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JC

La sumisión a la autoridad

Romans 13:1-2
Joel Coyoc April, 2 2023 Video & Audio
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JC
Joel Coyoc April, 2 2023
Estudios en Romanos

La predicación de Joel Coyoc sobre "La sumisión a la autoridad" se centra en el tema de la obediencia hacia las autoridades civiles, fundamentándose en Romanos 13:1-2. Coyoc argumenta que toda autoridad es establecida por Dios, y la resistencia a estas autoridades implica resistencia a Dios mismo, lo cual acarreará condenación. Utiliza pasajes como Tito 3:1 y 1 Pedro 2:13-17 para enfatizar que la sumisión a la autoridad no solo es responsabilidad de los creyentes, sino que refleja su condición espiritual. La enseñanza tiene una aplicación significativa para los cristianos que enfrentan un entorno hostil, alentándolos a aceptar la autoridad como designio divino y a orar por sus líderes, incluso en contextos de tiranía.

Key Quotes

“La sumisión a la autoridad es responsabilidad de toda persona.”

“Sumisión a la autoridad es sumisión a Dios, porque toda autoridad es de Dios.”

“La falta de sumisión a la autoridad dice mucho de la condición espiritual de una persona.”

“El único que puede cambiar un corazón endurecido es Cristo, quien nos da un nuevo corazón capaz de someterse.”

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Vamos a abrir nuestras Biblias
en la carta del apóstol Pablo a los romanos, en su capítulo
trece. Romanos, capítulo trece. Dice la Palabra de Dios, Sométase
toda persona a las autoridades superiores. porque no hay autoridad
sino de parte de Dios y las que hay por Dios han sido establecidas. De modo que quien se opone a
la autoridad a lo establecido por Dios resiste y los que resisten
acarrean condenación para sí mismos. Porque los magistrados
no están para infundir temor al que hace el bien, sino al
malo. ¿Quieres, pues, no temer la autoridad? Haz lo bueno y tendrás alabanza
de ella. Porque es servidor de Dios para
tu bien. Pero si haces lo malo, teme,
porque no en vano lleva la espada, pues es servidor de Dios y vengador
para castigar al que hace lo malo. Por lo cual es necesario
estarle sujeto, no solamente por razón del castigo, sino también
por causa de la conciencia. Porque por esto pagáis también
los tributos, porque son servidores de Dios que atienden continuamente
a esto mismo. Pagad a todos lo que debéis.
Al que tributo, tributo. Al que impuesto, impuesto. Al
que respeto, respeto. Al que honra, honra. No debáis
a nadie nada, sin relamaros unos a otros, porque el que ama al
prójimo ha cumplido la ley. Porque no adulterarás, no matarás,
no hurtarás, no dirás falso testimonio, no codiciarás, y cualquier otro
mandamiento en esta sentencia se resume. Amarás a tu prójimo
como a ti mismo. El amor no hace mal al prójimo,
así que el cumplimiento de la ley es el amor. Y esto conociendo
el tiempo, que es ya hora de levantarnos del sueño, porque
ahora está más cerca de nosotros nuestra salvación que cuando
creímos. La noche está avanzada y se acerca
el día. Desechemos pues las obras de
las tinieblas y vistámonos las armas de la luz. Andemos como
de día honestamente, no en glotonerías y borracheras, no en lujurias
y lascivias, no en contiendas y envidia, sino vestidos del
Señor Jesucristo, y no proveáis para los deseos de la carne.
Versículos 1 y 2 dice, Sométase toda persona a las autoridades
superiores, Porque no hay autoridad sino de parte de Dios, y las
que hay por Dios han sido establecidas. De modo que quien se opone a
la autoridad, al establecido por Dios resiste, y los que resisten
acarrean condenación para sí mismos. Porque los magistrados
no están para infundir temor al que hace el bien, sino al
malo. Quieres, pues, no temer la autoridad, haz lo bueno y
tendrás alabanza de ella. Nuestro tema esta tarde es la
sumisión a la autoridad. Hermanos, cada vez nosotros estamos
viviendo un ambiente muy parecido al que había en el tiempo en
que el apóstol Pablo escribió esta carta. Un ambiente en el
cual Hay oposición al evangelio, hay oposición a todo aquello
que constituye la voluntad de Dios. Cada vez va siendo más
frecuente el hecho de que en diferentes lugares cristianos
tengan problemas. por causa de hacer su trabajo
y de hacerlo como Dios manda que se haga. En España hace poco
un maestro fue cesado del trabajo por enseñar biología de manera
correcta conforme a lo que enseña la biología y conforme a lo que
la palabra de Dios enseña. en Inglaterra, fue arrestada
una persona por predicar el Evangelio. Otra persona fue arrestada por
estar orando públicamente. Y no obstante que cada vez nuestro
tiempo, nuestro mundo, se va apareciendo aquel mundo en el
que estaba la Iglesia de Roma, En ese tiempo estaba como autoridad
Nerón, que fue uno de los emperadores que persiguió con más dureza
a la iglesia. Y no obstante, la escritura va
haciendo un llamado, y el llamado es a su sumisión a la autoridad. Algo que nosotros tenemos que
mirar es que todos nosotros enfrentamos una lucha por la sumisión. tendemos
a ser insumisos. No obstante, damos gracias a
Dios porque Dios vence. Cuando Él nos salva, Él vence
nuestra rebelión y Dios hace una obra. Este pasaje nos enseña
tres cosas importantes con respecto a la sumisión a la autoridad. La primera cosa que nos enseña
este pasaje es que la sumisión a la autoridad es responsabilidad
de toda persona. Hay varias cosas que la escritura
dice cuando empieza el versículo, sométase toda persona a las autoridades
superiores, sométase toda persona a las autoridades superiores. Esa palabra que en nuestras Biblias
aparece como persona, En el texto original dice, sométase toda
alma a las autoridades superiores. Hay algo similar que la escritura
manda y dice que Dios manda a todos los hombres que se arrepientan.
Hay cosas que Dios manda que a pesar de que el hombre no puede
obedecer, de todas maneras el hombre es responsable delante
de Dios por obedecerlas. Y hay responsabilidad del hombre
delante de Dios de someterse a la autoridad mucho más de los
creyentes porque los creyentes Dios les ha dado un entendimiento
que es distinto al entendimiento de este tiempo en el tiempo del
señor Jesús había algunas sectas de personas que según ellos creían
en Dios y bueno no es falso que creían en Dios la creer en Dios
no es fe salvadora ellos eran una secta conocida como los celotes
que ellos creían y reconocían sólo autoridad en Dios y no se
sometían a ningún rey ni a nadie, según ellos, más que a Dios.
Se negaban a pagar impuestos y pues eran rebeldes a la autoridad. Y la Escritura aquí dice, sométase
toda persona a las autoridades superiores. Sumisión a la autoridad
es responsabilidad de toda persona. lo dice en el pasaje que estamos
estudiando y también el apóstol Pablo en la carta a Tito, en
su capítulo tres, versículo uno, manda a Tito y le dice, recuérdales que se sujeten a
los gobernantes y autoridades, que obedezcan, que estén dispuestos
a toda buena obra. En segunda de Pedro, capítulo
dos, versículo trece al catorce, Dice la Escritura recibiendo Primera de Pedro capítulo 2 Dice, por causa del Señor someteos
a toda institución humana, ya sea al rey como a superior, ya
a los gobernadores como por él enviados para castigo de los
malhechores y alabanza de los que hacen el bien. El versículo
17 dice, honrad a todos, amad a los hermanos, temed a Dios,
honrad al rey. Temed a Dios, honrad al rey. pudiéramos ver algunos otros
pasajes, y es un llamado que es, Pablo dice en su carta a
los romanos, toda persona sométase, sin embargo es un llamado especial
para el pueblo de Dios, y esto nos da, nos explica por qué es,
a pesar de que es un llamado general a toda la humanidad,
toda la humanidad es responsable de someterse, Hay una razón para
ello, y la sumisión a la autoridad es sumisión a Dios. Dice el versículo
que estamos meditando, dice, después de decir que es responsabilidad
de toda persona, dice, porque no hay autoridad sino de parte
de Dios. Sumisión a la autoridad es sumisión
a Dios. ¿Por qué? Porque toda autoridad
es de Dios. En primer lugar, toda autoridad
es de Dios. Y eso es algo que es parte de
lo que el señor está haciendo por su espíritu y su palabra
en su pueblo, de hacernos no conformar a este siglo, no hacer
conformar a personas. Si como en ese tiempo estaban
unos que se llamaban los celotes, en este tiempo hay unos que se
llaman los libertarios, que ellos creen que no debemos tener ni
un tipo de gobierno. Pero la Biblia dice que toda persona
es llamada a someterse, y toda persona se debe someter porque
toda autoridad es de Dios. Podemos mirar algunos pasajes
en Primero de Crónicas, capítulo 29, versículo 11 al 13. Dice el pasaje, tuya es, oh Jehová,
la magnificencia y el poder. Dice la gloria, la victoria y
el honor, porque todas las cosas que están en los cielos y en
la tierra son tuyas. Tuyo, oh Jehová, es el reino
y tú eres excelso sobre todos. las riquezas y la gloria proceden
de ti y tú dominas sobre todo en tu mano está la fuerza y el
poder y en tu mano el hacer grande y el dar poder a todos aquí está
hablando como toda autoridad al final es autoridad de dios
el salmo 24 1 y 2 dice de jehová dice es la tierra y su plenitud
el mundo y los que en él habitan porque él la fundó sobre los
mares y la firmó sobre los ríos Toda autoridad procede de Él,
porque Él es dueño de esta creación, por creación Él tiene derecho
sobre ella. En Samateo capítulo 28, versículo
18, el Señor Jesucristo, después de resucitar, dijo a sus discípulos,
toda potestad o todo el poder, dice, toda potestad me es dada
en el cielo y en la tierra. Todo el poder pertenece al Señor. Apocalipsis capítulo 1, versículo
8, Dice el Señor Jesucristo, dice,
yo soy el Alfa y la Omega, principio y fin, dice el Señor, el que
es y que era y que ha de venir el Todo, el Todopoderoso. Toda autoridad es del Señor,
por eso es necesaria la sumisión a la autoridad. además es necesaria
la sumisión a la autoridad porque no existe autoridad sino que
la que existe es porque Dios la ha puesto dice las autoridades
que hay han sido establecidas por Dios y la Biblia es abundante
en enseñarnos y hermanos es importante que nosotros tengamos un concepto
claro del de toda autoridad que existe específicamente el apóstol
Pablo está apuntando aquí a la autoridad civil sin embargo sea
la autoridad civil o el gobierno civil, toda autoridad que existe
es establecida por Dios. Daniel capítulo 2, versículo
20 al 21. Ahí Daniel está orando al Señor
en una oración privada, y él está diciendo del Señor que Él
es el que quita y Él pone reyes. El Señor es el que quita y pone
reyes. Uno puede pensar que algunas
personas tienen autoridad porque heredan el poder, como en algunos
pocos países donde hay gobiernos monárquicos. Hay otros países
donde pues hay gente que se pone muy lista y hace revoluciones
y se pone en el poder y se impone. Hay otros países como el nuestro
donde hacemos elecciones y a veces, pues tristemente a veces sabemos
que Hay fraudes, sin embargo, sea que haya fraudes, sea como
sea, la persona que está en una posición de autoridad, según
la Biblia, dice ella en Daniel capítulo 2, versículo 20, 21,
es porque Dios es el que pone, Él es el que tiene el control
sobre los tiempos, y Él es el que quita, y Él es el que pone
reyes. Cada persona que está en una
posición de autoridad a día de hoy, en todos los países del
mundo, es porque Dios lo ha establecido así. Dios tiene que ver con todos
los movimientos migratorios de personas. Dios tiene que ver
con el establecimiento de fronteras y los países como los conocemos.
Aunque hay gente que protesta porque son cosas artificiales,
sin embargo, Dios tiene que ver con todas esas cosas, y Dios
está haciendo toda su voluntad, y Él es el que está estableciendo
autoridades. Por eso el creyente es llamado
a someterse a la autoridad, a pesar de que Nerón era enemigo del
Evangelio, a pesar de que el Señor Jesucristo padeció bajo
Poncio Pilato, que fue uno de los peores gobernadores que hubo
en Judea. No obstante, el creyente es llamado
a la sumisión a la autoridad, porque Dios ha puesto esa autoridad. Éxodo 9.16 que es un pasaje que el apóstol
Pablo cita en la carta a los romanos. Usted puede ver cómo
a un faraón dice, dice Dios a faraón, y a la verdad yo te he puesto
para mostrar en ti mi poder y para que mi nombre sea anunciado en
toda la tierra. pesar de lo que Faraón hacía
al pueblo hebreo, Dios lo había puesto como rey. El apóstol Pablo
cita en Romanos 9, 17 este mismo pasaje de Éxodo, mostrando cómo
es Dios quien quita y quien pone reyes. Dice, porque la escritura
dice a Faraón, para esto mismo te he levantado para mostrar
en ti mi poder y para que mi nombre sea anunciado por toda
la tierra. En Juan capítulo 19, versículos
10 al 11, estaba el Señor Jesús siendo juzgado. Capítulo 19 del
Evangelio según San Juan. En un momento, Poncio Pilato,
haciendo un poco de alarde de su autoridad, le dice al Señor
Jesús, entonces le dijo, Pilato, ¿a mí no me hablas? ¿No sabes
que tengo autoridad para crucificarte y que tengo autoridad para soltarte?
Y el Señor Jesús respondió, ninguna autoridad tendrías contra mí
si no te fuese dada de arriba. Por tanto, el que a ti me ha
entregado, mayor pecado tiene. Cuando el Señor Jesús estaba
hablando de arriba, no estaba hablando de César Augusto, sino
estaba hablando del Rey, del Señor, de su Padre, de Aquel
que es Dios Todopoderoso, de Aquel que muda los tiempos, Aquel
que quita y pone reyes. Ponce Pilato tenía autoridad
porque Dios le había dado autoridad. Cada gobierno establecido por
Dios y somos llamados a sujeción a la autoridad y es interesante
que el apóstol Pablo no usa la palabra obediencia sino usa la
palabra sujeción y él establece un gobierno civil al cual somos
llamados a honrar somos llamados a obedecer porque la sumisión
implica obediencia Él ha establecido también a los esposos como autoridad,
a las cuales las esposas se tienen que sujetar. Sin embargo, los
esposos no tienen ni un mandamiento que diga que deben someter a
sus esposas. El mandamiento a los esposos
es amar a sus esposas, como Cristo amó a la iglesia y se entregó
a sí mismo por ella. Él ha establecido a los padres
Por eso el Señor llama a los hijos, dice, hijos, obedeced
a vuestros padres en el Señor, porque esto es justo. Honra a
tu padre y a tu madre, que es el primer mandamiento con promesa,
para que te vaya bien y seas de larga vida sobre la tierra.
Él es el que ha establecido a las autoridades eclesiásticas, por
eso dice que hay que obedecer a los pastores y sujetarse a
ellos como los que velan por vuestras almas. Dice para que
lo hagan sin queja, lo cual no es provechoso. Ahora, ¿qué es
nuestro deber hacia la autoridad? ¿Qué es lo que somos llamados
a hacer con respecto a la autoridad? Sumisión. Para nuestra cultura,
en este tiempo, pareciera que la palabra sumisión es una mala
palabra. Parece que tiene que ver con
ser de una clase inferior si uno se somete. Sin embargo, no
tiene nada que ver con ser de una clase inferior. El Señor
Jesucristo se sometió voluntariamente a su Padre, y Él es igual que
su Padre. ¿Y qué es lo que somos llamados
a ser como creyentes? En primer lugar, el apóstol Pablo
le dice a Timoteo en la primera carta a Timoteo capítulo dos Versículo 1 al 3 dice, exhorto
ante todo que se hagan rogativas oraciones, peticiones y acciones
de gracias por todos los hombres, por los reyes y por todos los
que están en eminencia, para que vivamos quieta y reposadamente
con toda piedad y honestidad, porque eso es bueno y agradable
delante de Dios nuestro Salvador. que se hagan rogativas oraciones.
Y hermanos, una de las cosas importantes es que Dios nos guarde
de ser críticos y de ser murmuradores de nuestras autoridades. La participación
política de los creyentes es en oración, orando por los que
están en posiciones de autoridad. Que Dios nos ayude a ser fieles
en rogar por esas personas, en rogar por ellos porque están
haciendo algunas cosas que ellos no saben, y es que Cuando pensamos
en que tenemos un presidente es porque Dios preside, y Él
es llamado a presidir en representación de Dios. Tristemente, muchas
veces a la gente que gobierna le interesan más, quizá, otros
intereses. Pero un día Él va a estar delante
de Dios para rendir cuentas de cómo está representando a Dios
en ese lugar. Si nosotros tenemos jueces es
porque hay un juez y quien está en ese cargo está llamado a representar
al juez justo y un día ellos van a dar cuenta. Quienes hacen
leyes son llamados para hacer leyes que sean en conformidad
al carácter de Dios y es nuestro deber rogar a Dios por ellos
para que Dios incline su corazón. Dice la Biblia que el corazón
del rey está en la mano del Señor y a todo lo que quiere lo inclina.
Y siempre que nosotros tengamos algún tipo de conflicto con alguna
autoridad, nuestro primer asunto es orar a Dios por esa autoridad
antes que movernos en murmuración. Hermanos, la murmuración es un
asunto sumamente grave. Recuerde, Aarón y María murmuraron
acerca de Moisés y Dios los hirió y Dios se indignó por ello. Es
nuestro deber clamar a Dios por las autoridades. Que Dios guarde
a toda su iglesia, de que seamos murmuradores de la autoridad
civil. Que Dios guarde a la iglesia de ser murmuradores de las autoridades
en la iglesia. Que Dios guarde a los hijos de
ser murmuradores de sus padres. hijos que son creyentes son llamados
también a orar por su autoridad y aparte de orar otra cosa que
nosotros podemos debemos hacer y somos llamados a hacer es obedecer a veces tendemos a preguntar
a pensar y apurarnos a pensar en las acepciones hay acepciones
por supuesto el apóstol pablo usó la palabra sumisión más que
la palabra obediencia aunque la sumisión implica obediencia. Y hermanos, somos llamados a
obedecer a la autoridad siempre y cuando la autoridad nunca nos
llame a ir en desobediencia a Dios. El día que la autoridad nos mande,
sea que esa autoridad sea una autoridad civil, sea que sea
una autoridad eclesiástica, sea que sea un padre, el día que
te llame a hacer algo que abiertamente es pecado contra Dios, en ese
caso no estás obligado a obedecer. Sin embargo, estás llamado a
ser sumiso. Podemos no obedecer con sumisión. Podemos no obedecer con una buena
actitud. Podemos no obedecer diciendo
como los discípulos, juzgad qué es lo que es lícito hacer. Tenemos
que obedecer a los hombres antes que a Dios. Y la verdad es que
lo que tenemos que hacer es obedecer a Dios antes que a los hombres.
Somos llamados a actuar en sumisión, algunas veces en desobediencia,
porque la autoridad nos puede pedir hacer algo que Dios dice
que no hemos de hacer, o cuando la autoridad nos prohíba hacer
algo que Dios nos llama a hacer. Específicamente, es probable
que pronto se aprueben leyes que nos prohíban hablar contra
ciertos pecados y llamar a esas personas con respeto y con amor
a que su vida pecaminosa puede ser perdonada por la obra del
Señor Jesucristo y pueden ser transformados. Específicamente
hablar con amor y con respeto acerca de personas que viven
en esclavitud, de pecados, de homosexualidad. Y si eso sucede
y se aprueba, lo que vamos a tener que hacer es seguir predicando
igual, seguir diciendo que eso es un pecado, y ese pecado puede
hallar perdón en el Señor Jesucristo. Ese pecado, no importa que la
autoridad nos prohíba y que nos diga que es un crimen de odio,
con todo respeto y sumisión seguiremos predicando la verdad de Dios
y llamando a las personas al arrepentimiento y llamándoles
que en Cristo hay esperanza. llamándoles, como dice la escritura,
dice, algunas personas piensan que no hay posibilidad de cambio,
pero la escritura dice que, dice, algunos eran fornicarios, otros
eran, practicaban pecado de homosexualidad, dice, pero dice la carta del
apóstol Pablo, esto erais, pero ahora ya habéis sido lavados,
ya habéis sido regenerados, y este es un pasaje que habla con esperanza,
porque el Señor Jesús, todo aquello que Se da un diagnóstico correcto. Y cuando el diagnóstico es que
esto es pecado, hay esperanza. Si no es pecado, no hay esperanza.
Pero hay esperanza cuando es pecado. Cuando pensamos en personas
que pueden decir, soy un enfermo alcohólico, si es un enfermo
es triste porque no hay esperanza, pero algo que es seguro es, si
es pecado, dice la escritura, palabra fiel es ésta y digna
de ser recibida por todos, que Cristo Jesús vino a salvar a
los pecadores, de los cuales yo soy el primero. No importa
que sea lo que se nos prohíba, seguiremos siendo fieles en proclamar
la verdad de Dios y llamar al pecado, pecado, y presentar la
esperanza que hay en el Señor Jesucristo para pecadores. La otra cosa que nosotros tenemos
que hacer es, algunas veces, somos llamados a apelar a la
autoridad. Algunas veces puede ser que la
autoridad nos esté llamando y haya la necesidad de hacer alguna
apelación respetuosa. Y tenemos ejemplos en la escritura.
Llevaron a unos jóvenes a Babilonia y se les dio cierta dieta que
tenían que hacer y Daniel hizo una apelación respetuosa. considerando
el peligro que representaba para esta persona que estaba al cargo
de darle de comer y él respetuosamente le dijo pues que él había propuesto
en su corazón no contaminarse con la comida del rey y pidió
que se le diera otra clase de comida y esta persona pues le
dijo pues si después vamos ustedes a estar más flacos y débiles
y él le dijo pues haz una prueba y se hizo una prueba y él tuvo
una apelación respetuosa El apóstol Pablo apeló a Félix, se apeló
a César. Dios iba guiando a ellos cuándo
tener que hacer una apelación. Alguna vez se sometió a que fuera
puesto en la prisión sin hacer apelación. Dios iba guiando cuándo
hacer uso de sus derechos y cuándo no. cuando hacer confrontaciones. Algunas veces como creyentes
somos llamados a confrontar a la autoridad y siempre que seamos
llamados a confrontar a la autoridad tiene que ser también en sumisión,
no con ofensas, con una confrontación respetuosa. Recuerde, Natán fue
y confrontó a David Y no fue a señalarlo con el dedo ni en
falta de respeto. Él le contó una historia que
el Espíritu Santo le dio y que fue una historia a la medida. Juan el Bautista confrontó a
Herodes y tenemos otros ejemplos en la escritura. De hecho, una
de las cosas que somos llamados es a siempre referirnos a las
autoridades establecidas por dios y hacerlo con reconociendo
que son puestas por dios aunque estén equivocadas aunque quizá
estén haciendo un abuso de su posición eso no nos exime de
seguir dando una sumisión respetuosa porque a pesar de todo son puestas
por dios y si ellos hacen un abuso de esa autoridad dada por
dios ellos un día van a dar van a dar cuenta de ellos en hechos
capítulo 23 dice el versículo 1 dice entonces
Pablo mirando fijamente al concilio dijo varones hermanos yo con
toda buena conciencia he vivido delante de dios hasta el día
de hoy el sumo sacerdote ananías ordenó entonces a los que estaban
junto a él que le golpeasen en la boca entonces pablo le dijo
dios te golpeará a ti pared blanqueada está sustentado para juzgarme
conforme a la ley y quebrantando la ley me mandas golpear Los
que estaban presentes dijeron, al sumo sacerdote de Dios injurias. Y noten que cuando eso le dijeron
a Pablo, Pablo dijo, bueno, pues este señor está abusando de su
autoridad. Tampoco dijo, bueno, a mí no me importa lo que ese
señor diga, yo soy cristiano y pues él ya no tiene razón de
existir. apóstol pablo al contrario tenía es muy probable que el
apóstol pablo hay dos posibilidades que probablemente él tenía más
de 20 años fuera de jerusalén y él no sabía que ese era el
sumo sacerdote la otra posibilidad es que el apóstol pablo traía
un problema de la vista y no distinguía que era el sumo sacerdote
sin embargo ver una actitud correcta y como él conociendo la escritura
él dice y Pablo dijo no sabía hermanos que era el sumo sacerdote
pues escrito está no maldecirás a un príncipe de tu pueblo y
él reconoció pues que había hecho algo que no estaba bien y hermanos
es nuestro llamado a poder honrar a las autoridades porque son
puestas por parte de Dios ahora la tercera cosa que nos enseña
nuestro pasaje es Dice, de modo que quien se opone
a la autoridad a lo establecido por Dios resiste, y los que resisten
acarrean condenación para sí mismos. La falta de sumisión
a la autoridad dice mucho de la condición espiritual de una
persona. La falta de sumisión a la autoridad
dice mucho de la condición espiritual de una persona. Deuteronomio capítulo 17, versículo
12. hermanos, recuerde, toda autoridad
es, toda autoridad es de Dios, a él le corresponde toda autoridad,
el Señor dice, toda potestad, todo el poder me es dado en el
cielo y en la tierra, en crónicas dice el Señor, dice el el pasaje
que leímos dice, tuya es o que va la magnificencia y el poder,
la gloria, la victoria, y el honor, porque todas las cosas
que están en los cielos y en la tierra son tuyas, tuyo que
va es el reino, y tú eres excelso sobre todos, y indica mucho la falta de sumisión
a la autoridad. Y note que es la falta de sumisión
a la autoridad, no el hecho de luchar por sumisión. Todos nosotros
batallamos porque traemos una vieja naturaleza que tiende a
no someterse a la autoridad. Pero una cosa distinta es la
lucha por la sumisión y la otra es la rebelión abierta, la falta
de sumisión. El Señor dice que la rebelión
es como ídolos e idolatría. Deuteronomio 17, 12. Dice, y el hombre que procediere
con soberbia, no obedeciendo al sacerdote que está para ministrar
allí delante de Jehová tu Dios, o al juez, el tal morirá, y que
te harás el mal de en medio de Israel. La segunda carta del apóstol
Pedro, capítulo 2, versículos 10 al 11. Dice, y mayormente aquellos Versículo
nueve, dice, sabe el Señor librar de tentación a los piadosos y
reservar a los injustos para ser castigados en el día del
juicio, y mayormente a aquellos que siguiendo la carne andan
en concupiscencias e inmundicia y desprecian el señorío o la
autoridad, atrevidos y contumaces, no temen decir mal de las potestades
superiores. Hermanos, es una característica
del fruto de la carne. Dice Judas, capítulo uno, versículo
ocho, Dice, no obstante, de la misma manera también estos soñadores
mancillan la carne, rechazan la autoridad y blasfeman de las
potestades superiores. En realidad, la falta de sumisión
a la autoridad es un asunto serio. Y el apóstol Pablo dice que el
que no se somete, dice, acarrea condenación. Por el contexto
de la carta, nosotros podemos entender que, dado que la falta
de sumisión indica mucho acerca de la condición espiritual de
una persona, está hablando de condenación pues no de la condenación
de la autoridad civil, sino de la autoridad de Dios, porque
toda autoridad pertenece a Dios. No someterse a la autoridad que
Dios ha establecido es rebelión contra Dios. Y hermano, nuestra
tendencia natural, nosotros nacemos aborrecedores de Dios. El que
resiste a la autoridad, resiste a lo establecido por Dios, está
resistiendo a Dios, está actuando en aborrecimiento de Dios. Recuerde
que es, nacemos con el puño levantado, diciendo no queremos que él gobierne
sobre nosotros. En realidad, eso, como característica
de vida, es contrario a lo que el Señor nos llama. No conformarnos
a este siglo descansando en las misericordias de Dios, que es
lo único que puede rendir nuestro corazón. Si queremos rendir nuestro
corazón y tener una actitud correcta hacia la autoridad, tiene que
empezar por rendir nuestro corazón a Dios. Tiene que empezara con
el hecho de reconocer que Cristo es el Señor. El apóstol Pablo
empezó por allí cuando él, en el camino a Damasco, se le reveló
el Señor Jesucristo y él dijo, ¿Quién eres, Señor? Una actitud
de sometimiento y de reconocimiento de que toda la autoridad es de
Dios, el reconocer a Él como Señor. Y mire, Filipenses capítulo
2, versículos 5 al 11, llama a los creyentes porque
la falta de sumisión a la autoridad dice mucho acerca de la condición
espiritual y dice versículo cinco dice haya pues en vosotros ese
sentir que hubo también en cristo jesús el cual siendo en forma
de dios no estimó el ser igual a dios como cosa a que aferrarse
él es igual a dios pero él actuó en sumisión a su padre no teniendo
su igualdad con dios como cosa que aferrarse Dice, sino que
se despojó a sí mismo tomando forma de siervo, hecho semejante
a los hombres, y estando en condición de hombre, se humilló a sí mismo.
Y algo que caracterizó la vida del Señor Jesucristo es obediencia. Obediencia, sumisión, por supuesto,
total obediencia a su Padre. Porque su Padre manda siempre
lo que es recto y lo que es correcto. Su Padre manda siempre lo que
es justo. Dice, estando en la condición de hombre, se humilló
a sí mismo haciéndose obediente hasta la muerte y muerte de cruz.
Por lo cual también Dios le exaltó hasta lo sumo y le dio un nombre
que es sobre todo nombre para que en el nombre de Jesús se
doble toda rodilla de los que están en los cielos y en la tierra
y debajo de la tierra y toda lengua confiese que Jesús es
el Señor para gloria de Dios Padre. No someterse a la autoridad
significa no mirar que toda autoridad viene de Dios, es estar con el
puño aún levantado diciendo no quiero que Él reine. Y note que
el apóstol Pablo dice algo importante, porque el Señor nunca nos llama
a una obediencia externa. Hay un espíritu de la ley. Uno
puede obedecer externamente, pero esa obediencia no es la
que procede de un corazón que ha sido circuncidado. No es la
que procede de un nuevo corazón que ha sido transformado por
la gracia de Dios y por la confianza sola en la obra del Señor Jesucristo.
Dice el versículo 5, por lo cual es necesario estarle sujetos,
no solamente por razón del castigo, o sea, no sólo externamente,
no estés preocupado porque a lo mejor la autoridad te agarra.
o porque la autoridad te ve. No importa si la autoridad no
te ve. Dice, debes obedecerle por causa de la conciencia. Y
esta obediencia solo puede ser cuando el corazón se ha rendido
ante Dios. Cuando has entendido que Él es el Señor, que Cristo
es el Señor. Dice la Biblia que si confesares
con tu boca que Jesús es el Señor y creyeras en tu corazón que
Dios le levantó de los muertos, serás salvo. Lo único que puede
cambiar la condición de un corazón que se caracteriza por una falta
de sumisión, sea en el hogar, sea en la iglesia, sea la autoridad
civil, lo único que puede hacer la diferencia es que el Señor
rinda tu corazón. Entre tu corazón no sea rendido
y no mires a Cristo como el Señor, aceptando el señorío del Señor
Jesucristo, aceptando una sumisión. pues no va a ser precisamente
una batalla, sino va a ser una naturaleza de falta de sumisión.
Pero al creyente el Señor le ha dado de su espíritu. Y el
creyente puede venir en arrepentimiento y fe. El creyente puede mirar
al Señor Jesucristo, aquel que siendo en forma de Dios, aquel
que es digno de toda la gloria, de toda la honra, de todo el
honor. Aquel que dice, todo el poder me es dado en el cielo
y en la tierra. Que a pesar de eso, no estimó el ser igual a
Dios como cosa a qué aferrarse, sino que se despojó tomando forma
de hombre, y se hizo obediente hasta la muerte y muerte de cruz.
Hermanos, cuando podemos mirar eso, ocurre algo que la Escritura
dice, el amor de Cristo nos constriñe pensando esto, que uno murió
por todos. y por todos murió para que los que viven ya no
vivan para sí, sino para aquel que murió y resucitó por ellos.
Y el llamado no es a que nos propongamos a hacer una obediencia
externa, no es por causa del castigo, no es por causa de que
te pueda ver y pueda haber alguna represalia de parte de la autoridad,
sino es por causa de la conciencia. No importa si la autoridad me
ve o no me ve. Al final, la autoridad es el
Señor, aquel que todo lo ve, aquel a cuyos ojos están desnudas
todas las cosas, aquel del cual el salmista dice, tú me has examinado
y conocido, tú has conocido mis pensamientos, has conocido mi
andar y mi reposo, todo lo de mí te es conocido. y poder llegar
a tener una obediencia por causa de la conciencia, una obediencia
que procede de un corazón, de un corazón puro y de una limpia
conciencia. Y eso sólo puede ser tenido por
las misericordias de Dios. Les ruego por las misericordias
de Dios que presentéis vuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo,
agradable a Dios. Hay una conexión entre el capítulo
12 y el capítulo 13. El Apóstol Pablo habló de que
no tomemos la justicia por nuestra propia mano y está hablando acerca
de la autoridad civil y la conducta correcta hacia la autoridad civil,
lo que nos puede llevar a vivir una relación correcta con la
autoridad. sea cualquier nivel de autoridad
que podamos tener una actitud de correcta sumisión es la obra
del Señor Jesucristo es mirar al Señor Jesucristo aquel que
por amor de nosotros se hizo pobre para que por su pobreza
seamos enriquecidos el que es rebelde y es duro de corazón
y no tiene sometimiento a la autoridad es pobre y Cristo puede
cambiar tu pobreza por riqueza es rico aquel que sabe que puede
tener sumisión porque sabe que la autoridad viene de dios es
rico aquel que sabe cuando lo que corresponde es en esa sumisión
obediencia y cuando en esa sumisión no obediencia porque puede ser
que se nos esté llamando a pecar y en ese caso estamos exentos
de obedecer a la autoridad sea que sea un padre sea que sea
un presidente de la república un juez un rey el que sea siempre
que nos pida ir en desobediencia a Dios, que nos prohíba lo que
Dios manda, o que nos mande lo que Dios prohíbe, estamos libres
para no obedecer. Sin embargo, siempre con un corazón
sumiso, porque ese corazón está sumiso primero a Dios. Y el corazón
se somete a Dios cuando ve al Señor Jesucristo. El corazón
se somete a Dios cuando se rinde delante del Señor Jesucristo.
El corazón rendido, aquel que ve toda su necesidad espiritual
y ve que toda autoridad viene de Dios y que Dios es el que
establece las autoridades. Hermanos, es el Evangelio el
que nos lleva a poder vivir de esta manera. Esto no es algo
de conocimiento, de información para acumular y proponernos a
hacer. Si usted se propone hacerlo por cuenta propia, usted con
toda seguridad va a fracasar. No hay poder en nuestra carne
para vivir de esta manera. No hay poder en nuestra carne
para obedecer al tirano. el apóstol Pablo, el apóstol
Pedro, estaban viviendo bajo gobiernos tiránicos. Nosotros
damos gracias a Dios porque al día de hoy no tenemos tiranía.
Déjeme decirle que es muy distinto meditar este pasaje aquí en Mérida,
Yucatán, que nuestros hermanos que están en Corea del Norte,
y escuchar sometas de toda persona a las autoridades superiores,
y entender que ese señor que está allí, aunque es un dictador
y ha llegado de maneras humanas viéndolo a tener el poder de
todos modos Dios lo ha puesto en ese lugar donde está y aunque
él abuse de esa posición un día él va a rendir cuentas y que
eso también nos mueva a orar para que Dios recuerde constantemente
a nuestros hermanos allí el evangelio de su gracia que pueda recordarles
constantemente que somos llamados a Temer a Dios y honrar al Rey. No a temer al Rey, sino a temer
a Dios y honrar al Rey. Y la única manera de temer a
Dios es cuando le conocemos. Tememos a Dios cuando le conocemos.
Y la única manera que tenemos de conocer a Dios es en el Señor
Jesucristo. Y recuerde que a Él se le ha
encomendado todo juicio. y el que se opone acarrea condenación.
Pero la Escritura es clara cuando dice que el que cree en el Hijo
tiene la vida, pero el que rehúsa creer en el Hijo de Dios no va
a tener la vida, sino la ira de Dios está sobre él, la condenación. Y una manera en que eso se manifiesta
en la vida es en falta de sumisión. evangelio es el único que puede
darnos un corazón sumiso porque es en el evangelio que nosotros
podemos ver aquel que se despojó de su gloria que se sometió gustosamente
a la voluntad de su padre por amor a su padre por amor a su
pueblo y él él ha vivido lo que nosotros fracasamos en vivir
él Se paró delante de Pilato y no ofendió a Pilato. Le aclaró algo y le dijo, la
autoridad que tienes, la tienes porque te la ha dado mi padre.
Pero él actuó en sumisión respetuosa, pero sobre todas las cosas, a
su padre. Él se sometió a Su Padre y recibió la condenación
de nuestra falta de sumisión. Él ha sufrido por nuestra falta
de sumisión y Él ha vivido en una sumisión perfecta. Esa sumisión
perfecta es para todo aquel que en Él cree. Esa sumisión forma
parte de lo que es ser vestido de la justicia del Señor Jesucristo.
Vamos a orar.

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Joshua

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