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Paul Mahan

Ten cuidado de ti mismo y de la doctrina - Parte 2

Paul Mahan February, 25 2013 Audio
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Vamos a ver nuevamente el versículo
16. Ten cuidado de ti mismo y de la doctrina. Persiste en ello,
pues haciendo esto te salvarás a ti mismo y a los que te oyeran. Ten cuidado de ti mismo. Observa
o sé vigilante sobre tu propio corazón. David
dijo, medita en tu corazón. Si nuestro corazón no está en
esto, no vamos a bendecir los corazones
de otros. Esto es lo que estaba diciendo
el hermano Walter. Si nosotros no predicamos al
corazón, la gente no va a ser bendecida. Y si este mensaje
no nos toca a nuestro corazón, no vamos a predicar al corazón. Usted sabe que es difícil leer
la Palabra de Dios sin tratar de leer, estar buscando
un sermón. Nosotros todos sabemos que estamos
leyendo la palabra y estamos buscando un sermón. Pero esa
no es la manera que debemos nosotros leer la palabra. Lo leemos para
ser bendecidos. Lo leemos para que Dios nos hable
a nosotros. Así es como vamos a recibir un
mensaje de Dios. Si Dios toca nuestro corazón
con su palabra, entonces nosotros bendeciremos
los corazones de los que nos oyen. Ahora, ¿cómo tenemos cuidado
sobre nuestros corazones? ¿Cómo tenemos cuidado de nosotros
mismos? ¿Cómo cuidamos y nos guardamos
a nosotros mismos? La oración. Esta es la cosa más
importante de todos. Nadie es salvo sin clamar al
Señor. Nosotros no vamos a ser salvos
si no clamamos al Señor. Ninguno es bendecido sin el Señor. Nadie va a ser bendecido por
nosotros si no es que el Señor nos bendice a nosotros para que
nosotros le bendigamos a Él. Nuestro Señor dijo sin mí Nada podéis hacer. No puedes leer. No puedes entender. No puedes ser bendecido. No puedes predicar. No puedes
bendecir a otros, sino al Espíritu de Dios. Nosotros pedimos y pedimos
y golpeamos y buscamos y llamamos. La oración es el aliento de nuestra
vida. David fue llamado un hombre según
el corazón de Dios. Significa que él tenía un corazón
para Dios. Y esto es lo que estaba diciendo
David. Una cosa él deseaba y eso es
lo que yo voy a buscar. Él dijo Señor tú has dicho buscarme. Y tu rostro buscaré. David habló
mucho a su Señor. Los salmos son la mayoría las
oraciones del salmista David. Él, David, habló mucho al Señor. Así es que Dios habló mucho a
través de David. El Señor Jesucristo, como hombre,
Él oró toda la noche y predicó todo el día la oración. Pablo dijo, vamos
a entregarnos a la predicación y a la lectura, al mensaje. ¿Qué es la oración? Es el clamor
del corazón a Dios. ayúdame, es confesión, perdóname,
ayúdame, gracias, úsame, venga a tu reino, nosotros oramos por
nosotros mismos, nosotros somos pecadores, Nosotros necesitamos ser librados
del malo, del maligno. El predicador es asaltado por
Satanás más que cualquier otro. Así es que necesitamos clamar
al Señor más que todos. Oramos por nosotros mismos. Oramos
pidiendo un mensaje. Señor, háblame a mí. Habla a
través de mí. Pedimos una bendición para el
pueblo. Cuando Pablo dijo, nosotros vamos
a entregarnos a la oración y al estudio, Spurgeon dijo, la oración
es la parte más grande del estudio. En otras palabras, nosotros estudiamos,
escribimos todos nuestros apuntes, Y tratamos de memorizar lo que
escribimos, nuestros apuntes. Repasamos juntos y otra vez nuestros
apuntes. Necesitamos orar. Necesitamos orar que cuando nos
paremos no vamos a necesitar las notas. Solamente utilizamos las notas
porque tenemos miedo que el Señor no va a hablar. Si Él no habla,
yo voy a decir algo bueno, pero necesitamos orar. Señor, toca mi corazón. Yo quiero
hablar al corazón por palabras que vienen del corazón. Cosas
que yo he sentido, y ellos van a sentir lo mismo. Somos hombres
con las mismas pasiones. Lo que ellos necesitan es lo
mismo que nosotros necesitamos. Y lo que nosotros necesitamos
es lo mismo que ellos necesitan. Luego dice ya, ten cuidado de
la doctrina. Ten cuidado de ti mismo, ten
cuidado de la doctrina. Y estoy tan contento que el hermano
Walter dijo lo que él dijo. Él dijo, digo, la edad debe hablar. Y estoy contento que él dijo
eso. Confirma esto que yo voy a decir. Ahora, doctrina significa, la
palabra doctrina significa enseñanza. Él dice, ten cuidado que es lo
que tú enseñas. Ahora, ¿qué es lo que estamos
enseñando? Somos predicadores y maestros. Si eres un predicador, eres un
maestro. ¿Qué es lo que estamos predicando?
¿Qué es lo que estamos nosotros enseñando? la palabra de Dios. Eso es, no lo que nosotros pensamos,
no lo que dijo o lo que pensó Juan Calvino, sino que Dios dijo. Eso es lo que nosotros predicamos,
la doctrina de Dios. La palabra doctrina es utilizada
17 veces en Primera y Segunda de Timoteo. Es enseñanza. Las Escrituras nos dicen que
todos serán enseñados por Dios. Que todos los hijos serán enseñados
por Dios. Y todo el que ha aprendido y
oído del Padre, Cristo dijo, viene a mí o vendrá a mí. Toda la ley es un ayu, un ayu
es un maestro, ¿no es así? ¿Para qué? ¿Con qué propósito? Para traernos a Cristo. Así que la doctrina que nosotros
predicamos es necesario que venga de la palabra de Dios. El mundo está lleno de libros.
Mi biblioteca está llena de libros. Son buenos libros. Pero nuestro único libro de texto
es la Palabra de Dios. Él dice, ten cuidado de la doctrina. Procura que sea la doctrina de
Dios. La Palabra de Dios es el poder
de Dios. Ten cuidado que tu doctrina,
que sea doctrina sencilla o clara. El apóstol Pablo dice, usamos
gran simpleza, simplicidad. Queremos que la gente nos entienda. No queremos que la gente nos
admire. Los predicadores que son los
más sencillos son los mejores predicadores. La gente común oyó al Señor Jesucristo
y se gozó. Ellos dijeron, Él habla. Él no habla como los escribas.
A los escribas les gustaba impresionar o apantallar a la gente con su
vocabulario, con palabras rebuscadas, su lenguaje. Él hizo la boca del hombre. El
Señor hizo la boca del hombre. Moisés dijo yo no soy elocuente,
yo no puedo hablar, entonces yo voy a hablar a través
del hablar sencillo. Saben que Nuestro Señor habló
principalmente en palabras con una y dos sílabas, Pablo dijo, si yo utilizo la
sabiduría de palabras. Dijo, yo no vine con excelencia
de palabras. No está tratando de impresionar
a nadie. Ahora, ¿qué doctrina hemos de
predicar? ¿Cuál es la doctrina de la enseñanza
de la Palabra de Dios? Tiene tres puntos. Tienes Dios,
lo que es el hombre, y tienes Cristo. Es lo que acaba de decirte
un asesino. Es la doctrina de un Dios santo.
de hombres pecadores condenados, y Cristo, el Salvador del pecador. Ese es todo el mensaje. Nuestra
predicación siempre contiene estas tres cosas. La doctrina
de la Palabra de Dios Es la doctrina de Cristo. La doctrina de gracia. La gracia
sobrada de Dios y su misericordia. Su gracia en la elección. Su gracia en la predestinación. Su gracia en la redención. Su
gracia en la preservación. Esto Esta es la doctrina de Cristo. Él es todas estas cosas. Ahora
bien, la doctrina no nos salva. Cristo nos salva. No somos salvados
cuando llegamos a un conocimiento de la doctrina de la gracia. somos salvos por Cristo cuando Cristo viene y nos da
conocimiento de si mismo no venimos a gracia la gracia viene a nosotros
ven eso El aprender ciertos hechos no
nos van a ayudar. Como predicadores, nosotros necesitamos
aprender la teología. Y como predicadores, nosotros
sí, hacemos esto, estudiamos la teología. Aprendemos todas
las doctrinas. Y necesitamos, tenemos necesidad
de poder entender estas cosas. Le dijo a Tito, vamos a ver ahí
a Tito. Tito capítulo uno. Voy a leer
nueve al once. Retenedor de la palabra, fiel, tal como ha sido enseñada para
que también pueda exhortar con sana enseñanza y convencer a
los que contradicen, porque hay muchos contumaces, habladores
de vanidades y engañadores mayormente de la circuncisión, a los cuales
es preciso tapar la boca que trastornan casas enteras enseñando
por enganarse deshonesta lo que no conviene. Así que necesitamos saber o conocer
las doctrinas Pero en la predicación, no estamos tratando que la gente
aprenda doctrinas, sino que vean a Cristo Jesús, una persona. y que sean conformados a su imagen. Así que la doctrina tiene que
vivir. Cristo predicó la palabra Pero Él era la Palabra encarnada. La Palabra fue viva. Él ilustró la Palabra. Él dijo, mis palabras son espíritu. Son vida. Quieren un significado
espiritual. Es una revelación. Y Dios tiene
que hablar. Son palabras de vida también. A menos que el Espíritu de Dios
respire vida en Su Palabra. Y eso es lo que he dicho. A menos que Él haga que la Palabra
sea viva a nosotros, Entonces no lo vamos a predicar de esa
manera. Y no va a tocar a las personas. ¿Qué es vida? Amor, gozo, lamentación, gozo,
alegría, tristeza, La Palabra de Dios tiene que
tocarnos. Nuestro Señor, cuando Él predicó,
la Palabra agarró o cobró vida por la fuerza
de Dios. Lo que nosotros estamos haciendo
es declarar la verdad. Esto es lo que Dios dice. Así dijo el Señor. Predicamos
la verdad y luego lo aplicamos. La predicación es declarar la
verdad Y luego aplicaba las experiencias
de las personas. El Señor habló a pecadores en
el lugar donde ellos estaban. ¿Quién era el mejor predicador
que ha predicado? ¿Alguien quiere decir? Señor Escrista. Señor Escrista predicaba. ¿Quién hizo la mejor predicación
de cualquier predicador que ha predicado? ¿Quieres estudiar
a un predicador? Estudia a Cristo Jesús. No necesito otro estudio de predicadores. ¿Cómo predicó Él? Él ilustró todo lo que Él dijo. Él declaró verdad. Y luego Él
lo ilustró. Y la gente común entendía. Queremos que la gente entienda. Y es lo que necesitaba. Era como
comida. Era agua viviente. Él no habló
acerca del agua. No habló de los elementos que
se encuentran adentro del agua. Y no habló de la suficiencia
del agua para cumplir esa necesidad. Él les dio esa agua. Tomaron esa agua. Ahora quiero ilustrar cómo es
que Él ilustraba. Lucas capítulo dieciocho. La gran doctrina de la justificación. Justificación por el decreto
de Dios. Justification by the blood of
Jesus Christ. Justification by faith. Justification by faith. Justification by faith. Justification by faith.
Justification by faith. Justification by faith. Justification by faith. Justification by faith.
Justification by faith. Justification by faith. Justification by faith. Justification by faith.
Justification by faith. Justification by faith. Justification by faith. Justification by faith. Justification
by faith. Justification by faith. Justification by faith. Justification by faith.
Justification by faith. Justification by faith. Justification by faith. Justification by faith. Justification
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Justification by faith. Justification by faith. Justification by faith. Justification by faith. Justification
by faith. Justification by faith. Justification by faith. Justification by faith. Justification
by faith. Justification by faith. Justification by faith. Justification by faith. Justification by faith.
Justification by faith. Nuestro Señor ilustró la justificación.
Cuando hablamos de ser justificados. Significa ser declarados por
Dios sanos. Significa ser declarados por
Dios sin culpa. Significa ser declarado recto,
justo. Ahora, Romanos 8 dice esto. ¿Quién acusará a los escogidos
de Dios? Dios es el que justifica. Somos justificados porque Dios
dice que somos justificados. Nosotros creemos en la justificación
eterna. Sí, nosotros creemos que cuando Dios
escogió un pueblo, antes de la fundación del mundo, Conocidos a Dios son todas sus
obras desde el principio del mundo. Cuando Dios dijo allá atrás en
ese antes del tiempo, Yo los escogí y yo los justifique. Cuando Dios dijo esto, era tan
bueno como si ya hubiera sido eterno. Nada puede cambiarlo. Pero Cristo tuvo que venir y
morir, no es así. Estoy enseñando la doctrina aquí,
no es lo que estoy haciendo. Cristo tuvo que derramar Su sangre. Cristo tuvo que vivir según la
ley. Cristo tuvo que establecer entonces
justicia. Estos son los hechos del asunto. Cristo tuvo que ir y ser hecho
un sustituto. Dios tuvo que descargar su ira
sobre Cristo. Y cuando Cristo hizo eso, Dios
nos justifica. Somos justificados por la sangre
de Cristo. Y luego para comprobar que Cristo
hizo esto por nosotros, tenemos que creer. Son justificados por
la fe. Abraham creyó a Dios y le fue
contado por justicia. Son justificados por la fe. Las obras justifican nuestra
fe. Pero solamente declarar estos
hechos No tocan el corazón. Necesitamos
saber estas cosas. De alguna manera en la predicación
tenemos que ilustrar estas cosas. Ahora, veamos otra vez allá en
Lucas 18. Ustedes saben la historia del
fariseo y el publicano. Ahora, lean versículo 13. Mas el publicano, estando lejos,
no quería ni aun alzar los ojos al cielo, sino que se golpeaba
el pecho, diciendo, Dios, sé propicio a mi pecador. Versículo
9. Esto es la razón por la cual
el Señor dio esta parábola. A uno de los que confiaban en
sí mismos como justos y menospreciaban a los otros, dijo también esta
parada. Ven, Él dijo esta historia a
los escribas y los fariseos. que ellos creían que Dios tiene
que justificarlos ahí. Ellos creían eso. Ellos creían que tenías que cumplir
la ley para ser justificado. Y nuestro Señor dijo, esta es
la manera que un hombre se justifica. Hay dos hombres que entraron
al templo. Un hombre que creía que él era
justo. Un fulano que creía que era justo y otro que creía que
no era justo. Si este fulano creía que era
justo, esto es lo que él decía a Dios. Y Dios lo rechazó. Pero el otro fulano, ¿qué hizo
él? Él dijo, yo soy un pecador. ¿Qué
dijo el Señor acerca de este hombre? Él dijo allá en versículo
catorce. Os digo que éste descendió a
su casa justificado. Él lo justificó. ¿Por qué fue
justificado? Porque Cristo lo dijo. ¿Sabe qué me da gran gozo a mí? Lo que Él dice a pecadores. Ellos dijeron, tú no puedes hacer
eso. Él dijo, tú acabas de hacer.
Aquí está la mujer de esa ilustración. Trajeron a esta mujer culpable
de adulterio. Y el Señor le dijo, si tú miras
a la mujer, eres culpable. Y la única razón por la cual
no lo hiciste, porque el Señor te detuvo en hacerlo. Alguien
lo hizo, porque el Señor los dejó. Pero usted lo hará, si pudiera. Así es que trajeron a esta mujer. Ella es culpable. Esto es predicado la verdad. Ella es culpable. La ley dice culpable. Ellos dijeron,
la ley dice esto. Ella debe ser apedreada. Y ellos dijeron, ¿qué dices tú? Oh, traeme a aquel que escribió
la ley. Por favor, traeme a aquel que
escribió la ley. Él es el único que puede decir
lo que él quiere. ¿A quién él quiere? Porque quiere. Él dijo, todos aquí son culpables,
pero no ella. ¿Por qué somos justificados los
clases? Porque Dios lo dice. Y la gente quiere discutir sobre
la justificación eterna. Yo amo esto, ¿no lo amas tú? ¿Cómo fue salvo todas estas personas
antes de que Cristo muriera? Cuatro mil años antes de que
Cristo muriera. ¿Cómo fueron salvos aquellos? Cristo tiene que morir, pero
no había muerto aún. porque eres el fordero inmolado
antes de la fundación ellos confiaron en Dios o creyeron en Dios y
tu crees y eres justificado ahora vean nuestro texto allá en Lucas
18 ese publicano dijo Dios ser propicio a mi pecador." Ahora,
esa palabra de misericordia, yo busque la palabra en griego
saben el nuevo testamento fue escrito en griego y el antiguo
testamento fue escrito en hebreo yo busque esa palabra misericordiosa
usted sabe que significa significa ser propicio La palabra es elástoma. Dice que significa ser propicio. ¿Qué significa propicio? Significa
cubrir. La palabra propiciación, la doctrina
de la propiciación es de cubrir. Es una expiación. ¿Cuál es esa cubierta? ¿Qué es
lo que cubre? Es la sangre que cubre el propiciatorio. Es la sangre que hace expiación
por el alma. Ahora, entonces, lo que estaba
diciendo este hombre Estaba diciendo Dios que la sangre
cubra mis pecados. Eso es lo que estaba diciendo.
Él creyó la Palabra de Dios, que él es
un pecador, él creyó la Palabra de Dios, que él necesitaba un
propiciatorio, que él necesitaba un sustituto, así es que esto
es lo que él clamó. Pero la palabra griega, ¿te impresionó
esa palabra griega? Estaba yo hablando con un hombre
una vez que quería impresionarme a mí, apantallarme a mí con todo
el griego. Y todo lo que yo decía, él lo
desglosaba en griego. El griego dice esto, la versión
griega dice eso. Espérate un momento. Hay niños de cinco años de edad
que viven allá en el país de Grecia que saben más griego que
tú, pero no son salvos. El griego no nos salva creyendo
a Cristo nos salva. ¿Cuánto tiene que saber una persona
para ser sabio? Yo creo que hay personas que
ni siquiera pueden pronunciar propiciación, pero saben que
necesitan un sustituto. Es aplicar la palabra de Dios.
Queremos que la gente sea bendecida. No queremos que sean impresionados
como somos. Queremos que sus corazones sean
llenos, no sus cabezas. El conocimiento envanece o hincha,
pero el amor el evita. Nosotros queremos que las personas
amen a una persona, no solamente la doctrina. Queremos que las
personas se enamoren de Cristo Jesús. ¿Cuál es la ilustración
más grande? de predicación de la doctrina. Es predicar Cristo crucificado. Toda la doctrina de Dios es vista
en Cristo sobre la cruz. la santidad de Dios, la justicia
de Dios, la misericordia de Dios, el amor de Dios, la propiciación
de Dios. Todas las cosas son vistas allá
abajo. La sabiduría de Dios, la justicia
de Dios, la santificación, la redención. Todas las cosas son vistas allá,
pero estos hechos no nos salvan. ¿Cómo podríamos nosotros solamente
predicar a Cristo sobre la cruz como una mera doctrina? Yo lo he hecho demasiadas veces.
La elección. Mi padre solía decir esto. En inglés la palabra, las dicho
doctrinas claves son, llevan palabras que se llaman
tulips, y en la palabra en inglés tulips es un tulipán, tulipán. Pero por cada letra de la palabra
tulipano, tulip, está allá la depravación total, la lección
incondicional, la redención particular, la perseverancia de los santos,
el llamamiento irresistible. Estas doctrinas son cinco puntos
y le dicen tulip. Bueno, entonces, ahora, él decía,
o tulip, Hablamos de predicar la doctrina
o terminación. O predicas esto, o sal de aquí.
No es llamada predicar. Pero la doctrina realiza, no
es veramente predicar la doctrina. El predicar la depravación, tienes que sentir tu propia depravedad,
no es una doctrina, Es un sentimiento del corazón.
Que yo soy un hombre. Eso es lo que dijo este publicano. No puedes predicar eso si no
lo sientes tú mismo. La elección incondicional no
es veramente una doctrina. Es Dios escogiendo a un pueblo. Hermano Ralph Barner, él dice,
la elección es una persona escogiendo a personas. Si por la gracia
de Dios, Él toca nuestro corazón. Él me escogió a mí. De alguna manera podamos predicar
la bienaventurada doctrina de la elección. Que Dios escoge a pecadores. Eso va a tocar con la particular
redención, la redención particular, que la sangre de Cristo Jesús,
el Hijo de Dios, quita el pecado de su cuerpo. todos los pecados de todo el
pueblo de Dios, y que todos aquellos por quienes Él murió, Él los
ha salvado eternamente. No tiene ninguna posibilidad
de no ser salvo. Debemos predicar esto con gozo
y con regocijo. Que la gente se regocije en la
sangre de Cristo. La irresistible gracia del Espíritu
de Dios. que Dios, el Espíritu Santo,
Él va a salir y Él va a buscar a cada uno de esos muertes y
los va a traer a Sinich, va a traerlos a Cristo, que no van a poder
resistir, Y una buena ilustración de eso
es Rebeca, cuando Isaac's servant, Abraham's servant, fue a buscar
una esposa para Isaac. Eso sería un buen lugar para
ilustrar la gracia irresistible. Él dijo, ¿Cómo voy a atraer a
esta mujer? Para venir a ver un hombre que
nunca ha visto. Yo no puedo convencerla a ir
a hacer esto. Yo voy a hablar acerca del Hijo.
Pero yo no puedo hacer que se enamore del Hijo. Bueno, te voy
a decir quién puede hacer esto. El Espíritu Santo es el que hace
esto. Los trae. Así es como ilustra. Y luego la perseverancia de los
santos. Que ellos van a perseverar. No
te da gozo eso. De alguna manera nosotros podemos
predicar esto del corazón. al corazón, va a ser una bendición. ¿Cómo necesitamos entonces el
Espíritu de Dios? Cada vez que nosotros predicamos,
para nosotros mismos, para el pueblo, para la gloria de Dios,
para que ellos vean a Cristo. Ten cuidado de ti mismo y de
la doctrina. Y haciendo esto, te salvarás
a ti mismo y a los que te oyen. Ahora, habiendo dicho todo esto,
¿no estás contento, alegre? Que la salvación no depende de
nosotros. No das gracias a Dios, no estás
contento por eso. Que nuestra predicación, que si el Señor bendice la predicación,
No depende de nosotros. No das gracias a Dios. No estás
contento de eso. ¿Me he contradicido en este momento? No. Usted entiende lo que estoy
diciendo. No es por fuerza, por poder,
sino por mi Espíritu Santo. Dice el Señor. Que el Señor bendiga
en su Palabra.
Paul Mahan
About Paul Mahan
Paul Mahan has been pastor of Central Baptist Church in Rocky Mount, Virginia since 1989; preaching the Gospel of God's Sovereign Grace.

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Joshua

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