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JC

Los Testigos de Cristo

John 5:31-38
Joel Coyoc July, 7 2020 Video & Audio
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JC
Joel Coyoc July, 7 2020
Estudio del Evangelio de Juan
What does the Bible say about the testimony of Jesus?

The Bible emphasizes that Jesus' testimony is validated by multiple witnesses, including His works and the testimony of the Father.

The testimony of Jesus is a central theme in the Gospel of John, particularly illustrated in John 5:31-38. Jesus emphasizes that if He were to testify about Himself, His testimony would not be valid. This highlights the importance of corroborating evidence. He points to the testimony of John the Baptist and the works He performed as testimonies that affirm His divine mission. Additionally, the Father Himself testifies to Jesus' identity, as seen during His baptism. Collectively, these witnesses validate the truth of who Jesus is, affirming that He is the Son of God and thus deserving of honor and worship.

John 5:31-38, Matthew 3:16-17

How do we know God's testimony about Jesus is true?

God's testimony about Jesus is true because it is confirmed through Scripture and the works that Jesus accomplished.

The veracity of God’s testimony about Jesus can be firmly established through the witness of the Scriptures and the miraculous works performed by Jesus. John 5 underscores that there are multiple witnesses — the Old Testament prophecies, the signs performed by Jesus, and the voice of the Father at His baptism — that confirm His identity. The fulfillment of over 500 prophecies concerning the Messiah in Jesus provides a strong foundation for faith. Additionally, Jesus’ life, characterized by miraculous acts and profound teachings, serves as a powerful testimony to His divine authority and nature. Thus, rejecting these testimonies leaves one without excuse in the face of God's truth.

John 5:36, Romans 1:20

Why is the testimony of the Old Testament important for Christians?

The Old Testament testifies to the coming of Christ and shows how Jesus fulfills these prophecies.

The testimony of the Old Testament is crucial for Christians as it lays the foundation for the coming of Jesus and establishes His legitimacy as the Messiah. Jesus Himself points to the Scriptures, indicating that they testify about Him. This includes prophecies that detail His birth, lineage, and sacrificial role. Understanding these connections enables Christians to appreciate the continuity of God's redemptive plan throughout history. The Old Testament not only anticipates Christ's coming but also enriches the believer's faith by providing a comprehensive view of God’s promises and their fulfillment in Jesus, thus reinforcing the reliability of Scripture as a whole.

John 5:39, Isaiah 40:3

Sermon Transcript

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Vamos a abrir nuestra Biblia
en el Evangelio de San Juan, en su capítulo 5. Evangelio de San Juan, capítulo
5. Dice la Palabra de Dios, Después
de estas cosas había una fiesta de los judíos. Y subió Jesús
a Jerusalén. Y hay en Jerusalén, cerca de
la puerta de las ovejas, un estanque, llamado en hebreo Bethesda, el
cual tiene cinco pórticos. En estos se hacía una multitud
de enfermos, ciegos, cojos y paralíticos, que esperaban el movimiento del
agua. Porque un ángel descendía de
tiempo en tiempo al estanque y agitaba el agua. Y el primero
que descendía al estanque, después del movimiento del agua, quedaba
sano de cualquier enfermedad que tuviese. Y había allí un
hombre que hacía treinta y ocho años que estaba enfermo. Cuando
Jesús lo vio acostado, y supo que llevaba ya mucho tiempo así,
le dijo, ¿Quieres ser sano? Señor, le respondió el enfermo,
no tengo quien me meta en el estanque cuando se agita el agua. Y entre tanto que yo voy, otro
desciende antes que yo. Jesús le dijo, levántate, toma
tu lecho y anda. Y al instante aquel hombre fue
sanado, y tomó su lecho y anduvo. Y era día de reposo aquel día. Entonces los judíos dijeron a
aquel que había sido sanado, es día de reposo, no te es lícito
llevar tu lecho. Él les respondió, el que me sanó,
Él mismo me dijo, toma tu lecho y anda. Entonces le preguntaron,
¿quién es el que te dijo, toma tu lecho y anda? Y el que había
sido sanado no sabía quién fuese, porque Jesús se había apartado
de la gente que estaba en aquel lugar. Después le halló Jesús
en el templo y le dijo, mira, has sido sanado, no peques más
para que no te venga alguna cosa peor. El hombre se fue y dio
aviso a los judíos que Jesús era el que le había sanado. Y
por esta causa los judíos perseguían a Jesús y procuraban matarle,
porque hacía estas cosas en el día de reposo. Y Jesús les respondió,
mi padre hasta ahora trabaja y yo trabajo. Por esto los judíos
aún más procuraban matarle. porque no sólo quebrantaba el
día de reposo, sino que también decía que Dios era su propio
Padre, haciéndose igual a Dios. Respondió entonces Jesús y les
dijo, De cierto, de cierto os digo, no puede el Hijo hacer
nada por sí mismo, sino lo que vea hacer al Padre, porque todo
lo que el Padre hace, también lo hace el Hijo igualmente. Porque
el Padre ama al Hijo y le muestra todas las cosas que Él hace,
y mayores obras que éstas le mostrará, de modo que vosotros
os maravilléis. Porque como el Padre levanta
a los muertos y les da vida, así también el Hijo a los que
quiere da vida. Porque el Padre a nadie juzga,
sino que todo juicio dio al Hijo, para que todos honren al Hijo
como honran al Padre. El que no honra al Hijo, no honra
al padre que le envió. De cierto, de cierto os digo,
el que oye mi palabra y cree al que me envió, tiene vida eterna
y no vendrá a condenación, mas ha pasado de muerte a vida. De
cierto, de cierto os digo, viene la hora y ahora es cuando los
muertos oirán la voz del hijo de Dios y los que la oyeren vivirán. Porque como el padre tiene vida
en sí mismo, Así también ha dado al Hijo el tener vida en sí mismo,
y también le dio autoridad de hacer juicio por cuanto es el
Hijo del Hombre. No os maravilléis de esto, que
vendrá ahora cuando todos los que están en los sepulcros oirán
su voz. Los que hicieron lo bueno saldrán
a resurrección de vida, mas los que hicieron lo malo a resurrección
de condenación. No puedo yo hacer nada por mí
mismo. Según oigo, así juzgo, y mi juicio
es justo, porque no busco mi voluntad, sino la voluntad del
que me envió, la del Padre. Si yo doy testimonio acerca de
mí mismo, mi testimonio no es verdadero. Otro es el que da
testimonio acerca de mí, y sé que el testimonio que da de mí
es verdadero. Vosotros enviasteis mensajeros
a Juan, y él dio testimonio de la verdad. Pero yo no recibo
testimonio de hombre alguno, mas digo esto para que vosotros
seáis salvos. Él era torcha que ardía y alumbraba,
y vosotros quisisteis regocijaros por un tiempo en su luz. Mas
yo tengo mayor testimonio que el de Juan, porque las obras
que el Padre me dio para que cumpliese, las mismas obras que
yo hago dan testimonio de mí que el Padre me ha enviado. También
el Padre que me envió ha dado testimonio de mí. Nunca habéis
oído su voz, ni habéis visto su aspecto, ni tenéis su palabra
morando en vosotros, porque a quien él envió vosotros no creéis. Escudriñad las Escrituras, porque
a vosotros os parece que en ellas tenéis la vida eterna, y ellos
son los que dan testimonio de mí. Y no queréis venir a mí para
que tengáis vida, Gloria de los hombres no recibo, mas yo conozco
que no tenéis amor de Dios en vosotros. Yo he venido en nombre
de mi Padre, y no me recibís. Si otro viniere en su propio
nombre, a ese recibiréis. ¿Cómo podéis vosotros creer,
pues recibís los unos, pues recibís gloria los unos de los otros,
y no buscáis la gloria que viene del Dios único? No penséis que
yo voy a acusaros delante del Padre. hay quien os acusa, Moisés
en quien tenéis vuestra esperanza, porque si creyéseis a Moisés
me creeríais a mí, porque de mí escribió él, pero si no creéis
a sus escritos, ¿cómo creeréis a mis palabras? Amén. Vamos a meditar esta tarde de
los versículos treinta y uno al versículo treinta y ocho. y el tema es los testigos de
cristo los testigos de cristo recordemos que el propósito de
juan al escribir este evangelio es Dice Él que hay muchas otras
señales que Jesús hizo en presencia de sus discípulos, pero las que
se han escrito, se han escrito para que creáis que Jesús es
el Cristo, el Hijo de Dios, y para que creyendo tengáis vida en
su nombre. El Señor Jesucristo dejó a sus
discípulos para ser testigos en Jerusalén, en Judea, en Samaria
y hasta lo último de la tierra. el apóstol Juan escribe el evangelio
y escribe la primera, segunda y tercera carta a la iglesia. Y él habla como un testigo presencial
del Señor Jesucristo. Él dice en primera de Juan, lo
que hemos visto y oído esos anunciamos para que también vosotros tengáis
comunión con nosotros. y nuestra comunión verdaderamente
es con el Padre y con su Hijo Jesucristo. Cuando él termina
de escribir el Evangelio de Juan, él dice que él es el que da testimonio,
el discípulo amado de estas cosas, y su testimonio es verdadero. Y a lo largo de los siglos, Dios
no ha quedado sin testigo. Él ha dado testigos y específicamente
testigos del Señor Jesucristo. Hoy hay gente que se autodenomina
testigos de Jehová, pero no honran al Hijo como se honra al Padre.
Y el que no honra al Hijo, pues no honra al Padre. Sencillamente,
el que es un testigo, según él, de Jehová, pero no honra al Señor
Jesucristo, es un falso testigo. Algo que nosotros podemos notar
cuando empieza el Señor Jesucristo a hablar, la primera enseñanza
que nos deja es, que dice el versículo treinta y uno, si yo
doy testimonio acerca de mí mismo, mi testimonio no es verdadero. Y la primera verdad que nos muestra
aquí la escritura es, Jesús no da testimonio de sí mismo. Él
dice que no da testimonio de sí mismo porque si él lo hace,
su testimonio no es verdadero. Y uno pensaría, ¿por qué está
diciendo esto el Señor Jesucristo? Si él mismo, en su naturaleza,
por ser Dios, él es verdad. La Biblia dice, sea Dios veraz
y todo hombre mentiroso. Si él diera testimonio de sí
mismo, pues sería verdadero. Ahora, la respuesta a la razón
por la cual Cristo no da testimonio de sí mismo es porque Él había
decidido voluntariamente cumplir la voluntad del Padre. Y dentro
de cumplir la voluntad del Padre, la Escritura establece que Él
vino, dice la Escritura, voluntariamente decidió cumplir la ley, él dijo
que no vino para abrogar la ley sino para cumplir la ley y por
eso la escritura dice que cuando vino el cumplimiento del tiempo
Dios envió a su hijo nacido de mujer y nacido bajo la ley y
por causa de que él decidió someterse y cumplir Como nadie más cumplió
la ley, él es el único que ha cumplido a perfección la totalidad
de la ley de Dios, y por ello él se sometió a la ley, y era
por esa razón que él no daba testimonio de sí mismo. La Biblia
dice, por ejemplo, en Hebreos 10, 28, dice, el que viola la
ley de Moisés por el testimonio de dos o tres testigos muere
irremisiblemente. Por eso él no daba testimonio
de sí mismo. Él tenía testigos y tenía testigos
conforme a la ley. Dice, También la escritura dice,
no se tomará en cuenta a un solo testigo contra ninguno en cualquier
delito, ni en cualquier pecado, en relación con cualquier ofensa
cometida. Sólo por el testimonio de dos
o tres testigos se mantendrá la acusación. También dice la
escritura, por dicho de dos o tres testigos morirá el que hubiere
de morir, no morirá por el dicho de un solo testigo. Otro lugar de la escritura dice... y el apóstol Pablo escribiendo
a la iglesia de Corinto dice esta es la tercera vez que voy
a vosotros y por boca de dos o tres testigos se decidirá todo
asunto y uno de los versículos que debe captar mucho de nuestra
atención es que Cristo tenía sus testigos porque Cristo nació
de mujer, nació bajo la ley, y el pasaje que dice por dicho
de dos o tres testigos morirá el que hubiere de morir, no morirá
por el dicho de un solo testigo. Cristo se sometió a esto y esto
debe ponernos en mucha atención. En mucha atención porque en este
asunto del testimonio acerca del Señor Jesucristo está de
por medio la vida o la muerte. Si nosotros seguimos mirando
El pasaje dice el Señor Jesucristo en el versículo treinta y dos
dice otro es el que da testimonio acerca de mí y sé que el testimonio
que da de mí es verdadero. Vosotros enviasteis mensajeros
a Juan y él dio testimonio de la verdad, pero yo no recibo
testimonio de hombre alguno, más digo esto para que vosotros
seáis salvos. Él era antorcha cardía y alumbraba,
y vosotros quisisteis regocijaros por un tiempo en su luz. Juan el Bautista era un testigo. Sin embargo, el Señor Jesucristo
dice que no recibe el testimonio de hombre alguno. En realidad, el testimonio de
Juan el Bautista y el testimonio de que está hablando aquí el
Señor Jesucristo, que es uno de sus testigos, no está haciendo
referencia directa simplemente a Juan el Bautista. Había algo
más grande. No era ese el testimonio más
grande, pero había algo más grande que simplemente Juan el Bautista.
Juan el Bautista era el cumplimiento de la profecía del Antiguo Testamento. Entonces, un testigo del Señor
Jesucristo que es poderoso y digno de prestar atención es el testimonio
de la profecía del Antiguo Testamento. El antiguo testamento en su totalidad
da testimonio acerca del Señor Jesucristo. Desde Génesis, cuando
el hombre pecó, desde ese mismo instante empezó a anunciarse
sombras de lo que había de venir. Allí el Señor dijo que la simiente
de la serpiente iba a herir a la serpiente de la mujer en el carcañal,
pero la simiente de la mujer iba a herir a la serpiente en
la cabeza. Y esa es la primera proclamación
del Evangelio. Nosotros vamos recorriendo la
escritura y nos vamos a dar cuenta que Juan el Bautista era el cumplimiento
de la profecía. dice la escritura, voz del que
clama en el desierto, preparar camino a Jehová, enderezar calzada
en la soledad a nuestro Dios en Isaías cuarenta tres, y con
todas sus letras, Lucas, el evangelista, inspirado por el Espíritu Santo,
dice, como está escrito en el libro de las palabras del profeta
Isaías, que dice, voz del que clama en el desierto, preparar
el camino del Señor, enderezar sus sendas. Dios utilizó instrumentos
humanos como lo era Juan el Bautista, pero haciendo referencia a Juan
el Bautista, el Señor estaba haciendo referencia a más de
500 profecías que se cumplieron con respecto a su venida, profecías
que aún ellos tenían conocimiento de ellas. Por esa razón ellos,
y Jesús menciona aquí que ellos mandaron a preguntarle a Juan,
porque ellos sabían del Mesías que había de venir y sabían de
las señales de su venida. Sin embargo, había dureza en
su corazón. No les parecía la forma en que
él se estaba dando a conocer. Estaban totalmente equivocados
en cuanto a cuál era la visión del problema que ellos tenían.
para ellos su más grande problema era un problema de opresión política
y ellos esperaban a un mesías que los venía a libertar políticamente
de la opresión del imperio romano pero el más grande problema del
hombre no es político y a ellos no les gustaba un mesías que
venía a salvarlos de su verdadero y real problema que era estar
sometidos, esclavizados por Satanás, por su pecado, de vivir esclavos
del pecado como el Señor Jesús les dijo adelante, todo aquel
que practica pecado, esclavo es del pecado. Y el Señor está
diciendo aquí, mi testigo es la profecía del Antiguo Testamento,
esa profecía que decía anticipadamente que iba a nacer de una virgen,
que decía que iba a nacer de la familia de David, que decía
que iba a nacer en Belén de Judea. Esa profecía que decía que iba
a ser llamado de Egipto. Y toda esa profecía que se estaba
cumpliendo y que aún el Señor Jesucristo abriendo la escritura
leyó y les dijo, hoy se ha cumplido esta profecía delante de vosotros.
¿Sabe el testimonio? El testimonio de la profecía
es un testimonio poderoso. Sin embargo, el llamado es no
nos equivoquemos. Dios tuvo instrumentos humanos
que en el sentido estricto de la palabra estaban proclamando
lo que iba a ocurrir. En un sentido amplio, Dios sigue
teniendo siervos humanos que proclaman, proclaman la verdad
del Evangelio de salvación, pero Algo importante es no te engañes
de refugiarte bajo la sombra temporal. Él era antorcha y vosotros
quisiste regocijaros en su luz. No fueron más allá de ser impactados
por el hombre. pero fallaron en escuchar y en
ver el testimonio que estaba detrás de ese hombre. Lo importante
no era escuchar a ese hombre, no era ser impresionados por
la manera en que ese hombre se presentaba, sino lo importante
era poder escuchar el testimonio que estaba dando acerca de quién
era el Señor Jesucristo. Y ese testimonio que él estaba
dando repetidas veces, que he aquí el Cordero de Dios que quita
el pecado del mundo. Haciendo énfasis en que el problema
era la opresión del pecado. Haciendo énfasis en que el problema
era el problema del corazón del hombre. Haciendo énfasis que
por fin estaba el verdadero Cordero cuya sangre podía limpiar el
corazón y dejarlo más blanco que la nieve. Y este es el primer testigo del
Señor Jesucristo, la profecía cumplida. Y la profecía sigue
cumpliéndose al pie de la letra y se cumplirá en su totalidad. Ni una palabra del Señor caerá
a tierra, el Señor cumplirá cada una de sus palabras. Después
dice el Señor Jesucristo, Más yo tengo, versículo treinta
y seis, mayor testimonio que el de Juan, porque las obras
que el Padre me dio para que cumpliese, las mismas obras que
yo hago, dan testimonio de mí que el Padre me ha enviado. Las obras que el Padre le dio
son las que dan testimonio poderoso a favor del Señor Jesucristo.
¿Cuáles son esas obras? Son las obras que narra el apóstolo
Juan, son las obras que narran los otros evangelistas, que eran
señales. El apóstolo Juan narra estas
señales que algunas ya hemos estudiado, como cuando convirtió
el agua en vino. Como cuando sanó al hijo de aquel
oficial del rey y le dijo, ve, tu hijo vive. Como a este hombre
que ha sanado allí en el estanque de Betesda, que tenía 38 años
de estar enfermo. El propósito era hacer obras
que dieran testimonio de que el Padre le había enviado, obras
que el Padre le había dado para hacer. Eran un testimonio poderoso
a favor del Señor Jesucristo. Sus obras que a un corazón duro,
a un corazón engañoso y perverso, aún esas obras milagrosas no
son suficientes. El corazón del hombre es engañoso
y perverso que aún el milagro le fastidia, aún el milagro le
enoja y le molesta. El pueblo de Israel en el desierto
salía todos los días a recoger pan milagroso. Dios les daba
maná del cielo. No era algo que se debía tomar
a la ligera, pero así es el corazón engañoso y perverso. Así es el
corazón del hombre cuyo pensamiento es de continuo solamente el mal.
Allí salían y Dios les daba el pan en el desierto y de pronto
sale esta gente a decir, fastidio tiene nuestra alma del maná. Estaban fastidiados del milagro. Tal es la dureza del corazón
del hombre, que el milagro le enoja, el milagro lo fastidia. No hay nada que satisface el
corazón engañoso y perverso. Ahí estaba el Señor Jesucristo
dándole sanidad a este hombre que tenía 38 años de estar enfermo. Y lo único que ellos podían ver
era un hombre que, según ellos, estaba quebrantando la ley de
Dios, aunque este hombre estaba obedeciendo la palabra de Dios
porque Dios le dijo, levántate. toma tu lecho y anda. Pero aquellos
religiosos con corazón duro, lejos de ver en estas obras el
testimonio a favor del Señor Jesucristo, no veían. Su corazón duro, sus ojos ciegos,
no podían ver, no podían mirar el verdadero testimonio que estaba
sonando tan fuertemente ante sus ojos. ¿Cuáles otras obras? Aparte de
esas obras, recuerde que cuando empezamos a estudiar este Evangelio,
se nos menciona sus obras de creación. La Biblia dice en el
principio era el Verbo y el Verbo era con Dios y el Verbo era Dios.
Este era en el principio con Dios. Todas las cosas por Él
fueron hechas y sin Él nada de lo que ha sido hecho fue hecho.
Dios el Señor Jesucristo, que es creador juntamente con el
Padre. Por él todas las cosas fueron
hechas. Ha estado teniendo sus obras
de creación como un testigo poderoso en su favor. La Escritura lo
dice en el Salmo 19, cuando dice, los cielos cuentan la gloria
de Dios y el firmamento anuncia la obra de sus manos. Un día
emite palabra, otro día, y una noche a otra noche declaran sabiduría. No hay lenguaje ni palabras,
ni es oída su voz. Por toda la tierra salió su voz
y hasta el extremo del mundo sus palabras. ellos puso tabernáculo
para el sol y este como esposo que sale de su tálamo se alegra
cual gigante para correr el camino de un extremo de los cielos es
su salida y su curso hasta el término de ellos y no hay nada
que se esconda de su calor la ley de jehová es perfecta que
convierte el alma el testimonio de jehová es fiel que hace sabio
al sencillo el testimonio de las obras de creación está proclamando
y está proclamando de Dios, de su poder, como el apóstol Pablo
nos dice allí en Romanos, capítulo uno, cuando dice, porque las
cosas invisibles de él, su eterno poder y deidad, se hacen claramente
visibles desde la creación del mundo, siendo entendidas por
medio de las cosas hechas, de modo que no tienen excusa. Porque
las cosas invisibles de él, su eterno poder y deidad, se hacen
claramente visibles. Aquel verbo fue hecho carne,
pero ese verbo era en el principio con Dios. dice todas las cosas
por él fueron hechas y sin él nada de lo que ha sido hecho
fue hecho sus señales que estaba haciendo en ese momento pero
sus obras de creación sus obras de providencia porque él sostiene
la creación están son testigos a favor del señor Jesucristo
son testigos a favor de su divinidad son testigos que proclaman fuertemente
que él es cien por ciento hombre pero es cien por ciento Dios después dice el versículo treinta
y siete también el padre que me envió ha dado testimonio de
mí también el padre que me envió ha dado testimonio de mí el padre
da Mateo 3 16 al 17 dice y Jesús
después que fue bautizado subió luego luego del agua y aquí los
cielos fueron abiertos y vio el espíritu de Dios que descendía
como paloma y venía sobre él y hubo una voz de los cielos
que decía este es mi hijo amado en quien tengo complacencia este
es mi hijo amado en quien tengo complacencia, el padre dando
testimonio a favor de su hijo, pero no era la única ocasión
que el padre había dado testimonio acerca de su hijo. En el Antiguo
Testamento, el padre, en lugares como los Salmos, había dado testimonio
también en favor de su hijo, el Señor Jesucristo. El Salmo
2, versículos 7 al 9, dice, yo publicaré el decreto. Jehová
me ha dicho, mi hijo eres tú. Yo te engendré hoy, pídeme y
te daré por herencia las naciones, y como posesión tuya los confines
de la tierra, los quebrantarás con vara de hierro, como vasija
de alfarero los desmenuzarás. Lo cual también Dios ha cumplido, y dice la Escritura, Resucitando
a Jesús como está escrito también en el Salmo segundo, mi hijo
eres tú, yo te he engendrado hoy. Y también dice la escritura
en otro lugar, porque ¿a cuál de los ángeles dijo Dios jamás
mi hijo eres tú? Yo te he engendrado hoy y otra
vez Yo seré a Él Padre y Él me será a mi Hijo. Y otra vez cuando
introduce al Primogénito en el mundo dice, adórenle todos los
ángeles de Dios. Ciertamente de los ángeles dice,
el que hace a sus ángeles espíritus y a sus ministros llamas de fuego. Mas del Hijo dice, tu trono,
oh Dios, por el siglo del siglo, cetro de equidad es el cetro
de tu reino. Has amado la justicia y aborrecido
la maldad, por lo cual te unció Dios, el Dios tuyo, con óleo
de alegría más que a tus compañeros. Y tú, oh Señor, en el principio
fundaste la tierra, y los cielos son obra de tus manos, y como
un vestido los envolverás y serán mudados, pero tú eres el mismo
y tus años no acabarán. Pues ¿a cuál de los ángeles dijo
Dios jamás, siéntate a mi diestra hasta que ponga a tus enemigos
por estrado de tus pies? ¿No son todos espíritus ministradores,
enviados para servicio a favor de los que serán herederos de
la salvación? Y en Hebreos capítulo 1, 5, versículo
10, dice, este es Jesucristo que vino mediante agua y sangre.
Y no mediante agua solamente, sino mediante agua y sangre.
Y el Espíritu es el que da testimonio, porque el Espíritu es la verdad.
Porque tres son los que dan testimonio en el cielo, el Padre, el Verbo
y el Espíritu Santo, y estos tres son uno. Y tres son los
que dan testimonio en la tierra, el Espíritu, el agua y la sangre,
y estos tres concuerdan. Si recibimos el testimonio de
los hombres, mayor es el testimonio de Dios. porque este es el testimonio
con que Dios ha testificado acerca de su Hijo. El que cree en el
Hijo de Dios tiene el testimonio en sí mismo. El que no cree a
Dios le ha hecho mentiroso porque no ha creído en el testimonio
que Dios ha dado acerca de su hijo y este es el testimonio
que Dios nos ha dado vida eterna y esta vida está en su hijo.
El que tiene al hijo tiene la vida, el que no tiene al hijo
de Dios no tiene la vida. Este es el testimonio, estos
son los testigos del Señor Jesucristo. La profecía cumplida del Antiguo
Testamento. La profecía que se está cumpliendo
del Nuevo Testamento. El testimonio que las obras que
Jesucristo mismo ha hecho. y que él sigue obrando, él sigue
dando vida a su pueblo, sigue dando, hablando a su pueblo y
dándole vida a aquellos que están muertos en delitos y pecados.
Pero el testimonio que el padre ha dado acerca de su hijo, que
lo dijo muchas veces en el Antiguo Testamento, en los Salmos, y
que después Guiados por el Espíritu Santo, los escritores del Nuevo
Testamento explican cómo el Señor, el Padre, está dando testimonio
acerca de Su Hijo. Es un testimonio poderoso. Es un testimonio en cumplimiento
a la ley. No es el testimonio que simplemente
Él dio acerca de Sí mismo. Él pudo haber dado testimonio.
acerca de sí mismo, pero dado que él cumplió la ley, él tiene
testimonio de dos y de tres y hasta de más testigos. Una multitud
de testigos. Y sabe, los asuntos de vida o
muerte eran decididos por testimonio de dos o tres testigos. Y sabe,
son testigos poderosos que jamás pueden mentir. El Espíritu Santo,
el Padre, y la palabra verdadera de Dios son testigos. Entonces,
si tú no recibes ese testimonio y pretendes hacer a Dios mentiroso,
hay una sentencia de la ley y es que aquel que dijera falso testimonio
contra su prójimo y fuera descubierto en ello, iba a ser traído y lo
que él intentó hacer contra su prójimo iba a ser hecho contra
él. Pues, ¿sabe qué? Si usted intenta hacer a Dios
mentiroso, por boca de dos o tres testigos está decidido el asunto. Usted hace a Dios mentiroso,
pero sabe el testimonio que Dios ha dado acerca de su Hijo y es
el testimonio que Dios nos ha dado vida eterna y esta vida
está en su Hijo. El que tiene al Hijo, tiene la
vida. El que no tiene al Hijo de Dios,
no tiene la vida. El que cree en el Hijo, tiene
la vida. El que rehúsa creer en el Hijo
no verá la vida, sino la ira de Dios está sobre él. ¿Sabe? El Señor Jesucristo tiene testigos. El Señor Jesucristo tiene testigos
y su testimonio es verdadero. Y su testimonio, como dice la
Escritura, deja al hombre sin excusa. ¿Sabe? Hay una sentencia
de muerte por pretender hacer a Dios mentiroso. por negar el
testimonio que Dios ha dado acerca del Señor Jesucristo. El Señor
Jesucristo es Dios hecho hombre. Cualquiera que pretenda algo
distinto es alguien que ha cometido un delito de muerte. Un delito
de muerte. ¿Sabe? El Señor va a hacer justicia. Él ha cumplido la ley a favor
de su pueblo. Él nació de mujer y nació bajo
la ley y se sometió a esa ley y cumplió esa ley en favor de
su pueblo. Y la única manera de ser hallado
justo es siendo cubierto por su justicia. Fuera de eso, no
hay justicia que valga. La única justicia mayor que la
de los escribas y fariseos es la justicia del Señor Jesucristo.
Y sabe, cualquier otra justicia no da la medida. La única manera
de ser hallado justo es justificados pues por la fe tenemos paz para
con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo. Clamamos a
Dios que siga obrando y dando oídos oídos a sus ovejas para
venir y seguirle. Sabemos que Dios lo va a hacer
con sus ovejas. Si tú estás luchando con ideas
de cosas que te han dicho acerca del Señor Jesucristo, no concuerda
con el testimonio de la profecía cumplida. El testimonio de la
profecía cumplida indica que el Señor Jesucristo es la raíz
de David, es el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo,
es Dios que se hizo hombre, es el Cordero que derramó su sangre
y sobre el cual fue cargado el pecado del mundo. Ese es el testimonio. Él es Dios y Él es digno de adoración. Él es el que tiene toda potestad
para juicio. Ese es el testimonio. Si tú has
escuchado otra cosa, pero estás empezando a escuchar, clama al
Señor que te permita ver al Padre en el Señor Jesucristo. ¿Sabe
esas personas? El Señor les dice, versículo
treinta y ocho, y no tenéis treinta y nueve. También el Padre que
me envió ha dado testimonio de mí. Nunca habéis oído su voz,
ni visto su aspecto, ni tenéis su palabra morando en vosotros.
Porque a quien él envió, vosotros no creéis. Que el Señor abra
tus ojos y te permita poder mirar a ese Dios que dice, a Dios nadie
le vio jamás. El unigénito Hijo que estaba
en el seno del Padre, Él le ha dado a conocer. Que te permita
verle en el Señor Jesucristo. Que abra tus ojos y puedas ver,
Él es el Cristo, el Hijo de Dios, y para que creyendo tengas vida
en su nombre. Amén.

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