Bootstrap
DF

El pacto de amor

1 Samuel 18:1-5
Daniel Fernandez February, 15 2026 Video & Audio
0 Comments
DF
Daniel Fernandez February, 15 2026

Sermon Transcript

Auto-generated transcript • May contain errors

100%
En la mañana estuvimos viendo el caso de Saúl como figura representativa del hombre natural bajo la ley, un hombre que fue ciertamente elegido por Dios para ser rey, fue instruido, fue expuesto a los mandamientos de Dios, pero fue incapaz de obedecerlos por carecer de un corazón transformado.

Su vida confirma una verdad de las escrituras. La ley es santa, es justa y es buena, pero el hombre carnal no puede someterse ni cumplirla. Saúl ofreció sacrificios, cuidó sus apariencias y practicó parcialmente obediencia. Sin embargo, la palabra palabra de Dios declara que no se complace en los sacrificios sin obediencia. ni en una religiosidad externa que no nace del corazón rendido. En Saúl vimos al hombre intentando justificarse por sus obras, buscando aprobación delante del pueblo, pero viviendo lejos de la comunión con Dios. La ley entonces no fue dada para darnos vida, sino para hacer manifiesto el pecado. para llevar al hombre a reconocer toda su incapacidad y la necesidad de la gracia de Dios. En contraste con Saúl, la Escritura nos revela que sólo ha existido un solo hombre que cumplió perfectamente la ley, aquel a quien el Padre tuvo plena complacencia.

Leemos en Mateo 3.17 Y hubo una voz de los cielos que decía, éste es mi hijo amado en quien tengo complacencia. Ése es el único en el que el Señor se complace. No hay otro en el que Dios pueda complacerse, sino solamente en su hijo amado.

Y éste, su hijo amado, el Dios hombre, que no sólo obedeció sin pecado, se ofreció como sustituto por nuestros pecados. cargando en sí el pecado de su pueblo en el Calvario. Lo que la ley demandaba, lo que el hombre no podía cumplir, Cristo lo cumplió a la perfección.

Con esta verdad como fundamento vamos a revisar ahora a Jonatán, hijo de Saúl, que es un tipo de Cristo. Porque Jonatán tenía derecho natural al trono, y él renuncia voluntariamente al trono, se despoja de sus vestiduras reales y establece un pacto de amor. Dice la Palabra de Dios que, en forma anticipada de Cristo, que él, siendo en forma de Dios, no estimó el ser igual a Dios como cosa que aferrarse. Y anticipadamente, Jonatán, como tipo de Cristo, se despoja y renuncia al trono que le correspondía por derecho.

Al pasar de Saul a Conatán pasamos del fracaso del hombre bajo la ley al pacto de amor, al pacto que señala hacia Cristo en quien la ley encuentra su cumplimiento y la gracia manifiesta su gloria. De este modo como enseñó el Señor a los discípulos en el camino de Maús podemos ver que desde el Antiguo Testamento nos habla el mensaje de salvación que había de cumplirse en Cristo Jesús.

Leemos 1 Samuel, capítulo 18. 1 Samuel, capítulo 18. Aconteció que cuando él hubo acabado de hablar con Saúl, el alma de Jonatán quedó ligada con la de David, y lo amó Jonatán como a sí mismo. Y Saúl le tomó aquel día, y no le dejó volver a casa de su padre, e hicieron pacto Jonatán y David, porque él le amaba como a sí mismo. Y Jonatán se quitó el manto que llevaba, y se lo dio a David, y otras ropas suyas, hasta su espada, su arco, y su talabarte. Y salía David a dondequiera que Saúl enviaba, y se portaba prudentemente, y lo puso Saúl sobre gente de guerra y él aceptó a los ojos de todo el pueblo y a los ojos de los siervos de Saúl. En Saúl vimos al hombre natural caído, depravado, intentando justificarse, un hombre que conoce mandamientos pero que no puede oír la voz del Señor porque se aferra nada más a las ordenanzas, a los derechos, a sus responsabilidades, pero es incapaz estos mandamientos de producir un amor o entrega. Vemos a un hijo de Saúl en un pacto de amor con el que va a ser luego el enemigo de su padre, David. Vemos que su alma se adhiere a la de David por amor.

Así como el padre ama al hijo, el igual Ponatán y David llegan a tener un amor similar como figura de Cristo y de Dios. Este pacto que hace David y Jonatán representa la misma imagen que se ve en Cristo. Dice que el alma de Jonatán quedó ligada así como el padre a mal hijo. Hacen un pacto en el versículo 3 por amor así como el padre hace un pacto de Dios con su hijo desde la eternidad para salvar a su pueblo. Jonatán se quita el manto y se lo da a David Esto significa que la autoridad se le delega al hijo.

Leemos en Hebreos 1.6. Y otra vez cuando introduce al primogénito en el mundo dice Adórele todos los ángeles de Dios. En esta figura de Jonatán dándole el manto que llevaba, dándole sus ropas, dándole su espada, su arco y tu alabarte, está dándole toda la autoridad a David en el pacto. Y a la imagen de Cristo, el Señor, el Dios, el Padre, da al hijo y lo introduce y le da toda la adoración por parte de los ángeles. Este pacto es motivado únicamente, única y exclusivamente por el amor. Vemos que no hay ninguna condición, no hay ninguna exigencia, no hay ley. El pacto nace del amor sin obligación.

Conatán se despoja del manto, renuncia visiblemente su derecho al trono, entrega su espada, o sea que no se defiende, no compite con David por el trono. entrega su arco y su cinto, cede su seguridad, cede su fuerza y su identidad. Don Natán no pierde el trono, renuncia voluntariamente a él por amor, confiando en el propósito de Dios y asegurando vida para su descendencia, una descendencia que aún no nacía, una descendencia por la que él decide dejar el trono y sacrificarse para poder dar vida a su descendencia. Leemos en Juan 10, 17 y 18. Juan 10, 17 y 18. Por eso me ama el Padre, porque yo pongo mi vida para volverla a tomar. Nadie me la quita, sino que yo de mí mismo la pongo. Tengo poder para ponerla y tengo poder para volverla a tomar. Este mandamiento recibí de mi Padre.

A Juanatán nadie lo obligó a ceder el trono, pero él lo hizo por un pacto de amor para salvar a su descendencia. Él sabía que el trono no se podía retener por la ley, sino se tenía que tener por la voluntad única de Dios. Y vemos en 1 Samuel 28 que el pacto es ratificado. 1 Samuel 28. ya en el capítulo anterior ya había un pacto y aquí se ratifica el pacto en el versículo 8 harás pues misericordia con tu siervo ya que has hecho entrar a tu siervo en pacto de Jehová contigo y si hay maldad en mí mátame tú pues no hay necesidad de llevarme hasta tu padre versículos 12 Entonces dijo Jonatán a David, Jehová, Dios de Israel, sea testigo cuando le haya preguntado a mi padre mañana a esta hora o el día tercero si resultare bien para con David.

Entonces enviaré a ti para hacértelo saber. Pero si mi padre intentara hacerte mal, Jehová hacía a Jonatán y aún le añada si no te lo hicieres saber y te enviaré para que vayas en paz. Y este Jehová contigo como estuvo con mi padre. Y si yo viviere, harás conmigo misericordia de Jehová para que no muera, y no apartarás tu misericordia de mi casa para siempre.

Cuando Jehová haya cortado uno por uno los enemigos de David de la tierra, no dejes que el nombre de Jonatán sea quitado de la casa de David. Así hizo Jonatán pacto con la casa de David, diciendo, Requíralo Jehová de la mano de los enemigos de David. Y Jonatán hizo jurar a David otra vez, porque le amaba, pues le amaba como a sí mismo. Versículo 42, Y Jonatán dijo a David, Vete en paz, porque ambos hemos jurado por el nombre de Jehová, diciendo, Jehová esté entre tú y yo, entre tu descendencia y mi descendencia para siempre. Y él se levantó y se fue, y Jonatán entró en la ciudad.

Podemos ver varios elementos en el juramento. Primero que juran por el nombre de Jehová. El siguiente elemento es que hay un alcance para toda la descendencia de Jonathan. En este pacto, tal como en el pacto en la eternidad, se aseguró la salvación de la descendencia. Y hay una misericordia para esa descendencia que aún no existía. Y hay una seguridad de vida basada en el pacto que se hizo en la eternidad y no en los méritos de los descendientes. Este juramento eleva el pacto a la redención.

Juanatán renuncia definitivamente al trono. Vemos en el versículo 13 del capítulo 20, que dice, pero si mi padre intentara hacerte mal, Jehová haga así a Juanatán, y yo le añada, si no te lo hicieres saber, y te enviaré para que te vayas en paz, y este Jehová contigo, Jehová contigo, como estuvo con mi padre. a hijo Natán ya sabía que el trono ya era de David. Él ya renuncia definitivamente al trono para poder asegurar la descendencia. Él hace el pacto de amor tal como el padre hizo el pacto de amor con el hijo en la eternidad.

Y todo esto apunta hacia Cristo Jesús. Es maravilloso ver cómo toda la palabra de Dios se resume en una sola sentencia. Hace algún tiempo, cuando vino el pastor Todd Snyder, predicó sobre Pablo, que decía que no quería saber nada, sino sólo sobre Cristo y a este crucificado. Y en ese entonces me pareció algo raro, o sea, no lo entendía. Pero ahora entiendo que sólo hay un tema en la Biblia, y ese es el mensaje de la salvación.

Leemos en Mateo 26.28 Porque este es mi sangre del nuevo pacto, que por muchos es derramada para remisión de pecados. Ese pacto, al igual que el pacto que hizo con Atán con David, el padre hizo un pacto con el hijo en la eternidad para que su sangre sea derramada para el perdón de su descendencia.

Cristo murió por su descendencia. Gente impía, gente corrompida, tal como leemos en Romanos 5,6. Dice, porque Cristo, cuando aún éramos débiles, a su tiempo murió por los impíos. Ciertamente apenas morirá alguno por un justo, con todo pudiera ser que alguno osara morir por el bueno. Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros. Este Jonatán, como imagen que apunta hacia Cristo, se despoja renuncia al trono por dar salvación a su descendencia, tal como Cristo muere y lleva el pecado de su pueblo. Con esto Jonatán se expone a varias cosas.

Primero al rechazo del padre. Leemos en 1 Samuel 20, 30 al 33, el sacrificio que tuvo que hacer Jonatán. 1 Samuel 20, 30 al 33. Entonces se encendió la ira de Saúl contra Juanatán y le dijo, hijo de la perversa y rebelde, ¿acaso no sé yo que tú has elegido al hijo de Isaí para confusión tuya y para confusión de la vergüenza de tu madre? Porque todo el tiempo que el hijo de Isaí viviera sobre la tierra, si tú estarás firme, ni tú estarás firme ni tu reino. envía pues ahora y tráemelo porque ha de morir y Jonatán respondió a su padre Saúl y le dijo ¿por qué morirá?

¿qué ha hecho? y a la imagen de Cristo Cristo tuvo que sufrir el rechazo del padre él estuvo en la cruz y dijo Dios mío, Dios mío ¿por qué me has abandonado? él tuvo que cargar el pecado de su pueblo como Jonatán fue rechazado por su padre por ser la imagen de Cristo.

Perdió los privilegios de hijo como rey, al igual que Cristo perdió esos privilegios en Filipenses 2, 6 y 7. Leemos que Cristo se tuvo que despojar de todos esos privilegios. Filipenses 2, 6 y 7. El cual, siendo en forma de Dios, no estimó el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse, sino que se despojó a sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres.

Y estando en la condición de hombre se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte y muerte de cruz. Jonatán se expuso a la muerte, perdió los privilegios, se expuso al rechazo de su padre, al igual que Cristo tuvo que despojarse y morir por su pueblo. Dice la Palabra de Dios que hay un solo mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre, y en el caso de Jonatán él fue el mediador entre estos dos reinos. Jonatán como tipo de Cristo tuvo que sufrir todo lo que tuvo que hacer para tener este pacto con David por amor.

Y este pacto es mucho más grande que la ley. Dice la palabra de Dios que el hombre que haga estas cosas vivirá por ellas, hablando de la ley. Pero de el pacto diste, el justo por la fe vivirá. Jonathan confía en la fidelidad de ese pacto, no en la obediencia futura de David, Así también el creyente descansa con Cristo como sustituto perfecto. No en la fidelidad de la descendencia, sino en la fidelidad de Cristo, que es fiel a su pueblo, porque fiel es el que prometió. Desde Saúl aprendemos que la ley no puede salvar.

En Jonatán vemos que el pacto nacido de amor sí puede. y vemos la figura de Jonatán a semejanza de Cristo. Y este pacto de amor se refleja en el Padre cuando dice que nos atrajo con lazos de amor. La salvación es un pacto eterno sellado con la sangre de Cristo y aplicado por la gracia soberana de Dios. No tenemos más que venir a Cristo, esa es nuestra necesidad diaria, En Él estamos justificados, tenemos redención, tenemos paz y seguridad. La ley no nos puede dar nada, el pacto de amor lo ha hecho todo por nosotros. Vamos a orar.

Comments

0 / 2000 characters
Comments are moderated before appearing.

Be the first to comment!

Joshua

Joshua

Shall we play a game? Ask me about articles, sermons, or theology from our library. I can also help you navigate the site.

0:00 0:00