La predicación de Daniel Fernandez, titulada "La gracia que llama y restaura," aborda la temática de la gracia redentora de Dios, ilustrado a través de la historia de David, Jonatán y Mefiboset en 2 Samuel 8-9. El predicador destaca cómo la religión externa y la observancia de la ley, como se ve en Saúl, no conducen a la salvación, sino que es la obra del pacto eterno entre Dios y Su Hijo, Jesucristo, la que realiza la redención de los pecadores. Fernandez utiliza la figura de Mefiboset, quien representa a la humanidad caída y incapacitada por el pecado, para mostrar que, así como David llama a Mefiboset y le ofrece misericordia sin considerar su condición, de igual manera el Rey de Reyes extiende Su gracia a los que no tienen méritos propios. La predicación enfatiza que la salvación y la restauración son efectos del pacto de gracia, que invita a los vivos a acercarse sin miedo y aceptar la misericordia divina.
“Su problema de Saúl no fue que no hubiera ley, no fue que no tuviera la palabra, que no tuviera ordenanzas, su problema fue que su corazón no fue convertido.”
“La elección de Dios no depende de nosotros, no depende del que recibe, sino depende del que prometió.”
“La gracia redentora no busca, nos busca únicamente para ofrecer misericordia.”
“Gloria a Dios que no depende de los méritos del que recibe, sino depende del que prometió.”
The Bible teaches that God's grace extends to those who are undeserving, as illustrated in the story of Mephiboset.
2 Samuel 9:1-7, Isaiah 43:25
God's covenant is everlasting because it is founded on His unchanging character and promises.
2 Samuel 9:1, Hebrews 8:6-13
Mephiboset's story is important as it illustrates God's grace and how He restores the broken.
2 Samuel 9:6-13, Romans 5:8
Auto-generated transcript • May contain errors
Comments
Your comment has been submitted and is awaiting moderation. Once approved, it will appear on this page.
Be the first to comment!