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Todd Nibert

Como puede un pecador ser justo delante de Dios

Todd Nibert August, 25 2011 Audio
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Agradezco que abra su casa, y pido en oración al Señor que
Él bendiga esto. Quiero hacer una pregunta. ¿Cómo puede un pecador ser justo
delante de Dios? Esa es la pregunta más importante
que podemos considerar. que jamás podamos nosotros considerar. Antes que nosotros busquemos
contestar esa pregunta según las Escrituras, es necesario
que nosotros entendamos qué significan estos términos. ¿Qué es un pecador? La primera respuesta a esa pregunta... Primero, para contestar a esa,
tengo que preguntar otra. ¿Qué es el pecado? Según el primer de Juan, capítulo
tres, versículo cuatro, el pecado es la transgresión de la ley. Eso tiene referencia a los diez
mandamientos, aquellos mandatos que dicen, así harás y así no
harás. El pecador es aquel que comete
el pecado. Cuando un hombre comete un crimen,
nosotros no metemos el crimen en la cárcel. Metemos a la persona
que cometió el crimen en la cárcel. Dios no pone los pecados en el
infierno. Dios pone a los que cometieron
los pecados en el infierno. El pecador es el que comete el
pecado. El pecador es aquel que comete el pecado. La Escritura nos dice que todos
pecaron y están destituidos de la gloria de Dios. Ahora, otra
pregunta, ¿qué se entiende por justicia? Hice la pregunta, ¿cómo
puede un pecador ser justo delante de Dios? Si eres justo, eso significa
que nunca has pecado. Nunca has quebrantado la ley
de Dios. Nunca has tenido un pensamiento
malo. Nunca has dicho una palabra mala.
Nunca has hecho una cosa mala. Nunca has tenido un mal motivo.
Es decir, has sido perfecto delante de Dios si eres justo. Es decir, la ley de Dios te mira
y no puede hallar ninguna falta en ti. Ahora, ¿cómo es que un pecador
puede ser justo? Esa es la pregunta más grande, y solamente la Biblia tiene respuesta
a esa pregunta. Yo sé de un hombre que nunca
cometió pecado. El Señor Jesucristo nunca pecó. Él nunca tuvo un pensamiento
malo. El pecado nunca procedió de su
boca. Él nunca tuvo un hecho malo. Él cumplió la ley de Dios perfectamente. Y aún así, él murió. El que no tuvo pecado, él murió. Sólo hay una razón por la muerte. Y esa razón es el pecado. En la vida del Señor Jesucristo,
y la muerte del Señor Jesucristo, y la resurrección del Señor Jesucristo,
encontramos cómo un pecador puede ser justo delante de Dios. La primera vez que la justicia
es mencionada es allí en la Biblia, es allí en Génesis, Génesis capítulo
7, la primera ocasión que se menciona la palabra justo. La primera vez que se menciona
esta palabra en la Biblia. Dijo luego Jehová a Noé, Entra tú y toda tu casa en el
arca, Porque a ti he visto justo delante
de mí en esta generación. Eso significa que cuando Dios
miró a Noé, Él miró a uno que nunca había pecado, que tenía
perfecta rectitud y justicia delante de Dios. Ahora vean ustedes
allá en Génesis capítulo nueve, versículo veinte, Después comenzó Noel a labrar
la tierra, y plantó una viña, y bebió del vino, y se embriagó. ¿Es pecado eso? Sí, eso es pecado. Él estaba
ebrio, y estaba descubierto en medio de su tienda. Ahora, una
mancha como esta negate nega la justicia. Pero aún así Dios
dice de Él, A Ti he visto justo delante de mí. ¿Cómo es posible que esto sea
así? Eso es, solamente estamos mencionando
uno de sus pecados. Él cometió miles, millones de
pecados, porque era pecador. Y aún así Dios dice, yo te he
visto justo. Y si Dios lo mira justo, hay
solamente una razón porque es en realidad justo. Ahora, ¿cómo puede un pecador
ser justo? Una vez había un publicano que
entró en el templo. Este publicano estuvo de pie
atrás. Él estaba avergonzado de sí mismo. Se golpeaba el pecho y clamaba. Dios, sé propicio, ten misericordia
de mí, el pecador." Este hombre se creyó el peor pecador que
jamás haya vivido. Pero ¿saben qué dijo el Señor
Jesucristo de este hombre? Yo les digo a ustedes, este hombre
descendió a su casa justificado, no solamente perdonado, sino
justo justificado. ¿Saben qué significa justificado? Significa que nunca se ha hecho
algo malo. Y siempre has hecho eso que es correcto. Es decir, eres recto delante
de Dios. Ahora, este hombre dijo, él admitió
que era pecador. Y Cristo dijo que era justo.
¿Cómo es posible que esto sea así? Quiero que vean allá Jeremías
capítulo 23. Ese es el cimiento, el fundamento,
la verdad el fundamento de la verdad. Si yo puedo aprender esto, he
aprendido el Evangelio. Jeremías capítulo 23, versículo
6. Y aquí viene Díaz, dice Jehová,
versículo 6. En sus días será salvo Judá. Israel habitará confiado. Y este será su nombre con el
cual le llamarán. Ahora aquí está hablando el Señor
Jesucristo. Su nombre es Jehová Justicia
Nuestra. Esta es la manera que un pecador
puede ser justo delante de Dios, porque Jehová es justicia nuestra. Ahora vean en Jeremías 33, versículo
16. En aquellos días Judá será salvo,
y Jerusalén habitará segura. Y se le llamará. Este es el nombre que ella tiene. Está hablando de la iglesia. Está hablando de cada creyente.
Este es el nombre con el que ella será llamada, el Señor Nuestro
Justicia. Ahora, este es el nombre de cada
creyente. Mi nombre es el Señor Nuestro
Justicia. Esa es mi justicia delante de
Dios. Ahora, ¿cómo es posible que esto
sea así? Cuando Dios le dijo a Noé, a ti he visto justo delante de
mí, Dios me estaba diciendo, a ti te he visto como pecador,
como pecaminoso, pero te voy a tratar como si no lo fueras,
es decir, como un quebrantador de la ley, Uno que no es pescado,
no ha capturado, así que la ley no lo castiga, pero sigue siendo
culpable. No, no es así. Él vio a Noé y
Dios dice, a ti he visto justo delante de mí, como justo delante
de mí. Ahora, escuchen esto cuidadosamente. El mundo entero está dividido
en dos grupos, los justos y los injustos, o los impíos. Saben que todos los malos o los
impíos se creen justos o de alguna manera tienen la habilidad de
ser justos, es decir, si las circunstancias están bien. Todos
los malos se creen rectos, se creen justos. Y todos los justos
creen a sí mismos malos. Cada uno de ellos. Ahora, ¿cómo
es que Noe, cómo es que Abel, cómo es que Lot, cómo es que
este publicano, cómo usted y yo podemos ser justos delante de
Dios? Yo voy a darles lo que las Escrituras
enseñan sobre este asunto de la justicia divina, donde yo puedo ser perfectamente
justo delante de Dios. Eso es lo que yo quiero. Yo no
quiero estar delante de Dios en mi pecado. Si Dios me da lo
que yo merezco, Él me va a enviar al infierno ahora mismo. Yo verdaderamente creo eso. Para que yo esté delante de la
presencia de Dios, Yo tengo que ser perfectamente justo. Y yo
soy un pecador. ¿Cómo puede un pecador ser justo? Tengo cinco puntos. Primeramente, justos por unión. Hebreos 2,
capítulo 2, versículo 11. verso 11. Porque el que santifica, y los
que son santificados, de uno son todos. Por lo cual no se avergüenza
de llamarlos hermanos. ¿Qué se da a entender con unión? Significa que somos uno. I'm
one with Him. Es decir, yo soy uno con Él. Whatever He did, I did. Lo que
Él hizo, yo hice. Because I'm one with Him. Porque
soy uno con Él. Let me show you what the Scripture
says about this. Quiero mostrarles lo que la Escritura dice acerca
de esto. Matthew, chapter 3. Vean lo que
dice Mateo, capítulo 3. Verse 13. Mateo 3, versículo
13. Entonces Jesús vino de Galilea
a Juan, al Jordán, para ser bautizado por él. Imagínese cómo se sentiría usted
si el Señor Jesucristo viniera a usted Y el Señor Jesucristo
le dijera a usted, yo quiero que tú me bautices. Te sentirías
completamente indigno de hacer esto. Diría, yo no tengo ningún
asunto por qué bautizarte a ti. Yo necesito que tú me bautices
a mí. Y eso es lo que pensó también
el Juan el Bautista. Versículo 14 dice, más Juan se
le oponía, diciendo, yo necesito ser bautizado por ti, y tú vienes
a mí. Pero Jesús le respondió, deja
ahora, Porque así conviene que cumplamos,
es decir, cumple tú y yo. Él no dijo, porque así conviene
que yo cumpla. Dice, porque así conviene que
cumplamos toda justicia. Todo lo que hizo el Señor Jesucristo,
Él hizo por aquellos, los nosotros. Él hizo por todo Su pueblo, y
cuando Él cumplió justicia perfecta, yo también lo hice, porque soy
uno con Él. 1 John 4, 17 dice, así como Él
es, Así somos también nosotros en
este mundo. ¿Es Jesucristo justo? Tú sabes
que eres justo delante de Dios, y así como Él es justo, así cada
uno que está en Él es justo. Quiero mostrarles otro ejemplo
de esto en Hebreos capítulo 7. Abraham era el abuelo de Levi. Y cuando Abraham pagó los diezmos
a Melquisedec, Levi aún no había nacido. Levi no habría de nacer por mucho
tiempo. Ahora, versículo nueve, Y por decirlo así, En Abram pagó el diezmo también
Leví, que recibe los diezmos. Recuerden Leví, el nieto de Abram, el sacerdote salió de Leví, y
el pueblo pagaba diezmos a Leví. Pero aquí dice que Leví, que
recibe los diezmos, que le di que recibe los diezmos, pagó
el diezmo en Abram, porque aún estaba en los lomos
de su padre, cuando Melquisedec le salió el encuentro. No dice aquí, es como si Levi
pagara diezmos. Dice aquí que Levi pagó los diezmos. Cuando Abraham pagó el diezmo, porque estaba unido a su abuelo. Estaba en sus lomos. Así es que
cuando Abraham pagó ese diezmo, Levi también lo pagó. Ahora,
si yo soy uno con Cristo, cuando Él cumplió la ley, yo cumplí
la ley. Cuando Él murió allá en el madero,
allá en Calvario, Yo morí. Cuando Él resucitó de los muertos,
yo fui resucitado de los muertos. Eso es lo que enseña el bautismo
cristiano. Cuando yo soy bautizado, lo que
yo estoy diciendo es que soy tan pecador que la única manera
que yo puedo ser salvo es que cuando Cristo vivió, Él vivió
por mí. Y cuando Él murió, Él murió por
mí. Yo estaba en Él. Y cuando Él fue resucitado, yo
fui levantado también, porque yo estaba en Él. Así que el primero
es justo por unión. Si yo estoy unido a Él, así como
Él es justo, yo soy justo. Esa es la manera que un pecador
puede ser justo delante de Dios. En segundo lugar, en Romanos
capítulo cuatro, justo por la imputación, versículo
seis, Incluso David también lo describía como la bendición del
hombre. Como también David habla de la bienaventuranza del hombre,
a quien Dios atribuye justicia
sin obras, diciendo, bienaventurados aquellos
cuyas iniquidades son perdonadas y cuyos pecados son cubiertos, bienaventurado el varón a quien
el Señor no inculpa de pecado. Aquí la palabra inculpa o atribuyes
la palabra también imputar. Esta es una historia verdadera. Hace como 20 años yo estaba en
el hospital. Yo estaba muy enfermo. El doctor dijo a mis padres y
a mi esposa que me vinieran a ver. Ellos pensaron que yo iba a morir
en esa misma noche. Y yo también pensé que iba a
morir en esa noche. Y yo pensé, ¿soy salvo? ¿Iré al cielo cuando yo muera?
Y yo comencé a mirar dentro de mi corazón para hallar una razón por la
cual yo pensara que soy salvo. Y cuando yo miré en mi corazón,
todo lo único que yo veía ahí era pecado. No veía ninguna bondad. No había ninguna cosa en mí que
me recomendara a Dios. Y yo sentía seguro de que iba
a ir al infierno esa noche. de que yo iba a ir al infierno
esa misma noche. Y comencé a llorar. Estaba yo muerto de miedo. Yo
iba a ser condenado. Y mientras yo estaba llorando,
el Señor trajo este pasaje a mi mente. Bienaventurado aquellos Aquí en el Señor no inculpa o
no imputa el pecado. Todo lo que yo pensé acerca de
mí mismo era verdad. Yo era todo pecado, nada más
que pecado. Pero aquí está mi esperanza.
Dios no me inculpa de pecado. Él no lo imputó a mí. Él lo imputó
a Su Hijo. Esa es la razón por la cual Cristo
murió. Él nunca pecó. Pero mi pecado
vino a ser o llegó a ser su pecado. Dios lo quitó de mí y lo puso
sobre él, para que de esa manera él llegó a ser culpable. Todos
mis pecados llegaron a ser sus pecados. Y la ira de Dios cayó
sobre él. Él tomó lo que yo merecía. Y Dios toma la justicia de él,
de su hijo, su obediencia a la ley, su obediencia, y lo pone
a mi cuenta. Eso es lo que se da a entender
con la imputación. Mi pecado no fue imputado a mí.
fue imputado al Señor Jesucristo, y Él vino a ser culpable de ello,
y esa es la razón por la cual Él murió. Él mereció morir, porque
mi pecado llegó a ser Suyo, y Su justicia es mía, y yo merezco
estar en el Porque soy perfectamente justo. Soy justo por la imputación. Esa es la manera que un pecador
puede ser justo delante de Dios. Ahora, aquí está la tercera razón.
Justo por dotación. Romanos capítulo 5, versículo
7. Por dotación o por regalo. Pues si por la transgresión de
uno, reinó la muerte, mucho más reinarán en vida por uno solo, Jesucristo, los que reciben la
abundancia de la gracia del don, ven a esa palabra allá en versículo
17, el don de la justicia. ¿Ven allí cómo la justicia es
don? Es un don que Dios te da. Si
tú tienes justicia, No es por alguna obra que tú hagas. Es un don que Dios te ha dado. El don de Su gracia. Ahora, ¿cuál es la evidencia
que Dios te ha dado este don? Lo recibes. Lo recibes como tu
única justicia delante de Dios. ¿Crees tú que la justicia de
Cristo es tu única justicia delante de Dios? ¿Recibes esto como tu
única esperanza? Entonces, eso significa que Dios
te lo ha dado a ti. Si tú no crees esto, es porque
Dios nunca te lo ha dado a ti. Pero si tú lo crees, Dios te
ha dado este don. Es justo por don. Ahora aquí está la cuarta cosa. Primero Juan capítulo dos. La
cuarta manera que un hombre es justo delante de Dios. Versículo veintinueve. If you
know that he is righteous, Si sabéis que Él es justo, sabéis
también que todo aquel que hace justicia es nacido de Él. Justo por nacimiento. Has oído
de ser nacido de nuevo. Has oído de ser nacido de arriba. Nacido de Dios el Espíritu Santo. Ahora nosotros nacemos en este
mundo. muertos en delitos y pecados,
con una naturaleza malvada, y no podemos creer, no podemos arrepentir,
no podemos amar a Dios tal como Él es. Somos nacidos con una
naturaleza malvada, pero cuando Dios salva a una persona, Él
le da una nueva naturaleza, una naturaleza justa. Esa es la naturaleza
que cree. Esa es la naturaleza que ama
a Dios. Esa es la naturaleza que odia
el pecado. Es una naturaleza justa. Es una
naturaleza que no estaba ahí anteriormente. Ven, cuando Cristo imputa o carga
su justicia a un hombre, también imparte esta naturaleza
justa. Es dada esta naturaleza en el
nuevo nacimiento. Ahora, esta es una manera de
explicar esto. Cuando Adán fecó, Yo pequé en Él. Yo soy responsable
por lo que Él hizo, porque yo estaba en Él. Cuando Adán pecó,
su pecado fue cargado a mí, y yo fui culpable de lo que él hizo. Toda la raza humana. Y la naturaleza pecaminosa de
Adán es pasada a mí. Y es por eso que nací en este
mundo del pecado. Y es por eso que yo soy nacido
en este mundo un pecador. El pecado de Adán fue cargado
a mí. Y su naturaleza pecaminosa fue
pasada a mí. Ahora, su naturaleza pecaminosa
no fue pasada a Cristo. Cristo fue nacido de una virgen. Y Él no nació con la naturaleza
pecaminosa de Adán. Pero usted y yo sí. Pero la justicia de Cristo es imputada a cada creyente. Su obediencia perfecta es mía. Me pertenece a mí. Dios la imputó a mí. Y su naturaleza justa, Los partícipes de la naturaleza
divina me es pasada a mí en el nuevo nacimiento, y se me da
esta naturaleza nueva, esta naturaleza justa. Y aquí está la última,
justos por la fe. Vean Romanos capítulo 4, Romanos
4, versículo 5. mas al que no obra, sino creen aquel que justifica
limpio, su fe les contará por justicia." ¿Oyeron eso? un pecador impío que no tiene
ninguna obra que lo recomiende a Dios. Si él cree el Evangelio, su fe le es contada por justicia. Ahora, ¿qué significa esto? ¿Significa esto que la fe es
un sustituto para la justicia? ¿Que Dios ha disminuido sus términos? ¿En vez de justicia perfecta
Él va a recibir fe? No, eso no es lo que dice para
nada. La fe es la evidencia de las
cosas que no se ven. ¿Oyeron esa definición? Es la
evidencia de cosas que no se ven. Eso es lo que nos dice Hebreos
capítulo 11, versículo 1. Esa es la definición bíblica
de la fe. Es la evidencia de las cosas
que no se ven. Ahora bien, yo no puedo ver mi
unión con Cristo. Yo no puedo ver que yo he sido
eternamente unido a Cristo. Yo no puedo mirarme a mí mismo
y ver cómo soy uno con Cristo. Bueno, ¿cuál es la evidencia
de que soy unido a Él? La fe. Si tú crees en el Evangelio,
si tú crees en el Señor Jesucristo, como todo en tu salvación, Estas confiando en su justicia
como tu justicia delante de Dios. Eso significa que has estado
unido eternamente al Señor Jesucristo. Yo no puedo ver como la justicia
es imputada a mi. Yo no tengo un documento que
me diga eso mismo. Que me diga eso. ¿Cómo puedo saber que la justicia
me es imputada? La evidencia única es la fe. ¿Qué es la fe? Es confiar en Cristo y su justicia como todo lo que necesitas para
ser acepto delante de Dios. Yo no puedo ver que Él me dé
este don. En mi experiencia, Él nunca me lo ha entregado así
para que yo lo reciba y lo tenga. Entonces, ¿cómo puedo saber que
yo lo tengo? ¿Cómo puedo saber que me ha dado
este don? La fe. Yo creo el Evangelio. Yo estoy creyendo en Cristo Jesús
ahora mismo. Ahora mismo Él es mi única justicia
delante de Dios. Es mi única paga por el pecado. Yo no veo que tengo una naturaleza
justa. He estado hablando de tener una
naturaleza justa, pero yo no puedo mirar en mí y mirar en
mi corazón y decir, mira, yo no veo nada más que justicia. No, el pecado está con todo lo
que hago. Entonces, ¿cómo puedo saber que
tengo esta naturaleza justa? La fe. La fe es la evidencia
de cosas que no vistas. Yo no puedo ver estas cosas. La fe es la evidencia. ¿Cómo puede un pecador ser justo
delante de Dios? Por Cristo tomando Su justicia
y dándomela a mí. Y Él tomó mi pecado y vino a
ser Suyo. Y Él pagó la deuda de la santa
ley de Dios. Y ahora cuando la ley de Dios
mira a cada pecador que cree en el Señor Jesucristo, La ley
de Dios, dicen, no es culpable. Es perfectamente justo. En Romanos, capítulo 14, versículo
17, dice, Pablo dijo, el reino de Dios
no es comida ni bebida. No son reglas y requisitos puestos
por el hombre. Es justicia, la justicia de Cristo,
y la paz que viene de ella. Si Cristo es mi justicia delante
de Dios, tengo paz. Todo lo que Dios requiere de
mí, lo tengo. No tengo que preocuparme de nada. Tengo paz y tengo gozo. Oh, cuánto me regocijo en saber
que Cristo es mi justicia delante de Dios. ¿No es maravilloso que
un pecador puede ser justo delante de Dios, verdaderamente justo,
teniendo la justicia del Señor Jesucristo.
Todd Nibert
About Todd Nibert
Todd Nibert is pastor of Todd's Road Grace Church in Lexington, Kentucky.

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Joshua

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