Bootstrap
JC

Carácter de un Pastor/ Nobleza en actitud y Conducta/ No Iracundo

Titus 1:7
Joel Coyoc June, 13 2021 Video & Audio
0 Comments
JC
Joel Coyoc June, 13 2021
Proposito de la Iglesia

En el sermón "Carácter de un Pastor: Nobleza en actitud y Conducta/ No Iracundo," el predicador Joel Coyoc aborda la importancia del carácter pastoral conforme a los estándares bíblicos, basándose en Tito 1:7. Coyoc enfatiza que la obra de Dios busca conformar a los creyentes a la imagen de Cristo, argumentando que un pastor no es superior a otros, sino que es un ejemplo del carácter de Cristo, fundamentado en la gracia divina. A lo largo del sermón, el predicador conecta varios pasajes, como Romanos 8:28-29 y 1 Tesalonicenses 2:7-11, para mostrar que el carácter y la moral del pastor deben ser irreprensibles, destacando también la relación entre el liderazgo espiritual en la familia y la iglesia. La exhortación culmina en la importancia de la dependencia de la gracia de Dios, tanto en la vida personal del líder como en el contexto familiar, subrayando que se debe procurar un liderazgo espiritual que refleje los principios del evangelio.

Key Quotes

“El carácter de un pastor es tal que cada vez debe parecerse al carácter del príncipe de los pastores.”

“No olvidemos, la gracia es para todo, y todo es por gracia.”

“Nuestros hijos no necesitan tener la imagen de un papá que es impecable, que no se equivoca, que nunca comete errores.”

“Cualquier cosa que logramos por la gracia no soy yo, es la gracia de Dios en mí.”

Sermon Transcript

Auto-generated transcript • May contain errors

100%
Vamos a abrir nuestras Biblias
en Tito, capítulo uno, que es el pasaje que empezamos a estudiar
la semana pasada. Y estamos estudiando acerca del
carácter, el carácter de un pastor. Y no olvidemos que la obra, la
obra de Dios en aquellos que han sido redimidos, es conformarlos
a la imagen del Señor Jesucristo. Múltiples pasajes en la Escritura
hablan de eso. El apóstol Pablo dijo, set imitadores
de mí, como yo de Cristo. Romanos capítulo 8, versículos
28 y 29. Es un pasaje que también nos
habla al respecto cuando dice, y sabemos que a los que aman
a Dios todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme
a su propósito son llamados. Usualmente solemos usar ese versículo
para consolar a los hermanos en situaciones y a veces usamos
ese versículo, solo ese versículo. y algunos hermanos son más atrevidos
porque se atreven a tratar de poner cuál es el bien y el bien
que se imaginen ese le ponen. Hay gente que piensa bueno si
Dios te quitó ese trabajo es porque Dios te va a dar un mejor
trabajo. Nos metemos en problemas y nosotros
tratamos de completar cuál es el bien del versículo 28, porque
si lo deja su esposa, entonces, si somos consecuentes, tendríamos
que seguir, terminaríamos diciendo una barbaridad. Ahora, la verdad
es que el contexto no nos deja poner cualquier cosa como el
bien. Dice, porque a los que antes conoció, también los predestinó
para que fuesen hechos conforme a la imagen de su Hijo. Todas
las cosas obran para bien a aquellos que aman a Dios, y el mayor bien
es conformarlo a la imagen del Señor Jesucristo. Si bien es
verdad que Dios puede dar un mejor trabajo, pero ese no es
el bien. El contexto ubica cuál es el
bien. El bien es conformarnos. De hecho, es nuestra esperanza.
El apóstol Juan se regocija y dice, amados, ahora somos hijos de
Dios, aún no se ha manifestado lo que hemos de ser, pero sabemos
que cuando Él se manifieste seremos semejantes a Él porque le veremos
tal como Él es. ¿Y por qué estoy comentando esto?
Estoy comentando esto porque estamos hablando del carácter.
Y el carácter de un pastor es tal que cada vez debe parecerse
al carácter del príncipe de los pastores. Y el príncipe de los
pastores es justamente el Señor Jesucristo. Y estábamos viendo
la semana pasada acerca del primer asunto en el carácter y es la
cuestión de la pureza sexual o la moralidad sexual. Cuando pensamos en esto, tenemos
que recordar siempre un asunto fundamental al cual estamos expuestos todos
nosotros, todos, absolutamente todos estamos expuestos. La semana
pasada cuando prediqué hice mucho énfasis en el Evangelio y en
la gracia, porque no es una moralidad sexual que nosotros alcanzamos
y perdemos de vista el Evangelio y la gracia. Si eso sucede, estamos
en un peligro de volvernos gente arrogante y gente que puede caer
en cualquier momento, porque está perdiendo de vista cuando
dice el apóstol Pablo, el que crea estar firme, mire que no
caiga. Y si estamos firmes, miremos
por qué estamos firmes. No estoy firme por causa de mí.
No estoy firme en mí por causa de la fuerza de voluntad que
tengo. Estoy firme por causa de la gracia de Dios. No olvidemos,
la gracia es para todo, y todo es por gracia. El apóstol Pablo
decía, yo he hecho más que todos, pero no yo, sino la gracia de
Dios conmigo, y por la gracia de Dios, soy lo que soy. Es un
asunto bien fundamental de no perder. Cuando pensamos en el
carácter del pastor, no es que es mejor que otros hermanos,
pero es que Dios pone una pauta aquí en cuestión de cuál es el
carácter que tiene que tener un pastor. La Escritura va dejando
claro asuntos por los cuales es que la iglesia puede tener
guía de la escritura para elegir un pastor. Si nosotros nos fijamos
en el pasaje que leyó el hermano y que leímos la semana pasada,
describe a la isla de Creta, que era donde había ciudades,
donde se había convertido gente al Señor, y había que establecer
ancianos. Y el apóstol Pablo manda a Tito
y le dice, por esta causa te dejé en Creta para que corrigieses
lo deficiente. y en verdad que había deficiencias.
Dice un comentarista que la palabra que se usa allá es la palabra
que se usa para, es un término médico, cuando hay una fractura
de un hueso había algo que estaba torcido, algo que evidentemente
estaba mal y después Pablo usa un versículo, describe cómo era
esa cultura y por boca de un mismo profeta no precisamente
creyente el señor el pablo no está diciendo que todo lo que
dijo ese profeta estaba bien pero por lo menos lo que dijo
describiendo a la gente de la isla de creta era totalmente
acertado y dice versículo 12 los cretenses siempre mentirosos
malas bestias glotones ociosos Y bueno, creo que describe nuestro
mundo actual. Es la condición también de nuestro
mundo actual. Y en medio de eso, el Señor está
dejando pautas que marcan la razón por la cual un hombre debe
ser considerado al pastorado. En este caso, a Tito no se le
habla de diáconos, pero a Timoteo se le habla de diáconos y es
idéntico lo que el Señor requiere. Y podemos pensar que hoy día,
por ejemplo, Uno pudiera pensar, bueno, ¿qué es lo que califica
a alguien para el ministerio pastoral o diaconal en la iglesia?
Y uno podría pensar, bueno, que haya ido a una escuela bíblica
o seminario, pero si usted mira, no es que eso esté mal, pero
eso no está en el texto de la escritura. Uno pudiera pensar,
bueno, los años que tenga en la iglesia, eso, pues, sí hay
una religión, pero no necesariamente en cuestión de años. Si Pablo
a Timoteo le dice no un neófito, o sea, no un recién convertido,
no sea que envaneciendo se caiga en la condenación y lazo del
diablo, Sin embargo, no debemos pensar que es por la cantidad
treinta, cuarenta, cincuenta años en la iglesia. La Biblia
marca el carácter y en ningún momento, si bien sí afirma que
no sea un recién convertido, no no considera fuera de eso
cuestiones de tiempo en la iglesia, porque el tiempo en la iglesia
no necesariamente significa madurez espiritual o carácter, Tampoco
la escritura considera que sea un líder nato y que tenga de
esos que van siempre para adelante. Eso pudiera ser bueno, pero no
es lo que la escritura está considerando aquí. No es por la cantidad de
tiempo o de dinero que uno aporta a la obra del Señor. Tampoco
está considerado aquí. No es por la cantidad de dones
espirituales. Evidentemente se hacen necesarios
dones espirituales. Yo creo personalmente que el
pastorado es un don espiritual. No es necesariamente que sea
un buen orador, aunque el pastor debe ser apto para enseñar. No
necesariamente tiene que ser el mejor maestro bíblico, porque
la labor pastoral va más allá de simplemente ser maestro de
la escritura. Y en la lista de fechos dice el mismo constituyó
a unos apóstoles, a otros evangelistas, a otros pastores y maestros,
a fin de perfeccionar a los santos. Ahora, lo que sí va dejando claro
es la palabra que empezamos a estudiar, que es irreprensible. Y estudiamos
el primer aspecto. Y hoy vamos a estudiar el segundo
aspecto, y quiero hacer énfasis otra vez en lo mismo, hermanos,
es la gracia y la soberanía de Dios. No es independientemente
porque les digo es hermanos a que dios nos guarde de pensar que
cuando somos diferentes que otras personas tiene algo que ver con
nosotros cuando somos diferentes que evidentemente
el señor nos ha salvado y nos está transformando y evidentemente
es haciéndonos a la imagen de cristo no caigamos nunca en la
equivocación de pensar es lo que yo estoy logrando o a veces
vas a escuchar cosas como tal vez tus hijos digan papá qué
bueno eres y que no nos lo creamos y que siempre recordemos hijo
ese que es que te impacta y que ves que es bueno, ese no soy
yo. Ese es Cristo viviendo en mí. Ese es la vida de Cristo
que fluye en mí. Esa es la gracia de Dios. Hijo,
ese que de pronto te regañó sin causa, ese que es enojón, ese
sí soy yo. Pero cuando veas algo distinto,
dale gracias a Dios. Y eso nos va a guardar de llegar
como el fariseo. de sentirse mejor que otros,
de sentirse arrogante por encima de otros. Definitivamente, la
gente que Dios llama al ministerio, dentro de la iglesia en especial,
el pastorado, el diaconado, son hombres extraordinarios, no por
causa de ellos mismos. A Dios le ha placido hacer los
hombres extraordinarios. Y son hombres que deben ser sostenidos
en oración porque también tienen luchas extraordinarias, porque
también el enemigo apunta toda su batería
porque sabe que si se tumba uno de ellos sabe el impacto que
puede causar y en verdad el señor pone una norma alta pero no hay
una doble norma no es que si lo que vamos a escuchar si yo
no soy pastor o dios no me está llamando al pastoral eso no tiene
nada que ver conmigo No, hermanos, porque todos somos llamados a
crecer a la imagen y la semejanza del Señor Jesucristo. Somos llamados
a crecer hasta la estatura del varón perfecto, el cual es el
Señor Jesucristo. Y el siguiente asunto, después
de lo que vimos la semana pasada, es, dice, versículo 6, dice,
Después, el que fuera irreprensible, marido de una sola mujer, y eso
lo estudiamos la semana anterior, dice, y tenga hijos creyentes
que no estén acusados de disolución ni de rebeldía. Y tenga hijos
creyentes que no estén acusados de disolución ni de rebeldía,
porque es necesario que el obispo sea irreprensible como administrador
de Dios. Y vuelve a repetir el asunto
de irreprensible. Que tenga hijos creyentes. Y uno podría pensar, bueno, Dios
es soberano en la salvación. Uno podría pensar, eso no depende
de mí. Y en verdad, Dios es soberano.
Y eso no depende de nosotros. Y en verdad, justo ahí es donde
tiene que estar el asunto de ser humilde, porque si un hombre
tiene a sus hijos creyentes, no es porque él es mejor que
el resto de la congregación, es que la gracia de Dios ha querido
ser así con él y porque la gracia de Dios quiere ser así con aquellos
que Dios llama al ministerio pastoral. No obstante que la salvación
de nuestros hijos no depende de nosotros y no podemos hacer
nada para salvarles, Si es importante algo fundamental, quisiera leer
algunos versículos. Lo que está diciendo aquí, después
de la moralidad sexual, es un liderazgo familiar probado. Es la segunda característica
de lo que es irreprensible. el apóstol Pablo escribiendo
en primera de tesalonicenses dos siete al once dice algunas
cosas interesantes que me gustaría que pudiéramos prestar atención
si lo quiere encontrar en su biblia si no sígame con atención
dice según primera de tesalonicenses dos siete al once antes fuimos
tiernos entre vosotros como la nodriza que cuida con ternura
a quien a sus propios hijos. No es la nodriza, en este tiempo
estaríamos pensando como la puericultora que seguramente estudia para
cuidar bien a los niños. y es una profesional, pero imagínese
que no está cuidando sólo por dinero los hijos de su patrón,
sino está cuidando con todo lo profesional que es sus propios
hijos. Dice, tan grande es nuestro afecto
por vosotros que hubiéramos querido entregaros no sólo el evangelio
de Dios, sino también nuestras propias vidas, porque habéis
llegado a sernos muy queridos. ¿Por qué os acordáis, hermanos,
de nuestro trabajo y fatiga? ¿Cómo trabajando de noche y de
día para no ser gravosos a ninguno de vosotros, os predicamos el
Evangelio de Dios? Vosotros sois testigos, y Dios
también, de cuán santa, justa e irreprensiblemente nos comportamos
con vosotros, los creyentes. Así como también sabéis, ¿De
qué modo? Y empezó con la nodriza que cuida
con ternura no a los hijos del patrón, sino a los propios. Y
termina, dice, ¿y sabéis de qué modo como el padre a sus hijos
exhortábamos y consolábamos a cada uno de vosotros? La madre, el
padre. Y aquí la figura con la cual
Interesantemente, Pablo intercala ahí la palabra irreprensible.
Y él, como pastor, está mostrando cómo hay una directa relación
entre el liderazgo de la familia y el liderazgo que se proyecta
la iglesia. Es interesante la cuestión de
la guianza espiritual de la esposa y de los hijos. Es fundamental
un liderazgo familiar aprobado. Y si queremos tener muestras,
alguien dijo, ¿quieres saber si alguien es cristiano? No le
preguntes a los hermanos en la iglesia. Es fácil ser cristiano
aquí 45 minutos. Es fácil aquí decimos amén y
estamos entusiastas. ¿Quieres saber si alguien es
cristiano? Pregúntale a su esposa, pregúntale a sus hijos. ah porque
aquí en la reunión de la iglesia pues es bastante sencillo ser
cristiano es otra cosa el día a día y un asunto fundamental
aquí es hermanos la vida es compleja es difícil
es sumamente demandante demasiadas cosas llaman nuestra atención
compiten con lo que nosotros tenemos que hacer Y hermanos
varones, hay algo que yo creo que no hace falta mucho que nos
digan y que nos recuerden. Casi todos o la mayoría de los
varones tienen claro que tienen que trabajar y tienen que proveer
para su familia. Son los proveedores materiales
de su familia. Pero hay algo que es triste y
es trágico y es que nos cuesta entender que no solo de pan vive
el hombre. Entonces, si somos los proveedores
de la familia, No tenemos que sólo llevar para la leche y los
frijoles y la carne. Si no sólo de pan vive el hombre
y soy el proveedor de la familia, eso quiere decir, hermano, reflexionemos
y busquemos la gracia de Dios ante esta pregunta. ¿Cuántas
veces ministré a mi familia esta semana? ¿De qué manera estoy
ejerciendo el liderazgo familiar? Ministrando primeramente a mi
esposa. Hay muchas cosas que la escritura
tiene que romper respecto a opiniones equivocadas que tenemos. La cultura
dice, no hay amor como el de una madre, y muchos de nosotros
lo creemos, pero la escritura dice que no hay amor como el
del padre. Aunque la cultura diga que no
hay como el de la madre, la escritura dice que no hay amor como el
del padre. Otra de las cosas es Muchas veces solemos poner como
padres a nuestros hijos antes que a nuestro cónyuge. Y un pastor
pone una ilustración y dice que si estuviera él en un río y estuviera
naufragando, y estuviera con su esposa y sus hijos, ¿quién
debería ser la prioridad para salvar? Y la prioridad es la
esposa, porque no somos una sola carne con los hijos, pero somos
una sola carne el esposo y la esposa. Y el punto fundamental
de todo esto es, hermanos, hay un liderazgo familiar, hay un
asunto en cuanto a la provisión que tiene que ver, dice la escritura,
el que no provee para su casa es peor que un incrédulo y ha
negado la fe. Y cuando se habla de proveer,
si bien el contexto inmediato está hablando de la provisión
material, hermanos, usted y yo tenemos una enorme responsabilidad
y es no sólo de pan vive el hombre. Tus hijos y tu esposa no viven
sólo de pan. No estás obedeciendo el proveer
para tu casa si sólo provees lo material, pero tienes que
proveer espiritual. Tenemos que proveer espiritual
y tenemos que proveer emocional. El poder invertir tiempo con
nuestras familias, ministrándoles, Dios no les va a decir una lista
de qué hay que hacer, pero orar como familia, tener el culto
familiar como familia, instruir a nuestra familia. Es interesante
que Timoteo, Pablo le escribe y le dice que desde la niñez
ha sabido las sagradas escrituras, las cuales te pueden hacer sabio
para la salvación por la fe que es en Cristo Jesús. Y desde la
niñez él aprendió, ¿y dónde aprendió? Es interesante que si usted va
al Antiguo Testamento dice, Dios a los padres. Estas palabras
que yo te mando hoy estarán sobre tu corazón y las escribirás en
los postes de tu casa, dice, y las hablarás a tus hijos cuando
te levantes, cuando andes por el camino, cuando te acuestes. tenemos que estar predicando
todo el tiempo a nuestra familia ceremoniándolos pero la biblia
debe fluir de los varones y poder tener temas de plática poder
interpretar toda la vida a la luz de las escrituras poder responder
las preguntas de nuestros hijos a la luz de la escritura es de
nuestra responsabilidad ser pastores de nuestra familia es verdad
que no podemos hacer yo no puedo hacer más que exponer a mis hijos
al evangelio uno en casa a través de la lectura de la escritura
a través del culto familiar a través de la adoración familiar trayéndolos
a la iglesia orando por ellos y el señor es el que los va a
salvar si ese es su plan si ese es su propósito el señor los
va a salvar ahora si es importante hermanos quiero dar algunas pautas
con respecto a El apóstol Pablo dice, fuimos tiernos como la
nodriza que cuida con ternura a sus propios hijos. Y luego
la figura del padre. Hermanos, no podemos hacer nada
en el interior de nuestros hijos, pero debemos obedecer a Dios
en todo lo que externamente Él nos ha mandado a hacer, y confiar
en Él. Una de las cosas es que la Palabra
ocupa un lugar preponderante en nuestras vidas. No podemos
ser líderes espirituales de la familia si la Palabra no es nuestro
alimento diario. Hermano, si no estás deseando
la Palabra de Dios, yo te animo, arrepiéntete. Si no estás anhelando
la Palabra de Dios, clama al Señor que te examine cuál es
la razón. Probablemente no estás en la fe. Porque dice la Escritura,
desead como niños recién nacidos la leche espiritual no adulterada,
para que por ella crezcáis para salvación, si es que habéis probado
que el Señor es bueno. Y cuando probamos que Dios es
bueno, la salvación es, para mí es la mayor prueba de que
Dios es bueno. No puede faltar el trabajo, puedo no comer siempre
lo que me gustaría comer, pero eso no me hace dudar de la bondad
de Dios. Pero sabe, Dios es bueno cuando me ha salvado de lo único
que merezco de Él. Merezco su condenación, su ira,
y hoy me ha sentado en los lugares celestiales con Cristo. Dios
es bueno. Puede ser que has probado que Dios es bueno, pero el afán
de esta vida te está robando el hecho de poder estar con el
Señor, disfrutando de su palabra. Hermano varón, alimentémonos,
clamemos al Señor que nos produzca en nosotros el querer como el
hacer. Clamemos al Señor que nos haga
probar que Él es bueno. Clamemos al Señor y dependientes
de la gracia. No es que mañana te lo propongas
y lo escribas y que el Señor produzca en tu corazón deseo
por la palabra. Y después clamemos de igual forma
al Señor que nos ayude a poder, cuando haya preguntas, va a haber
preguntas. poder tener la oportunidad de
contestar preguntas, poder tener la oportunidad de estar evaluando
todo bíblicamente. Hermanos, es necesario que evaluemos
todo a la luz de la escritura. Todo, absolutamente todo. La
situación que estamos viviendo en este tiempo, ¿estamos en verdad
entendiendo los tiempos? ¿Estamos en verdad entendiendo
por el contexto de la escritura? Yo le doy gracias a Dios porque
por su gracia cada vez me hace ver la depravación
total. Y yo le doy gracias a Dios porque
ha querido salvarme. Y yo le doy gracias a Dios porque
me tiene en la situación que me tiene. Porque a veces es fácil
que nosotros hablemos del presidente. A veces no es fácil que hablemos
del patrón y cuán mal trata a sus empleados. La pregunta es, ¿es
fácil porque tú no estás ahí? La verdad es que muy probablemente
si tú estuvieras en Palacio Nacional, harías cosas muy parecidas a
las que ese hombre que está ahí hace. El detalle es, tú no has
tenido la oportunidad de expresar todo lo que tu corazón malvado
puede hacer. Mucha de la gente malvada que controla a las élites
del mundo porque está bajo el príncipe de la potestad del aire,
ha hecho maldades de matar millones de personas. Y la pregunta es,
si Dios me hubiera dado esos recursos, esa posición, yo lo
hubiera hecho distinto. Hermanos, somos más parecidos
que distintos. Y esa es la razón por la cual
debemos de clamar a Dios por los reyes y por los que están
en eminencia. Porque asusta pensar en cuán capaces de hacer maldad
somos. Cuán capaces de mandar a matar
miles de personas y creer que puedo decidir quién vive, quién
muere. Pero todo eso, hermanos, poder entenderlo a través de
los lentes de la Escritura, llenándonos de la Escritura, que el Señor
nos muestre que no son sólo figuras del lenguaje cuando nos dice
que vivimos en medio de una generación maligna y perversa, que el Señor
nos lleva a evaluar cada cosa desde una perspectiva bíblica.
Hoy es verdad, hermanos, hay una enfermedad que está matando
gente. Eso es totalmente cierto. Pero también hay una maldad que
está atacando directamente a la iglesia y parte de eso es restringir
el hecho de poder congregarnos. Y ahí tenemos que llegar a un
punto en el cual hay que decidir si vamos a obedecer a los hombres
o vamos a obedecer a Dios. En Canadá hay un pastor que está
encarcelado. y él pudo haber salido hace dos
meses pero la condición del gobierno que saliera es que él tenía que
someterse para que en la iglesia se hiciera lo que el gobierno
dijera y él dijo bajo esa condición no el gobierno de Canadá no manda
a la iglesia en la iglesia manda el señor la escritura es la que
determina lo que se hace y se enseña en la iglesia no el gobierno
de ningún país y eso puede ser causa de persecución hermanos
varones Es nuestro llamado a estar con la escritura, a poder estar
conociendo a Dios, poder estar ministrando a nuestras familias.
Cosas que evitar, hermanos. Hermano, no olvidemos un asunto
muy importante. Nosotros tenemos un corazón engañoso
y perverso. Por gracia, Dios nos ha salvado.
Pero ni siquiera nos conocemos y no confiemos en que nos conocemos.
Y una de las cosas importantes es, hermano, clamemos a Dios
que nos haga amarle como es debido. Si algo le debemos a Dios, es
amor. Yo no puedo decir que amo a Dios
como es debido. Le doy gracias a Dios porque
le amo, porque Él me amó primero. Ahora, ¿por qué digo esto del
corazón engañoso? Muchas veces, hermanos, vamos
a... quiero hablar un poco de cosas prácticas. Muchas veces
vamos a querer sentarnos 30 minutos con nuestra familia. Y vamos
a querer que los niños tengan toda la atención. Y de pronto,
no la vamos a tener. Que Dios nos haga sabios, ¿cuánto
tiempo? Tampoco es sentarte hora y media
a predicar a tus hijos y esperar que durante hora y media, depende
de su edad, pero ni aún en la iglesia hacemos el culto con
predicaciones de hora y media, pero muchas veces los papás somos
geniales y queremos que nuestros hijos y a veces en edad preescolar
o de primaria se sienten a escucharnos con sermones tan largos. Y a veces una pregunta es, ¿es
malo desear que los hijos estén atentos? ¿Es malo desear que
en el tiempo del culto familiar los hijos oren, canten con entusiasmo? No es malo, hermano. Pero no
lo deseemos más que a Dios y su gloria. Seamos conscientes de
algo. Mi trabajo es exponer el Evangelio. Recuerda algo. Fuiste igual que
tu hijo, aborrecedor de Dios. Y va a haber momentos que, aunque
quizá de mala gana, no muy contento, se sienten diez minutos, ve a
Dios y su gloria, y ama a tu hijo. Y ora que a su tiempo,
Dios haga algo. Porque hay padres que intentando
ser líderes espirituales de su familia, logran todo lo contrario
a lo que quieren. Porque somos llamados a... Nuestros
hijos no solo necesitan oír de Cristo, necesitan ver a Cristo.
Y de pronto, estamos enojados en el culto familiar porque cuando
pasó la mosca los niños están más concentrados en la mosca
que en lo que tú estás diciendo y de pronto golpeas la mesa pierdes
el control y los niños no ven a Cristo y hay una total inconsistencia
entre lo que decimos y lo que estamos haciendo y no es que
no tengamos que corregir esas cosas pero muchas veces es mejor
orar, llorar, dejar pasar el tiempo y después hablar con los
niños en un mejor tiempo, incluso y si de pronto explotas Después
de todo, poder decir y empezar, hijos perdónenme, he hecho una
mala representación de Cristo. El Señor es lento para la ira
y ustedes vieron aquí a un enojón. Y así como ustedes necesitan
la gracia de Dios para prestar atención, yo necesito la gracia
de Dios para mostrar a Cristo y he fracasado. Y eso es mejor
que levantarnos muy dignos y estar medio día o todo el día enojados
con la familia porque son unos paganos irreverentes, igual que
yo, nada más que yo no me doy cuenta. Porque yo estoy deseando
más que suceda lo que yo quiero, a que Dios sea honrado. Y hermanos,
que Dios nos ayude. Necesitamos el Evangelio. El
Evangelio es necesario. Hay cosas correctas, pero no
las debemos desear más que la gloria de Dios. Es malo desear
que nuestros hijos quieran venir a la iglesia. No es malo. Pero
si yo empiezo a hacer cosas como obligarlos como un dictador,
yo voy a lograr exactamente todo lo contrario. Yo debo de confiar
en el poder de Dios. Debo recordar, hermano, es una
lucha espiritual. La lucha no es con tu hijo, no
es con tu esposa. La lucha es contra huestes espirituales
de maldad en las regiones celestes. La lucha es mucho más que lo
que a veces nosotros estamos viendo aquí en corto. Y muchas
veces en nuestro afán de ganar la batalla, el diablo se está
riendo de nosotros porque nos tiene distraídos con nuestra
biblia dando bibliazos a nuestros hijos y nuestros hijos frustrándose
mientras él se ríe de lo que estamos haciendo porque nos tiene
justo en lo que quiere hermanos el liderazgo espiritual y yo
creo que aquellos que dios va a llamar al pastorado dios va
a obrar en sus familias Y no tenemos que sentirnos mejores
que el hermano que no todos sus hijos son creyentes. No tiene
nada que ver conmigo. Es la gracia de Dios. Y el hermano
que no todos sus hijos son creyentes, pero ha sido fiel, tampoco tiene
que sentirse menos. Él tiene que confiar en Dios
y a su tiempo, si Dios ha elegido para salvación a sus hijos, los
va a salvar. Pero ni el que por la gracia
de Dios sus hijos han creído se tiene que sentir como el pavo
pensando que es algo que porque él es más inteligente, porque
es más diligente. No, hermanos, tenemos que ser
diligentes, pero al final de cuentas es la gracia de Dios. Por la gracia de Dios soy lo
que soy y su gracia no ha sido en vano conmigo. Hermanos, darles
algunas pautas prácticas. Hermanos, nuestro corazón es
engañoso y perverso. Necesitamos el evangelio muchísimas
veces. Hermano, no trates con el corazón
de tu esposa ni con el corazón de tu hijo antes que trates con
el tuyo. ¿Por qué digo esto? Porque Jesús
dijo, hipócrita, saca primero la viga que está en tu ojo para
que puedas sacar la paja en el ojo de tu hermano. Y es interesante
que nosotros somos especialistas en ver lo que otros hacen mal. David dijo, ¿quién puede reconocer
sus propios errores? Líbranme de los que me son ocultos.
Y la verdad es que muy fácil vemos lo que otros hacen mal,
pero nos cuesta horrores ver lo que hacemos mal. Y la razón
que nos cuesta, ¿cómo sé que nos cuesta horrores? Hermano,
¿cuál es nuestra primera reacción cuando alguien viene a corregirnos?
cuando hablen viene y a veces aún viene la gente hasta así
con porque ya saben cómo somos y vienen así con mucho cuidado
y de todos modos si somos honestos a lo mejor por la gracia de Dios
te controlas pero sientes a lo caliente primero acá adentro
así nos es más fácil ver y aceptar
pero hermanos clamemos a Dios no olvidemos algo hermanos que
nos puedan decir es una bendición nos Pablo decía, yo soy el primer
pecador, y pues si soy el primer pecador, pues no me debe extrañar
que alguien me venga a decir que hice algo mal, seguramente
que hago algo mal, y no algo, muchas cosas mal. Algunas veces
mi esposa me ha dicho, ¿Qué habríamos hecho mal? Y yo le he dicho un
montón de cosas, más de las que te imaginas. Yo no confío en
lo bien que he hecho, confío en la misericordia y en la gracia
de Dios. Porque si se tratara de confiar
en lo bien que lo hemos hecho como padres, sencillamente sería
un fracaso todo. Es la gracia y la misericordia
de Dios. Hermanos, quiero recalcar con esto, no confíes en tu corazón
y trata primero con tu corazón antes de tratar con el de alguien
más. Antes de ir y decirle a tu esposa algo que hizo mal, no
olvides algo, el pecado de los demás nos tienta. Porque dice,
si alguno es sorprendido en una falta, vosotros que sois espirituales,
restauradle con espíritu de mansedumbre, considerándote a ti mismo, no
sea que también seas tentado. Cuando vemos providencialmente
que Dios nos permite ver algo mal en la vida de un hermano,
si somos honestos hermanos, nos es una tentación. Nos es fuente
de tentación. Y lo primero que tengo que hacer
es, antes de ir a corregir al hermano, yo debo tratar con mi
corazón. Y debo pensar, ¿qué es lo que me está motivando a
ir al hermano? ¿Es la gloria de Dios? ¿De qué manera me está tentando
esto? ser totalmente honesto en responder y incluso en ese
momento horario decirle señor examina yo quiero ir porque amo
a mi hermano y quiero que eso me motive porque amo tu gloria
y señor muéstrame de qué manera y probablemente cuando yo llegue
lo primero que voy a tener que decir es hermano o hermana o
hijo perdóname porque lo que tú hiciste en verdad pues sí
está mal, pero produjo en mí esto, esto y esto. Y yo pensé
esto de ti o dije esto de ti. Y tratar primero siempre con
nuestro corazón. Tratar, muchas veces tenemos
cosas que aparentemente son amor por nuestros hijos, pero si examinamos,
son ídolos de nuestro corazón. Yo recuerdo en alguna ocasión
haber tratado con mucho enojo a mi hijo porque lo ladró un
perro y se bajó de la... y uno podría pensar que es por
protegerlo. Pero pensándolo bien en mi corazón, no era tanto por
protegerlo. No le iba a morder el perro porque
si lo atropellaba un auto. Y el motivo de mi enojo no era
amor. El motivo de mi enojo era que
si lo atropellaba un auto, entonces eso me iba a sacar de la comodidad
y iba a ir a un hospital. Y al final no era la preocupación
por mi hijo, sino la preocupación por mí, que algo que hubiera
pasado me sacaba de lo cómodo que yo estaba. ¿Pues quién de
nosotros quiere tener que llamar a una ambulancia, tener que ir
al doctor? Nadie de nosotros quiere. Pero al final podemos maquillar
esas cosas egoístas de nuestro corazón y dar respuestas. Por supuesto que lo tengo que
corregir, pero es diferente a dar un pescozón en el momento y decir
una bola de tonterías. A cuando verdaderamente amas
al Señor, poder ir por tu hijo, abrazarlo y más tarde En el carácter
del Señor decir, hijo, es verdad que te da miedo el perro, pero
tenemos que confiar en Dios. Clama a Dios que te ayude a superar
eso y ser más prudente, porque pueden suceder cosas peores que
la mordedura de un perro, eso es distinto. Pero esas reacciones
que de pronto si es, si examinamos en nuestro corazón, hermanos,
hay ídolos del corazón. Y bueno, y si lo hago y Dios
me reprende, pues después ir y decir, hijo, perdóname, he
pecado. Pequé contra ti. Estaba deseando
más mi comodidad que la gloria de Dios y no te pude amar como
es debido. No es que no Hermanos, entre
más entendamos el Evangelio, más veces vamos a reconocer que
hemos pecado con Dios y con nuestros semejantes. Nuestros hijos no
necesitan tener la imagen de un papá que es impecable, que
no se equivoca, que nunca comete errores. Eso, muchas veces somos
engañados y pensamos que eso va a alejar a nuestros hijos.
Hermanos, no es cierto. Al contrario, nuestros hijos
necesitan ver a un papá que es tan humano como ellos. Porque
hay muchos hijos que de pronto tienen un papá en un pedestal
y de pronto surge un escándalo y los hijos sufren cuando sale
el escándalo porque se les cae el ídolo que trató siempre de
mostrar que es impecable, intachable. Y no vemos en la escritura, por
ejemplo, a Pablo, no lo vemos tratando de hacer eso. Él nunca
se quiso presentar a los hermanos. Él dijo, no que lo haya logrado.
Él dijo, yo soy el primer pecador. Él dijo, miserable de mí, ¿qué
me va a librar de ese cuerpo de pecado? Gracias sean dadas
a Dios. Vemos a un Pablo confiando nunca
en sí mismo, sino siempre en el Señor Jesucristo. Lejos esté
de mí gloriarme, sino en la cruz del Señor Jesucristo. Hermanos,
les comparto esto, porque esto es parte del liderazgo espiritual
probado. y Dios nos ha permitido pasar,
no soy un experto ni lo he hecho todo bien, muchas veces he hecho
muchas cosas mal, doy gracias a Dios que me ha enseñado que
traigo normalmente yo la viga en mi ojo y lo que estoy viendo
como viga en el ojo del otro es una paja y cuando yo intento
acercarme con la viga para sacar la paja ocurre que yo no llego
para sacar la paja porque lo golpeo con la viga que traigo
por eso Jesús dijo saca primero tu viga para que puedas ayudar
a tu hermano a sacar la paja de su ojo hermanos somos ciegos
a nuestra propia ceguera pero cristo es luz y clamemos al señor
que nos alumbre con su luz que nos haga ver primero nuestro
pecado para poder tratar con el pecado de nuestros hijos que
el señor nos haga ver esas cosas irritantes y terribles hermanos
hay algo que es grandioso y es esto nosotros no podemos ver
el corazón de nuestros hijos pero providencialmente dios trae
los frutos del corazón para ser ministrados. Y por causa de nuestros
ídolos, fracasamos muchas veces rotundamente. Quiero terminar
con esta ilustración. Imagínate que llegas cansado
del trabajo y tu esposa viene y te trae una hoja donde dice
que tu hijo insultó al director, le pegó a un niño. Es un desastre
en la escuela. La reacción clásica es bajarse
inmediatamente y buscar dónde está el niño. Y empezar con cosas
como, ¿tú crees que es justo que todo el día, mira qué hora
estoy llegando de trabajar cansado y todo para pagar tu escuela,
y tú crees que es justo que me reciba tu mamá con este papel? Todo el día me mato trabajando
para que tú vayas a la escuela a hacer eso. Y seguramente van
a seguir cosas como, ¿qué pensará el director de mí? ¿Qué clase
de papá soy? Y ahí van saliendo los ídolos
del corazón. ¿Cuáles son los ídolos del corazón? Reconocimiento. Mi reputación es más importante.
Más importante que la gloria. Yo no estoy glorificando a Dios
ante mi hijo. Es interesante. Lo que hizo mi hijo está mal.
Es pecaminoso. No es para aplaudir. Pero el
Señor está mostrando el corazón de mi hijo para mostrarme dónde
lo tengo que ministrar y lo único que estoy alcanzando a hacer
es ventilar mi frustración y mostrar lo que para mí es importante.
Para mí es importante mi reputación. Eso es lo que más... ¿Qué van
a pensar? ¿Qué van a decir cuando yo vaya
a la próxima junta de padres de familia? O sea, ¿qué van a
pensar de nosotros toda esa gente? O sea, ¿qué es grandioso para
mí como papá? Mi reputación. El niño... Y hermanos, muchas veces ponemos
nuestra reputación en la mano de nuestros hijos y es el peor
lugar. El peor lugar donde puedes poner tu reputación es la mano
de tus hijos. En lugar de lo cual poder agarrar el papel y
tal vez te retuerzas, pero mejor enciérrate y clama al Señor hasta
que el Señor aplaque la bestia y el Señor te muestre cuán idólatra
eres. Y después de arrepentirte de
tu idolatría y clamar al Señor por perdón y por limpieza de
la sangre de Cristo, poder bajarte y abrazar a tu hijo y decirle,
hijo, ya me enteré de qué hiciste en
la escuela. Y en verdad estoy triste, pero te quiero decir
algo. Yo me iba a bajar así, así, así, y yo te iba a decir
esto, esto y esto, pero Dios me reprendió antes de hacerlo.
Y Dios me mostró que yo no soy diferente que tú, que también
soy un ídolo en el corazón, que también me rebelo y rechazo a
Dios, pero Dios me quebrantó y me hizo arrepentir. y vengo
a decirte hijo que te amo y quiero que trabajemos en esto y empezar
a preguntar qué es lo que hizo, qué le motivó a hacer y ayudarlo
a él a descubrir también los ídolos de su corazón y ayudarlo
a mostrarle cómo el evangelio lo puede librar de esas cosas. qué distinto y hermanos ese es
nuestro trabajo en casa y aún haciéndolo así no es garantía
de que dios va a salvar a todos nuestros hijos pero que dios
a lo que voy es somos responsables de dar las mejores No somos deterministas, no creemos
que en buenas circunstancias las cosas necesariamente ocurren,
pero sí somos responsables que con la gracia de Dios podamos
dar las mejores circunstancias, de exponerles al evangelio, de
escucharles, de dedicarles tiempo. Hermanos, y lo que yo les estoy
diciendo me lo estoy diciendo a mí mismo. de que seamos más
diligentes en leer un libro a nuestras esposas, en leer la escritura
a nuestras esposas, de salir y dedicar algún tiempo a nuestras
esposas. Yo mismo no puedo decir que lo
he hecho bien. Hermanos, cuando miro a Cristo
cómo ama a su esposa, sencillamente no me puedo sentir qué buen esposo
que soy. Cuando yo miro a Dios cómo ama
a sus hijos y lo que hace por sus hijos, no me puedo sentir
orgulloso del padre que soy. Puedo decir con Pablo, soy un
miserable. Pero le doy gracias a Dios, ¿por qué? Cristo ha sido
castigado por mi fracaso como esposo. Cristo ha sido castigado
por mi fracaso como padre. Y Cristo ha hecho provisión para
vestirme de su justicia. Y Cristo ha dado el Espíritu
Santo para que pueda tener poder para No seguirlo haciendo como
lo estaba haciendo, sino irlo haciendo cada vez mejor. Y no
olvidar que pues no soy lo que debiera ser, pero por la gracia
de Dios no soy lo que fui. Hermanos, es un asunto importante
y oremos los unos por los otros como padres que Dios nos ayude.
tenemos una enorme responsabilidad y bueno y que dios nos haga mirar
ese asunto en cuestión de cuando hay que elegir o confirmar un
llamado pastoral y no olvidar cualquier cosa que logramos por
la gracia no soy yo es la gracia de dios en mí cualquier cosa
que dios hace en una familia si estamos haciendo o no si no
estamos haciendo lo que dios nos llama a hacer arrepintamos
pero al final hagamos lo que Dios nos llama a hacer y Dios
va a hacer toda su voluntad y no depende de nosotros, depende
del Señor, es la gracia de Dios. Entonces vamos a vamos a cantar
solamente en Cristo y lo vamos a cantar porque

Comments

0 / 2000 characters
Comments are moderated before appearing.

Be the first to comment!

Joshua

Joshua

Shall we play a game? Ask me about articles, sermons, or theology from our library. I can also help you navigate the site.