Bootstrap
JC

Siendo fructíferos

2 Peter 1:6-8
Joel Coyoc November, 26 2023 Video & Audio
0 Comments
JC
Joel Coyoc November, 26 2023
Estudio de 2 Pedro

La predicación de Joel Coyoc, basada en 2 Pedro 1:6-8, aborda el importante tema de la fructificación en la vida del creyente, subrayando la necesidad de añadir virtudes a la fe. Coyoc señala que el crecimiento cristiano no es opcional, sino una respuesta obligada a la fe que los creyentes han recibido. Utilizando las Escrituras, menciona el Salmo 1 y las enseñanzas de Jesús sobre los frutos para enfatizar que los verdaderos creyentes, que han sido renacidos por la gracia de Dios, producirán un fruto que trasciende la mera conducta ética. La admonición de Pedro se centra en añadir a la fe la virtud, el conocimiento, el dominio propio, la paciencia, la piedad, el afecto fraternal y el amor, todos aspectos del mismo fruto del Espíritu, cuya manifestación refleja el verdadero conocimiento de Dios. En conclusión, Coyoc recalca que la vida del creyente debe ser una continua búsqueda de la gloria de Dios, evidenciada a través del fruto abundante en la vida diaria.

Key Quotes

“El fruto auténtico permanece porque es sostenido por una obra sobrenatural.”

“La vida del creyente no es simplemente ética, sino una respuesta al amor de Dios quien les salvó.”

“Donde hay verdadera fe, hay un deseo genuino de crecer en virtudes que reflejan el carácter de Cristo.”

“No estamos llamados a decirle a la gente que produzca un fruto que no es auténtico; es el evangelio el que transforma y produce ese fruto en nosotros.”

Sermon Transcript

Auto-generated transcript • May contain errors

100%
vamos a abrir nuestra biblia
segunda de Pedro segunda carta del apóstol Pedro en su capítulo
do uno dice la palabra de Dios Simón
Pedro siervo y apóstol de Jesucristo A los que habéis alcanzado por
la justicia de nuestro Dios y Salvador Jesucristo, una fe igualmente
preciosa que la nuestra. Gracia y paz os sean multiplicadas
en el conocimiento de Dios y de nuestro Señor Jesús. como todas
las cosas que pertenecen a la vida y a la piedad, nos han sido
dadas por su divino poder mediante el conocimiento de Aquel que
nos llamó por su gloria y excelencia, por medio de las cuales nos ha
dado preciosas y grandísimas promesas para que por ellas llegaseis
a ser participantes de la naturaleza divina. habiendo huido de la
corrupción que hay en el mundo a causa de la concupiscencia. Vosotros también, poniendo toda
diligencia por esto mismo, añadid a vuestra fe virtud, a la virtud
conocimiento, al conocimiento dominio propio, al dominio propio
paciencia, a la paciencia piedad, a la piedad afecto fraternal
y al afecto fraternal amor. Porque si estas cosas están en
vosotros y abundan, no os dejarán estar ociosos ni sin fruto en
cuanto al conocimiento de nuestro Señor Jesucristo. Pero el que
no tiene estas cosas tiene la vista muy corta, es ciego, habiendo
olvidado la purificación de sus antiguos pecados. Por lo cual,
hermanos, tanto más procurad hacer firme vuestra vocación
y elección, porque haciendo estas cosas no caeréis jamás. Porque de esta manera os será
otorgada amplia y generosa entrada en el reino eterno de nuestro
Señor y Salvador Jesucristo. Por esto yo no dejaré de recordaros
siempre estas cosas, aunque vosotros las sepáis y estéis confirmados
en la verdad presente. Pues tengo por justo en tanto
que estoy en este cuerpo el despertaros con amonestación, sabiendo que
en breve debo abandonar el cuerpo, como nuestro Señor Jesucristo
me ha declarado. también yo procuraré con diligencia
que después de mi partida vosotros podáis en todo momento tener
memoria de estas cosas, porque no os hemos dado a conocer el
poder y la venida de nuestro Señor Jesucristo siguiendo fábulas
artificiosas, sino como habiendo visto con nuestros propios ojos
su majestad, pues cuando él recibió de Dios de Dios Padre, honra
y gloria, le fue enviada desde la magnífica gloria una voz que
decía, este es mi hijo amado, en quien tengo complacencia. Y nosotros oímos esta voz enviada
del cielo cuando estábamos con él en el monte santo. Tenemos
también la palabra profética más segura, a la cual hacéis
bien en estar atentos como a una antorcha que alumbra en lugar
oscuro hasta que el día esclarezca y el lucero de la mañana salga
en vuestros corazones. Entendiendo primero esto, que
ninguna profecía de la Escritura es de interpretación privada,
porque nunca la profecía fue traída por voluntad humana, sino
que los santos hombres de Dios hablaron siendo inspirados por
el Espíritu Santo. Vamos a meditar los versículos
del seis hasta el versículo ocho, dice al dominio, al conocimiento,
dominio propio, al dominio propio, paciencia, a la paciencia, piedad,
a la piedad, afecto fraternal, al Porque si estas cosas están
en vosotros y abundan, no os dejarán estar ociosos ni sin
fruto en cuanto al conocimiento de nuestro Señor Jesucristo. La Biblia habla abundantemente
acerca del fruto, de ser fructíferos. Hay varias figuras a lo largo
de la escritura de ser fructíferos. El Salmo 1 habla del árbol que
está junto a corrientes de agua que da su fruto en su tiempo
y su hoja no cae y todo lo que hace prosperará, da su fruto
en su tiempo. En verdad, pues el Señor Jesús habló también
del fruto y dijo que el árbol se conoce por sus frutos. Él
dijo por sus frutos los conoceréis acaso se recogen uvas de los
espinos o higos de los abrojos así que por sus frutos los conoceréis
el buen árbol da buen fruto y el mal árbol da fruto malo. El Señor
Jesús habló y dijo, no me elegisteis vosotros a mí, sino que yo les
elegí a vosotros y les he puesto para que vayáis y llevéis mucho
fruto. abundantemente la escritura habla
acerca del fruto. El apóstol Pablo tiene una lista
donde habla del fruto. Es interesante que esta es la
lista del apóstol Pedro, versículo seis, que empezamos desde el
versículo cinco en la mañana cuando estamos estudiando acerca
de a la fe, hay que añadir virtud a la virtud conocimiento. Y una
de las cosas importantes que vamos a este es el fruto del
espíritu santo. Es interesante que en Gálatas
capítulo cinco dice el versículo veintidós más el fruto del espíritu
es más el fruto del espíritu y después viene una lista y la
versión del apóstol Pedro es lo que nosotros vamos a a leer
y lo que vamos a meditar y algo importante es el fruto aunque
hay una lista y hoy específicamente vamos a estudiar cinco cinco
aspectos de esa lista o cinco facetas al final de cuentas es
un solo fruto, no es los frutos, la Biblia ahí es clara cuando
dice el fruto del espíritu y eso nos debe llevar a recordar que
es una especie de círculo virtuoso donde el añadir a la fe que es
donde Dios produce hambre y sed de Dios, cuando hay una fe preciosa
como la de los apóstoles, entonces hay un celo por Dios, hay un
primer amor, hay algo que es sobrenatural, es vida propiamente,
es estar injertado en la vida verdadera, y hay un fruto que
es llamado el creyente a producir y ese fruto es el fruto del espíritu,
es el crecimiento en la gracia, es crecer en la gracia y el conocimiento
de nuestro gran Dios y Salvador Jesucristo. Pero antes de estudiar
esto que implica mandamientos, son mandamientos que se están
dando a creyentes. Es importante que nosotros podamos
recordar el fundamento. El fundamento es que has recibido
una fe igualmente preciosa que la nuestra por la justicia de
nuestro gran Dios y Salvador Jesucristo. El fundamento es
el evangelio, porque no estamos llamados a decirle a la gente
Y ni esperamos que gente que no es creyente produzca un fruto
que no es auténtico. Al final de cuentas, el fruto
auténtico permanece. Al final de cuentas, el fruto
auténtico permanece porque es sostenido por una obra sobrenatural. Puede haber imitaciones de algo
auténtico, pero tenemos que recordar palabras del Señor Jesús. viene
alguien que tenía una ética. En cierto modo, lo que vamos
a estudiar es ética, pero los creyentes no estudian ética por
amor a la ética, sino por amor a Dios quien les salvó. El amor
de Cristo constriñe al creyente. Dice, el amor de Cristo nos constriñe
pensando esto, que uno murió por todos, y por todos murió
para que los que viven ya no vivan para sí, sino para aquel
que murió y resucitó por ellos. No hay duda que Nicodemo tenía
una cierta ética. Sin embargo, el apóstol Pablo
tenía una ética, él era celoso de Dios, pero como él mismo dice
en Romanos, que estudiamos hoy en la mañana, no conforme a ciencia,
porque procuran establecer su propia justicia, en lugar de
confiar en la justicia de Cristo. Hermanos, cuando viene Nicodemo,
el Señor Jesús dice algo y dice, te es necesario no seguir tu
ética, te es necesario nacer de nuevo, porque personas que
tenían una ética, como la tenía Pablo, como la tenía Nicodemo.
Eran personas que externamente aparentaban estar cumpliendo
la ley de Dios. Incluso eran personas que eran
muy duras y recias en su juicio con otros y no tenían misericordia.
Recuerde que ellos llevaron a una mujer sorprendida en el acto
del adulterio y querían apedrearla, porque ellos creían cumplir la
ley, externamente se conformaban a la ley, pero una cosa No hay conciencia de algo importante
para aquel que no ha recibido una fe igualmente preciosa que
la nuestra. No hay conciencia para una persona
que no ha nacido de nuevo. Y es la conciencia de que la
vida es toda en la cara de Dios. Toda la vida ocurre en presencia
de Dios. Todas las cosas están desnudas
a los ojos de aquel que tenemos que dar cuenta. Escapa de la
percepción de una persona que no es espiritual, de una persona
que está haciendo su propio esfuerzo para producir aquello que tiene
que ser producido de una manera sobrenatural y escapa de ellos
que Dios no mira como mira el hombre, pues el hombre mira lo
que está delante de sus ojos, pero Dios mira el corazón. Y
el Señor fue claro y repetitivo en decirle a personas que tenían
una ética que aparentaba conformarse a la ley de Dios, y Él les repitió
varias veces y les dijo, hay de vosotros escribas y fariseos
hipócritas. Y por eso es necesario recordar
el evangelio, porque no estamos llamando a gente a la hipocresía.
Hacer gente religiosa externamente es necesario nacer de nuevo,
es necesario ser renacido por la palabra de verdad, es necesario
que haya un corazón que tiene esperanza, porque ha sido llamado
a una herencia incorruptible por la obra del Señor Jesucristo. Es que es necesario el ser rescatado
de la vana manera de vivir que recibimos de nuestros padres,
no con cosas corruptibles como oro o plata, sino con la sangre
preciosa de Cristo. Y sólo cuando eso ha sido realizado,
entonces uno es una nueva criatura en Cristo. Entonces uno tiene
una fe que es igualmente preciosa que la de los apóstoles. una
fe preciosa porque es don de Dios, solo entonces uno tiene
grandísimas y preciosas promesas, solo entonces uno tiene todas
las cosas que pertenecen a la vida y a la piedad que nos han
sido dadas por su divino poder. Aparte de eso, uno puede aparentar
que está viviendo como un cristiano, sin embargo, recuerde, la vida es en la cara
de Dios. Y vamos a mirar primeramente,
habiendo visto que la Biblia habla abundantemente del fruto
y de ser fructíferos, nuestro tema es siendo fructíferos, siendo
fructíferos. Y vamos a mirar que Pedro nos
va a presentar tres facetas de un mismo fruto. tres facetas,
la primera es la faceta que tiene que ver con nuestra disposición
interna, la segunda es que está solita en medio de las dos, es
una faceta que es con relación a Dios, y en tercer lugar la
faceta de relación con los demás. Y en cuarto lugar vamos a terminar
viendo cómo debe ser la característica justamente qué es el tema siendo
fructíferos siendo fructíferos siendo fructíferos y vamos a
ser fructíferos en el fruto del espíritu y la primer faceta es
de disposición interna y lo primero que tiene que ver con la disposición
interna dice el apóstol vimos que a esa fe hay que añadir virtud
Y recordar cómo es que nosotros añadimos, esforzándonos en los
medios de la gracia, esforzándonos en oración, como dice el apóstol
Pablo, tú pues hijo mío, esfuérzate en la gracia que es en Cristo
Jesús. Haciendo uso de los medios de la gracia, la palabra, la
palabra nos hace renacer, la palabra nos da crecimiento. Esforzándonos
en la vida de oración, en clamar al Señor para que Él produzca
ese fuego que Él produjo en sus hombres del pasado. Ellos no eran hombres distintos
que nosotros. Lo único que los hacía distintos
era la gracia de Dios, la rica misericordia de Dios. Santiago
dice cuando habla de Elías, él era un hombre con pasiones semejantes
a las nuestras. No era alguien precisamente de
otra clase de carne. Lo que Dios hizo por Elías, por
Jeremías, por el apóstol Pablo, nosotros clamemos al Señor es
la manera de poder añadir a nuestra fe ese fuego moral, esa pasión
por Dios y es esa que nos va a llevar a tener hambre por la
palabra y a crecer en el conocimiento relacional con Dios, no un crecimiento
intelectual, sino un crecimiento relacional, un crecimiento que
está transformando la vida. Y después viene el dominio propio,
dominio propio. Hay otros lugares en la escritura
donde se nos habla del dominio propio. El apóstol Pablo lo llama
templanza, templanza. Allá en el pasaje que leímos
en Gálatas dice el fruto del espíritu es amor, gozo, paz,
paciencia. dice más el fruto del espíritu
es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre,
templanza, dominio propio. El apóstol Pablo escribe y le
dice dice no nos ha dado Dios espíritu de cobardía sino de
poder, de amor y de dominio propio. Hermanos esta palabra de dominio
propio está tomada del mundo deportivo. en la mente de los
apóstoles estaban aquellas olimpiadas que se hacían donde la gente
competía por ganarse una guirnalda, un premio, una corona, y el atleta
tiene que dominar sus impulsos, tiene que dominar, pues un atleta
no puede comer chocolate cada vez que le dé ganas de comer
chocolate, Un atleta no puede dormir todo el tiempo que quiera
dormir. Duerme bien, pero no puede irse
de fiesta en fiesta. Tiene que cuidar su sueño, tiene
que cuidar su alimentación, tiene que salir y trotar porque necesita
estar en forma. Y de ahí se toma la figura del
atleta. Hermanos, nosotros somos más
que atletas, somos soldados. Y somos llamados a estar en forma
espiritualmente. y dice el apóstol Pablo a Timoteo
en su segunda carta tú pues hijo mío esfuérzate en la gracia que
es en Cristo Jesús Lo que ha subido de mí ante muchos testigos
es tu encarga a hombres fieles que sean idóneos para enseñar
también a otros. Tú puedes sufrir penalidades
como buen soldado de Jesucristo. Ninguno que milita se enreda
en los negocios de la vida a fin de agradar a aquel que lo tomó
por soldado. Y también el que lucha como atleta
no es coronado si no lucha legítimamente. El labrador para participar de
los frutos debe trabajar primero. Y todas las figuras que él va
tomando es de gente que tiene que tener dominio propio. Y el
dominio propio es el luchar por no ser controlado por nuestros
instintos. Recuerde que aunque hemos nacido
de nuevo, tenemos una vieja naturaleza, la carne y el espíritu, y ambos
se oponen entre sí para que no hagamos lo que somos llamados
a hacer. Alguien dijo que es como una
batalla entre dos perros furiosos. ¿Y quién va a ganar? Pues aquel
a quien nosotros alimentemos va a ganar. Y somos llamados
a ejercitar el dominio propio. porque estamos, decía yo, somos
no simplemente atletas, estamos en un estadio corriendo una carrera,
pero estamos en una batalla, estamos en una lucha espiritual,
somos soldados del ejército del Señor Jesús y no tenemos lucha
contra carne y sangre, sino contra huestes espirituales de maldad
en las regiones celestes. Pero una de las cosas que nosotros
tenemos que prestar atención, usted sabe cuál es el peor enemigo
del creyente, El peor enemigo del creyente es uno mismo, es
nuestra vieja naturaleza, aquella que quiere hacer lo que quiere
hacer, cuando quiere hacer, como quiere hacer, aquella que tiende
a hacernos perezosos en lugar de diligentes, aquella que tiende
a que nos conformemos a nuestra antigua manera de vivir, y esa
es la lucha del creyente. Además, diferentes, cuando los
apóstoles escribieron, escribieron porque estaban respondiendo a
diferentes corrientes de pensamiento teológico que estaban surgiendo
y surgían dentro de la misma iglesia. El apóstol ha dicho a los hermanos
que ustedes tienen una fe igualmente preciosa que la nuestra. Había
una corriente que decía, no, sí tienes que creer en Cristo,
pero también tienes que circuncidarte. Y esa era una corriente que se
estaba haciendo frente. No tienes que circuncidarte.
Tú tienes una fe igualmente preciosa que la nuestra. Cristo cumplió
la ley por nosotros. Tienes que creer y confiar en
Cristo y eso es suficiente. Pero había otras corrientes,
los libertinos. Y es la razón por la cual tanto
Pedro como el apóstol Pablo escriben, Pablo escribe y dice, perseveraremos
en el pecado para que la gracia abunde, de ninguna manera, porque
había unos, los, un movimiento dentro, surgiendo dentro de la
iglesia y estos libertinos decían, somos salvos por gracia, pues
nosotros podemos vivir como quiera, no tenemos que abstenernos absolutamente
de nada. podemos hacer de lo que sea.
Total, Cristo ya murió por nuestros pecados y somos salvos solo por
el Señor Jesucristo. Y entonces ellos abusaron de
la comida, de la bebida, del sexo. El apóstol Pedro va a seguir
en sus cartas tratando de esto porque va a hablar de aquellos
falsos maestros. Y hermanos, el creyente es llamado
al dominio propio. ¿Es verdad que somos salvos por
la gracia del Señor? Pero eso no es justificación
para convertir la gracia de Dios en libertinaje. Si alguien cree
que ha sido salvo y puede vivir como se le da la gana, pues déjeme
entender, decirle que no ha entendido la gracia de Dios. Hay gente
que teme predicar la salvación solo por la gracia y teme predicar
que la salvación es obra de Dios de principio a fin porque dice
la gente va a abusar de la gracia. Nadie puede abusar de la gracia.
La gente que vive como se le da la gana y no hay dominio propio
y de estar sosteniendo eso es alguien que no ha conocido la
gracia, no está abusando de la gracia, sencillamente no ha sido
alcanzado por la gracia de Dios, porque la gracia de Dios se ha
manifestado para salvación a todos los hombres, dice la escritura,
enseñándonos a decir no, a renunciar a la impiedad y a los deseos
pecaminosos, el dominio, dominio propio, dice el mismo apóstol Pablo en
Colosenses dice, haced pues, haced morir pues lo terrenal
en vosotros, fornicación, y aquí está el dominio propio, Pablo
hablando de él y dice, haced morir pues lo terrenal en vosotros,
fornicación, impureza, pasiones desornadas, malos deseos y avaricia
que es idolatría, cosas por las cuales la ira de Dios viene sobre
los hijos de desobediencia, en las cuales vosotros también anduvisteis
en otro tiempo cuando vivíais en ella, pero ahora dejad también
vosotros todas estas cosas, ira, enojo, malicia, blasfemia, palabras
deshonestas de vuestra boca, no mintáis los unos a los otros
habiendo despojado del viejo hombre con sus hechos, dominio
propio, de pronto vas a sentir en tu carne el impulso de mentir
con tal de conseguir algo, pero dominio propio, el someter tu
carne, el clamar al Señor para que te te salve del pecado, te
libere del pecado, para que puedas caminar en santidad, y hermanos,
dominio propio, Cuando vamos a la escritura, el apóstol Pablo
dice que las cosas que se escribieron, se escribieron para nuestra edificación
e instrucción. ¿Y cuáles cosas se escribieron?
Nosotros podemos recordar de hombres que tristemente fallaron
en el dominio propio. Son salvos, están en el cielo,
pero tuvieron sufrimiento. Uno de ellos, y usted lo puede
recordar, allá en Sodoma y Gomorra. y fue salvo, aunque así como
por fuego. Nosotros podemos recordar a Sansón,
un hombre de Dios, sin embargo estuvo coqueteando con el pecado,
haciendo lo que le daba la gana, no ejerciendo dominio propio,
dejándose llevarse justo por lo que el apóstol Pablo dice
que hay que hacer morir, hacer morir lo terrenal en vosotros,
fornicación, impureza, pasiones desordenadas, malos deseos y
avaricia que es idolatría. Usted sabe cómo fue la vida de
Sansón y aunque fue salvo. Sin embargo, hubo sufrimiento
por jugar con fuego, por no ejercer dominio propio con toda diligencia.
Y hermanos, somos llamados a hacerlo con toda diligencia por causa
de la fe preciosa que tenemos, por causa de las, de que tenemos
todas las cosas que pertenecen a la vida y a la piedad, por
causa de las grandes y preciosas, grandísimas y preciosas promesas.
y por último usted puede recordar a David un hombre que tuvo un
corazón conforme al corazón de Dios pero que sin embargo también
dejó de ejercer dominio propio y dejó mirar lujuriosamente y
cometió pecado y adulteró y después asesinó al esposo de Betsabe
y aunque hubo perdón él tuvo dolor en su corazón y hermanos
todo eso es para nuestra instrucción ahora todo lo que estamos hablando
del dominio propio es tiene que ver con aquello que ocurre internamente
aquellas nuestras batallas internas dentro de las cuales nosotros
tenemos preciosas y grandísimas promesas no hay razón porque
el creyente viva arrastrándose en sujeción del pecado porque
todo lo que pertenece a la piedad a la vida y a la piedad le ha
sido dado por su divino poder hermano el poder Nosotros cantamos
algunos himnos y hay himnos preciosos como hay poder sin igual poder
en Jesús. Dice, quieres ser salvo de toda
maldad, tan solo hay poder en Jesús. Quieres vivir y gozar
santidad, hay poder sin igual poder en la sangre que él vertió.
Y todo nos regresa al evangelio. No es algo que es con el, con
la fuerza de voluntad. Si es con tu fuerza de voluntad,
vas a fracasar. Si es con tu fuerza de voluntad,
quizá logres algún éxito, pero te vas a volver un arrogante.
Te vas a volver como aquel que confiaba en sí mismo y menospreciaba
a los demás. Y vas a empezar a orar y a decir,
Señor, yo te doy gracias porque yo no soy como los otros hombres.
Y vas a empezar a decir todo lo que haces. Pero, ¿sabes? Eso,
eso, no es la evidencia de una fe igualmente preciosa que la
nuestra. Eso no es la evidencia de un
conocimiento, es un celo sin conocimiento. Estás confiando
en tu propia justicia y no en la justicia del Señor Jesús.
Ahora, después nos llama a la paciencia, paciencia. Yo decía hace un rato, no es
algo que podemos hacer o pensar o decir, saben que este mes yo
voy a trabajar en el dominio propio, este otro mes en la virtud,
no, son facetas de un mismo fruto. Y hermano, todo está relacionado,
aquel que crece añadiendo a su fe virtud, clamando al Señor
para que haya celo en su corazón, para que esté apasionado con
Dios y su gloria, ese va a tener hambre y sed de Dios y va a crecer
en la gracia y el conocimiento de Dios, va a mirar las grandes
y preciosas promesas, va a ir conociendo cada vez más el carácter
de Dios y por lo tanto él va a estar fortalecido en el Señor
y va a poder ejercer dominio propio. Y como consecuencia,
el que tiene dominio propio tiene paciencia. Paciencia. La paciencia
ya no es lo que pasa adentro de nosotros. La paciencia tiene
que ver con relación a los demás. relación en tu familia, en tu
familia el señor te pone pues una esposa, unos hijos, hermano
recuerde algo, la esposa que tienes es la mejor esposa que
podrías tener, no hay otra mejor, el esposo que tienes es el esposo
mejor que podrías tener, los hijos que Dios te ha dado son
los mejores, no para lo que tú quieres, pero para lo que él
quiere, conformarnos a la imagen de su hijo. Vienes a la iglesia
y te encuentras con hermanos y algunos son muy agradables
y fáciles de amar, otros quizá no tan fáciles de amar, pero
son los mejores hermanos. No para lo que yo quiero, yo
quiero estar cómodo, yo quiero que todos los hermanos me miren
con buena cara. No me gusta que me malmiren.
Yo quiero que todos me saluden cálidamente. Sin embargo, hay
quien no lo hace. Y no obstante, eso es lo que
Dios quiere. Él lo hizo así y son los mejores
hermanos los que están aquí. no para lo que yo quiero. Dios
dice, hermanos, tened por sumo gozo cuando os halléis en diversas
pruebas, sabiendo que la prueba de vuestra fe produce paciencia,
mas tenga la paciencia su obra completa en vosotros, para que
seáis perfectos y cabales, sin que os falte cosa alguna. Y no
olvidemos, hermanos, estamos en una lucha, y ahora puedes
ser un hijo que está en rebelión, mañana puedes ser otro de tus
hijos, quizá ahora es uno de los hermanos, cuando Dios haga
algo con ese pues quizá viene otro y después otro Dios va a
traer las pruebas conforme sean necesarias aunque ahora por un
poco de tiempo si es necesario tengáis que ser afligidos en
diversas pruebas para que sometida prueba vuestra fe Mucho más preciosa
que el oro, el cual, aunque perecedero se prueba con fuego, sea hallada
en alabanza, gloria y honra. Y todo se va edificando sobre
nuestra santísima fe, sobre esa fe preciosa que confía en las
promesas del Señor, que confía en la justicia de Cristo y que
confía en que Dios está haciendo una gran obra, llevándonos a
participar de su naturaleza divina. El Señor es paciente. ¿Por qué
Cristo no ha venido? El Señor no retarda su promesa,
sino que es paciente para con nosotros, no queriendo que ninguno
perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento. Hermanos,
en verdad que una cosa que necesitamos clamar al Señor es dominio propio
para poder crecer en paciencia y poder amar a los hermanos y
saber que detrás de las personas sean hermanos o no sean hermanos,
sea en la iglesia, sea en el trabajo, sea en la casa, saber
que cada persona que Dios trae a tu vida la trae con un propósito
y el propósito para el cual Dios trae a las personas a tu vida
es para para que ejercites paciencia. Irmano, ¿cómo saber si estás
creciendo en esas virtudes, en esas facetas del fruto del espíritu?
Yo quisiera que ninguno de ustedes venga y me pregunte a mí, porque
aquí todos estamos muy bien, aquí todos somos pacientes, aquí
todos tenemos perfume, olemos bien, traemos la mejor sonrisa,
pero si eres casado, ten el valor de preguntarle a tu esposa, esposa
estoy creciendo en el dominio propio, estoy creciendo en la
paciencia, las esposas pregunten a sus esposos, pregunten a quienes
están cerca, porque aquí es fácil ser paciente. Necesitamos, Dios nos ha puesto
en lugares también para poder preguntar y que las personas
nos ayuden a evaluar y poder aprender a escuchar lo que nos
dicen las personas que están cercanas. porque al final de
cuentas la vida transformada por el conocimiento de Dios no
es la hora que estamos aquí en los cultos, es La vida, recuerde,
es en presencia de Dios. Toda la vida es adoración. Si comes o bebes o haces cualquier
otra cosa, hazlo todo para la gloria de Dios. Tanto cuando
estás dentro del salón de cultos de la iglesia, como cuando estás
haciendo tu trabajo, cualquiera que sea, como cuando estás compartiendo
con tu familia, en todo tiempo, la paciencia. Ahora, La segunda faceta es la faceta
relacionada con Dios. La primera es hacia nosotros,
con relación interna y con relación a los demás. Paciencia, paciencia. Ahora, con relación con Dios
dice, dice después, a la paciencia piedad. Y esto está relacionado,
y note cómo el apóstol pone en intermedio, como un balance. relacionado con los demás, relacionado
con mi lucha interior, relacionado con mi trato con los demás, y
después va a poner al centro con relación con Dios, piedad.
Piedad que puede ser entendido como el crecimiento en gracia,
piedad que puede ser entendido como servicio a Dios o como temor
a Dios que aparece en muchas otras traducciones de este versículo. Y recuerde, El cristiano está
interesado en la ética. ¿Por qué? No porque ama la ética.
El cristiano está interesado en la ética porque la ética está
definida por el carácter de Dios. Es el carácter de Dios manifestándose,
es un carácter admirable. Y hermanos, es por amor al Señor,
porque el creyente, si algo desea, es que Dios sea honrado. Si algo el creyente desea, el
creyente está apasionado con Dios y el creyente quiere que
Dios, que Cristo sea conocido. La realidad de la vida de cada
uno de los apóstoles es, ellos estaban interesados en la fama
y el honor del Señor Jesucristo, en que otros supieran del Señor. Y ellos querían mostrar al Señor
no solamente cuando hablaban, sino con toda la vida. Y cuando nosotros pensamos en
la piedad, tenemos que pensar lo que venía diciendo. Piedad
es temor a Dios. Y recuerde que el principio de
la sabiduría es el temor al Señor. Hermanos, nosotros batallamos
fuertemente con algo que la gente le ha dado muchos nombres. Hay
gente que dice presión de grupo. Otros dicen conflictos de autoaceptación. Y en realidad la Biblia le da
un nombre y el nombre es temor al hombre. Dice la escritura,
el temor al hombre pondrá lazo, pero el que confía en Jehová
será exaltado. Hermanos, somos llamados a vivir
con una conciencia de la presencia del Señor. Llamados a vivir con
una conciencia de la presencia del Señor y damos gracias a Dios
porque yo puedo recordar el Señor dándome luz por su palabra,
hablándome por su espíritu y recordar vivir con una conciencia de algo.
La mirada que importa es la mirada del Señor. La mirada que importa
es la mirada del Señor. Hermanos, si hay algo que nos
puede sostener es recordar toda la vida es delante de Dios. La
aprobación que nosotros hemos de buscar es la aprobación de
Dios. ¿Y cómo puedo tener la aprobación
de Dios? Sólo de una manera. Este es mi hijo amado en quien
tengo complacencia. Estando en Cristo, y si estoy en Cristo,
debo recordar algo. Todo ocurre delante de sus ojos de Dios,
de los ojos de Dios. Ese fue el gran error de Caín.
Caín era un hombre no espiritual, un hombre sin un nuevo nacimiento.
Y él se enojó tanto con su hermano y le dijo a su hermano, vamos
a salir. ¿Qué estaba pensando cuando dijo,
vamos a salir? Y salieron y ahí afuera mató
a su hermano. Y él estaba pensando, ahí afuera
nadie nos va a ver. Pero a él se le olvidó algo.
La vida es delante del rostro de Dios. Toda la vida ocurre
delante del rostro de Dios. Piedad es vivir con esa conciencia. Mi vida es delante del rostro
de Dios. La mirada que importa es la mirada
del Señor. Porque el Señor, al final de
cuentas, es el que todo lo ve. Apocalipsis describe al Señor
Jesucristo caminando en medio de los siete candeleros. Y es
que él está caminando en medio de su iglesia. Hermano, sus ojos
son como como llama de fuego. ¿Y qué quiere decir eso? Que
él ve hasta lo más profundo de tu corazón. Él ve las intenciones
de tu corazón. Nosotros podemos ver cosas externas
correctas, pero el creyente vive en la mirada del Señor. El creyente
es consciente de algo. El Señor tiene ojos como llama
de fuego. Nosotros podemos leer el Salmo
139 que nos ilustra la mirada del Señor. Dice el salmista, oh Jehová,
tú me has examinado y conocido. Qué gran bendición del creyente.
El creyente no tiene que esconderse. El creyente no tiene que echar
culpas. Estamos gracias a Dios porque el primer Adán le echó
la culpa a su esposa. Y el segundo Adán dijo, échame
la culpa a mí. Échame la culpa de mi esposa
a mí. El segundo Adán es el Señor Jesucristo. El creyente no tiene
nada que esconder porque sabe que todas las cosas están desnudas
a los ojos de aquel que tenemos que dar cuentas. Y dice, tú me
has examinado y conocido. Tú has conocido mi sentarme y
mi levantarme. Has entendido desde lejos mis pensamientos.
Has escudriñado mi andar y mi reposo. El Señor sabe cuando
estás de vacaciones, qué haces con tu tiempo libre, qué haces
cuando reposas. Dice, has escudriñado mi andar
y mi reposo y todos mis caminos te son conocidos, absolutamente
todos, todos, todos, todos. Si haces cosas piadosas pero
con un motivo incorrecto, no te preocupes, los hermanos puede
que nunca lo vean. Pero la vida no es delante de
los hermanos. La mirada que importa es la mirada penetrante del Señor,
aquel que tiene ojos como llama de fuego. Y dice, pues aún no
está la palabra en mi lengua y aquí, oh Jehová, tú la sabes
toda. Detrás y delante me rodeaste
y sobre mí pusiste tu mano. Tal conocimiento es demasiado
maravilloso para mí. Alto es, no lo puedo comprender.
Y el creyente está motivado por saber que el Señor está mirando. Y dice, ¿a dónde miré de tu espíritu
y a dónde huiré de tu presencia? Si subiera a los cielos, allí
estás tú. Si en el Seúl hiciera mi estrado, he aquí, allí tú
estás. Si tomara las alas del alba y
habitara en el extremo del mar, aún allí me guiará tu mano y
me asirá tu diestra. Si dijeres ciertamente las tinieblas
me encubrirán, aún la noche resplandecerá alrededor de mí. Aún las tinieblas
no encubren de ti y la noche resplandece como el día. Lo mismo
te son las tinieblas que la luz. Porque tú formaste mis entrañas,
tú me hiciste en el vientre de mi madre. Te alabaré porque formidables,
maravillosas son tus obras. Estoy maravillado y mi alma lo
sabe muy bien. No fue encubierto de ti mi cuerpo,
bien que en oculto fui formado y entretejido en lo más profundo
de la tierra. Mi embrión vieron tus ojos y
en tu libro estaban escritas todas aquellas cosas que fueron
luego formadas, sin faltar una de ellas. Y el creyente se goza
de que el Señor lo mire y alaba al Señor que el Señor lo mire.
Él no intenta seguir más escondiéndose. Él no está tratando de hacer
hojas de higuera y tratando de parecer mejor de lo que realmente
es. Él no está procurando hacer cosas para impresionar personas,
porque al final hay una mirada y él sabe que la única manera
de que él puede ser agradable delante de Dios es porque Él
ha confiado en la justicia del Señor Jesucristo y Cristo lo
ha vestido de su justicia y por eso él alaba al Señor y dice,
cuán preciosos me son, oh Dios, tus pensamientos, cuán grande
es la suma de ellos. Si los enumeros se multiplican
más que la arena, despierto y aún estoy contigo. De cierto, Dios,
harás morir al impío. Apartados, pues, de mí, hombres
sanguinarios, porque blasfemias dicen ellos contra ti, tus enemigos
toman en vano tu nombre. No odio o quiova a los que te
aborrecen y me nardezco contra tus enemigos. Los aborrezco por
completo, los tengo por enemigos. ¿Y qué manera de terminar? Que
sea nuestra oración. Porque empezamos con una convicción.
La vida es delante de sus ojos. La vida es delante del rostro
de Dios. Empezamos con la convicción.
No hay nada que tú no conozcas de mí. Quizá hay cosas que las
personas no conocen de mí, pero no hay nada que Dios no conozca
de mí. Y terminar orando y diciéndole examíname Dios y conoce mi corazón,
pruébame y conoce mis pensamientos y ve si hay en mi camino de perversidad
y guíame en el camino eterno. Y qué conciencia de saber mi
más grande enemigo soy yo, que de repente puedo estar en camino
perverso y ni siquiera darme cuenta, pero examíname y si hay
en mi camino de perversidad, guíame en el camino eterno. Hermanos,
esto es lo que hizo a un hombre tener paciencia. Esto es lo que
hizo a un hombre tener domino propio, el conocimiento de Dios
y la conciencia de que la vida es delante de los ojos del Señor.
Los fariseos podían impresionar a mucha gente. Pero nunca al
Señor Jesús. Y por eso el Señor les dijo,
ustedes son sepulcros blanqueados. Ustedes por fuera están todos
guapos, pero por dentro están llenos de huesos. Y les dijo,
limpien lo de adentro del vaso y del plato, y no solo estén
apurados en que esté limpio lo de afuera. Y por eso decía, hay
que preguntar a los que nos conocen, porque no somos llamados a ser
tumbas blanqueadas, somos llamados a que la vida de Cristo, a ser
participantes de la naturaleza divina. Y Noé, imagínense, Noé
perseverando 120 años construyendo un barco. ¿Y qué es lo que lo
mantuvo con paciencia ante las burlas? ¿Qué es lo que lo mantuvo
con dominio propio? Saber que la vida era delante
de Dios. Eso sostuvo la vida de Noé. Y en tercer lugar entramos a
las facetas de relación con los demás. Afecto fraternal. Afecto fraternal. Esto aparece
en algunos otros lugares de la escritura. Romanos capítulo 12,
versículo 10 dice, Amaos los unos a los otros con amor fraternal,
en cuanto a honra, prefiriéndolos los unos a los otros. Amaos los
unos a los otros con amor fraternal, en cuanto a honra, prefiriéndolos
los unos a los otros. Romanos doce diez primera de
su licencia es capítulo cuatro versículo nueve y hermanos en realidad no hay
mucho que decir el apóstol Pablo no tenía tanto que decir dice
el apóstol Pablo pero acerca del amor fraternal no tenéis
necesidad de que os escriba porque vosotros mismos habéis aprendido
de Dios que os améis unos a otros hermanos no hay tanto que decir
Porque si estás en Cristo, él te ha enseñado a amar. La evidencia
de que tú has nacido de nuevo, que tienes una fe igualmente
preciosa que la nuestra, es que amas a los hermanos. Es que tú
prefieres, por ejemplo, estar con tus hermanos y tener comunión
con tus hermanos que cenar con Andrés Manuel López Obrador,
por ejemplo. O cenar con alguna estrella del fútbol. lo prefieres
y anhelas y deseas estar con tus hermanos, deseas, como vimos
cuando finalizamos la primera carta, no es que nos tenemos
que dar un beso, pero mostrar el amor fraternal a los hermanos. Así que acerca del amor fraternal
no tenéis necesidad de que se escriba. ¿Por qué? Porque si
estás en Cristo, el Espíritu Santo está escribiendo eso en
tu corazón, porque es la naturaleza del que ha nacido de Dios. Y
dice, Hebreos trece uno dice permanezca el amor fraternal
y primera de Pedro uno veintidós dice habiendo purificado nuestras
almas por la obediencia a la verdad mediante el espíritu.
Noten que aquí está hablando de la salvación. La sangre de
Cristo purifica nuestras almas y te lleva el Espíritu Santo
a la obediencia a la verdad. O sea, mediante el espíritu,
la obediencia a la verdad, ¿para qué? Para algo natural y lo más
natural, ¿para el amor fraternal qué? leerlo está ahí para el
amor fraternal no fingido no no hacer que lo amamos lo saludo
y lo saludo con amor entrañable del corazón porque Cristo está
obrando porque es la evidencia de que él me ha salvado habiendo
purificado nuestras almas por la obediencia a la verdad mediante
el espíritu para el amor fraternal no fingido amados entrañablemente
de corazón puro y quienes tienen corazón puro los que han sido
lavados con la sangre del cordero Ahora él termina amor y podemos
entender que el amor fraternal es el sentimiento en el corazón
y el amor es la expresión práctica. Lo que yo hago de interesarme
por el hermano, saber cómo están sus hijos, cómo está su esposa,
saber si tiene alguna necesidad, buscar estar con él y me gozo
cuando lo veo y quiero estar con los hermanos porque son mis
hermanos de sangre. Somos hermanos de sangre por
la sangre del nuevo pacto. Amor. Primera de Juan capítulo
dos versículo siete al once dice hermanos no se escribo mandamiento
nuevo sino el mandamiento antiguo que habéis tenido desde el principio
este mandamiento antiguo es la palabra que habéis oído desde
el principio sin embargo os escribo un mandamiento nuevo que es verdadero
en él y en vosotros porque las tinieblas van pasando y la luz
verdadera ya alumbra el que dice que está en la luz y aborrece
a su hermano ¿Dónde está? En tinieblas. Está en tinieblas. Dice El que ama a su hermano
permanece en la luz y en él no hay tropiezo, pero el que aborrece
a su hermano está en tinieblas y anda en tinieblas y no sabe
a dónde va, porque las tinieblas le han cegado los ojos. Y justo el apóstol va a terminar
diciendo, el que no tiene estas cosas está ciego. Dice, las tinieblas
le han cegado los ojos. Primera de Juan dos siete al
once, primera de Juan tres catorce al dieciocho, dice, nosotros
sabemos que hemos pasado de muerte a vida, ¿en qué? La evidencia
de que eres un creyente. Nosotros sabemos que hemos pasado
de muerte a vida en que amamos a los hermanos. No es en que
puedas hablar muchas cosas. Qué bueno si las puedes hablar,
pero la evidencia es, dice claramente la escritura, nosotros sabemos
que hemos pasado de muerte a vida en que amamos a los hermanos.
El que no ama a su hermano permanece en muerte. Todo aquel que aborrece
a su hermano es homicida. Dice, ¿y sabéis que ningún homicida
tiene vida eterna permanente en él? En esto hemos conocido
el amor en que él puso su vida por nosotros. También nosotros
debemos poner nuestras vidas por los hermanos. Pero el que
tiene bienes de este mundo y ve a su hermano tener necesidad
y cierra contra él su corazón, ¿cómo mora el amor de Dios en
él? Hijitos míos, no amemos de palabra ni de lengua, sino de
hecho y en verdad. hermanos esta es palabra del
señor esta es la palabra del señor y si tienes una fe igualmente
preciosa que la nuestra pues no te va a parecer algo extraño
porque esta es la palabra del señor y dice primero de Juan cuatro siete
al ocho dice amados amémonos unos a otros porque el amor es
de Dios, el amor es de Dios, todo aquel que ama es nacido
de Dios y conoce a Dios, el que no ama no ha conocido a Dios
y Pedro está hablando y enfatizando el verdadero conocimiento de
Dios, no el conocimiento de conceptos, no el poder hablar cosas correctas,
conocer a Dios con un conocimiento relacional, el que en verdad
has experimentado una obra sobrenatural del Espíritu Santo, que has te
ha dado una fe preciosa, que te ha hecho renacer para una
esperanza viva. Amados amémonos unos a otros
porque el amor es de Dios. Todo aquel que ama es nacido
de Dios y conoce a Dios. El que no ama no ha conocido
a Dios porque Dios es amor. En eso se mostró el amor de Dios
para con nosotros, en que Dios envió a su hijo unigénito al
mundo para que vivamos por él. En esto consiste el amor, no
en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que Él nos amó
a nosotros y envió a su Hijo en propiciación por nuestros
pecados. Amados, si Dios nos ha amado
así, debemos también nosotros amarnos unos a otros. Nadie ha
visto jamás a Dios. Si nos amamos unos a otros, Dios
permanece en nosotros y su amor se ha perfeccionado en nosotros.
En esto conocemos que permanecemos en Él y Él en nosotros, en que
nos ha dado de Su Espíritu. Y nosotros hemos visto y testificamos
que el Padre ha enviado al Hijo, el Salvador del mundo. Todo aquel
que confiese que Jesús es el Hijo de Dios, Dios permanece
en él y él Dios permanece en él y él en Dios. Y nosotros hemos
conocido y creído el amor que Dios tiene para con nosotros.
Dios es amor y el que permanece en amor permanece en Dios y Dios
en él. En esto se ha perfeccionado el
amor en nosotros para que tengamos confianza en el día del juicio,
pues como él es, así somos nosotros en este mundo. En el amor no
hay temor. sino que el perfecto amor echa
fuera el temor, porque el temor lleva en sí castigo, desde el
que teme no ha sido perfeccionado en el amor. Nosotros le amamos
a él porque él nos amó primero. Si alguno dice yo amo a Dios
y aborrece a su hermano, es mentiroso. pues el que no ama a su hermano
a quien ha visto, ¿cómo puede amar a Dios a quien no ha visto? Y nosotros tenemos este mandamiento
de él, el que ama a Dios, ame también a su hermano. Palabra
del Señor. Es la palabra del Señor. Hermanos,
el apóstol en la primera carta dice que el amor cubrirá multitud
de pecados. No es porque nos andamos encubriendo.
Si algún hermano peca contra ti, hermano, No me llames. Ni llames a ningún otro hermano
de la iglesia. Si algún hermano peca contra ti, examina tu corazón
y después habla con el hermano. Amonéstalo en amor. Si no te oye, pues trae entonces
a uno o dos hermanos. Y si no los oye, pues dice la
Biblia, tiende por gentil y publicano. Y por qué? Porque por amor yo
voy a ir y te voy a confrontar, porque el amor cubrirá multitud
de pecados. Y por último, justo donde está nuestro tema,
dice para terminar, porque si estas cosas están en
vosotros y abundan, no nos dejarán estar
ociosos ni sin fruto en cuanto al conocimiento de nuestro Señor
Jesucristo. Había que añadir conocimiento
y regresamos al conocimiento. Y es un círculo virtuoso. Pero
una de las cosas importantes, hermano, no estemos contentos
de que de vez en cuando haya chispazos, brotes de fruto. Dice, porque si estas cosas están
en vosotros y abundan, el fruto del que está en Cristo somos
llamados a llevar mucho fruto. El Señor Jesús dijo San Juan capítulo quince versículo
ocho en esto es glorificado mi padre
en que llevéis mucho fruto y seáis así mis discípulos. ¿En qué es
glorificado el Padre? En que llevéis fruto de vez en
cuando. Por esto, añadid a vuestra fe
virtud con toda diligencia, porque tienes todo para llevar mucho
fruto. En esto es glorificado mi Padre,
en que llevéis mucho fruto y seáis así mis discípulos. Mucho fruto. ¿Y cuál es el fruto? El fruto
del espíritu. Dominio propio. Paciencia. Piedad o temor a Dios. Recordar
la vida es delante del Señor. Y el amor. Y clamar al Señor
para que Él nos siga siendo fructíferos. Y usar los medios de la gracia.
El creyente usa de los medios de la gracia, la palabra, la
palabra de Dios, anhela esa palabra, desea esa palabra, tiene hambre
y sed por esa palabra. La palabra es preciosa para él.
Y cuando va a la palabra escrita, se encuentra con no simplemente
letras, sino se encuentra con las maravillas de su ley. Abre
mis ojos y miraré las maravillas de tu ley. ¿Cuál es la maravilla
de la ley? el Señor Jesucristo. La maravilla de la ley de Dios
es el cordero de Dios que quita el pecado del mundo. La maravilla
de la ley de Dios es que los profetas profetizaron de la gracia
destinada a vosotros y hablaron de ese Señor Jesucristo que venía
como un cordero sin mancha destinado desde antes de la fundación del
mundo. La maravilla de la ley es el hecho de que Dios me encierre
con su ley y yo clame para salvación y deje de confiar en mi propia
justicia y pueda alcanzar recibir una fe igualmente preciosa que
la nuestra por causa de la justicia del Señor Jesucristo y nada más. Hermanos, abundante fruto, que
abunde, no estemos contentos con que de vez en cuando haya
chispazos, clamemos al Señor, clamemos al Señor para que Él
nos haga llevar fruto en abundancia. Recuerde lo que lo que he dicho
y dije al principio, Elías era alguien como nosotros, no era
un hombre de una carne especial, El Señor sólo tiene un Hijo consentido,
y ese es el Señor Jesucristo. Lo que Dios hizo a Jeremías,
que vimos en la mañana, lo que Dios hizo a Pablo, a Isaías,
lo que Dios hizo al apóstol Pedro, lo puede ser exactamente en cada
uno de aquellos que hemos sido renacidos para una esperanza
viva por la obra del Señor Jesucristo. y que nadie piense que por sí
mismo puede producir ese fruto. Lo único que vas a terminar siendo
es un religioso hipócrita. Nada más. Es necesario nacer
de nuevo. Vamos a orar.

Comments

0 / 2000 characters
Comments are moderated before appearing.

Be the first to comment!

Joshua

Joshua

Shall we play a game? Ask me about articles, sermons, or theology from our library. I can also help you navigate the site.