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Tom Harding

Jesucristo mismo

Ephesians 2:19-22
Tom Harding • March, 1 2009 • Audio
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Jesus Christ himself
What does the Bible say about our righteousness before God?

The Bible teaches that our righteousness is like filthy rags; we need the perfect righteousness of Christ.

According to the Bible, all our best acts are deemed as filthy rags before God, emphasizing that human righteousness cannot stand in His presence. Instead, we require a perfect covering of righteousness, which is found only in Jesus Christ. As David stated, 'Blessed is the man to whom the Lord does not impute iniquity' (Psalm 32:2), confirming that our justification is not based on our works, but rather on the flawless righteousness of Christ, which is eternal and unchanging. Importantly, we must discard our own righteousness to gain Christ, as stated by the Apostle Paul in Philippians 3:8-9.

Isaiah 64:6, Philippians 3:8-9, Psalm 32:2

How do we know that Jesus is our only hope?

Jesus is our only hope because He is our righteousness, salvation, and eternal life.

The Bible clearly positions Jesus Christ as our sole hope of salvation and righteousness. This assertion is based on scriptural declarations, such as those found in Hebrews 12:2, where we are urged to 'fix our eyes on Jesus, the author and perfecter of our faith.' Our faith and hope are not grounded in personal merit or religious practices but solely in Christ's finished work. His grace provides us with a 'good hope' as expressed in 2 Thessalonians 2:16, emphasizing that our reliance on Jesus guarantees our acceptance before God and assurance of eternal life. In essence, Jesus embodies our comprehensive hope, from justification to glorification.

Hebrews 12:2, 2 Thessalonians 2:16, John 14:6

Why is faith in Jesus essential for salvation?

Faith in Jesus is essential because He is the living Savior, and our faith must be grounded in Him alone.

Salvation hinges upon faith, specifically faith in Jesus Christ, who is not only the object of our faith but the source of our righteousness. Scripture teaches that true saving faith looks to a living Christ, as noted in Hebrews 12:2, which highlights that faith must be continually focused on Jesus rather than religious symbols or past events. Martin Luther wisely observed that feelings can be deceptive, hence our faith must rest on the Word of God, which firmly points us to Christ as our only hope. It is by faith in Christ alone that we receive the gift of salvation and the assurance of our eternal standing before God.

Hebrews 12:2, John 14:6, Romans 10:17

Sermon Transcript

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100%
Hacer todas estas cosas. Puedo hacer ceremonias religiosas
y deberes religiosos. Puedo hacer toda obra buena. Pero todas mis justicias delante
de Dios, la Palabra de Dios declara que
lo mejor que yo tengo es nada más que trapos sucios
delante de la vista de Dios. Yo tengo que tener un manto perfecto
de justicia un manto de justicia que me cubra
completamente de mi pecado, un manto de justicia que me cubra
de la cabeza hasta los pies. y esa justicia es Cristo mismo,
Jesucristo mismo el rey David dijo esto bienaventurado el varón
que en Dios le da justicia sin obras El Señor Jesucristo es el Señor
nuestra justicia. Jesucristo mismo es nuestra justicia. ¿Y sabe usted qué? No es una justicia temporal. ¿Cuánto dura esta justicia que
Dios nos da? ¿Esta justicia dura solamente
un año? ¿Cinco años? No, no, no. Él nos da justicia eterna. Esas
son buenas nuevas. Y nosotros podemos decir, como
dijo el apóstol Pablo en Filipenses 3, que contamos toda nuestra
justicia como basura. Tomamos toda nuestra justicia
y la ponemos en el basurero. para que ganemos a Cristo y seamos
hallados en Él. Ven, la salvación no está en
una iglesia. La salvación no está en una tradición.
La salvación no se encuentra en una ceremonia. La salvación
y la justicia se encuentran en Jesucristo mismo. Es por eso que el apóstol Pablo
dijo en Filipenses capítulo 3 que quiero ser, ganar a Cristo y
ser hallado en Él. No teniendo mi propia justicia
que es de la ley. sino la justicia que es por la
fe, la fidelidad de Cristo Jesús. Nuestra esperanza de justicia
es su fidelidad, su obediencia, y no la nuestra. Así que, el
número cuatro, recuerden, Jesucristo mismo es toda nuestra justicia
delante de Dios. Entiende? Vamos al quinto punto
Busquen Hebreos capítulo 12 Hebreos 12 Jesucristo mismo es el único
objeto de la fe. Hebreos capítulo 12, versículo
2. Puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe,
el cual por el gozo puesto delante de él sufrió la cruz, menospreciando
el oprobio, y se sentó a la diestra del trono
de Dios. Bueno, ahora escuchen. Jesucristo mismo es el único
objeto de la fe. Es muy importante que usted entienda
esto. La fe de los escogidos de Dios. Pedro llama esa fe la fe preciosa. Es la fe que es el don de Dios. Mira a uno que es el Señor viviente,
el Señor Jesucristo. Nos dice en ese texto que acabamos
de leer, puestos los ojos en Jesús, Él
es el Salvador. Nuestro Señor dijo, yo soy el
camino, la verdad y la vida. Nadie viene al Padre sino por
mí y en mí. La fe salvadora Señor Jesucristo vivo, que está
sentado en el trono y es victorioso. Ahora, escuchen cuidadosamente. La fe salvadora no mira a una
cruz. La fe salvadora no mira a un
santo muerto en el pasado. La fe salvadora no mira a una
iglesia. La fe salvadora, la que es dada
por Dios, ve a un Señor vivo, al Señor
Jesucristo. Puestos los ojos en Jesús, en
Cristo. Ahora, noten esto. Dice allá,
puestos los ojos, mirando. La fe de los escogidos de Dios
es una fe viviente. Continuamente están mirando al
Señor Jesucristo. La fe salvadora continúa viniendo
al Señor Jesucristo. La fe salvadora continúa confiando
en Cristo Jesús. La fe salvadora continúa creyéndole
a Él. El Señor Jesucristo es el único
objeto de la fe salvadora. Ahora, mi oración a Dios es que
Él, Dios Todopoderoso, nos dé esta fe salvadora. que no mira
adentro de uno mismo. La fe salvadora no se basa en
los sentimientos. El reformador Martín Lutero, él
escribió estas palabras. Él dijo, los sentimientos ellos
vienen, ellos van. Y los sentimientos ellos son
engañosos. Mi única esperanza es la palabra
de Dios y ninguna otra cosa vale la pena creer. El fundamento de la fe es la
palabra de Dios. Y la palabra de Dios nos señala
el objeto de la fe, Jesucristo mismo. Bueno, aquí está el último
punto. Segunda de Testalonicenses Segunda
de Testalonicenses, capítulo 2, versículo 16 Y el mismo Jesucristo,
Señor nuestro ¿Ven esa palabra otra vez allá? El mismo Jesucristo Y Dios nuestro Padre, el cual
nos amó y nos dio consolación eterna y buena esperanza por
gracia. Aquí está mi punto. Jesucristo mismo es toda nuestra
esperanza. Noten qué clase de esperanza
es la que la palabra de Dios nos dice que es. Es buena esperanza. Es buena esperanza Por gracia. La gracia de Dios. La gracia soberana de Dios. Su gracia poderosa. Su gracia
salvadora. Su gracia llamadora. Su gracia
que nos atrae. Esa es nuestra esperanza. Es
una buena esperanza por gracia. Y todo ello junto está en Jesucristo
mismo. Si alguien le pregunta a usted,
¿cuál es su esperanza? ¿Cuál es su esperanza de salvación? ¿Cómo contestaría usted? El mismo Jesucristo. Él es toda
mi esperanza delante de Dios. Ahora, para terminar, tengo esta
pregunta para ustedes. ¿Es el Señor Jesucristo todo
su fundamento? Ahora quiero que usted considere
cuidadosamente. La Escritura nos dice que debemos
examinar nuestra fe, para examinarnos a nosotros mismos si estamos
en la fe. Ahora sí, yo quiero que ustedes piensen en esta pregunta
en esta mañana. Quiero que usted piense en estas
palabras que yo les he hablado en esta mañana. Quiero que usted considere, ¿Es
Cristo Jesús todo mi fundamento? ¿Es Cristo Jesús toda mi esperanza
de salvación? ¿Es el Señor Jesucristo toda
mi justicia delante de Dios? ¿Es el Señor Jesucristo toda
mi redención delante de Dios? Este es el Señor Jesucristo,
mi única esperanza de salvación delante de Dios. Yo espero que cada uno de ustedes
pueda contestar, sí. Sí, Él es toda mi salvación. Y si no es Él, toda tu salvación. Mi oración es que Dios revele
a Cristo en su corazón. Que Dios, que es Todopoderoso,
mande que la luz de Su gloria brille en tu corazón. que te dé ojos de fe para poder
mirar al Señor Cristo como toda tu esperanza de salvación. Ese
es mi mensaje para ustedes en esta mañana. Gracias al Pastor por invitarnos
en esta mañana. Y yo pido la bendición rica de
Dios sobre ustedes. Y así como nosotros regresamos
a los Estados Unidos, Norteamérica, y cuando nosotros lleguemos y estemos
en nuestro servicio el próximo domingo, Recuerden, nosotros vamos a estar
orando por ustedes. Nosotros vamos a estar recordándoles
a ustedes. Y yo le pido a su pastor y a
ustedes que ustedes se acuerden de nosotros. Y oren también por
nosotros. El hermano Cody. El hermano Cody. Bien hermanos, estamos muy agradecidos
al Señor. También a nuestros hermanos de general,
pues yo creo que fue un mensaje muy grande.
Tom Harding
About Tom Harding
Tom Harding is pastor of Zebulon Grace Church located at 6088 Zebulon Highway, Pikeville, Kentucky 41501. You may also contact him by telephone at (606) 631-9053, or e-mail taharding@mikrotec.com. The website address is www.henrytmahan.com.

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