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Frank Tate

Y no habra mas maldicion

Revelation 22:3
Frank Tate January, 22 2014 Video & Audio
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El título del mensaje en esta
noche es No Habrá Más Maldición. El título se trae o se saca de
Apocalipsis capítulo 22 versículo 3. Y antes, pero antes que nosotros
podamos recibir una bendición de este versículo, debemos regresar al libro de
Génesis, al huerto de Edén, en Génesis capítulo 3. Tenemos que conocer qué es lo
que ocurrió en Génesis capítulo 3 o nunca más vamos a entender
ninguna otra página en la Biblia. Si estás equivocado en lo que
ocurrió en la caída, entonces vas a estar equivocado en todo.
Todas las páginas entre Génesis 3 y Revelación 22 nos dicen quién
quitó la maldición. Si usted averigua quién llevó esa maldición, entonces hallará la salvación. La serpiente engañó a Eva, y
ella comió del árbol del fruto de la ciencia del bien y del
mal, que Dios les había mandado que no comiesen. Verso 6 de capítulo
3 de Génesis, y vio la mujer que el árbol era
bueno para comer, y que era agradable a los ojos. y árbol codiciable para alcanzar
la sabiduría. Y tomó de su fruto, y comió,
y dio también a su marido, el cual comió así como ella. Entonces fueron abiertos los
ojos de ambos, y conocieron que estaban desnudos. y se hicieron
delantales. Y oyeron la voz de Jehová Dios
que paseaba en el huerto al aire del día. Y el hombre y su mujer
se escondieron de la presencia de Jehová Dios entre los árboles
del huerto. ¿Qué malvado es que Adán y Eva se cosieron hojas
de higuera para hacerse delantales? Es muy malo. Porque ellos estaban
tratando de cubrir su pecado y su vergüenza con sus propias
obras. Lo único que nuestro Señor Jesucristo
maldijo cuando estuvo aquí en su ministerio, aquí en la tierra,
era un árbol de higuera. Ese mismo árbol que Adán escogió
para tratar de cubrir su pecado. Habían hojas sobre ese árbol. pero no había fruto en él. Y esto nos enseña, no confíes
en tus propias obras de justicia, que ese árbol de higuera es lo
que representa o figura, sino ten fe en nuestro Señor
Jesucristo, la cubierta de su sangre y su
justicia. Las hojas de higuera de Adán
y Eva cubrían meramente parte de su
cuerpo desnudo. Pero esas hojas no llevaban fruto. Esas hojas no podían cubrir su
vergüenza. ¿Sabe usted cómo es que yo sé
eso? Cuando ellos oyeron la voz de
Jehová Dios andando en el huerto, Ellos corrieron y se escondieron
en los árboles, porque todavía aún se sentían
desnudos y avergonzados. Y eso es nuestras obras. Nuestras obras nunca pueden quitar
la vergüenza del pecado. Sólo la sangre de Cristo puede
hacer eso. Ahora, versículo nueve en nuestro
texto dice, Y le dijo, ¿Dónde estás tú? Y él respondió, Oí
tu voz en el huerto y tuve miedo, porque estuve desnudo y me escondí. Y Dios le dijo, ¿Quién te enseñó
que estabas desnudo? ¿Has comido del árbol que yo
te mandé que no comieses? Ahora, Dios sabía que Adán había
comido del fruto. Dios sabe todo. Dios nunca hace preguntas tratando
de informarse. Dios preguntó esta pregunta porque Adán tiene que confesar
su pecado. Y Adán hace esto pero muy pobremente. Vean lo que dice en el versículo
12. Y el hombre respondió, la mujer que me diste por compañera
me dio del árbol y yo comí. Esto hubiera sido un tiempo muy
oportuno para que Adán rogara por misericordia. Pero Adán culpa
a todos por su pecado menos a sí mismo. Y nosotros hacemos lo mismo aún
hoy en día. Porque todos tenemos esa naturaleza
pecaminosa de Adán. En realidad, Adán está culpando
a Dios aquí. Está diciendo, Adán, no es mi
culpa. Es tu culpa porque tú me diste a la mujer, tú me diste
a Eva. Este es el ñoyo del pecado en
todos nosotros, el corazón del pecado en todos nosotros. Y el
Señor dijo a la mujer, ¿Qué es lo que has hecho? Y la mujer
dijo, La serpiente me engañó y comí. Eva tiene ahora la naturaleza
de Adán. Adán es la cabeza de ella. Y
ahora ella es igual a él. Ella dice, no es mi culpa. Veamos
lo que dice el versículo 14. Y Jehová, Dios dijo a la serpiente,
por cuanto esto hiciste, maldita seas entre todas las bestias
y entre todos los animales del campo. Sobre tu pecho andarás, y polvo
comerás todos los días de tu vida. Y pondré en amistad entre ti
y la mujer, y entre tu simiente y la simiente suya. Esta te herirá
en la cabeza, y tú le herirás en el calcañar. Noten aquí que
Dios no pierde ningún momento, no pierde tiempo. No le pide ninguna palabra a Satanás. Dios maldice a Satanás. Y Dios
maldijo a la serpiente. La forma que Satanás tomó. En esta mañana fuimos a las ruinas. Y vimos la representación de
una serpiente emplumada. Dicen en ese tiempo que serpientes
podían volar. Y eran muy hermosas. Pero ahora andan sobre su pecho
en la tierra. Y las personas odian las serpientes
hasta este día por esta maldición de Dios. La serpiente, Satanás es maldecida. Y Dios profetizó que Satanás
sería acabado por el sacrificio de Cristo. El deseo principal de Satanás
es de mantener a las personas alejadas de nuestro Señor Jesucristo. Y ese deseo va a ser aplastado
por el sacrificio de Cristo. Verso 16. A la mujer dijo, multiplicaré en gran manera los
dolores de tu prenieces. Con dolor darás a luz los hijos,
y tu deseo será para tu marido. Y él se enseñoreará de ti. Y
al hombre le dijo, Por cuanto obedeciste a la voz
de tu mujer, Y comiste del árbol, Del que te mandé diciendo, No
comerás de él. Maldita será la tierra por tu
causa. Con dolor comerás de ella todos
los días de tu vida. thorns also and thistles, espinos
y cardos, shall it bring forth to thee, te producirá, and thou
shalt eat of the herb of the field, y comerás plantas del
campo, in the sweat of thy face shalt thou eat bread, con el
sudor de tu rostro comerás el pan, till thou return unto the
ground, hasta que vuelvas a la tierra, for out of it wast thou
taken, porque de ella fuiste tomado, for dust thou art, pues
polvo eres, and out of dust shalt thou return, y al polvo volverás.
Y Adam llamó a Adán el nombre de su mujer, Eva, por cuanto
ella era madre de todos los vivientes. Ahora aquí podemos nosotros ver
el amor electivo. Adán y Eva son castigados, pero
no son destruidos, y su castigo es mezclado con
misericordia, porque Dios ya había proveído
un Redentor para algunos de los descendientes de Adán. Ahora
versículo 21. Y Jehová Dios hizo al hombre
y a su mujer, hizo túnicas de pieles y los vistió. El primer mensaje del Evangelio
que fue predicado fue predicado por Dios mismo. Dios cubrió la
desnudez de Adán con la piel de un animal. Esta es una figura
de cómo es que los escogidos de Dios son cubiertos en la justicia
de otro, la justicia de nuestro Señor Jesucristo. La desnudez y la vergüenza de
Adán y Eva es cubierto por la piel de otro. Y los pecadores
son cubiertos por la justicia de otro, quien murió para cubrir nuestra
vergüenza y nuestro pecado. Adán y Eva testificaron de la
primera muerte después del pecado. Ese animal tenía que morir para
cubrir su pecado. Esa es una figura muy clara de
la muerte de nuestro Señor Jesucristo. Él murió para derramar su sangre
como una cubierta que cubriría y quitaría el pecado de su pueblo. Ahora versículo 22. Y dijo Jehová
Dios, y aquí el hombre es como uno de nosotros, sabiendo el
bien y el mal. Ahora pues, que no alargue su
mano, y tome también del árbol de la vida, y coma y viva para
siempre. Y los acoge o va del huerto de
Edén, para que labrase la tierra del que fue tomado. Echó pues
fuera al hombre, y puso al oriente del huerto de Edén, cherubines y una espada encendida
que se revolvía por todos lados para guardar el camino del árbol
de la vida. Adán y Eva fueron echados fuera
del huerto por el pecado. Y usted y yo sufrimos los efectos
del castigo de Adán y Eva hasta este día. Porque Adán es nuestra
cabeza federal. Ustedes mujeres conocen muy bien
el efecto del castigo de Deva. Hay dolor y sufrimiento en todo lo que se requiere para
que usted tenga niños. Si los hombres tuvieran que cargar
los niños y dar a luz, Cada familia tendría solamente
un hijo. Porque los hombres no pueden
hacer lo que hacen las mujeres en llevar a los niños. Es muy doloroso. Y las mujeres están sujetas a
sus propios maridos. Yo no sé si es así aquí en México. Pero en los Estados Unidos esto
no es popular. Pero siempre va a ser así. Porque es la manera de Dios,
el camino de Dios. Y los hombres, por el pecado, Estamos todos trabajando duro
para tratar de apoyar y soportar a nuestras familias. No importa qué es lo que usted
haga para ganarse la vida. Yo le garantizo que es trabajo
duro porque Dios lo hizo que sea así. Usted hace planes y
preparativos y surgen problemas y obstáculos. Estos son los espinos de la maldición, la maldición del pecado. Y después
de una vida dificultosa o difícil, morimos, porque nuestros cuerpos están
llevando una naturaleza muerta de pecado. Esto está ocurriendo así como
Dios dijo que ocurriría. En Génesis capítulo 2, versículo
16, Y mandó Jehová, Dios al hombre,
diciendo, De todo árbol del huerto podrás comer. Mas del árbol de
la ciencia del bien y del mal no comerás. Porque el día que
de él comieres, ciertamente morirás. significa muriendo, morirás. Apenas comió ese fruto Adán,
Adán murió espiritualmente. Lo vemos lleno de odio, de vergüenza
y temor. Está espiritualmente muerto. En unos años después,
su cuerpo moriría también. Como nuestra cabeza federal, Él pasó esa naturaleza muerta,
pecaminosa, a usted y a mí. Romanos capítulo 5, versículo
12 dice, Por un hombre, el pecado entró en el mundo, y la muerte
por el pecado. Así que la muerte pasó a todos
los hombres, porque todos, por cuanto todos pecaron. Todos nosotros
pecamos y llegamos a ser culpables en Adán. Romanos 5, 19. Así como
por la desobediencia de un hombre, Los muchos fueron constituidos
pecadores. Todo aquel que Adán representó
fue hecho pecador en Adán. Y eso entonces incluye a todos
nosotros. Ahora, había un primer paraíso,
el huerto de Edén. Fue arruinado por el pecado y
la maldición del pecado. Ahora hay un segundo paraíso,
el cielo. Allí no hay pecado y allí no habrá más maldición. Ahora vean Apocalipsis capítulo
22. Versículo 1. Después me mostró un río limpio
de agua de vida, resplandeciente como cristal, que salía del trono
de Dios y del Cordero. Juan vio un río. Así como había un río en el primer
paraíso. Este río tenía cuatro cabezas
que iban en las cuatro direcciones del mundo. Y regaba el huerto
de Edén. Juan vio un río en el segundo
paraíso. Este río de agua de vida Es una figura de nuestro Señor
Jesucristo. Él es el agua de vida. Él es
puro y Él es santo. Nunca es mancillado por el pecado. Esta agua de vida es dada a pecadores
soberanamente. It flows from the throne of God. Fluye del trono de Dios. Life. La vida. Comes to sinners like
us. Viene a pecadores como nosotros. From King Christ. Del Rey Jesús. Verse 2. Verso 2. In the midst
of the street river and on either side of the river. En medio de
la calle de la ciudad y a uno u otro lado del río. Was there
the tree of life. Estaba el árbol de la vida, que
produce doce frutos, dando cada mes su fruto. Y las hojas del árbol eran para
la sanidad de las naciones. Dios vio un árbol allí en la
gloria. Juan vio un árbol allí en la
gloria, y en el huerto de Edén había un árbol. En el cielo Juan vio un árbol
de vida. Este árbol que Juan vio no es
un árbol en actualidad. Este árbol es el Señor Jesucristo
mismo. Este árbol da doce frutos. y da fruto cada mes. Es decir,
nunca está sin fruto. Este es nuestro Señor Jesucristo. Él produce fruto para todo el
Israel espiritual. Cristo es suficiente fruto. Él tiene fruto que ningún hombre
puede nombrar. Y este árbol, que es Cristo, Él sana todas nuestras dolencias
espirituales. No habrá enfermedad allá. Porque Cristo ha quitado el pecado
y ha quitado la maldición del pecado para su pueblo. Versículo 3. Y no habrá más maldición. Y el trono de Dios y del Cordero
estará en ella, y sus siervos le servirán. No habrá más maldición, porque Cristo llevó toda la maldición
que Dios pronunció allá en el huerto de Edén, y lo quitó de
su pueblo para siempre. Galatias 3.13 dice, Cristo nos ha redimido de la
maldición de la ley, siendo hecho maldición por nosotros. Porque está escrito, maldito
es todo aquel que es colgado en un madero. En el huerto, Adán
y Eva vieron que ellos estaban desnudos y estaban avergonzados. Allá en la cruz del Calvario,
Cristo quitó esa maldición. Él estaba desnudo delante de
los hombres y delante de Dios, para que su pueblo sea vestido
de su justicia. La desnudez significa mucho más
que simplemente estar sin ropa. Significa la vergüenza de ser
visto. Por lo que de veras somos. Cristo llevó la vergüenza de
su pueblo. Porque el fue hecho lo que nosotros
somos. El fue hecho pecado por su pueblo. Y Cristo llevó el pecado y cargó
la vergüenza de su pueblo y lo quitó, de tal manera que nosotros
ya no la cargamos, ya no la tenemos. En el huerto Dios le dijo a Eva
que su marido estaría sobre ella, gobernaría sobre ella. Cristo ha quitado la maldición.
Cristo estuvo sujeto a Dios Su Padre. Él fue hecho sujeto a
Su propia ley. Él fue hecho también sujeto a la voluntad de los hombres
por un poco de tiempo. Y ahora todo su pueblo son libres
para servir a Dios. Somos sus siervos. Dios le dijo
a Eva que Él multiplicaría sus dolores
en la preñez. Cristo ha quitado esa maldición.
El Señor Jesucristo es un hombre de dolores. de quebranto y de dolores. Él
sufrió los dolores de preñez. Su dolor fue grandemente multiplicado
para que su pueblo sea nacido de nuevo y tengan vida eterna. Él llevó la maldición. En el huerto Dios le dijo a Adán
Maldita sea la tierra por tu culpa, espinos y cardos producirán. Cristo quitó la maldición. Allá
en el Calvario, Cristo llevó una corona de espinas
que creció de la tierra que estaba maldecida, para quitar la maldición
de su pueblo. Dios le dijo a Adán, con el sudor de tu rostro comerás
el pan. Cristo sudó como grandes gotas
de sangre, en tanto que él estaba siendo
preparado para ser hecho un sacrificio. Él quitó la maldición de su pueblo. Cuando Dios echó al hombre fuera
del huerto, Él puso allá un ángel con una espada que se revolvía,
una espada que ardía y que se revolvía por todos lados, para guardar o para detener al
hombre que no venga al árbol de la vida. Cristo vino y Él permitió que la espada de
la justicia de Dios que fuera clavada en su alma para que su
pueblo pueda venir al árbol de la vida libremente. Él quitó esa espada. Dios le
dijo a Adán, en el día que comieras del árbol de la ciencia del bien
y del mal, muriendo morirás. Adán murió espiritualmente en
ese instante y comenzó a morir físicamente. La muerte física
es la separación del alma del cuerpo. La muerte espiritual es la separación del alma de
Dios. Eso es lo que le pasó a Adán. Y eso es exactamente lo que Cristo,
nuestro sustituto, sufrió por su pueblo. Su cuerpo murió. Él clamó a su Padre en tanto
que estaba entregando el Espíritu. Padre, en tus manos, encomiendo
mi Espíritu. Y porque él fue hecho pecado
por su pueblo, él fue separado de Dios su Padre. Él clamó, Dios
mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado? ¿Ve usted cómo Cristo,
llevando la maldición del pecado, para que su pueblo nunca sufra
la maldición del pecado. La muerte de Cristo es el único
camino para que no haya más maldición para su pueblo. Ese es el mensaje de todas las
páginas, de Génesis capítulo 3 hasta Apocalipsis capítulo
22. Ahora pues ninguna condenación
hay para los que están en Cristo
Jesús, porque Él llevó la maldición. Donde abundó el pecado, la gracia
sobreabundó. donde abundó la maldición, Cristo
mucho más abundó, de tal manera que no habrá más
maldición. Todo por nuestro Señor Jesucristo. Cómo le damos gracias a Dios
por Él. Que el Señor les bendiga.
Frank Tate
About Frank Tate

Frank grew up under the ministry of Henry Mahan in Ashland, Kentucky where he later served as an elder. Frank is now the pastor of Hurricane Road Grace Church in Cattletsburg / Ashland, Kentucky.

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Joshua

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