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Todd Nibert

Un grito desde las tinieblas

Matthew 27:45-56
Todd Nibert June, 29 2017 Video & Audio
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Vayamos a Mateo 27, por favor. Mientras ustedes van allí, yo
quiero decirles que estoy muy motivado con estar en estas reuniones. Ha sido una gran bendición de
estar con ustedes, y oramos que el Señor le continúe bendiciendo. Estamos muy agradecidos de su
gracia. He puesto por titulo este mensaje,
Un grito desde las tinieblas. El versículo 45 de Mateo 27. Y desde la hora sexta hubo tinieblas
sobre toda la tierra hasta la hora novena. Cerca de la hora novena Jesús clamó
a gran voz diciendo Eli, Eli, lama sabachthani Esto es, Dios mío, Dios mío, ¿Por qué me has desamparado? La hora sexta era el mediodía. El sol estaba en el centro. Y el Señor estaba en la cruz
por tres horas. cargando en él todo el peso espiritual
y emocional él tenía sentimientos como nosotros tenemos y el dolor
físico que él estaba enfrentando no podía ser descifrable y el dolor emocional. Las personas estaban burlándose
de él. Si tú eres el Cristo, desciende.
Él salvó a otros y de sí mismo no se puede salvar. Era un evento. Ellos querían ser espectadores
de su muerte. Ellos querían ser espectadores
de su muerte. Y mientras todo esto sucedía,
de repente se oscureció. Todo fue negro. Al mediodía. las personas dejaron de hablar.
Ellos estaban temerosos. Estuvieran ustedes temerosos,
temerían ustedes si todo el mediodía se volviera oscuro. Fue oscuridad
en toda la tierra. El Señor Dios puso a su Hijo. Can you imagine how terrified
these people were? Imaginen ustedes cuán aterrorizados
estaban esas personas. Darkness is a symbol of judgment. La oscuridad es un símbolo del
juicio. God's judgment against sin. Es
el juicio de Dios contra el pecado. Hell is called being cast into
outer darkness. Dice que el infierno se le lleva como
las tinieblas. Y estaban pasando algo que no
se había visto jamás. Esto era Dios juzgando al pecado. Y tú y yo no podemos interferir
con esto. Yo estoy agradecido que fue en
las tinieblas. Y en esas tinieblas El silencio fue roto con este
clamor. Dios mío, Dios mío, ¿por qué
me has desamparado? Este es el dicho intermedio de
los siete dichos del Señor en la cruz. Nosotros vimos eso la noche pasada. La primera palabra de la cruz. Fue Padre, perdónalos. Porque no saben lo que hacen. Y es muy importante que nosotros
entendamos eso. Todo aquel por los cuales él
oró fueron perdonados. Yo pienso como el centurión romano. Él fue el que mató a Cristo en
la cruz. Él fue el que clavó los clavos
en sus manos y en sus pies. Y al final, él dijo, seguramente
ese es el Hijo de Dios. Él fue herido por lo que estábamos orando. Y el padre lo perdonó. Si Cristo ora por tu perdón,
tú vas a ser perdonado. Su segunda palabra. Él le dijo
al ladrón que estaba al lado de él, Después que él le dijo Señor
acuérdate de mí cuando vengas en tu reino. Ciertamente os digo. Hablando como un Dios poderoso.
De verdad os digo. Hoy estarás conmigo en el paraíso. Él podía decir eso. como un Dios poderoso. Y ese
ladrón le fue dado más seguridad que
nadie más en la Biblia. Él nunca fue bautizado. Él nunca
dio nada. Él nunca tuvo ninguna buena obra. Y Dios le dijo a él, hoy estarás conmigo en el paraíso. La tercera palabra fue por su
madre. Él llamó a su madre, mujer. Dice, mujer, he aquí tu hijo. Y le dijo a Juan, he aquí tu
madre. Ese fue Cristo el hombre. un
hombre real con una mamá real. Dios no tiene mamá. Él es todo independiente. Pero Jesucristo tiene una madre
porque Él se tuvo que hacer hombre. La cuarta palabra. Dios mío, Dios mío, ¿por qué
me has desamparado? Volveré allí en un momento. Pero
la quinta palabra, frase. Yo tengo sed. Hace hablar de su sufrimiento. Nadie tuvo tanta sed como la
de él. Y la segunda frase gloriosa,
la de la sexta, consumado es, terminado está. La salvación de todos los elegidos
fue lograda. Nada se dejó para que fuese.
Y su último frase. Padre en tus manos encomiendo
mi espíritu. Él se habló como del padre con
igualdad. Estoy poniendo mi espíritu en
tus manos. Tú y yo no podemos hablarle al
padre de esa forma. Pero él pudo igualarse al padre.
Solamente hay uno que es igual a Dios, y eso es Dios. Y Él demostró una fe perfecta,
aún cuando Él fue olvidado por Dios, desamparado. Nunca dejó de creer. Y esa es
la frase del medio. Dios mío, Dios mío, ¿por qué
me haces amparado? Y es la base de todas las otras
frases que él dijo. Solamente hay una razón por la
que tú y yo somos olvidados y perdonados. No es porque tú pides por perdón. No es porque tú lamentos por
tu pecado. No es porque tú prometas hacer
las cosas mejores. Sino porque Él fue perdonado.
Esa es la única razón. Cuando Él le dijo al ladrón. Hoy estarás conmigo en el paraíso.
Solamente hay una razón. fue porque él fue perdonado.
Él se hizo hombre. Dios se manifestó en la carne
por esta razón, para perdonar. Es el cordero desgollado desde
antes de la fundación del mundo. Y él vino en la carne con ese
propósito, para ser perdonado. como el sustituto del pecador. Cuando él dijo yo tengo sed. No estaba hablando de la sed
por agua. Cuando él fue olvidado por Dios. Él estaba sediento de su presencia. Y ya no más nunca la tengo. ninguna,
no hay sed tan grande como esta. Cuando él dijo consumado es,
es porque estaba ya todo consumado. Él satisfizo a Dios. Y le dijo
padre en tus manos encomiendo mi espíritu. Noten que él dijo
Dios mío, Dios mío, ¿por qué me haces amparado? Este no estaba
dirigiéndose a su padre. Las almas desamparadas no se
dirigen a su padre. Desamparado. Eso no es un tipo
o figura. Eso es una realidad. Fue abandonado por Dios. abandonado. Eso es lo que le pasa a almas
que son condenadas. El infierno es para siempre. Y la razón de esto es porque
el hombre no puede satisfacer la justicia de Dios. Porque el pecado es infinitamente malo. Y ningún hombre puede satisfacer
a Dios. Pero este hombre lo hizo. Él
experimentó en sí mismo toda la condenación. Una ira real
contra un pecado real. Fue la realidad de la ira de
Dios en contra del pecado. ¿Recuerdan en el... en el...
en el... en Getsemaní? Cuando él dijo, si fuese posible, pase
esta copa de mí. ¿Qué había en la copa? Era la copa que estaba llena
del pecado de su pueblo. Y actualmente él está bebiendo
de esa copa. Él fue hecho pecado. Y él se
le dio de acuerdo con lo que el pecado merecía. Aquel que no conoció pecado fue hecho pecado. Él llevó nuestros pecados en
su propio cuerpo, en la cruz. Y Dios lo abandonó. ¿Entiendo yo esto? Pero yo lo
creo. Él fue cortado de la tierra por
Dios. Eso no quiere decir que Dios
paró de amarlo. Leemos en Juan 10, 17. Porque
mi padre me ama, yo pongo mi vida. El padre nunca lo amó más. Ese fue el último acto de obediencia.
Olvidado por Dios. Se recuerdan en Juan 1.1. En
el principio era el Verbo. Y el Verbo era con Dios. Había una comunión eterna entre
él y el Padre, una unidad. Y en ese tiempo, ésta fue rota. Él no tuvo ya más la presencia
de Dios, de Dios el Padre. Él no se sintió otra cosa sino
que abandonado. Eso nos deja saber lo que es
el pecado ante Dios. Cuando Él lo vio en su hijo, Él lo abandonó. Él no tenía ningún pecado. Pero
nada. Pero su pecado horrible. ¿No
lo dijiste? Sí, ¿cómo lo dije? Yo estoy gozoso de que fue en
la oscuridad porque no hay ninguna forma en
que podemos centrarnos en esto. Eso fue una transacción entre
él y su padre cuando fue el hecho pecado. Ahora yo no sé cómo Dios dio
esto. Pero Él lo hizo. Cómo lo hizo,
pero Él lo hizo. Dios se convirtió culpable por
mi pecado. Y eso es lo que yo merezco. ser desamparado y abandonado
por Dios y ser enviado al infierno sin misericordia. Cristo experimentó la plenitud
de lo que yo debía, merecía. Cristo dijo esto, para que las
Escrituras se cumpliesen, lo que dijo David en el Salmo 22,
1. Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has
desamparado? ¿Te has sentido alguna vez tú
olvidado por Dios? Te puedes sentir de esta forma, David no fue olvidado por Dios. Él lo sintió, pero no lo fue. Pero Cristo lo fue. Y Él dijo
para que las Escrituras se cumpliesen. Todo lo que Él hizo, lo hizo
para que las Escrituras se cumpliesen. para cuando él hizo esto, él entendió que sus pecados eran
sus pecados. Está hoy hablando de nuevo de
algo que tú no podemos entender, pero solamente podemos creer.
Cómo Dios tomó mis pecados y los puso en Cristo. y Cristo se hizo culpable de
mis pecados. Yo no sé cómo lo hizo, pero lo
hizo. Y esa es la esperanza de todo
creyente, que mi pecado fue quitado por
Cristo. Ahora, cuando Cristo estaba colgado
en la cruz, clamando, Dios mío, Dios mío,
¿por qué me haces amparado? Él no estaba pensando. Estos pecados realmente pertenecen
a Todd. Y no son míos. Él los poseyó
como suyos. Dice, mis iniquidades son una
carga pesada. Son muy pesadas para mí. Tú lees a través de los Salmos. Lo primero que ves en los Salmos
es Cristo hablando. Y Él no miró al pecado. Él no es realmente, no es mío. Él lo vio como suyo. Él no tenía pecado sino la presencia
bendita del Espíritu de Dios. Él no hizo... Él no dejó que su pueblo se congregara
alrededor de Él. Sabemos que Ud. está haciendo
eso por nosotros y los amamos por eso. Él pudo decir, esos no son mis
pecados. Cuando él fue olvidado por Dios,
es porque Dios es justo. Sería incorrecto que Dios castigara
a Cristo por los pecados de otros. Esos pecados se convirtieron
en sus pecados. y eso es tan verdadero, tan cierto
como que mis pecados se convirtieron en sus pecados y su justicia
se convirtió en mi justicia personal porque lo hizo pecado, a quien
no conoció pecado, para que fuésemos hechos justicia
de Dios en él. Y en el Nuevo Testamento, tenemos
esta palabra de Mateo 121, llamarás su nombre Jesús, Porque salvará a su pueblo de
sus pecados. Y eso así es como lo hizo. Sus pecados se convirtieron en
los pecados de Cristo. Y la justicia de Cristo se convirtió
en la justicia de nosotros. es el propósito eterno de Dios
cumplido siendo librado por el eterno conocimiento de Dios y
consejo Tú tomaste tus manos malvadas
y los crucificaste en la cruz. Él fue el cordero degollado de
antes a la fundación del mundo. Todo lo que sucedió fue lo que el consejo de Dios
que había determinado desde antes que se hiciese. Y cómo es Dios glorificado en
esto. Cada atributo de Dios es magnificado
en Dios habiendo olvidado a su Hijo. O como es honrada su justicia. Él no dejaría que el pecado pasaría
por alto sin castigo. ¿Cómo es honrado su poder? Que podía ser mi pecado, de mis
pecados, el pecado de su hijo. Eso es algo que solamente Dios
podía hacer. Eso magnifica su propósito. Ese
es su propósito eterno. Él magnificó su amor, su gracia,
su misericordia todos los atributos de Dios fueron
magnificados como Dios habiendo olvidado a
su hijo como sustituto de los pecadores y si Dios te da algún entendimiento
de esto te da a entender lo que es más
importante para Él Y escuchen esto cuidadosamente. La cruz del Señor Jesucristo
siendo el olvidado por Dios no fue la respuesta a la caída
de Adán de parte de Dios. Limpiando todo lo que mal hecho
que había hecho Adán. La cruz no fue por la caída. La caída fue por la cruz. La
cruz del Señor Jesucristo es la cosa más honrada que Dios
pudo hacer. Y se manifestó a sí mismo en
la cruz. Esto demuestra el amor de Cristo
por su esposa. Cuando yo me casé con mi esposa,
todas sus deudas se convirtieron en mis deudas. Yo me convertí en responsable
por ellas y yo estaba agradecido de hacerlo. y cómo el Señor dispuestamente
tomó la muerte de su esposa, las deudas de su esposa. Dios mío, Dios mío, ¿por qué
me has desamparado? ¿Por qué Él fue desamparado? Nosotros no seremos desamparados.
Ustedes pueden pensar Dios me va a desamparar por algunos
pecados que yo haya cometido. Él volvió a Cristo por aquellos
pecados que tú cometiste. Y nunca tú estarás abandonado. Esa es su promesa. Nunca te desampararé
ni te olvidaré. ¿Por qué? porque él fue desamparado. Había un predicador predicándole
a un grupo con poco entendimiento. Y él trató de ver si había entendido
lo que él estaba predicando. Y él le preguntó a una mujer,
¿me puedes decir lo que yo hablé? Y ella le contestó. Él murió. O yo muero. Él murió. Y yo no muero. Ese es el evangelio. Él muere. O yo muero. Él murió.
Y yo no muero. Miren, la gran pregunta. ¿Cómo
yo sé si él murió? ¿Puedo yo saber si él murió por
mí? Si él murió por mí, yo soy santo. Si él fue olvidado por mí, yo
también seré olvidado. Sería incorrecto por mí. asegurarte de que Cristo murió
por ti. Yo sé que él murió por los elegidos.
Y yo no voy a discutir esto. Pero yo voy a hacer esta pregunta. ¿Cómo yo sé que él murió por
mí? es saber que él murió por ti
es la seguridad del creyente. Si él murió por ti, tus pecados
te son quitados. Tú permaneces justo delante de
Dios. Tú eres aceptado en el amado. Dios te ve tan perfecto, sin
falta, sin mancha. ¿Cómo yo sé que él murió por
mí? ¿Quieres tú saber si él murió
por ti? Yo quiero saber esto más que
cualquier otra cosa. Vayamos a Romanos capítulo cinco. Tú puedes salir de aquí esta
noche. sabiendo si él murió por ti o
no. Y escuchen esta palabra. Romanos
5, versículo 6. Porque Cristo, cuando aún éramos
débiles, a su tiempo, Cristo murió por los impíos. Para que tú tomes para ti mismo
una promesa, nosotros tenemos que estar de acuerdo al carácter
de acuerdo a cuál se le hizo la promesa. ¿Por quién dice que murió? En las escrituras. Sí, aquellos que eran débiles y aquellos
que eran impíos. Te describe esto a ti. Sin débiles. Sin poder espiritual. Sin libre albedrío. Puedes hacer otra cosa, cualquier
otra cosa no puedes hacer sino pecar. Sin fuerzas. ¿Eres tú impío? ¿Crees tú esto
acerca de ti mismo? Tú eres impío. Si tú eres débil,
y si tú eres impío, Cristo murió por ti. Sin ninguna otra duda, Cristo
murió por ti. Esos fueron por lo que Él murió.
Ahora, si tú tienes alguna fortaleza y si tú no eres impío, Cristo no murió por ti. Él solamente vino por pecadores.
Y cuando él fue abandonado por su padre, eso asegura que tu nunca seras
desamparado pero que tu seras llevado al cielo de la misma
forma que el fue llevado que glorioso evangelio entiendo yo
esto como Dios puede tomar mis pecados y quitarlos
de mí y ponerlos en Cristo para que se convierta en sus pecados
y se convierta Él culpable por ellos y cómo puede tomar la justicia
de Dios y convertirla en mi justicia personal. Yo no sé cómo Dios
hizo eso, pero lo hizo. Esa es la esperanza de cada creyente. Ha sido un gozo estar con ustedes,
predicarle a ustedes. Y espero volverlos a ver otra
vez. Y estoy hablando por Greg y por
mí también.
Todd Nibert
About Todd Nibert
Todd Nibert is pastor of Todd's Road Grace Church in Lexington, Kentucky.

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Joshua

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