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Imitadores de Cristo al perdonar

Joel Coyoc May, 31 2017 Video & Audio
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Joel Coyoc May, 31 2017

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100%
dice el himno cerca tu gracia
que puede salvar vamos a abrir nuestras biblias en la
epístola del apóstol Pablo a los Efesios vamos a dar lectura al capítulo
4 palabra de Dios dice yo pues
preso en el señor os ruego que andéis como es digno de la vocación
con que fuisteis llamados con toda humildad y mansedumbre soportándoos
con paciencia los unos a los otros en amor solicitos en guardar
la unidad del espíritu en el vínculo de la paz un cuerpo y
un espíritu como fuisteis también llamados en una misma un Señor, una fe, un bautismo,
un Dios y Padre de todos, el cual es sobre todos, por todos
y en todos. Pero a cada uno de nosotros fue
dada la gracia conforme a la medida del don de Cristo. Por
lo cual dice, subiendo a lo alto, llevó cautiva la cautividad y
dio dones a los hombres. Y eso de que subió, que es sino
que también había descendido primero a las partes más bajas
de la tierra, el que descendió es el mismo que también subió
por encima de todos los cielos para llenarlo todo, y el mismo
constituyó a unos apóstoles, a otros profetas, a otros evangelistas,
a otros pastores y maestros, a fin de perfeccionar a los santos
para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo
de Cristo. Hasta que todos lleguemos a la
unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, a un varón
perfecto, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo, para
que ya no seamos niños fluctuantes llevados por doquiera, de todo
viento de doctrina, por estratagema de hombres que para engañar emplean
con astucia las artimañas del error, sino que siguiendo la
verdad en amor, crezcamos en todo en aquel que es la cabeza,
esto es Cristo, de quien todo el cuerpo, bien concertado y
unido entre sí, por todas las coyunturas que se ayudan mutuamente,
según la actividad propia de cada miembro, recibe su crecimiento
para ir edificándose en amor. Esto pues digo y requiero en
el Señor, que ya andéis como los otros gentiles que andan
en la vanidad de su mente, teniendo el entendimiento entenebrecido,
ajenos de la vida de Dios por la ignorancia que en ellos hay,
por la dureza de su corazón, los cuales después que perdieron
toda sensibilidad, se entregaron a la lascivia para cometer con
avidez toda clase de impureza. Mas vosotros no habéis aprendido
así a Cristo, si en verdad le habéis oído y habéis sido por
él enseñados. Conforme a la verdad que está
en Jesús, en cuanto a la pasada manera de vivir, despojaos del
viejo hombre, que está viciado conforme a los deseos engañosos,
y renovaos en el espíritu de vuestra mente, y vestíos del
nuevo hombre, creados según Dios en la justicia y santidad de
la verdad. Por lo cual, desechando la mentira,
hablad verdad cada uno con su prójimo, porque somos miembros
los unos de los otros. Airaos, pero no pequéis. No se
ponga el sol sobre vuestro enojo, ni deis lugar al diablo. El que
hurtaba, no hurte más, sino trabaje haciendo con sus manos lo que
es bueno para que tenga que compartir con el que padece necesidad.
Ninguna palabra corrompida salga de vuestra boca. sino la que
sea buena para la necesaria edificación, a fin de dar gracia a los oyentes. Y no contristéis al Espíritu
Santo de Dios, con el cual fuisteis sellados para el día de la redención.
Quítese de vosotros toda amargura, enojo, ira, gritería y maledicencia
y toda malicia. Antes sed benignos unos con otros,
misericordiosos, perdonándoos unos a otros, como Dios también
os perdonó a vosotros en Cristo. Antes sed benignos unos con otros,
misericordiosos, perdonándoos unos a otros, como Dios también
os perdonó a vosotros en Cristo. Dios nos ha permitido estar estudiando
y al estudiar esta epístola, algo que se ha hecho repetitivo,
porque es importante y porque somos olvidadizos, es el propósito
por el cual Dios creó al hombre, el propósito por el cual Dios
dio a un pueblo elegido a Cristo para salvación, por su gracia.
ese propósito es la alabanza de la gloria de su gracia, para
su gloria. Esta tarde la Escritura, el Señor
nos llama a imitar a Cristo, imitadores de Cristo, imitadores
de Cristo en una situación especial que es cuando pecan contra nosotros,
imitar a Cristo cuando pecan contra mí. Dice Lo primero, la
primera palabra que aparece en el versículo es antes, antes. Después de que he hablado de
airaos, pero no pequéis, ninguna palabra corrompida salga de vuestra
boca, quítese de vosotros toda amargura. Nos habla de un sentido
de urgencia, antes, antes que cualquier otra cosa, dice sed
benignos, unos con otros, misericordiosos. Sed benignos, misericordiosos,
y dice perdonándoos unos a otros, dice, como Dios también os perdonó
a vosotros en Cristo. No olvidemos que nuestra Biblia
está dividida en capítulos y versículos, pero originalmente el apóstol
Pablo, cuando escribió su carta, no había capítulos, ni había
versículos. Gracias a Dios que está dividido,
alguien dividió, este, porque nos facilita el manejo de la
escritura. Pero este, si usted se da cuenta, el versículo uno
del capítulo cinco, sigue con la idea y dice, sed pues imitadores
de Dios como hijos amados, y andad en amor como también Cristo nos
amó y se entregó a sí mismo por nosotros, ofrenda y sacrificio
a Dios en olor fragante. Dice, perdonándolos unos a otros
como Dios también os perdonó a vosotros en Cristo. Somos llamados
a imitar a Cristo. como lo hace un hijo que ama
a su padre, imita. Y yo le estaba narrando el otro
día una situación en la que Dios me permitió ver un pecado muy
claro que yo no había visto en mi vida hasta que vi que mi hijo
lo hizo exactamente como yo lo hacía. Y bueno, nuestros hijos
imitan tanto las cosas correctas como también las cosas en su
falta de madurez no siempre pueden discernir Y muchas veces cosas
son instrumentos de Dios para nosotros ver cosas que de otra
manera no podríamos ver. Pero dice, aquí va Marcano y
dice que la manera de perdonar es como Dios nos perdonó y nos
llama a ser imitadores de Dios como hijos amados. La escritura, hemos estado estudiando
Y hemos visto que la única razón por la que somos un pueblo distinto
y un pueblo especial, como la Biblia dice que somos real sacerdocio,
dice Nación Santa, pueblo adquirido por Dios, la razón por la cual
ser ese pueblo amado y especial, del cual el Señor dice, con amor
eterno te he amado, no radica en nosotros. Dice la Biblia varias
veces que es por el puro afecto de su voluntad para la alabanza
de la gloria de su gracia. La Biblia nos recuerda y dice
que éramos lo mismo que todos los demás hijos de ira. ¿Y qué
es lo que hace diferencia y que no tenemos que olvidar? La gracia
y la misericordia de Dios. Dice, pero Dios que es rico en
misericordia por el gran amor con que nos amó, aún estando
muertos en pecado, nos dio vida juntamente con Cristo. esas cosas
son importantes que recordar, de lo contrario pecaremos por
olvidar, no podemos ser misericordiosos si no entendemos que hemos sido
objeto de misericordia y que si hay algo distinto en mí, yo
soy mucho más parecido que cualquiera de los papás que hay en este
mundo, yo soy mucho más parecido en mí mismo a cualquiera del
común de los esposos que hay en este mundo, si algo es diferente
Si algo mis hijos ven que es diferente, es la gracia de Dios
que me ha salvado, es la gracia de Dios que me ha dado el poder
que levantó a Cristo de los muertos, es la gracia de Dios que me permite
ese poder que hace las cosas mucho más abundantemente de lo
que pedimos o entendemos según el poder que actúa en nosotros. Para poder entender, el corazón
del versículo está misericordiosos, benignos misericordiosos. Algunas
traducciones de la escritura, en lugar de decir benignos, usan
la palabra amable, y misericordiosos. Y esto, pero el corazón de todo
esto es, perdonandoos unos a otros, como Dios también os perdonó
a vosotros en Cristo. Un asunto sumamente importante
es el poder entender cómo Dios nos perdonó a nosotros en Cristo. Una de las cosas, la renovación
de nuestra mente está en el hecho de aprender la verdad de lo que
la Biblia dice que Dios ha hecho. y eso va a ir transformando mi
manera de pensar y va a traer consuelo a mi corazón y va a
traer un cambio también en mi conducta cuando Dios va renovando
mi mente a través de la verdad escrita, de la palabra escrita
que es la escritura y a través de la palabra viva que es Jesucristo. Interesantemente, la benignidad
es fruto del Espíritu Santo y la capacidad de perdonar también
es fruto del Espíritu Santo. Una de las cosas que creo que
es sumamente común, yo creo que para mí lo es, yo creo que también
para usted lo es, el hecho de que en este mundo sus hermanos van a pecar contra
usted, ya sea sus hermanos en su familia de carne, sus hermanos
en Cristo también van a llegar a pecar contra usted, el esposo
más santo, el mejor esposo va a pecar contra su esposa, la
mejor esposa también va a llegar a pecar contra su esposo, el
mejor hijo va a pecar contra sus padres, los padres van a
pecar contra sus hijos, en el trabajo los jefes pecan contra
los empleados, los empleados pecan contra los jefes, pero la escritura nos llama acá
a imitar a Cristo, el Señor Jesucristo se pecó contra
él como contra nadie. Sin embargo, dice la Biblia,
como cordero fue llevado al matadero, enmudeció y no abrió su boca. Dice, cuando profería maldición,
dice, encomendaba la causa al que juzga justamente. ¿Usted recuerda cuando lee los
evangelios todo lo que Cristo sufrió? Y la verdad que tenemos
que reconocer es que muchas veces ni siquiera nos tocan y respondemos
de maneras muy distintas a cómo Cristo sufrió. Para ayudarnos
a entender cómo Cristo, bueno, es posible experimentar la ternura
de Dios en esta circunstancia de cuando se peca contra nosotros.
Él es un refugio para los afligidos y es vengador para los oprimidos. La escritura es muy relevante
para las personas que estamos en papel cuando pecan contra
nosotros, somos víctimas. No tenemos que olvidar que nosotros
muchas veces somos víctimas y otras veces somos victimarios. Cuando te lastiman, te hieren,
te traicionan, se burlan de ti, te ofenden y te tientan a responder
en maneras muy fuertes, que pueden ser la tentación a devolver mal
por mal, venganza, resentimiento, odio, amargura, en cualquier
caso la ofensa, la ofensa no determina la manera en que responderás,
La ofensa sólo hace algo, saca lo que ya está en nuestro corazón.
El hecho de que alguien nos ofenda y peque contra nosotros, simplemente
va a exponer lo que la Biblia dice que ya está en el corazón. Estamos en un mundo caído y con
toda seguridad van a pecar contra nosotros. Esa es una verdad que
la escritura enseña. Otra verdad importante en cuanto
a esto es, Dios es el salvador y refugio de los afligidos. En
Deuteronomio 32, 35, el Señor dice, mía es la venganza. Y si
leemos los Salmos, vamos a dar cuenta que los Salmos ministran
a personas afligidas, oprimidas. Cuando alguien peca contra mí,
no debo olvidar, Dios está involucrado. y Dios tiene un propósito porque
todas las cosas ayudan para bien a aquellos que aman a Dios aquellos
que conforme a su propósito son llamados y parte importante del
propósito de Dios es lo que estamos aprendiendo que es nuestro crecimiento
en gracia si esa circunstancia no viene a mi vida pues Dios
no trae esas cosas a nuestra vida para que Él vea lo que hay
en nuestro corazón porque Él Ya lo sabe. La Biblia dice, engañoso
y perverso es el corazón del hombre más que todas las cosas.
Dice, ¿Quién lo conocerá? Y dice, Yo Jehová. El Señor conoce
nuestro corazón. El Señor trae eso a nuestra vida
para que nosotros podamos mirar a dónde necesitamos del Evangelio
y de la gracia. Venir en fe y arrepentimiento
al Señor Jesucristo para poder crecer en gracia. El propósito más grande de Dios
es lo que estábamos diciendo. El bien más grande es lo que
hemos dicho. No hay mejor bien que se le puede
hacer a un hijo de Dios que hacerlo conformar a la imagen de Cristo. La Biblia también habla mucho
acerca de cómo tratar a nuestros enemigos, a las personas que
nos hacen daño. La Escritura habla de cómo tratar
con nuestros hermanos cuando pecan contra nosotros. Si ustedes
recuerdan, en un pasaje de la escritura que nos va a ayudar
mucho a entender cómo nos han perdonado en Cristo, en un pasaje
de la escritura que está en Mateo 18, Pedro le dijo al Señor Jesús,
¿cuántas veces debo perdonar a mi hermano que me ofende? Y
Pedro, pensando que había sido demasiado generoso, dijo, hasta
siete. Y el Señor Jesús le dijo, no te digo hasta siete, sino
hasta setenta veces siete. Lo que Jesús estaba diciendo
no es que multipliques 70 por 7 y te va a dar 490. Entonces,
cuando peque contra ti vas apuntando y cuando llega a 490... O sea,
no es eso lo que estaba diciendo, sino estaba diciendo... El 7
en la Biblia es un número que habla de plenitud. Y 77 habla
de que... ¿Cuántas veces tengo que perdonar
a mi hermano que me ofende? No hay límite. No hay límite. Muchas veces los papás tenemos
la tentación de decir a nuestros hijos cuando piden perdón a veces
decimos cosas pero no lo vuelvas a hacer y la verdad es que no
va a pasar mucho tiempo y lo va a volver a hacer y la verdad
es que nosotros somos conscientes de que aún en nuestra vida cuántas
veces repetimos una y otra vez las cosas El pasaje de Mateo 18, después
de que Jesús contestó esta pregunta, el Señor Jesús contó una historia
que nos va a dar mucha luz en cómo hemos sido perdonados en
Cristo. versículo 21 dice, entonces se
le acercó Pedro y le dijo, Señor cuántas veces perdonaré a mi
hermano que peca contra mí, hasta siete. Jesús le dijo, no te digo
hasta siete, sino aún hasta setenta veces siete. Dice, por lo cual
el reino de los cielos es semejante a un rey que quiso hacer cuentas
con sus siervos y comenzando a hacer cuentas le fue presentado
uno que le debía diez mil talentos. A este como no pudo pagar, ordenó
su señor venderle y a su mujer e hijos y todo lo que tenía para
que se le pagase la deuda. Entonces aquel siervo postrado
le suplicaba diciendo, señor ten paciencia conmigo y yo te
lo pagaré todo. El señor de aquel siervo movido
a misericordia le soltó y le perdonó la deuda. Pero saliendo
aquel siervo halló uno de sus consiervos que le debía cien
denarios. haciendo de él, le ahogaba diciendo
págame lo que me debes, entonces su consiervo postrándose a sus
pies le rogaba diciendo ten paciencia conmigo y yo te lo pagaré todo. Mas él no quiso, sino fue y le
echó en la cárcel hasta que pagase la deuda. Viendo sus conciervos
lo que pasaba, se entristecieron mucho, y fueron y refirieron
a su Señor todo lo que había pasado. Entonces, llamándole
a su Señor, le dijo, Siervo malvado, toda aquella deuda te perdoné
porque me rogaste. ¿No debías tú también tener misericordia
de tu conciervo, como yo tuve misericordia de ti? Entonces
su Señor enojado le entregó a los verdugos hasta que pagase todo
lo que le debía. Así también mi Padre Celestial
hará con vosotros, si no perdonáis de todo corazón cada uno a su
hermano sus ofensas. Un primer asunto importante de
este pasaje, dice antes venimos unos con otros misericordiosos
y dice perdonando unos a otros como Dios también os perdonó
a vosotros en Cristo el primer asunto importante es
cuando nosotros pensamos en podríamos pensar en tres situaciones cuando
pecan contra nosotros cuando pecan contra nosotros y el pecado
que tú hiciste contra mí, pues más o menos es parecido al que
tú hiciste contra mí, pues no hay tanta dificultad para perdonar,
porque si te imaginas una balanza, pues más o menos está equilibrado.
El problema se empieza a presentar cuando No debemos olvidar algo que la
Biblia enseña que nosotros somos intérpretes y es importante que
nuestra mente se renueve para que podamos tener la escritura
como si fueran unos lentes a través de los cuales nosotros vemos
e interpretamos, porque la interpretación correcta de las cosas es la que
Dios ha dado a través de la escritura. Nuestro corazón pecaminoso muchas
veces nos lleva también a tener una mala percepción e interpretación
de las cosas. cuando más o menos los pecados
míos contra ti y los tuyos contra mí están equilibrados tal vez
no es tan difícil perdonar cuando no obstante entra en juego un
asunto muchas veces yo interpreto y casi siempre va a resultar
que tus pecados contra mí me van a parecer casi siempre mucho
más grandes que mis pecados contra ti casi siempre voy a percibir
que lo que tú me hiciste es más ofensivo, fue más doloroso, fuiste
más grosero, fuiste... y como que yo me voy a pintar
como que... como que pues... Ahora, muchas veces en este mundo
hay situaciones en las que verdaderamente los pecados... imagínate a alguien
que te hace ir a la quiebra en el negocio o que secuestra a
tu hijo y ya estamos hablando de cosas donde los pecados contra
mí pues son muy pesados. El asunto importante en todo
esto es, todas estas situaciones no tienen
solamente una dimensión horizontal y muchas veces la frustración,
la amargura es porque fallamos en ver que el Señor está involucrado
y que toda esta clase de situaciones cuando pecan contra mí tienen
una dimensión también vertical. El primer asunto que nos deja
consuelo en este pasaje es, la Biblia dice que este hombre debía
al rey, y el rey, por cómo termina el pasaje, pues es una representación
de Dios, del Señor, debía diez mil talentos. No debemos de pensar
cuando dice que su consiervo le debía cien denarios, pensar
que era nada. la Biblia no está enseñando ahí
que no era nada, la Biblia no está menospreciando el clamor
del afligido. Cien denarios era aproximadamente,
un denario era el sueldo de un día de trabajo, y pues cien días
de trabajo más o menos es tu sueldo de la cuarta parte del
año, yo no sé si alguien piensa que eso es nada, es una cantidad
importante, si consideramos que el salario mínimo ahora en México
es de 80.04 pesos Eso quiere decir que, pues, estando
en México, pues serían, serían ocho mil cuatro pesos
para una persona que gana el salario mínimo. Era lo que el
consiervo, entre conservos la deuda. Ahora, Cuando pensamos
en la cuestión de los talentos, un talento eran seis mil denarios,
o sea, un talento eran seis mil días de trabajo. Este señor no
debía, no debía un talento, debía diez mil talentos. Y estamos
hablando que si lo pasamos a pesos de ahorita y pensando en la cuestión
del salario mínimo, estamos hablando de 4.802.400.000 pesos, la deuda contra el rey. Más o menos para tener la idea,
la escritura está dejando claro aquí, los pecados de otras personas
contra mí, la escritura no dice que no sean nada, la escritura
dice que es algo que es doloroso y que el Señor no menosprecia
el clamor del afligido, de hecho el Señor dice, mía es la venganza,
No hay ni un pecado que va a quedar sin castigo. Los pecados del
pueblo del Señor han recibido justo castigo en la cruz de Cristo. Cristo ha pagado por el pecado
de su pueblo y el pecado fue sumamente tremendo. Aquellas personas que se mantengan
en rechazar al Salvador La Biblia dice, el que cree en el Hijo
tiene la vida, pero el que rehúsa creer en el Hijo de Dios no verá
la vida, sino que la ira de Dios está sobre él. ¿Y quién podrá
resistir en el día de su ira? La ira de Dios es algo terrible. La gente muchas veces lo toma
a chiste, porque a pesar de que son rechazadores y aborrecedores
de Dios, a pesar de todo, son objeto de la gracia común del
Señor, y por eso no tienen idea de qué es a lo que se enfrentan.
Ahora, la verdad en este pasaje es,
tus pecados contra mí pueden ser verdaderamente mucho más
grandes de lo que yo pequé contra ti, de igual forma el Señor me
llama a perdonar así como Él me perdonó, porque cuando mis
pecados contra Dios son puestos en la balanza, entonces no hay
punto de comparación. ¿Sabe? Mis pecados contra Dios,
y este es un asunto importante hermanos, no somos personas buenas que
de vez en cuando hacemos cosas malas. Los que somos personas
buenas, la única razón de ser buenas es porque estamos en Cristo.
pero sin Cristo somos depravación total, capaces de la peor maldad
posible. Muchas veces cuando escuchamos
de gente que hace pecados escandalosos nos escandalizamos y muchas veces
pensamos cómo pudo ser capaz, la verdad es que pudo y yo puedo
ser capaz si no he sido capaz es solamente o por la gracia
común si no soy creyente o por la gracia especial de Dios que
me guarda, porque soy capaz de hacer si no es porque Dios tiene un
propósito hace tiempo que nos hubiéramos auto extinguido el
Señor frena nuestra maldad para que no nos hayamos auto extinguido
hace tiempo en algunos tiempos Dios en su sabiduría y para su
gloria permite que uno que otro salga por ejemplo como Adolfo
Hitler y que muestre todo lo que es capaz de hacer pero eso
no quiere decir que Adolfo Hitler haya sido peor que nosotros cuando
estábamos sin Cristo La Biblia deja claro en Efesios que era
lo mismo que los demás, lo mismo que los demás, pero Dios, la
diferencia es la rica misericordia de Dios, la gracia de Dios. ¿Sabe
toda esa capacidad de pecar? La otra vez estaba hablando de
contra quien yo peco, habla también de la dimensión del pecado, no
es lo mismo tirar basura o huevos podridos en la casa de cualquier
ciudadano. Pero si las tiro en la casa del
presidente municipal va a ser un escándalo, seguro va a salir
en el periódico mañana. Si lo tiro en la casa del gobernador
pues va a ser un escándalo más grande. Si las tiro en la casa
del presidente de la república va a ser algo más escandaloso.
Pero sabe que cada vez que pecamos, pecamos no sólo contra nuestros
hermanos, sino primeramente pecamos contra el Señor de la gloria
y eso es tremendo. Algo que muchas veces pasamos
por alto, al punto de que mis pecados son tan graves que el
mismo Hijo de Dios, santo, inocente, que jamás cometió pecado ni se
dio engaño en su boca, fue hecho pecado y fue molido por mis pecados
y por mis rebeliones, ¿saben? mis pecados contra Dios siempre
van a ser inmensos. Siempre van a ser una deuda impagable. Este clamaba y decía, ten paciencia
y te voy a pagar todo. La verdad es que lo único que
había lugar para él era misericordia porque nunca le iba a pagar todo.
Era una deuda impagable y es la deuda de toda persona contra
Dios. Mi deuda antes de haber sido perdonado en Cristo, impagable. Por gracia, por misericordia,
mi deuda ha sido pagada. Y esa es la razón por la que
soy llamado a perdonar como Dios también me ha perdonado. Un asunto,
en esta cuestión del perdón, la verdad es que sin Cristo no
es posible perdonar. Sin Cristo la gente arrastran
miles de consecuencias hasta la misma muerte porque la raíz
de amargura es tremenda y la escritura dice que miremos bien
no sea que brotando alguna raíz de amargura por ella muchos seamos
contaminados y puede un cristiano ser tentado y luchar para perdonar
por supuesto que puede pero si el señor le ha salvado él va
a hallar consuelo y el poder de que la biblia no dice que
lo que le hicieron no es nada La Biblia dice, es importante,
pero ten por seguro, dice el Señor, mía es la venganza, yo
pagaré. Y eso es consuelo para el Hijo
de Dios. La gravedad en no perdonar está... Romanos 12, 19 dice así, No os venguéis a vosotros mismos,
amados míos, sino dejad lugar a la ira de Dios, porque escrito
está, mía es la venganza, yo pagaré, dice el Señor. Así que
si tu enemigo tuviera hambre, dale de comer, y si tuviera sed,
dale de beber, pues haciendo esto, ascuas de fuego amontonarás
sobre su cabeza. No seas vencido de lo malo, sino
vence con el bien el mal. Dice, no os venguéis vosotros
mismos, amados míos, sino dejad lugar a la ira de Dios. Y sabe,
el poder orar aún por aquellos, soy amado a perdonar a mis hermanos
en Cristo, porque seguramente alguna vez van a pecar contra
mí, y soy amado a hacerlo de la manera como Cristo lo hizo
conmigo, porque el Señor me perdonó cuando yo tenía una deuda impagable.
Jamás se va a comparar el pecado de cualquiera de mis hermanos
contra lo que yo he pecado contra el Señor. Y sabe, la otra cosa
importante es, muchas veces buscamos el hecho de que haya justicia,
¿sabe qué? La Biblia dice que habrá justicia. ¿Sabe si es mi
hermano que pecó contra mí? Su pecado de mi hermano ha sido
castigado en Cristo. Cristo ya llevó el castigo por
ese pecado de mi hermano contra mí. Y si no es creyente, pues
debo orar para que Si está en el plan de Dios y Dios lo ha
elegido, le conceda que se arrepienta y escape de los lazos del diablo
en que está cautivo. Y sabe que también ahí habrá
venganza, porque si Dios lo ha elegido, bueno sus pecados en
Cristo, y si se mantiene fuera rechazando la gracia de Dios,
bueno va a haber eterna perdición. El otro pasaje es Santiago 4.11.12, Este pasaje habla de algo muy grave y muy grande, muy tremendo. Hermanos, no murmuréis los unos
de los otros. El que murmura del hermano y
juzga a su hermano, murmura de la ley y juzga a la ley. Pero
si tú juzgas a la ley, no eres hacedor de la ley, sino juez.
Y un asunto importante, uno solo es el dador de la ley, que puede
salvar y perder, pero ¿tú quién eres para que juzgues a otro?
Cuando yo me niego a perdonar, yo estoy diciendo, él no merece
el perdón, yo me estoy eligiendo en juez. ¿Y sabe qué grave es
eso? Estoy usurpando el trono del único que es juez. Y eso
lo podemos ver claramente en la vida de una persona que fue
un tipo de Cristo. Génesis 50. Yo creo que por lo menos yo no
creo que haya pecado contra mí como pecaron contra José. Y sabe, por el mismo poder que
José pudo hacer lo que hizo, es que el creyente ahora puede
perdonar como ha sido perdonado en Cristo. Él vivía antes de
la cruz, pero él vivía con la esperanza en Cristo. Él era un
tipo de Cristo. Y dice el versículo diecinueve del capítulo cincuenta
de Génesis, dice la escritura, bueno si recordamos
un poco el pasaje, este, resulta que pues ya saben toda la historia
y todo lo que José sufrió a manos de sus hermanos y sus hermanos
querían, bueno no lo soportaban y lo echaron a la cisterna, lo
sacaron de la cisterna, lo vendieron, lo acosaron injustamente, fue
a la prisión, interpretó los sueños y se le olvidó los sueños
los interpretó y la gente beneficiada se olvidó de él así que siguió
en la cárcel pero Dios estaba obrando y la Biblia dice que
a pesar de todo Dios estaba con José y sabe que él conocía a
Dios conocía a Dios, tenía la esperanza en Dios y después de
todo esto bueno ya sabemos que Dios usó todo esto para preservación
del pueblo de Israel vinieron y vivieron en Egipto, pero resulta
que pues ellos pensaban muy en su corazón, bueno este nos tolera
porque todavía vive nuestro papá, pero resulta que muere el papá
y entonces empezaron a temblar de miedo y dice, viendo los hermanos
de José que su padre era muerto, dijeron, quizá nos aborrecerá
José y nos dará el pago de todo el mal que le hicimos. enviaron
a decir a José, tu padre mandó antes de su muerte diciendo,
así diréis a José, te ruego que perdones ahora la maldad de tus
hermanos y su pecado, porque mal te trataron, por tanto ahora
te rogamos que perdones la maldad de los siervos del Dios de tu
padre. Y José lloró mientras hablaban. Vinieron también sus
hermanos, se postraron delante de él y dijeron, enos aquí por
siervos tuyos. Y les respondió José, no temáis. acaso estoy yo en lugar de dios
cuando no perdono estoy sentándome en el trono de dios estoy diciendo
yo soy dios y yo digo qué es lo que mereces que haga contigo
y eso es sumamente grave muy muy grave personas que sentaron
el trono de dios una de ellas fue Herodes y aceptó adoración
como dios y que si saben que sucedió expiró comido de gusanos
y sabe somos llamados a imitar a cristo cuando pecan contra
nosotros porque cristo dice la biblia que cristo es la imagen
misma de la sustancia de dios es el resplandor de su gloria
Felipe dijo muéstranos al padre y nos basta y le dijo hace tiempo
que estoy conmigo y no me has visto Y sabe, cuando yo imito
a Cristo, estoy reflejando la gloria del Padre, estoy reflejando,
reflejo a Cristo, estoy glorificando a Dios, estoy viviendo para aquello
que Jesús dice, para la alabanza de la gloria de su gracia. Sabe,
cuando tenemos conflictos, son oportunidades de crecer en la
semejanza de Cristo. Muchas veces huimos del conflicto,
otras veces intentamos, para algunas personas, dependiendo
del carácter, la oportunidad de conquistar el conflicto de
una vez, pero sabe que es una oportunidad, sobre todas las
cosas, de glorificar a Dios y una proclamación del Evangelio, porque
estoy, cuando perdono, estoy proclamando del gran perdón que
en Cristo he recibido. El gran perdón que, no siendo
merecedor de Él, me ha sido otorgado por pura gracia. estoy proclamando
de la misericordia de Dios el perdón a pecadores totalmente
inmerecedores dice la biblia que que Dios muestra su amor
para con nosotros en que siendo un pecador es Cristo murió por
nosotros y sabe que si es creyente tiene a su alcance el poder para
perdonar si no es creyente de todos modos tiene la responsabilidad
de perdonar porque Dios le creó para que usted refleje su gloria
pero sin Cristo jamás será capaz de hacerlo y la gravedad del
asunto es que un día va a haber juicio por eso, por intentar
usurpar el trono de Dios y va a haber una justa ira y la única
manera de escapar de esa ira es por medio del perdón que hay
única y exclusivamente en la obra perfecta de Cristo en la
cruz que puede ser recibida por gracia. Si estás escuchando tienes
esa responsabilidad y déjame decirte que en ti mismo jamás
podrás. La única esperanza es clamar
al Señor que te conceda el arrepentimiento y la fe para venir a Cristo por
fe.

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Joshua

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