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Marvin Stalnaker

Sobre que base encontrarías el poder estar en el cielo?

Revelation 21:24-27
Marvin Stalnaker November, 1 2009 Audio
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Es un gran privilegio para mí
poder estar aquí con ustedes en esta mañana. Reconozco que
hay una barrera entre nuestros dos idiomas. Pero no hay barrera en el Evangelio
a aquellos que Dios ha llamado por el Evangelio. Ustedes aquí
son un pueblo muy bendecido. No hay muchas ciudades aquí en Yucatán
donde pueden escuchar el Evangelio. Pero que el Señor haya levantado
a un pastor fiel es una bendición que no debe ser tomada a la ligera.
Abramos nuestras Biblias, Apocalipsis capítulo 21. Quiero hacerles una pregunta
en esta mañana. ¿Cuántos de ustedes se han hecho
esta pregunta? Bueno, cuando yo muera, me pregunto
si yo estaré en el cielo. Les haría yo esta pregunta. ¿Sobre qué base encontrarías
el poder estar en el cielo? Ahora, según el mundo, es decir,
según el mundo religioso, ellos automáticamente suponen que ellos van a estar
en el cielo. Yo no creo que haya hablado con
alguna persona en una ocasión cuando ellos me están hablando
de alguien que ha muerto, cuando no me dijeron a mí, Bueno, está
en un mejor lugar. Siempre suponen que todos van
al cielo. Bueno, mi pregunta entonces es
ésta. ¿Qué tiene que decir la palabra
de Dios acerca de aquellos que van a
ser hallados en el cielo? En este lado del sepulcro, ¿quién
puede ver la gloria de la comunidad en la comunión de Dios? Ahora,
todos sabemos que va a llegar el momento cuando el tiempo ya
no sea. Todas las ovejas del Señor Jesucristo
para siempre estarán con Él, y todos aquellos a quienes el
Señor los ha dejado por sí mismos, serán echados de su presencia
para siempre. Ahora, el Señor Jesucristo dijo
en Juan 17, 24, Padre, yo quiero que aquellos también, que me
diste, estén conmigo, para que vean mi gloria, que
me has dado, porque me has amado desde antes de la fundación del
mundo. El Señor Jesucristo ha sido denombrado, decretado
el heredero de todas las cosas. Ahora, esto es real, verdadero. El creyente realmente o verdaderamente
conoce que el Señor Dios mismo es verdaderamente su Dios. Esta es la vida eterna. El Señor Jesucristo dijo que
se conozca a ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo a quien
has enviado. Ahora, quiero que veamos tres
versículos de las Escrituras, comenzando en el versículo veinticinco
de capítulo veintiuno de Apocalipsis. Vamos a saber lo que dice la
palabra de Dios acerca de aquellos que van a ser hallados en el
cielo. Aquí está la primera cosa que
podemos saber. Sus puertas nunca serán cerradas
de día, pues allí no habrá noche. Ahora, cuando nosotros hablamos
de la puerta del cielo, no estamos hablando de una puerta, así como
nosotros vemos aquí. Estamos hablando de Él, de Aquel
que es la puerta. El Señor Jesucristo es la puerta. Él es la puerta al Padre. Él
siempre ha sido la puerta. Solamente hay un camino a Dios
Todopoderoso. No es por medio de la iglesia
bautista. No es por la iglesia católica. No es por medio de ninguna creación
que haya hecho el hombre. Es por medio de una persona,
el Señor Jesús Cristo. Y aparte de Él, Él dice que nadie
puede venir al Padre sino por mí. Ahora, sabemos esto. Las puertas del cielo nunca serán
cerradas. Si Él es el camino para ti, a
Dios el Padre, ahora, Él siempre va a ser el camino a Dios el
Padre para ti. En ese sentido, Nada va a cambiar nunca. Así
es que entendemos que Él es nuestro acceso del trono de Dios. Y también
allá en el cielo. Dicen, no habrá noche allá. Usted y yo conocemos
noche y día. Veamos afuera y decimos, es de
día. Y luego, al pasar de unas horas,
será lo que nosotros decimos es noche. Pero aquí hay una diferente insinuación
acerca de lo que es noche. La noche, en este versículo,
está hablando de tinieblas, de oscuridad, ignorancia. Ahora, en ese día, toda la ignorancia y toda la
oscuridad y todas las piñeras de esta vida, ya no va a haber.
Piense por un momento qué tanto no sabemos en este momento. Podemos hablar de la crucifixión
de nuestros señores cristianos. Podemos hablar de que Él fue
hecho pecado. Podemos hablar de la justicia
de Dios imputada a nosotros, y aquellos que tienen corazón
para creer esto, creemos esto. Pero también no es cierto que
tenemos que admitir que aunque lo vemos espiritualmente,
lo vemos como por un vidrio opaco. ¿Cuánto es que no sabemos? Pero en ese día, en esa ciudad,
no va a haber noche allá. Vamos a conocerle a Él así como
Él nos conoce. Vamos a verle tal como Él es.
Y escuchen esto, Vamos a ser semejantes. ¿Puedes imaginarte eso? En Primero de Juan, capítulo
tres, versículo dos, dice, Amados, ahora somos los hijos de Dios,
y no aparece lo que seremos. Pero sabemos que cuando Él se
manifieste, seremos semejantes a Él, porque le veremos tal como
Él es. Piensen en esto. Seremos semejantes a Él. Romanos 8, 29 dice, Porque los que antes conoció, también los predestinó para ser
conformes a la imagen de su Hijo. Hermano, Joseph es más que yo
puedo recibir eso. ¿Cómo puedo yo adentrar en esta
gloria que Dios está declarando que yo seré? Y también en esa ciudad, en versículo 26,
dice, y llevarán la gloria y la honra de las naciones a ella. Ahora, de todas las cosas que
van a ser halladas en esa ciudad, esta Escritura aquí, declara lo que nosotros vamos
a llevar. Dice, ¿nosotros vamos acaso a
llevar algo a esa ciudad? Dice las Escrituras que llevarán
la gloria y la honra de las naciones. ¿Qué naciones son estas? de toda nación, lengua, linaje
y pueblo, la Escritura dice que Dios Todopoderoso tiene un pueblo
que Él ha amado con amor eterno y Él ha escogido a estos para
mostrar misericordia a ellos. La salvación es de Jehová. Dios Todopoderoso escoge a quienes
va a mostrar misericordia. El Dios tendrá misericordia sobre
quien tendrá misericordia. Así es que si Dios Todopoderoso
ha mostrado a ti o ha tenido misericordia de ti, No es porque tú lo escogiste
a Él. Él dijo, yo te escogí a ti. Si tú crees al Señor Jesucristo
en esta mañana, si tú crees que Él es el Cristo, el Mesías, el
Enviado, y te ha dado aquí un corazón
para creerle a Él. Eso es por la gracia de Dios. Hay gente por todo este pueblo que no tiene un corazón para
estar aquí en esta mañana. No tiene corazón para oír la
gloria del Hijo de Dios, así como está declarado aquí en las
Escrituras. proclamado por los labios de
un hombre, declarando las inexplotables riquezas de la gracia de Dios. Pero si tú tienes corazón, Dios
Almighty te ha mostrado compasión. Dios Todopoderoso ha tenido compasión
de ti. Aquí están las naciones, entonces,
de las que se habla. Él llamó a algunos de Katy en
Virginia del Oeste. Él llama a algunos de Seguí. diferentes países, diferentes
lugares, un solo Dios que tiene misericordia del que tiene misericordia. ¿Acaso no podemos nosotros dar
gracias a Él por Su gracia indescribible? De afuera, o de estas naciones, dice que llevarán la gloria y
la honra. Ahora, nosotros sabemos eso. Si hay alguna gloria que se ha
de tener, es la gloria de Dios mismo. Ahora, una de las cosas
maravillosas para entender sobre esta palabra, gloria, Es lo que significa verdaderamente
esa palabra gloria. Ahora, cuando usted piensa la
palabra gloria, en nuestra mente pensamos En nuestra mente nosotros
pensamos... Nosotros pensamos, bueno, algo
brillante, algo que está reluciente. No es lo que piensa usted. Eso
es lo que yo pienso. Yo pienso en gloria, algo brilloso,
algo... Pero esta palabra, gloria, significa
en realidad la opinión, de pensar. Así es que cuando Dios Todopoderoso
dice, cuando Moisés le preguntó a Él, la respuesta que Dios dio
a Moisés es ésta. Tendré misericordia del que tendré
misericordia. Me compasaré del que me comparezca.
Así es que cuando miramos la gloria de Dios, estamos mirando qué es lo que
piensa Dios. Así es que cuando las Escrituras
dicen aquí que llevarán la gloria, Ellos están trayendo lo que Dios
Todopoderoso ha pensado para darles. Es la gloria de Dios
de mostrarte a ti misericordia. Y piensas en ti mismo. ¿Qué tengo
yo de qué gloriarme? Si no en Aquel que mostró misericordia
a mí. ¿Tenemos acaso algo nosotros
de que jacarnos en nosotros mismos? Absolutamente no. Dice, yo tendré misericordia.
Y piensen también en esto. It is not of him that willeth. No depende del que quiere. Saben, el mundo, la religión, dice,
lo único que tienes que hacer es ejercer tu libre albedrío.
¿Cómo puedes hacer que un hombre ejerza su libre albedrío cuando
está muerto? ¿Cómo puedes hablarle a un cuerpo
muerto y decirle al muerto? Si abres tus ojos y sales de
ese féretro y caminas, dirías, bueno, eso es imposible. Absolutamente. Y el problema es que el hombre no tiene habilidades
en sí mismo. Así es que no depende del que
quiere, ni del que corre. sino de Dios que tiene misericordia. Así es que si uno es hallado
en el cielo, estoy hablando de uno dentro de las naciones, será
porque Dios ha tenido la opinión de mostrarle misericordia. Y
quiero también que noten esto, aquellos que van a traer o llevar
algo al cielo, van a llevar honra. Ahora, todo esto de la palabra
honra, un buen entendimiento de esa palabra, también va a
sentar nuestros corazones. Esta palabra honra aquí significa
que vale el precio. ¿Piensas tú acaso que tienes
alguna honra en ti mismo? Aquí está la honra que posee
el creyente. que Dios Todopoderoso lo escogió
a él para ser vaso de honra. Dios Todopoderoso se dijo a sí
mismo, yo elijo mostrarte a ti misericordia, y tú vales el precio. ¿Cuál es el precio? Es la sangre del Señor Jesucristo,
el honor, que vale el precio. Así es que cuando encontremos
allá a aquellos que están en el cielo, y ellos llevarán la
gloria y el honor de las naciones a ellas, aquí es lo que se está
diciendo en este versículo. Ellos están trayendo la opinión
de Dios de mostrar misericordia en ellos, porque Él miró sobre
mí y dijo, tú vales el precio. Cuando el Señor Jesucristo dijo,
cuando Él volvió allá en la cruz, Dios mío, Dios mío, ¿por qué
me has desamparado? Es porque Dios Todopoderoso no
desampararía a Sus escogidos. El pecado va a ser pagado. Y si tú estás aquí sentado en
esta mañana, y Dios Todopoderoso ha quitado tu culpa, es porque
Él escogió quitar tu culpa. No es porque tú hiciste algo
en ti mismo que merezca que Él te perdone. No es por un... de justicia, sino por Su misericordia
que Él nos salve. Y luego, por último, en versículo
veintisiete, dice, no entrar en ella ninguna cosa inmunda. Ahora,
aquí hay unas excepciones divinas. Dice aquí, ninguna, ninguna variedad,
ningún tipo. Dice, ninguna cosa inmunda, ninguna
cosa que no sea santa. No habrá ninguna injusticia en
el cielo. Saben, el apóstol Pablo dijo, en que hablaba de sí mismo, Él dijo, hay de mí, miserable
de mí, usted que cree. Usted sabe que hay en usted mismo,
ahora mismo, un viejo hombre. Yo digo un viejo hombre. Estoy hablando de la carne, es
decir, la naturaleza carnal. Ese hombre viejo y ese nuevo
hombre batallan entre sí mismos. Yo creo en Dios. Yo le amo a él, pero hay una
naturaleza en mí, esa vieja naturaleza en la cual nací, que todavía
tiene un deseo de rebelarse en contra de Dios, y yo odio eso. Paul, el apóstol, dijo, el apóstol
Pablo dijo, ¡Oh, pobre hombre que soy! ¿Quién me liberará de
este cuerpo de muerte? Pero va a llegar el día cuando
este viejo hombre será quitado. y lo único que va a permanecer
es aquello que Dios ha creado en Cristo Jesús. En Efesios 1,
4 dice, según nos escogió en Él antes de la fundación del
mundo, para que fuésemos santos y sin
mancha del arte del amor. Así es que sé que en el cielo
no va a haber allá ninguna cosa que que sea inmunda. Este viejo hombre tiene que ser
quitado. La segunda cosa que no va a haber
allá, dice, tampoco va a haber allá que hace abominación. No
va a haber ninguna cosa allá que produzca idolatría. Acá hay una cosa difícil de entender,
pero es verdad. Aún cuando hombres estén delante
de Dios en el gran trono blanco, en el juicio, aquellos que Dios ha dejado a
su propia cuenta, todavía van a estar proclamando su justicia
delante de Dios en aquel día. Vean lo que dice Mateo capítulo
siete. Escuchen las palabras de aquellos
que están de pie delante de Dios, pensando que ellos han hecho algo para
merecer la salvación. Usted sabe que ahora mismo hay
personas en todo este pueblo de Sayyid, así como también hay
gente allá en Fairmont, en Virginia del Oeste, y ellos piensan, suponen
que por sus buenas obras, seguramente voy a estar en el cielo. Pero escuchen lo que dicen las
palabras de nuestro Señor en Mateo 7, 21. Not everyone that saith unto
me, Lord, Lord, shall enter into the kingdom of heaven, but he
that doeth the will of my Father which is heaven. Many will say
to me in that day, Lord, Lord, have we not prophesied in thy
name? y en tu nombre echamos fuera
demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros, entonces les
declararé, nunca os conocí. apartados de mí hacedores de
maldad. Aquí ellos están parados de pie
delante de Dios Todopoderoso. Ellos están hablando de su propio
valor delante de Dios. Y pensaría usted tal vez a sí
mismo, Seguramente en ese momento un hombre se caería delante de
Dios sobre su rostro y pediría misericordia. Pero el corazón
es engañoso. Es engañoso más que todas las cosas. ¿Quién puede conocerlo? ¿Puede usted imaginarse estar
de pie delante de Dios y hablar de su propio valor de usted,
y escuchar que Él le diga en ese aquel día, Las Escrituras declaran, allá
otra vez en Apocalipsis capítulo veintiuno, ninguna cosa que hace
abominación, dice. Sólo hay uno. el que será acepto su obra, y
es por la obediencia del Señor Jesucristo. ¿Se acuerdan cuando
el Señor Jesucristo fue bautizado? Hubo una voz que se oyó del cielo
que decía, Este es mi hijo amado en quien tengo complacencia. Escúchela a él. ¿Quieres estar
ante Dios en tu propio valor? Sólo un creyente diría entonces. Dios, ten misericordia de mí. Ahora, también encontramos en
la última parte del versículo veintiséis, eso que no va a ser
hallado en el cielo, dice, tampoco ninguna cosa que hace mentira. Ninguno va a entrar en el cielo
que miente sobre Dios. Un predicador anciano dijo alguna
vez, Dios nunca envía a un hombre verás al infierno. Ningún hombre
es enviado al infierno a quien Dios le ha mostrado la verdad,
porque sólo hay Uno que es la verdad, y es el Señor Jesucristo. todos los demás son mentirosos. Si yo estoy aquí en esta mañana,
si yo no hablo según estas Escrituras, no soy nada menos que un mentiroso. No hay ningún hombre, no importa
cuál sea su título. Puedes decir que es un reverendo. Puedes llamarle un sacerdote.
Puedes llamarle el mismo papa. Pero si él no habla conforme
a esta palabra, él no es enviado de Dios. Dice, ninguno que hace mentira
entrará en ella. Aquellos que Dios le da un corazón
nuevo, una nueva mente, Dios hace que esa persona sea honesta
delante de Dios. ¿Saben qué es la primera cosa que yo reconozco
en una persona que es honesta? Esa persona no haya nada bueno
en sí misma. Si preguntas a un hombre honesto, Estoy hablando de un hombre espiritualmente
honesto. Dime, a ver, dime de ti mismo. Él diría, seguro, hablando de
mí mismo, del ángel de Dios, yo no tengo nada en mí mismo
de qué actuar. Alguien diría, bueno, pero seguro,
entonces, tienes algo porque vas a la iglesia todo el tiempo. Pero escuchen, cualquiera puede
venir aquí a sentarse. Pero que Dios abre el corazón,
así como Él abrió el corazón de Lidia. Eso requiere el poder de Dios. Mi pregunta, entonces, para ustedes. ¿Te ha hecho Dios honesto acerca
de ti mismo y acerca de Dios? Aquí está un dicho honesto. Yo soy el que está desesperadamente
en necesidad de la misericordia de Dios, y Él es el único que
muestra misericordia. Ahora, para terminar, vamos a
ver la última cosa. en la última parte del versículo
27, estos son los que van a estar en el cielo, sino solamente los
que están inscritos en el libro de la vida del Cordero. Yo oí
un hombre que estaba hablando el otro día, y él estaba dando
una invitación, Y Él estaba diciendo entonces
a los que lo oían, ¿por qué no descienden o bajan aquí al frente? Y dénle su corazón a Jesús. Él dijo, este hombre dijo, bueno,
el Señor quiere salvarte si tú le permites. Y yo pensé en mí mismo. ¿Quién
soy yo para permitir a Dios que haga algo? Este hombre, que estaba hoy escuchando,
le dijo a la mente que venga, y que le dé tu corazón a Jesús. Entonces el Señor te va a perdonar, y entonces va a escribir tu nombre
en el Libro del Cordero de los Líderes. Ahora quiero hacerles esta pregunta.
¿Cuándo fue escrito el libro de vida del Cordero? Vean lo
que dice Apocalipsis 17, versículo 8. Vamos a ver lo que dice la
Palabra de Dios acerca de cuándo fue escrito este libro de vida
del Cordero. Capítulo 17, versículo 8. La
bestia que has visto era y no es, y estaba para subir del abismo
e ir a perdición, y los moradores de la tierra, aquellos cuyos
nombres no están inscritos desde la fundación del mundo en el
libro de vida, se asombrarán viendo la bestia que era, no
es y será. La Escritura nos está diciendo
en este versículo que el Libro de Vida del Cordero fue escrito
desde la fundación o antes de la fundación del mundo. Todas
las entradas en ese Libro, y Cristo es ese Libro, antes de la fundación del mundo.
Dios miró a Su pueblo, a aquellos que Él había amado desde la eternidad,
y los miró a ellos en Cristo, y escogió a quien ser nos traría
misericordia. Y ahora, en tiempo, nosotros
estamos viendo la voluntad de Dios Todopoderoso abriéndose
o desplegándose una vez y otra vez una a la altura. Cada vez. La evidencia que Dios siempre
ha amado a su pueblo, es que en el tiempo ellos le creen.
Y aquí es lo que dice la palabra de Dios. Antes de la fundación
del mundo, Dios Todopoderoso, el Señor es Cristo, Estuvo allá como el aval, el
seguro. Usted sabe lo que es un aval. Un fiador es alguien que va a
contestar en tu lugar. Él siempre ha sido tu aval o
tu fiador. Si Dios ha amado eternamente
a una persona, si Él los escogió en Cristo, Sobre la Escritura de Dios, aquel
que Dios escogió, va a venir a Cristo. No hay ninguna posibilidad
de que Dios no llame a Sí mismo. a todos aquellos que Él ha amado
eternamente. Así es que mi pregunta para concluir
es ésta. ¿Quién va a ser hallado en el
cielo? La respuesta a esa pregunta se responde en una manera únicamente. Dios Todopoderoso dice, ¿Tendré
misericordia o que tenga misericordia? Quiero hacerles esta pregunta
en esta mañana. ¿Necesita usted que Él muestre
misericordia a usted? Yo pienso en ese hombre Martíneo,
el ciego. Ahí está este hombre viejo que
está sentado sobre la orilla del camino. La Escritura dice que él oyó
que Jesús de Nazaret estaba pasando por el camino. Recuerden, este
hombre estaba ciego. Pero la fe viene por el oír.
Él podía oír. Usted escucha en esta mañana,
si el Señor le ha dado oídos para oír, hayas en ti clamar
a Dios pidiéndole misericordia. Si es esto la verdad, entonces
esto no es de vosotros. Ese hombre viejo, partimero,
ciego, él clamó, Dice la Escritura, Jesús, Hijo
de David, ten misericordia de mí. Y yo quiero decirles esto. Ninguna mujer, ningún hombre,
que ha buscado misericordia en el corazón, un corazón nuevo que Dios dice
que él da. Él dijo, de ninguna manera lo
he hecho fuera. Que el Señor añade su bendición
en la predicación de su palabra. Amén.
Marvin Stalnaker
About Marvin Stalnaker
Marvin Stalnaker is pastor of Katy Baptist Church of Fairmont, WV. He can be contacted by mail at P.O. Box 185, Farmington, WV 26571, by church telephone: (681) 758-4021 by cell phone: (615) 405-7069 or by email at marvindstalnaker@gmail.com.

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Joshua

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