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Marvin Stalnaker

Ora, Ora, Ora

Romans 15:25-33
Marvin Stalnaker October, 25 2010 Audio
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Pray, Pray, Pray

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Estamos gracias a Dios por la oportunidad de tenerlos aquí
y de escucharlos una vez más. We're glad to have you here,
brother, and thank you. We have this opportunity to have
you one more time. Everybody remembers you from
last year. You're a great blessing to us.
Bueno, quiero decir primeramente qué honor es para mí estar aquí. Es un gran gozo y privilegio
poder tener comunión con los hermanos. Y pido al Señor que
bendiga nuestro tiempo que tenemos. Estamos aquí en esta mañana y
conociendo que somos, por lo general, pastores, pedí al Señor
que me diera un mensaje para pastores. Y si yo pudiera darles a ustedes
lo que también sería de gran ayuda para mí en la preparación
de mensajes, estos serían mis tres puntos de consejo. Vamos a abrir nuestras Biblias
a Romanos capítulo 15. Vamos a leer el versículo 25
al 33. Los que tengan, apáguenlos. ¿Ya? Todo pirado, apáguenlos
los que tengan. Más buena. Comenzando en el versículo 25.
Mas ahora voy a Jerusalén para ministrar a los santos. porque
Macedonia y Acaia tuvieron a bien hacer una ofrenda para los pobres
que hay los santos que están en Jerusalén, pues les pareció
bueno, y son deudores a ellos porque, si los gentiles han sido
hechos participantes de sus bienes espirituales, deben también ellos
ministrarles de los materiales. Así que, cuando haya concluido
esto, y les haya entregado este fruto, pasaré entre vosotros
rumbo a España, y sé que cuando vaya a vosotros, llegaré con
abundancia de la bendición del Evangelio de Cristo. Pero os
ruego, hermanos, por nuestro Señor Jesucristo y por el amor
del Espíritu, que me ayudéis orando por mí a Dios, para que
sea librado de los rebeldes que están en Judea, y que la ofrenda
de mi servicio a los santos en el Resurrección sea acepta. para
que con gozo llegue a vosotros por la voluntad de Dios y que
sea creado juntamente con vosotros y el Dios de paz sea con todos
vosotros. Amén. Nosotros creemos en la
absoluta soberanía de Dios. Pero si nuestra percepción de
la soberanía de Dios nos dirige a nosotros a ser negligentes
en la oración, tenemos una concepción errada de la soberanía de Dios. Dios Todopoderoso va a hacer
tal como Él quiere, cuando Él quiere y como Él quiere, y Él
ha ordenado soberanamente que Su pueblo va a orar. Ellos van
a pedir, ellos van a golpear, ellos van a buscar, Y Él va a hacer según Él quiere
en la indescribible misericordia de Su gracia, causando que Su
pueblo le pida aquello. No puedes dejar de orar. No debes
dejar de orar. La oración es aquello que cada
creyente se ejerce en ello, pero a la misma vez confiesa que tan
débil somos en la oración. La oración es la expresión de
un nuevo corazón. Es aquella que tiene hambre de
acercarse a aquel que le ha amado eternamente. El pueblo de Dios
anhela orar. Hay tres cosas que quiero que
consideremos acerca de la oración. Y en el pasaje que leyó el hermano
Cody, Pablo, el apóstol, dijo en el
versículo treinta, dice, pero ruego, hermanos, por
nuestros señores, que me ayudéis orando orando por mí a Dios.
Hay tres cosas que les voy a decir acerca de la oración. El pueblo de Dios cree. Aquí está la primera cosa que
el pueblo de Dios cree. El pueblo de Dios cree que Dios
oye la oración de ellos. Ahora, si regresamos a 2 Reyes
capítulo 19. Según el rey, les voy a decirles
una historia y luego les voy a mostrar unos versículos. Había
un rey que se llamaba Ezequiel. Y nos dice la escritura que Ezequiel
hizo aquello que era bueno ante los ojos de Jehová. Y en realidad lo que hizo Ezequiel
es que Ezequiel resistió a un rey que se llamaba Cenacarí. Y Cenacarí, el rey de Siria,
envió una carta a Ezequiel. Y básicamente lo que esta carta
decía Decía esta carta, ¿Crees tú que
tu Dios te va a librar de mi mano? Este rey malvado Senecarib,
empezó a enumerar todos los otros reyes y reinos que él había el subyugado que había interrumpido. Así es que cuando Ezequiel oyó
este mensaje, él se acercó al profeta Isaías. Bueno, y quiero
que veamos capítulo diecinueve de Segunda Reina, versículos
seis y siete, Y esto es lo que Isaías dijo
a Ezequías en este asunto, dice en versículo seis, E Isaías les
respondió, Así diréis a vuestro Señor. Así ha dicho Jehová, no
temas por las palabras que has oído, con las cuales me han blasfemado
los siervos del rey de Asiria. Y aquí pondré yo en él un espíritu,
y oirá lo mor y volverá a su tierra, y haré que en su tierra
caiga espada. Así es que Ezequiel, el rey,
recibió esta carta. Aquí está lo que decía esta carta
en versículos 10 y 11. Así diréis a ese que es rey de
Judá, no te engañe tu Dios en quien tú confías para decir,
Jerusalén no será entregada en mano del rey de Asiria, y aquí
tú has oído lo que han hecho los reyes de Asiria y a todas
las tierras destruyéndolas, y escaparás tú Bueno, Ezequiel tomó esa carta, y eso
es lo que él hizo con esa carta. Vean a ver ese versículo 14 al
versículo 20. Y tomó Ezequiel las cartas de
mano de los embajadores, y después que las hubo leídos, subió a
la casa de Jehová y las extendió Ezequiel delante de Jehová. Y
oró a Ezequiel delante de Jehová, diciendo, Jehová, Dios de Israel,
que moras entre los jeruínes. Sólo Tú eres Dios de todos los
reinos de la tierra. Tú hiciste el cielo y la tierra. Inclina, oh Jehová, Tu Hijo,
y oye. Abre, oh Jehová, Tus ojos y mira,
y oye las palabras de Sennacherib, que ha enviado a blasfemar al
Dios viviente. Es verdad, oh Jehová, que los
reyes de Asiria han destruido las naciones y sus tierras, y
que echaron al fuego a sus dioses por cuando ellos no eran dioses,
sino obra de manos de hombres, madera, piedra, y estos, y por
estos los destruyeron. Ahora pues, oh Jehová, Dios nuestro,
sálvanos, te ruego, de su mano, para que sepan todos los reinos
de la tierra que sólo Tú, Jehová, eres Dios. Y lo tomó y lo llevó delante
de Jehová y los asentó y los extendió delante de Jehová. Y básicamente esto fue lo que
él dijo. Señor, esto es lo que ellos han
dicho de tu pueblo. Y Señor, ellos han dicho que
ellos han destruido todos estos hogares. Y en verdad lo han hecho. Pero él abrió esa carta delante
de Jehová, y oró a Jehová, y le pidió misericordia, y la noticia
más maravillosa o grande que él pudo haber oído, y de ahí
el profeta vino, y le dijo al Señor, ha oído tu oración. Ahora, quiero que se detenga
un momento. Ustedes son hombres iguales como yo. Nosotros nos
encontramos en situaciones que han sido divinamente sentadas. que han sido enviados por Dios,
por el Señor de Gloria, para causar que nosotros clamemos
a Dios y que le apelamos a Él, que amamos por Su fuerza y por
Su poder. Venimos por Su misericordia. ¿Cree usted que este rey, Sennacherib,
estaba actuando afuera de los límites del poder y la soberanía
de Dios? Sennacherib, ese rey malvado,
no era nada menos que el mensajero de Dios. Él estaba haciendo exactamente
lo que el Señor de Gloria había Y cada vez que tú te encuentres
encarando algo que piensas que es demasiado grande, va a ser
un gran consuelo para ti recordar que todas las cosas
ayudan bien a los que aman a Dios, a los que son llamados conforme
a su propósito. Él opera y hace todas las cosas
según el consejo de su pueblo. Nada viene delante de su pueblo. Que le pase a su pueblo que Dios
Todopoderoso no lo haya enviado. ¿Qué tan pronto rezequías? Llamó al Señor cuando Él se enfrentó
a esta necesidad desesperada. Bien, piensa, ¿qué tan bueno
era para ese rey que causó que él clamara a Jehová? Señor, ayúdame. ¡Qué gran bendición,
entonces! Y luego de oír el profeta Isaías
que diga, el Jehová ha oído tu voz. Nosotros en que nos reunimos
en esta mañana, el hermano Elio nos dirigió en la palabra de
oración. ¿Cree usted verdaderamente que Dios o yo estamos... Creemos verdaderamente que donde
dos o tres están congregados, Él está con nosotros. ¿No se
nos asegura que el Señor está con nosotros? Aquí estamos hablando
del Señor, estamos congregados. No sabemos que el Señor está
oyendo mientras estamos hablando. En las escrituras dice que el
libro de recuerdos está escrito. Yo no entiendo todo lo que hay
que entender acerca de eso, pero yo puedo descansar asegurado
según Su palabra. Esta es la primera cosa que yo
sé acerca de la oración. Dios oye. Y aquí está la segunda
cosa que yo sé acerca de la oración a nuestro Señor. Nuestro Señor
nos importa. Nuestro Señor tiene cuidado. Él tiene cuidado de los objetos
de su misericordia. Primera de Pedro, capítulo cinco,
versículos seis y cinco. 1 Pedro 5, versículos 6 y 7. Humillaos, pues, bajo la poderosa
mano de Dios, para que Él os exalte cuando fuera tiempo, echando
toda vuestra ansiedad sobre Él, porque Él tiene cuidado de vosotros. Bueno, piensen en esto. Bajo
el apóstol allá en donde leímos los papanos cinco. Pedro, ayúdenme,
oren por mí, oren por mí. Porque cuando estamos en esto
juntos, ayudándonos, sabemos que Dios oye. Y sabemos que Dios
tiene cuidado. El Espíritu de Dios, por medio
del apóstol Pedro, dirigió a Pedro para escribir estas palabras,
echando toda vuestra ansiedad sobre Él porque Él tiene cuidado
de vosotros. Dios Todopoderoso es la única
fuente de ayuda. Quiero que vean Juan capítulo
10, Juan capítulo 10, del versículo 13 al versículo 15. Así que el
asalariado huye porque es asalariado y no le importan las ovejas.
Yo soy el buen pastor, y conozco mis ovejas, y las mías me conozco. Así como el Padre me conoce,
yo conozco al Padre, y pongo mi vida por las ovejas." El asalariado
huye porque no le importan las ovejas. Aquellos que Dios el Padre ha
amado eternamente. Aquellos que son don del Padre a Dios el Hijo.
Aquellos que Dios el Padre ha amado eternamente. Cristo tiene
cuidado de ellos. Dios Todopoderoso está vigilando
su cuerpo con misericordia indescribible, con amor indescribible, con cuidado
indescribible. no va a permitir que tan solo
una cosa le pase a su cuerpo, que no sea para su bien y para
su gloria. Dios Todopoderoso escucha, oye y tiene cuidado.
Así es que cuando estamos orando juntamente, Cuando estamos orando solo, que
el Espíritu de Dios nos haga recordar. Él oye y Él tiene cuidado. Y aquí está la tercera cosa que
sabemos acerca de la oración. Sabemos que, creemos que Dios
es poderoso para hacer, Él puede hacer según Su voluntad, todo aquello que es provechoso, para el bien temporal y eterno
de Su pueblo. Vamos a abrir en Efesios capítulo
uno, versículo once. En Él asimismo tuvimos herencia,
habiendo sido predestinados conforme al propósito del que hace todas
las cosas según el designio de su voluntad. Nuestro Señor nos ha dado a nosotros
una herencia. Él ha predestinado, según Su
propósito, todo lo que Él hará para su pueblo. todo aquello que Él va a hacer
para su pueblo. Así es que Pablo el apóstol le
pide a la iglesia allá en Roma, Él dice, oren conmigo. Porque sabiendo que el pueblo
de Dios ora para su bien y para la gloria de Dios, Dios va a
escuchar, Dios va a tener cuidado y Dios Todopoderoso va a hacer
aquello que a Él le agrada. Sé mi compañero en la oración. Está en agonía conmigo en la
oración. No es algo que nosotros también
podemos pedirnos los unos a los otros. Tan a menudo como ustedes cruzan
por mi mente, yo soy tan sincero con ustedes como puedo serlo,
delante de Dios Todopoderoso, que oyen mis palabras en este
momento que las estoy diciendo. Les digo la verdad. Cada vez
que ustedes cruzan mi mente, yo pido al Señor por ustedes. ¿Qué? A menudo he orado. Las
iglesias allá en Yucatán. Oro por hermano Walter y hermano
Cody. Oro por los pastores. Pido al Señor que a él le agrade
bendecir. Y yo les pido a ustedes que oren
por mí. Cada vez que yo cruce la mente
de ustedes, ayúdenme a mí, oren por mí. Esta vida es una batalla.
Efesios capítulo seis, versículo doce. Porque no tenemos lucha. contra sangre y carne, sino contra
principados, contra potestades, contra gobernadores de las tinieblas
de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las
regiones celestes. La oración no es un ritual formal.
Es una acción del hombre en vivo. Es una lucha. Es una lucha, esfuerzo. Ese luchar
juntamente o juntos es aquello que es hecho entre los objetos
de la misericordia de Dios y el Dios de su propia salud. y el Dios de su única ayuda. El pueblo de Dios tiene que orar. Ellos quieren orar. Ora si se sabe. Esa es la razón por la cual yo
dije que en la preparación de sus mensajes, oren, oren, oren. Uno que está orando delante de
Dios con otros, escriba esto. Dios está hablando a él, y el
Espíritu de Dios va a enseñar. El Señor ha prometido Eso que Él hará. Y nosotros vamos a orar
pidiendo por ello. Vamos a ver en Ezequiel capítulo
treinta y seis. Ezequiel treinta y seis, versículo
treinta y tres al treinta y seis. Así ha dicho Jehová el Señor, El día
que os limpie de todas vuestras iniquidades, haré también que
sean habitadas las ciudades, y las ruinas serán redificadas,
y la tierra asolada será labrada, en lugar de haber permanecido
asolada a ojos de todos los que pasaron, y dirán, esta tierra
que era asolada ha venido a ser como huerto de él, y estas ciudades
que eran desiertas y asoladas y arruinadas están mortificadas
y habitadas. y las naciones que queden en
vuestros alrededores sabrán que yo redifiqué lo que estaba derribado
y planté lo que estaba desolado. Yo, Jehová, he hablado, y lo
haré. Así ha dicho Jehová el Señor,
aún seré solicitado por la casa de Israel para hacerles esto,
y multiplicaré a los hombres como se multiplican los rebaños. Creo que Dios Todopoderoso va
a hacer aquello que Él ha determinado. Tenemos duda alguna que Su voluntad
va a ser hecha, cumplida? Estamos persuadidos. que Dios
Todopoderoso va a hacer conforme Él quiere, Su voluntad en los
ejércitos y en los habitantes de la tierra. Y nadie le va a
detener su mano. Y Él ha ordenado que Su pueblo
se lo va a pedir. Él, en su pueblo, le va a pedir
aquello que, exactamente aquello que Él ya ha determinado darles. Luchen conmigo en la oración. La confianza de Pablo estaba
fundada sobre la Palabra de Dios. Pero a Pablo se le enseñó algo
allá en Romanos 15. Se le enseñó algo acerca de los
medios de la bendición de Dios por la oración de su pueblo. Ahora, si esto no fuera así,
el apóstol Pablo no lo hubiera pedido a la iglesia en Roma que
oren con él. Si Pablo no creyera que era importante que era importante, que era necesario,
que ellos oren con Él, Él no se los hubiera pedido. Cuando
yo les pido a ustedes que oren por mí, yo sé que es Yo sé que es según las Escrituras
pedirle al Señor el amor. Es necesario que yo ore por ustedes. Dios no lo permita que yo pegue contra
el Señor en no orar por ustedes. Pedimos en oración que el Señor
haga Su voluntad, Su gran voluntad, y de hacer aquello que Él ya
dijo que haría. La oración honra a Dios. Es obediencia de parte nuestra, y nos une en alabanza a Él. Pero mientras que el apóstol
Pablo pidió la comunión en la oración, no era para su bien
que pidió estas oraciones. Dice, pero os ruego, hermanos, por nuestro Señor Jesucristo
y por el amor del Espíritu. ¿Quién sino el Señor Jesucristo
es digno de todo honor? ¿Quién sino solamente el Señor
Jesucristo ha estado eternamente como nuestro Amado? ¿Quién ha vivido y ha muerto
como nuestra cabeza federal? ¿La justicia de quién es imputada
a aquellos que creen? ¿Quién sino el Espíritu Santo
es el que llama poderosamente a su pueblo? El Señor Jesucristo pone en el
corazón de Su pueblo aquello por lo cual ellos van a orar.
Él pone a Su pueblo, bajo circunstancias circunstancias que son particulares
a ellos, lo que ustedes, lo que pasa a ustedes, puede que yo
no pase por esas mismas cosas, y lo mismo, yo pase por cosas
que ustedes no pasan. Pero todas estas correcciones
en amor son enviadas por Él, que sabe exactamente cómo causar
que nosotros clamemos a Él. En Salmo 37, versículo 4, dice, Deleítate así mismo en Jehová,
y es de considerar las peticiones de tu corazón. Sabiendo que nuestro Dios pone
en el corazón de su pueblo deseo para su honor, quiero que nosotros
veamos esto al terminar, allá en Romanos capítulo trece. Quiero
que veamos las tres cosas por las cuales el apóstol Pablo Pide
que oremos. Como dije hace algunos momentos,
cada creyente va a tener sus pruebas particulares a él. Pero
en nuestras pruebas particulares, nosotros aprendimos del Apóstol
Paul las cosas que él estaba pidiendo Aprendemos del apóstol Pablo
lo que él estaba pidiendo que él sea librado, lo que él estaba
pidiendo ser librado. Vean las tres cosas por las cuales
él pidió ser librado. En versículo treinta y uno. Que yo sea librado de aquellos,
dice, los rebeldes o los que no creen que están en lugar.
Pablo el apóstol sabía que la mente carnal es enemistada en
contra de Dios. No se sujeta a la ley de Dios
y tampoco puede. Él sabía que el Señor iba a restringir
toda rebelión en contra de su pueblo, que Dios Todopoderoso
lo ordenó. Yo diría que la mayoría de ustedes
hombres viven en un ambiente, así como nosotros vivimos, donde
hay religión falsa por todos lados, y los hombres por naturaleza,
ellos odian al Dios a quien tú sirves, y ellos odian a ti también. y también te odian a ti mismo. Ahora, por fuera pueden aparentar
que te están tratando de acongratular o te están tratando de felicitar,
pero si Dios no los restriene, los guarda, los frena, porque
aquello que tú crees los expone a ellos o los revela a ellos
como falsos. Si ellos pudieran, Si Dios no
los detiene, ellos te tratarían de borrar de la figura de él.
La segunda cosa que el apóstol Pablo estaba pidiendo, Él pidió para la aceptación del
servicio que él trajo. Veamos el versículo 25 y 26 de
Romanos 15. Más ahora voy a Jerusalén para
ministrar a los santos porque Macedonia y Acaia tuvieron a
bien hacer una ofrenda para los pobres que hay entre los santos
que están en Jerusalén. El apóstol Pablo era un judío,
y estaba trayendo una ofrenda, dinero, de una iglesia gentil
a la iglesia en Jerusalén. Y él conocía algunos de los prejuicios
que los hombres tienen por naturaleza. Y lo que Él estaba pidiendo en
oración era esto. Pide que Dios Todopoderoso que Él calle nuestros prejuicios
naturales, nuestros prejuicios como hombre. Somos hermanos. No hay nada que nos separa, sino
solamente un montón de migas. Las diferencias que hay entre
lenguaje, aquí estamos hombres Objetos de la misericordia de
Dios. Estos judíos en tiempos anteriores ni siquiera hubieran
considerado recibir una ofrenda de los gentiles. ¿Qué es lo que
nos separa ahora? En Cristo, nada. Pablo dijo, oren, que estos ofrendas
que yo traigo, aquí está como lo dijo en la última parte del
versículo treinta y uno, que mi servicio que tengo para Jerusalén,
de mi ofrenda, de mi servicio a los santos de Jerusalén, sea
aceptada por todos los santos. ¿Sabe qué gozo es para mí, gozo
para mi amigo aquí Chuck, de poder estar aquí en México y
de poder tener comunión con ustedes? en mi corazón yo podría abrazarlos
a todos, porque yo reconozco que, por la gracia de Dios, estamos
aquí sentados en esta mañana, como hermanos. No es maravilloso. Sí, sientan todos los peregrinos. Causa que te veamos adentro. Señor, bendice nuestro tiempo
que tenemos juntos. Y la tercera petición.
Pidió en oración que Él pueda llegar con gozo a ellos. Y eso
está en el versículo treinta y dos. para que con gozo llegue a vosotros
por la voluntad de Dios y que sea recreado justamente con vosotros. El Señor que ha llamado a su
pueblo para su servicio respectivo ha ordenado que ellos oren para
su bendición sobre ese servicio. Cada iglesia a la cual usted
sirve, Dios Todopoderoso ha ordenado que ahí es donde dar más estado. Que Él levante una iglesia en
Yobain, Zitantún, Cancún, América. ¡Qué milagro de la gracia de
Dios! Y le causó a ustedes, ustedes
los hombres que pastorean en esos lugares. y reunió a sus padres, y causó
que Ud. sea nacido en este mundo, y los
crió allá en el lugar donde corren, y les trajo por todas las circunstancias
de su vida, y en el cumplimiento del tiempo, causó que su Camino, superé la cruz con un
predicador de la gracia, causó que usted oiga el evangelio de
la gracia de Dios. Por Su Espíritu Santo te dio
un corazón nuevo, te enseñó la verdad. y te puso ahí donde está. Y te dio un corazón para pedirle
a Él que lo vendiera. Estamos convencidos que los pasos
de un hombre bueno son ordenados por Dios. y pedimos en oración que Él haga
esto. ¿No sabe usted que Dios va a ordenar los pasos de su
pueblo? Y le pedimos, Señor ordena mis
pasos. Le pedimos aquello que Él dijo
que Él iba a hacer. Nuestro cuerpo es un templo del
Espíritu. No somos de nosotros mismos. Hemos sido comprados por precios. Por lo tanto, glorifica a Dios
en tu cuerpo y en tu espíritu, que son de Dios. Ahora pidiendo su voluntad, según
su voluntad, según su promesa, aquello que Él ha ordenado. Hemos sido enviados a predicar
el Evangelio. Cada persona que escuche su mensaje,
Dios Todopoderoso va a hacer lo que Él quiera con ese mensaje. aquellos que Él ha amado eternamente,
Él lo va a bendecir ese mensaje para su salvación. Y aquellos que lo escuchan y
lo rechazan, ellos van a estar delante de pie y van a dar respuesta
por eso. Pero tú haz lo que Dios te ha
llamado a hacer. Tú sé fiel en la predicación. Sé fiel en la oración. Sé fiel
a Él, quien es digno de toda nuestra alabanza y nuestra honra. Ayúdeme, ayúdeme orando. Dios lo ha ordenado. Amén.
Marvin Stalnaker
About Marvin Stalnaker
Marvin Stalnaker is pastor of Katy Baptist Church of Fairmont, WV. He can be contacted by mail at P.O. Box 185, Farmington, WV 26571, by church telephone: (681) 758-4021 by cell phone: (615) 405-7069 or by email at marvindstalnaker@gmail.com.

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Joshua

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