Bootstrap
Cody Groover

El llamamiento de Cristo

Matthew 4:18-25
Cody Groover • September, 14 2014 • Video & Audio
0 Comments
Cody Groover
Cody Groover • September, 14 2014
What does the Bible say about repentance?

The Bible teaches that repentance is a gift from God and essential for salvation.

Repentance is a crucial aspect of the Christian faith, as demonstrated in Matthew 4:17 where Jesus preached, 'Repent, for the kingdom of heaven has come near.' This signifies that true repentance is not merely a change of mind but a transformative act granted by God, whereby individuals turn away from sin and towards God. Scripture emphasizes that 'man cannot repent unless God grants him repentance' (Acts 11:18), highlighting that repentance and faith are gifts from God that work together in the process of salvation.

Matthew 4:17, Acts 11:18

How do we know God calls us to faith?

We know God calls us to faith through the effective and irresistible call of the Holy Spirit.

The assurance of God's call to faith is rooted in the doctrine of the effective call, which emphasizes that when God calls His elect, they respond. This is illustrated in John 10:27 where Jesus says, 'My sheep hear my voice, and I know them, and they follow me.' The call of God is not dependent on human merit or action; rather, it is a sovereign act of God who calls according to His purpose and grace (2 Timothy 1:9). The evidence of this call is seen in the believer’s response of faith and repentance, which are always accompanied by the work of the Holy Spirit.

John 10:27, 2 Timothy 1:9

Why is the sovereignty of grace important for Christians?

The sovereignty of grace assures Christians that their salvation is entirely the work of God.

Understanding the sovereignty of grace is essential for Christians as it emphasizes that salvation is a work of God alone, without reliance on human effort. This doctrine reassures believers that God’s grace is unmerited and sovereignly bestowed according to His will (Ephesians 1:4-5). It also encourages humility and gratitude, as Christians recognize that their faith and repentance are not their own accomplishments but gifts from God. As affirmed in Romans 9:16, 'It does not, therefore, depend on human desire or effort, but on God’s mercy,' a statement that encapsulates the heart of the gospel message centered on grace.

Ephesians 1:4-5, Romans 9:16

What does God’s calling to ministry entail?

God's calling to ministry involves a specific, divine appointment and equipping by the Holy Spirit.

The calling to ministry is not a human initiative but a divine appointment where God selects and equips individuals for His work, as seen in Matthew 4:19, where Jesus calls His disciples to be 'fishers of men.' This effective calling is marked by the individual’s willingness to leave behind their former life and follow Christ. It emphasizes that ministry is fundamentally a work of God, not based on human qualifications or aspirations. Paul highlights this in 2 Timothy 1:9, affirming that God calls according to His purpose and grace. Those called are to depend on God's strength and wisdom, seeking to glorify Him in their service.

Matthew 4:19, 2 Timothy 1:9

How can one be sure they are chosen by God?

One can be sure they are chosen by God by their faith in Christ.

Assurance of being chosen by God is intrinsically linked to faith in the Lord Jesus Christ. The Bible reassures believers that those who genuinely believe in Christ are recipients of God’s election. As stated in 2 Peter 1:10, 'Therefore, brothers, be all the more diligent to confirm your calling and election, for if you practice these qualities you will never fall.' This passage reinforces that faith is both a response to God's call and an affirmation of His choosing. Additionally, the transformative nature of faith leads to a life characterized by good works, demonstrating the reality of God’s work in one's heart.

2 Peter 1:10

Sermon Transcript

Auto-generated transcript • May contain errors

100%
Próximo domingo en la mañana vamos a estar Wynne y yo en Cancún. Damos gracias a Dios por dos hermanos allá que yo sé ahora
que han pedido, quieren confesar al Señor en bautismo. Entonces,
próximo domingo damos gracias a Dios, vamos a estar allá para
hacer este bautismo. Y estaba yo pensando, estamos
contentos cuando, vamos, gracias a Dios, cuando Dios se manifiesta
en la vida de una persona y esas personas quieren confesarlo en
la manera que Él ha determinado, Él ha dicho que lo confesemos
en el bautismo. Damos gracias a Dios por eso.
Hermano Walter va a estar aquí el próximo domingo en la mañana
y traerles el mensaje. oren por los hermanos allá en
Cancún. Damos gracias a Dios por ellos.
Ellos están ahora con nosotros por internet. Les mandamos saludos. En esta
mañana pido que abran sus Biblias conmigo libre de Mateo. Mateo
capítulo 4. En el versículo 17, después que
el Señor Jesucristo, en capítulo 4, vimos esto la semana pasada,
fue impulsado por el Espíritu Santo al desierto para ser tentado
de Satanás y habiendo vencido sobre nuestro enemigo, Él regresó
y comenzó allá a predicar el Evangelio. Llegó a Nazaret, fue
rechazado el mensaje de la gracia soberana de Dios. La gracia,
no hay otra clase de gracia. Solamente hay gracia soberana.
La soberana gracia de Dios. Y fue rechazado. Entonces, el
Señor Jesucristo dice en versículo 17, desde entonces comenzó a
Jesús a predicar y a decir arrepentidos porque el Reino de los Cielos
se ha acercado. Nuestro Señor Jesucristo era
predicador de las buenas nuevas. ¿Quién pudiera predicar con más
autoridad? Él es el Verbo de Dios. Él es
el Autor de las Escrituras que tienes en tus manos, el Señor
Jesucristo. ¿Quién pudiera predicar con más
amor? Él es Dios quien es amor. con más misericordia, quien pudiera
predicar con más conocimiento, más sabiduría, saber exactamente
cómo hablar a las personas para tratar con las cosas que nosotros
necesitamos. Bueno, solamente el Señor Jesucristo. Y es por eso que pedimos que
el Señor Jesucristo hable en esta mañana. De todos los que
estamos aquí congregados, cada uno dicen cada cabeza es un mundo,
pero cada uno de nosotros tenemos la misma necesidad, el Señor
Jesucristo. Y el Señor Jesucristo comenzó
a predicar y la necesidad que tenemos primeramente es de arrepentirnos,
arrepentirnos. de nuestros pensamientos, de
nuestro camino, porque por naturaleza el hombre tiene un camino que
es contrario a Dios. Hay un camino que le parece bien
al hombre y ¿cuál es el fin de ese camino? La destrucción, la
perdición. Todo hombre piensa que tiene
un buen camino, pero el hombre tiene que arrepentirse. Escuchen,
el hombre no puede arrepentirse si Dios no concede, no da, el
arrepentimiento. Pero cuando Dios concede el arrepentimiento,
Él no se arrepiente de tu parte. Él no tiene de qué arrepentirse.
Nosotros nos arrepentimos. Es decir, nosotros dejamos. Nosotros
dejamos la ciudad de destrucción. Nosotros dejamos la religión
falsa y nos volvemos en fe a Dios en Cristo Jesús. Desde que una
persona se arrepienta es porque Dios le dio fe. Estas dos cosas,
estas dos gracias siempre están juntas. El arrepentimiento y
la fe. Arrepentidos porque el reino
de los cielos se ha acercado. Voy a hablar un poco más de esto
más adelante. Pero dice aquí, andando Jesús
junto al mar de Galilea. Andando Jesús junto al mar de
Galilea, vio a dos hermanos, Simón, llamado Pedro, y Andrés,
su hermano, que echaban la red en el mar porque eran pescadores.
Y les dijo, venid en pos de mí, y os haré pescadores de hombres. Ellos entonces, dejando, noten
esta palabra, al instante las redes les siguieron. Pasando
de allá, vio a otros dos hermanos, Jacobo, hijo de Zebedeo, y Juan,
su hermano, en la barca con Zebedeo su padre, que remendaban sus
redes y los llamó, y ellos, dejando al instante la barca y a su padre,
le siguieron. El Señor Jesucristo estaba andando
en esta región, allá junto al mar de Galilea, y podemos entender
esto acerca del llamamiento del Señor Jesucristo. Siempre es
a propósito. siempre. Él estaba andando junto
al mar de Galilea, no perdiendo el tiempo. Él redimió cada momento. Él todo
el tiempo estaba haciendo la voluntad de su padre. Él vino
para llamar a su pueblo a sí mismo. Él vino para rescatar,
para salvar a su pueblo. Y aquí nos está hablando del
llamamiento al ministerio. Quiero que consideremos esto.
Él está llamando al llamamiento del ministerio. Pero él fue a
propósito para llamar a algunos. Lo que quiero que pensemos es
que es a propósito siempre. Todo lo que Dios hace es a propósito. Nosotros hablamos de casualidad. Hablamos de chance. Así hablamos
nosotros. Porque así nos parece. Pero todo
es a propósito. Todo esto es de Dios, nos dice
la palabra de Dios. Quieren ver allá en 2 Corintios
capítulo 5. Todas las cosas que ocurren.
Estamos hablando de la providencia de Dios. ¿Saben que es la providencia?
La providencia es el desarrollo del decreto de Dios en el tiempo. La providencia es el desarrollo
del decreto de Dios en el tiempo. y en la providencia de Dios no
hay accidentes todo está ordenado ni siquiera un pájaro cae del
cielo tus cabellos están contados leímos ahí en Mateo capítulo
10 todo está ordenado por Dios y en 2 Corintios capítulo 5 noten de manera que si alguno está
en Cristo nueva criatura es. Cuando una persona está en Cristo
por la regeneración, es una nueva criatura. Pero de hecho,
el pueblo de Dios está en Cristo en la elección antes del tiempo.
Si alguno está en Cristo, Dios el Padre lo puso en Cristo. Entendemos
eso. Dios el Padre lo puso en Cristo
en la elección. en cuando él amó a los suyos
con amor eterno. De ese amor nunca es posible
caer, de ese amor. El que él ha amado, lo ha amado
con amor eterno. Esto significa nunca ha habido
tiempo que no te ha amado. Si Dios te ha amado, si Dios
te ama ahora, nunca ha habido un tiempo que no te ha amado
y nunca habrá un tiempo donde no te ame. Estos son buenas nuevas. El carácter de Dios es que Él
no cambia. Nunca, nunca, nunca debemos pensar,
nunca debemos atribuirle a Dios cambio, porque Dios dice expresamente
en su palabra, yo Jehová no cambio. Dios no cambia. si una persona
está hablando de Dios que cambia está hablando de Dios que si
hay un cambio tiene que ser para mejor o para peor uno de los
dos pero Dios dice yo Jehová no cambio Él no cambia ahora
nosotros nos apartamos de nuestro Padre Adán pero Él siempre ha
amado los suyos en Cristo Jesús y va a hacer que nosotros le
amemos a Él cuando él se manifiesta en nosotros y cuando nosotros
le amemos a él es entonces cuando vamos a saber que nos amó con
amor eterno. Pero no le puedes decir a toda
la gente Dios te ama. Eso es una mentira. Puede que
no le ame Dios porque Dios no envía a ninguna persona al infierno
a quien él ama. Dios no envía a ninguna persona
al infierno a quien él ama. Todos los que él ha amado con
amor eterno estarán con él en la gloria. Y es evidente que
hay infierno. Por tanto, podemos ver allá que
Dios no los amó. Dios no los amó. Estoy leyendo
en 2 Corintios 5, 17. De modo que si alguno está en
Cristo, nueva criatura es. Las cosas viejas pasaron y aquí
todas son hechas nuevas. Y todo esto, todo esto, todas las cosas, proviene
de Dios quien nos reconcilió consigo mismo por Cristo y nos
dio el ministerio de la reconciliación todas las cosas en la providencia
todas las cosas son de Dios todo está ordenado por Dios y cuando
Él viene a propósito viene viene a propósito a su pueblo para
manifestarse y aquí entonces se están dando por al lado de
la de Mar de Galilea y dice vio
allá a dos hermanos. Vio allá a dos hermanos. Cuando él comenzó a predicar,
él también comenzó a llamar a sus discípulos, sus apóstoles. Vemos
que está llamando a sus apóstoles. No podemos nosotros pasar por
alto este llamamiento eficaz. Que cosa tan maravillosa es el
llamado todopoderoso de Dios. Cuando Dios llama, su pueblo
responde. Cuando Dios habla, los muertos
se levantan. Dice el Señor Jesucristo, la
hora viene y ahora es cuando los muertos oirán la voz del
Hijo y los que lo oyeran vivirán. es necesario oír su voz en la
predicación de la Palabra. Si una persona viene para escuchar
la voz del Señor Jesucristo, Dios va a honrar su Palabra. Muchas personas vienen por otras
razones y Dios no les habla, oyen la voz de un hombre nada
más. Pero si una persona pide al Señor, Señor háblame en tu
Palabra, muéstrame que tienes para mí, muéstrame tu Palabra.
Dios va a honrar su palabra. El te va a dar. El sabe dar buenas
cosas a sus hijos. Nunca debemos venir sin buscar
la palabra del Señor, que el nos hable a nosotros. Ahora, este llamamiento es el
llamamiento, lo que llamamos el llamamiento eficaz, el llamamiento
irresistible. Es por el Espíritu Santo. Vean
lo que dice el segundo Timoteo. Según el Timoteo capítulo uno, aquí está hablando
de este llamamiento eficaz. Versículo nueve dice, ¿Quién
nos salvó? Hablando de Dios, el poder de
Dios. Según el poder de Dios, ¿Quién nos salvó? Y llamó con
llamamiento santo. Él nos llamó con llamamiento
santo, no conforme a nuestras obras. No por ver que ibas a
hacer algo, o porque hiciste algo, o porque estás haciendo
algo. No por obras, no por algunas
obras, sino según, vean esto, el propósito suyo. Ahí está esa
palabra otra vez. Él nos llama según el propósito
suyo. ¿Cuándo se hizo este propósito?
El propósito suyo y la gracia que nos fue dada en Cristo Jesús
antes de los tiempos de los siglos. Pero ahora, en este momento,
ahora, ha sido manifestada por la aparición de nuestro Salvador
Jesucristo, el cual quitó la muerte y sacó a la luz la vida
y la mortalidad por el evangelio del cual yo fui constituido predicador
apóstol y maestro de los gentiles ahora se manifiesta pero el propósito
de Dios todo el tiempo todo desde la eternidad propósito de Dios
vean segundo de Pedro segundo de Pedro capítulo 1 versículo
10 estamos hablando del llamamiento eficaz el llamamiento eficaz
siempre es eficaz, si que significa es
eficaz cumple su propósito nunca falla según de Pedro capítulo
1 versículo 10 dice por lo cual hermanos tanto más procurar hacer
firme vuestra vocación esa vocación es llamamiento y elección porque
haciendo estas cosas no caeréis jamás Nosotros sabemos que fuimos
escogidos porque fuimos llamados. Noten
el orden allá. Muchas personas quieren primero
saber, oyen de la elección y quieren saber, no sé si fui escogido
o no. Y ahí se atoran. Y quieren saber si son escogidos
o no. La única manera de saber que
eres escogido de Dios es crees en el Señor Jesucristo. Has sido
llamado. Estás confiando en el Señor Jesucristo
ahora. Si tú crees en el Señor Jesucristo
y estás confiando, es porque Dios te escogió. Es a propósito. A propósito. Eso es lo que Dios
hace en la predicación de la palabra. Nos da a saber. nos
da a saber lo que Él, como dice allá, ahora se nos ha manifestado.
No lo sabíamos antes, pero en la predicación del Evangelio,
cuando Dios da entendimiento, cuando Dios da vida, abre los
ojos, ahora entendemos, ahora vemos. Ven lo que dice en Hebreos, perdón, 1 Pedro capítulo
1, veintitrés, es por medio de la palabra de Dios. que Dios
da vida en la predicación de la Palabra. Así es que cuando
el Señor Jesucristo habla, habla en la predicación de Su Palabra,
cuando Él habla, Su Pueblo viene a Él. 1 Pedro 1, versículo 23,
siendo renacidos No de simiente corruptible. No de semilla corruptible. Así
es como todo tenemos nuestra existencia aquí en esta mañana.
La semilla de nuestro padre fue puesta en nuestra madre y así
es como nacemos. Pero no somos nacidos de carne,
ni de sangre, ni de voluntad de varón, sino de Dios. Y la
semilla en el nuevo nacimiento es la palabra. dice siendo renacidos
no de simiente corruptible sino de incorruptible por la palabra
de Dios que vive y permanece para siempre porque toda carne
es como hierba y toda la gloria del hombre como la flor de la
hierba la hierba se seca y la flor se cae mas la palabra del
señor permanece para siempre y esta es la palabra que por
el evangelio os ha sido anunciada. Esta es la palabra que en el
Evangelio es proclamada, es anunciada. Es un llamado de Dios, es un
llamado todopoderoso, omnipotente. Es un llamado de gracia, es un
llamado de misericordia por la cual los pecadores que están
muertos en delitos y pecados son nacidos de Dios. y la evidencia
de este nacimiento es que se les da fe para creer en el Señor
Jesucristo. La fe, la evidencia del nuevo
nacimiento es la fe y con la fe nos aferramos a Cristo Jesús,
nos aferramos a Él. Ahora, revisando nuestro texto
en Mateo, estoy hablando del llamamiento, el llamamiento eficaz
Y hablé primeramente de llamamiento eficaz en un sentido general. Es decir, todo su pueblo es llamado
por el Espíritu Santo por la Palabra. Es dado vida por el
Espíritu Santo en la Palabra cuando Cristo habla a su pueblo.
Pero hay un llamamiento al ministerio. Y aquí es un llamamiento después
de la conversión, después de la regeneración. Aquí Pedro y
su hermano, andando Jesús en el mar de Galileo, vio a dos
hermanos, Simón, llamado Pedro, y Andrés, su hermano. Y hablando
también de Jacobo, perdón, Jacobo y Juan, otros dos pescadores,
ellos estaban en su trabajo. Ellos habían oído y creído el
evangelio antes de esto. Quiero que vean en Juan capítulo
uno. Juan capítulo uno. Ellos, hablando
de Juan, en particular, pero es muy probable
que Pedro, Jacobo y Andrés habían oído la palabra
de Dios de Juan el Bautista. Juan el Bautista, se acuerdan,
era el precursor del Señor Jesucristo. Y nos dice allá en capítulo 4
cuando el Señor Jesucristo, hablando de allá en Mateo, cuando el Señor
Jesucristo oyó que Juan había sido encarcelado, Juan, su hermano
Jacobo, Pedro y Andrés eran pescadores y eran discípulos de Juan el
Bautista, pero habiendo sido encarcelado Juan el Bautista,
ahora ellos regresaron a su trabajo. regreso es lo que podemos ver
allá en Juan capítulo uno versículo cuarenta vamos a ver el versículo treinta
y cinco al siguiente día otra vez estaba Juan y dos de sus
discípulos y mirando a Jesús que andaba por ahí dijo Juan
el Bautista dijo He aquí el Cordero de Dios. Le oyeron hablar los
dos discípulos y siguieron a Jesús. Esto siempre me trae gozo al
corazón. Esto es el ministerio de un predicador
verdadero. Oyen a un hombre pero siguen
a Cristo. Oyeron a Juan pero siguieron
a Jesús. Y volviéndose Jesús y viendo
que le seguían, les dijo, ¿qué buscáis? Ellos le dijeron, Rabí,
que traducido es Maestro, ¿dónde moras? Les dijo, venid y ved. Y fueron y vieron dónde moraba
y se quedaron con él aquel día, porque era como la hora décima.
Sólo se quedaron aquel día. Andrés, hermano de Simón, Pedro,
era uno de los que había oído a Juan y habían seguido a Jesús. Este halló primero a su hermano
Simón y le dijo, hemos hallado al Mesías, que traducido es el
Cristo. Entonces, se conocían. Andrés, Juan, uno de los discípulos
era Juan, el autor del Espíritu Santo, usó a Juan el evangelista
para escribir el libro de Juan. Ellos se conocían, eran pescadores
de la misma región. y habían sido discípulos de Juan
el Bautista pero ahora Juan el Bautista había sido encarcelado
y ellos regresaron a su trabajo de pescadores y ahora el Señor
Jesucristo los llama a ser pescadores de hombres regresando a nuestro
texto allá en Mateo capítulo 4 Y les dijo, venid en pos de mí
y yo os haré pescadores de hombres. Ahora serían predicadores del
evangelio. No fueron llamados por hombres.
Aquí hay algo muy importante. No fueron llamados o constituidos
por hombres. El hombre no tiene la capacidad,
no tiene el derecho, no tiene la autoridad de llamar a otro
hombre a estar en el ministerio. Primeramente porque es una obra
que nadie puede hacer. Nadie es capaz de hacerlo. Las personas que tienen más dones son los que más problemas tienen. Las personas que tienen menos
dones Dios los utiliza. Él trae gloria a sí mismo en
esto. Pero ellos no fueron llamados
por hombre, es decir, un seminario no puede producir pastores. Una persona que se mete al ministerio
simplemente porque le parece una buena vida o algo así, esa
persona no hay que escuchar a esa persona. Dios es el que llama. Es el Señor Jesucristo que llama
y capacita. Ninguno de nosotros es capaz. Nadie es capaz. Pero esto me
trae a decir esto también. Ninguno de nosotros es capaz
de andar en la vida de fe. Hay personas que se tratan de
unir a la iglesia y tratan de imitar los dones de la gracia
que son claramente revelados. pero no pueden hacerlo no pueden
hacerlo y porque no pueden hacerlo entonces empiezan a poner reglas
y requisitos y decir, tratar de como por decir poner estribos
bajo esta cosa vamos a llamar y le dicen y son las leyes porque
no tienen el principio de gracia en su corazón no pueden hacerlo
solamente aquella persona a quien Dios le ha dado vida puede por
decir así caminar sobre el agua mirando a Cristo Jesús caminar
por encima de este mundo viviendo el Señor Jesucristo. Pero una
persona que trata de hacerlo simplemente porque se juntó,
no puede. Ninguna persona puede ver el
reino de los cielos. No puede entrar en ello, no puede
mucho menos andar en fe si Dios no le da la fe. Una persona no
puede estar en el ministerio si Dios no le llama. Él pone
a las personas como Él quiere en el ministerio. Ahora, habiendo
dicho esto, todos en la iglesia tenemos un ministerio. Todos
en la iglesia somos miembros los unos de los otros, así como
Dios nos ha querido poner en el cuerpo. Solo hay una cabeza,
el Señor Jesucristo. sólo hay una cabeza el señor
Jesucristo pero todos somos miembros de su cuerpo y cada uno tiene
su función hay partes en mi cuerpo que yo no sé qué hacen yo no
sé qué hacen allá las células más pequeñas tienen una función
yo nunca las he visto pero si se pone si se alborota salen
de su de lo que deben estar haciendo, hay una cosa que se llama insulina. Sabes que si está mala tu insulina
afecta todo el cuerpo. Nunca lo has visto, ¿verdad?
Pero ahí está y tiene su función. Así también los glóbulos rojos,
los glóbulos blancos, todos tienen su función en el cuerpo. Pero
Él los pone como Él ha querido en el ministerio. Y una de estas
tareas es de ministrar. Es una de estas tareas es de
enseñar. No es más. No es más. Por decir así, Dios le ha dado
una posición más visible. Pero todo es necesario. Todo
es necesario. Ahora, ¿qué estaban haciendo
estos hombres cuando fueron llamados? ¿Qué estaban haciendo? Ellos
estaban ocupados. Estaban como discípulos del Señor
Jesucristo. Era correcto que continuaran
haciendo la cosa de la manera que fueron llamados. En la tarea
en la que fueron llamados como discípulos, eso era correcto.
Pero como van a ser ministros del Evangelio, ellos Tenían que
dejar todas las cosas. Pero escuchen esto, en un sentido
más amplio, el creyente deja este mundo para seguir a Cristo.
Leímos eso ya en Mateo capítulo 10. dejamos padre, madre, familia,
dejamos el mundo para seguir al Señor Jesucristo. Pero en
un sentido más estricto, el ministro tiene que dejar las ocupaciones
en este mundo para dedicarse al estudio de la Palabra, predicar
la Palabra, al ministerio del Evangelio. y el es el señor que los separa
para este ministerio el apóstol Pablo dijo el señor me puso el
me puso en este ministerio bueno quiero que veamos ahora siguiendo
leyendo allá en versículo 23 dejando perdón versículo 22 y
dejando al instante la barca y a su padre les siguieron. Dejaron todo y siguieron al Señor
Jesucristo. Tres años estaban con el Señor
Jesucristo. Esto me trae a decir esto. Nosotros
cuando aprendemos, no aprendemos de un golpe. Como quisiéramos que el momento
que el Señor nos dé vida se nos haga, se nos abra aquí el cráneo
y que se vierte toda la enseñanza de una vez, de un jalón. Ya. Pero no así se aprende. No así
se aprende. Se aprende renglón sobre renglón,
línea sobre línea, un poquito aquí y un poquito allá. Y nunca
dejamos de aprender. La persona que sabe más es la
persona que dice, no sé nada como debo saberlo. La persona
que sabe menos cree que sabe más. La persona que sabe menos
cree que sabe más. Nunca dejamos de aprender. Tres
años estuvieron estos hombres, los apóstoles, y podemos notar
allá que eran pescadores. Mirad vuestra vocación, que no
son muchos sabios. El Señor Jesucristo llama a los
necios y a los vildes del mundo para avergonzar a los sabios. Él no tiene nada que ver con
la sabiduría del mundo. Pero tres años y medio estuvieron
con el Señor Jesucristo y después de esto el Señor les dijo, tengo
muchas cosas que decirles que ustedes no pueden recibir. Esto nos enseña que nunca vamos
a dejar de aprender. Necesitamos siempre el Espíritu
Santo que nos enseñe un poquito aquí, un poquito allá. No hay
nada que se aprende si no se experimenta. Si una persona no
experimenta algo, todavía no lo ha aprendido. No lo ha aprendido
como debe aprenderlo. Ahora, y recorrió Jesús toda
Galilea enseñando en las sinagogas de ellos y predicando el reino. predicando el Evangelio del Reino.
Toda Galilea recorrió Jesús. Vimos en esa lectura en Mateo
capítulo 10 que este Evangelio va a ser predicado en todo lugar. Antes que venga el Señor Jesucristo.
Va a ser predicado en todo lugar, en todo el mundo. Y Jesús recorrió
toda Galilea. Y en un sentido más amplio, el
Señor Jesucristo está recorriendo todo el mundo. El Señor Jesucristo
está recorriendo todo el mundo hoy. Hoy es el día de gracia. Hoy es el día de salvación. Y
donde Él ha enviado sus ministros están predicando la misma cosa. Las buenas nuevas del reino. El Evangelio significa buenas
nuevas. Buenas nuevas. Nuevas de gozo. Nuevas de alegría. Del reino. desde que haya un reino hay un
rey no puede haber un reino sin un rey las buenas nuevas del
reino quiero que vean romanos capítulo 10 es perdón 14 14 versículo 17 el
reino de dios el reino del señor jesucristo No está en la bebida
o en la comida, no está en las cosas físicas, sino en justicia. Cuando se predica el reino de
Dios, se predica las buenas nuevas de la justicia. La justicia del Señor Jesucristo,
la justicia de Dios. ¿Cómo Dios puede ser justo? y salvar a pecadores. ¿Cómo puede
Dios en justicia castigar el pecado y a la misma vez ser misericordioso
con pecadores? Esas son buenas nuevas. Sabiendo
que Dios no, Él no puede violar su propia ley. Hay una cosa más
importante en la salvación del hombre que el bienestar del hombre.
y es la justicia de Dios. Más importante la justicia de
Dios que el bienestar del hombre. Gracias sean dadas a Dios que
él halló la manera en que él puede ser justo y ser misericordioso
con pecadores. Se predica la justicia de Dios. El Reino de los Cielos habla
de la justicia de Dios. La justicia del Señor Jesucristo
y la justicia que es puesta a la cuenta de cada uno que cree en
Él. No son buenas nuevas esas. No son buenas nuevas de gozo.
Delante de Dios yo tengo justicia. Soy justo en el Señor Jesucristo.
El Reino de los Cielos es paz. El Reino de los Cielos es paz.
Buenas nuevas estas. Porque la conciencia del hombre
acusa al hombre. ¿Verdad? La conciencia del hombre
acusa al hombre. Es por eso que hay religión.
No es religión verdadera, pero el hombre trata de justificarse
en sus hechos. En sus obras. Justificándose
o haciendo excusa. Cualquiera de los dos. Pero no
hay excusa. La conciencia acusa. Has hecho
mal. Aun donde no hay ley. aun donde
el evangelio, la palabra de Dios nunca ha sido predicada el hombre
sabe que esta malo cuando matas a otro hombre saben donde esta
esto? es la ley que esta escrita en
el corazon de todos los hombres esto esta en romanos capitulo
2 regresemos alla a romanos 14 pero romanos capitulo 2 versiculo 12 Porque todos los
que sin la ley han pecado, sin ley, también perecerán. ¿Cómo está eso? ¿Nunca oyeron
la palabra de Dios? ¿Nunca oyeron que si habían 10
mandamientos? ¿Van a perecer? Sí. Dios no ha
dejado sin excusa a nadie. Dios no ha dejado sin luz a ninguna
persona. El hombre sabe que hay un Dios.
Pero en vez de decir, sé que hay un Dios y no lo conozco,
Dios ten misericordia de mí, empieza a fabricarse un Dios
según su imaginación. Todos los que sin la ley han
pecado, sin ley también perecerán. Y el Señor Jesucristo dijo, les
será más tolerable el día de juicio a Sodoma y a Gomorra,
que no tenían la ley, pero eran malvados. Y así todo hombre por
naturaleza. Y todos los que bajo la ley han
pecado por la ley serán juzgados más condenables. Porque no son
los oidores de la ley los justos ante Dios, sino los hacedores
de la ley serán justificados. ¿Cómo hacemos nosotros la ley?
Ahí está la justicia de Dios. Cristo Jesús, en Cristo Jesús
establecemos la ley. En Cristo Jesús hemos obedecido
la ley. Porque cuando los gentiles que
no tienen ley, ahí están las personas en Timbuktu, hoy voy
a decir esa palabra otra vez. Ahí están las personas que no
tienen la ley, cuando los gentiles que no tienen la ley, hacen por
naturaleza lo que es de la ley, estos aunque no tengan la ley,
son ley para sí mismos, noten, mostrando la obra de la ley escrita,
¿dónde? En sus corazones. dando testimonio
a su conciencia esta es, esta conciencia y acusándoles o defendiéndoles
sus razonamientos y saben esta conciencia es el gusano que nunca
muere en el infierno esta conciencia es el gusano
que nunca muere en el infierno le sera mas tormento a la persona
que ha oido el evangelio que estando en el infierno rechazo
las buenas nuevas del reino rechazo la justicia de Dios y fue tratado
de procurar su propia justicia haciendo obras o cualquier cosa
pero rechazo el evangelio no importa si es luz de vela o luz
de medio dia es luz lo rechazo va a pensar, va a recordar toda
la eternidad. Yo oí el evangelio y lo rechacé. El hombre va al infierno por
su propia culpa. Mostrando la obra de la ley escrita
en sus corazones, dando testimonio en su conciencia y acusándolos,
defendiéndoles de sus razonamientos. En el día que Dios juzgará por
Jesucristo los secretos de los hombres conforme a mi evangelio, las personas que no tienen van
a sufrir entonces regresando allá romanos las buenas nuevas
del evangelio es paz quien da esta paz quien da esta
paz quien es el príncipe de paz en este reino hay un príncipe
hay un rey Dios le ha exaltado por príncipe para dar arrepentimiento,
para dar fe a su pueblo Dios lo ha exaltado, Él es el Rey,
Él es el Príncipe de Paz y Él ha hecho la paz mediante la sangre
de su cruz Él ha quitado la enemistad, que buenas nuevas esto en la
sangre del Señor Jesucristo cuando es por el Espíritu Santo rociada
sobre la conciencia de la persona esa persona ya no esa persona
está en paz todos mis pecados fueron puestos en el Señor Jesucristo
y Él murió hay paz hay paz desde que una persona esté tratando
de de de resolver un pecado que tiene en su vida no hay paz La
fe del Señor Jesucristo Recuerden, nosotros no ponemos los pecados
sobre Cristo Es decir, Dios el Padre lo hizo Pero por fe Cuando
Dios da fe, nosotros vemos todos nuestros pecados puestos sobre Él No tenemos ninguna confianza
en que nosotros estamos contribuyendo con nuestras obras Él pagó por todos mis pecados
Eso trae paz a la conciencia. Esas son las buenas nuevas del
reino. Las buenas nuevas del evangelio. Gozo en el Espíritu
Santo. Nos gloriamos en Cristo Jesús. Nos ha dado el gozo de saber
que hemos sido aceptados. El gozo de saber que somos hijos
de Dios. Mirad cual amor nos ha dado el
Padre que ahora seamos llamados hijos de Dios. Ahora no se ha
manifestado lo que hemos de ser, pero cuando Él se manifieste,
vamos a ser semejantes a el porque le vamos a ver tal como el es
lo que dice el primer Juan el reino de los cielos el señor
comenzó a predicar el evangelio del reino es decir el rey ha
llegado el señor Jesucristo el es el rey el hablando de la necesidad, el
habló de la necesidad de nacer de nuevo el dijo a Nicodemo el
que no naciera de nuevo no puede ver el reino de los cielos eso
es lo que estaba predicando el señor Jesucristo la necesidad
del arrepentimiento, la necesidad del Espíritu Santo dando vida
a su pueblo soberanamente como el quiere el viento sopla donde
quiere y tu no ves ni donde viene ni a donde va pero si ves el
efecto verdad y si no importa si es brisa y ves las hojas eh
poco pero estas viendo el efecto del viento o si es huracan ahora
si ves mas fuerte verdad y asi es tambien en la vida de una
persona algunas veces el espiritu santo da vida a su pueblo y es
un es una brisa otras veces es un torbellino y lo bota al suelo
como cuando se reveló a Saulo de Tarso hubo un cambio drástico
un momento estaba sobre su caballo queriendo ir en contra de la
iglesia otro momento está en el polvo otra vez Timoteo que
desde su juventud conoció el evangelio él no pudo Él no estuvo,
por decir así, adentrado o no estuvo profundizado en la maldad
del mundo. Pero sin embargo, no porque no
tuvo la misma experiencia, no significa que no fue nacido de
Dios. Cada uno según él quiere. Predicando el reino de los cielos
y sanando toda enfermedad. Toda enfermedad. No hay caso
La persona que oye las buenas nuevas del Evangelio y viene
al Señor Jesucristo. No hay ninguno que Él no salve. No hay ninguno que Él no sane.
Tenemos la enfermedad de esta muerte. La enfermedad de la incredulidad. La enfermedad, Señor, yo no puedo
creer. Ven al Señor Jesucristo. Pídele
a Él y Él te da la fe. Pídele a Él. No hay ninguna persona
que puede en sí mismo arrepentirse. Ven al Señor Jesucristo. Él puede
concederte arrepentimiento. Toda clase de enfermedad nos
dice la Palabra de Dios que nuestros pecados son como la lepra. Que
estamos cubiertos desde la cabeza hasta los pies. y no hay en nosotros
cosas sanas. El Señor Jesucristo sanó a los
leprosos. Toda clase de dolencia en el
pueblo. Tienes dolencia en esta mañana,
tienes enfermedad del alma, ven al Señor Jesucristo. Él es el
que sana el mismo ayer, hoy y para siempre. Y nos dice versículo
24, y se difundió su fama por toda Siria y le trajeron todos
los que tenían dolencias, los afligidos por diversas enfermedades
y tormentos, los endemoniados, los poseídos, los lunáticos y
paralíticos. Estas enfermedades eran y siguen
siendo incurables para el hombre. solamente Dios puede hacerlo.
Y cuando Él lo hizo, demostró que Él es Dios. Él es Dios. Él tiene poder. Él tiene poder
para salvarte. Él tiene poder para sanarte.
Él tiene poder para cambiar, darte un corazón nuevo, para
creer en Él. El Señor Jesucristo llama y llama. Cuando Él llama, su pueblo viene. Así como cuando llamó a estos
apóstoles, ellos dejaron al instante todo y le siguieron. Saben, así
es el Señor Jesucristo en su llamamiento. No es mañana. Ven
mañana. Es hoy. Mañana está en el calendario
de Satanás. Porque nadie tiene promesa de
mañana. El Evangelio es, si oyeras hoy su voz, no endurezcáis vuestro
corazón. Ven ahora mismo. Hoy es el día
de salvación. Hoy es el tiempo aceptable. Ven
ahora mismo. Sin mover un músculo. Nunca estoy
hablando, para los que están con nosotros, no estamos hablando
de venir aquí al frente. No hay nada aquí al frente. No
estoy diciendo ven a este hombre. No hay nada en este hombre. Estoy
diciendo ven al Señor Jesucristo, sin mover un musculo, ven a Él
por fe. Habla a Él, háblale a Él, trata
con Él. Y Él es el médico. Él es el que
tiene las buenas nuevas. Que el Señor bendiga su palabra.
Cody Groover
About Cody Groover
Cody Groover was a missionary to the Yucatan Peninsula, Mexico. The Lord called him home November 17, 2016.

Comments

0 / 2000 characters
Comments are moderated before appearing.

Be the first to comment!