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JC

Dado por Dios

John 1:45-51
Joel Coyoc May, 17 2020 Video & Audio
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JC
Joel Coyoc May, 17 2020
Estudio del Evangelio de Juan
What does the Bible say about God's gifts to us?

The Bible teaches that every good gift comes from God, emphasizing His generosity and love.

The Scriptures affirm that every good and perfect gift is from above, coming down from the Father of lights (James 1:17). This encapsulates the nature of God as one who continually gives to His creation. In the context of this sermon, the speaker highlights that nothing we possess is earned or self-derived; rather, everything we have is received from God. This perspective roots our understanding of life's blessings in divine generosity, underscoring the importance of acknowledging God's gifts rather than boasting about ourselves.

James 1:17, John 1:45-51

How do we know that Jesus is the Son of God?

We know Jesus is the Son of God through His teachings, miracles, and fulfilling of Scripture.

The recognition of Jesus as the Son of God is anchored in the apostolic witness found throughout the New Testament. Passages like John 1:49 affirm the belief of Nathanael, who proclaimed Jesus as 'Rabbi, you are the Son of God.' Moreover, Jesus' omniscience, demonstrated when He revealed specific details about Nathanael's life, serves as a profound testament to His divine nature. The entire Gospel of John is written with the purpose of affirming Jesus' identity as the Christ, the Son of God (John 20:31), further solidifying our theological understanding of His dual nature as fully man and fully God.

John 1:49, John 20:31

Why is the word of God important for Christians?

The word of God is essential for guiding our faith and understanding God's will.

The importance of Scripture in the life of a Christian cannot be overstated. The Bible is the primary means through which God reveals Himself and His will for humanity. In understanding God's gifts, we see that He has granted us a love for the Scriptures, as evidenced by Nathanael's deep engagement with the law and the prophets. The speaker highlights that true faith comes by hearing, and hearing by the word of God (Romans 10:17). Hence, it is through Scripture that believers are equipped, encouraged, and transformed, making it central to the Christian faith and life.

Romans 10:17, John 1:45-51

Sermon Transcript

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100%
vamos a abrir nuestra biblia
en el evangelio de san juan en su capítulo uno dice la palabra de dios en el
principio era el verbo y el verbo era con dios y el verbo era dios
este era en el principio con dios Todas las cosas por él fueron
hechas, y sin él nada de lo que ha sido hecho fue hecho. En él
estaba la vida, y la vida era la luz de los hombres. La luz
en las tinieblas resplandece, y las tinieblas no prevalecieron
contra ella. Hubo un hombre enviado de Dios
el cual se llamaba Juan. Este vino por testimonio para
que diese testimonio de la luz a fin de que todos creyesen por
él. No era él la luz, sino para que
diese testimonio de la luz. Aquella luz verdadera que alumbra
a todo hombre venía a este mundo. En el mundo estaba, y el mundo
por él fue hecho, pero el mundo no le conoció. a lo suyo vino,
y los suyos no le recibieron. Mas a todos los que le recibieron,
a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos
hijos de Dios, los cuales no son engendrados de sangre, ni
de voluntad de carne, ni de voluntad de varón, sino de Dios. Y aquel
verbo fue hecho carne, y habitó entre nosotros, y vimos su gloria,
gloria como del unigénito del Padre, lleno de gracia y de verdad. Juan dio testimonio de él y clamó
diciendo, este es de quien yo decía, el que viene después de
mí es antes de mí porque era primero que yo. Porque de su
plenitud tomamos todos y gracia sobre gracia. Pues la ley por
medio de Moisés fue dada, pero la gracia y la verdad vinieron
por medio de Jesucristo. A Dios nadie le vio jamás. El
unigénito Hijo, que está en el seno del Padre, Él le ha dado
a conocer. Este es el testimonio de Juan,
cuando los judíos enviaron de Jerusalén sacerdotes y levitas
para que le preguntasen, ¿tú quién eres? Confesó y no negó,
sino confesó, yo no soy el Cristo. Y le preguntaron, ¿qué pues,
eres tú Elías? Dijo, no soy. ¿Eres tú el profeta? Y respondió, no. Le dijeron, pues ¿quién eres?
Para que demos respuesta a los que nos enviaron. ¿Qué dices
de ti mismo? Dijo, yo soy la voz de uno que
clama en el desierto. Enderezate el camino del Señor.
Como dijo el profeta Isaías, y los que habían sido enviados
eran de los fariseos. Y le preguntaron y le dijeron,
¿Por qué, pues, bautizas si tú no eres el Cristo, ni Elías,
ni el profeta? Juan les respondió diciendo,
Yo bautizo con agua, mas en medio de vosotros está uno a quien
vosotros no conocéis. Este es el que viene después
de mí, el que es antes de mí, del cual yo no soy digno de desatar
la correa del calzado. Estas cosas sucedieron en Betávara,
al otro lado del Jordán, donde Juan estaba bautizando. El siguiente
día vio Juan a Jesús que venía a él, y dijo, He aquí el Cordero
de Dios que quita el pecado del mundo. Este es aquel de quien
yo dije, Después de mí viene un varón, el cual es antes de
mí, porque era primero que yo. Y yo no le conocía, mas para
que fuese manifestado a Israel, por esto vine yo bautizando con
agua. También dio Juan testimonio diciendo,
vi al Espíritu que descendía del cielo como paloma y permaneció
sobre él. Y yo no le conocía, pero el que
me envió a bautizar con agua, Aquel me dijo, Sobre quien veas
descender el Espíritu y que permaneces sobre él, ese es el que bautiza
con el Espíritu Santo. Y yo le vi y he dado testimonio
de que este es el Hijo de Dios. El siguiente día otra vez estaba
Juan y dos de sus discípulos. Y mirando a Jesús que andaba
por allí, dijo, He aquí el Cordero de Dios. Le oyeron hablar los
dos discípulos y siguieron a Jesús. Y volviéndose Jesús y viendo
que le seguían, les dijo, ¿qué buscáis? Ellos le dijeron, Rabí,
que traducido es maestro, ¿dónde moras? Les dijo, venid y ved. Fueron y vieron dónde moraba,
y se quedaron con él aquel día, porque era como la hora décima.
Andrés, hermano de Simón Pedro, era uno de los dos que habían
oído a Juan y habían seguido a Jesús. Este halló primero a
su hermano Simón y le dijo, hemos hallado al Mesías, que traducido
es el Cristo, y le trajo a Jesús. Y mirándole, Jesús dijo, tú eres
Simón, hijo de Jonás, tú serás llamado Cephas, que quiere decir
Pedro. El siguiente día quiso Jesús
ir a Galilea y halló a Felipe y le dijo, sígueme. Y Felipe
era de Betsaida, la ciudad de Andrés y Pedro. Felipe halló
a Natanael y le dijo, hemos hallado a aquel de quien escribió Moisés
en la ley, así como los profetas, a Jesús, el hijo de José de Nazaret. Natanael le dijo, ¿de Nazaret
puede salir algo de bueno? Le dijo Felipe, ven y ve. Cuando
Jesús vio a Natanael que se le acercaba, dijo de él, he aquí
un verdadero israelita en quien no hay engaño. Le dijo Natanael,
¿de dónde me conoces? Respondió Jesús y le dijo, antes
que Felipe te llamara, cuando estabas debajo de la higuera
te vi. Respondió Natanael y le dijo, Rabí, tú eres el hijo de
Dios, tú eres el rey de Israel. Respondió Jesús y le dijo, porque
te dije, te vi debajo de la higuera, ¿crees? Cosas mayores que estas
verás. Y le dijo, de cierto, de cierto
os digo, de aquí en adelante veréis el cielo abierto y a los
ángeles de Dios que suben y descienden sobre el hijo del hombre, amén. Quisiera que pudiéramos meditar
los versículos del cuarenta y cinco al cincuenta y uno con el tema
Nathanael Nathanael dado por Dios y en sí el tema
es dado, dado por Dios, el significado del nombre Natanael. Si hay algo
que caracteriza a Dios es que Dios está siempre dando. El escritor de la epístola de
Santiago dice, nueve reyes, toda buena dádiva y todo don perfecto.
procede de lo alto, del padre de las luces, en que no hay mudanza
ni sombra de variación. Dios está constantemente dando. No sabemos la razón que sus padres
le hayan puesto, pero podían tener claro que Nathanael era
un regalo de Dios. Pero estudiando estos versículos,
Dios nos muestra, los diálogos que se desarrollan ahí, nos muestra
ciertas cosas muy notorias y claras en la vida de Nathanael, las
cuales evidentemente le habían sido dadas por Dios. No hay nada
que tengamos que no hayamos recibido. El escritor bíblico dice, ¿por
qué te glorías como si no lo hubieras recibido? Y alguien
escribió un himno que dice, ¿qué poseo yo que no recibí de ti? Dice, ¿y qué misterio se aclaró
sin tu explicación? ¿Qué verdad hablé sin antes venir
de ti? Dice, ¿qué obra buena realicé
que no ordenaste tú? Dice, si hay algo bueno en mí
es por causa de tu vida en mí. Dice, todo lo que soy y todo
lo que haga aquí lo debo solo a ti. Y los diálogos que se van
desarrollando aquí nos dejan claro que hay ciertas cosas que
Dios dio a Natanael. Lo primero que nos muestra aquí
la escritura es cuando Felipe haya Natanael Cristo
decide no irse sin llevarse a Felipe yo creo que Felipe estaba en
la región donde los otros dos discípulos habían escuchado he
aquí el cordero de Dios y Dios Cristo decide ir personalmente
y decir a Felipe sígueme después salen y van hacia la región de
Galilea y específicamente cuando empieza el capítulo dos nos vamos
a dar cuenta que han transcurrido tres días porque dice al tercer
día y va a hablar de la de las bodas de Caná de Galilea. Juan
dos versículo veintiuno nos deja claro que Caná de Galilea era
el pueblo de Natanael dice ahí en Juan dos veintiuno dice perdón, Juan veintiuno versículo
dos, dice, después de esto Jesús se manifestó a través de sus
discípulos junto al mar de Tiberias y se manifestó de esta manera,
estaban juntos Simón Pedro, Tomás llamado el dínimo, Natanael el
de Caná de Galilea, Natanael el de Caná de Galilea. Jesús
busca a Felipe y se van y en algún momento entre ese intervalo
de tiempo en su encontrado al cumplimiento de
la escritura, al Mesías, llega y va a buscar, va a buscar a
Natanael, quien se hace evidente que Natanael Felipe es un regalo
dado de Dios a Natanael, un amigo especial. Las diferentes listas
o lugares en la escritura donde se habla de Natanael y de Felipe
siempre aparecen juntos y eso va mostrando que había una relación
especial de amistad en una ocasión más adelante unos griegos vinieron
y le preguntaron buscaron a Felipe porque querían ver a Jesús y
Felipe no estaba seguro de qué hacer y fue y justo buscó a Natanael
y Natanael llevó a los griegos al señor Jesús y en varias otras ocasiones en
las listas de discípulos aparece también a Felipe y Natanael. Mateo, Marcos y Lucas no lo nombran
como Natanael, sino como Bartolomé, que es más bien una indicación
de quién era su padre, que es Natanael, el hijo de Tolmái o
Bartolomé. Un regalo dado de Dios a Natanael
era Felipe. La manera en que Felipe viene
y le presenta el evangelio a Natanael, nos deja claro algo, juntamente
con algunas otras expresiones, nos deja claro que Dios había
dado a Natanael no sólo un amigo especial como Felipe, sino Dios
le había dado a Natanael un amor por la escritura. Dios había
dado la escritura al pueblo de Israel, Dios les había dado a
Moisés los profetas y los salmos. Y es interesante que en todo
este pasaje, capítulo uno del Evangelio de Juan, se nos va
mostrando diferentes personas de diferentes regiones que tenían
conocimiento de la Escritura. Pero, ¿sabe? Aquí hay una persona,
Natanael. Bueno, varias, pero específicamente
en este párrafo, esta persona, Natanael, Dios le había dado
a él un amor por la Escritura. Es interesante que en ese tiempo
gente que vino y cuestionó a Juan el Bautista lo hizo por preguntas
motivadas por la escritura, pero eran personas que no tenían precisamente
un amor a la escritura. eran personas que tenían un conocimiento,
pero eran personas que incluso daban más peso a las interpretaciones
que habían hecho de la Escritura, que daban más importancia y tenían
más amor a las tradiciones de los ancianos, que el Señor Jesús
les reprendió porque le reclamaron a Jesús porque esos discípulos
no se lavaban las manos y quebrantaban la tradición de los ancianos.
Y Jesús los confrontó y les dijo, ustedes hacen, dan más valor,
ustedes aman más la tradición de sus, de sus ancianos, y quebrantan
el mandamiento de Dios. En contraste, a Natanael, Dios
le había dado un amor, un amor por la Escritura. Y eso se ve
reflejado. Cuando Felipe viene y le presenta,
le predica el evangelio a Natanael, no va y le dice, ¿sabes qué?
Hemos encontrado un hombre que tiene un plan maravilloso para
tu vida. tampoco le dice sabes que hemos encontrado un hombre
que puede arreglar tu matrimonio hemos encontrado un hombre que
te puede arreglar la vida sabe él le dice y le dijo hemos hallado
a aquel de quien escribió Moisés en la ley así como los profetas
sabe es muy probable que Felipe y Natanael hayan invertido tiempo
juntos en estudiar la escritura y sabía que su interés iba a
ser despertado por el amor que Dios había dado a Natanael por
la escritura. A través de la escritura, Dios
había preparado su corazón. Él estaba expectante al cumplimiento,
al cumplimiento de aquella escritura, de aquella promesa que Dios había
hecho de dar un salvador de el ungido de Dios, del rey de Israel. Al final, cuando él responde,
al señor Jesús lo hace con expresiones que también son de la escritura.
Cuando él dice tú eres el hijo de Dios, tú eres el rey de Israel,
esas son expresiones también de la escritura que evidencian
que Dios había dado a Natanael un amor por la escritura, un
amor por la palabra de Dios. ¿Qué otra cosa Dios le dio a
Natanael? Dios le dio a Natanael una revelación
de Cristo. Dios le dio a Natanael una revelación
de Cristo. Dios había dejado claro por ese
amor a la escritura y había preparado su corazón, pero aquel de quien
estaba escrito se presentó ante sus ojos. Dios le dio a él vista
espiritual, abrió sus ojos para que él pudiera ver al Cordero
de Dios, al Rey de Israel, al Salvador de Israel, aquel que
salvaría a su pueblo de sus pecados. que como es propósito de Juan
en este evangelio es el hijo de Dios, no olvidemos que el
propósito de este evangelio es, estas cosas se han escrito para
que sepáis que Jesús es el Cristo, el hijo de Dios, y para que creyendo
tengáis vida en su nombre, y cuando él responde y dice tú eres el
rey de Israel, tú eres el hijo de Dios. le muestra que ese cordero de
Dios, que ese hijo de José de Nazaret, era cien por ciento
hombre, pero era cien por ciento Dios, y empieza a mostrarle su
carácter divino, porque Jesús le dice, lo primero que Dios
le muestra es que él es omnisciente el señor le revela su omnisciencia
al decirle, le lo está describiendo y es interesante
que el señor dice cosas de Natanael
que él sabe, porque él sabe todas las cosas. porque él ve, y no
sólo ve lo que está delante de sus ojos, sino él mira el corazón.
Pero él le dice cosas a Natanael no sólo porque él sabe todo,
no sólo porque él ve el corazón, sino también porque esas cosas
que le está diciendo a Natanael son cosas que Dios le ha dado. Y dice de él, dice, le dice, Dios, la frase de Jesús
es, he aquí un verdadero israelita, en quien no hay engaño. Y ahí
Jesús está dando testimonio de dos cosas también que Dios mismo
le había dado a Natanael. La primera le dice a verdadero
israelita. Y eso quiere decir Dios le había
dado fe. Dios le había dado fe a Natanael. Porque el verdadero israelita,
dice la escritura, no es el que es según la carne. El verdadero
israelita es aquel que es hijo de Abraham por la fe. creyó Abraham
a Dios y le fue contado por justicia. Y Abraham es constituido padre
de aquellos que por la fe creen la promesa de Dios. Dios, Cristo
conoce su corazón y sabe que en ese corazón Dios ha puesto
fe. Dios le ha dado un amor por la palabra. Y no olvidemos que
la fe viene por el oír y por oír la palabra de Dios. la palabra
ha obrado, el Espíritu Santo de Dios ha obrado, y ha llegado
el momento en que el Señor está mostrando su omnisciencia, yo
sé todo, y sé lo que hay en tu corazón, hay fe porque te la
he dado, te la he dado porque te he dado amor por mi palabra,
y sabe, le dice, eres un verdadero israelita, y lo eres, porque
Abraham es el padre de aquellos que le creen a Dios, después
el señor le dice en quien no hay engaño en aquel tiempo una
de las cosas que se registran varios diálogos
en la escritura, fuertes diálogos, entre la élite religiosa de ese
tiempo y el Señor Jesús, es que la falsedad, la hipocresía era
dominante. En varias ocasiones a los líderes
religiosos, el Señor les dijo, hay de vosotros escribas y fariseos
hipócritas. ¿Saben? La hipocresía, la falsedad,
era algo dominante en aquellos tiempos. Pero, ¿saben? Dios había
dado a Natanael un corazón puro. Por lo tanto, Dios lo había hecho
bienaventurado. Bienaventurados los de limpio
corazón porque ellos verán a Dios. Y sabe, Cristo se estaba mostrando
ante él. Dios le estaba dando una visión
de la omnisciencia de Jesucristo, de que Jesucristo era alguien
más que simplemente el hijo del carpintero de Nazaret. Le estaba
mostrando, ¿sabes? Yo conozco lo que hay en tu corazón.
Yo conozco que tu corazón es limpio. Y Dios ha usado su palabra
para hacer su corazón limpio. Dice, santifícalos en tu verdad.
Tu palabra es verdad. Ya vosotros estáis limpios por
la palabra que os he hablado. Bienaventurados los del limpio
corazón, porque ellos verán a Dios. Dios ha estado haciendo una obra
innata en a él por la palabra, por su espíritu. Dios es el que
ha puesto en su corazón el querer como el hacer, por su buena voluntad. Y sabe, en el corazón de Natanael,
es un corazón limpio y tiene la bienaventuranza de Dios, de
ver a Dios en la faz del Señor Jesucristo. Ante esto, Natanael responde
y le dice al Señor Jesús, pues uno pudiera pensar, bueno, a
lo mejor estás diciendo esto porque, porque quieres que te
sigan. Quizá él quería cerciorarse de
que no lo estaban adulando y le dice, ¿de dónde me conoces? Y
el Señor Jesús sigue revelándose. Y el Señor Jesús sigue revelando,
ahora le va a revelar su omnipresencia. Y el Señor le dice, antes que
Felipe te llamara, cuando estabas debajo de la higuera, te vi. Las casas de aquel tiempo no
se parecían a las nuestras. más bien eran cuartos de alrededor
de 3 x 4 ó 4 x 4, donde mayormente la vida se desarrollaba fuera
de la casa. La casa, el clima era extremo,
40, algo parecido aquí, nada más que seco. Y en la casa se
solía mantener el fogón prendido, entonces el aire dentro de la
casa estaba mayormente viciado. Y era una costumbre sembrar árboles
alrededor de la casa. Y uno de los muy comunes de sembrar,
porque proveía un lugar de privacidad para descanso, para meditar,
eran higueras. muy probablemente Felipe sabía
dónde encontrar a Natanael porque era costumbre de Natanael tener
un lugar donde huir del bullicio del hogar y meditar en la escritura,
en las promesas de Dios y ahí le va a buscar y el Señor le
está diciendo te vi y no sólo te vi que estabas allá sino vi
lo que estabas haciendo, vi la actitud de tu corazón cuando
Felipe fue y te dijo a quién había hallado Y sabe, él se sorprende,
sus ojos son abiertos, él ve la omnipresencia, él ve que Cristo
no es simplemente el hijo de un carpintero de Nazaret. ¿Sabe? El Señor Jesús le pudo haber
dicho otras cosas, como haberle dicho lo que leímos en el Salmo
139. El Señor Jesús le pudo haber
dicho Cuando estabas en el vientre de tu madre, yo vi tu embrión
y puse todas las cosas que fueron puestas sin faltar ni una de
ellas. El Señor pudo haber dicho, sabes que yo te conocí, porque
dice la Escritura, porque las que antes conoció también los
predestinó para que fuesen hechos conforme a la imagen de su Hijo.
Y el Señor le pudo haber dicho, sabes que antes de la fundación
del mundo yo te conocí, yo te vi, yo te amé con amor eterno. sabe en ese momento el corazón
de este hombre es quebrantado y él hace una confesión de fe
que está fundada en la escritura y él dice rabí tú eres el rey
de Israel dice tú eres el rey tú eres el hijo
de Dios tú eres el rey de Israel Dios mostrándose el evangelio en vivo
delante de sus ojos, la gracia de Dios, toda la plenitud de
la deidad delante de sus ojos. Y qué maravilloso es que pues
Dios tiene diferentes tiempos para aclarar las cosas en sus
hijos, todos somos distintos. Hay algo que para Natanael quedó
bastante claro desde el principio, tú eres el hijo de Dios, tú eres
el rey de Israel, tú no eres simplemente el hijo del carpintero
de Nazaret, si bien eres hijo del carpintero de Nazaret, eres
cien por ciento hombre, tú eres el hijo de Dios divino. Encontraste
a Felipe en el aposento alto antes de que Cristo vaya a la
cruz, le dice, muéstranos al padre y nos basta. Y Jesús le
tiene que decir, hace tanto tiempo que estoy contigo y no me has
visto. pero así es. Dice la la escritura dice los
justos son como la luz de la aurora que va en en aumento hasta
que el día es perfecto. ¿Sabe? Vamos creciendo en diferentes
ritmos. Dios da el crecimiento. Y para
él queda claro acá. Y al hacer esa confesión de fe
evidentemente Dios ha hecho no podemos definir en qué momento
pero Dios ha ido Y en este momento él hace una
confesión de su fe en el Señor Jesucristo, y Dios le dio libertad
de sus prejuicios. Si hay algo que caracteriza al
ser humano es lleno de prejuicios. Y la razón de esos prejuicios
es porque tenemos un más alto concepto de sí que el que debemos
de tener. Siempre nos creemos mejores que
alguien. Es interesante que cuando se
le predica el Evangelio, él dice, de Nazaret puede salir algo de
bueno. Sabe, prejuicio. No era un prejuicio teológico. Él no dijo, sabes, la Biblia
dice que iba a nacer en Belén, ¿cómo va a venir en Nazaret? Dado el amor y el conocimiento
de la escritura, él pudo tener otra clase de objeciones. Pero
este era un simple prejuicio de aquellos de que nos sentimos
mejor que otros. Es interesante que dentro de
Israel, una región menospreciada era Galilea. Recuerde que un
día burlaron a Nicodemus y le dijeron, tú también eres Galileo.
De una manera de menosprecio. Pero dentro de Galilea, Nazaret
era despreciado aún por los Galileos. Y es interesante que más o menos
Nazaret está en un lugar y unos 9, 10 kilómetros está Caná, y
era un lugar sin relevancia, incluso con menos relevancia
que Nazaret. Imagínense a alguien, un pueblo
que ni siquiera sabemos el nombre, y menospreciando a alguien en
un lugar de más importancia. No obstante, es la actitud del
ser humano, sentirse bien lleno de prejuicios. Él pudo haber
pensado, la razón por la que la gente de Judea y en sí los
líderes religiosos menospreciaron al Señor Jesucristo es por sus
prejuicios. Y la Escritura dice con claridad,
dice que fue despreciado, dice menospreciado. varón de dolores,
despreciado, no hay atractivo en él. Y sabe los prejuicios,
lleno de prejuicios, un prejuicio ahí pensando algo bueno puede
salir de ese pueblucho. El lugar de Nazareta era un lugar
de no más de 200 personas, un lugar de gente tosca, menospreciado. Pero Dios siempre ha hecho y
ha elegido lo menospreciado, lo vil, para mostrar su gloria. Y Dios lo hace libre de sus prejuicios. dice, tú eres el rey de Israel,
no importa si eres de Nazaret, tú eres el rey de Israel, tú
eres el hijo de Dios, ya no era trascendente, ¿sabe? En los elegidos
de Dios no somos distintos a los otros, tenemos la vida llena
de prejuicios, hubo un tiempo en mi vida en que creía en un
Dios de mis prejuicios, en un Dios que yo cuestionaba porque
no se ajustaba a mis conceptos. Pero cuando Cristo abrió mis
ojos, no quedó más que decir, Señor, tienes todo el derecho
de ser soberano. Tienes todo el derecho de tener
misericordia, del que quieras tener misericordia. Y te doy
gracias porque no debiendo tener misericordia de mí la has tenido.
porque no debiendo darme, sino solamente tu justa ira, me has
dado gracia, me has hecho tu hijo, me has sentado en los lugares
celestiales con Cristo Jesús. Y por último, Dios, el Señor
Jesús, termina dándole a Natanael una promesa. la promesa de darle
un crecimiento, una una visión cada vez más grande, un conocimiento
cada vez más grande de Cristo, porque Cristo no es solo el carpintero
de Nazaret, no es solo hijo de José, Cristo es Dios, y al ser
infinito, en toda la eternidad, no nos va a dar para conocerle.
Y el Señor le dice, porque te dije, te vi debajo de liguera, vas a ver, le dice. Y te digo
algo. Dice, veréis el cielo abierto
y a los ángeles de Dios que suben y descienden sobre el hijo del
hombre. Veréis al hijo de Dios y a los
ángeles del cielo que suben y descienden sobre el hijo del hombre. Y Jesús
estaba haciendo referencia al sueño de Jacob. Y estaba diciendo
esa escalera que Jacob veía ahí. Esa escalera soy yo. Soy el hijo
del hombre que soy el único medio de comunicación del hombre al
padre. al Dios del cielo, ¿sabe? Y vas
a ver, yo soy aquella escalera por la cual tú vas a ir, por
eso después le dijo, ustedes saben a dónde voy y también saben
el camino, porque yo soy el camino, yo soy la verdad, yo soy la vida,
nadie viene al Padre si no es por mí, ¿sabe qué? Maravilloso
el poder mirar todo lo que Dios dio, ¿sabe? Él ha dado esa única
escalera, esa escalera que dio Esteban cuando fue apedreado
y vio el cielo abierto y vio al hijo del hombre sentado a
la diestra de Dios y la pregunta es ¿tú has visto la escalera? Dios te ha dado una visión una
visión y ha abierto tus ojos y te ha mostrado que estás ciego
y lleno de prejuicios y te ha dado la vista Él es el Señor
Jesucristo. Él es el único medio a través
del cual el hombre puede llegar a Dios. Él es el único medio
a través del cual podemos ser justos, justificados, pues por
la fe tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo.
El Señor Jesús es el mismo Cordero que quita el pecado del mundo.
Dios es el único que sigue dando amor genuino por la escritura. Es aquel que sigue dando fe por
oír la palabra de Dios. Es aquel que sigue rebelándose
a su pueblo. Él es la única manera de poder
llegar al Padre. Acerquémonos, pues, confiadamente
al trono de la gracia por medio de nuestro Señor Jesucristo,
que es aquel sacerdote que fue tentado en todos según nuestra
semejanza, pero sin pecado, por lo cual se compadece de nuestra
debilidad. Y el llamado es, ven al Señor Jesucristo. Ven al Señor
Jesucristo, que es el Cordero de Dios, que quita el pecado
del mundo. Amén.

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Joshua

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