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Cody Groover

Busca a Jehova

Cody Groover April, 8 2012 Video & Audio
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Cody Groover
Cody Groover April, 8 2012
What does the Bible say about seeking the Lord?

The Bible encourages us to seek the Lord with all our heart and assures us that He will be found by those who earnestly seek Him.

The Scriptures strongly emphasize the importance of seeking the Lord, as seen in Isaiah 55:6, which states, 'Seek the Lord while He may be found; call upon Him while He is near.' This call to seek is not a mere suggestion but an imperative for genuine connection with God. When we seek the Lord wholeheartedly, we are reminded of our deep need for His grace and mercy, and we can be assured that we will find Him. The idea is that God is actively inviting us to engage with Him, and it places the responsibility on us to pursue that relationship earnestly. Seeking God is essential for our spiritual growth and understanding of His perfect character as He is revealed in His Word and in Christ.

Isaiah 55:6, Jeremiah 29:13

How do we know that God rewards those who seek Him?

Scripture assures us that God rewards those who diligently seek Him, as stated in Hebrews 11:6.

The assurance that God rewards those who seek Him comes from Hebrews 11:6, which states, 'Without faith it is impossible to please Him, for whoever would draw near to God must believe that He exists and that He rewards those who seek Him.' This verse encapsulates the relationship between faith and seeking. It shows us that God is not only existent but also actively engaged with those who earnestly pursue Him. When we seek the Lord, we are not doing so in vain; our efforts to know Him and draw near to Him will meet with divine favor. This reward can manifest in many ways, such as spiritual nourishment, understanding, and the assurance of eternal life through Jesus Christ, who is the ultimate revelation of God's grace.

Hebrews 11:6

Why is it important for Christians to seek Jesus?

Seeking Jesus is essential for Christians as it leads to spiritual fulfillment and a deeper relationship with God.

The pursuit of Jesus is foundational to the Christian faith, as He is the embodiment of God's revelation to humanity. We are called to seek Jesus not only for forgiveness of sins but also for the fullness of life that comes through Him. In John 14:6, Jesus said, 'I am the way, the truth, and the life.' This declaration affirms that seeking Him is not just about finding answers or moral guidance but about entering into a life-giving relationship that transforms us. The act of seeking should be done with the intent of knowing Him more deeply and experiencing His grace and mercy. This pursuit is not just a one-time event but an ongoing journey that shapes our identity and purpose as believers.

John 14:6, Isaiah 55:6

When should we seek the Lord?

We should seek the Lord now, as today is the day of salvation.

The urgency of seeking the Lord is underscored in Isaiah 55:6, which calls us to action: 'Seek the Lord while He may be found; call upon Him while He is near.' This emphasizes the immediacy of our need for redemption and relationship with God. There is a sense of urgency in responding to God's call, as the opportunity to seek Him should not be taken lightly. We often procrastinate, thinking we can seek Him later, yet the Scriptures frequently remind us that now is the acceptable time (2 Corinthians 6:2). It is imperative that we act now, seeking His mercy and grace before it is too late, fostering a sense of urgency in our spiritual journey.

Isaiah 55:6, 2 Corinthians 6:2

Sermon Transcript

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Vamos a abrir nuestras Biblias
en esta mañana Lucas capítulo 24. Allí es donde quiero comenzar
el mensaje en esta mañana. Y el tema en esta mañana es busca
a Jehová, busca al Señor. Varias preguntas voy a hacer
para ayudar el bosquejo o para seguir en línea pero quiero que
primeramente decir estas palabras como introducción. Notemos allá
en Lucas capítulo veinticuatro donde dice, El primer día de
la semana, esto es domingo, muy de mañana vinieron al sepulcro
trayendo las especies armáticas que habían preparado, y algunas
otras mujeres con ellas, y hallaron removida la piedra del sepulcro.
Y entrando, no hallaron el cuerpo, del Señor Jesús. El Señor Jesús
está ahora en la gloria. El cuerpo del Señor Jesucristo,
Él está resucitado en un cuerpo glorioso, un cuerpo glorificado,
hombre verdadero y Dios verdadero. Hay un hombre ahora mismo en
la gloria. El cuerpo del Señor Jesucristo
no está aquí en la tierra, está en el cielo. Él está aquí por
Su Espíritu, el Espíritu Santo, el Espíritu de Dios, es uno con
Dios el Padre, con Dios el Hijo, el Espíritu Santo, Él está aquí,
Él es el Vicario del Señor Jesucristo aquí en la tierra, el Representante,
y pido que Él bendiga Su Palabra, que Él tome las palabras que
vamos a oír en esta mañana y que las haga poderosas y eficaces
en nuestro corazón. No hallaron el cuerpo del Señor
Jesús y aconteció que, estando ellas perplejas por esto, he
aquí separaron junto a ellas dos varones con vestiduras resplandecientes,
dos ángeles. Y como tuvieron temor y bajaron
el rostro a tierra, les dijeron, ¿por qué buscáis entre los muertos
al que vive. No está aquí, sino que ha resucitado. Acordaos de lo que os habló cuando
aún estaba en Galilea, diciendo, Es necesario que el Hijo del
Hombre sea entregado en manos de hombres pecadores, y que sea
crucificado, y resucite al tercer día." Estaba yo pensando en esto
que dijeron estos ángeles a estas mujeres. ¿Por qué buscáis ¿Por
qué buscáis entre los muertos al que vive? Muchos hombres en el mundo hoy
día, en este día en particular, que es el día después de la Pascua, cuando
el Señor Jesucristo resucitó a los muertos, aunque el Señor
Jesucristo no dio que se recordara este día en particular, lo que
el Señor Jesucristo dio para recordar es su muerte y la manera
que dio para recordar a su muerte es en la cena del Señor. Pero
aún así muchas personas están, muchas personas cuando no vienen
en ningún otro día del año piensan que tienen que cumplir viniendo
este día. Muchas personas por todo el mundo
y me alegro que vengan. a lugares donde se predica el
Evangelio. Hay muchos lugares donde van
donde no predican el Evangelio, donde no les dicen la verdad
de Dios. Y no me alegro por eso. Pero
el Señor utiliza, ¿verdad?, aún los pensamientos del hombre que
son contrarios y los vuelve para su propio propósito. Él sabe
cómo poner a su pueblo debajo del sonido de su Evangelio. y me alegro por eso, entonces.
Pero la pregunta que hacen estos ángeles va muy al punto, ¿qué
buscas al que vive entre los muertos? ¿Qué buscas, qué busca
el mundo al que vive entre la religión muerta? La religión
no puede salvar, la religión no puede dar perdón de pecados? La iglesia no puede dar perdón
de pecados. ¿Por qué buscan ser salvos en
estas cosas? ¿Por qué buscan al que vive entre
estas cosas que son muertas? Debemos buscar a Dios, pero debemos
entender esto. La Palabra de Dios nos dice,
busca Jehová. Busca Jehová mientras puedas
ser hallado. debemos buscar a Dios. Dios ha
puesto a los hombres para que busquen a Dios, aunque ciertamente
no está lejos de cada uno de nosotros. Dice allá en versículo
26, y de una sangre ha hecho todo linaje, estoy en Hechos
17 en 26, de una sangre ha hecho todo linaje de los hombres para
que habiten sobre toda la faz de la tierra y les ha prefijado
el orden de los tiempos y los límites de su habitación para
que busquen a Dios. si en alguna manera palpando
puedan hallarle, aunque ciertamente no está lejos de cada uno de
nosotros. El hombre ha de buscar a Dios. Pero tengo aquí cuatro preguntas
que quiero que nosotros consideremos. Primero, ¿dónde ha de ser buscado
Dios? ¿Dónde ha de ser buscado el Señor
Jesucristo? Es la primera pregunta. La segunda
es, ¿cómo ha de ser buscado. Y la tercera es, ¿cuándo ha de
ser buscado? Y la cuarta, ¿por qué ha de ser
buscado? ¿Por qué buscas al que vive entre
los muertos, o por qué buscas entre los muertos al que vive?
Primeramente la pregunta, ¿dónde ha de ser buscado? Dios que es
invisible a Dios que nadie ha visto jamás. Dios es buscado
o Dios es hallado donde Dios se revela. Parece muy sencillo ese dicho,
pero Dios se revela, Dios es buscado o Dios es hallado donde
Él se ha manifestado, donde Él se revela. En otras palabras,
Dios puede ser buscado por todo el tiempo en la religión y no
va a ser hallado allá. Dios no es buscado, Dios no es
hallado en la religión. Dios es buscado, Dios es hallado
en su Hijo, el Señor Jesucristo. El Señor Jesucristo es el que
ha revelado a Dios el Padre. La primera cosa que estamos pensando
es dónde ha de ser buscado Dios. Dios solamente puede ser encontrado
en aquel en quien se ha revelado. Nos dice allá en Juan capítulo
1, versículo 18, ustedes saben bien el texto, a Dios nadie le
vio jamás, porque Dios es espíritu, es Juan 1, 18, a Dios nadie le
vio jamás, y nadie le va a ver, nadie nunca va a ver a Dios.
La única manera, el único Dios que vamos a ver allá en la gloria
es al Señor Jesucristo. Dios es invisible. Dios es espíritu. A Dios nadie le vio jamás. El
unigénito que está en el seno del Padre, Él lo ha dado a conocer. ¿Dónde hemos de buscar? ¿Dónde
hemos de buscar a Dios? Hemos de buscar a Dios no entre
las cosas muertas de la religión, no en las cosas muertas de la
denominación, o de la doctrina, o de los ritos y de las ceremonias,
sino Dios es hallado, Dios es buscado en Cristo Jesús únicamente. El Señor es su Cristo, donde
Él se revela. Ahora, primero vemos a Dios en
Cristo Jesús. Bueno, ¿dónde se revela Cristo
Jesús? o dónde se manifiesta Cristo
Jesús. Para ver al Dios invisible hay
que ver al Señor Jesucristo. Cristo dijo, el que me ha visto
a mí, ha visto al Padre. Yo y el Padre uno somos. Para
ver a Dios que es invisible hay que ver a Cristo Jesús. ¿Dónde
vemos a Cristo Jesús? ¿Dónde es revelado el Señor Jesucristo? El Señor Jesucristo es revelado
en las Escrituras. El Señor Jesucristo se revela
a sí mismo en la predicación de la Palabra. No se puede... Dios ha querido salvar a su pueblo
por la locura de la predicación. Dios se ha manifestado en la
predicación de Su Palabra. Noten aquí en nuestro texto,
en nuestro mismo texto nos dice, cuando dijeron los ángeles, Él
no está aquí. Él no está aquí sino ha resucitado. ha resucitado. Para que ustedes
lo vean, recuerden qué les dijo Él a ustedes cuando todavía estaba
con ustedes en Galilea. Para que ustedes lo busquen,
para que ustedes lo hallen, hallenlo en sus palabras. Él dijo, diciendo,
es necesario que el Hijo del Hombre sea entregado en manos
de hombres pecadores, y que sea crucificado y resucite al tercer
día. Dios es buscado en las Escrituras. El Señor Jesucristo se revela
en las Escrituras. Todas las Escrituras hablan de
Él. En este mismo texto de Lucas
donde estamos viendo, el Señor Jesucristo se manifestó a unos
discípulos que estaban regresando en camino, estaban yendo a Emmaus,
y el Señor Jesucristo se desapareció. El Señor Jesucristo vino a ellos. Y ellos no entendieron, no reconocieron
al Señor Jesucristo. Pero luego el Señor Jesucristo
les habló y les dijo en versículo 25, entonces Él les dijo, O insensatos
y tardos de corazón para creer todo lo que los profetas han
dicho, ¿no era necesario que el Cristo padeciera estas cosas
y que entrara en su gloria? Y comenzando desde Moisés, los
primeros cinco libros de la Biblia, algunos de los Salmos, comenzando
desde Moisés y siguiendo por todos los profetas, todo el libro
del Antiguo Testamento, les declaraba en todas las Escrituras lo que
de él decían. Esta Biblia fue dada por Dios
por inspiración del Espíritu Santo para revelar a Cristo Quien
ver es ver a Dios. Quien ver es ver, es tener vida
eterna. Dios es buscado, es buscado en
Su Palabra. El Señor, Dios es buscado en
Su Hijo y Su Hijo es buscado en Su Palabra. En la Palabra,
es ahí donde Él ha determinado revelarse, en Su Palabra. Y también
donde Su Palabra es predicada. Ahora estoy hablando de un lugar
aquí en la tierra. Digo al Señor Jesucristo donde
dos o tres están congregados, son congregados en mi nombre,
ahí estoy yo en medio de ellos. Es decir, el Señor Jesucristo
ha querido manifestarse o revelarse donde su pueblo se congrega.
Nosotros no podemos, no tenemos por decir así palanca, si pudiéramos
hablar de esta manera sobre el Señor Jesucristo. Pero el Señor
Jesucristo, donde Él congrega, donde Él congrega a dos o tres
que están buscándolo a Él, están buscándolo en Su Palabra, están
buscando, el Señor Jesucristo dijo, yo me manifiesto a ellos.
El Señor Jesucristo ha de ser buscado. Bueno, ¿dónde ha de
ser buscado? Ha de ser buscado en el Señor
Jesucristo únicamente, y ha de ser buscado en las Escrituras. Todas las Escrituras hablan de
Él. Es necesario que el Hijo del
Hombre sea entregado. Era necesario. Esto nos habla
de quién es Dios. Recuerden al Señor Jesucristo,
Él revela a Dios el Padre, y dice que era necesario que Él sea
entregado y que fuera crucificado. La necesidad impuesta, la necesidad
puesta, era para que Dios sea justo cuando Él recibe a un pecador
en Su presencia. Esa era la necesidad. Si Dios
va a salvarme a mí, si Dios va a salvarte a ti, lo va a hacer
en una manera consistente con Su mismo carácter. Es decir,
Él no va a dejar ser Dios cuando Él salva a Su no va a tomar el
pecado de su pueblo y barrerlo debajo de la alfombra como si
no existe. Dios tiene que, cuando Él declara
que una persona es justa en su presencia, es porque esa persona
es justa. Cuando Dios declara que una persona
es santo en su presencia, es porque es verdaderamente santo.
Dios no está pretendiendo. Voy a pretender que eres santo.
Sé que no eres santo, pero voy a pretender que eres santo. Sé
que no eres justo, pero voy a pretender que eres justo. Dios no puede
dejar de ser Dios cuando Él salva a Su pueblo. Él tiene que ser
Dios, y para que Él pueda salvar a Su pueblo de una manera consistente
con Su propia santidad, Su propia justicia, el Señor Jesucristo,
el eterno Hijo de Dios tuvo que venir a este mundo y ser hecho
carne. tuvo que ser hecho carne de nuestra
carne y hueso de nuestro hueso para poder representarnos. Él
se identificó con nosotros y aunque Él era hombre verdadero, es hombre
verdadero, Él nunca pecó. Fue nacido de la Virgen María
y Él nunca pecó. No tomó del pecado de nuestro
padre Adán. Él nunca pecó. Él no hizo pecado.
Pero cuando Dios cargó en él el pecado de todo su pueblo,
todos los pecados. Gracias sean dadas a Dios. Todos los pecados de su pueblo.
Esa es nuestra única esperanza. Si Dios deja un pecado que tú
pagues, vas a tener que pagarlo por toda la eternidad en el invierno.
No hay purgatorio. El Señor Jesucristo pagó por
todos los pecados de todo Su pueblo, de todos aquellos que
Dios el Padre amó con amor eterno, de todos aquellos que Dios el
Padre le dio al Hijo en ese pacto eterno de la gracia. Y el Señor
Jesucristo vino y Él fue hecho pecado por ese pueblo. Y Dios
en Su justicia descargó Su ira, la ira que nuestros pecados merecieron. Él cargó esa, Él llevó esa ira,
y Él lo consumió todo allí en la cruz del Calvario. Él dijo,
consumado es. Ya no hay más castigo, ya no
hay más juicio para los que están en Cristo Jesús, no hay más condenación.
Era necesario que Él padeciera. Es lo que dicen todas las Escrituras,
porque Dios tiene que ser pero habiendo Él rendido esa satisfacción
a la santa ley de Dios y a la justicia divina, la misma justicia
de Dios que demandó Su muerte, la misma justicia de Dios demandó
que sea soltado de la muerte, que sea resucitado al tercer
día, porque Él pagó e hizo satisfacción. Ya no hay más, Dios no está airado
contra Su Dios ha recibido satisfacción. Era necesario que sea entregado
en manos de hombres pecadores, que sea crucificado, pero que
era necesario también que Él resucite. Y esto lo hizo una
vez para siempre. El Señor Jesucristo no está muriendo
cada año, no está muriendo una y otra vez, no se está sacrificando
una y otra vez. Con un solo sacrificio nos dice
Hebreos. Él hizo perfectos a los santificados. Si eres perfecto en Cristo Jesús,
no toques eso. No toques eso. ¿Qué le puedes
añadir a perfección? Nada. Si es perfecto. Una persona
que dice, bueno, yo sé que soy perfecto en Cristo Jesús, pero
quiero añadir mi obra, entonces estás diciendo que no está perfecto.
¿Ven cómo entonces los que creen a Dios son aquellos que no tienen
ninguna confianza en Su carne? No por las obras que nosotros
hagamos, sino por Su gracia. Somos salvos. Era necesario que Él resucite
el tercer día, y Él vive ahora para siempre para interceder
por todos aquellos. por todos aquellos que Él murió.
Él dijo, yo di mi vida por Él, es mío, yo lo tengo que tener.
Yo di mi vida por Él, es mío, yo lo tengo que tener. Si Cristo murió por ti, tú eres
Suyo y no te vas a escapar. El poder de Dios Todopoderoso,
Soberano, Él te va a tener, no te vas a escapar. Él dijo, yo
soy el buen pastor, el buen pastor su vida da por las ovejas, ninguna
de ellas perecerá, ninguna de sus ovejas perecerá. Bueno, buscamos
a Dios donde está su gloria. Buscamos a Dios donde, buscamos
a Dios donde está su gloria. No vayas a buscar a Dios donde
no se hable de la gloria de Dios. donde se dé gloria al hombre.
No lo busques ahí. Ahí no está. Ahí no está. Donde se dé crédito, donde se
dé alabanza a la voluntad del hombre por haber hecho su decisión
por Cristo, no busques a Dios allá. Dios está donde está su
gloria, la gloria. Él tiene toda la honra y la gloria
en la salvación. A Él sea la honra y la gloria. Tres veces nos dice eso en el
libro de Efesios. Hablando de Dios el Padre, Dios
el Hijo y Dios el Espíritu Santo. En la obra de la redención para
la gloria de su gracia. Pero quiero que vean aquí allá
en Colosenses capítulo tres. Colosenses capítulo tres. Versículo
uno. Si puedes haber resucitado con
Cristo, busca las cosas de arriba donde está Cristo sentado a la
diestra de Dios. El Señor Jesucristo no es un
mendigo queriendo, esperando que el hombre
haga su voluntad para dejarle hacer algo. El Señor Jesucristo
es el Rey de reyes y Señor de señores y está sentado sobre
el trono. Y su pueblo lo reconoce, su pueblo
sabe esto. El pueblo del Señor Jesucristo
que ha resucitado con el Señor Jesucristo sabe que Él no está
en las cosas mundanas. Él no sabe que no está en estas
cosas temporales. Él no sabe que no está en estas
cosas donde no le dan la gloria. y no quieren buscarlo allá tampoco.
Ahora, la segunda cosa que quiero hablar es eso, ya hemos hablado
de dónde ha de ser buscado, ha de ser buscado en Cristo Jesús,
ha de ser buscado en Su Palabra, en la predicación de Su Palabra.
Por eso que tenemos cuidado, tenemos cuidado de dónde vamos
a oír la Palabra, ¿verdad? Yo recibo invitaciones para ir
a otros lugares a predicar. Yo tengo que tener mucho cuidado,
y también ustedes deben tener mucho cuidado de qué es lo que
oyen. Buscamos buscando a Dios, buscando donde Dios se manifiesta,
donde Dios se revela, donde la gloria de Dios está. Y si vamos
a un lugar donde no predican la verdad en Cristo Jesús, donde
no buscan la gloria de Dios. Nosotros estamos participando
de esas malas obras. Estamos identificándonos con
ellas. Bueno, aquí está primero dónde ha de ser buscado Dios. No busques a Dios entre los muertos.
No busques al Señor Jesucristo entre las cosas muertas de la
religión de este mundo. Busca al Señor Jesucristo en
la gloria. Búscalo en su palabra. Búscalo
en la predicación de la palabra. Búscalo donde su pueblo se reúne. Búscalo. Segundo, ¿cómo ha de
ser buscado? ¿Cómo ha de ser buscado el Señor
Jesucristo? Bueno, vean lo que dice Jeremías
capítulo 29. El Señor Jesucristo ha de ser
buscado, ha de ser buscado con todo el corazón. Este asunto
de buscar, estamos hablando de la vida, estamos hablando de
la vida eterna, estamos hablando, no estamos hablando de cosas
que son insignificantes o sin importancia, estamos hablando
de lo más importante en la vida de una persona. El Señor Jesucristo
dijo, ¿de qué aprovechará el hombre si gana todo el mundo
y pierde su alma? ¿De qué aprovechas si tienes
éxito en todo el mundo y pierdes tu alma eterna? ¿Qué vas a dar en recompensa?
Lo más importante en este tiempo de tu vida es encontrar, conocer
al Dios vivo y verdadero. Entonces, ¿cómo ha de ser buscado?
Ha de ser buscado con todo el corazón. En Jeremías capítulo
29, versículo 13 dice, Dios dice, me buscaréis y gracias sean dadas
a Dios, Él dice, me hallaréis. Saben de unos, Él dijo al Señor
Jesucristo, ustedes me van a buscar y no me van a encontrar, porque
donde yo voy ustedes no pueden venir. Esto lo dijo a los religiosos
fariseos. Ustedes me van a buscar y no
me van a hallar. ¿Por qué? Porque no la están buscando donde
Él se revela. No la están buscando en su gloria.
están buscando, queriéndolo cambiar su gloria, queriendo atribuir
salvación al hombre. Pero ustedes, su pueblo, me van
a buscar, y gracias, gloria sea a Dios, me van a hallar. ¿Pero
cuándo? Me buscaréis y me hallaréis,
porque me buscaréis de todo vuestro corazón. O sea que esto es una
cosa que no es de pasajera, no es pasajera. Una persona que
tiene interés o tal vez tiene un interés pasajero, esa persona
no está muy interesada. Voy a darles un ejemplo de esto.
Si una persona viene y un joven quiere y está queriendo salir con una joven y viene una sola vez y dice estoy
interesado, estoy interesado en ti y le dice a la muchacha
muy bien, nos vemos mañana, pero mañana viene y no está, viene
el día siguiente y no está, viene el tercer día y no está Cuando
venga la semana o el mes aparece otra vez, esa joven, esa mujer
va a decir, no estás muy interesado, no estás muy interesado. Cuando
estés interesado vas a venir y vas a seguir viniendo. Cuando
una persona está interesado por su alma eterna, esto no es cosa
de hoy simplemente, sino es cosa de hoy hoy siempre hoy mañana
es hoy el día siguiente es hoy siempre viniendo al Señor Jesucristo
no es una cosa pasajera es de todo corazón y ha de ser buscado
con todo el corazón y ha de ser buscado en fe la segunda cosa
es ha de ser buscado ¿Cómo ha de ser buscado? Ha de ser buscado
con fe. Noten allá en Hebreos capítulo
11, versículo 6, nos dice aquí la Palabra de Dios que los que
vienen a Dios es necesario, dice versículo 6, porque sin fe, y
la fe que está hablando aquí es la fe que Dios da, la fe que
es el don de Dios, la fe que es, el objeto es el Señor Jesucristo. Todos los hombres tienen fe,
pero no todos son salvos. Los demonios mismos tienen fe. Los demonios mismos creen. Su
doctrina de los demonios es muy buena. Ellos saben que el Señor
Jesucristo es Rey. Su doctrina de los demonios es
muy buena en este sentido, que ellos conocen quién es el verdadero
Dios. Pero no son salvos. Solamente
la fe que Dios da y la fe que es del Señor Jesucristo. Esa
obediencia, esa rectitud, cuando el Señor Jesucristo lo hizo,
lo hizo como representante de Su pueblo, y esa fe es dada,
esa fe, la fe del Señor Jesucristo es dada en parte, ¿verdad? Podríamos decir en granos de
arena. o como semilla de mostaza para
utilizar lo que dijo el Señor Jesucristo. Si fue vuestra fe,
fuera como la semilla de mostaza. Dirías a este monte que se traslade
al mar y lo haría. Bueno, el caso es que ni semilla
de mostaza tenemos, pero es la fe del Señor Jesucristo. no es
la cantidad de la fe o la fuerza de la fe, sino quién es el autor
de esa fe, cuál es el objeto de esa fe. Entonces dice aquí,
sin la fe es imposible agradar a Dios porque es necesario que
el que se acerca a Dios, el que busca a Dios, crea que le hay. Hemos de buscarlo en fe, buscarlo
en fe. y que es galardonador de los
que le buscan. Las personas que oyeron la Palabra
de Dios allá en el desierto no les hizo ningún provecho porque
no fue acompañado con la fe. Hemos de oír el Evangelio y hemos
de creer el Evangelio. No es una sugerencia del Señor
Jesucristo, no es una sugerencia de Dios, esto es un mandato.
Cree el Evangelio. ha de ser recibido con fe. Y la tercera cosa, bajo este
punto, ¿cómo debe ser buscado? Ha de ser buscado buscando la
misericordia. Vean Isaías 55, versículo 1.
Ha de ser buscado el Señor Jesucristo buscando misericordia. Debemos tener cuidado de cómo
venimos al Señor Jesucristo. Algunos hombres vinieron al Señor
Jesucristo buscando una cátedra y se los dio. Le dio su cátedra. Vinieron a Él como maestro y
encontraron un maestro. Otros vinieron a Él como juez
y encontraron a un juez. Pero todas las personas que necesitaban
de misericordia vinieron al Señor Jesucristo como el misericordioso
Salvador y hallaron misericordia. No hay ninguna persona en todo
el mundo jamás que haya existido que haya venido el Señor Jesucristo
buscando misericordia y no la haya recibido. El Señor Jesucristo
es rico en misericordia. Él se deleita en mostrar misericordia. Si es que hemos de venir buscando
misericordia. Dice allá en versículo Isaías
55 es versículo seis perdón este
es cincuenta cincuenta y uno Isaías cincuenta y uno Isaías cincuenta y uno uno oídme
los que buscáis justicia estás buscando la justicia estás buscando
ser justo delante de Dios que Dios te pronuncie justo, óyeme,
dice Dios, óyeme. Óyeme los que buscáis justicia,
los que buscáis a Jehová. Mira la piedra de donde fuiste
cortado, y el hueco de la cantera donde fuiste arrancado. Recuerda
quién eres. Mira, considera, mira de dónde
veniste. Recuerda que eres hombre, recuerda
que eres de la raza caída de Adán. Necesitamos misericordia. Ninguna persona que busca al
Señor Jesucristo de esta manera va a ser rechazada. ¿Se acuerdan
de aquel hombre ciego? Bartimeo se llamaba. El hombre
ciego Bartimeo estaba allá a la puerta de Jericó, saliendo el
Señor Jesucristo, y una multitud estaba alrededor del Señor Jesucristo,
una multitud de curiosos y Bartimeo estaba allá en las tinieblas,
en la oscuridad, y Bartimeo gritando, ten misericordia de mí. Hijo
de David, ten misericordia de mí. Jesús, Hijo de David, ten
misericordia de mí. Él está buscando a Dios. Está buscando en el lugar donde
debe ser buscado, en el Señor Jesucristo, el Hijo de Dios. y ¿qué fue lo que halló? Halló
misericordia. Halló misericordia. El Señor
Jesucristo al oír ese clamor de misericordia, había una multitud
allá y Él no estaba parando por nadie. Había una multitud allá
y seguro que había una multitud entre ellos que eran ciegos,
tenían necesidades físicas, pero no pidieron misericordia. habrán
habido muchos enfermos allá, pero no pedían misericordia.
Pero este uno, él sí sabía que tenía necesidad, y él clamó,
y él halló misericordia. ¿Cómo ha de ser buscado? Ha de
ser buscado con todo el corazón, ha de ser buscado con fe, ha
de ser buscado buscando la misericordia, buscando la misericordia. Bueno,
¿cuándo ha de ser buscado? ¿Cuándo ha de ser buscado? Esta
es la tercera cosa. ¿Por qué buscas al que vive entre
los muertos, o por qué buscas entre los muertos al que vive?
Es lo que le dije en Los Ángeles. Ahora, ¿cuándo ha de ser buscado? Bueno, en Isaías 55 ahora, Isaías
55, 6, Isaías 55, 6 dice, busca a Jehová
mientras puedas ser hallado, y amadle entre tanto que estás
cercano, mientras puedas ser hallado. ¿Cuándo puedes ser hallado? Ahora, ahora mismo. Hoy es el día de salvación. Búscalo,
clama a Él Ahora mismo, en el lugar donde estás, sin mover
un músculo, búscalo de todo corazón, búscalo en fe, búscalo buscando
misericordia, y hazlo ahora. Hoy es el día de salvación. Buscad
a Jehová mientras pueda ser hallado, y amadle de tanto que está cercano. Hoy es el día de salvación. Puede
que no tengas mañana. Mañana recuerden estar en el
calendario de Satanás. Mañana voy a hacer esto. Mañana
voy a arrepentirme. Mañana voy a venir y mañana voy
a dejar de hacer estas cosas malas antes de que yo venga al
Señor Jesucristo. Estás confiando en que vas a
hacer algo. Ven ahora tal como estás, buscando misericordia
del Señor ahora mismo. Busca mientras puedas ser hallado.
llamarle entretanto que está cercano. Imagínense que ese hombre,
ese pobre ciego, estuviera clamando, Jesús, Hijo de David, ten misericordia
en mí cuando el Señor Jesucristo ya se fue. No. Él lo llamó mientras el Señor
Jesucristo estaba allá. ¿Verdad? Mientras el Señor Jesucristo
estaba pasando. Y el Señor Jesucristo está pasando
ahora mismo. El Señor Jesucristo está aquí.
El Señor Jesucristo está hablando por Su Palabra. Y si eres uno de los Suyos y
tienes necesidad de misericordia, en el día de Su poder tú vas
a clamar, vas a gritar en el corazón, ten misericordia de
mí y lo vas a hacer ahora. Ahora, nota lo que dice Salmos
27. Nota la respuesta del salmista
cuando esto vino a su corazón. El Salmista dijo en Salmo 27,
versículo 8. Mi corazón ha dicho de ti. Busca mi rostro. En otras palabras
esto puede ser entendido de esta manera. Esto oí en mi corazón
de ti. Mi corazón ha dicho de ti. Esto
oí en mi corazón de ti. Lo oí de ti. Busca mi rostro. Busca mi rostro. ¿Cuál fue la
respuesta? Sí, pero tengo que hacer esto,
tengo que hacer lo otro. La respuesta fue inmediata. Tu
rostro buscaré. Tu rostro buscaré. Oh Jehová,
no escondas de mí tu rostro, no apartes con ira tu siervo. la ayuda ha sido, no me dejes
ni me desampares, Dios de mi salvación. Busca ahora mismo. Y luego la cuarta cosa es esto,
¿por qué ha de ser buscado? Vean lo que dice en Lamentaciones,
en Lamentaciones, ¿por qué ha de ser buscado? Lamentaciones capítulo 3, versículo
25. ¿Por qué ha de ser buscado? Esto
es para ánimo. Esto es para ánimo a las personas
temerosas. Imagínate cuando este hombre,
voy a usar este hombre ciego otra vez, estaba gritando, ten
misericordia de mí, hijo de David, ten misericordia de mí. y le
estaban diciendo a todos, cállate, cállate. Él seguía gritando más
y de repente se oyó un silencio y le empezaron a decir a ese hombre,
ten ánimo, el Señor te llama. Busca a Jehová. Busca a Jehová
porque Él es bueno. Versículo 25. Bueno es Jehová
a los que en Él esperan, al alma que le busca. Si tú le buscas a Él, vas a encontrar
que Él primero te estaba buscando a ti. Si tú de todo corazón buscas
al Señor Jesucristo, lo buscas en Su Palabra, lo buscas por
fe, lo buscas porque tienes esta necesidad, buscando misericordia,
cuando tú lo busques a Él, vas a encontrar que Él primero te
estaba buscando a ti. Ten ánimo. Él es bueno para los
que le buscan. Él es bueno. Segundo, Él es galardonador
de los que le buscan. Leímos esto en Hebreos 6, 11. Él es el galardonador de los
que le buscan. Si tú buscas a Jehová, si tú
buscas al Señor Jesucristo buscando misericordia, Él es el galardonador
de los que le buscan. En el Señor Jesucristo hay plenitud,
¿verdad? Hay no solamente perdón de pecados,
no solamente Él quita el pecado de Su pueblo, sino que Él da
justicia. Él da justicia, de manera que
puedes venir delante de Dios, en la presencia de Dios, acepto
en el Amado, tener la justicia de Dios. En Cristo Jesús somos
hechos la justicia de Dios en Él. ¿Por qué debemos buscarlo? Porque Él es bueno. ¿Por qué
debemos buscarlo? Porque Él es el galardonador
de los que le buscan. ¿Por qué debemos buscarnos? Porque
tenemos esta palabra de ánimo. El Señor Jesucristo dijo, buscad
y hallaréis. Buscad y hallaréis. Es una palabra
de ánimo, ¿verdad? Es una palabra de ánimo al pobre
pecador que está viniendo. Ven al Señor Jesucristo y vas
a hallar misericordia. no dice buscar y luego cuando
vengas estaba yo llamando pero no a ti eso no nunca nunca el
Señor Jesucristo allá en Isaías capítulo cuarenta y cinco versículo
nueve dice allá yo no dije a Israel búscame en vano es a Isaías 45.19, no hablen
secreto en un lugar oscuro de la tierra, es decir, esta palabra
del Evangelio está saliendo por todas partes, ahora está saliendo
en internet, no solamente aquí en Yucatán, por todas partes
del mundo, y esto no es un secreto, es decir, no está guardado para
solamente algunas personas, está siendo proclamado en todas partes
del mundo, Yo no hablé en secreto, en un lugar oscuro de la tierra.
No dije a la descendencia de Jacob, en vano me buscáis. Yo no dije, búsquenme para que
luego no me encuentren, o búsquenme para que luego yo no los reciba.
No es en vano. La persona que viene al Señor
Jesucristo, el que a mí viene, dijo el Señor Jesucristo. Todo
lo que el Padre me da, vendrá a mí. y al que a mí viene, no
le echo fuera. No le echo fuera. No es en vano. Si tú vienes al Señor Jesucristo
buscando misericordia, vienes en fe, vienes buscando a Dios
en Él, vas a hallar misericordia. Noten allá en Salmos 34. Voy
a terminar con este versículo. Salmo 34. Salmo 34. Bendeciré a Jehová en todo el
tiempo. Su alabanza estará de continuo
en mi boca. En Jehová se gloriará mi alma. Lo oirán los mansos y se alegrarán. Engrandeced a Jehová conmigo,
y exaltemos aún a Su nombre. Busqué a Jehová, y Él me oyó." a Jehová, y Él me oyó, y me libró de todos mis temores." El hombre que está afuera de
Cristo Jesús debe temer, debe temer la ira de Dios, debe temer
la justicia divina, debe temer la muerte. pero la persona que
está en Cristo Jesús, Él los libra de todos sus temores. En Cristo Jesús Él ha pagado
la pena, la deuda por el pecado, Él nos ha dado justicia y ya
no hay más condenación para los que están en Cristo Jesús. Y
con Su resurrección, con Su resurrección Ahora como Él está sentado en
la gloria, todo su pueblo un día va a estar con Él en la gloria.
Él dijo, porque yo vivo, vosotros también vivís. Él dijo, yo soy
la resurrección y la vida. Él me libró de todos mis temores. Los que miraron a Él fueron alumbrados,
y sus ojos no fueron avergonzados. Los que miraron, los que pusieron
su confianza en Él fueron alumbrados. y sus rostros no fueran avergonzados. Ninguna persona que confíe en
el Señor Jesucristo será avergonzada en aquel día, en el día del juicio,
cuando Dios va a traer a dar cuenta a todos los hombres. Ninguna persona que está en Cristo
va a estar avergonzada. Pero cualquier persona que tenga
su propia vestimenta, su propio manto, Esa persona va a estar
avergonzada. Las obras del hombre son como
esas batas de hospital. Ya se los dije una vez, pero
se los voy a decir otra vez. Las obras del hombre son como
esas batas de hospital. Cuando vas al hospital y te van
a hacer una operación, te dan unas batas, se ven muy bonitas,
pero no te atreves a salir a la calle con esas batas, porque
te vas a estar avergonzado. Se te va a estar expuesto todo,
¿verdad? No sales a la calle. Así son las obras del hombre.
Parece bonito, pero aquí en el día del juicio van a quedar avergonzados,
porque las obras del hombre delante de Dios son como trapo de inmundicia.
Pero no, en cambio, la justicia del Señor Jesucristo, la obediencia,
la rectitud del Señor Jesucristo. Cualquiera que confíe en su muerte,
en su sangre para quitar todos sus pecados, y confíe en su obediencia,
en su justicia como mi única aceptación y base delante de
Dios. Esa persona va a ser en la presencia
de Dios, no va a estar avergonzado. No va a estar avergonzado. Este
pobre clamó, este pobre clamó, puedes decir esto, este pobre
clamó y le oyó Jehová. Él oye a los pobres. ¿Eres pobre? Este pobre clamó y lo oyó Jehová. Lo libró de todas sus angustias. El ángel de Jehová, es decir,
el Señor Jesucristo, acampa alrededor de los que le temen y los defiende. Gustad, es decir, vengan ustedes
también. Vengan ustedes también. Gustad
y ved que es bueno Jehová. Ven al Señor Jesucristo y ve
que todos tus pecados sean quitados. ¡Dichoso el hombre que confía
en el Señor Jesucristo! ¡Dichoso el que confía en Él!
No busques al Señor Jesucristo entre los muertos. Él vive. Búscalo
en Su Palabra. Búscalo de todo corazón. Búscalo
buscando misericordia. Búscalo continuamente. búscalo
porque tienes necesidad y vas a hallar vas a hallar a Dios
quien hallando tendrás vida eterna esta es la vida eterna que te
conozcan a ti al único Dios verdadero y a Jesucristo a quien has enviado
que el Señor bendiga su palabra
Cody Groover
About Cody Groover
Cody Groover was a missionary to the Yucatan Peninsula, Mexico. The Lord called him home November 17, 2016.

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Joshua

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