está hablando de que Dios responde
oraciones y damos gracias a Dios porque podemos nosotros recordar
que la escritura se interpreta a sí mismo, recordar que a sí
misma, recordar que ninguna escritura es de interpretación privada,
recordar que interpretamos los versículos en el contexto inmediato,
en el contexto de toda la carta y en el contexto de toda la escritura. Si nosotros tomáramos este pasaje
así como está aislado y hacer una interpretación particular,
nosotros podríamos llegar a decir cosas que realmente no dice el
versículo, porque aparentemente dice ahí que cualquier cosa que
pidiéramos o todo lo que pidiéramos de él, lo recibiremos de él. y pareciera que después el mérito
en que él responda a nuestras oraciones pareciera que descansa
en lo que uno hace. Sin embargo, no es así. Estaba pensando en cómo organizar
lo que dice el pasaje. Vamos a mirar lo que el pasaje
nos está realmente enseñando en el contexto Y lo vamos a hacer
pues yendo del versículo veinticuatro hacia el veintidós. Damos gracias a Dios porque pues
hemos estado estudiando y ya sabemos algunas cosas importantes
del contexto. Ya sabemos, en primer lugar sabemos
que efectivamente la la palabra de Dios no nos permite el poder
hacer interpretaciones de este tipo y lo que sí podemos ver
en el pasaje es que hay tres verdades que son enseñadas con
mucha claridad y es uno Número uno es que Dios contesta oraciones
de aquellos a quienes ha dado su espíritu. Dios contesta oraciones
de aquellos a quienes ha dado su espíritu. La segunda verdad
es que Dios contesta oraciones de quienes han obedecido su mandamiento. Y en tercer lugar, el poder mirar
que cualquiera cosa que un Hijo de Dios pida, la recibirá. Y vamos a mirar qué significa
eso, porque aparentemente es cualquier cosa, y en verdad eso
dice el pasaje, pero ese pasaje está dentro de un contexto mayor.
Y vamos a mirar qué es lo que la Escritura está realmente enseñando
y qué es lo que el Apóstol Juan, guiado por el Espíritu Santo,
está comunicando a la iglesia de aquel entonces y a la iglesia
de nuestro día Dios contesta oraciones de aquellos a quienes
ha dado su espíritu cuando miramos el versículo 22 24 termina diciendo
y el que guarda sus mandamientos permanece en Dios y Dios en él
y en esto sabemos que él permanece en nosotros por el espíritu que
nos ha dado y empieza a hablar en el contexto de la respuesta
de oraciones Y en ese contexto va hablando de qué es lo que
es permanecer en Dios. Y va hablando de la certeza de
saber que permanecemos en Dios. Y la certeza de que permanecemos
en Dios es por el espíritu que Él nos ha dado. Y podemos concluir
entonces que Dios contesta oraciones de aquellos a quienes Él ha dado
su espíritu. pues la última parte del versículo
24 dice por el espíritu que nos ha dado haciendo referencia que
aquellos a los cuales Dios les concede las peticiones de su
corazón es aquellos que han sido sellados por el Espíritu Santo
y de eso tenemos nosotros que recordar el contexto general
de la escritura que dice habla acerca de qué es la obra que
el Espíritu Santo hace en la salvación de un pecador y es
justamente es por el Espíritu Santo que Él nos da vida. La
Biblia nos recuerda allá en Efesios 1.13, dice, en Él también vosotros,
habiendo oído la palabra de verdad, el Evangelio de vuestra salvación,
y habiendo creído en Él, fuisteis sellados con el Espíritu Santo
de la promesa. Tan pronto un pecador cree, porque
cree porque es una oveja del señor en ese momento es sellado
por el espíritu pero es interesante que en realidad es el espíritu
que da vida recuerde que como pecadores descendientes de de
adán nosotros somos criaturas de dios pero no hijos de dios
y estamos una característica del descendiente de adán es que
está muerto en sus delitos y pecados Dice la Biblia en Efesios 2,
1 al 3, y versículo 5 dice, Y él os dio vida a vosotros cuando
estabais muertos en vuestros delitos y pecados, en los cuales
anduvisteis en otro tiempo, siguiendo la corriente de este mundo conforme
al príncipe de la potestad del aire, el espíritu que ahora opera
en los hijos de desobediencia, entre los cuales también todos
nosotros vivimos en otro tiempo, en los deseos de nuestra carne,
haciendo la voluntad de la carne y de los pensamientos, y éramos
por naturaleza hijos de ira, lo mismo que los demás. Después
dice, aún estando, versículo 5, nosotros muertos en pecado,
nos dio vida juntamente con Cristo, por gracia soy salvos, y estábamos
muertos. y Dios obró por su Espíritu Santo
dándonos vida y es justamente porque Él nos dio vida que pudimos
creer y ese... no podemos hablar de tiempos,
es algo que Dios... eso es una obra sobrenatural
Pero estamos muertos y un muerto no puede hacer nada, ni oye,
ni cree, ni nada, absolutamente nada, no puede hacer nada por
sí mismo, sino es la obra del Espíritu Santo, cuando es predicado
el Evangelio, que Él le da vida, y después de darle vida, le da
fe. Dice versículo ocho del capítulo
dos de Efesios, porque por gracia sois salvos por medio de la fe,
y esto no es de vosotros, pues es don de Dios. La fe es don
de Dios. Somos salvos por gracia. La fe
es el fruto del Espíritu Santo. Cuando usted mira, el fruto del
Espíritu Santo es amor, gozo, paz, paciencia, y está la fe
ahí, el fruto del Espíritu Santo. es don de Dios, y es a causa
de que el Espíritu Santo obra, es que el Espíritu Santo nos
da vida, nos da fe, y el Espíritu Santo nos da también el poder
de permanecer en Él mediante la obediencia a Sus mandamientos.
No es Tanto la salvación del castigo, del pecado, como el
ser libres del poder del pecado, es una obra sobrenatural de Dios.
Es el poder del Espíritu Santo. Es evidente cuando dice en Gálatas
5.22.23 que no es algo que nosotros hacemos, sino es ese Espíritu
el que da poder para que podamos permanecer en él mediante la
obediencia a sus mandamientos, pero permanecemos. experimentamos
ese poder para permanecer por fe, creyendo en las promesas
del Señor. Gálatas 5.22.23 dice más, el
fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad,
fe, mansedumbre, templanza, contra tales cosas no hay ley. Y es
el Espíritu Santo, cuando vivimos en la llenura del Espíritu Santo,
en el Espíritu Santo, por el Espíritu Santo tenemos el poder
para permanecer en Dios mediante la obediencia. Evidentemente aquí está hablando
de lo que hace el Espíritu Santo. El Espíritu Santo, su ministerio,
es el que nos da vida, es el que aplica la palabra, es el
que nos da fe, es el que nos hace permanecer por medio de
la obediencia y es el Espíritu Santo que nos sella como una
garantía. Es el Espíritu Santo el que da testimonio a nuestro
espíritu de algo muy importante, de que somos hijos de Dios. Dios
contesta entonces las oraciones de aquellos en quienes su Espíritu
Santo mora y ellos permanecen en obediencia y permanecen en
Dios y permanecen en obediencia a Dios por el poder del Espíritu
Santo. Ahora, Dios contesta oraciones
de quienes han obedecido su mandamiento. Dice el versículo 23, y este
es su mandamiento. que creamos en el nombre de su
Hijo Jesucristo. Y quisiéramos mirar este punto
en dos partes, porque menciona como su mandamiento. Y este es
un mandamiento que creamos en el nombre de su Hijo Jesucristo.
Y después dice, y nos amemos unos a otros como nos lo ha mandado. Ahora, Dios contesta las oraciones
solamente de aquellos que han obedecido su mandamiento. ¿Y
por qué Él contesta sólo la oración de los que han obedecido su mandamiento? Es que los que han obedecido
su mandamiento, pues lo han obedecido por la vida y fe, que como don
de Dios les ha sido dado por el Espíritu Santo, y por ello
han sido hechos hijos de Dios. Porque, ¿cuál es el mandamiento?
¿Cuál es el mandamiento que creamos en el nombre de Su Hijo Jesucristo?
Y eso no lo podemos hacer a menos que el Espíritu Santo obre en
nosotros dándonos vida y dándonos fe para creer en el Señor Jesucristo. La fe en el Señor Jesucristo
es don de Dios y es la obra del Espíritu Santo en nosotros que
nos lleva a poder creer el Evangelio, creer que Cristo es el Hijo de
Dios. Y note que no es una invitación,
note que no es un ruego, note que no es el Señor diciendo te
quiero salvar pero me lo tienes que permitir. Note que no existe
en las Escrituras esa manera de predicar el Evangelio. Ahí
es claro y dice y este es su mandamiento creer en el Señor
Jesucristo es un mandamiento Dios manda que creas es de acuerdo
a su voluntad dice algunos versículos en la Biblia que nos ayudan a
entender esto está en Juan capítulo 1 versículo 11 al 13 donde dice
a lo suyo vino y los suyos no le recibieron, mas a todos los
que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad
de ser hechos hijos de Dios, los cuales no son engendrados
de sangre, ni de voluntad de carne, ni de voluntad de varón,
sino de Dios. ¿Quiénes son los que han obedecido
el mandamiento? aquellos en que el Espíritu Santo
ha obrado, aquellos que se les ha predicado la palabra de verdad,
el evangelio de la salvación y han creído ese evangelio y
el corazón de ese evangelio es que Jesucristo es el eterno Hijo
de Dios que tomó forma humana y que vino a salvar a su pueblo
de sus pecados, que vino para hacer justicia, para vivir y
cumplir la ley en favor de aquellos que son incapaces de hacerlo
y recibir el castigo de nuestra incapacidad, creer que él es
el cumplimiento de las profecías del Antiguo Testamento, creer
que él es el sacrificio por nuestros pecados. Otro pasaje que nos ayuda a entender
y que está en la misma línea es Hechos 17 al 31, donde dice,
pero Dios, habiendo pasado por alto los tiempos de esta ignorancia,
ahora manda a todos los hombres en todo lugar que se arrepientan
por cuanto ha establecido un día en el cual juzgará al mundo
con justicia por aquel varón a quien designó, dando fe a todos
con haberle levantado de los muertos. pero Dios habiendo pasado
por alto los tiempos de esta ignorancia ahora manda a todos
los hombres en todo lugar que se arrepientan y el arrepentimiento
es estaba yendo en una dirección y Dios manda que cambies de dirección
el arrepentimiento es tú pensabas de una manera acerca del Señor
Jesucristo pensabas de una manera acerca de ti y Dios manda que
te arrepientas que dejes de creer las cosas equivocadas que pensabas
de Cristo Y empieces a creer que Él es el Hijo de Dios. Que
dejes de creer que eres una buena persona, que tienes algo que
puedes contribuir para ser aceptable delante de Dios. Y empieces a
confiar que lo único que te puede dar salvación es creer que Jesucristo
es el Hijo de Dios. Creer que eres el Cordero de
Dios que quita el pecado del mundo. En Juan 6, 38 al 40, no
olvide que el mandamiento, la ley de Dios, es el carácter de
Dios, es la voluntad de Dios. Cuando se obedece sus mandamientos,
se está haciendo su voluntad. Y Juan 6, 38 al 40 dice, el Señor
Jesús dice, porque he descendido del cielo, no para hacer mi voluntad,
sino la voluntad del que me envió. Y esa es la voluntad del Padre
el que me envió, que de todo lo que me diere, no pierda yo
nada, sino que lo resucite en el día postrero. Y esa es la
voluntad del que me ha enviado, que todo aquel que vea al Hijo
y cree en Él, tenga vida eterna, y yo le resucitaré en el día
postrero. Creer en Cristo, esa es la voluntad
de Dios. Ese es su mandamiento, que creas
en el nombre de su Hijo Jesucristo, y creer El Señor Jesús dijo en
una ocasión, no todo el que me dice, Señor, Señor, entrará en
el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi
Padre que está en los cielos. Y según lo que dice Jesús acá,
¿cuál es su voluntad? Y esa es la voluntad, dice, y
esa es la voluntad del que me ha enviado, que todo aquel que
vea al Hijo y cree en Él, tenga vida eterna, y yo le resucitaré
en el día postrero. El Señor contesta las oraciones
de aquellos que han obedecido su mandamiento, porque habiendo
creído en Cristo, ese es su mandamiento, han venido a ser hechos hijos
de Dios. Y es en todo el contexto de este capítulo empieza justamente
hablando y diciendo, mirad cuál amor nos ha dado el Padre, que
seamos llamados hijos de Dios. el amor con que él nos ha amado
al hacernos hijos suyos, nos ha dado el derecho, la potestad
de ser hechos hijos de Dios por causa de la fe que nos ha sido
dada por el Espíritu Santo como un don para poder creer lo que
Dios ha testificado acerca de su Hijo. Ahora, ellos por la fe en la
obra de Cristo ahora pueden ser llenos del Espíritu Santo, cuyo
fruto es primeramente amor. Irmano, no es posible obedecer
los mandamientos de Dios. Si no se cree, si no se obedece
el mandamiento que es, cree en el Señor Jesucristo. Si no crees
en el Señor Jesucristo, no has nacido de nuevo, sigues muerto
en tus delitos y pecados. Si no has nacido de nuevo, es
imposible que puedas amar como Él te ha amado. Ellos Por la
fe en la obra de Cristo ahora pueden ser llenos del Espíritu
Santo, porque es del Espíritu Santo que procede el poder para
poder amar. Porque el fruto del Espíritu
es primeramente amor. Y puede por eso amar como Él
nos ha mandado. ¿Y cómo nos ha mandado que amemos?
Como Él nos ha amado. En Gálatas 5.5 dice, pues nosotros
por el espíritu aguardamos por fe la esperanza de la justicia. Aguardamos por fe la esperanza
de la justicia. Y recuerde que justicia es andar
como el anduvo. Justicia es guardar sus mandamientos.
el que está en él y permanece en él es justo, así como él es
justo. Y también dice en Gálatas 5.13.14, porque vosotros, hermanos,
a libertad fuisteis llamados, solamente que no uséis la libertad
como ocasión para la carne, sino servíos por amor los unos a los
otros, porque toda la ley en esta sola palabra se cumple,
amarás a tu prójimo como a ti mismo. y no hay posibilidad de
amar como él nos ha mandado y en específico el llamado de el Señor
Jesús a los suyos es que se amen unos a otros como yo les he amado. Esto es lo que significa guardar
sus mandamientos y hacer... por eso dice después el versículo
veinti... versículo veintidós en la segunda
parte dice porque guardamos sus mandamientos y hacemos las cosas
que son agradables delante de él y pareciera que uno si agarra
eso puede decir bueno Dios me contesta porque yo guardo sus
mandamientos y si guarda sus mandamientos pero por causa de
que has creído guarda sus mandamientos por causa de que te ha dado un
nuevo corazón guarda sus mandamientos por causa de que te ha dado su
espíritu y su espíritu es el que te capacita para poder guardar
sus mandamientos guarda sus mandamientos y no confías en lo que haces,
sino confías en Dios, confías en que estás vestido de su justicia,
oras por el mérito del Señor Jesucristo y por eso es que dice que es porque hacemos, porque
guardamos sus mandamientos y hacemos las cosas que son agradables
delante de Él y eso es lo que significa guardar sus mandamientos
y hacer las cosas que son agradables delante de Él en Efesios 2.8 la escritura dice
porque por gracias soy salvos por medio de la fe y esto no
de vosotros pues es don de Dios no por obras para que nadie se
gloríe y después dice porque somos hechura suya creados en
Cristo Jesús para buenas obras las cuales Dios preparó de antemano
para que anduviésemos en ellas y lo mismo que está diciendo
Juan acá es lo que Pablo está enseñando en Efesios es hacer,
obedecer sus mandamientos y hacer lo que se agrada, lo que le agrada,
es el equivalente a somos salvos por la fe. y vivo en buenas obras. Soy hechura suya creada en Cristo
Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano
para que anduviésemos en ellas. Buena obra no es lo que a nosotros
se nos ocurra que es una buena obra. Buena obra es solamente
aquella que se hace con un propósito, glorificar a Dios. Se hace con
un poder, el del Espíritu Santo. No importa si lo que hago a todo
el mundo le parece bueno. Pero si no es algo que Dios ha
preparado y ha ordenado en su palabra, y no es algo que se
hace con el poder del Espíritu Santo, no es una buena obra.
Y no es hacer lo que es agradable delante de Él, ni es obedecer
sus mandamientos. Únicamente se obedece sus mandamientos
porque vive Cristo en ti, porque es el poder del Espíritu Santo,
porque es la vida de Cristo que se hace manifiesta. El Señor
Jesucristo vivió aquí haciendo una sola cosa. ¿Y qué es lo que
hacía? Dice, el hacer tu voluntad, Dios
mío, me ha agradado y tu ley está en medio de mi corazón.
Y él cumplió la ley y no era una tortura y un sufrimiento,
para él era un deleite. Y cuando nosotros obedecemos
sus mandamientos y hacemos lo que es agradable delante de él
es la vida de Cristo que se está manifestando. Es la evidencia
de que el Espíritu Santo está en nosotros. Sabemos que estamos
en él por el espíritu que nos ha dado. Y hermanos, el poder
ser conscientes y clamar constantemente en ser llenos del espíritu. Y
ser lleno del espíritu no es la idea de un recipiente que
se llena. Mucha gente tiende a pensar que
esa es la idea de estar lleno del Espíritu. Estar lleno del
Espíritu es estar bajo el control del Espíritu Santo, sumiso al
Espíritu Santo, guiado por el Espíritu Santo, sabiendo por
la gracia de Dios utilizar la espada del Espíritu, que es la
Palabra de Dios. Es interesante que cuando se
nos llama a ser llenos del Espíritu, se nos llama a que la Palabra
de Cristo more en abundancia en vosotros. es necesario la
palabra de Dios. Ahora, hay algo que es muy importante
hacer énfasis y es no se puede obedecer sus mandamientos si
no se obedece su mandamiento. Es imposible obedecer sus mandamientos
si no se obedece su mandamiento. Una persona que no obedece su
mandamiento, que su mandamiento es arrepiéntete Arrepiéntete
y cree en el Señor Jesucristo. Arrepiéntete de todo lo que pensabas
acerca de Cristo y lo que pensabas acerca de ti y acerca de la salvación
y clama al Señor que te muestre cómo debes pensar y creer acerca
de Cristo, acerca de ti y acerca de Él. Y lo que debes de creer
es que Lo que has hecho es ofender siempre a Dios, todo el tiempo.
Lo que tienes que creer es que eres un pecador incapaz de hacer
absolutamente nada que agrade a Dios, pero que Cristo ha hecho
todo lo que agrada a su Padre. El Padre dijo del Señor Jesucristo,
este es mi Hijo amado en quien tengo complacencia. Y hermanos,
si bien es verdad que la vida de Cristo fluye en nosotros,
siempre debemos tener que ser conscientes y muy conscientes
de que no venimos delante de Dios por nada que hacemos. No
nos gloriamos en otra cosa sino en la justicia de Cristo. Y recordamos,
cuando se ve la vida de Cristo decimos, ese no soy yo, ese es
Cristo que vive en mí. Decimos como el apóstol decía,
no yo sino la gracia de Dios conmigo. Conscientes de que somos
un vaso de barro y el poder, la excelencia del poder, la gloria
y la alabanza tiene que ser para Dios y no para nosotros. Y mantenernos
siempre humildes y necesitados de la gracia de Dios, de venir
cada día al Señor Jesucristo y cuando pensamos que no se puede
obedecer sus mandamientos sin obedecer su mandamiento y cuando
pensamos en Dios responde las oraciones de aquellos que han
obedecido su mandamiento porque son sus hijos y muchas veces
nosotros solemos pensar que no es no podemos definir exactamente
dónde está la la la No hay un orden en la cuestión
de las oraciones contestadas. Pero sí hay una claridad y es
todo es por causa de lo que Dios ha hecho en Cristo Jesús. Todo
es en función del mérito del Señor Jesucristo. Todo está en
función de clamar a Dios a través por los méritos del Señor Jesucristo
y por último dice que cualquiera cosa que un Hijo de Dios pida
la recibirá y pareciera que esto es así pues como que tenemos
la carta abierta para pedir cualquier cosa como mucha gente anda diciendo
hoy y en verdad si dice cualquier cosa y por qué dice cualquier
cosa y por qué dice todo lo que pidiéramos una de las cosas importantes
es el que dice que permanece en él debe andar como él anduvo.
Dice el que hace justicia permanece en él, el que hace justicia es
justo como él es justo. ¿Cómo anduvo el Señor Jesús? Es interesante que el Señor Jesús
anduvo y una podemos resumir en cómo anduvo Cristo y es anduvo
deleitándose en hacer la voluntad de su padre, eso quiere decir
que él pedía cualquier cosa y cualquier cosa que pedía estaba en un contexto
y ese contexto era de acuerdo a la ley de Dios que estaba en
medio de su corazón, estaba de acuerdo a la voluntad de Dios
y la carta de primera de Juan no nos deja lugar para extraviarnos
y pensar que entonces ahorita vamos a pedir pues un yate o
pedir como dicen los de la prosperidad,
¿no? Porque en la misma carta nos
dice, en el capítulo 5, versículo 14, dice, y esa es
la confianza que tenemos en Él, que si pedimos alguna cosa conforme
a Su voluntad, Él nos oye. Versículo 15. Y si sabemos que
Él nos oye, en cualquiera cosa que pidamos, sabemos que tenemos
las peticiones que le hayamos hecho. Y esa es la confianza
que tenemos en Él y está cerrando el contexto de la carta. No podemos
entender ese versículo 22 sin relacionarlo con el versículo
14 y 15 del capítulo 5 y esa es la confianza que tenemos en
él que si pedimos alguna cosa conforme a su voluntad él nos
oye y si sabemos que él nos oye en cualquiera cosa y aquí está
cualquiera cosa que sea de acuerdo a su voluntad dice que pidamos
sabemos que tenemos las peticiones que le hayamos hecho Dios contesta
las oraciones de sus hijos y algo es seguro quien es su hijo no
va a pedir cualquier tontería porque el espíritu permanece
en él y porque el espíritu tiene control sobre él y a pesar de
todo el espíritu santo tiene un ministerio de corregir nuestras
oraciones porque ni siquiera sabemos pedir como es debido
y damos gracias a dios por ese ministerio del espíritu santo
hermanos la oración no es una carta abierta para forzar a que
dios haga lo que nosotros queremos que haga La oración es para que
nuestro corazón se alinee a su voluntad. Cuando el Señor Jesús
enseñó a orar a sus discípulos, les dijo, ustedes van a orar
así, Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea
tu nombre. Venga a tu reino, dice, sea hecha
tu voluntad, así como en el cielo, así también en la tierra. Nosotros
oramos. Y tenemos el ejemplo del Señor
Jesús que cuando estaba allí en el Getsemaní, Él expresó un
deseo de Su corazón a Su Padre. Y Él dijo, Padre, si es posible
que pase de mí esta copa. Pero Él dijo, pero no se haga
lo que Yo quiero, sino hágase tu voluntad. Y el Señor Jesucristo
estaba deleitándose en hacer la voluntad de Su Padre. Y ese
es el llamado, el Señor en verdad contesta nuestras oraciones.
Hermanos, el contestar nuestras oraciones Dios no siempre dice
sí a todo lo que nosotros oramos. Todo buen padre no le dice siempre
sí a todo lo que su hijo pide. O sea, todo buen padre, si el
hijo de 8, 10 años pide las llaves del auto, un buen padre no se
lo va a dar. Y le va a decir, espera. Y cuando venga que tenga
16 años y pida la llave, entonces se lo vas a dar. Y uno de nuestros
problemas es que probablemente somos tan impacientes y constantemente
Dios dice espera. Porque una de las cosas que Dios
quiere hacer en nuestra vida es que seamos pacientes. producir
paciencia en nosotros. Algunas veces Dios dice definitivamente
no, y algunas veces Dios contesta de manera inmediata, pero siempre
va a contestar conforme a su voluntad. Nosotros nunca oramos
exigiéndole a Dios porque no nos acercamos a exigirle a Dios,
no tenemos nada que exigirle. Nosotros entramos a su presencia
para orar acercados a un trono de gracia. y lo hacemos por la
multitud de sus misericordias lo hacemos por el mérito del
señor jesucristo y lo hacemos pidiendo que él haga toda su
voluntad porque al final su espíritu nos ha enseñado una cosa que
su voluntad es buena es agradable y es perfecta y no estamos procurando
chantajear o presionar hacer tonterías. Si uno hace esa clase
de cosas y eres hijo, Dios te va a disciplinar y te va a traer
de vuelta a él. Y si no, es muy probable que
tal vez ni siquiera eres hijo y estás pensando que Dios es
como un papá Noel que tiene que satisfacer todos tus caprichos.
Los creyentes reciben respuesta de sus oraciones porque piden
conforme a la voluntad de Dios. Y hermanos, una de las cosas
que cuando la vida de Cristo fluye en nosotros es que es el
interés de Cristo el interés del creyente, porque somos como
Él es y estamos creciendo a su semejanza. Y el interés de Cristo
era la gloria del Padre. Él siempre hizo la voluntad de
Su Padre y glorificó a Su Padre. Y por eso los creyentes también
somos llamados a glorificar al Padre. hermanos, el Espíritu
Santo nos enseña a orar como es debido entonces no es una
carta abierta para orar y pedir lo que nos dé la gana es una
carta que nos hace pedir cualquier cosa dentro de la voluntad de
Dios porque Dios está obrando y nos ha enseñado y nos está
enseñando que su voluntad es buena, es agradable y es perfecta
la respuesta de nuestras oraciones no depende, no es Porque nosotros
hacemos, sí, hacemos sus mandamientos y hacemos lo que es agradable
delante de él. ¿Por qué? Porque estamos en Cristo. Porque
Cristo ha dado el poder del Espíritu Santo. Porque el Espíritu Santo
está obrando y experimentamos ese poder cada día, así como
experimentamos nuestra salvación en el primer día, por la fe en
la obra de Cristo. Venimos vez tras vez y recordando,
recordando la palabra y recordando Cantamos himnos que también tienen
propósito de enseñar. El himno que dice, hay poder
sin igual poder. Dice que quiere ser libre, salvo
de toda maldad, tan solo hay poder en Jesús. Y ese poder que
Jesús ha dado para su pueblo es el poder del Espíritu Santo
que Él dejó para enseñarnos y para guiarnos en nuestro andar hasta
que Él venga por nosotros. Y un asunto importante que enfatizar
es el Señor no está simplemente invitando. El Señor está dando
un mandamiento. Es un mandamiento que creas en
el nombre de su Hijo Jesucristo. Es un mandamiento que te arrepientas
de la manera en que estás pensando acerca del Señor Jesucristo.
Si piensas de manera que no es la manera que Dios ha revelado,
si tú estás pensando que Cristo es Cristo y algo más, o estás
pensando que es, bueno, Cristo sólo es un ejemplo, o Cristo
es la primera creación de Dios, arrepiéntete. Cristo es el Hijo
Eterno del Padre, no creado. Cristo es de la misma substancia
del Padre. Cristo tomó forma de hombre y
se humilló y vino a salvar a su pueblo de sus pecados. Y Cristo
es la única manera en que tú puedes ir al Padre. Es la única manera en que puedes
tener perdón de tus pecados. La única manera en que puedes
ser vestido de una justicia que sea aceptable ante el Padre.
y como bendición de todo eso hay respuesta de nuestras oraciones
y todo es por Dios y para la gloria de Dios. Vamos a orar
hermanos.

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Joshua

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