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JC

Por que los Escribo

1 John 2:12-14
Joel Coyoc August, 11 2021 Video & Audio
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JC
Joel Coyoc August, 11 2021
Estudio de las Cartas de Juan

El sermón "Por que los Escribo" del predicador Joel Coyoc se centra en la continuidad de la obra redentora de Cristo, según se describe en 1 Juan 2:12-14. El predicador destaca que el apóstol Juan escribe a diferentes grupos dentro de la comunidad cristiana —los "hijitos", "jóvenes" y "padres"— para recordarles su identidad y el estado de su salvación a través de Cristo. Coyoc se apoya en las afirmaciones de 1 Juan sobre el perdón de pecados, el conocimiento de Dios, y la superación del maligno. A lo largo de su mensaje, enfatiza la importancia de la escritura de Juan como instrumento para fortalecer la certeza en la salvación y en la protección de la verdad, lo que es particularmente significativo para los creyentes de todas las edades en su vida espiritual.

Key Quotes

“Les escribo porque vuestros pecados os han sido perdonados por su nombre.”

“El que ama a su hermano permanece en la luz y en él no hay tropiezo.”

“No tenemos lucha contra carne y sangre, sino contra huesos espirituales de maldad.”

“Conocer a Dios es de vital importancia y él les dice primero que les escribe porque conocen.”

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del apóstol Juan, primera de
Juan, en su capítulo dos. Dice la palabra de Dios. Hijitos
míos, estas cosas os escribo para que no peguéis y si alguno
hubiere pecado, abogado tenemos para con el padre a Jesucristo
el justo y él es la propiciación por nuestros pecados y no solamente
por los nuestros sino también por los de todo el mundo. Y en
esto sabemos que El que dice yo le conozco y no
guarda sus mandamientos, el tal es mentiroso y la verdad no está
en él. Pero el que guarda su palabra,
en este verdaderamente el amor de Dios se ha perfeccionado,
por esto sabemos que estamos en él. El que dice que permanece
en él, debe andar como él anduvo. Hermanos, no os escribo un mandamiento
nuevo, sino el mandamiento antiguo que habéis tenido desde el principio. Este mandamiento antiguo es la
palabra que habéis oído desde el principio. Sin embargo, os
escribo un mandamiento nuevo que es verdadero en él y en vosotros. Porque las nieblas van pasando
y la luz verdadera ya alumbra. El que dice que está en la luz
y aborrece a su hermano está todavía en tinieblas. El que
ama a su hermano permanece en la luz y en él no hay tropiezo. Pero el que aborrece a su hermano
está en tinieblas y anda en tinieblas y no sabe a dónde va porque las
tinieblas le han cegado los ojos. Os escribo a vosotros, hijitos,
porque vuestros pecados os han sido perdonados por su nombre.
Os escribo a vosotros, padres, porque conocéis al que es desde
el principio. Os escribo a vosotros, jóvenes,
porque habéis vencido al maligno. Os escribo a vosotros, hijitos,
porque habéis conocido al Padre. Os he escrito a vosotros, padres,
porque habéis conocido al que es desde el principio. os he
escrito a vosotros jóvenes, porque sois fuertes, y la palabra de
Dios permanece en vosotros, y habéis vencido al maligno. No améis
al mundo, ni las cosas que están en el mundo. Si alguno ama al
mundo, el amor del Padre no está en él. Porque todo lo que hay
en el mundo, los deseos de la carne, los deseos de los ojos
y la vanagloria de la vida, no provienen del Padre sino del
mundo. Y el mundo pasa y sus deseos,
pero el que hace la voluntad de Dios permanece para siempre. Hijitos, ya es el último tiempo. Según vosotros oísteis que el
anticristo viene, así ahora han surgido muchos anticristos. Por
esto conocemos que estamos en el último tiempo. Salieron de
nosotros, pero no eran de nosotros. Porque si hubiesen sido de nosotros,
habrían permanecido con nosotros. Pero salieron para que se manifestase
que no todos son de nosotros. pero vosotros tenéis la unción
del santo y conocéis todas las cosas. No os he escrito como
si ignoraseis la verdad, sino porque la conocéis y porque ninguna
mentira procede de la verdad. ¿Quién es el mentiroso sin el
que niega que Jesús es el Cristo? Este es Anticristo, el que niega
al Padre y al Hijo. Todo aquel que niega al Hijo
tampoco tiene al Padre. El que confiesa al Hijo tiene
también al Padre. Lo que habéis oído desde el principio
permanezca en vosotros. Si lo que habéis oído desde el
principio permanece en vosotros, también vosotros permaneceréis
en el Hijo y en el Padre. Y esta es la promesa que Él nos
hizo, la vida eterna. Os he escrito esto sobre los
que os engañan, pero la unción que vosotros recibisteis de él
permanece en vosotros, y no tenéis necesidad de que nadie os enseñe,
así como la unción misma os enseña todas las cosas, y es verdadera
y no es mentira. Según ella os ha enseñado, permaneced
en él. Y ahora, hijitos, permaneced
en él, para que cuando se manifieste tengamos confianza, para que
en su venida no nos alejemos de él avergonzados. Si sabéis
que él es justo, sabed también que todo el que hace justicia
es nacido de él. Vamos a meditar los versículos
del 12 hasta el 14. Os escribo a vosotros, hijitos,
porque vuestros pecados os han sido perdonados por su nombre.
Os escribo a vosotros, padres, porque conocéis al que es desde
el principio. Os escribo a vosotros, jóvenes,
porque habéis vencido al maligno. Os escribo a vosotros, hijitos,
porque habéis conocido al Padre. os he escrito a vosotros padres
porque habéis conocido al que es desde el principio os he escrito
a vosotros jóvenes porque sois fuertes y la palabra de Dios
permanece en vosotros y habéis vencido al maligno cuando empieza este capítulo
2 bueno recordemos que cuando Juan escribió pues él no escribió
capítulos ni versículos pero al empezar lo que está dividido
en nuestras Biblias como capítulo 2 empieza con la expresión hijitos
y al empezar el versículo 12 él vuelve a tomar este término
hijitos y ha usado el término hermanos y recordemos que es
más que el apóstol Juan, Juan que había experimentado ese amor
intenso del Señor, recuerde que es conocido como el discípulo
a quien Jesús amaba, y pues el Espíritu Santo le guía
a toda la verdad y a escribir esta verdad, y no son términos
casuales que usa él simplemente porque es cariñoso, sino es también
la manera en que el Padre se dirige a su pueblo como hijitos,
y yo creo que hay algo muy especial en el hecho de decir hijitos
y yo creo como como padres dispensamos de decir
hijitos a nuestros hijos aunque a veces ya no son muy hijitos
pero siempre serán siempre serán hijitos y aquí el podríamos pensar
que el apóstol está revelando, ya ha hablado en otros
pasajes, en otros versículos, del propósito, para qué está
escribiendo. y en estos versículos él está
dando algunas razones por las cuales está escribiendo cosas
que lo motivan al escribir y todas esas cosas que lo motivan a Juan
a escribir a los hijitos a los hermanos a los amados de parte
de Dios lo podríamos resumir todo en una sola razón ¿por qué
les escribo? les escribo y esa razón pudiéramos
decir es Cristo como vamos a ver ahorita que vayamos desglosando
el pasaje Él está ahora revelando razones
y la razón que en sí es una y es Cristo y lo que Cristo ha hecho
en cada una de sus ovejas, en cada uno de sus hermanos, en
cada uno de sus hijitos y está describiendo cada una de las
etapas en su caminar con el Señor Jesucristo en el peregrinaje
de aquellas ovejas que Él llama desde aquel momento en que oyen
su voz y creen y en ese momento que creen son hechos nuevas criaturas.
Y él está usando términos que refieren el progreso, el avance
de cuando una oveja viene a Cristo, de cuando una persona oye la
palabra de verdad, el evangelio de nuestra salvación y cree en
ese momento, dice la escritura, de modo que si alguno está en
Cristo, nueva criatura es, y en ese momento surge un hijito. un tierno recién nacido en la
fe, un nacido del Espíritu de Dios, uno que ha recibido vida
por la palabra del Señor, por la obra del Espíritu Santo en
su corazón, y el apóstol Juan empieza hablando de hijitos,
y después va hablando a los jóvenes, y pudiéramos tener como nuestro
tema una pregunta, y la pregunta es ¿por qué les escribo? Y podríamos
mirar que hay tres razones generales en diferentes etapas de la vida
del creyente por las cuales él escribe. Podríamos mirar primero
que dice, ¿por qué les escribo? Y dice, hijitos, les escribo
¿por qué? Y da dos razones por las cuales Él escribe a los hijitos.
Una es porque sus pecados, vuestros pecados, os han sido perdonados
por su nombre. Y la otra razón porque escribe
a los hijitos es porque habéis conocido al Padre. Después podríamos
volver a la pregunta ¿por qué les escribo? jóvenes, les escribo,
y él presenta ahí cuatro razones, aunque hay una que se repite
dos veces. Y la primera es, dice, porque
habéis vencido al maligno. Después les dice, porque sois
fuertes. 3. Porque la palabra de Dios permanece en vosotros.
Y cierra en cuarto lugar repitiendo la primera. Porque habéis vencido
al maligno. Y después Juan concluye esta
sección de este sermón poético diciéndoles ¿por qué les escribo?
Padres, les escribo porque conocéis al que es desde el principio
y después les dice padres les escribo porque habéis conocido
al que es desde el principio. Miramos de esto que los hijitos
pues no se mantienen hijitos y aunque siguen siendo hijitos
llegan a ser jóvenes. Esos hijitos no se quedan simplemente
en jóvenes, sino llegan a ser padres, aunque siguen siendo
hijitos. expresión de amor del padre. Con razón Juan se asombraba y
decía en adoración, mirad cuál amor nos ha dado el padre, que
seamos llamados hijos de Dios. Y a los que somos padres, antes
de empezar a mirar, yo creo que haríamos bien en imitar cómo
el Padre Celestial nos trata. No olvidemos que nuestro llamado
a ser padres es hacerlo para reflejar el carácter del Señor.
Y a veces quizás se nos haga raro porque nuestros papás nunca
nos dijeron hijito. pero oremos que por la gracia
de Dios podamos imitar en tratar a nuestros hijos con términos
cariñosos. Y cuando miramos lo primero,
¿por qué les escribo? Hijitos, ¿les escribo por qué? Y lo número uno que menciona
el apóstol es, porque vuestros pecados os han sido perdonados
por su nombre, dice en el versículo 12. Y yo les decía, la razón
por la que Juan está escribiendo es Cristo. Porque no habría perdón
de pecados, sino por el nombre de Cristo, por la obra de Cristo. La Escritura dice, en ningún
otro hay salvación. Y aquí, en esta primera expresión,
está haciendo énfasis en el problema fundamental del hombre. Y nuestro
problema fundamental es un corazón pecaminoso, un corazón engañoso
y perverso, un corazón cuya inclinación es de, desde la más tierna edad,
hacer siempre de continuo solamente el mal. Ese es nuestro gran problema. Y el apóstol Juan está dirigiéndose
y diciéndole a los hijitos, aquellos tiernos en Cristo, Les escribo
porque vuestros pecados os han sido perdonados por su nombre.
Les escribo porque ahora son de la familia de Dios. Les escribo
porque al creer en el Señor Jesucristo han recibido el derecho de ser
llamados hijos de Dios. Y les escribo porque en ese tiempo,
cuando Dios obra en el corazón y Dios da vida por su Espíritu
Santo, es un tiempo en el cual Justamente una de las cosas que
ocurre es Dios nos hace tomar conciencia del pecado y nos hace
tomar conciencia de la gravedad del pecado y es en ese primer
tiempo donde hay una conciencia del pecado y justo es por eso
que Se clama al Señor Jesucristo. Es justamente que el Señor humilla. Por eso el salmista dice, bueno
mes haber sido humillado. Antes que fuera humillado, descarriado
andaba. Pero cuando yo miro humillado,
que soy un miserable, que no merece sino únicamente la condenación,
entonces clamo al Señor Jesucristo. Pero el... El apóstol Juan ha
empezado hablando acerca de que les escribo para que no pequen,
pero si pecan tienen un abogado. Y cuando hablamos de un abogado
está implícito la figura de un acusador, porque la figura es
de un juicio, de un tribunal. Y efectivamente la obra del Espíritu
hace conciencia del pecado y el nuevo creyente Dios le da vida,
nace en Cristo y empieza una batalla porque tenemos un acusador,
un engañador, pero un acusador y que muchas veces nos va a acusar
y sus acusaciones van a ser verdaderas, pero va a mentir en el sentido
de que Su acusación ya no es más efectiva. Si has nacido en
la fe, si tú has oído acerca de Cristo y has creído el Evangelio,
si tú has creído que Jesús es el Cristo, el Hijo de Dios, ha
ocurrido en tu vida lo que la Escritura dice en Juan capítulo
uno, versículo doce, cuando dice, más a todos los que le recibieron,
a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos
hijos de Dios. Y luego, no hay más condenación
para los que están en Cristo. Y el apóstol Juan está aquí consolando
y dando palabra del Señor con la cual luchar contra las mentiras
del diablo que acusa y hace que entremos en conflicto y en duda
acerca del perdón de los pecados. Y por eso Juan ha dicho, si confesamos
nuestros pecados, Él es fiel. Cristo, Dios, es fiel y justo
para perdonar nuestros pecados y limpiarnos de toda maldad.
El Señor guiando a Juan, le ha llevado a escribir y a decir,
la sangre de Jesucristo Su Hijo nos limpia de todo pecado, no
sólo de nuestros pecados antes de creer en Cristo, sino de absolutamente
todos nuestros pecados, no solamente de aquellos pecados que consideramos,
recuerde que el pecado en primer lugar es una afrenta a la santidad
de Dios, Todo pecado es infinitamente ofensivo. No existe tal cosa
como pecados chicos o grandes. Y no importa qué percepción tengas
de tu pecado, si estás en Cristo, si eres un hijito, Él te está
escribiendo y te está hablando con cariño porque tus pecados
han sido perdonados por el nombre de Cristo, por la obra del Señor
Jesucristo en la cruz. La sangre de Jesucristo, Su Hijo,
nos limpia de todo pecado. Y la razón por la cual Él escribe
a esos hijitos es Cristo. porque sin cristo no habría remisión
de pecados sin derramamiento de sangre y la sangre del cordero
de dios que quita el pecado del mundo no habría remisión de pecados
por eso también dice la escritura en romanos 4 6 al 8 dice como
también david habla de la bienaventuranza del hombre a quien dios atribuye
justicia sin obras diciendo bienaventurados aquellos cuyas iniquidades son
perdonadas y cuyos pecados son cubiertos bienaventurado el varón
a quien el Señor no inculpa de pecado en lugar de que se me
inculpe de pecado se me ha vestido de la justicia del Señor Jesucristo
el Señor Jesucristo ha derramado su sangre que me limpia de todo
pecado Y es la razón por la que Juan está escribiendo. Y está
hablando, si eres nuevo en el Señor Jesucristo, el Señor te
está diciendo tus pecados han sido perdonados por el nombre
de Cristo. Merecías ira, pero Cristo ha
recibido esa ira. Merecías ser muerto, pero Cristo
ha muerto en tu lugar, y Cristo ha hecho propiciación por tus
pecados. No importa cuán grande sea ese
pecado, si está viniendo una voz a tu corazón que te acusa
nuevamente si en verdad has creído, La Escritura dice que has sido
perdonado. Eres un hijito y tus pecados
han sido perdonados por su nombre. Por el nombre de Cristo, por
la obra de Cristo, por la victoria que Él obtuvo en la cruz, tus
pecados han sido perdonados. Y clamar al Señor que quite toda
incredulidad y poder creer, recordar dos cosas. Una, el acusador es
padre de mentira. Pero el Señor es fiel y es justo
para perdonar nuestros pecados. El Señor no sólo es fiel, es
fiel y verdadero. Él es el camino, Él es la verdad,
Él es la vida. Regocijémonos de la bienaventuranza
de que no se nos inculpa pecado, sino se nos viste de justicia
por causa del nombre del Señor Jesucristo. Ahora dice después
¿Por qué les estoy escribiendo, hijitos? Versículo 13, la última
parte del versículo dice, os escribo a vosotros, hijitos,
porque habéis conocido al Padre. Y qué maravilloso es mirar, no
habría razón para que Dios nos escriba ni nos diga nada. Lo
único que Dios debería hacer es fulminarnos, pero cariñosamente
nos llama, hijitos, Todo es por Cristo, porque no habría manera
de conocer a Cristo, porque a Dios nadie le vio jamás. El unigénito
Hijo que está en el seno del Padre, Él le ha dado a conocer. Les estoy escribiendo porque
Cristo vino, y Cristo vino para rebelarse, porque Él es, dice
el apóstol Juan, en el Evangelio de Juan dice, y aquel verbo fue
hecho carne y habitó entre nosotros y vimos su gloria, gloria como
del unigénito del Padre lleno de gracia y de verdad. Él habitó
entre nosotros. Él vino y nos mostró el carácter
del Padre. Su amor mostró la ira del Padre,
mostró la justicia del Padre. Él clamó por causa de la ira
del Padre en la cruz, Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado?
Y justamente es conocer al Padre en el Señor Jesucristo lo que
nos hace clamar por el perdón de pecados. Y si clamas por el
perdón de los pecados, si confiesas tus pecados, Él es fiel y Él
es justo para perdonar nuestros pecados y limpiarnos de toda
maldad. todo empieza con el hecho de conocer al Padre y conocer
al Padre en el Señor Jesucristo dice Juan en el Evangelio dice
y esta es la vida eterna que te conocen a ti el único Dios
verdadero y a Jesucristo a quien has enviado y no hay manera que
podamos conocer al Padre si no es a través del Señor Jesucristo.
El deleitarnos en poder escuchar al Señor Jesucristo, el deleitarnos
en que a través de la Escritura el Señor nos conceda ver en la
Escritura al Señor Jesucristo, ver su carácter de siervo, de
siervo del Señor, ver su carácter de aquel que confió plenamente
en el Padre. Él nunca dudó Él confió plenamente
en que el padre no iba a permitir
que su santo viera corrupción. Y él se sometió a la voluntad
de Dios. Él dijo, no se haga lo que yo
quiero, hágase tu voluntad. Y poder mirar ese carácter de
Dios en la persona del Señor Jesucristo, poder mirar su justicia,
poder mirar su santidad, poder mirar la justa ira de Dios sobre
el pecado. Clamemos que el Señor nos conceda
ver en el Señor Jesucristo a un Dios que es santo, santo, santo,
que es justo, que de ningún modo tendrá por inocente al culpable,
pero un Dios que jamás tampoco va a castigar un pecado dos veces.
Si Cristo murió por ti, y el Espíritu Santo te ha dado vida,
tus pecados han sido perdonados. Si tú no crees en el Señor Jesucristo,
pues no vas a ver la vida. La ira de Dios está sobre ti. Pero el consuelo para los hijitos,
en esas batallas, en esas batallas con el acusador, recuerda te
escribo porque tus pecados han sido perdonados por el nombre
de cristo no tiene nada que ver con lo que tú has hecho lo que
tú has hecho es pecar siempre pero por causa de la obra de
cristo por causa de que cristo dice llamará su nombre jesús
porque él salvará a su pueblo de sus pecados es que Juan te
escribe, es que el padre te escribe y te dice, hijito, te estoy escribiendo
para que se afiance en tu corazón el hecho de que tus pecados han
sido perdonados por su nombre. Después el apóstol escribe, y
bueno, Dios mismo se dirige a los jóvenes, dice, les escribo, jóvenes
les escribo, y dice, porque habéis vencido al maligno. Estamos gracias
a Dios porque sabemos que con el paso de los años Dios hablando
en nuestro corazón por el Evangelio va confirmando esa verdad y ya
en la juventud del crecer en la gracia podemos experimentar
la paz del perdón. Podemos venir y confesar nuestros
pecados y poder experimentar que el Señor nos devuelve el
gozo de la salvación. Como ora David cuando dice, y
los jóvenes se han ejercitado En esa lucha, en esa batalla,
el acusador va a estar siempre. Pero el Señor va fortaleciendo
nuestra fe y va a seguir habiendo conflictos, va a seguir habiendo
una batalla. Estamos en una batalla. La Escritura
nos recuerda y nos dice, no tenemos lucha contra carne y sangre,
sino contra huesos espirituales de maldad. Y el joven es consciente
y ha vencido al maligno. El Señor le ha dado luz y le
ha dado luz acerca de que el diablo pues está haciendo sus
últimas convulsiones porque ya está muerto él ha sido herido
en la cabeza y está tratando de hacer todo el daño posible
pero en verdad él no puede tocar a los hijitos no puede tocar
a los jóvenes porque esa es la victoria que lo ha vencido y
es nuestra fe el Señor Jesucristo lo ha derrotado en la cruz y
le ha pisado la cabeza Y los jóvenes son fuertes y les estoy
escribiendo porque son fuertes. Ahora, hay algo importante que
ver en esta fortaleza de los jóvenes. Si estamos en Cristo,
cuidado que veamos bien porque eso nos dice fuertes. dice Segunda
de Corintios 3, 5 al 6 el apóstol Pablo dice no que seamos competentes
por nosotros mismos para pensar algo como de nosotros mismos
sino que nuestra competencia proviene de Dios el cual asimismo
nos hizo ministros competentes de un nuevo pacto no de la letra
sino del espíritu porque la letra mata más el espíritu vivifica
y acá el apóstol Pablo Aquel que sabía que su fortaleza no
estaba en él. Aquel que escribió y dijo, siendo
fuerte en el Señor, y escribió, tenemos este tesoro en vasos
de barro para que la excelencia del poder sea de Dios y no de
nosotros. Joven, eres fuerte, y te estoy escribiendo porque
eres fuerte, por causa de Cristo. Porque Cristo ha provisto para
ti. Porque Cristo te ha sostenido. Porque Cristo se ha seguido revelando
a ti y estás conociendo la fidelidad de Cristo. Y por eso es que eres
fuerte. La competencia y la fortaleza
no está en ti. El mismo apóstol Pablo escribió
y dijo en todo y para todo estoy enseñado". Y esa situación que
él está hablando es una situación de alguien que es fuerte y que
está enfrentando una batalla fuerte. Dicen, todo y para todo
estoy enseñado, así para tener abundancia como para padecer
necesidad. Pero decía algo que estaba claro.
No es que soy fuerte porque yo soy Pablo. Dice, todo lo puedo
en Cristo que me fortalece. Y jóvenes, si somos jóvenes,
hijitos, jóvenes, fuertes, nuestra fortaleza es en Cristo. No descuidemos
el hecho de mirar al Señor Jesucristo. No miremos a nosotros mismos
porque vamos a caer. Si hasta este punto hemos llegado
y el Señor dice, hijito, te escribo porque eres fuerte, pero mira
que tu fortaleza no está en ti. tu fortaleza justamente está
en ver que eres débil y el apóstol Pablo escribe en segunda de Corintios
12 9 al 10 y me ha dicho bástate mi gracia porque mi poder se
perfecciona en la debilidad por tanto de buena gana me gloriaré
más bien en mis debilidades para que repose sobre mí el poder
de Cristo. Por lo cual, por amor a Cristo,
me gozo en las debilidades, en afrentas, en necesidades, en
persecuciones, en angustias, porque cuando soy débil, entonces
es que soy fuerte. Entre más consciente sea de cuán
débil soy, en cuanto más consciente sea de que no se trata de mí,
mayor fortaleza tendré. Entre más claro Dios me deje
el concepto que debo tener de mí mismo, más fuerte seré. Porque en caso contrario estaré
engañado y pensando que ya lo he logrado. El apóstol Pablo
era consciente no que lo haya logrado ya ni que ya sea perfecto.
pero prosigo a la meta, miro al Señor Jesucristo, sé que mi
fortaleza está en el Señor Jesucristo y el Señor está escribiendo estas
cosas a aquellos que hemos alcanzado una juventud en la vida cristiana. Otro asunto importante es, jóvenes
les estoy escribiendo porque han llegado a la juventud en
la vida cristiana, Su fe ha sido fortalecida y su fortaleza está
en el Señor Jesús. Su fortaleza está en que han
podido ver como Pablo, miserable de mí. ¿Quién me va a librar?
Yo no me puedo librar. Es Cristo el que me libra. Pero
hay un asunto que dice, después les estoy escribiendo, dice,
jóvenes les estoy escribiendo porque la palabra de Dios permanece
en vosotros. y no hay posibilidad de haber
llegado de hijitos a jóvenes y jóvenes fuertes sin la palabra
del Señor es imposible y algo es seguro si empezamos como hijitos
la palabra estaba ahí porque las ovejas del Señor oyen su
voz porque los hijitos, las nuevas criaturas que en verdad han sido
nacidas por la palabra de verdad han probado que Dios es bueno
Y por supuesto que Dios es bueno. Y no podemos terminar de pensar
en cuán bueno es que debiendo condenarnos nos ha salvado. Que
debiendo descargar su ira sobre nosotros nos ha sentado en los
lugares celestiales juntamente con Cristo. Que debiendo tenernos
por toda la eternidad descargando su ira sobre nosotros nos ha
hecho coherederos con Cristo. el señor es bueno y dice la escritura
desead como niños recién nacidos la leche espiritual no adulterada
para que por ella crezcáis para salvación si es que habéis gustado
la benignidad del señor y que el señor y clamemos que el señor
siga poniendo nosotros me encanta la figura porque la mamá no tiene
que despertar cada tres horas al bebé y sacudirlo para que
tome la leche El bebé llora cada tres horas y no hay manera de
callarlo si no se le da la leche. Y esa es la figura del hijito. Hijitos que han sido perdonados
sus pecados por su nombre y por la palabra se han hecho fuertes.
Vamos a mirar un pasaje en Efesios 6, 10 al 18. Y ahí nos muestra evidentemente
cómo es la palabra la que fortalece. Dice, por lo demás, hermanos
míos, fortaleceos en el Señor y en el poder de su fuerza. Ahí
está la fuerza de los jóvenes en Cristo. Dice, vestíos de toda
la armadura de Dios, para que podáis estar firmes contra las
acechanzas del diablo. Porque no tenemos lucha contra
sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los
gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huesos
espirituales de este siglo, contra huesos espirituales de maldad
en las regiones celestes. Por tanto, toma toda la armadura
de Dios para que puedas resistir en el día malo. Y habiendo acabado
todo, estar firmes. Estad pues firmes, ceñidos vuestros
lomos, con la verdad. Y ahí está la palabra de Dios.
Dice, y vestidos con la coraza de justicia, y calzados los pies
con el apresto del Evangelio y de la paz, sobre todo tomate
el escudo de la fe. Y es interesante que la fe viene
por oír, y por oír la palabra. Y si nuestra fe va a crecer es
por la palabra. Dice, con que podáis apagar todos
los dardos de fuego del maligno y tomate el yermo de la salvación
y la espada del espíritu, que es la palabra de Dios, orando
en todo tiempo, con toda oración y súplica en el espíritu, velando
en ello con toda perseverancia y súplica por todos los santos
la palabra de dios y recuerde que la palabra de dios la palabra
revelada y escrita pero cristo la palabra viviente y no hay
manera de fortalecernos en la fe no hay manera de ir avanzando
en el crecimiento en la gracia llegando a ser jóvenes fuertes
y que permanecen en la palabra sino es deleitarnos en la palabra
y escuchando en todo tiempo posible la palabra y clamando al señor
que nos conceda ver a la palabra viva al señor jesucristo y en
cada circunstancia de la vida en medio de esta batalla diaria
poder ver al señor jesucristo y recordar La verdad de la palabra
de Dios, que el Señor nos ayude en esa fortaleza juvenil, en
el poder de su fuerza, no siendo competentes en nosotros, también
a ver quién es el enemigo. Porque a veces peleamos unos
con los otros, mientras el verdadero enemigo se muere de carcajadas.
porque estamos totalmente distraídos peleando entre nosotros en lugar
de pelear con el enemigo. El enemigo no es de carne y sangre. El enemigo no es mi esposa. El
enemigo no son mis hijos. No es un mal patrón. El enemigo
ahí está descrito en la escritura. Y qué importante que es responder
con la espada del Espíritu, que es la palabra. El Señor Jesús
dejó el ejemplo. Cada vez que fue tentado, respondió,
escrito está. Tres veces fue tentado y Jesús
respondió, escrito está. No sólo de pan vivirá el hombre.
y todas las veces y hubo una ocasión que el diablo también
citó mal la escritura y el señor lo corrigió porque también él
sabe la escritura y la palabra jóvenes les escribo porque la
palabra de dios mora y clamemos al señor que nos haga anhelar
esa palabra es nuestro pan no sólo de pan vivirá el hombre
sino de toda palabra que sale de la boca del señor Colosenses 3.16 dice la palabra
de Cristo. Moren abundancia en vosotros,
enseñándoos y exhortándoos unos a otros en toda sabiduría, cantando
con gracia en sus corazones al Señor con salmos e himnos y cánticos
espirituales. Colosenses 3.16 y al final vuelve a repetir algo
y es habéis vencido al maligno habéis vencido al maligno y si
bien aquí en este punto él no hace mención de haber conocido
a Dios del conocimiento de Dios está implícito el hecho de que
en la palabra Dios se ha revelado en Cristo que es la palabra viviente
Dios se ha revelado en la palabra escrita Dice en hebreos que Dios,
habiendo hablado antes por los profetas, en esos posteriores
días nos ha hablado por el Hijo. Entonces el conocimiento de Dios
está implícito y no podemos vencer al maligno sin conocer a Dios. Tenemos que conocer a Dios y
conocer a Dios es mirarle en cada circunstancia porque esas
son las circunstancias de lucha. Cuando hay escasez económica
uno puede responder pecaminosamente. Uno puede salir e irse y robar. Y bueno, el problema no es...
el problema es que robé porque fallé en ver quién es Dios en
medio de mi necesidad. Una persona puede incluso llegar
a pecados sexuales por causa de una escasez económica, pero
todo parte de incredulidad en el corazón. Y la pregunta ahí
es, ¿quién es Cristo en esta circunstancia? ¿Quién es Cristo
cuando yo estoy cansado? Cuando estoy cansado pienso que
el ¿Quién es Cristo cuando yo estoy cansado? Cuando yo estoy
muy cansado a veces pienso que el descanso es una hamaquita,
un aire acondicionado, una limonada y nada de interrupciones. Pero
la verdad es que cuando estoy cansado, Cristo es el reposo,
el verdadero reposo. Él dijo, venid a mí, los que
seáis trabajados y cargados, y yo los haré descansar. El reposo no está en imponer
mi voluntad sobre los demás para que yo tenga un tiempo de paz.
El reposo está en ver quién es el Señor Jesucristo y venir a
descansar en Él. en todas las situaciones de la
vida clamar que podamos ver quién es cristo es la manera de vencer
al maligno y sus mentiras a nuestra carne y sus deseos después le
dice a los padres padres les escribo porque y dice en el versículo
13 os escribo a vosotros padres porque conocéis al que es desde
el principio y en el versículo 14 Les dice, os he escrito a
vosotros, padres, porque habéis conocido al que es desde el principio. Y pareciera que está repitiendo
exactamente lo mismo. Pero hay un asunto de vital importancia
y es, hermanos, nuestro gran problema es un corazón pecaminoso. Nuestra gran necesidad es conocer
a Dios. Nosotros fuimos creados a imagen
de Dios, con la responsabilidad de reflejar el carácter de Dios,
pero por causa del pecado no lo hemos hecho. y no lo podemos
hacer por causa del pecado por cuanto todos pecaron están destituidos
de la gloria de Dios y dice el apóstol Juan dice y esta es
la vida eterna que te conozcan a ti el único Dios verdadero
y a Jesucristo a quien has enviado conocer a Dios es de la vital
importancia y él les dice primero que les escribe porque conocen
Y después les dice porque han conocido. Y empezamos, nacemos
de nuevo cuando el Señor se nos revela. Y le hemos conocido.
Y le hemos conocido a lo largo de la juventud en Cristo. y la
idea es de un continuo crecimiento en conocer y conocer al Señor,
clamar para que el Señor se nos siga revelando en Cristo, clamar
al Señor para que sigamos disfrutando de conocer las delicias de su
carácter, de poder hallar en él siempre nuestro refugio, de
poder, uno de nuestros problemas hoy día que hay tantas adicciones
y hay tantas adicciones porque Hay algo que escasea este día
y es el conocimiento de Dios. El salmista necesitaba un refugio,
pero él sabía cuál es la roca. Él sabía dónde es el refugio.
Hermanos, nuestra necesidad es conocer a Dios para cada situación
de la vida. Él es nuestra roca, nuestro refugio. Él es nuestro juez. Él es nuestro
protector, nuestro proveedor. Él es el soberano de los reyes
de la tierra. Él está sentado en su trono.
Él es justo, santo, recto, misericordioso, compasivo. Poder pensar en la
suficiencia de Dios, en el hecho de que Hay algo que a veces solemos
pensar muy poco y es pensar de que el Señor vive desde la eternidad. Y nuestras cabezas no hacen como
un cortocircuito con esto de la eternidad porque estamos tan
acostumbrados al tiempo. Pero poder pensar que Dios existe
y es suficiente en sí mismo y no necesita nada fuera de sí mismo.
Y que hubo un tiempo cuando no existía más que Dios y sólo Dios
y Él estaba completo y no le hacía falta nada y no creó las
cosas porque le hiciera falta algo. pero él está completo en
sí mismo. Y él es la fuente del gozo, él
es una explosión de gozo. Él no estaba solo, ni se sentía
solo, ni jamás se sentirá solo. Él hizo todo lo que hizo para
manifestar su gloria y él está mostrando su gloria. Y Él no
necesita nada de nosotros en tanto que nosotros necesitamos
todo absolutamente de Él y le debemos toda adoración. Él es
justo, santo, recto. Él es tal que dice la Biblia
que sus ojos no pueden mirar el pecado, que Él está airado
todos los días contra los que hacen iniquidad. Y hermanos,
orar que el Señor nos conceda conocer y conocer a Dios. No conocer conceptos, sino conocer
a esa persona. conocerlo y que su vida fluya
a través de nosotros. Hemos sido salvados para ser
participantes de la naturaleza divina y se nos ha provisto todo
lo que se requiere para ello. Clamemos al Señor que siga Yo creo que las expresiones que
usa Juan nos hacen dejar claro el error de mucha gente. Hay
gente que se regocija y su gozo está en algo que hicieron en
el pasado. Un día yo tomé mi decisión o un día yo no. Has
conocido y conocéis y que sigamos conociendo. Y el anhelo del corazón
del creyente es ese. conocer a Cristo. Recuerde que
Pablo dice, todo lo tengo por basura con tal de conocer a Cristo
Jesús mi Señor. La excelencia del conocimiento
de Cristo. Y cuando conocemos a Cristo,
pues conocemos al Padre. Porque dice Jesús, yo y el Padre
uno somos. Dice Tomás, muéstranos al Padre
y nos basta. Y dice Jesús, hace tanto tiempo que estoy contigo
y no me has visto. Yo y el Padre uno somos. y poder crecer en
la gracia y el conocimiento de nuestro gran Dios y Salvador
Jesucristo y poder vivir con ese anhelo de que estamos esperando
que Él venga porque cuando Él venga le vamos a ver tal como
Él es y entonces vamos a ser semejantes a Él sin relación
ya ninguna no sólo regocijándonos de que nuestros pecados han sido
perdonados por su nombre sino regocijándonos ya en la victoria
total ya en que el diablo ha sido totalmente derrotado, no
sólo regocijándonos el perdón, sino regocijándonos de que dice
vamos a ser como él es, o sea, ya sin pecado. no sólo con pecados
perdonados, sino sin la posibilidad de volver a pecar y ofender al
Señor. Y hermanos, conocer a Cristo y que eso haga que nuestro corazón
siga anhelando estar cuando se predica la palabra, leer la palabra,
escuchar todas las veces que no sea posible la palabra, y
orar que el Señor se revele mientras escuchamos. Que el Señor haga
tal obra que nos conceda escuchar a algo más que simplemente a
una persona que nos haga ver la belleza del señor jesucristo
vamos a orar

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Joshua

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