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Un llamado a la diligencia

2 Peter 1:5
Joel Coyoc November, 22 2023 Video & Audio
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JC
Joel Coyoc November, 22 2023
Estudio de 2 Pedro

El sermón titulado Un llamado a la diligencia predicado por Joel Coyoc está centrado en la importancia de la perseverancia y el esfuerzo espiritual en la vida del creyente, basado en 2 Pedro 1:5. Coyoc argumenta que los seguidores de Cristo, que ya poseen una fe preciosa por la justicia de Jesucristo, están llamados a añadir diligentemente virtudes a su fe, como la virtud, el conocimiento y la piedad. A través de la exposición a este pasaje, se destaca que el crecimiento espiritual no es pasivo, sino que requiere una activa respuesta del creyente, apoyada en las "grandes y preciosas promesas" que Dios ha dado. Coyoc también subraya que el conocimiento de Dios se debe buscar a través de Su Palabra, la oración y la comunión de los santos, enfatizando que la santificación y el crecimiento son frutos de la gracia divina, no un ejercicio de meritoria religiosa.

Key Quotes

“El apóstol Pedro... nos está llamando a toda diligencia, no simplemente a la diligencia.”

“La diligencia es una virtud que es obrada también por el espíritu.”

“El llamado es a que pongamos toda diligencia... porque se nos ha dado todo lo que pertenece a la vida y a la piedad.”

“La fe salvadora es una fe que tiene obras como resultado de esa fe.”

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vamos a abrir nuestras Biblias
en la segunda carta del apóstol Pedro en su capítulo uno segunda de Pedro capítulo uno
dice la palabra de Dios Simón Pedro siervo y apóstol de Jesucristo
a los que habéis alcanzado por la justicia de nuestro Dios y
salvador Jesucristo una fe igualmente preciosa que la nuestra. Gracia
y paz os sean multiplicadas en el conocimiento de Dios y de
nuestro Señor Jesús. Como todas las cosas que pertenecen
a la vida y a la piedad, nos han sido dadas por su divino
poder mediante el conocimiento de Aquel que nos llamó por su
gloria y excelencia. por medio de las cuales nos ha
dado preciosas y grandísimas promesas para que por ellas llegaseis
a ser participantes de la naturaleza divina, habiendo huido de la
corrupción que hay en el mundo a causa de la concupiscencia. Vosotros también, poniendo toda
diligencia por esto mismo, añadid a vuestra fe virtud a la virtud
conocimiento, al conocimiento dominio propio, al dominio propio
paciencia, a la paciencia piedad, a la piedad afecto fraternal
y al afecto fraternal amor. Porque si estas cosas están en
vosotros y abundan, no os dejarán estar ociosos ni sin fruto en
cuanto al conocimiento de nuestro Señor Jesucristo. Pero el que
no tiene estas cosas tiene la vista muy corta, es ciego, habiendo
olvidado la purificación de sus antiguos pecados. Por lo cual,
hermanos, tanto más procurad hacer firme vuestra vocación
y elección, porque haciendo estas cosas no caeréis jamás. Porque de esta manera os será
otorgada amplia y generosa entrada en el reino eterno de nuestro
Señor y Salvador Jesucristo. Por esto, yo no dejaré de recordaros
siempre estas cosas, aunque vosotros las sepáis y estéis confirmados
en la verdad presente. Les tengo por justo, en tanto
que estoy en este cuerpo, el despertaros con amonestación,
sabiendo que en breve debo abandonar el cuerpo, como nuestro Señor
Jesucristo me ha declarado. También yo procuraré con diligencia
que después de mi partida vosotros podáis en todo momento tener
memoria de estas cosas, porque no os hemos dado a conocer el
poder y la venida de nuestro Señor Jesucristo siguiendo fábulas
artificiosas, sino como habiendo visto con nuestros propios ojos
su majestad. Es cuando Él recibió de Dios
Padre honra y gloria, le fue enviada desde la magnífica gloria
una voz que decía, este es mi hijo amado en el cual tengo complacencia. Y nosotros oímos esta voz enviada
del cielo cuando estábamos con él en el monte santo. Tenemos
también la palabra profética más segura, a la cual hacéis
bien en estar atentos, como a una antorcha que alumbra en lugar
oscuro, hasta que el día esclarezca y el lucero de la mañana salga
en vuestros corazones. entendiendo primero esto, que
ninguna profecía de la escritura es de interpretación privada,
porque nunca la profecía fue traída por voluntad humana, sino
que los santos hombres de Dios hablaron siendo inspirados por
el Espíritu Santo. Damos gracias a Dios por por
la palabra, la palabra es verdad, la palabra es útil para enseñar,
para instruir, para redarguir, la palabra es necesaria para
dar vida, por la palabra Dios nos da vida, por la palabra de
verdad, por la palabra de verdad es que Dios nos da también crecimiento
espiritual y en el versículo doce el apóstol
dice algo que Pedro Pablo también ha dicho recordándonos parte
de nuestra naturaleza de ser olvidadizos y un compromiso del
apóstol Pedro es que después de su partida él pueda seguir
siendo utilizado para recordar las cosas que aunque ya sabemos
necesitamos recordar solemos antes de la predicación leer
todo el capítulo que estamos estudiando porque nos ayuda a
recordar después de leer muchas veces yo espero en Dios que podamos
recordar mucho de lo que está en la carta y hoy vamos a meditar
el versículo cinco si usted se fija el versículo cinco es parte
de una del apóstol Pablo está dividido Pedro ha dividido la
carta de tal forma que tiene unidades que tienen un propósito
acerca de algo que él está enseñando y este versículo está dentro
de una unidad que está compuesta desde el versículo 3 hasta el
versículo 11 porque en el 12 él hace un cambio de tema. estaba
diciendo que esta unidad tiene como propósito el poder proporcionar
al creyente seguridad de su salvación en el Señor Jesucristo y el versículo cinco es un tema
donde va a ser es un versículo donde va a ser una una transición
El apóstol Pedro, al igual que el apóstol Pablo, al igual que
el apóstol Juan, siempre comienzan sus cartas hablándonos el evangelio. Y en ese contexto del evangelio
nos hablan de quiénes somos por causa de estar en el Señor Jesucristo.
Una de las cosas es nunca hay que decirle a alguien lo que
tiene que hacer si no se le ha dicho quién es, si está en el
Señor Jesucristo. Y en este versículo va a empezar
una transición y hay frases que son apuntan hacia los versículos
anteriores y frases que apuntan hacia los versículos que están
en adelante y si usted se fija dice vosotros también añadid
a vuestra fe virtud a la virtud conocimiento perdón dice Vosotros
también poniendo toda diligencia por esto mismo, añadid a vuestra
fe virtud, a la virtud conocimiento, al conocimiento dominio propio,
al dominio propio paciencia, a la paciencia piedad. Hoy vamos
a meditar sobre el versículo cinco, dice vosotros también
poniendo toda diligencia por esto mismo. Y nuestro tema es
hoy un llamado a la diligencia, un llamado a la diligencia. es
importante que nosotros podamos notar a quienes se está llamando
a la diligencia y la primera expresión que tiene
el apóstol Pedro ahí es vosotros también, vosotros también, ¿quiénes
son esos vosotros que tienen que ser, que están siendo llamados
a poner toda diligencia, a poner toda diligencia? Esos vosotros
son a quienes está dirigida la carta y a quienes está dirigida
la carta. En un aspecto general, la carta
está dirigida, se dirigió a las iglesias que estaban en el punto
Galacia, Capadocia, Asia y Bitinia. Sin embargo, el apóstol en la
segunda carta está siendo mucho más específico. Porque si bien
la carta está dirigida a ellos mismos, como vimos en el versículo
uno del capítulo tres, donde les dice, amados, esta es la
segunda carta que os escribo y en ambas despierto con exhortación
vuestro limpio entendimiento. Aquí no va a volver a mencionar
los lugares geográficos donde están las iglesias. Pero él va
a hacer una referencia específica a quienes se está refiriendo
y es a los que por la justicia de nuestro Dios y Salvador Jesucristo,
habéis alcanzado una fe igualmente preciosa que la nuestra. ¿A quienes
se está llamando a la diligencia? No simplemente a la diligencia,
sino a toda diligencia. pues se está llamando a la diligencia
a aquellos que por la justicia de nuestro Dios y Salvador Jesucristo
tienen una fe igualmente preciosa que la fe del apóstol Pedro,
que la fe del apóstol Pablo, que la fe de cualquier creyente
que sea judío. Se está refiriendo a aquellos
que se les ha concedido conocer a Dios en Cristo Jesús, se está
refiriendo a aquellos que Se les ha dado todas las cosas que
pertenecen a la vida y a la piedad porque conocen al Señor, porque
el Señor los llamó a su gloria y excelencia. Se está refiriendo
a todos aquellos están en el Señor Jesucristo. Si recordamos,
en términos de la primera carta se está refiriendo a aquellos
que han sido renacidos para una esperanza viva por la resurrección
de Jesucristo de entre los muertos. Se está refiriendo a aquellos
que han sido rescatados de su vana manera de vivir, que recibieron
de sus padres no con cosas corruptibles como oro o plata, sino con la
sangre preciosa del Señor Jesucristo. ellos se está llamando a poner
toda diligencia. O sea, si hay alguien que no
tiene nada de esto, que no tiene una fe igualmente preciosa y
su fe es por la justicia de nuestro Dios y Salvador Jesucristo, si
hay alguien que no ha sido renacido para una esperanza viva por la
resurrección de Jesucristo entre los muertos, pues lo único que
tengo que decir es arrepiéntete y cree en el Señor Jesucristo,
porque si tú pones toda diligencia, lo único que vas a lograr es
ser religioso, lo único que vas a lograr es vivir una vida legalista,
lo único que vas a lograr es autoengaño, lo único que vas
a lograr es probablemente una falsa seguridad. los hermanos
o personas que escuchan que ya has creído pero estás batallando
con la seguridad de tu salvación una buena cosa es recordar hermanos
una cosa es la salvación y otra cosa es la seguridad de la salvación
y es una palabra de consuelo para aquellos el saber que si
tienes batallas con respecto a la seguridad de tu salvación,
pues es algo, en cierto sentido, bueno, porque eso es síntoma
de que hay preocupación por lo espiritual. Es probable que,
pues el que no tiene vida espiritual, pues ni siquiera tenga una sola
preocupación de su seguridad de salvación, e incluso tenga
una falsa seguridad de su salvación. Al final de cuentas es mejor
tener dudas de la salvación y por la gracia de Dios y por la misericordia
de Dios alcanzar una seguridad de esa salvación que es por la
fe solo en el Señor Jesucristo, que tener una falsa esperanza
y después terminar no teniendo la salvación. Dicho lo cual,
pues, el llamado es a que pongamos toda diligencia, si ya tenemos
una fe igualmente preciosa que la de aquellos los apóstoles,
los la iglesia del primer siglo, pues nos llama a poner toda diligencia,
dice vosotros también poniendo toda diligencia por esto mismo,
poniendo toda diligencia por esto mismo. Una una de las cosas
importantes, hermanos, es Hablamos de regeneración, y en la regeneración,
que es el nuevo nacimiento, que la figura es resurrección, la
figura es a nacer de nuevo, y algo que estábamos viendo es el objeto,
aquel que es objeto de ello es pasivo. Dios hace todo. La obra de salvación, el darnos
una fe igualmente preciosa que la nuestra es por causa de la
justicia de Cristo. Recuerde que el propósito de la carta
es antes bien crecer en la gracia y el conocimiento de nuestro
gran Dios y Salvador Jesucristo. Sin embargo, para el crecimiento
en la gracia somos llamados a poner diligencia. Crecer en gracia
no es algo que nos va a ocurrir simple y sencillamente pues pensando
bueno Dios, todo depende de Dios, no hay nada que yo tenga que
hacer. Hay cosas que se tiene que hacer de lo contrario, el
señor no tendría ningún solo mandamiento y estamos viendo
un mandamiento que es vosotros también poniendo toda diligencia
por esto mismo, poniendo toda diligencia por esto mismo y nuevamente
el apóstol está haciendo referencia a los versículos anteriores que
es esto mismo ¿Por qué es que vamos a poner diligencia? Una de las cosas importantes
con respecto a la diligencia, ¿qué sería? La diligencia es
una virtud, la diligencia es una virtud que es obrada también
por el espíritu. Recuerde que dice el apóstol
Pablo, él es el que en vosotros produce el querer como el hacer
por su buena voluntad, y lo contrario, el pecado contrario a la diligencia
es pues es la pereza, la pereza y la pereza no es pues no es un
chiste, la pereza es pecado igual que es la fornicación, el adulterio,
la pereza es es pecado y si estamos en el Señor Jesucristo dice el
apóstol por esto mismo dice poniendo toda diligencia por esto mismo
¿Por qué es que vamos a tener toda diligencia? Bueno, vamos
a tener toda diligencia porque no te hace falta nada para que
crezcas en la gracia y el conocimiento de nuestro gran Dios y Salvador
Jesucristo. ¿Por qué no te hace falta nada?
Uno, porque ya tienes vida espiritual. Él ha dado todo lo que pertenece
a la vida y a la piedad. La piedad se refiere al crecimiento
en la gracia. Para la vida, él te ha dado Eres llamado a poner toda diligencia. Dice por esto mismo. ¿Por qué? Porque se nos ha dado
todo lo que pertenece a la vida y a la piedad. Nos ha sido dado
por su divino poder. también es porque se nos ha dado
preciosas y grandísimas promesas. Si estás en Cristo, todas sus
promesas son, como dice el himno, apoyo poderoso de mi fe. Entonces,
dado que no hace falta nada, dentro de esa provisión están
preciosas y grandísimas promesas para que lleguemos a ser participantes
de la naturaleza divina. dado que todo lo tenemos por
la obra del Señor Jesucristo. El llamado es hagamos uso, haz
uso de lo que se te ha dado en el Señor Jesucristo, haz uso
de todos los medios que Dios ha provisto. ¿Y qué es lo que
Dios ha provisto? En primer lugar, Dios ha provisto
su palabra. Recuerde que el crecimiento es
por la palabra. Nuestra salvación es por la palabra
que él nos da vida. Y nuestro crecimiento es por
la palabra. Primera de Pedro, capítulo uno, versículo veintidós,
dice, habiendo purificado vuestras almas por la obediencia a la
verdad mediante el espíritu para el amor fraternal no fingido,
amados unos a otros entrañablemente de corazón puro, siendo renacidos
no de simiente corruptible, sino de incorruptible, ¿por qué? Por
la palabra de Dios que vive y permanece para siempre. palabra de Dios,
la palabra escrita, que todo el tiempo da testimonio del Señor
Jesucristo, pero la palabra viviente que es el mismo Señor Jesucristo.
Dice, porque toda carne es como hierba y toda la gloria del hombre
como flor de la hierba. La hierba se seca y la flor se
cae, mas la palabra del Señor permanece para siempre, y esa
es la palabra que por el Evangelio os ha sido anunciada. desechando
pues toda malicia, todo engaño, hipocresía, envidias y todas
las detracciones. Desead como niños recién nacidos
la leche espiritual no adulterada, ¿para qué? Y aquí está el crecimiento,
dice, para que por ella crezcáis para salvación, si es que habéis
gustado la benignidad del Señor. no obstante que en el creyente
es algo natural porque tiene vida y porque tiene vida pues
tiene hambre como dice en el salmo cuando dice como el siervo
brama por las corrientes de las aguas así clama por ti o dios
el alma mía mi alma tiene sed de ti no obstante sabemos que
hay diferentes etapas en nuestra vida y etapas en las cuales podemos
entrar y ser engañados y entrar en pereza, pero la pereza es
es pecado. Somos llamados a tener toda diligencia
porque Dios ha dado todos los recursos. Varias veces he dicho
y repetí el domingo y lo voy a repetir. Todo eso que dio Dios
lo dio a los que tienen una fe igualmente preciosa que la nuestra.
Y lo que voy a repetir es que Dios no tiene más que un hijo
consentido. Y ese hijo consentido no es alguno
de los pastores, no es algún evangelista, no es el apóstol
Pablo, no es el apóstol Pedro. Ese hijo consentido es el Señor
Jesucristo. Y a todos los demás, por causa
de su hijo consentido, los que están en él tienen todo lo que
necesitan. Eso quiere decir que no hay pretexto
para estar estancado en el crecimiento espiritual. El llamado es Si
está estancado tu crecimiento espiritual y de veras estás en
Cristo, pues arrepiéntete, confiesa tu pecado. Proverbios 6, versículo
6 y 8. Dice, ve a la hormiga, oh perezoso,
o sea, aquel que no es diligente. Mira sus caminos, dice sabio,
el cual no teniendo capitán, ni gobernador, ni señor, prepara
en el verano su comida y recoge en el tiempo de la ciega su mantenimiento.
Perezoso, ¿hasta cuándo has de dormir? ¿Cuándo te levantarás
de tu sueño? Un poco de sueño, un poco de
dormitar y cruzar por un poco las manos para reposo. Así vendrá
tu necesidad como caminante y tu pobreza como hombre armado. hermanos
el apóstol nos está llamando a toda diligencia no simplemente
diligencia el apóstol Pablo escribe algo similar en la carta a los
romanos cuando dicen lo que requiere diligencia no perezosos dice
fervientes en espíritu sirviendo al señor en lo que requiere diligencia
y por lo que Dios el Espíritu Santo inspiró al apóstol Pedro
a escribir acá es lo que él va a a mandarnos requiere diligencia,
requiere diligencia y requiere diligencia en el uso de los medios
que Dios ha provisto. Primero es su palabra. ¿Y cómo poner diligencia? Bueno,
si hemos, después de haber experimentado un deseo por la palabra, hay
un decaimiento por la palabra, pues confesar nuestro pecado. Pedir al Señor que obre como
obró en aquellas personas a lo largo de la historia que han
amado su palabra. El salmista, por ejemplo, es
admirable el poder ver, no al salmista, sino que el Espíritu
Santo hizo en el salmista que escribió el Salmo 119. Usted
puede leer ese salmo, y ese salmo habla de una persona que tenía
amor por uno de los recursos que Dios había provisto para
crecer en la gracia, y él escribe cosas como, oh cuánto amo yo
tu ley, todo el día es ella mi meditación, lámpara es a mis
pies tu palabra, ilumbrera mi camino. Dice, Hay tantas cosas que él escribe
acerca de la palabra de Dios, del crecer en la gracia, del
amor que Dios había puesto en su alma por la palabra, cosas
que denotan que también había una diligencia en la inversión
de su tiempo en la palabra. Dice, el salmista habla de que
él memorizaba la palabra de Dios. Dice, Versículo 8. Tus estatutos guardaré, no me
dejes enteramente. Él dice, ¿con qué limpiará el
joven su camino? Con guardar tu palabra. Con todo mi corazón
te he buscado, no me dejes desviarme de tus mandamientos. En mi corazón
he guardado tus dichos para no pecar contra ti. Él clama, él
le dice al Señor, enséñame tus estatutos. Y nosotros pudiéramos
seguir recorriendo y mirar que él memorizaba, él meditaba, meditaba
la palabra de Dios en medio de las circunstancias de la vida,
en medio de las situaciones, él dice, príncipes se han, se
han levantado contra mí, dice, mas tu siervo meditaba en tus
testimonios, en tus mandamientos, pues tus testimonios son mis
consejeros. memorizar la palabra, guardar
la palabra del Señor, escuchar la palabra del Señor, atesorarla
en nuestro corazón. Una de las cosas que nosotros
tenemos que recordar es, la Biblia nos llama, Pablo escribe a Timoteo
y le dice esfuérzate en la gracia, en el crecimiento en la gracia
hay lugar para el esfuerzo humano en todo lo que el Señor ha provisto,
lo que no hay lugar es para el mérito, no es motivo de jactancia,
el hecho de que estoy memorizando, el hecho de que estoy meditando,
el hecho de que estoy leyendo, pero la palabra es necesaria,
no hay crecimiento en la gracia y en el conocimiento de nuestro
gran dios y salvador Jesucristo, si estamos siendo negligentes
con la palabra y va a venir pobreza espiritual, así como dice Proverbios
capítulo seis, versículo seis que leímos en adelante, Proverbios
veintidós trece, Otro de los medios que Dios ha provisto es
la oración, la oración. No hay duda de que es más fácil
leer, no hay duda de que es más fácil meditar, memorizar, escuchar,
pero la oración es más difícil y la oración es más difícil porque
implica humillación. Implica llegar al momento en
que reconozco que no soy lo suficientemente fuerte. implica el que llegue
el momento en que yo me dé cuenta que no soy lo suficientemente
sabio. Mientras yo me siento fuerte, no veo necesidad de clamar.
Mientras me siento capaz, pues no encuentro la necesidad de
clamar. Mientras me siento sabio, no experimento. Hermanos, que
Dios obre por su espíritu y no nos tenga que llevar a situaciones
en las cuales clamemos porque Dios nos hace entender. Y claro
que si somos hijos pues Dios va a disciplinar a todo aquel
que recibe por hijo. Y si somos hijos y estamos siendo
negligentes en la oración, pues Dios va a obrar para volvernos
al camino. La oración, otro de los medios
en los cuales Proverios 22.13 dice dice el perezoso el león está
afuera seré muerto en la calle dice el perezoso el león está
afuera seré muerto en la calle el proverbista está siendo un
poco sarcástico yo no sé cuántos de nosotros hemos salido un día
y que el león esté afuera en una de las avenidas de Mérida
bueno cerca de aquí no hay leones pero esto se escribió en el medio
oriente y el perezoso dice el león está afuera y será muerto
en la calle y esto habla de excusas, de poner excusas y no olvidemos
algo, el espíritu está dispuesto pero la carne es débil, la carne
puede llevarnos a poner a poner pretextos para la pereza espiritual.
Estábamos hablando de la lectura de la palabra, estamos hablando
de la oración, la oración personal, la oración a solas, la oración
con su familia, la oración también como pueblo del Señor, el ser
diligentes. Otra de las cosas que Dios ha
provisto para crecer en la gracia es la comunión de los santos,
el poder asistir a los cultos, y yo sé, Dios sabe que hay personas
que están imposibilitadas por cuestiones laborales o por alguna
otra situación, pero cada uno de nosotros sabe si la razón
es pereza, si la razón es pretextos que resultan para justificar
una pereza. Hermano, una de las cosas que
hacer, aun si fuera cierto, aún si fuera cierto que el león está
en la calle, el apóstol Pedro dice pone toda diligencia por
esto mismo y si león está en la calle pues ora al Señor y
salte y mata al león para la gloria de Dios y haz lo que tienes
que hacer, si la pereza es el problema para no congregarse
pues que Dios nos guarde de inventar pretextos, tal vez nosotros no
vamos a decir el león, pero probablemente hay muchas otras cosas que podemos
decir, pero el llamado es, si tú tienes una fe igualmente preciosa
que la nuestra, clama al Señor que produzca el querer como el
hacer, clama al Señor que te guarde de tener pretextos para
no congregarse. Ahora, ¿Qué es lo que el apóstol
le está llamando a añadir? Y él va a empezar una lista que
nosotros podríamos, hay una, hay algo que se suele repetir
mucho y la gente habla de círculos viciosos. Lo que va a describir
el apóstol Pedro es un círculo virtuoso, un círculo virtuoso. Dice, añadid a vuestra fe virtud. por todo lo que se nos ha dado,
por todas las promesas, por todos los recursos, por la fe igualmente
preciosa que la nuestra. Yo decía, si no tienes una fe
igualmente preciosa que la nuestra por la justicia de Jesucristo,
pues lo más que te puedo decir es arrepiéntete y ven a Cristo,
porque no tienes a dónde empezar a edificar. Dice, añadid a vuestra
fe virtud. Añadid a vuestra fe virtud. ¿Qué
es la virtud? La palabra hace referencia a
hombría y a excelencia. Una de las traducciones de la
escritura traduce esto como conducta digna de admiración. ¿Y qué es
lo que hay que añadir a nuestra fe? hermanos recuerde que la fe se
expresa en sus frutos dice por sus frutos los conoceréis acaso
se recogen uvas de los espinos o higos de los abrojos y si tenemos
una fe somos llamados a no simplemente creer Santiago dice la carta
de Santiago dice en su capítulo dos Hermanos míos,
¿de qué aprovechar si alguno dice que tiene fe y no tiene
obras? ¿Podrá la fe salvarle? La fe salvadora es una fe que
tiene obras como resultado de esa fe. Se expresa en sus frutos.
Y si un hermano o una hermana están desnudos y tienen necesidad
del mantenimiento de cada día, y alguno de vosotros le dice,
id en paz y calentaos y saciaos, pero no les dais las cosas que
son necesarias para el cuerpo, ¿de qué aprovecha? Así también
la fe, si no tiene obras, es muerta en sí misma. Esta no es
una fe igualmente preciosa que la nuestra. Pero si alguno dirá,
tú tienes fe y yo tengo obras, muéstrame tu fe sin tus obras
y yo te mostraré mi fe por mis obras. Tú crees que Dios es uno,
bien haces. También los demonios creen y
tiemblan. Más quieres saber, hombre vano, que la fe sin obras
es muerta. No es simplemente creer intelectualmente. La fe salvadora que es don de
Dios es una fe que es más que aceptar un hecho como algo real.
Es una fe que produce vida. porque hay vida entonces hay
hambre de la palabra y porque hay hambre de la palabra estás
creciendo en conocer y puedes entrar en etapas en las cuales
pues seas atacado por la pereza pero el apóstol dice pon toda
diligencia por esto mismo por todo lo que Dios ha dado pon
diligencia poner diligencia es valorar lo que el Señor Jesucristo
ha hecho, recuerde todo proviene de la justicia de nuestro Señor
Jesucristo y cuando pensamos en la justicia de nuestro Señor
Jesucristo es uno es su vida de rectitud, su vida de hacer
siempre la voluntad de Dios lo que nosotros hemos fracasado
en hacer y en segundo lugar es el tomando sobre sí mi culpa
y llevando mi castigo para que se haga justicia, él llevando
la muerte que yo debería llevar, por eso es que tenemos preciosas
y grandísimas promesas, por eso es que se nos han dado todas
las cosas que pertenecen a la vida y a la piedad, y no una
fe así, una fe preciosa, es una fe que valora lo que Cristo hizo
y entonces el resultado es mi esfuerzo, Y lo valora y además
tiene un deseo en su corazón. Desea cada vez, cuando hablamos
del conocimiento, estamos hablando de un conocimiento académico,
sino un conocimiento relacional, de crecer en conocer cómo es
el Señor Jesús, cómo es estar con Jesús en medio de la tormenta. ¿Cómo es estar con Jesús cuando
hay abundancia? ¿Cómo es estar con Jesús cuando
hay escasez? ¿Cómo es estar con Jesús cuando mis hijos obedecen
a la primera? ¿Y cómo es estar con Jesús cuando
no obedecen a la primera? ¿Cómo es estar con Jesús cuando
mis hijos les estoy procurando compartir el evangelio y están
atentos? ¿Pero cómo es estar con Jesús cuando mis hijos no
están muy atentos y están totalmente distraídos? ¿Cómo es estar con
Jesús cuando cuando estoy hambriento o cuando hay mucho calor? ¿Cómo
es estar con Jesús cuando el clima es confortable y estoy
satisfecho? ¿Cómo es estar con Jesús cuando el esposo es tierno
y cariñoso? ¿Cómo es estar con Jesús cuando
el esposo no es muy tierno ni muy cariñoso? ¿Cómo es estar
con Jesús cuando la esposa es comprensiva y cómo es cuando
no es comprensiva? Y todo eso es porque valoramos
lo que el Señor Jesucristo ha hecho y está produciendo fruto.
Y recuerde que dice, añadir a tu fe virtud. Tienes fe salvadora,
no conocimiento intelectual, fe que produce hambre por el
Señor, deseo de conocerle. Si tienes esa clase de fe, Entonces tienes donde edificar
y tú puedes añadir a tu fe virtud. Y decía yo que una traducción
dice que esto es conducta admirable. ¿Y dónde hay una conducta admirable? Hay muchas cosas que pueden ser
admiradas. La conducta de los fariseos, muchas personas las
admiraban y les impresionaba. Pero en realidad no eran admirables,
porque si hubieran sido admirables, Jesús no les hubiera dicho que
son hipócritas. Si en verdad fueran admirables,
el Señor no les hubiera dicho, ustedes son sepulcros blanqueados. Por dentro, por fuera están,
pues se ven muy bien, pero por dentro están llenas de huesos
de muertos. Jesús nunca les hubiera hablado
de esa manera, si de veras su conducta fuera admirable. Pero
¿dónde hay una conducta admirable? Y la conducta admirable describe
a Isaías al Señor Jesús, dice, llamará su nombre admirable,
consejero, Dios fuerte, padre eterno, príncipe de paz. La conducta
admirable es la conducta del Señor Jesucristo. Por eso el
apóstol Pedro en su primera carta constantemente nos ha llamado
a mirar la conducta admirable. Dice, dice el apóstol Pedro en
capítulo dos, versículo veintiuno, de primera de Pedro pues para
esto fuisteis llamados porque también Cristo padeció por nosotros
dejándonos ejemplo para que sigáis sus pisadas y está llamando nuestra
atención hacia aquel que es admirable y su conducta es admirable dice
el cual no hizo pecado ni se dio engaño en su boca quien cuando
le maldecían no respondía con maldición cuando padecía no amenazaba
sino encomendaba la causa al que juzga justamente quien llevó
el mismo nuestros pecados en su cuerpo sobre el madero para
que nosotros estando muertos a los pecados vivamos a la justicia
y por cuya herida fuisteis sanados Y él está llamando a qué? A ver
la conducta admirable. ¿Cómo puedes añadir a tu fe virtud? ¿Cómo puedes llegar a tener una
conducta admirable siendo cada vez más como Cristo? ¿Y cómo
puedes ser cada vez más como Cristo? Mediante el conocimiento
del Señor Jesucristo, de conocer su gloria y excelencia, de conocer
al Señor Jesucristo y de experimentar el poder del Espíritu Santo para
que se aflore, la conducta admirable al final de cuentas es el fruto
del Espíritu Santo. Por eso si no hay fe, fe salvadora,
una fe igualmente preciosa que es don de Dios por la justicia
del Señor Jesucristo, pues no se puede producir eso. Lo que
se puede producir es lo que producían los fariseos, un sepulcro blanqueado
que puede admirar a algunos, pero recuerde que al final de
cuentas El Señor no mira lo que mira el hombre, pues el hombre
mira lo que está delante de sus ojos, pero Dios mira el corazón
y Dios, Dios mira el corazón. Admirable, conducta admirable. Note que Pablo igual nos llama
a tener nuestros ojos en el que tiene conducta admirable. Por
eso él escribe en Filipenses capítulo 2. Dice. Después de decirnos lo que no
tenemos que hacer, dice versículo tres, nada hagáis por contiendo,
por vanagloria, antes bien con humildad, estimando cada uno
de los demás como superiores al mismo, no mirando cada uno
por lo suyo propio, sino cada cual también por lo de los otros.
¿Y a dónde nos llama poner los ojos? En la conducta admirable.
Pues en vosotros es sentir que hubo también en Cristo Jesús,
el cual siendo en forma de Dios, no estimó el ser igual a Dios
como cosa a qué aferrarse, sino que se despojó a sí mismo. Y
la conducta admirable está en el Evangelio. El cordero manso
que fue llevado al matadero, aquel que vino y se hizo humilde
y obediente, aquel que por amor a su padre, por amor a su pueblo,
miró por sus escogidos. Y constantemente, nosotros pudiéramos
recordar en muchos más lugares, el Salmo 119 dice, un momento
llega el salmista que dice, abre mis ojos y miraré las maravillas
de tu ley. Y hermano, Que sea nuestra oración,
porque no hay manera de añadir a nuestra fe virtud si el Señor
no abre nuestros ojos y miramos las maravillas de su ley. ¿Por
qué? ¿Cuál es la maravilla de su ley?
El carácter admirable del Señor Jesucristo. cosa que los fariseos,
aunque admiraban la ley, nunca pudieron ver las maravillas de
su ley y crucificaron al Señor de la gloria. Así que el llamado
es añadir a la fe virtud y después a la virtud conocimiento, a la
virtud conocimiento. Y la idea es de ir de la mano. Cada una va de la mano con la
otra. Si no está la fe preciosa, que es por la justicia de nuestro
Dios y Salvador Jesucristo, no va a haber verdadera virtud.
Puede haber cierta virtud, pero no virtud verdadera, no carácter
verdaderamente admirable desde la perspectiva divina. Dice a
la virtud conocimiento, conocimiento. recuerde lo importante que es
el conocimiento el apóstol Pablo Pedro está hablando del conocimiento
del conocimiento y nuevamente es es necesario el conocimiento
de la palabra pero nuestro clamor debe ser que no nos quedemos
en conocer la palabra porque aquí el apóstol está siendo muy
claro dice gracias y pasos sean multiplicadas en el conocimiento
de Dios Podemos conocer la palabra sin conocer a Dios. Hermanos,
es clamar, clamar. Nuestro corazón es engañoso y
perverso. Que Dios nos guarde de simplemente estar satisfechos
en conocimiento académico, intelectual. Hay gente que ha estudiado. Bueno,
están los fariseos que están en la escritura, pero en todo
tiempo ha habido gente que ha estudiado y que es capaz de leer
la Biblia, incluso en los idiomas originales, pero. Sin conocer
a Dios en Cristo Jesús. El conocimiento de Dios y de
nuestro Señor. Capítulo 3 versículo 3 dice Mediante
el conocimiento de aquel que nos llamó por su gloria y excelencia
y a la virtud. Cuando yo crezco en conocer,
la virtud aumenta y yo la misma virtud me va a llevar a seguir
conociendo y cuando voy conociendo pero conociendo a la persona
de Jesucristo, intimidad con el Señor Jesucristo, pedir al
Señor que nos guarde de simplemente ver leyes o principios, que los
hay, hay mandamientos, hay principios, que somos llamados a obedecer
como este de añadir a nuestra fe virtud, Pero ver mucho más
allí que simplemente ver leyes y principios, sino ver en verdad
al Señor de la gloria, ver el corazón tierno y amoroso del
Señor Jesucristo, ver el amor del Padre, ese amor incomparable,
ese amor que nos amó con amor eterno cuando no había nada por
qué amarnos. hermanos hay gente que dice no
entiendo no puedo entender cómo es que que Dios aborreció a Esaú
en verdad lo que no debemos poder entender es cómo es que Dios
amó a Jacob porque en realidad Dios debió aborrecer no sólo
a Esaú sino a Jacob y a cada uno de nosotros pero debemos
estar sorprendidos y debe comovernos Como dice el himno que Cristo
me haya salvado tan malo como yo fui, me deja maravillado pues
él se entregó por mí. Oh, gran amor, cuán grande amor
el de Cristo para mí. Por mí se hizo pecado. Mi angustia,
su angustia fue por causa mía. Hermanos, el conocer, el conocimiento
que está hablando aquí es conocimiento de la persona del Señor Jesucristo. Y esto es sumamente importante,
porque hermanos, esta es la vida eterna, que te conozcan a ti
el único Dios verdadero. No es simplemente una cuestión
de maneras de hablar. Si fuera una cuestión de maneras
de hablar, pues no habría mucha preocupación. Pero a mí me preocupa
de haber escuchado por mucho tiempo gente que dice, hace 30
años que yo conocí la palabra de Dios. o yo he oído de Dios
o conocí de Dios hermanos es conocer a Dios y esta es la vida
eterna que te conozcan a ti el único Dios verdadero y a Jesucristo
tu Hijo a quien has enviado Y hermanos, hay una revelación inicial, Dios
nos revela al Padre, pero una vez que nos da vida, tenemos
una responsabilidad que hacer de clamar al Señor, de ir a la
palabra, de amar la palabra, de buscar la comunión de los
creyentes, de orar al Señor para que cada vez que voy a la palabra
yo vea las maravillas de su ley, y las maravillas de su ley es
ver al admirable consejero, Dios fuerte, Padre eterno, Príncipe
de paz. que Dios nos guarde de que el Cristo sea sin atractivo
eso es antes que fuéramos creyentes le vimos sin atractivo para desearle
pero una vez que estamos en Cristo que sea el deseo de nuestro corazón
conocer al Señor Jesucristo conocer al Señor Jesucristo y esto mismo
lo dice el apóstol Pablo lo dice el apóstol Juan Cuando Él dice,
amados, ahora somos hijos de Dios. Y aún no se ha manifestado
lo que hemos de ser, pero sabemos que cuando Él se manifieste seremos
semejantes a Él porque le veremos tal como Él es. Y dice, y todo
aquel que tiene esta esperanza se purifica a sí mismo. O sea,
implica algo que somos llamados a hacer por todo lo que ya Él
nos ha dado. Se purifica a sí mismo, así como
Él es puro. ¿Quién? El creyente. tomando diligencia por todo lo
que le ha sido dado en el Señor Jesucristo. Que el Señor nos
ayude a valorar lo que significa el que se nos haya dado una fe
igualmente preciosa, lo que significa la justicia de Cristo. La justicia
de Cristo significa que el Dios de la gloria dejó su gloria por
amor a su pueblo, por amor a su Padre. vino a respirar el polvo
de esta tierra y vino y no importa cuál hubiera sido la circunstancia,
el Señor enfrentó circunstancias como las nuestras, Él se cansó
también, también tuvo hambre, también sintió dolor, sin embargo
fue despreciado, sin embargo en todas circunstancias siempre
mostró el carácter del padre. Él fue tentado en todo según
la semejanza, pero nunca pecó. Él es la única buena persona.
Que Dios nos ayude a que si alguien nos dice que no somos buenas
personas, no nos ofendamos. Que nosotros podamos recordar
como dice Ezequiel, que debemos estar avergonzados, porque no
es por causa de nosotros, sino es por causa de su nombre, que
él ha querido darnos una fe igualmente preciosa por la justicia de nuestro
gran Dios y salvador Jesucristo. solo porque él es justo y fue
el justo por los injustos, solo porque el castigo de nuestra
paz fue sobre él y por su llaga fuimos curados. Solo por eso
es que podemos tener una fe sobre la cual construir. Y si no hay
esa fe, no construyas, porque lo que vas a construir es religiosidad,
es hipocresía, es todo lo que el Señor Jesús detesta. Él detesta
un cambio de conducta sin un cambio de corazón. Nosotros solemos
enfocarnos mucho en la conducta porque la conducta es visible,
a veces es desagradable, pero Dios no se enfoca en la conducta,
Él se enfoca en el corazón. Él dice, dame, hijo mío, tu corazón
y todos tus caminos sean rectos. Él dice, Él dice varias cosas
respecto a cambios de conducta sin cambio de corazón. Él dice
que hay que limpiar lo de adentro del vaso y del plato para que
todo esté limpio. Él puede limpiar. Él puede limpiar
por su sangre. Su sangre es la única. Cantamos
el himno, asallado en Cristo, plena salvación por la sangre
que Cristo vertió. Lo único que puede dar salvación
es estar en el Señor Jesucristo. Solamente estando en el Señor
Jesucristo es que tenemos una fe igualmente preciosa que la
de los apóstoles. Vamos a orar.

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Joshua

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