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Paul Mahan

Como puedo saber si Dios me ama

Paul Mahan February, 22 2015 Video & Audio
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Buenas noches. Hace cincuenta años, el Señor envió a Walter y a Betty
a Yucatán. Y un poco después, envió a David
y a Pat Pleasure. El Señor utilizó la predicación
del hermano Walter, la predicación del Evangelio, y la predicación
del hermano David para la salvación de las almas de los hombres,
para el establecimiento de varias
iglesias en Yucatán. Hace 20 años. Hace 20 años el
Señor envió a Cody y a Winna-Groover. Y ahora el señor ha bendecido
la tierra de los mayas dos o tres veces con el evangelio. Esta iglesia es tan bendecida
de tener el evangelio, de tener un verdadero predicador del evangelio,
dos predicadores del evangelio. Ha de ser que Dios ama a algunas
personas acá. Disfruté de los himnos que ustedes
tocaron. Como un río glorioso y grande
es tu fidelidad. Esos son himnos escriturales. Esto era más hermoso para mí
que la Filarmónica de Londres. Vamos a abrir nuestras Biblias
a 1 Juan capítulo 4. Vamos a leer el versículo 16. 1 Juan 4, 16. Y nosotros hemos
conocido y creído el amor de Dios el amor que Dios tiene para con
nosotros. Dios es amor y el que permanece
en amor permanece en Dios y Dios en él. Ahora, el título del mensaje
en esta noche es una pregunta. ¿Me ama Dios a mí? ¿Te ama Dios
a ti? Ahora, esa es una pregunta extraña
para la religión de hoy día. Porque la mayoría de los predicadores
le dicen eso a todos, Dios te ama. Y la mayoría de las personas
creen eso. Y la mayoría de las personas
suponen que es así. Dios no ama a todos. Cuando primero una persona oye
eso, eso es alarmante. Tenemos una hermana aquí de Rocky
Mount, que estaba en la religión metodista, religión falsa. Y cuando ella primero escuchó
esto, Eso la enojó a ella. Y ella dijo,
yo voy a comprobarle en el error a él. Así es que regresó a su
casa y buscó en la Biblia. Y no podía comprobar que yo estaba
en error. Dios ama a algunas personas,
pero no a todas las personas. Dios ama a muchas personas, pero
no a todas las personas. Hay varias escrituras que nos
dicen, escrituras tales como estas, que Dios abomina a todo
obrador de iniquidad. Dios está irado con los impíos
todos los días. Seis tipos de personas que Dios
aborrece. Esto es Proverbios 6. Malaquías
3 y Romanos 9 nos dice que Jacob amé y a Esaú aborrecí. Cualquier predicador que separe
y le diga a todos que Dios te ama, ese es un profeta falso. Ningún profeta de Dios jamás
dijo esto. Ningún apóstol dijo esto a todas
las personas. El Señor Jesucristo nunca dijo
esto a todas las personas. No les decimos a las personas
que odian a Dios que Dios los ama a ellos. No les decimos a las personas
que no están interesados en el Hijo de Dios que Dios los ama
a ellos. Juan 3, 36 dice esto. El que no creyere, la ira de
Dios está sobre él. Ahora, todo esto tiene que ser
dicho, porque son tan pocos que lo están diciendo. Martín Lutero,
usted conoce a Martín Lutero. Él dijo, si yo no estoy confesando
con la voz más recia, Aquella verdad que el mundo aborrece,
entonces no estoy confesando a Dios, no estoy confesando a
Cristo. Ven, el amor de Dios no es una
cosa común, es una cosa maravillosa. La amor de Dios es la cosa más
grandiosa. La cosa más gloriosa. El honor
más alto. Y el don más grande que un humano
puede tener. Y solamente es maravilloso. Y solo es glorioso. Y solo es
apreciado por aquellos. Aquellos que saben que no lo
merecen. El amor de Dios solamente es
precioso para aquellos que se sienten que ellos no son amables.
El amor de Dios es maravilloso. Para aquellos que dicen, ¿cómo
es posible que Dios me ame a mí? Tenemos un himno en nuestro himnario
en inglés que dice, ¿cómo puede ser que tú, mi Dios, hayas muerto
por mí? El amor de Dios es como el amor
de un padre a su hijo. Y no un hijo bueno, no un hijo
obediente. Dios solamente tuvo un hijo obediente,
en quien él dijo, estoy complacido y amo a él. Pero el resto de los hijos de
Dios Éramos rebeldes en contra de Dios, hijos pródigos. El amor de Dios es como el amor
de un esposo a una esposa, pero no una esposa bella, no una esposa
fiel. sino una esposa que no es hermosa,
una esposa que no es fiel, como la historia de Ruth. Usted sabe
la historia de Ruth. Cuando a ella le dijeron que
el gran Boaz te ama y te está llamando para ser su esposa,
ella dijo, ¿yo? ¿Por qué yo? Gomer. Ella era una prostituta, una
mujer infiel. Y Hosea la amó a ella. Y él dijo, yo te amo no importa
qué. Eso es amor especial. Aquí hay algunas cosas acerca
del amor de Dios. Esto es verdadero amor. Y luego voy a hacer esta pregunta.
¿Te ama Dios a ti? Número uno, el amor de Dios es
soberano. Dios elige a quien va a amar. No hay ninguno digno del amor. No hay nada hermoso o amable
en el hombre. El Salmo dice, Dios miró a los
hijos de los hombres para ver si había algún entendido, alguien
que buscara a Dios. Y dijo, todos están corrompidos,
sucios, pero Dios, pero Dios escogió algunos de ellos. No
eran amables en sí, pero Dios escogió amarlos. Vean lo que dice versículo 10
de 1 Juan 4. Versículo 10. En esto consiste
el amor. No en que nosotros hayamos amado
a Dios, sino que Él nos amó a nosotros y envió a su Hijo en propiciación
por nuestros pecados. No que nosotros le amamos a él,
sino que él nos amó a nosotros. ¿Quiénes son los nosotros? Bueno,
vean, ya regresan al capítulo 2. Necesitamos saber esto al leer
la palabra de Dios. Todo a través de este libro de
1 Juan. Está escribiendo a creyentes. Está hablando a los hermanos.
y les llama amados. Dice ese somos nosotros hermanos. Capítulo 2 versículo 19 dice
salieron de nosotros pero no eran de nosotros porque si hubiesen
sido de nosotros habrían permanecido con nosotros pero salieron para
que se manifestase que no todos son de nosotros. está hablando de ellos y nosotros
ahora y dice aquí Dios nos ama a nosotros los hermanos creyentes Aquí hay una clave para mi pregunta. Aquí hay una clave. Me ama Dios a mí. Todos aquellos a quienes Dios
ama, ellos saben que si Él nos ama
a nosotros, Él escogió amarnos. Porque no hay nada en mí que
le llame a amarnos. ¿Te sientes así acerca de Él? Y el amor de Dios es amor perfecto. Capítulo 4, versículo 18 nos
dice que su amor es amor perfecto. En el amor no hay temor, sino
que el perfecto amor echa fuera el temor. El amor de Dios es
verdadero amor. Si Dios te ama, eres amado. No un poco, sino completamente. Enteramente, llenamente, con
toda su mente, fuerza y alma. Es perdón perfecto. Él perdona
completamente. Y para perdonar, tienes que olvidar. Él dice sus pecados, yo no me
acordaré más de ellos. Eso es perfecto, amor. Yo era un hijo rebelde. Yo le
di mucha lata a mis padres. ¿Saben qué? Ellos no se acuerdan
de eso. Yo les digo ahora, estoy tan
arrepentido por aquello que yo hice. Y les cuento de cosas que
yo hice. Y ellos dicen, yo no me acuerdo
de eso. Eso es amor perfecto. Paciencia perfecta. La perfecta
amor de Dios es perfecta paciencia. Un perfecto entendimiento. Él
conoce nuestro marco. Él no espera demasiado de nosotros. El perfecto amor. El amor de Dios es eterno. Incambiable. Él dijo a su pueblo Israel. Él le dijo a Jeremías. Yo te
he amado a ti con amor eterno. Él le dijo a sus discípulos. Habiéndolos amado, los amó hasta
el fin. El amor nunca falla. El verdadero
amor. El amor de Dios es perfecto. Y si Él ama a Su pueblo, los
va a amar hasta el fin. Nunca va a dejar de amarlos.
Aquellos a quienes Dios ama, siempre los ha amado y siempre
los amará. Para siempre. Y eso nunca va
a cambiar. El amor de Dios es eficaz. El amor de Dios es amor salvifico. Es amor todopoderoso. Aquellos
a quienes Él ama, Él los salva. Usted ama a sus hijos, ¿no es
así? ¿Usted los salvaría a ellos si
pudiera? Si tuvieras el poder para salvarlos,
¿los salvarías? Ahora, Dios tiene el poder y
es exactamente lo que Dios hace. Él salva a sus hijos. Cristo dijo, ninguna de mis ovejas
es perdida. Él dijo, de aquellos que tú me
dices, ninguno es perdido. Los he guardado todos. El amor
de Dios es eficaz. Es amor salvífico. ¿Se acuerdan que les hablé que
el amor de Dios nos atrae? Nos atrae con cuerdas de amor. Es como tener un corral lleno
de caballos salvajes y no sirven para nada. Debieran ser destruidos. Pero viene un hombre y pone su
mirada sobre uno. Y él dice, yo voy a tenerlo a
ese. Así es que lo acorrala, lo apresa y lo somete y le pone
su marca, pone su nombre sobre él y dice, tú eres mío. Luego
rompe ese caballo y le enseña ese caballo y conduce y guía
ese caballo y luego le da alimento a ese caballo. y ese caballo
lo sirve de ahí en adelante Dios dice yo te he amado con amor
eterno por tanto con amor te he atraído Todos aquellos que
Dios ama, Él los trae. Bienaventurado el varón a quien
tú escogieres y atrajeres a Él. No vendríamos si Él no nos atrae. No clamaríamos a Él si Él nos
llama. No lo amaríamos a Él. si él no
nos hubiera amado primeramente. Así es que el amor de Dios es
eficaz. El amor de Dios está en Cristo Jesús. El amor de Dios
está en Cristo Jesús. Eso que nos dice Romanos 8, 39.
El amor de Dios que está en Cristo Jesús. La manera que tú sabes que Dios
amó a Israel es que Él los puso a ellos debajo de la sangre.
Él les dijo a todos que ellos pusieron la sangre sobre la puerta.
Él no les dijo eso a los egipcios. Pero Dios amó a su pueblo. Él
iba a salvar a su pueblo. Y hay una manera de salvarlos. la sangre de la propiciación. Así es que él puso a todo su
pueblo, cada judío estaba bajo la sangre. Y cada judío salió
de Egipto. Ese es el amor de Dios. ¿Recuerdan
a Noé? Todos aquellos que Dios amó,
¿dónde estaban? ¿Dónde estaba el amor de Dios? Estaba en el arco. ¿Has visto esos letreros en los
coches? Esos letreros en el coche que
dice, sonríe, Dios te ama. En América tienen estos letreros
en los coches que dice, sonríe, Dios te ama. ¿Qué tal si Dios les hubiera
puesto eso afuera del arca mientras que la gente estaba pereciendo?
Dios no amaba a esa gente, pero Él podría haber puesto eso adentro
del arca. Todos adentro del arca Sonríe. Dios te ama. Es por eso que estás
en el arco. Si tú estás en Cristo, Dios te
ama. Estoy delatando mi respuesta.
Ahora, aquí está mi pregunta. ¿Cómo puedo saber yo que Dios
me ama a mí? ¿Soy yo uno de sus escogidos?
¿Estoy yo en Cristo? Ahora, quiero contestar esa pregunta. En la palabra de Dios. Ahora vean lo que dice el versículo
19 de 1 Juan 4. Nosotros le amamos a él porque
él nos amó primero. Si tú amas a Dios, Dios te ama
a ti. Ahora yo estoy diciendo que si
tú amas el Dios de la Biblia, todos aman a este Dios débil. Este Dios que ellos dicen que
Él está haciendo todo lo que Él puede. Este Jesús débil con
el cual ellos pueden hacer lo que quieren. Ahora, nosotros
estamos hablando del Dios de la Biblia. El Dios que hace lo
que Él quiere con quien quiere. Y nadie puede detener su mal. El Dios soberano. El Dios santo. El Dios justo. La mayoría no
ama a ese Dios. La mayoría de las personas se
enojan cuando oyen de ese Dios. ¿Pero qué tal tú? ¿Amas oír de
ese Dios? Si tú amas al Dios de la Biblia,
el Dios vivo y verdadero, el que gobierna y reina, Dios te
ama a ti. Si tú temes su nombre, Dios te
ama. La mayoría de las personas blasfeman
su santo nombre. Temer su nombre significa respetar
su nombre. Reverenciar su nombre. Adorar
su nombre. Su nombre es quien él es. Es su gloria. Y tienes cuidado
con ese nombre. Adoras ese nombre. Lo usas con
respeto, con honor, con gloria. ¿Temes su nombre? Dios te ama. ¿Amas su palabra? ¿Amas la verdad de Dios? La mayoría de las personas no
aman. El que es de Dios oye la palabra de Dios. Aman la palabra
de Dios. a cualquiera que Dios ame. Ellos
aman su palabra. Ellos aman su verdad. Aún la verdad que nos llama a
nosotros gusanos. ¿Se acuerdan de aquella mujer
a que el Señor la ignoró a ella? Esa mujer cananea. Ella vino
al Señor buscando ayuda y el Señor no la contestó. Y ella
dijo, necesito ayuda. Y él dijo, yo no doy el pan de
los hijos a perros. ¿Saben qué dijo ella? Verdad, Señor. Verdad. Eso no la ofendió a ella, sino
que ella suplicó misericordia. Ven, todos aquellos a quienes
Dios ama, Ama su verdad de él. La verdad acerca de Dios. Y la verdad acerca de nosotros
mismos. Y la verdad tal como está en
Cristo Jesús. Todos aquellos a quienes Dios
ama, aman adorar a Dios. Amas adorar a Dios? Cantar estos himnos acerca de
nuestro Dios? Amas oír que Dios se ha exaltado? Que un hombre se pare y predique
tu Dios soberano? No todos aman esto. Pero cualquiera que Dios ama,
ellos aman a Dios. Ellos adoran a Dios. Tienen que adorar a Dios. Si
Dios te ama a ti. Número dos. Tú amas el Hijo de
Dios. Es lo que Cristo dijo. Él dijo a sus discípulos. El Padre te ama a ti porque tú
me amas a mí. Cuando Él oró al Padre en Juan
17. Escuchen esto. Él dijo al Padre, el amor que tú tienes hacia mí, yo quiero que esté en ellos. En otras palabras, pon en ellos
el amor que tú tienes hacia mí. Haz que ellos me amen a mí, así
como tú me amas. ¿Entiendes? Las escrituras dicen que el amor de Dios es derramado
en nuestro corazón. ¿Qué es el amor de Dios? Él ama
a su Hijo. Él ama a su Hijo más que todo. Y si Dios te ama a ti, tú amas
a su Hijo. Amas su persona. piensas que él es del todo hermoso. El pueblo de Israel, ellos amaban
al Rey David. Dicen que todo lo que él hizo
ellos amaban. Todo lo que él decía ellos amaban. Ellos dijeron tú vales más de
diez mil. Y todos los hijos de Dios aman
El Hijo de Dios. Aman su justicia. Aman su sangre
vertida. Aman su cruz. Aman sus palabras. Hablan su reino soberano. Algunos dicen, nosotros no vamos
a tener que este hombre reine sobre nosotros. Pero todos aquellos
a quienes Dios ama, ellos dicen, nosotros sí vamos a tener a este
que reine. Y decimos, ven Señor Jesucristo
y reina sobre nosotros. Gobierna sobre mí. Tú eres mi
señor y yo soy tu perro. Gobierna sobre mí. Si Dios te
ama a ti, te aborreces a ti mismo. Si Dios te ama a ti, te odias
a ti mismo. No puedes amar a Dios y amarte
a ti mismo. No puedes. En Ezequiel, capítulo 36, es
lo que el Señor dijo, no tiene que buscarlo. El Señor dijo,
yo te voy a sacar de entre los... para ofrecerlo. Te voy a sacar de las naciones
y te voy a lavar, te voy a limpiar y eso es lo que Dios hace en
Cristo. Y luego dice te voy a dar un corazón nuevo y vas a aborrecerte
a ti mismo, vas a odiarte a ti mismo. Si Dios te ama a ti, Si tú reconoces algo del amor
maravilloso de Dios hacia ti, si tú crees que Él te escogió
a ti y envió a Su Hijo para morir por ti, odias el pecado que hizo
que Él tuviera que venir. Y odias el pecado que tú cometes
contra Él ahora. Te odias a ti mismo. Fue Job quien dijo, él dijo,
de oídas te he oído, ahora mis ojos te ven. Ahora que él ha visto a Dios,
él dice, yo me aborrezco a mí mismo. Si Dios te ama a ti, te
aborreces a ti mismo. El hombre natural se ama a sí
mismo. Pensamos que somos dignos de
ser amados. Pensamos que somos gente buena. Somos, confiamos en nuestra propia
justicia. y Dios aborrece la autojusticia. No puedes amar a Dios y amarte
a ti mismo. Pero si Dios te ama a ti, el
mundo te va a odiar. Vean lo que dice capítulo 3 de
1 Juan, versículos 12 y 13. no como Caín que era del maligno
y mató a su hermano. ¿Y por qué causa le mató? Porque
sus obras eran malas y las de su hermano justas. Hermanos míos,
no extrañéis si el mundo os aborrece. Abel amó a Dios porque Dios amó
a Abel. Abel creyó a Dios porque Dios
amó a Abel. Abel trajo la sangre porque Dios
amó a Abel. Caín no amaba a Dios. El no trajo
sangre. Caín no amaba la verdad. Él oyó
la verdad de Adán, pero él no amaba esa verdad. Él no vino a Dios de la manera
que Dios le dijo que venga. Y Abel le dijo, hermano Caín,
el Señor nos ha dicho que sin el derramamiento de sangre no
hay remisión de pecados. Él le dijo, Caín, nuestras obras
no nos pueden salvar. No es por obras de justicia que
nosotros hagamos, sino es según su misericordia que él nos salva. Es según la sangre de Cristo.
Caín, tú lo sabes, tú lo has oído. Caín no le gustó oír eso. Y se levantó contra su hermano
porque odiaba a Dios y se amaba a sí mismo. Odiaba la verdad. Y mató a Abel. Así es que las escrituras dicen,
no te maravillas si el mundo te aborrece. El Señor Jesucristo dijo, me
aborreció a mí. También te van a aborrecer a
ti. ¿Por qué? Por la verdad. Porque el amor
de Dios no está en ellos. Así es que si Dios te ama a ti,
Tú amas la gloria de Dios. Amas la salvación de Dios. No
vas a compartir su gloria con otro. Y si les dices la verdad
a los hombres, ellos te van a aborrecer por eso. Si Dios te ama, tú amas
a los hermanos, si Dios te ama a ti amas a los hermanos, vean
lo que dice capítulo 3 versículo 14 nosotros sabemos que hemos
pasado de muerte a vida en que amamos a los hermanos el que
no ama a su hermano permanece en muerte Ahora, todos aman su
propia familia. Todos aman su propia carne y
sangre. pero para verdaderamente amar
al pueblo de Dios, como amarlos como tu propia familia. Eso no es natural. Eso es dado
de Dios. El solo preferir la compañía,
de preferir estar con el pueblo de Dios, que con tu propia familia,
con tu propia carne y sangre. Eso no es natural. Eso es el
amor de Dios. En el cielo no hay relaciones.
En el cielo no hay esposo y esposo. No hay padres y no hay hijos.
Es verdad. Pablo dijo no hay casamientos.
Pero toda la familia de Dios, el pueblo de Dios. Y ese amor comienza ahora. Comienzas
a amar al pueblo de Dios como tu hermano. Como tu hermano de
carne y sangre. Ese es el amor de Dios. Si Dios te ama a ti, Él te llama. Él te llama por el evangelio,
y te trae, y te concede el arrepentimiento, y te da la fe, la fe en Cristo,
y te sigue llamando. Y si te huyes y te escapas, y
te vuelve a traer, Él te sigue llamando, nunca va a dejar de
llamarte. Yo tenía un perro, llamaba Abner. Yo amaba ese perro, perro viejo.
Y yo escogí ese perro. Yo tuve ese perro muchos años.
Saben que aun cuando ese perro ya tenía muchos años, el se metió
en problemas. Saben, es un perro. Y se comportaba
como un perro. Yo sabía que era un perro. Sabía
yo que siempre iba a ser un perro. Pero él era mi perro. Yo amaba
a ese perro. Y yo lo llamaba. Y cuando él
se huía, yo lo llamaba. ¿Saben cómo sabía saber que era
mi perro? Él vino cuando yo lo llamé. Una
vez, mi esposa entró y ella dijo, hay un grupo de perros salvajes
afuera. Ella estaba preocupada por su
perrito. Charlie es un perrito pequeño.
Estaba preocupada por su perrito. Dice, hay allá unos perros salvajes. Entonces yo salí allá y estaban
al otro lado de la esquina, de la calle. Y yo dije, voy a hacer
algo acerca de esos perros. Y saben, mire, ya estaba Abner. Ahí estaba ya en medio de esos
perros. Estaba corriendo con esos perros
salvajes. Él sabe mejor que eso. Yo le enseñé mejor que eso. Pero él se estaba comportando
como un perro. ¿Y saben qué es lo que hice?
Ni siquiera llamé su nombre. Dije, ven. Ven. Un perro vino. Ningún otro perro
vino. Un perro. Yo perro. Y cuando Dios llama
a su pueblo, ellos vienen. Y sigue llamándolos. Y son pecadores. Y van a pecar. Y van a pecar. y van a pecar, y van a caer,
pero él lo sigue llamando. ¿Y saben qué? Ellos claman a
él, ellos siguen clamando, ellos siguen clamando. El perro Abner
me llamaba a mí, él me amaba a mí, y yo lo amaba a él, y yo
lo guardé hasta el día que murió. De hecho, Yo decidí el día que él iba a
morir. Yo lo decidí. Él se estaba envejeciendo. Tenía tumores por todo el cuerpo.
Y yo dije, términalo. Dios dice, yo mato. Él decide cuando su pueblo, cuando
él ya termina acá. Pero era misericordia. Y será misericordia. Si Dios te ama a ti, Él te llama
a ti. Y tú vas a clamarle a Él. Si Dios te ama a ti, Él te corrige. Aquel que el Padre ama, lo corrige. La palabra de Dios te convence
a ti. La palabra de Dios te convence
a ti de tu pecado. La palabra de Dios no convence
al mundo, pero todos los hijos de Dios sí los convence, los
reprende, los corrige. Pero con eso viene también consuelo. Si Dios te ama, te corrige. Si
Dios te ama, eres uno de sus ovejas. Él envió a Cristo a morir
por ti. Y cada uno que el pastor ama,
Él los pone en un rebaño. Los pone con otras ovejas. Los pone en una iglesia. Las ovejas de Cristo están con
otras ovejas. Y los pone debajo de un pastor
que está debajo de él. Es lo que significa eso, pastor.
Te pone en su iglesia. Y te deleitas estar aquí con
sus otras ovejas. Esa es la naturaleza de una oveja. Ellos aman estar con otras ovejas.
Ellos aman la voz del pastor. Aman oír el evangelio. Aman oír
que Cristo se ha predicado. Y luego, si Dios también te ama,
él envía pruebas, él envía aflicciones, él envía persecución, él te está
remanando, quitando este mundo, todos aquellos a quienes Dios
ama, él envía pruebas, él nos quita este mundo, así como los
hijos de Israel, pasaron por ese desierto, por 40 años, pasaron
por muchas dificultades, pero los está sacando del mundo, fuera
de Egipto, y los está trayendo a la tierra prometida porque
los amó. ¿Te ama Dios a ti? ¿Amas tú a
Dios? ¿Amas al hijo de Dios? ¿Amas
su verdad? ¿Amas su salvación? ¿La salvación
a su manera? ¿Amas a su pueblo? ¿Clamas a
él? ¿El evangelio te sigue llamando?
Entonces Dios te ama. Puedes estar seguro de la palabra
de Dios, que Dios te ama.
Paul Mahan
About Paul Mahan
Paul Mahan has been pastor of Central Baptist Church in Rocky Mount, Virginia since 1989; preaching the Gospel of God's Sovereign Grace.

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Joshua

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