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Donnie Bell

Jesús dijo...Tengo sed

John 19:28
Donnie Bell February, 4 2008 Audio
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Jesus said...I thirst

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100%
Bueno, en esta noche vamos a
tener a nuestro hermano Donny Bell, y él va a traer el mensaje
en esta noche para Donny. John 19. Juan, capítulo 19. Es una gran bendición estar de nuevo
con los santos aquí en Mérida. Estoy agradecido que el Señor
les ha bendecido con este edificio, y doy gracias por su amor y su
entrega por el Evangelio, y su dedicación y entrega a Cristo
y a la gloria de Él. Voy a traer un mensaje en esta
noche y le llamo, las escrituras sean cumplidas. En versículo
veintiocho, dice después entonces, Jesús conociendo que todas las
cosas eran cumplidas, que las escrituras se cumpliesen, dijo,
tengo sed. Ahora, hay tres grupos aquí en
la cruz de nuestro Señor Jesucristo. En el versículo veintitrés habla
de los soldados, y luego había judíos en la cruz, y luego había
aquellos que conocían al Señor Jesucristo y lo amaban. Y luego habían aquellos que conocían
al Señor Jesús y lo amaban. Ahí estaban los judíos que lo
habían odiado, que rodearon la cruz. Ellos rechazaron a Cristo,
odiaban a Cristo, su propio Mesías. Y ellos estaban allá para disfrutar
que nuestro Señor sufriera. ellos estaban allí para burlarse
de él. Luego los soldados estaban allá
pues era su deber estar allá. Estaban ellos acá porque ese
era el día que a ellos les tocaba hacer la concesión. Yo estaba en la marina y yo tenía
un deber que hacer todos los días. Y su deber en este día
era de crucifiar a estos tres hombres. Ellos estaban allá haciendo
su trabajo. Pero había ahí también los que
conocían y amaban al Señor Jesucristo. Vamos a leer versículos 25 y
26. Estaban junto a la cruz de Jesús, su madre y la hermana
de su madre, María, mujer de Cleófas, y María Magdalena. Cuando
vio Jesús a su madre y al discípulo a quien él amaba, que estaba
presente, dijo a su madre, He aquí tu hijo. Después dijo al
discípulo, He aquí tu madre. Y desde aquella hora el discípulo
la recibió en su casa. Y estamos aquí viendo estas personas
que no se pararon a una distancia, sino que ellos estaban junto
a la cruz. La mayoría de las personas piensan
que Cristo estaba muy, muy alto en la cruz. Yo quiero decir lo que yo creo
que la cruz se parecía. Personalmente yo creo que exponían
sus manos sobre sus cabezas y sus pies sobre uno sobre el otro
de esa manera. Y él está colgando allá y sólo está como a esta
distancia del piso. Sus pies estaban no más que dos
pies o a dieciocho pulgadas del suelo. Así como dice que ellos
estuvieron junto a la cruz. Estuvieron tan cerca como Walter
y yo. Ellos estaban tan claros,
tan cercanos que podían tener una conversación. Ellos tuvieron una conversación
con todos. Y de todos los que estaban alrededor
de la cruz, había solamente cinco. Habían solamente cinco que conocían
al Señor Jesucristo y la amaban tal como Él era. Cuatro mujeres
y un hombre. Yo puedo entender que su madre
estuviera allí. Ella amaba a su hijo. Y el profeta ya había dicho que
una espada atravesaría a su hijo. Y aquí está una espada atravesando
a su hijo, viendo si su hijo sufre, que está muriendo. Pero
ver allá en el capítulo 20. Versículo 26, el medio del versículo.
Y estaba ya un discípulo que estaba presente a quien él amaba. Ahí estaban estos que estaban
en pie a quien Jesús amaba. Y muchas veces nosotros hablamos
de nuestro amor al Señor. Yo confío más en Su amor por
mí que en mi amor por Él. Aquí está diciendo que Jesús
la amaba. Ahí estaban aquellos a quien
Cristo amaba. Y nuestro Señor Jesucristo comenzó
a tener una conversación con ellos. Ellos estaban de pie allá.
Ahí está la madre de los señores y sus discípulos que estaban
allá. Él dijo, ¡Hijo, aquí está tu madre! Y luego, ¡Hijo, aquí
está tu madre! Y desde ese momento ese discípulo
tomó a ella como su madre. Desde ese momento la llevó a
su casa y la trató como su mamá hasta el momento que ella salió
de ese mundo. Viendo esa escena desde su punto
de vista. Ellos habían acostado sobre su
pecho, habían comido con él, habían visto que él haga milagros,
y ahora lo veían a él que estaba en gran agonía, sangre en todo
lugar de su cuerpo. Y ahora sí, él está en completo
con todo, y sobre todo con lo que está alrededor, y podía conversar
con sus discípulos. ¡Oh, qué gran Salvador! ¡Qué gran Salvador! Ahora, vamos a ver versículo
28 juntos. Después de eso, sabiendo Jesús
que ya todo estaba consumado, después de esa conversación, Sabiendo Jesús que ya todo estaba
consumado, dijo para que las Escrituras se cumplieran, Aquí está la cosa. Nuestro Señor
Jesucristo conocía todas las cosas. Él no está diciendo que
sabía todas las cosas que podían ser, tal vez fueran, pero está
hablando de todas las cosas que serían cumplidas en Él. Él dijo,
yo tengo sed. Esta es la quinta vez que habla
desde la cruz. ¿Y qué es esta quinta palabra?
El que mide las aguas en el palmo de su mano. El que considera
a las naciones como una gota del mar. Cuenta todas las estrellas en
el cielo y las nombra por nombre. El Creador del Cielo y de la
Tierra. El Señor de gloria mismo diciendo
yo tengo sed y teniendo necesidad de tomar. ¿Puede usted imaginarse el Dios
amado del Padre? Aquel que habitó en el seno del
Padre y que diariamente Dios estaba agradado con él. Que Él
estaba aclamando, tengo sed, sed tengo. Cuando Él dijo, sed
tengo. Esto nos muestra su humanidad.
Cristo era un hombre. Él no era un hombre divino, y
tampoco era un Dios que había sido humanizado. Él era Dios
manifestado en la carne. Cuando Él vino a ser hombre,
Él llegó a ser lo que no había sido antes. Pero cuando Él llegó a ser hombre,
Él no dejó de ser Dios. Y ahora que vino a ser hombre,
siempre será hombre. Siempre será Dios y hombre en
una sola persona. Y cuando nosotros lleguemos a
la gloria, al único Dios que vamos a ver, es el Señor Jesucristo. Y Él va a tener el efecto de
las heridas en Su cuerpo allá en la cruz. Vamos a ver como
un gordero. que fue inmolado. Él fue hecho
semejante a Sus hermanos, participante de la carne y sangre, para que
Él sea un sacerdote fiel en las cosas que concernen a Dios. ¿Qué misterios tenemos en las
Escrituras? Cuando Él dice, Tengo sed, nos
muestra eso su humanidad. ¿Puede usted imaginarse que el
Señor Jesucristo creció en estatura y en conocimiento delante de
los hombres como hombre? ¿Puede usted imaginarse que Él
se cansó, pero nos dice la Escritura que Él se sentó junto a un pozo? Y nos dice también la Escritura
que Él tuvo hambre. Y nos dice la Escritura que Él
durmió. Y como hombre, Él se maravilló.
Hay dos cosas de las que Él se maravilló. De la incredulidad
y de la fe. Él se maravilló de que hay personas
que no creyeron, pero Dios es su corazón. Y también maravilló
que hubo tan gran fe en Israel. Y Él lloró. Tenemos de él que
lloró dos veces en la ciudad. Él lloró allá junto al sepulcro
de Lazarus. Y él estuvo allá junto a Jerusalén
y lloró. Jerusalén, Jerusalén, ¿cuánto
había yo reunido? Pero no quisiste. Y como hombre, él oró. Él oró
intensamente. Él oró con lágrimas. Y como hombre, Él también se gozó.
Y como hombre, Él, este... Vio. Gimió. Y aquí nos dice que él tuvo sed. Ahora vemos que Dios no tiene
sed. ¿Has leído alguna vez que un
ángel tuviera sed? Y va a llegar un día que nosotros
tampoco vamos a tener sed. Ven allá. En Apocalipsis, capítulo 7, va
a llegar un tiempo en que nosotros también nunca tendremos sed. Allá en Apocalipsis 7, versículo
16, ya no tenerán hambre, ni sed,
y el sol no caerá sobre ellos, no habrá calor. Ni calor, no
van a tener sed ya más. Tenemos una hermana que pasó
a la eternidad. Hace dos semanas, es como hoy. Ella tenía sed cuando estaba
allá en un apartamento morir. En la mañana antes de que ella
murió poníamos agua en un palito y le poníamos en su boca. Poníamos
esa esponja en un vaso con hielo. Ella estaba muriendo y la última
cosa, ella tenía sed. Pero ella no tiene sed ahora.
Ya no tiene sed. Pero nuestro Señor, Él tuvo sed
en la profundidad de su humilificación. Él dijo, mi humedad. se volvió como la sequedad. Y aquí es lo que está pasando,
la ira de Dios cayó sobre él. Y este clamor que vino de la
cruz, cuando su lengua se volvió como algodón en su boca, Ese clamor de Tengo sed vino
después de tres horas de tiniebla, y esa oscuridad era cuando él
estaba pisando el lagar de la ira de Dios por sí solo. Aquí está la furia, aquí está
la furia de la ira de Dios que está cayendo sobre él. Esta gran transacción se llevó
a cabo entre Dios el Padre y el Hijo. Así es que cuando sale él de
esta tibia, la ira de Dios había sido consumado sobre él. Después de la ira de Dios que
cayó sobre él, él dijo, tengo sed. No está pidiendo ser aliviado
por su sufrimiento. Él era el que causó que el agua
saliera de la roca que fue golpeada. De hecho, esa roca era Cristo.
Y esa roca le siguió en el desierto. Y cada vez... Y cada vez que tenía sed, ellos
iban a la roca y tomaban agua de esa roca. Así es que, ¿no pudo él, acaso,
ver sus propias necesidades? ¿Y por qué no lo hizo entonces? Él convirtió el agua en vino.
¿Sabe usted por qué no hizo eso? Para que se cumpliesen las necesidades. Sabiendo todas las cosas. sabiendo
que todo tenía que ser hecho por su madre. Él dijo de él,
tengo sed. Todas las cosas, hermanos, ellos,
amados, esto había sido cumplido. Todo lo que la ley requería. Todas las cosas establecidas
las cuales la profecía había predicho, hasta el detalle más mínimo de
nuestro Señor Jesucristo había sido profetizado en la Academia. Todas las cosas, Él sabía cada
una de esas profecías. Y sabiendo que todo estaba consumado, Todas las cosas según las figuras
habían sido cumplidas, especialmente las cosas que referían a la cruz. Así como Moisés levantó el astro
al desierto, Cristo fue levantado. Así como los sacrificios eran
ofrecidos cada mañana y cada tarde. Cristo es el Última Pascua, es
la única Pascua que ha quitado el pecado. El hermano Mario lo leyó. Como
debajo de la ley, esos sacrificios nunca podían
quitar el pecado. La sangre de toros y machos cabreados
nunca podían quitar el pecado. Pero este hombre, Después de
un solo sacrificio por sacado, que Dios le preparó un cuerpo,
Dios nos tuvo placer en esos otros sacrificios, pero por medio
de este cuerpo que Dios había preparado, y preparó ese cuerpo
para que fuese sacrificio. Para que sea un sacrificio por
el pecado. Para ser un holocausto, una víctima
del holocausto. Y que por ese sacrificio, Dios
podía mirar aquello. Y Dios dijo, no necesito más
sacrificio. Ya no necesito más ofrenda por
el pecado. Porque este sacrificio, esta
ofrenda, quitó el pecado. una vez por todas. Y donde estos
pecados ya se han quitado, ya no hay más ofrenda por el pecado.
Dios dice sus pecados y sus iniquidades, no me acordaré más de ellos. Y por este un sacrificio, Él
ha perfeccionado, santificado, una vez por todas. Aquellos por quien fue ofrecido
ese cuerpo. No voy a mejorar más de lo que
voy a mejorar. Ya no voy a llegar a ser más santo. Ya no voy a
ser más santificado. No voy a ser más justo. Cuando Dios dijo eso, y yo me
gozo, yo lo siento. Yo me regocijo en ello. Y no solamente cuando dice que
él sabía que todo estaba consumado. Él sabía que todo estaba consumado,
aquello que el Padre le había dado que él hiciera. Él dijo,
Padre, he acabado la obra que me diste que hicieste. Ahora, dame la gloria que tuve
contigo antes y que el mundo fuese. Todas las cosas habían
sido hechas que eran requeridas para nuestra redención. Y en
la redención, significa que hemos sido mantenidos
en esclavitud. Alguien viene y te cautiva y
te tiene ya para un rescate. Y ellos fijan el precio para
que te puedan soltar, para que te puedan liberar. Bueno, la
ley, la justicia, esas son las que nos tenían a nosotros. Fuemos
mantenidos cautivos por el pecado. La misericordia, el amor y la
gracia aquí. Esa misericordia dice, yo amo
a Donny Bell, yo amo a Cody. Yo quiero mostrar gracia a él,
yo quiero mostrar misericordia a él. Pero aquí justicia y la verdad,
y lo recto dice, no puedes amarle hasta que este juicio sea... hasta que la justicia sea satisfecha,
hasta que la justicia sea vindicada. La verdad dice al alma que pecar
es ciertamente morir. ¿Cómo entonces va a ser que el
amor, por un lado, y la justicia, por otro lado, como la misericordia
y la verdad, la verdad y la gracia, cómo van a encontrarse, cómo
van a ser reconciliados? Se para la sabiduría y dice,
yo sé un camino. Dios el Hijo dice yo descenderé,
y yo seré hecho hombre, y yo seré Dios. Ahí puedes mostrar entonces tu
amor y tu gracia. Pero toma la ley, la justicia,
la verdad. Y la justicia dice, el alma que
pecó no lo voy a soltar. Y la verdad dice, el alma que
pecare morirá. Cristo dijo, pon tu pecado sobre
mí. Castígame a mí. Pon tu justicia
sobre mí. Toma tu espada de justicia y
clavala en mi corazón. Entonces, luego puedes manifestar
eso a tu corazón. Puedes mostrarle tu gracia. Puedes ser misericordioso a ellos. Y seguir siendo justo. Habiendo
cumplido la ley. Y la verdad es magnificada. Es por eso que Cristo es llamado
la Sabiduría de Dios. Soy tan salvo por la justicia
de Dios que también por la gracia de Dios. Y es por eso que Él dice, No dejó nada por hacerse. La
paga por acercado ha sido pagada. Él dijo, necesito sangre. Y la
sangre fue dada. Ahora, nosotros tenemos que salir
libres. La paga ha sido dada. Con la sangre preciosa del Cordero
que fue derramada desde la fundación del mundo. Dios quitó la sangre de la espada
de su justicia y la puso otra vez en su vaina. Y nunca va a
ser sacada esa espada sobre nosotros nuevamente. Dios no ve ningún pecado. Bueno,
luego dice esto. El Hijo, tengo sed. luego en
versículo veintinueve y estaba lleno de vasija llena de vinagre
vamos a retroceder un poco En muerte, tanto como en su vida,
la Palabra de Dios era su autoridad. La Palabra del Dios viviente
era aquello con lo cual él vivía. Y cuando él clamó, Tengo sed,
no para que él sea aliviado, sino para que las Escrituras
fueran cumplidas. Él pasó por esas seis horas de
sufrimiento en la cruz que nosotros no podemos concebir. Y le dieron
vinagre que él tomase. Y en versículo 29 lo que dice
allá, había una vasija llena de vinagre. No era vinagre. le ofrecieron vinagre y le dieron otra sustancia que
era para calmar su dolor. Él rehusó eso, pero aquí nada
más le dieron vinagre y él lo aceptó sólo para cumplir las Escrituras.
Cuando él hubo tomado, y lo puso sobre su boca. Cuando Jesús hubo tomado el vinagre,
dijo, consumado él. Él bajó su cabeza y entregó al
Espíritu. ¿Qué quería decir Él cuando dijo
consumado es? Esa es la única palabra griega
que yo conozco. Bueno, no, lo tomo otra vez. Yo sé otra palabra. Yo sé alfa
y omega. Es lo que él se llama, alfa y
omega. Es lo que él se llama, alfa y
omega. Pero aquí, en esta palabra, la palabra que hemos llamado, No son dos palabras, es una sola
que es tileo. Pero hay diferentes usos de la
misma palabra. Y vamos a ver la finalidad de nuestro
Señor Jesucristo cuando veamos las cuatro maneras en las que
puede ser usada esa palabra. Bueno, en eso... No, no tienes
que escuchar, yo lo escucharé. Dice, ¿sabes? Cuando Jesús hizo
un final, hizo un final, Cuando Jesús hizo fin, cuando hubo finalizado
mandar a Sus discípulos, Él se apartó. Cuando Él iba a pagar impuestos,
Él dijo a Simón Pedro que él echara un ensuelo en el mar y
que sacara ese pez que tenía esa moneda en su boca. Y que él luego fuera y pagara
esos impuestos. En Lucas 2, 39 también dice,
que cuando habían cumplido todo, hablando de María y José, después de haber cumplido con
todo lo prescrito en la ley del Señor. Tomando a los Jesús, Jesús
a los doce les dijo, He aquí subimos en Jerusalén y se cumplirán
todas las cosas escritas por los profetas acerca del Hijo
del Hombre. Así es que juntemos esas cuatro
ocasiones. Él hizo un fin. Él pagó. Él hizo. Él logró. Cuando él clamó, consumado es,
él puso fin. Ha sido pagado. Ya ha sido hecho,
logrado. Ya ha sido Hecho. ¿Qué fue lo que Él puso fin? Él puso fin a nuestro pecado,
a nuestra culpa, a nuestra condenación. ¿Y qué fue pagado? El precio de nuestra redención.
¿Qué fue logrado? ¿Qué fue hecho? Todos los requisitos más minúsculos
de la ley. La ley dice, ama a Dios. Yo amo
a Dios. ¿Cómo? Cristo amó a Dios por
mí. En Cristo yo amo a Dios. Las requisitos de la ley. ¿Qué fue logrado? La obra que Dios el Padre le
hizo. La salvación está hecha. Y Cristo clamó sólo para cumplir
las Escrituras. ¿Qué había sido consumado? La
salvación de Alfa a Omega. Saben ustedes, mis pecados fueron
pagados hace dos mil años. Antes de que yo hubiera nacido. Antes de que yo hubiera pensado. Antes de que América existiera. América sólo ha estado ya 300
años, una nación un poquito más de 200 años, y aquí estamos. Antes de que América fuera descubierta, Cristo llevó mis pecados en su
cuerpo sobre la cruz. Él pagó no solamente por mis
pecados pasados, mis pecados presentes y mis pecados en el
futuro. Si Él no pagó por todos, ¿qué
me pasaría a mí? Mis pecados se han quitado. Cantamos un coro allá en la iglesia. Oíste lo que Jesús me dijo a
mí? Todos han sido quitados, han
quitado, han quitado. Tus pecados, tus pecados son
perdonados y tú estás libre. Todos están quitados. Todos están
quitados. Todos están quitados. Todos ya
se han quitado. Y luego viene la ley y busca por esos pecados.
La santidad de Dios puede venir y buscar profundo en su corazón. Puede buscar en su mente. Buscar en su futuro. ¿Y sabe
qué tiene que decir? No es culpable. Es justo. Justificado. Perfecto. Eso es lo que Dios dice cuando
viene a examinar. Dios está satisfecho. Vamos a
leer Hechos 13, 38. Sabed pues esto, varones hermanos,
que por medio de él se os anuncia perdón de pecados, y que todo
aquello de que por la ley de Moisés no pudiste ser justificados,
en él es justificado todo aquel que cree. Nosotros predicamos por este
hombre. el perdón de pecados y por él puedes ser justificado
de todas las cosas que nunca pudiste ser justificado por la
ley de Moisés. Y cuando mi propia conciencia
en algunas ocasiones Y cuando alguien me pregunta,
¿cuál es la justificación de Dios para recibirme a mí? Dice que fue entregado por nuestras
ofensas. Fue resultado por nuestra justificación. Así es, y si alguien quiere saber
por qué no tengo pecado, por qué yo sé que Dios me recibe
a mí, por qué soy santo y sin pecado, por qué soy tan justo
como lo voy a ser en cualquier tiempo. Digo, yo, él está sentado
a la dirección de Dios. Cristo es mi justificación. Cristo
es mi justificación. Voy a decir una cosa y voy a
parar. Voy a parar y quiero que entiendan
esto. Oímos de personas que digan,
confío en la obra terminada de Cristo. Muchas personas van a
perecer que dicen que yo confío en la
obra terminada de Cristo. Y nunca confíen en aquel que
terminó la obra. La obra significa nada. Es el
que consumó la obra. Y es por eso que nosotros clamamos. Él clamó con gran voz. Él dijo es consumado. Yo sé a
quién he creído. Nuestra fe está en una persona.
Si tienes a Él, si lo conoces a Él, si te apostas del ajedrez,
si te sometes a Él, si crees a Él, si confías en Él, si echas
tu alma sobre Él, entonces todo lo que Él tiene es tuyo. El Señor
los bendiga. Es un tiempo maravilloso estar
con ustedes. Que el Señor haga que esta iglesia
crezca y florezca, que prospere. Que Dios envíe muchos y muchos de
sus ovejas. Que tengamos que quitar la pared
para que podamos pledicar a las personas. Oren por su pastor. Dios le dé fuerza y que lo utilice
para sus glorias. Yo lo amo tanto.
Donnie Bell
About Donnie Bell
Donnie Bell is the current pastor of Lantana Grace Church in Crossville, TN.

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Joshua

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