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JC

(1''parte) Un clamor del corazón

Psalm 86:1-4
Joel Coyoc March, 29 2023 Video & Audio
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JC
Joel Coyoc March, 29 2023

El sermón "Un clamor del corazón" de Joel Coyoc aborda la importancia de la oración y la expresión de necesidades ante Dios, basándose en el Salmo 86:1-4. Coyoc argumenta que la aflicción es una parte inevitable de la vida del creyente y un elemento fundamental que nos lleva a clamar a Dios. A través de referencias a las aflicciones de David y la vida de Jesucristo, el predicador ilustra cómo estas dificultades son oportunidades para profundizar en nuestra dependencia de Dios y experimentar Su misericordia. Él destaca que si bien somos débiles, el clamor del corazón busca no solo la salvación en un sentido amplio, sino también nuestro gozo en Dios, enfatizando que el verdadero deleite no proviene de las circunstancias, sino de una relación íntima con el Señor. Coyoc concluye subrayando que la fe y la misericordia de Dios son esenciales en nuestras súplicas y en la búsqueda de consuelo.

Key Quotes

“El clamor del corazón da gloria a Dios. [...] Hablar de su grandeza, pero hablar de su cercanía.”

“En medio de la aflicción, hay un clamor, un clamor del corazón.”

“El clamor del corazón busca su gozo en Dios.”

“Nosotros no tenemos nada que aportar para nuestra salvación sino sólo confiar en la obra del Señor Jesucristo.”

Sermon Transcript

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vamos a leer nuestras biblias
en el salmo ochenta y seis que es como una continuación
del himno dice el salmo ochenta y seis inclina ojo va tu oído y guarda mi alma porque soy piadoso. Salva tú, oh Dios mío, a tu siervo
que en ti confía. Ten misericordia de mí, oh Jehová,
porque a ti clamo todo el día. Alegra el alma de tu siervo,
porque a ti, oh Señor, levanto mi alma. Porque tú, Señor, eres
bueno y perdonador, y grande en misericordia para con todos
los que te invocan. Escucha, oh Jehová, mi oración,
y está atento a la voz de mis ruegos. En el día de mi angustia
te llamaré, porque Tú me respondes. Oh Señor, ninguno hay como Tú
entre los dioses, ni obras que igualen Tus obras. que hiciste. Todas las naciones que hiciste
vendrán y adorarán delante de ti, señor, y glorificarán tu
nombre. Porque tú eres grande y hacedor
de maravillas. Sólo tú eres Dios. Enséñame,
oh Jehová, tu camino. Caminaré yo en tu verdad. Afirma
mi corazón para que tema tu nombre. y glorificaré tu nombre para
siempre, porque tu misericordia es grande para conmigo, y has
librado mi alma de las profundidades del Seol. Oh Dios, los soberbios
se levantaron contra mí, y conspiración de violentos han buscado mi vida.
y no te pusieron delante de sí. Mas tú, Señor, Dios misericordioso
y clemente, lento para la ira y grande en misericordia y verdad,
mírame y ten misericordia de mí, da poder a tu siervo y guarda
al hijo de tu sierva. Haz conmigo señal para bien,
y véanla los que me aborrecen, y sean avergonzados, porque tú,
Jehová, me ayudaste y me consolaste. Amén. Vamos a meditar los versículos
del 1 al 4. y si Dios lo permite, en los
siguientes miércoles vamos a ir meditando hasta meditar todo
el salmo. Nuestro tema es un clamor del
corazón, un clamor del corazón. Este es un salmo de David, de
hecho dice ya en sus Biblias oración de David. Es como que el himno salió de
este salmo habla de las naciones le darán presa al señor y aquí
habla de cómo las naciones aquellos que van a ser redimidos de todo
linaje lengua pueblo y nación y no obstante mientras llega
ese tiempo hay algo que es necesario que nosotros enfrentemos y es
aflicción el señor Y su palabras son muy realistas. Este no es
un libro romántico sobre la vida. Este es un libro bien realista.
El Señor Jesús dijo, en el mundo tendréis aflicciones. Y nosotros
sabemos que eso es verdad, es real. Nosotros enfrentamos diferentes
tipos de aflicciones. El apóstol Pedro dijo, aunque
ahora por un poco de tiempo, si es necesario, tengáis que
ser sometidos a diversas pruebas. Y aflicción es algo que va a
caracterizar la vida del creyente. Diferentes tipos de aflicción,
algunas veces persecución. El mundo odia todo lo que se
parece a Cristo y no nos extrañe que el mundo nos aborrezca. aflicción. En medio de la aflicción
hay un clamor, un clamor del corazón. Siendo un salmo de David,
también es un salmo mesiánico. Eso quiere decir que tiene un
doble cumplimiento, un cumplimiento en David, un cumplimiento también
en los creyentes, pero un cumplimiento más amplio y más claro en la
persona del Señor Jesucristo. dice en el versículo dos la segunda
parte salva tú oh Dios mío a tu siervo y versículo dieciséis
dice mírame y ten misericordia de mí da poder a tu siervo y
guarda al hijo de tu sierva María dijo en alabanza al señor
dice has mirado la bajeza de tu sierva pues David era un siervo del
Señor, un tipo del Señor Jesucristo. Pero el cumplimiento pleno de
esta oración es en el Señor Jesucristo. Cuando nosotros pensamos en nuestras
aflicciones, estaba escuchando una persona que hablaba, que
escribió un libro que se llama, el nombre de una mujer que se
me olvidó, pero dice, el nombre de esa mujer haga de cuenta Anita
y la sonrisa de Dios. Y esta persona dice que ella
va describiendo en ese libro a una persona que va enfrentando
dificultades serias en su vida. Pero ella, a través de la escritura,
sabe que Dios tiene sentido del humor. Y él cree que cuando nosotros
estamos enfrentando esas aflicciones, pues Dios a veces sonríe. A veces
le hacemos reír de la forma, a veces, torpe en que nosotros
respondemos. Y la verdad es que cuando nosotros
pensamos que esto tiene cumplimiento en el Señor Jesucristo y pensamos
en las situaciones que han pasado los que nos antecedieron, en
verdad que muchas veces nuestras aflicciones pues son pues son
un chiste delante de aflicciones. Y no es que esté minimizando
nuestras aflicciones, pero si nosotros pensamos en las aflicciones
del Señor Jesucristo, claro que nuestras aflicciones son importantes,
pero jamás se van a comparar a lo que Él enfrentó como sufrimiento. Independientemente de aquello
que se le hizo por los hombres, que fue terrible, Pero imagina
lo terrible de recibir sobre sí la ira de su padre por causa
de los pecados de su pueblo. Cuando uno va repasando la historia
y piensa en hombres, en siervos del Señor, que sus vidas fueron
marcadas por continuo sufrimiento. Dios, podemos pensar en el apóstol
Pablo, que describe cómo pues alguna vez lo dejaron porque
pensaron que ya estaba muerto después de haberlo apedreado.
¿Cuántas veces lo azotaron con vara? ¿Cuántas veces tuvo que
naufragar? ¿Cuántas veces tuvo que pasar
hambre? Y al final ser ejecutado y morir
por la causa del Señor, Cuando pensamos en hombres como Spurgeon,
que cada vez que predicaba, pues imagínense, la prensa de Londres
sacaba una crítica a sus sermones en el periódico nacional. Había
un pastor de una iglesia cercana a donde Spurgeon predicaba que
pues el sermón de Spurgeon era la base para el sermón del pastor
de la otra iglesia porque cada ocho días él criticaba la predicación
de Spurgeon y un día él estaba predicando y había una gran cantidad
de personas y alguien malvado gritó fuego y se produjo una
estampida y murieron siete personas y eso fue un gran dolor para
este hombre de Dios Y cuando pensamos en todo eso, la vida
del creyente está caracterizada siempre por angustia, por aflicción. Algunos en el ministerio por
ser atacados, otros por enfermedad. Bueno, Spurgeon además padecía
una enfermedad que al final terminó con su vida y una lucha constante
también con la depresión. Pero él escribe cosas interesantes
acerca de este salmo. Y hay algunas cosas importantes
que nosotros podemos mirar en este salmo. Y por lo menos vamos
a mirar cuatro cosas. La primera es un clamor del corazón
da gloria a Dios. En segundo lugar, Un clamor del
corazón se derrama ante Dios exponiendo su necesidad. En tercer
lugar, un clamor del corazón clama por salvación en un sentido
amplio de salvación, empezando con la salvación eterna y después
con la salvación de situaciones temporales. Y un clamor del corazón
busca su gozo en Dios. Un clamor del corazón da gloria
a Dios. Fíjense cómo empieza el Salmo,
el versículo uno, la primera parte dice, inclina, oh Jehová,
tu oído y escúchame. Inclina, oh Jehová, tu oído y
escúchame. parece una frase muy corta pero
dice mucho acerca de Dios y del conocimiento de Dios que el salmista
tenía lo cual da gloria a Dios porque inclina o que va a tu
oído y escúchame está hablando ahí de dos cosas importantes
acerca de Dios el primero es la grandeza de Dios ese Dios
que está por encima de toda su creación ese Dios que es Un Dios
que los cielos de los cielos no le pueden contener. Ese Dios
que es eterno. Ese Dios que es todopoderoso.
Ese Dios que se basta a sí mismo para subsistir y que no necesita
absolutamente nada de sus criaturas. Ese Dios que es de otra clase,
de otra categoría totalmente distinta a su creación. Hermanos,
qué importante es que podamos mirar a ese Dios como Él se presenta
en la Escritura, pensar en el Dios de los ejércitos, en Jehová
el fuerte y valiente, en aquel que conoce todas las cosas desde
principio a fin. Qué importante que es que Dios
se nos revele y nosotros le podamos conocer, porque algo lamentable
de muchas personas es que conocen a un Dios de su imaginación,
a uno que es parecido a ellos, pero un poco más grande. Pero
el Dios de la Escritura es uno que tiene que inclinarse para
poder escuchar a personas insignificantes, a personas débiles. Inclina,
oh Dios, tu oído. Él es grande y está por encima. Y esto expresa el salmista al decir,
inclina, oh Jehová, tu oído y escúchame. Pero también habla de la cercanía
de Dios. Si bien Él es trascendente, está
por encima de todo, Él es cercano a su pueblo. Él ha dicho, vas
a tener aflicción, pero no estás solo. Él ha dicho, yo estoy con
vosotros todos los días hasta el fin del mundo. Él ha dicho
a su pueblo, no temas, porque yo estoy contigo. No desmayes
porque yo soy tu Dios que te esfuerzo. Siempre te ayudaré,
siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia. Él se
fue pero dijo no les voy a dejar huérfanos, yo les voy a enviar
un consolador. Él habita en medio de su pueblo. En el apocalipsis podemos ver
Juan vio una visión que nos dejó escrita. Nosotros pues podemos
ver por los ojos de Juan que él está caminando en medio de
los siete candeleros de oro que representan la iglesia. Y Él
sigue caminando en medio de nosotros. No somos huérfanos. Hermanos,
Dios es grande, poderoso, todopoderoso. Él es fuerte y valiente. Él es
todo sabiduría. Él es suficiente en sí mismo,
pero a la vez Él es cercano y Él se acerca, Él se inclina para
escuchar a su pueblo, para escuchar el corazón afligido. Y eso, eso
es dar gloria a Dios. Hablar de cómo es Dios. Hablar
de su grandeza, pero hablar de su cercanía. Hablar con admiración
acerca de su persona. Pero poder hablar y hablar. Hay
varias veces que el salmista va a hablar de intimidad con
Dios, habla de un Dios cercano. Y lo hace hablando, como diciendo
en varias ocasiones, Dios mío. Este salmo menciona catorce veces
el nombre de Dios. y algunas veces va a aparecer
como o Jehová y Spurgeon hace un comentario acerca de esto
que dice algunos entendidos dicen que los escribas pues no siempre
lo tradujeron como Jehová sino a veces como Señor dice y según
ellos tenían un gran temor a Dios pero dice Spurgeon tuvieron tanto
temor y no temieron de cambiar su palabra. Y el nombre de Dios
catorce veces expresado aquí habla de el descanso y la confianza
en el Señor, habla del conocimiento del salmista acerca de Dios,
y si estamos hablando que tiene un cumplimiento en el Señor Jesucristo,
pues por supuesto que el Señor Jesucristo conoce a su Padre. Él dijo, si yo dijera que no
le conozco, sería mentiroso como ustedes, pero yo le conozco.
Leímos en el libro de Juan, en el Evangelio de Juan, a Dios
nadie le vio jamás el unigénito Hijo que está en el seno del
Padre. Él le ha dado a conocer. Él conoce perfectamente a su
Padre. Él habló de la grandeza de su Padre. Él mostró la grandeza
de su Padre. Y esta frase glorifica a Dios. Inclina ojo a tu oído y escúchame. Después, el clamor del corazón
se derrama ante Dios exponiendo su necesidad. Dice, porque estoy
afligido y menesteroso. Afligido y menesteroso. aflicción en el mundo tendremos
aflicción david tuvo aflicciones el señor jesucristo fue varón
de dolores y experimentado en quebranto quizá yo no pueda comprender
alguna situación que usted esté pasando quizá algunas veces nosotros
pensamos Nadie tiene idea de qué es lo que yo experimento. Pero la verdad es que el Señor
Jesucristo es experimentado, es un experto en sufrimiento. Y él en verdad derramó su corazón
ante su Padre. Él allí en su aflicción, él sabía
qué es lo que él esperaba a horas de ir a la cruz. Dice la Biblia
que su sudor era como grandes gotas de sangre. y él sabía,
a él no lo estaban tomando por sorpresa, él sabía exactamente
lo que iba a enfrentar y lo que él hizo fue exponer su corazón
con claridad ante su padre y decir, padre, si es posible que pase
de mí esta copa, pero no se haga lo que yo quiero, sino hágase
tu voluntad. Y poder venir, hermano, estás
en Cristo, puedes derramar tu corazón ante el Señor. Los salmos
dicen que el Señor no menospreció el clamor del afligido. No temas
de venir al Señor y contarle tus dolores. Dice el himno, te
desprecian tus amigos, cuéntaselo en oración. Dice, estás cargado
de, es porque no llevamos todo a Dios en oración. Y abrir nuestro
corazón y decirle, Señor, esto me duele. Esto me está sucediendo. El Señor experimentó tanto dolor
que nosotros no podemos imaginar. Él llevó el castigo de nuestra
paz fue sobre Él. Por su llaga fuimos nosotros
curados. Ha sido despreciado por alguien, el Señor Jesús también. Algunas veces nosotros somos
despreciados y tiene algo que ver con nosotros que nos desprecian.
No siempre, pero algunas veces si nos ponemos a examinar, hay
algo. Pero el Señor Jesús fue aborrecido
sin causa. Él es el más digno de ser apreciado,
pero fue aborrecido sin causa. Él es el más hermoso de los hijos
de los hombres, pero le vimos sin atractivo para desearle,
hasta que Él rindió nuestro corazón con amor. Y dice, estoy afligido. Habla al Señor de tu tristeza.
Cuéntale tus tristezas al Señor. Derrama tu corazón delante de
Él. El Señor no menosprecia el clamor
del afligido. El Señor entiende tu sufrimiento
porque Él, Él es varón de dolores y experimentado en quebranto,
menesteroso, estar necesitado. Hermano, algo que es seguro es
que pues David era consciente de su necesidad, su aflicción
y su necesidad. Ser menesteroso es estar necesitado.
Y el Señor Jesús se despojó de su gloria y vino a este mundo. Pues Él fue afligido por nosotros
y tuvo esta condición de necesitado. por causa de que él se hizo como
nosotros, él se identificó con nosotros, él se sintió cansado,
él tuvo hambre, él fue tentado en todo según nuestra semejanza
pero sin pecado y lo hizo por amor de nosotros y él buscaba
en su padre y exponía su necesidad ante su padre. clamar con nuestro corazón al
Señor y derramarlo delante de Él y decirle toda nuestra necesidad,
empezando con nuestra necesidad espiritual. Hermanos, este mundo
nos hace creer que necesitamos montones de cosas. Pero nuestra
más desesperada necesidad es de Dios. Necesitamos venir y
decirle, como el siervo Brahma por las corrientes de las aguas,
así clama por ti, oh Dios, el alma mía. Mi alma tiene sed de
ti. Venir y decirle al Señor, como
dice el salmista, dado que Dios nos ha buscado ahora en nuestro
corazón un deseo, y vengamos al Señor y digámosle, Dios mío,
Dios mío, eres tú, de madrugada te buscaré. Mi alma tiene sed
de ti. Poder darnos cuenta que estamos
viviendo en medio de un desierto. Aunque esto parezca un oasis,
hermanos, no es oasis. Esto es desierto. Y lo único
que puede saciar nuestra alma es el Señor. Y después, también
presentar nuestra necesidad material. Orar por todo. El apóstol Pablo
dice, por nada estéis afanosos si no sean conocidas vuestras
peticiones delante del Señor con toda oración y ruego con
acción de gracias. Orar y derramar al Señor nuestras
peticiones materiales. Él conoce nuestra necesidad,
pero Él quiere que nosotros descansemos en Él y echemos toda nuestra
ansiedad sobre Él porque Él tiene cuidado de nosotros. En tercer lugar, el clamor del
corazón clama por salvación. Salva tú, segunda parte del versículo
dos, salva tú, oh Dios mío, a tu siervo que en ti confía. salva
tú oh Dios mío a tu siervo perdón antes dice guarda mi alma versículo
dos primera parte guarda mi alma porque soy piadoso guarda mi
alma porque soy piadoso hermanos el lugar más seguro el lugar
donde guardar nuestra alma si ya estamos en Cristo nosotros
tenemos una roca vivimos nosotros en un tiempo todo el tiempo la
gente ha necesitado un lugar de seguridad Gracias a Dios en
generaciones pasadas siempre el pueblo del Señor ha sabido
dónde es el lugar de refugio y que Dios nos guarde de tener
lugares de refugio equivocados. Hoy la gente pues busca refugio
en infinidad de cosas que al final terminan destruyéndole,
pero qué bendición que que tiene el creyente guarda mi alma y
el señor David tenía esa expresión y esa convicción de que si usted
lee los salmos va a ver cuántas veces se refiere al señor como
su roca como su torre de refugio como su fortaleza ¿Cuántas veces
en los salmos se expresa, vamos a ampararnos bajo la sombra de
tus alas hasta que pasen los quebrantos? Hermanos, estar,
el lugar seguro para nuestras almas es el Señor, y es hasta
que pasen los quebrantos, y eso sabe cuando es, no cuando termine
este que está pasando, porque cuando termine este que estamos
pasando, va a venir otro, y cuando termine ese, va a venir otro,
y van a pasar los quebrantos cuando Cristo venga, cuando le
veamos tal como él es, entonces ya no andaremos más por fe sino
por vista y pasarán los quebrantos pero dice él guarda mi alma porque
soy piadoso esa expresión piadoso se puede entender como es el
hombre fiel a dios y que lo demuestra con sus obras. Está hablando
de santidad y de fidelidad. Y no nos equivoquemos de pensar
que Él está basándose para pedir que guarden su alma basado en
su propia piedad. ¿No es así? Allá lo que es claro,
en el caso del Señor Jesucristo, sí, por supuesto que sí. El Señor
puede decir a su Padre, guarda mi alma porque soy piadoso. Y
cuando el Señor Jesús dice eso, eso es toda la verdad. Él, Él
siempre fue recto. Él es el único que hizo lo que
se tiene que hacer en esta tierra. Lo que un hombre tiene que hacer
en esta tierra desde que nace, desde que muere, debería ser
glorificar a Dios. Hacer la voluntad de Dios y deleitarse
en hacerla. Y el Señor Jesucristo cuando
dice esto a Su Padre, esto es toda la verdad, guarda mi alma
porque soy piadoso. Y Él es piadoso. Él es santo
y fiel. Él es santo y fiel, esa es Su
naturaleza. Él puede decir eso con toda confianza
a Su Padre. Ahora, en el caso de David y
de nosotros, cuando se dice, guarda mi alma porque soy piadoso,
inmediatamente tiene una frase que dice, salva tú, Dios mío,
a tu siervo que en ti confía. ¿Cómo se aplica esto a David
y a nosotros? Somos piadosos por causa de que él nos ha hecho
confiar en él, por nuestra confianza en él, pero aún más, aún más,
hermanos, Salva tú, oh Dios mío, a tu siervo
que en ti confía. Aún más tenemos que notar algo. Nosotros somos salvos a causa
de confiar en el Señor por nuestra fe. Pero la causa, la fe que
nos salva, no es nuestra fe. La salvación viene a nosotros
por medio de la fe. Y la fe nuestra es preciosa porque
es don de Dios, pero en cuanto que es nuestra está llena de
agujeros, de incredulidad. La fe que nos salva es la fe
que está expresada aquí con respecto al Señor Jesucristo. Él es el
siervo del Señor y Él dice, salva tú, Dios mío, a tu siervo que
en ti confía. Esa fe es la del Señor Jesucristo. Él es el que confió en su Padre
sin ninguna sombra de dudas. Jamás dudó en lo más mínimo. Una fe pura. Una fe sin ninguna
sombra de incredulidad. Los burlaron y le dijeron, pues,
no que confiaban en el Señor, sálvele a él. Y le estaban burlando. Y él fue a la cruz y el Señor
le salvó. Él no quedó en la tumba ni su
alma, no había corrupción. Aunque le burlaron, él confió
plenamente en su Padre. Esa es la razón por la cual él
siempre le glorificó. Esa es la razón por la cual él
se deleitaba en hacer su voluntad. Y es esta fe la que salva al
creyente. Somos salvos, no por nuestra
fe, sino por la fe del Señor Jesucristo. Porque Él nunca dudó
de Su Padre. Y Él nos da una fe para creer,
que nos hace salvos, que es la fe que dice, porque por gracia,
soy salvos por medio de la fe. Y esto no es de vosotros, pues
es don de Dios. La fe del creyente es una fe
preciosa, pero preciosa porque es fruto del Espíritu. Pero en
cuanto a que es nuestra, está contaminada con incredulidad
y debilidad. Y esa fe Dios usa. para que fluya
la salvación, pero la fe que nos salva es la fe del Señor
Jesucristo. Nunca olvide, no tenemos fe en
nuestra fe, sino tenemos fe en la fe que el Señor Jesucristo
tuvo para su Padre. Él nunca, nunca, en ningún momento
confió de la bondad del cumplimiento de sus promesas y del poder de
su Padre. él se encomendó a Dios y aunque
en burla la gente le decía en verdad Dios le levantó de entre
los muertos y por eso nosotros por esa confianza que él tuvo
en su padre es que nosotros podemos ser como dice en Efesios capítulo
uno versículo uno Efesios uno, uno dice, Pablo
apóstol de Jesucristo, por la voluntad de Dios, a los santos
y fieles en Cristo Jesús que están en Éfeso. Hermano, usted
y yo, por gracia de Dios, podemos decir que somos piadosos, o sea,
santos y fieles. pero no por nosotros mismos porque
él es fiel porque él nos ha santificado porque él nos persevera porque
él todo lo que él ganó lo pone a nuestra cuenta no es nuestra
fidelidad él no está viniendo en la escritura no hay contradicción
el salmista en otros salmos ha dicho y en este mismo salmo usted
va a ver que también apela constantemente a la misericordia de dios si
lee el salmo en su casa Y él no está confiando en su propia
piedad. Está reconociendo que esa piedad
viene por causa de la obra del Señor Jesucristo. Y así es como
tiene que ser, hermano. Nosotros somos santos y fieles
porque estamos en Cristo. Santos y fieles en Cristo Jesús. Aparte de la gracia de Dios,
somos pecadores e infieles y ese esa es nuestra realidad no estamos
confiando en nosotros estamos confiando en el señor Jesucristo
venimos y nos acercamos no por la multitud de nuestras piedades
que Dios nos guarde de venir a orar y decir es que yo soy
bueno señor consuélame no venimos por la multitud de tu misericordia
no por mis piedades después dice otra cosa que después
inmediatamente dice después de decir a tu siervo que en ti confía
dice ten misericordia de mí oh jehová y podemos notar claramente
que la confianza es en la misericordia del señor no es en lo que él
era él está mencionando lo que es a causa de lo que cristo es
Nosotros somos algo a causa de lo que Cristo es. Nosotros somos
justos porque Cristo es la misma justicia. Nosotros podemos crecer
en sabiduría porque Cristo es nuestra sabiduría. Nosotros somos
santos porque Cristo es nuestra santificación que con un solo
sacrificio hizo perfecto para siempre a los santificados. clamor del corazón descansa confía
en el señor en la obra de jesucristo en la fe de jesucristo y en la
misericordia de dios en ten misericordia de mío que va ahora dice porque a ti clamo todo el
día Y hermanos, cuando nosotros estamos así confiados en la misericordia
del Señor, nosotros ya hemos visto por esa misericordia que
somos insignificantes. Por eso Él está diciéndole que
se incline, porque Él está reconociendo su debilidad, está reconociendo
su incapacidad, está reconociendo su insensatez. Hermanos, necesitamos
que Dios nos lleve al punto constantemente donde nos llevó cuando nosotros
clamamos para que nos diera salvación eterna. Constantemente necesitamos
regresar a ese punto. ¿Y sabes dónde es ese punto?
En el suelo. Así como Pablo venía muy arrogante
sobre un caballo para destruir a la iglesia, pero el Señor lo
tiró del caballo, y ahí entre la tierra, Él dijo, ¿Quién eres,
Señor? Bueno me es haber sido humillado.
Y cuando ya hemos visto cuán insignificante soy, cuán insensato
soy, cuando puedo ver cuán incapaz soy, entonces hay algo que va
a suceder. Vamos a clamar constantemente,
porque cuando pensamos ser capaces Cuando pensamos ser inteligentes,
cuando pensamos ser fuertes y grandes, normalmente no vamos a estar
aclamando. Algo así aclamar y necesitamos que el Señor nos lleve cada día
a ese punto donde trajo salvación a nuestra vida, para que nos
siga salvando. de nosotros mismos, porque somos
un peligro. Aparte de la gracia de Dios,
nosotros somos peligrosos para nosotros mismos y para los que
están cerca de nosotros. Necesitamos constantemente clamar
al Señor y dice, porque a ti clamo todo el día. Y por eso
el apóstol Pablo dice, orad sin cesar, dad gracias en todo. Hermanos, qué bendición es que
podemos orar y pues algunas veces aquí oramos y cerramos nuestros
ojos pero qué bendición es que podemos manejar y podemos orar
podemos estar trabajando y podemos estar orando y constantemente
cuando dios va mostrando nuestra incapacidad nos lleva a constantemente
estar clamando al señor y que el señor guarde nuestro corazón
de que nuestra confianza en verdad esté en él Hermanos, cuán necesario
es que clamemos y que le pidamos a Él que nos enseñe a confiar
en Él. Porque a veces pasa que damos un presupuesto y de pronto
nuestra confianza está en el cliente. Hermanos, que el Señor
nos enseñe a trabajar, pero no a confiar en nuestro trabajo.
A trabajar porque debemos ser diligentes y el Señor manda que
el que no trabaja, que no coma. Pero confiar y descansar en él,
de saber que él es el que nos sustenta, usa clientes, usa formas
diferentes. Pero es la batalla de mi corazón
y no sé si de usted, pero doy gracias a Dios porque cada día
me va enseñando que soy incapaz, que soy muy insensato y que soy
pequeño. Dice, después dice, alegra el
alma de tu siervo porque porque a ti oh señor levanto mi alma
el clamor del corazón busca su gozo en dios dice alegra el alma
de tu siervo note que él ha hablado de su
aflicción pero lo primero que le está pidiendo al señor no
es cambia todo lo que me aflige Y hermanos, a veces nosotros
solemos pensar que lo que se necesita es que cambien las circunstancias.
Y hermanos, fijémonos, ahí tenía su gozo el Señor Jesús en su
Padre. Así como el Padre se complace
en el Hijo, el Hijo se complace en el Padre. Él se deleitaba
en su Padre. Él habló de hacer la voluntad
de Dios comparado con algo que para nosotros es uno de los deleites
de la vida. Yo no sé si a usted no le gusta
comer, a mí me gusta y disfruto comer. Y el Señor, cuando trajeron
la comida y le decían, come. Y él le dijo a los discípulos,
yo tengo una comida que ustedes no conocen y esa es hacer la
voluntad de mi Padre. Él estaba diciendo, mi deleite
está en mi Padre. y en hacer su voluntad. Hermanos,
el saber que el gozo, algo que no debemos olvidar, hermanos,
el gozo está en el Señor. El gozo no está en las circunstancias.
El gozo no está en que las cosas sean como nosotros queremos que
sean. ¿Cuántas veces nos empeñamos en que las cosas sean como nosotros
queremos y al final que ya tenemos lo que queríamos, tampoco estamos
gozosos? Porque muchas veces ya implicó
que hicimos guerra para tener lo que queríamos. Y resulta que
después que ya tienes lo que quieres, pues no estás precisamente
gozoso. Es que el gozo, hermanos, no
está en las circunstancias. El gozo está en el Señor. Y el
corazón, el clamor del corazón, ese corazón clama al Señor porque
conoce al Señor. Y ese corazón sabe que el gozo
está en el Señor. Dice, alegra el alma de tu siervo. Hermanos, en nuestra aflicción,
después de derramar nuestro corazón, debe ser nuestra petición, Señor,
alegra mi alma. Alegra mi alma. Y una de las
cosas importantes, hermanos, dice después, porque a ti, oh
Señor, levanto mi alma. ¿Qué dificultad es cuando de
pronto estamos afligidos? Y de pronto sentimos que estamos
como en el lodo, en el lodo cenagoso. Y hermanos, se necesita más que
una grúa para sacar un corazón de lodo y elevarlo hasta el Señor. Se necesita un poder sobrenatural. Y por eso el salmista está clamando
al Señor. Pero también tiene la intención.
Hermano, la primera vez que el corazón, el alma de un hombre
se eleva al Señor, Dios lo hace. La primera vez que el alma del
apóstol Pablo se elevó al Señor, Dios lo tiró en la tierra. Después
de ahí su corazón se elevó. Y después el apóstol Pablo se
esforzaba en la gracia. Y con la obra del Espíritu Santo
él procuraba estar siempre con su alma elevada. porque un alma
elevada está cerca del señor porque el alma que se eleva hermano
clamemos al señor para que nos ayude otra vez la primera vez
fue obra totalmente de él y en las siguientes veces nosotros
tenemos su espíritu y la responsabilidad de clamar para que lo vuelva
a hacer para que él vuelva a elevar nuestra alma porque dice alegra
mi corazón pero si sigues entre el lodo tirado aunque grites
que se alegre tu corazón no se va a alegrar porque dice en tu
presencia hay plenitud de gozo delicias a tu diestra para siempre
porque dice el salmo 73 28 Pero en cuanto a mí, el acercarme
a Dios es el bien. He puesto en Jehová el Señor
mi esperanza para contar todas tus obras. Yo no sé si usted
no capta aquí un corazón gozoso, un corazón que está en el bien,
pues está gozoso, un corazón que tiene esperanza, que va a
contar sus obras, es un corazón gozoso. Dice, en cuanto a mí,
el acercarme a Dios es el bien. He puesto en Jehová el Señor
mi esperanza para contar todas tus obras. El Salmo ochenta y
cuatro, uno al tres, dice, Con amables son tus moradas, oh Jehová
de los ejércitos, anhela mi alma y aún ardientemente desea los
atrios de Jehová. Mi corazón y mi carne cantan
al Dios vivo. Aún el gorrión hay a casa y la
golondrina nido para sí, donde ponga sus polluelos cerca de
tus altares, oh Jehová de los ejércitos, Rey mío y Dios mío. Versículo 4. Bienaventurados.
gozosos, dichosos los que habitan en tu casa, perpetuamente te
alabarán. Hermano, qué bendición que tenemos
nosotros que estamos de este lado de la cruz, por encima de
nuestros hermanos que estaban antes, porque Si estamos en Cristo,
hermano, nosotros somos piedras vivas con que se está edificando
el templo espiritual. Nosotros somos el templo. Dice,
ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, el
cual está en vosotros, el cual tenéis de Dios y que no sois
vuestros. Hermanos, clamar al Señor en medio de tu aflicción,
clama que tu corazón se eleve. Que busquemos estar cerca del
Señor. Que buscamos que el Señor nos haga tener siempre claro,
el gozo no está en que las cosas sean como yo quiero. El gozo
está en vivir en su voluntad. Recuerde que su voluntad es buena,
es agradable y es perfecta. El Señor Jesús dijo, no se haga
lo que yo quiero, hágase tu voluntad. Y él experimentó gran gozo. El Señor, la Divina Trinidad,
es una explosión de gozo y nosotros podemos hallar nuestro gozo en
Él. Hermanos, cerca, cerca del Señor. dice el apóstol Pablo
en Colosense, si pues habéis resucitado con Cristo, poned
la mira en las cosas de arriba, no en las de la tierra, que nuestra
alma esté elevada al Señor, porque habéis muerto con Cristo y vuestra
vida está escondida con Cristo en Dios. Hermanos, tenemos que
tener nuestros pies bien asentados en el suelo, pero nuestro corazón
debe estar cerca de Dios. Y la manera de que se cerca de
Dios es expresar nuestras angustias, nuestros dolores, nuestras aflicciones,
nuestra necesidad, y clamar al Señor para que Él atraiga nuestro
corazón hacia Él, para que nosotros estemos enamorados del Señor.
que el señor y estar cerca de él nos va a hacer anhelar estar
más cerca, eso es lo que ocurrió al apóstol Pablo y por eso él
todo lo tenía por basura, que el señor obre de tal manera en
nuestro corazón que si antes le veíamos inatractivo para desearle
ahora le veamos como dice los salmos como el más hermoso de
los hijos de los hombres, que le veamos como nuestra porción,
nuestra heredad, como aquello que nosotros pensamos ser más
valioso. Levantar nuestra alma. Y yo quisiera que pudiéramos terminar
esta noche pensando qué bendición para los que estamos en Cristo.
Pero si no estás en Cristo también si estás escuchando y
no estás en el Señor Jesucristo, Dios está hablando a tu corazón
por lo que Cristo ha hecho. Tú puedes clamar a Él que te
salve, clamar a Él que te dé fe, que te dé arrepentimiento
para vida, clamar a Él para que puedas confiar solamente en Su
obra y no en tu bondad, porque no hay ninguna bondad en nosotros.
Eso que creemos ser bondad no lo es. Venir a presentar cosas
Nuestras es menospreciar lo que Cristo hizo. Nosotros no tenemos
nada que aportar para nuestra salvación sino sólo confiar en
la obra del Señor Jesucristo. Confiar en la fidelidad que el
Señor Jesucristo, el siervo del Señor, tuvo para con su Padre.
confiar en que él es el único que ha sido capaz de vivir. Nosotros
somos así que necesitamos que él se incline. No somos grandes,
ni somos buenos, ni somos sabios. Nosotros somos insignificantes,
incapaces. Necesitamos que el Señor se nos
revele así y podamos ver nuestra insignificancia. Necesitamos
que el Señor nos deje como estaba el apóstol Pablo, derrotado,
sin aliento, sin nada más que ofrecer. que reconocer miseria,
reconocer necesidad y dile al Señor, estoy necesitado de ti,
estoy afligido por causa de mi pecado y necesitado, estoy afligido
porque no está todo bien contigo, estoy afligido porque temo a
la muerte, estoy afligido porque no puedo salir del pecado, estoy
lleno de necesidad pero clamo para que todo lo que cristo ha
provisto me sea otorgado clama al señor jesucristo confía solo
en el señor jesucristo en su misericordia no hay otra cosa
que podamos hacer si el señor te está hablando confía en su
misericordia confía en la obra del siervo del señor confía en
la fidelidad que él tuvo para con su padre vamos ahora

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Joshua

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