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JC

No ameis al Mundo

1 John 2:15-17
Joel Coyoc August, 15 2021 Video & Audio
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JC
Joel Coyoc August, 15 2021
Estudio del Evangelio de Juan

En el sermón titulado "No ameis al Mundo," el predicador Joel Coyoc aborda el peligro que representa el amor al mundo en contraposición a la comunión con Dios. A partir de 1 Juan 2:15-17, se argumenta que el amor hacia el mundo y sus deseos es incompatible con el amor del Padre, resaltando que los deseos de la carne, de los ojos y la vanagloria de la vida no provienen de Dios, sino del mundo que está bajo la influencia del maligno. Coyoc utiliza la Escritura para enfatizar que al seguir a Cristo, los creyentes son llamados a morir al pecado y a los ídolos que surgen en el corazón humano, argumentando que solo mediante una relación auténtica con Cristo se puede resistir esta tentación del mundo. La importancia doctrinal radica en que los cristianos deben vivir en luz, lo que se traduce en un amor hacia los demás que refleja el amor de Dios, y deben estar en constante lucha contra el hedonismo y la búsqueda de gloria propia, reconociendo que su esperanza debe estar centrada en Cristo y no en el mundo.

Key Quotes

“El que dice que está en la luz y aborrece a su hermano está todavía en tinieblas.”

“Si hemos creído en el Señor Jesucristo, si hemos dicho sí a Cristo, implica que se ha dicho no al mundo.”

“El amor del Padre no está en él si alguno ama al mundo.”

“El deseo de la carne, el deseo de los ojos y la vanagloria de la vida. ¿Cuántas veces estamos tan afanados en nuestra reputación?”

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vamos a abrir nuestras biblias
en la primera carta del apóstol Juan en su capítulo dos dice la escritura hijitos míos
estas cosas os escribo para que no y si alguno hubiere pecado,
abogado tenemos para con el Padre a Jesucristo el justo. Y Él es la propiciación por nuestros
pecados, y no solamente por los nuestros, sino también por los
de todo el mundo. Y en esto sabemos que nosotros
le conocemos, si guardamos sus mandamientos. El que dice yo
le conozco y no guarda sus mandamientos, el tal es mentiroso y la verdad
no está en él. Pero el que guarda su palabra,
en este verdaderamente el amor de Dios se ha perfeccionado.
Por esto sabemos que estamos en él. El que dice que permanece
en él, debe andar como él anduvo. Hermanos, no os escribo un mandamiento
nuevo, sino el mandamiento antiguo que habéis tenido desde el principio. Este mandamiento antiguo es la
palabra que habéis oído desde el principio. Sin embargo, os
escribo un mandamiento nuevo, que es verdadero en él y en vosotros. porque las tinieblas van pasando
y la luz verdadera ya alumbra. El que dice que está en la luz
y aborrece a su hermano está todavía en tinieblas. El que
ama a su hermano permanece en la luz y en él no hay tropiezo. Pero el que aborrece a su hermano
está en tinieblas y anda en tinieblas y no sabe a dónde va porque las
tinieblas le han cegado los ojos. Os escribo a vosotros, hijitos,
porque vuestros pecados os han sido perdonados por su nombre.
Os escribo a vosotros, padres, porque conocéis al que es desde
el principio. Os escribo a vosotros, jóvenes,
porque habéis vencido al maligno. Os escribo a vosotros, hijitos,
porque habéis conocido al Padre. Os he escrito a vosotros, padres,
porque habéis conocido al que es desde el principio. Os he
escrito a vosotros, jóvenes, porque sois fuertes y la palabra
de Dios permanece en vosotros y habéis vencido al maligno. No améis al mundo ni las cosas
que están en el mundo. Si alguno ama al mundo, el amor
del Padre no está en él. Porque todo lo que hay en el
mundo, los deseos de la carne, los deseos de los ojos y la vanagloria
de la vida, no provienen del Padre sino del mundo. Y el mundo
pasa y sus deseos, pero el que hace la voluntad de Dios permanece
para siempre. Hijitos, ya es el último tiempo,
y según vosotros oísteis que el anticristo viene, así ahora
han surgido muchos anticristos. Por esto conocemos que es el
último tiempo. Salieron de nosotros, pero no eran de nosotros, porque
si hubiesen sido de nosotros, habrían permanecido con nosotros.
Pero salieron para que se manifestase que no todos son de nosotros.
Pero vosotros tenéis la unción del Santo y conocéis todas las
cosas. No os he escrito como si ignoraseis
la verdad, sino porque la conocéis y porque ninguna mentira procede
de la verdad. ¿Quién es el mentiroso sino el
que niega que Jesús es el Cristo? Este es anticristo, el que niega
al Padre y al Hijo. Todo aquel que niega al Hijo
tampoco tiene al Padre. El que confiesa al Hijo tiene
también al Padre. Lo que habéis oído desde el principio
permanezca en vosotros. Si lo que habéis oído desde el
principio permanece en vosotros, también vosotros permaneceréis
en el Hijo y en el Padre. Y esta es la promesa que Él nos
hizo, la vida eterna. os he escrito esto sobre los
que os engañan, pero la unción que vosotros recibisteis de él
permanece en vosotros. y no tenéis necesidad de que
nadie os enseñe, así como la unción misma os enseña todas
las cosas y es verdadera y no es mentira. Según ella os ha
enseñado, permaneced en él. Y ahora, hijitos, permaneced
en él, para que cuando se manifieste tengamos confianza, para que
en su venida no nos alejemos de él avergonzados. si sabéis
que él es justo, sabed también que todo el que hace justicia
es nacido de él. Vamos a meditar los versículos
del 15 al 17. Cuando el apóstol Juan ha estado hablándonos lo
que significa estar en la luz, ha estado haciendo énfasis en
la importancia de lo que es el evangelio para poder tener comunión
con el padre, con el hijo y comunión entre los hermanos. Comunión
con los hermanos no sólo de nuestra época presente, sino de todas
las épocas. Y él está haciendo, siguiendo
un lenguaje que va girando alrededor de temas que cada vez va profundizando. Y haciendo contraste entre cosas
que son mutuamente excluyentes. No puede haber luz y a la vez
haber oscuridad. es imposible. Si la luz se enciende,
la oscuridad no puede estar allí. Él está hablando acerca de lo
que significa permanecer en Él, lo que significa amar al Señor,
y está hablando y mostrando lo que significa esa vida que se
ha manifestado. Él está hablando no simplemente
de conocimientos para llenar de información nuestra cabeza,
sino está hablando de vida, la escritura algunas veces en algunas
traducciones se maneja la palabra conocimiento como entendimiento
porque no es simplemente de tener información sino de un conocimiento
personal del señor y de entender quién es el señor y ahora llega
a un punto el apóstol Juan en que va a dar y va a empezar con
un enfático que es nuestro tema y que es no améis al mundo no
améis al mundo cuando hemos hablado de que va usando
figuras de excluyentes habla que es permanecer en la luz habla
de la verdad y en la verdad no hay mentira en la luz cuando
la luz está no puede prevalecer las tinieblas Y aquí él enfáticamente
nos habla acerca de no amar al mundo. Y pudiéramos pensar, por ejemplo,
porque la Biblia misma hace alusión a esta figura. Y es que, por
ejemplo, cuando pensamos en una boda y en los votos matrimoniales, Las personas que contraen matrimonio
hacen un pacto delante de Dios y cuando se hace ese pacto el
esposo dice sí a su esposa. la esposa dice sí a su esposo
y cuando se dice sí a la esposa se está diciendo no a todas las
demás mujeres. Siempre que se dice sí a la vez
se dice no. Cuando un joven va a entrar a
la universidad y tiene toda una posibilidad de muchas carreras.
Llega un momento en que él toma una decisión y él dice sí y a
la vez está diciendo no a todas las demás posibilidades de carreras
que él puede estudiar. Y estoy hablando de la figura
del matrimonio porque es interesante que la verdad que está hablando
el apóstolo Juan en este pasaje es una verdad que también presenta
Santiago y es una verdad que está presente en toda la escritura
y es la razón por la que cierra la carta con la expresión hijitos
guardados de los ídolos quizá muchas veces pudiéramos pensar
en la cultura tradicionalmente evangélica pudiéramos pensar
pues que los evangélicos no tienen ídolos y sin embargo Juan Calvino
escribió que el corazón del hombre es una fábrica de ídolos En estos
días Dios me dio la oportunidad de hacer un trabajo en el que
hay que utilizar unas tejas que llevan mucho tiempo para que
te las puedan surtir, porque son unas tejas que se hacen a
mano, que se hornean al sol, y bueno, el proceso es artesanal. No es la idea de lo que es nuestro
corazón. no es una producción que es hecha
a mano lentamente sino es una fábrica, el corazón del hombre
es una fábrica de ídolos, es un corazón engañoso y perverso
más que todas las cosas y hablando de este asunto de no amar al
mundo Santiago escribe en capítulo 4 versículo 1 al 5 donde dice
de dónde vienen las guerras y los pleitos entre vosotros No es
de vuestras pasiones, que puede ser traducido simplemente como
deseos, las cuales combaten en vuestros miembros, codiciáis
y no tenéis, matáis y ardéis de envidia y no podéis alcanzar,
combatís y lucháis, pero no tenéis lo que deseáis porque no pedís,
pedís y no recibís porque pedís mal para gastar en vuestros deleites
o almas adúlteras. ¿No sabéis que la amistad del
mundo es enemistad contra Dios? Cualquiera pues que quiere ser
amigo del mundo se constituye enemigo de Dios. ¿O pensáis que
la escritura dice en vano, el espíritu que le ha hecho morar
en nosotros nos anhela celosamente? ¡Oh almas adúlteras! Imagine
este pasaje dice está diciendo la amistad del mundo es enemistad
contra dios no améis al mundo y dice pedís y no recibís porque
pedís mal para gastar en vuestros deleites y alguien escribía un
comentario acerca de este versículo y dice imagínate imagínate tú
un hombre casado que trabajas y te esfuerzas por tu familia
y un día tu esposa venga y te diga, ¿sabes qué? Necesito diez
mil pesos. Y tú preguntas, ¿y para qué quieres
diez mil pesos? Bueno, es que me voy a ir a gastarlos
para disfrutar con otro hombre. Y eso es exactamente la imagen
de lo que está hablando Santiago aquí. Y es, si hemos creído en
el Señor Jesucristo, si hemos dicho sí a Cristo, implica que
se ha dicho no al mundo. Hemos muerto juntamente con Cristo
y eso significa morir al pecado, morir al mundo. Ahora, Juan dice,
no améis al mundo. Tenemos que entender qué es esa
palabra mundo, qué es lo que no tenemos que amar. ¿A qué se
está refiriendo el apóstol Juan al decirnos no améis al mundo?
En la Biblia se utiliza esa palabra y para entenderla tenemos que
ubicar el contexto en el cual se encuentra la palabra. Aquí
no está diciendo que no amemos la creación de Dios. Toda la
creación que Dios ha hecho es buena. Lo que está hablando aquí
en esta epístola es, en el contexto, el mundo es el sistema, el sistema
de este mundo, el sistema de creencias, el sistema de adoración
de este mundo, el sistema de valores de este mundo, que la
Biblia dice que está dirigido por el príncipe de la potestad
del aire, el espíritu que opera en los hijos de desobediencia.
Este mundo es un mundo que está bajo el príncipe de la potestad
del aire. Es un mundo que está bajo el
maligno, dice la escritura. Y eso es el mundo y es lo que Juan
está llamando a no amar. Dice Mateo 6, 24. Ninguno puede servir a dos señores,
porque aborrecerá al uno y amará al otro, o amará al uno y menospreciará
al otro. No podéis servir a Dios y a las
riquezas. Efesios capítulo 2 versículo
2 3 es un versículo que nos ayuda a entender lo que es el mundo
y dice en los cuales anduviste sin otro tiempo siguiendo la
corriente de este mundo la manera de pensar de este mundo la filosofía
de vida de este mundo dice conforme al príncipe de la potestad del
aire hermanos es decir en la mañana que qué importante es
traer todo pensamiento cautivo a la obediencia a Cristo, pero
necesitamos conocer la mente de Cristo, porque nuestra cultura
está llena de tantas cosas. De pronto, uno se encuentra con
mucho evangélico en las redes sociales que se burla de los
ídolos de los católicos y hablan con una total falta de misericordia,
sin mirar que lo único que están demostrando es los ídolos propios
de su corazón. Hablando desde una perspectiva
de sentirnos mejores que otras personas, porque no hemos entendido
lo que significa la palabra mundo. Algunos... la Biblia no nos deja
lugar a como mucha gente hace. Hay mucha gente que agarra y
decide definir qué es ser mundano. Y algunos ponen, bueno, pues
ser mundano es... y hacen su lista de ciertas cosas
que no hay que hacer. Y después se ponen a cumplir
esas cosas que según ellos no hay que hacer para no ser mundano.
y después empiezan a juzgar la vida de los demás por su lista
de cosas que según ellos no los hace mundanos. Y eso es una actitud
farisaica, eso es una total falta de entendimiento de lo que significa
el mundo. Es necesario el hecho de poder
renovar nuestra mente, de dudar de las cosas que traemos culturalmente. El mundo trae tantas cosas. Uno
puede mirar cómo en el mundo y tristemente a veces la gente
viene manejando ciertas ideas. Como pensar, por ejemplo, la
gente piensa cuando se presentan problemas de infidelidad, mujeres
dicen a sus hijas, los hombres son así. Eso es pensar como el
mundo. Los hombres son así porque están
en una condición caída, pero eso no quiere decir que está
bien que los hombres son así. Cuando pensamos, por ejemplo,
en cuestiones como violencia doméstica, que no necesariamente
son golpes, y cosas que tenemos que traer a la luz de la escritura,
el poder tener desde una perspectiva bíblica lo que significa realmente
la sujeción, el poder, tenemos frases, que a veces repetimos
hay gente que dice cosas como no hay amor como el de una madre
pero la escritura dice que no hay amor como el del padre y gran cantidad de ideas de pronto
dentro de gente que supone que conoce la escritura se cuestiona
unos a otros con ideas que van reflejando que estamos muy lejos
de conocer la mente de Cristo, que estamos influenciados por
el príncipe de la potestad del aire, que seguimos la corriente
de este mundo. ¿Cuántas veces pensamos y expresamos
a la gente de decirle no tengas hijos, realízate primero. Cuán mundano es eso, es la corriente
de este siglo. Y hermanos, necesitamos renovar
nuestra mente. Este mundo está lleno de mentiras
que nos cuentan y verdades que nos ocultan. Pero la escritura
es necesaria. La escritura es totalmente confiable. Ahora, Juan no deja a nuestra
imaginación el que nosotros digamos, bueno, el mundo es esto, sino
Juan va a desglosar qué es aquello que no tenemos que amar. Y dice,
nuestro pasaje dice, no améis al mundo ni las cosas
que están en el mundo si alguno ama al mundo el amor del padre
no está en él porque todo lo que hay en el mundo y dice los
deseos de la carne los deseos de la carne dice los deseos de
los ojos y la vanagloria de la vida hermanos un asunto bien
importante es El hecho de escuchar el llamado del Señor y de poder
recordar nuestra unión con Cristo. El poder recordar que el Señor,
si hemos dicho sí a Cristo, hemos muerto al pecado y somos llamados
a no presentar nuestros miembros como instrumentos de iniquidad,
sino presentarnos nosotros mismos a Dios como vivos de entre los
muertos y nuestros miembros a Dios como instrumentos de justicia.
Y hay un papel muy importante que juega la cuestión de la vista. Dice los deseos de la carne.
Sin embargo, esos deseos de la carne normalmente entran por
la vista. Es interesante que cuando Satanás
tentó a Adán y a Eva, a Eva y a Adán, Era el mejor hombre que nos podía
representar en las mejores circunstancias. Y él fue tentado en el mejor
lugar. Y en ese lugar, él, dice la Biblia,
en Génesis 3, 6, dice, y vio a la mujer que el árbol era bueno
para comer. Y ahí está el deseo de la carne,
pero entró por la vista. El hecho de poder clamar al Señor
y ser, clamar por el poder del Espíritu Santo. Que nos haga
ser drásticos contra el pecado. El Señor dijo, si tu ojo te es
ocasión de caer, sácalo. Y no quiere decir que de pronto
lleguemos al culto y traigas un hueco en la cara porque te
sacaste el ojo. Pero sí habla de ser drástico con el pecado. De no permitirnos dejar que nuestros
miembros y que la carne ejerza dominio. Sino recordar, con Cristo
estoy juntamente crucificado. No estoy en esta vida para deleitarme
a mí mismo. hay deseos que en sí mismos son
legítimos. Comer, pues, no es que vamos
a salir del culto y decir, bueno, ya no tenemos que comer. Comer
es bueno, pero la glotonería es pecado, dejarse llevar por
el deseo de la carne. Y los deseos de la carne, los deseos
de los ojos. Y es interesante que podamos
notar en la tentación de la mujer en Génesis 3.6 dice, y vio la
mujer que el árbol era bueno para comer y que era agradable
a los ojos y árbol codiciable para alcanzar la sabiduría y
tomó de su fruto y comió y dio también a su marido el cual comió
así como ella. Hermanos, la pasión que somos llamados
a tener pasión es por la gloria de Dios. es el haber experimentado
el amor de Cristo. Nosotros le amamos a Él porque
Él nos amó primero. Si en verdad hemos experimentado
que Dios es bueno, clamemos al Señor que nos haga seguir quedando
extasiados con la belleza del amor de Dios, al punto de poder
clamar con el apóstolo Pablo, todo lo demás es basura. Deseamos
tantas cosas de este mundo. cosas que muchas de ellas en
sí mismas no son pecaminosas y el problema es lo mucho que
las deseamos al punto de que las amamos más que al Señor y
un asunto fundamental aquí es Dios había dicho a Adán y a Eva
que no debían de comer del fruto que estaba en medio del huerto
porque el día que de él comieran ellos iban a morir Era malo que
ellos tocaran ese fruto porque Dios había dicho que no tenían
que tocarle. Pero la mujer vio que era bueno. ¿Y qué tragedia es cuando empezamos
a redefinir y a llamar bueno a lo que Dios dice malo y a llamar
malo a lo que Dios dice bueno? Adán fue creado por Dios y Dios
empezó a interpretar la creación para él. Él necesitaba el consejo
de Dios, no por causa de ser, de haber caído en el pecado,
sino por causa de ser una criatura de Dios. Dios estaba mostrándole
e interpretando la realidad para él. Necesitamos el consejo de
Dios, no simplemente porque hemos pecado, sino porque somos criaturas
de Dios. El hombre no estaba hecho para
tener sabiduría aparte de Dios. Si estamos en Cristo, Cristo
es nuestra sabiduría. La Biblia dice, fíate de que
va de todo tu corazón y no te apoyes en tu propia prudencia.
Reconócelo en todos tus caminos y Él enderezará tus veredas. Y que el Señor nos guarde de
caer en la necedad de ser sabios en nuestra propia opinión. Somos
diseñados para ser dependientes de Dios, para recibir toda la
verdad de la boca de Dios. Y hermanos, haremos bien en escuchar
bien que abunda voces e imágenes de consejo falso. Que no sólo
Dios habla y Dios habla la verdad, pero que hay un padre de mentira,
hay un engañador, un mentiroso, y que él es el que está gobernando
este mundo. El príncipe de la potestad del
aire, el espíritu que opera en los hijos de desobediencia. Hermanos,
cada vez se hace visible el hecho de que este mundo es un mundo
que se opone al Señor Jesucristo, es un mundo que odia al Señor. Esta semana se convocó un evento
en redes sociales para levantar el dedo medio hacia el cielo
en señal de aborrecimiento de Dios para destrucción del cristianismo. Se tituló para el fin del cristianismo. Hermanos, escriben la defensa
de la fe cristiana. Se escriben libros de gente que
supuestamente son líderes evangélicos, hablando cosas terribles. Todo eso se puede promocionar
en las redes sociales. Pero hermanos que escriben en
la defensa de la fe verdadera, hermanos que llaman bueno a lo
que Dios llama bueno y malo a lo que Dios llama malo, la comunidad
les dice que están violando las leyes comunitarias y tienen que
ser expulsados. Pero se puede convocar levantar
el dedo medio hacia el cielo para el fin del cristianismo
y eso no viola ninguna ley comunitaria evidentemente que las plataformas
están hechas para ir en contra de dios ese es el carácter del
hombre bajo el príncipe de este mundo la biblia nos llama por
eso no améis al mundo ni las cosas que están en el mundo hermanos
cuando pensamos en la cuestión del mundo el deseo de la carne
el deseo de placer de cosas que en sí mismas pueden ser no pecaminosas
cuando Santiago dice ahí de dónde vienen las guerras y los pleitos
entre vosotros no es de vuestras pasiones no es de vuestros deseos
y no necesariamente está hablando de malos deseos cuando pensamos
a veces pensamos qué mundo es pues ir al teatro es bailar esas
cosas es el mundo y cuando no hacemos nada de eso nos sentimos
tan bien Pero sabe que una persona puede estar quizá en un ministerio
pastoral y pensando que sirve a Dios y estar sirviendo un ídolo
que se ha hecho. Mirar a las personas como escalones
para alcanzar el éxito pastoral, para ser la figura del pastor
que más deslumbra en la ciudad donde hay otros pastores. Y sabe
esa persona está parada predicando y no obstante está amando el
mundo. Es malo desear que los hermanos,
por ejemplo, sean puntuales a la iglesia. No es malo. Pero si
les deseas más que Dios y su gloria, vas a pecar contra los
hermanos. No les vas a poder amar como
Cristo te ha amado. Es malo el desear tener una iglesia
de hermanos que son fieles en predicar el evangelio. No es
malo. Pero si lo deseas más que a Dios,
eres un idólatra y estás amando el mundo. Eres un alma adultera,
te estás postrando en adoración ante algo que es correcto pero
que no es Dios. Es malo desear tener hijos bien
portados. No es malo desear tener hijos
bien portados, pero es malo desearlo más que a Dios y a su gloria.
Hermanos, el deseo de la carne, el deseo de los ojos, la vanagloria
de la vida. ¿Cuántas veces estamos tan afanados
en nuestra reputación? Y no es algo nuevo. Los judíos,
que eran enemigos del Señor Jesucristo, dice la Biblia, amaban más la
gloria de los hombres que la gloria de Dios. La vanagloria.
Toda gloria y toda honra y todo honor sólo debe ser para una
persona. Y esa persona que es digna de
recibir toda la gloria, toda la honra y todo el honor, esa
persona es Dios, es el Señor Jesucristo, es Él que está en
el trono, que se le ha dado un nombre que es sobre todo nombre.
Y dice la Biblia que buscar la propia gloria no es gloria. Nosotros
somos llamados para hacer todo para la gloria de Dios. Pero
¿cuántas veces tenemos el ídolo de nuestra reputación? Cuando
viene un reporte de algo que nuestros hijos han hecho mal,
la primera reacción que tenemos es, me mato trabajando. ¿Para
que te portes así? ¿Qué va a pensar el director
o la directora? ¿Cómo te educamos? ¿Y cuál es
mi preocupación? ¿La gloria de Dios? No, la vanagloria,
lo que diga la gente acerca de mí. Mi reputación es muy importante.
La vanagloria. No amo a Dios porque el que ama
la vanagloria no ama a Dios. Si amas el mundo, el amor del
Padre no está en ti. Como consecuencia, no puedes
amar a tu prójimo como a ti mismo y menos como Cristo te ha amado. Es la oportunidad que Dios está
dando de que puedas ver el corazón de su hijo, de tu hijo, para
ministrarlo, para predicarle el evangelio. Pero el ídolo de tu corazón no
te permite mirar. El ídolo de tu corazón no te
permite mirar más allá de la vanagloria de la vida. Hermanos,
que Dios nos guarde de este asunto de la vanagloria de la vida.
Al respecto fue tentado a Dan y Eva. Si usted lee en Mateo,
la tentación del Señor Jesucristo fue idéntica. Él no fue tentado
en el paraíso. Él no fue tentado en un lugar
lleno de abundantes frutos donde había un fruto que no había que
tocar. Él fue tentado en el desierto
después de 40 días cuando él tenía hambre y se le llamó a
convertir la piedra en pan y también se le llamó la atención hasta
la vanagloria de la vida. Todo esto que ves te lo voy a
dar si postrado me adoras. Damos gracias a Dios porque el
segundo Adán fue victorioso, porque él fue sin pecados, porque
él respondió con la palabra, porque él amaba a su padre por
sobre todas las cosas, amaba a su padre con un amor perfecto
y él derrotó a Satanás y sus mentiras, al mundo y sus atractivos,
a la carne y sus deseos. Hermanos, que Dios nos ayude
a poder recordar un asunto importante con el cual nuestra vida batalla
es con la cuestión de la vanagloria de la vida. Ese asunto de la
vanagloria de la vida es el temor al hombre, es el buscar más la
aprobación de los hombres que la aprobación de Dios. Muchas veces cuando nosotros
vivimos de esa manera estamos muy interesados más en lo que
la gente pueda opinar y lo que la gente pueda decir o en cómo
vamos a aparecer delante de la gente. Pero hermano, no se trata
de nosotros. Si estamos en Cristo, no importa
que nadie nos conozca. No importa que se olviden de
nosotros. Lo que importa es la fama y el honor de Cristo. La
gloria de Dios es lo que en verdad importa. Al final somos como
la hierba del campo que florece y crece y a la tarde es cortada
y se seca. pero Cristo es para siempre y
su gloria y su honor es lo que en verdad es importante y eso
sólo es posible cuando hemos experimentado su amor en nuestro
corazón y estamos maravillados y fascinados con el amor que
Dios ha mostrado para con nosotros. Y hermanos, comentaba yo en la
mañana que Dios nos guarde de hacer religiosos nuestros ídolos
porque de por sí la vanagloria de la vida es horrible pero cuando
la vanagloria de la vida se disfrace de piedad es más horrible que
Dios nos guarde de querer hacer cosas para impresionar o para
vislumbrar vestidas de piedad que el Señor nos haga clamar
a él para que en verdad podamos clamar como como el salmista
que le decía examina meo dios recordar que en verdad no nos
conocemos como es debido dios nos conoce necesitamos clamar
para que él dice examina meo dios y conoce mi corazón prueba
me conoce mis pensamientos y ve si hay en mi camino de perversidad
y guíame en el camino eterno hermanos que Dios nos guarde
de querer hacer piadosos nuestros ídolos, que siempre el motivo
de hacer cualquier cosa sea la gloria de Dios, que Cristo sea
reconocido, que Cristo sea exaltado. Dijo Juan, es necesario que yo
Que yo vaya quedando más pequeño, pero que Él crezca. El apóstol
Pablo tenía claridad y él podía decir, tenemos ese tesoro en
vasos de barro para que la excelencia del poder sea de Dios y no de
nosotros. Exaltar a Cristo sobre todas
las cosas. Que eso se pueda reflejar en
que tenemos conflictos. Tenemos conflictos, pero no se
trata de ganar el conflicto. Se trata de la gloria de Dios.
El conflicto es una oportunidad para glorificar a Dios. El conflicto
es una oportunidad para servir a mi prójimo. El conflicto es
una oportunidad para crecer a la imagen de Cristo. El conflicto
es una oportunidad de sacar primero la viga de mi ojo para ayudar
a mi hermano a sacar la paja de su ojo. Hermanos, que Dios
nos haga mirarle, que Dios nos haga probar su amor, su benignidad
y podamos responder, dice la Biblia con claridad, nosotros
le amamos a él porque él nos amó primero. Y en verdad es una
lucha que está presente entre los deseos de nuestra carne,
los deseos de los ojos, la vanagloria de la vida, el reconocimiento,
que el Señor nos haga venir constantemente a Él en arrepentimiento y fe.
Y no hay posibilidad de tener victoria sobre esto si no es
por el Evangelio, por el Señor Jesucristo, por probar el amor
de Dios, por ser objeto del amor de Dios. Irmano, no améis al
mundo. No améis al mundo ni las cosas
que están en el mundo. Si alguno ama al mundo, el amor
del Padre no está en él. Irmanos, no ames al mundo porque
el mundo, hay algo que le está ocurriendo. Dice, el mundo pasa. Y esa expresión puede ser traducida
como el mundo está pasando. No es que va a pasar, este mundo
está pasando. Este mundo la gente se puede
jactar, la gente se puede ser orgullosa de llamarle bueno a lo que es malo y de llamarle
malo a lo que es bueno. La gente se puede jactar de su
religión, de filosofías, de ideas que tienen acerca de Dios. La
gente puede levantar el dedo medio hacia el cielo. Pero este
mundo está condenado ya. Este mundo está pasando. La luz
verdadera ya alumbra. La luz de Cristo se está haciendo
cada vez más intensa. La noche está avanzada y se acerca
el día. Nuestra salvación está más cerca
ahora que cuando primero creímos. Y Cristo viene pronto. Y Él viene otra vez y no va a
venir otra vez como el cordero, sino Él viene como el león de
la tribu de Judá. las gentes de las tecnologías,
que tienen levantado el puño al cielo, como estuvimos en otro
tiempo, aborrecedores de Dios. Pero eso no le quita la paz a
Dios. Dios tiene un plan que está cumpliendo. Y este mundo
está pasando con todo y sus cosas que nos quieren impresionar,
con todo y sus cosas que nos quieren decir que los viajes
interplanetarios y esas tonterías, que yo no sé cuánto Dios les
va a dejar de hacer, pero una cosa es clara. Esta es la victoria
que vence al mundo nuestra fe. Y no importa cuántos planes y
cuánta persecución haya contra la iglesia. Cristo ha vencido. El Señor se reirá de ellos. El
Señor ejecutará venganza de sus enemigos. La victoria es para
los que están en Cristo. Esa es la victoria que vence
al mundo nuestra fe. El mundo entero está bajo el
maligno. Pero Cristo ha vencido. Cristo está sentado en el trono
y Él está gobernando. Y el Señor se reirá de ellos. Ellos siguen, como en aquel tiempo,
unidos. Todos están uniendo y están consultando
unidos contra el Señor y contra su ungido. para romper sus ligaduras,
para decir, queremos vivir libres de él. Pero el Señor se reirá
de ellos. Hermanos, Cristo viene pronto. Este mundo está pasando, este
mundo está pasando. Lentamente este mundo está pasando.
Dios no tiene prisa. Pero Dios se está realizando,
sus planes se están realizando. Y la pregunta es, ¿dónde está
nuestro amor? ¿Has experimentado en verdad
el amor de Dios? ¿Puedes decir con cuál amor nos
ha dado el Padre que seamos llamados hijos de Dios? Puedes decir,
como dice la escritura, desead como niños recién nacidos la
leche espiritual no adulterada, para que por ella crezcáis para
la salvación, si es que habéis gustado la benignidad del Señor.
Hemos probado y estamos probando que Dios es bueno. Dios es bueno,
hermano. Dios es misericordioso. Dios
es compasivo. Dios es lento para la ira. Es
grande en misericordia. Pero Dios es santo, santo, santo. Dios es justo. Dios es un Dios
que no va a dar por inocente al culpable. Hermano, el Señor,
al final de esta carta, y lo voy a estar citando muchas veces,
Hijitos, guardados de los ídolos, no se puede servir a dos señores.
Oye, Israel, y somos el verdadero Israel, Jehová nuestro Dios,
Jehová uno es. Llamarás al Señor tu Dios con
toda tu alma, con toda tu mente, con todas tus fuerzas. Y estando
en Cristo, ya no a tu prójimo como a ti mismo. estando en Cristo
somos llamados un mandamiento nuevo les doy que se amen unos
a otros como les he amado pero si estamos preocupados para satisfacer
nuestros deseos de la carne nuestros deseos de los ojos y preocupados
por la vanagloria de la vida No es posible amar como Él nos
ha amado. Solamente si amamos al Señor
Jesucristo. Solamente si nuestra esperanza
está totalmente en el Señor Jesucristo. Solamente si en nosotros clamamos
como Pablo, está lejos de mí gloriarme sino en la cruz del
Señor Jesucristo porque en el mundo me es crucificado a mí
y yo al mundo. Con Cristo estoy juntamente crucificado
y ya no vivo yo, más vive Cristo en mí. Hermanos, oremos que el
Señor obre nuestros corazones. Es posible que estamos en Cristo
y enfrentando lucha. Sigamos viniendo al Señor Jesucristo.
Hermanos, no nos concedamos el simplemente estar recibiendo
información. Clamemos al Señor que nos conceda
verdaderamente escuchar su voz. Y no simplemente escuchar un
hombre, porque no pueden pasar los años. y de pronto hay gente
que después de 15, 20, 30 años de repente desaparece y no está
más aquí. ¿Por qué? Porque nunca pasó de
escuchar más que simplemente un hombre. Clamemos al Señor
que nos conceda escuchar su voz, la voz del Señor Jesucristo.
Clamemos al Señor que nos conceda experimentar esa vida que se
ha manifestado. la vida eterna, el Señor Jesucristo,
el poder conocer a Cristo y que su vida fluya a través de nosotros,
el poder del Espíritu Santo. Vamos a orar con nuestro hermano
Eduardo.

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Joshua

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