Bootstrap
JC

La verdadera adoracion

Joel Coyoc December, 21 2016 Video & Audio
0 Comments
JC
Joel Coyoc December, 21 2016

Sermon Transcript

Auto-generated transcript • May contain errors

100%
Vamos a abrir nuestra Biblia
en Efesios 1 que leímos hace un momento. Y vamos a leer los primeros 8
versículos. Efesios 1, del 1 al 8. Dice la Palabra de Dios, Pablo,
apóstol de Jesucristo, por la voluntad de Dios, a los santos
y fieles en Cristo Jesús que están en Éfeso, gracia y paz
a vosotros, de Dios nuestro Padre y del Señor Jesucristo. Bendito
sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos bendijo
con toda bendición espiritual en los lugares celestiales en
Cristo, según nos escogió en Él antes de la fundación del
mundo, para que fuésemos santos y sin mancha delante de él, en
amor, habiéndolos predestinado para ser adoptados hijos suyos
por medio de Jesucristo, según el puro afecto de su voluntad,
para alabanza de la gloria de su gracia, con la cual nos hizo
aceptos en el Amado, en quien tenemos redención por su sangre,
el perdón de pecados, según las riquezas de su gracia, que hizo
sobreabundar para con nosotros en toda sabiduría e inteligencia. Quisiera que pudiéramos mirar
la primera epístola del apóstol Pedro. También en el capítulo uno. Versículo tres. Dice, bendito el Dios y Padre
de nuestro Señor Jesucristo, que según su grande misericordia,
nos hizo renacer para una esperanza viva, por la resurrección de
Jesucristo de los muertos, para una herencia incorruptible, incontaminada
e inmarcesible, reservada en los cielos para vosotros. Vamos a orar. Señor agradecemos porque Has
querido darte a conocer. Señor, gracias por la palabra
a través de la cual te has revelado. Rogamos que tu espíritu nos enseñe,
que abra nuestros ojos, que nos recuerde, Señor. Estamos necesitados
de poder recordar constantemente lo que tú nos has dicho. Te rogamos
en nombre de Jesús. Amén. Quisiera que primero vamos a
pensar un poco acerca de la verdadera adoración. Pensar acerca de la
adoración es algo que es necesario porque Dios nos hizo para ser
adoradores. Y la gente, algunas personas
piensan que tienen que decidir si adoran o no adoran. La verdad
es que estamos adorando desde la cuna hasta la tumba. Y la
decisión no es si adorar o no adorar. sino el problema está
en el objeto de la adoración. Vivimos tiempos donde algunas personas aún no reconocen
que son adoradores, otras personas reconocen que son adoradores
y recién el sábado escuchaba a
una persona que después de una ceremonia religiosa en la que se presentó el matrimonio
como si fuera un sacramento y después la persona habló y empezó a decir
que estaba muy emocionado por la bendición de Dios para el
matrimonio de su hija pero después empezó a decir que dentro de
su emoción tan grande que él creía en los dioses mayas y que
somos afortunados porque son muchos dioses entonces tenemos
mucha bendición y vivimos en un tiempo donde Hay mucha confusión. La gente hoy es gente desencantada
que o no cree nada o cree todo. Y mucha gente cree incluso cosas
que tratan de hacer una revoltura de conceptos de la palabra de
Dios con conceptos de otras religiones. Damos gracias a Dios porque Él
nos ha dado luz y no obstante necesitamos ser recordados de
cosas que quizá ya hemos escuchado pero que es importante El Apóstol
Pablo escribió y dijo que a él no le era molesto escribir las
mismas cosas y para nosotros es seguro porque somos olvidadizos
y es necesario que seamos recordados constantemente acerca de la verdadera
adoración. Algo que vemos en el pasaje que
leímos es que la verdadera adoración tiene un objeto y el objeto correcto
de la verdadera adoración es Lo que nos dice el versículo
3 dice, bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo.
El objeto de la verdadera adoración no son muchos dioses, ni es un
Jesús o un Dios que la gente ha tratado de conformar a sí
mismo. Porque a veces intentamos creer
o hacer a Dios como nosotros creemos que debe de ser. Lo queremos
meter en nuestros propios conceptos de justicia o de bondad cuando
Él se ha dado a conocer. Y el deber nuestro es adorarle
a Él tal y como Él se ha presentado. No obstante, la incapacidad es
responsabilidad aún del hombre incapaz. adorarle, porque Él
se ha dado a conocer. El hombre no es capaz de conocerle
si Él no se revela, si Él no se muestra. Nosotros sabemos
que, por ejemplo, los judíos, pues, leían la Escritura. Y varios
de ellos que eran los que más se oponían al Señor Jesús eran
expertos en la Escritura. Y no obstante, que tenían conceptos
de esperar al Mesías, sus ojos estaban cegados y crucificaron
al Señor de la Gloria. Y a menos que el Señor se dé a
conocer y abra nuestros ojos, no le podemos ver y no le podemos
adorar. Y sin embargo, a pesar de no
poder, el hombre es responsable de no poder hacerlo y de no querer
hacerlo, porque la Biblia dice que no quiere y tampoco puede. El objeto de la verdadera adoración
es el Dios que se ha revelado en la Escritura. Ese Dios que
dice, nuestro Dios está en los cielos, todo lo que quiso, ha
hecho. Ese es el Dios que debe ser el
objeto de la verdadera adoración. Y el pasaje empieza con una explosión
de alabanza. Dice, bendito el Dios y Padre
de nuestro Señor Jesucristo. Y si usted va leyendo el capítulo
uno de Efesios, en varias partes va hablando acerca de alabanza,
dice para alabanza de la gloria de su gracia. Y el objeto de la verdadera adoración
es el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo. Necesitamos constantemente de
esa gracia de la cual se va hablando para poder bendecir constantemente
al Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo. porque nuestro corazón
es un corazón tendiente a la idolatría. La misma epístola
de los Efesios termina diciendo que la gracia del Señor sea con
aquellos que aman al Señor Jesucristo con amor inalterable. Y me hace
recordar cuando el apóstol Juan termina la epístola diciendo,
hijitos, guardaos de los ídolos. O sea, si no amamos al Señor
Jesucristo con amor inalterable es porque la razón es la idolatría
de nuestro corazón. Pero la gracia de Dios es suficiente.
El Evangelio es suficiente. Frecuentemente nos inclinamos
en adoración ante aquello que no es Dios. O amamos aquello
que no es Dios. Pero damos gracias a Dios porque
podemos ser recordados. porque el Evangelio es suficiente
para hacernos volver y volver a Cristo y poder ir creciendo
en ese amor que nosotros no lo podemos producir. Es el Señor
el que produce en nuestro corazón. La Biblia dice le amamos a Él
porque Él nos amó primero y Él es el que produce en nosotros
el querer como el hacer por su buena voluntad. La verdadera adoración tiene
un motivo. Y el versículo 3 dice, después
de decir bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo,
dice que nos bendijo con toda bendición espiritual en los lugares
celestiales en Cristo. Y el motivo de la verdadera adoración
no puede ser otro, que el ver por esos ojos que sólo el Señor
puede dar a su pueblo redimido, ¿Qué es lo que tenemos en Cristo?
Benditos con toda bendición espiritual en los lugares celestiales en
Cristo. Muchas veces ante las circunstancias
de nuestra vida a veces perdemos el gozo porque olvidamos que
somos benditos con toda bendición espiritual en los lugares celestiales
en Cristo. No importa la dificultad que
estemos atravesando si estás en Cristo, estás bendito con
toda bendición espiritual. El pasaje va hablando acerca
también de que el propósito de todo esto es la santidad y es
la alabanza de la gloria de su gracia. Cuando pensamos en lo que significa
estar bendito con toda bendición espiritual, algo que nos va a
ayudar a mirar el tamaño de esa bendición es poder mirar qué
significa de dónde el Señor nos ha sacado. Vivimos tristemente
en una cultura donde el pecado no es tomado en su justa dimensión.
De hecho nos habituamos muchas veces al pecado, una cultura
tan llena del pecado que la gente hace chistes incluso con las
cuestiones del pecado. Creo que algo que nos puede ayudar a dimensionar qué significa ser
bendito con toda bendición espiritual es el poder entender, en primer
lugar, cuando nosotros pecamos, los padres pecamos muchas veces
contra nuestros hijos, los esposos pecamos muchas veces contra nuestras
esposas, nuestras esposas contra nuestros hijos. Sin embargo,
el pecado, mucho más de ser una afrenta a una persona, antes
de eso es una afrenta contra Dios. Si nosotros tomáramos,
por ejemplo, algunos huevos podridos y fuéramos y los tiráramos en
casa de cualquiera de los que estamos aquí, eso está mal, pero
pues no deja de estar mal. Pero si en lugar de ir a la casa
de cualquiera de los hermanos vamos y las tiramos en casa del
presidente municipal, no va a ser lo mismo. Va a tener una dimensión
mayor. Si vamos a la casa del gobernador,
la dimensión crece. Y si vamos a la casa del Presidente
de la República y hacemos eso, la dimensión es mayor. Cuando
pecamos, tiramos los huevos, no de la casa del Presidente
del país más poderoso del mundo, sino es una afrenta al Señor
de la Gloria, al Rey de Reyes. Y eso es lo que hace que el pecado
sea algo no liviano, no ligero. Él es santo, santo, santo. Y lo único que la Biblia dice
que el hombre en su pecado merece, dice que es la paga del pecado,
es la muerte. Y la Escritura presenta al Señor
como aquel que no dará por inocente al culpable. Cuando pensamos
en esa dimensión de nuestro pecado, Podemos ir entendiendo lo que
significa entonces el ser bendecido con toda bendición espiritual
en los lugares celestiales en Cristo, cuando lo único que merezco
de parte de Dios es condenación, es su justa ira. Estoy en Cristo
justificado. Estoy en Cristo santificado. Estoy en Cristo resucitado. Estoy en Cristo como heredero. Tenemos en Pedro que estaban
leyendo que tiene la misma expresión de adoración. Dice bendito el
Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo. Dice que nos hizo
renacer para una esperanza viva por la resurrección de Jesucristo
de los muertos. Y eso es lo único que puede producir
una verdadera adoración. La verdadera adoración y la alabanza
no está en función del tipo de música que cantamos, o de qué
tan movido está lo que se canta, o de si te sientes bien, sino
es algo que sólo Dios puede producir en el corazón de sus redimidos,
porque entienden de dónde Él les ha sacado y nos lleva a exclamar
siendo merecedores nada más que de su ira, el poder exclamar
admirados, de que nos haya puesto en los lugares celestiales en
Cristo. El Señor Jesús dijo que los verdaderos
adoradores en Juan 4.23-24 dice adorarán al Padre en espíritu
y en verdad porque tales adoradores busca que le adoren. Y hermanos,
no es algo que nosotros podemos producir, no es algo que nosotros
podemos hacer, lo único que podemos hacer es clamar al Señor que
su obra de gracia se realice en nuestra vida. Si no terminamos
haciendo cosas que pueden parecer a la gente que están bien, pero
que terminan siendo algo legalista que yo puedo hacer con mi propio
esfuerzo, pero al Señor no lo podremos engañar jamás. La verdadera
adoración sólo el Señor la produce en el corazón de su pueblo, en
el corazón de aquellos que Él ha salvado. Ahora, la verdadera
adoración Vimos que primero es al Dios y Padre de nuestro Señor
Jesucristo. El motivo es que nos ha bendecido
con toda bendición espiritual en los lugares celestiales en
Cristo, que a pesar de estar muertos en delitos y pecados,
nos dio vida juntamente con Cristo. ¿Y cuál es la base de la verdadera
adoración? El versículo 4 dice, según los
que escogió en él antes de la fundación del mundo, para que
fuésemos santos y sin mancha delante de él. En amor habiéndolos
predestinado para ser adoptados hijos suyos por medio de Jesucristo,
según el puro afecto de su voluntad. Y la base de la verdadera adoración
es la gracia soberana de Dios al elegir un pueblo para salvación. damos gracias a Dios que ha abierto
nuestros ojos y aquello que a mucha gente enoja y que quizá en algún
momento nos causó igual enojo porque vivíamos tratando de que
Dios sea como nosotros somos y pensando que un Dios que hace
una elección es un Dios que no es justo y que no puede ser eso
damos gracias a Dios porque esa es la base de nuestra adoración
el poder saber que debiendo ser condenados Dios, por el puro
afecto de su voluntad, eligió un pueblo. Y si Dios no lo hubiera
hecho así, nadie sería salvo. Porque el hombre está con el
puño levantado contra Dios, airado contra Dios. La Biblia dice claramente,
no hay justo ni alguno, no hay quien busque a Dios, no hay quien
entienda, no hay quien haga lo bueno. Dice, a una se hicieron
inútiles. Gozarnos el poder es saber que
esa es la base de nuestra salvación, y por eso nuestra salvación es
segura. Porque Él, dice, nos eligió en
Cristo desde antes de la fundación del mundo. El libro de Apocalipsis
dice, aquellos están escritos sus nombres en el libro de la
vida del Cordero. Y esos nombres fueron escritos
desde antes de la fundación del mundo. Muchas veces, gente tiene la idea y gente enseña
esa idea de que cuando las personas creen el señor está apuntando
los nombres pero la verdad de la escritura es que esos nombres
ya están escritos y la escritura dice el señor dice no borraré
su nombre y él no lo va a borrar porque su lápiz no tiene borrador
él no comete errores y no necesita borrar lo que él ha escrito ahí
y porque la garantía de que lo que él ha escrito se va a realizar
tal como lo ha escrito y su pueblo que él ha elegido y ha entregado
a su hijo, él mismo garantiza. esa salvación. No depende de nosotros. De hecho,
la Biblia dice claramente, no depende del que quiere, sino
de Dios que tiene misericordia. Y damos gracias a Dios que es
así, nos podemos gozar que es así, porque si no fuera así,
deberíamos estar sumamente preocupados y aterrorizados. porque cuando
pensamos por ejemplo en la cuestión de la idolatría tenemos que reconocer
que nuestro corazón continuamente se desvía. Pero damos gracias
a Dios porque podemos cada día venir a Cristo. La gracia del
Señor es suficiente y Él ha prometido que la buena obra que empezó
la va a terminar hasta el día de Jesucristo. Damos gracias
a Dios porque pues nos permite el poder adorarle porque él se
ha dado a conocer y porque cuando nosotros vamos viendo toda esta
epístola nos vamos a dar cuenta de que la salvación es obra del
Señor y eso nos tiene que mover a una sola cosa a ser humildes
porque no hay mérito de hecho hay un himno que cantamos que
dice este no tengo mérito yo bien lo sé tan solo por gracia
salvo soy Que Dios nos ayude a poder mirar continuamente su
gracia, para poder adorarle, para poder vivir en ese gozo
constante, el poder prestar atención a la verdad que Dios dice en
su palabra, antes que a las circunstancias que presionan nuestra vida, antes
que a pensamientos que muchas veces vienen a nuestra mente,
el poder encontrar nuestro consuelo, el poder saber que adoramos al
Dios que está en los cielos y que todo lo que quiso ha hecho, que
le adoramos porque Él tuvo misericordia en nosotros. No es porque hemos
sido muy inteligentes y lo entendimos. Es sorprendente poder mirar que en España Hay una asociación
de beneficencia que cada año hace un concierto, se llama el
Oratorio Participativo del Mesías. Y cada año gente se inscribe
y van y participan y la gente prácticamente se memoriza esa
obra y la cantan. Y si usted se pone a ver por
curiosidad esa obra, se va a dar cuenta que lo que esa gente canta
es el Evangelio. Pero la mayoría de esa gente
no lo puede ver. y van cantando desde que se anunció
la venida del Mesías desde el profeta Isaías hasta todo lo
que fue la pasión de Cristo y por qué lo hizo y van cantando la
seguridad que el creyente tiene en la obra completa de Cristo
hasta la entronización de Cristo y es pues es un espectáculo maravilloso
pero no pasa de ser un espectáculo porque Dios no ha abierto sus
ojos y están cantando el Evangelio y lo están escuchando y hay gente
que participa año tras año y a menos que Dios tenga misericordia no
lo van a ver. Y que Dios nos ayude a ser compasivos
con esos que no pueden ver porque un día no veíamos y si hoy vemos
es la gracia del Señor. Entonces damos gracias a Dios
porque la verdadera adoración es al Dios del Cielo, al Dios
y Padre de nuestro Señor Jesucristo. Damos gracias a Dios porque el
motivo es que nos ha bendecido con toda bendición espiritual
en los lugares celestiales en Cristo. Que el Espíritu Santo
nos recuerde constantemente esa verdad. El Señor dijo que el
Espíritu nos iba a recordar y iba a tomar de lo Suyo. ¿Y qué necesitados
estamos? ¿Cuántas veces enfrentamos mal
situaciones porque olvidamos que somos benditos? En lo personal
yo suelo olvidarlo mucho. doy gracias a Dios porque después
me vuelve a recordar pero que Dios nos recuerde constantemente
lo que tenemos en Cristo y que nos podamos gozar en la base
de nuestra verdadera adoración que es la gracia soberana que
ha elegido un pueblo para salvación y que Dios en su gracia nos haga
ser Seguir proclamando ese evangelio y ser compasivos con aquellos
que aún no lo pueden ver, que incluso a veces se molestan de
ese evangelio. Pero es natural en el hombre. El hombre quiere tener un protagonismo,
quiere tener un lugar en la salvación. El hombre siempre piensa que
hay algo que tiene que hacer, pero no hay nada que hacer. Nada
que nosotros hagamos puede contribuir. Lo que tenía que hacer, lo tenía
que hacer alguien que podía satisfacer la justicia de Dios el Padre. Que Dios les bendiga. Bueno, él está hablando de la
gracia. Es lo que necesito yo, la gracia
de Dios. Dios ha revelado dónde está mi
salvación. Cristo en vosotros, la esperanza
de gloria. El que no tiene el Espíritu Cristo
no es de él. La persona que no sabe que Cristo
mora en ellos, por el Espíritu Santo, no son cristianos. Pueden hacer peregrinaciones,
pueden hacer ritos, pueden castigar su cuerpo, ayunar y hacer muchas
cosas. Pensando que estoy alcanzando,
alcanzando. Pero nosotros Somos completos
en Cristo ahora mismo aunque estamos en un cuerpo carnal lleno
de pecado. En Cristo somos justos delante
del Padre. Un día nos dará un cuerpo glorificado
hecho al semejante del Señor Jesucristo. ¿Quién es su Dios? ¿Quién es su Salvador? El Señor
Jesucristo, el único, el único. No hay otra esperanza. Es lo
que quiero predicar y dar testimonio de la gracia de Dios en Cristo
Jesús para su pueblo, los que creen en Él. ¿Ha creído? Siga creyendo. Siga confesando
Cristo. Identifíquese con Cristo, con
los hermanos que tienen la misma fe. Ahora vamos a despedirnos
con la oración.

Comments

0 / 2000 characters
Comments are moderated before appearing.

Be the first to comment!

Joshua

Joshua

Shall we play a game? Ask me about articles, sermons, or theology from our library. I can also help you navigate the site.