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JC

La Purificación

John 3:22-26
Joel Coyoc June, 3 2020 Video & Audio
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JC
Joel Coyoc June, 3 2020
Estudio del Evangelio de Juan
What does the Bible say about purification?

The Bible teaches that purification is necessary due to humanity's inherent corruption and need for holiness before God.

The concept of purification is woven throughout Scripture, emphasizing the need for humanity to be cleansed because of its total corruption. As stated in Genesis, God saw that every intention of man's heart was only evil continually. Ceremonial laws in the Old Testament, such as those regarding leprosy and ritual cleanliness, served as shadows to illustrate the deeper need for spiritual purification. These figures reveal that true holiness cannot be achieved through external rituals but through a heart made clean by God's Spirit. The reality we face is that God's eyes cannot tolerate iniquity, thus highlighting our desperate need for purification to stand in His presence.

Genesis 6:5, Psalm 51:5

How do we know baptism is not for purification?

Baptism, both John's and that instituted by Jesus, symbolizes identification with Christ rather than actual purification from sin.

Baptism is often misunderstood as a means of purification; however, Scripture clearly indicates that this is not the case. John the Baptist's baptism called for repentance in preparation for the coming of Christ but did not inherently purify individuals. Similarly, Jesus's command in the Great Commission instructs that baptism follows belief, signifying identification with Him rather than providing cleansing from sin. The emphasis lies on faith; the one who believes and is baptized will be saved, but the act of baptism itself does not confer purity or salvation. It is faith in Christ's redemptive work that ultimately purifies, not the act of being baptized.

Mark 16:16, Acts 2:38

Why is spiritual purification important for Christians?

Spiritual purification is vital for Christians as it reflects God's holiness and enables a right relationship with Him.

For Christians, the importance of spiritual purification cannot be overstated. It stems from God's holiness; He is described as 'Holy, Holy, Holy,' and cannot coexist with sin. The necessity for purification is rooted in the reality that our sins separate us from God, as Isaiah 59:2 states. When believers seek purification, they align themselves with God's character and acknowledge the seriousness of sin. This process enables them to live righteously and witness effectively to the world. Moreover, spiritual purification through faith in Christ not only brings individual restoration but also serves as a testament to the transformative power of the Gospel, allowing Christians to be vessels of His glory.

Isaiah 59:2, 1 Peter 1:16

Sermon Transcript

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Vamos a abrir nuestras Biblias
en el Evangelio de San Juan. Vamos a dar lectura al capítulo
3 del Evangelio de San Juan. La palabra de Dios dice Había
un hombre de los fariseos que se llamaba Nicodemo, un principal
entre los judíos. Este vino a Jesús de noche y
le dijo, Raví, sabemos que has venido de Dios como maestro,
porque nadie puede hacer estas señales que tú haces si no está
Dios con él. Respondió Jesús y le dijo, De
cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de nuevo no
puede ver el reino de Dios. Nicodemo le dijo, ¿Cómo puede
un hombre nacer siendo viejo? ¿Puede acaso entrar por segunda
vez en el vientre de su madre y nacer? Respondió Jesús, de
cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de agua y del
espíritu, no puede entrar en el reino de Dios. Lo que es nacido
de la carne, carne es, y lo que es nacido del espíritu, espíritu
es. No te maravilles de que te dije,
os es necesario nacer de nuevo. El viento sopla de donde quiere
y oye su sonido, mas ni sabes de dónde viene ni a dónde va.
Así es todo aquel que es nacido del Espíritu. Respondió Nicodemo
y le dijo, ¿cómo puede hacerse esto? Respondió Jesús y le dijo,
eres tu maestro de Israel y no sabes esto. De cierto, de cierto
te digo. que lo que sabemos, hablamos,
y lo que hemos visto, testificamos. Y no recibís nuestro testimonio. Si os he dicho cosas terrenales
y no creéis, ¿cómo creeréis si os dijeré las celestiales? Nadie
subió al cielo, sino el que descendió del cielo, el Hijo del Hombre
que está en el cielo. Y como Moisés levantó la serpiente
en el desierto, así es necesario que el Hijo del Hombre sea levantado,
para que todo aquel que en él cree no se pierda, mas tenga
vida eterna. Porque de tal manera amó Dios
al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel
que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna. Porque
no envió Dios a su Hijo al mundo, para condenar al mundo, sino
para que el mundo sea salvo por él. El que en él cree no es condenado,
pero el que no cree ya ha sido condenado porque no ha creído
en el nombre del unigénito Hijo de Dios. Y esta es la condenación
de la luz vino al mundo y los hombres amaron más las tinieblas
que la luz porque sus obras eran malas. Porque todo aquel que
hace lo malo aborrece la luz y no viene a la luz para que
sus obras no sean reprendidas, mas el que practica la verdad
viene a la luz para que sea manifiesto que sus obras son hechas en Dios.
Después de esto vino Jesús con sus discípulos a la tierra de
Judea, y estuvo allí con ellos, y bautizaba. Y Juan bautizaba
también en Enón junto a Salim, porque había allí muchas aguas,
y venían y eran bautizados, porque Juan no había sido aún encarcelado. Entonces hubo discusión entre
los discípulos de Juan y los judíos acerca de la purificación.
Y vinieron a Juan y le dijeron, ¿Rabí? Mira el que estaba contigo
al otro lado del cordán, de quien tú diste testimonio, bautiza
y todos vienen a él. Respondió Juan y dijo, no puede
el hombre recibir nada si no le fuere dado del cielo. Vosotros
mismos sois testigos de que dije, yo no soy el Cristo, sino que
soy enviado delante de él. El que tiene la esposa es el
esposo. Mas el amigo del esposo que está
a su lado y le oye, se goza grandemente de la voz del esposo. Así pues,
este es mi gozo está cumplido. Es necesario que él crezca, pero
que yo mengúe. El que de arriba viene es sobre
todos. El que es de la tierra es terrenal, y cosas terrenales
habla. El que viene del cielo es sobre
todos. Y lo que vio y oyó es su testifica,
y nadie recibe su testimonio. El que recibe su testimonio es
de atestigua que Dios es veraz. Porque el que Dios envió las
palabras de Dios habla, pues Dios no da el espíritu por medida. El Padre ama al Hijo, y todas
las cosas ha entregado en su mano. El que cree en el Hijo
tiene vida eterna, pero el que rehúsa creer en el Hijo no verá
la vida, sino que la ira de Dios está sobre él. Versículo veintidós
dice, después de esto vino Jesús con sus discípulos a la tierra
de Judea y estuvo allí con ellos y bautizaba. Juan bautizaba también
en Enón junto a Salim porque había allí muchas aguas y venían
y eran bautizados porque Juan no había sido aún encarcelado.
Entonces hubo discusión entre los discípulos de Juan y los
judíos acerca de la purificación. Y vinieron a Juan y le dijeron,
Raví, mira el que estaba contigo al otro lado del Jordán, de quien
tú diste testimonio, bautiza y todos vienen a él. Vamos a meditar estos versículos
y el tema es la purificación, la purificación. A través de el Antiguo Testamento
se usaron varios, varias figuras, sombras, Y todas las figuras
mostraban algo que es necesario. La purificación es necesaria
porque el hombre está contaminado, es decir, poco. El hombre está
totalmente corrompido. Interiormente es corrupción.
La Biblia da testimonio de esto desde el principio. En Génesis
encontramos que Dios vio que todo designio del corazón del
hombre es de continuo, solamente el mal. Y desde su más tierna
edad, la Biblia dice que los impíos se descarriaron desde
la matriz. La Biblia también dice, el salmista
dice, dice, he aquí en maldad he sido formado y en pecado me
concibió mi madre. Dios dejó varias situaciones
de la vida que representaban el hecho de la necesidad de una
purificación y dejó varias figuras ceremoniales que en sí mismas
no purificaban, sino eran sombras que recordaban la necesidad apremiante
de ser puros, limpios, santos delante de Dios. Podemos leer en el Antiguo Testamento
varios pasajes y varias situaciones que ilustran esto. Uno es, por
ejemplo, la lepra. Otro es el tiempo de menstruación
de la mujer, después del cual la Biblia decía que debía lavar
sus vestidos, debía lavar su cuerpo. En el caso de las casas
que estaban contaminadas de lepra, el sacerdote tenía que ir y con
un hisopo hacer una ceremonia que en sí mismo estaba hablando
y dando testimonio de una realidad mucho más grave que una mancha
en una pared, o mucho más grave que estar enfermo de lepra. eran figuras que Dios utilizaba
para hacernos recordar, para hacernos tener en claridad una
necesidad. Es necesaria la purificación,
es desesperantemente necesario estar puro porque Dios es santo,
santo, santo, y sus ojos no pueden tolerar la iniquidad. Dios está
airado todos los días contra el impío. Y los pecados, dice,
vuestros pecados han hecho división entre vosotros y vuestro Dios,
y han hecho ocultar su rostro. Entonces, a través de esas figuras,
Dios estaba llamando la atención hacia una necesidad. Sin embargo,
Yo creo que no solo los judíos, sino en muchas otras culturas
se utilizan ciertos rituales y ciertas costumbres que nos
hablan de una realidad profunda que es la de ser purificados.
El problema es cuando nuestro corazón engañoso y perverso no
ve que la figura es una figura para enseñar, para ilustrar,
y cree. cree por la misma dureza de corazón
que esas ceremonias pueden dar a cierta pureza, cierta limpieza. cuando nosotros miramos por qué
se origina esta, se origina una discusión y dice la Biblia que
después Jesús deja la región de Galilea y viene a la región
de Judea y pues ahí en esa región se concentraba la clase religiosa,
la clase que pues se sentían ser mejores que gente de otras
regiones y Juan el Bautista estaba bautizando
allí, y la Biblia deja claro que también Jesús estaba bautizando
allí. Y seguramente lo que detonó esta,
lo que fue el motivo de la discusión fue el hecho de que tanto Juan
como el Señor Jesucristo estuvieran bautizando. Y ellos lo relacionaban
con muchos de los ritos y ceremonias que ellos practicaban para purificación. Recuerde que cuando Jesús convirtió
el agua en vino, por lo menos 600 litros de agua que se necesitaban
para purificarse, según los judíos. Según los judíos creían que de
esa manera uno podía ser purificado. Y la pregunta importante es,
¿el bautismo puede dar purificación? Bíblicamente, la evidencia bíblica
es que de ninguna manera el bautismo puede dar purificación. El bautismo
de Juan tiene una diferencia con el bautismo que el Señor
Jesucristo instituyó después de su resurrección, cuando Él
mandó a los discípulos a ir y predicar el Evangelio a toda criatura.
y el que creyere y fuere bautizado será salvo, pero hay algo bien
importante, dice, más el que no creyere será condenado. Y ahí deja claro que ni el bautismo
de Juan podía purificar, ni aún el bautismo que el Señor Jesús
estableció como un mandato para aquellos que creyeran puede purificar,
porque dice, el que creyere y fuere bautizado será salvo, pero el
que no creyere será condenado. Y el peso a donde recae la purificación
no es en el hecho de ser bautizado, sino en el hecho de creer. El
que no creyere será condenado. Y podemos pensar, ¿no? Por ejemplo,
hubo un creyente. Algo natural es que el creyente
debe sentir el deseo de obedecer al Señor Jesucristo. Pero hubo
un creyente en la cruz que creyó en la cruz, ahí fue donde Dios
le dio vida. Y él creyó y Jesús le dijo, de
cierto te digo que hoy estarás conmigo en el paraíso. Él no
fue, no tuvo la oportunidad de obedecer el identificarse públicamente
con su Salvador o con su Señor, pero él creyó. el creyó y eso
no quiere decir que no sea importante obedecer a Cristo, pero no es
un asunto crucial para ser salvo, pero sí es un deseo del corazón
de aquel que Dios ha salvado. El bautismo tanto el de el de
Juan que era llevaba el propósito de que la gente, la Biblia dice
en hechos que ese bautizo era para arrepentimiento y algo que
se sabe es que los judíos solían bautizar a los gentiles que se
hacían judíos, aceptaban la religión de los judíos y algunas personas
piensan que Juan estaba proclamando arrepentimiento
y el hecho de que se prepararan para la venida del Mesías Y es
probable que algunos, no todos, pero es probable que algunos
estaban reconociendo delante de Dios que habían llegado a
ser como gentiles y que necesitaban arrepentimiento para recibir
la venida del Mesías. Pero el punto importante es la
ceremonia del bautismo es una ceremonia de identificación,
no es de purificación. Después de que la Biblia menciona
ahí como asunto importante que tanto Juan como Jesús bautizaban,
viene el versículo donde dice que hubo, versículo 25, hubo
una discusión y no podía faltar los judíos. Los judíos constantemente
estaban en discusiones y este tema era un tema bastante Era
un tema que era bastante recurrente para ellos. En varios de los
evangelios los vamos a encontrar a ellos discutiendo, incluso
aquí era con los discípulos de Juan. Pero ellos tuvieron discusión
sobre este asunto con el Señor mismo, con el Señor Jesucristo.
Y no sabemos nosotros, la Biblia no dice qué fue lo que los discípulos
de Juan dijeron. Muy probablemente estos discípulos
de Juan no habían tenido la suficiente claridad al respecto, porque
hay cosas que Juan después les tiene que recordar que él ya
había dicho. Ahora, lo que sí sabemos es qué
es lo que pensaban estos judíos, estos judíos religiosos que,
pues, ese judío religioso de ese tiempo en que Jesús estaba
en la tierra, esa característica no es propiamente de una raza.
Yo creo que en todas las razas, aún nosotros mismos, yo mismo
experimenté un tiempo en que pensaba que era lo ceremonial
y no es propiamente de una raza.
Este asunto del judío religioso que tiene sus posiciones respecto
a la purificación es un asunto que va más allá de raza. Es la
característica de la descendencia caída de Adán antes que el Señor
Jesucristo le dé vida. Antes que el Señor Jesucristo
le dé vida, piensa que hay cosas que él puede hacer y lograr ser
puro. y ser acepto delante de Dios.
Normalmente se piensa que es algo que está en tu mano hacer.
Eso lo vemos en muchas preguntas. Gente que venía y le preguntaba
al Señor Jesús y la pregunta era, ¿qué debo de hacer? Porque
casi siempre tenemos idea de que todo nosotros lo podemos
arreglar. Y no somos es tal que el Dios
de este siglo ha cegado el entendimiento, que no somos conscientes del
grado de corrupción y pensamos que el arreglo que necesitamos
es algo que se puede hacer con algo que el humano puede hacer.
Y nosotros miramos, por ejemplo, no solo... Pudiera hablar de... Yo creo
que el lugar más fuerte de donde hablar es una iglesia, que se
pervirtió y pervirtió el evangelio y llegó a perder el rumbo totalmente,
cuyas personas que forman parte de esas iglesias y de esa iglesia
en específico se apuran mucho en que un bebé sea bautizado,
incluso si el bebé enferma buscan que pueda ser bautizado antes
de que el bebé muera porque ellos creen que el bautismo sí puede
purificar. ellos miran el bautismo como
un asunto, incluso según ellos, ahí se le da el nombre, es un
nombre cristiano a la persona. Y esto equivale a decir que el
hombre tiene el control de que una persona pueda experimentar
un nuevo nacimiento rociando agua sobre una persona. Esta
iglesia, similar a lo que pensaban los judíos, tiene tantos ritos
que cuando se va a estrenar un local, la gente va y el sacerdote
trae agua bendita y está purificando. En realidad, ese lugar no necesita
una purificación, ese niño sí necesita una purificación, pero
esa agua no le puede dar esa purificación. Los judíos, ¿qué pensaban? Ellos
estaban conscientes de un grado de corrupción, de contaminación,
pero ellos estaban equivocados en un punto fundamental y el
Señor Jesucristo en Mateo 15 les llama la atención porque
ellos estaban apurados, juzgando a los discípulos del Señor Jesús
y le dicen al Señor Jesús, ¿por qué tus discípulos quebrantan
la tradición de los ancianos y comen sin lavarse las manos?
No es malo lavarse las manos, pero ellos muchas veces no comían
si muchas veces no se lavaban las manos. Ahora, con la situación
que se está dando en el mundo, como que nosotros tampoco comemos
si lavamos muchas veces las manos. No, nada más. Nada más. Nada que entra en el hombre no
es lo que contamina al hombre. Lo que contamina al hombre es lo que sale del hombre. Lo
que sale del hombre es lo que sale de Dios y otras sustancias en la cual presionan
las experiencias. Ya está. Nada pone agua. Muestra que profundidad más amable.
Muestra nuestra necesidad de expresar su corazón a este corazón. Y es el corazón más
grande del mundo. Es el corazón enorme del mundo. Nuestro corazón es el corazón más importante
del mundo. ¿Cuál es el sistema blanco? No, no, no, no. ¿Cuál es el problema? ¿Cuál es
el problema? ¿Cuánto es la producción para
la alimentación? ¿Cuánto es la producción para la alimentación? ¿No?

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Joshua

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