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JC

(4''parte) El creyente en el conflicto Ora

Luke 6:36; Matthew 5:26
Joel Coyoc March, 26 2023 Video & Audio
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JC
Joel Coyoc March, 26 2023
El pacificador

En su predicación titulada "(4' parte) El creyente en el conflicto Ora", el predicador Joel Coyoc aborda la doctrina de la reconciliación y la misericordia en el contexto de los conflictos entre creyentes. Coyoc argumenta que los cristianos deben reconocer su responsabilidad en los conflictos y actuar rápidamente para encontrar reconciliación, como lo enseña Jesús en Mateos 5:25-26 y Lucas 6:36, donde se enfatiza la importancia de ser misericordiosos como Dios lo es con nosotros. A través de estas escrituras, el predicador demuestra que cada conflicto tiene un costo, tanto emocional como espiritual, y que el arrepentimiento y la búsqueda de reconciliación deben ser inmediatos para evitar consecuencias mayores. La significativa aplicación doctrinal es que, al recordar la misericordia de Dios hacia nosotros, los creyentes deben responder a los conflictos con gracia, renunciando a sus derechos en favor de la glorificación de Dios y el bienestar del prójimo.

Key Quotes

“Ponte de acuerdo con tu adversario pronto entre tanto que estás en el camino. No sea que el adversario te entregue al juez.”

“El creyente que sabe, y puede cantar y decir, oh, qué grande amor, aquel que siendo omnisciente, mis pecados decido olvidar.”

“La misericordia es obra del Espíritu Santo en el corazón del creyente.”

“Nunca lo que alguien peque contra mí jamás va a ser más grande de lo que yo he pecado contra Dios.”

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En el Evangelio según San Mateo,
capítulo 5. Y también en el Evangelio de
Lucas, capítulo 6. San Mateo 5, 25 y 26. Lucas seis treinta y seis. San Mateo cinco veinticinco veintiséis
dice ponte de acuerdo con tu adversario pronto entre tanto
que estás con él en el camino No sea que el adversario te entregue
al juez, y el juez al alguacil, y seas echado en la cárcel. De cierto te digo que no saldrás
de allí hasta que pagues el último cuadrante. Lucas 6, 36 dice,
sed pues misericordiosos, como también vuestro Padre es misericordioso. Sed pues misericordiosos, como
también vuestro Padre es misericordioso. Estamos estudiando una segunda
parte de set hacedores de la paz o pacificadores. Y en esta
parte lo que estamos trabajando es cómo con la ayuda del Señor
puedes reconocer tu participación en un conflicto, reconocer tu
parte. Recuerden que empezamos con cuando
el Señor dijo, saca primero la viga de tu ojo para que ayudes
a tu hermano a sacar la paja de su ojo. Y el pasaje de hoy
En Mateo dice, ponte de acuerdo con tu adversario pronto entre
tanto que estás en el camino. No sea que el adversario te entregue
al juez y el juez algo así y se has echado en la cárcel. De cierto
te digo que no saldrás de allí hasta que apagues la última,
el último cuadrante. Y estábamos con una subdivisión
que es el creyente en el conflicto. Estuvimos en Filipenses aprendiendo
algunas cosas que el apóstol Pablo recomendó a dos mujeres
que estaban teniendo un conflicto y pidió que se les ayudara por
parte de la iglesia. Y estábamos viendo que no es
una lista de pasos qué hacer, sino es algo que está entremezclado
en la vida del creyente. Y siguiendo sobre el creyente en
el conflicto, Hoy quisiera que pudiéramos pensar acerca de dos
cosas. Uno, el creyente en el conflicto
busca la ayuda de Dios para calcular el costo del conflicto. Y el
Señor Jesús enseñó algunas cosas importantes, porque todo conflicto
conlleva un costo, que puede ser de diferentes tipos de costo. costo de bien que puede dejar
de recibir porque siempre somos beneficiados unos con otros de
hecho somos miembros los unos de los otros para que podamos
bendecirnos unos a otros y el bien que podemos dejar de recibir
por mantener una relación cortada y hasta pues costos legales judiciales
y el señor Jesús nos llama en primer lugar a un asunto que
escuchar del mismo señor Jesús que dice al creyente En primer
lugar pone el énfasis de responsabilidad. cuando él dice ponte de acuerdo
pronto con tu adversario entre tanto que estás en el camino
cuando estás yendo a ser demandado poniendo el peso de responsabilidad
en el hecho de recordar pues no es que nadie me demanda así
nada más porque sí es que algo cuando hay un conflicto ambas
personas involucradas en el conflicto tienen una responsabilidad y
el señor nos llama a mirar nuestra responsabilidad en el conflicto
Una de las, la primera cosa que el Señor nos llama que se debe
hacer es pronto. Entre más se ha tardado, el costo
va a ser mayor. Y el Señor dice, ponte de acuerdo
con tu adversario pronto, entre tanto que estás en el camino.
La segunda cosa es, al final del versículo 26 habla, de cierto
te digo que no saldrás de allí hasta que pagues el último cuadrante,
lo cual implica costo. Primero, nos llama a la diligencia,
movernos rápido, ser diligentes, y yo creo que es importante el
que pueda ser así porque bastantes advertencias de la Escritura
nos llaman que somos miembros los unos de los otros, nos llaman
al amor, nos llaman a, en esto conocerán todos que sois mis
discípulos, tú eres amor los unos por los otros, y en el calcular
el costo. Independientemente de que pueda
haber costos económicos, Yo creo que el mayor costo es el poder
ser aprisionado en amargura. Hebreos capítulo 12, versículo
15. Dice Mirad bien, no sea que alguno
deje de alcanzar la gracia de Dios, que brotando alguna raíz
de amargura os estorbe y por ella muchos sean contaminados. Y eso habla también de un tipo
de prisión, no necesariamente es que vayamos necesariamente
a una cárcel, sino una prisión de amargura. Hermanos, algo que
tenemos como bendición los creyentes es que todo aquel que el Hijo
hace libre es verdaderamente libre y que Dios nos guarde de
ir abrigando raíces de amargura. Ahora viene una pregunta y es
¿qué pasa con los derechos? ¿Qué hacemos con los derechos?
A veces solemos expresar en un conflicto cosas como tengo mis
derechos y pues no es justo ni voy a dejar que tan fácilmente
me despojen de mis derechos. Y cuando pensamos en todo esto,
no olvide que la vida cristiana práctica está construida sobre
las misericordias de Dios, sobre el Evangelio. Y como creyentes,
nosotros tenemos que reflexionar y pensar siempre ¿En qué es lo
que el Evangelio trajo a nuestras vidas? En pensar siempre en el
Señor Jesucristo, que en esencia Él es la personificación del
Evangelio, es la personificación de la gracia y de las misericordias
de Dios. Y tendríamos que nosotros que
preguntarnos, aquellos que conocemos al Señor, nos podemos hacer una
pregunta que Yo espero que constantemente estamos reflexionando y esa es,
¿cómo es que yo soy tratado por Dios? ¿Cómo Dios me trata? ¿Dios me trata con una justicia
sumamente rígida? Dios está, esa es la manera en
que Él trata conmigo. Y vamos a mirar en el Salmo ciento
tres, versículo diez, que es algo que espero que cada uno
de nosotros ha podido experimentar en su vida. El Salmo ciento tres, versículo
diez dice, Versículos 9 y 10 dice, no contenderá para siempre,
ni para siempre guardará el enojo. Y dice, no ha hecho con nosotros
conforme a nuestras iniquidades, ni nos ha pagado conforme a nuestros
pecados. Una cosa que tenemos que recordar
constantemente es cómo Dios trata con su pueblo. Y aquí está la
respuesta. No ha hecho con nosotros conforme
a nuestras iniquidades y nos ha pagado conforme a nuestros
pecados. Porque si el Señor hiciera eso,
hermanos, pues hace tiempo que nosotros habríamos dejado de
estar aquí y estaríamos donde corresponde que estemos. Y donde
corresponde que estemos es en la justa condenación de Dios. Sin embargo, Él no ha hecho con
nosotros conforme a nuestras iniquidades. al punto de que,
por la gracia de Dios, el Espíritu Santo empieza a obrar en nosotros
y empieza a mostrarnos cuando pecamos. Pero la verdad es que,
entre más vamos conociendo a Dios, cada vez vamos siendo conscientes
de cuán frecuentemente pecamos. Y de pronto nos vamos a dar cuenta
de que es demasiado frecuente. Y podemos agradecer, Señor, gracias
porque no me pagas conforme a mis pecados. Gracias porque no haces
conmigo conforme a mis iniquidades. Y podemos cada vez valorar hasta
llegar a decir, tu misericordia es mejor que la vida. Podemos
decir, por la misericordia del Señor es que no hemos sido consumidos,
porque nunca decayeron, porque sus misericordias son nuevas
cada mañana. Es con nosotros vamos a poder
reflexionar y decir, pues nosotros venimos. Y nosotros oramos al
Señor y decimos algunas cosas y recordar, Señor no lo hacemos
por la multitud de nuestras bondades, Señor lo hacemos por la multitud
de tu misericordia. Reflexionar siempre, pero Dios
que es rico en misericordia. La gente, el pueblo de Dios,
el pueblo escogido de Dios, sabe qué hacer con sus derechos, porque
reflexiona en la misericordia de Dios. Es que, en realidad,
Dios tenía todo el derecho de condenarnos justamente. Eso no
afectaba para nada el carácter de Dios si Él condenaba a toda
la raza humana. Eso no afectaba en nada su carácter.
Él seguía siendo justo y santo. Él simple y sencillamente estaría
cumpliendo lo que había dicho a Adán. Sin embargo, él, desde
antes de la fundación del mundo, él había elegido un pueblo al
cual él iba a salvar de pura gracia y de pura misericordia.
Siendo tan indignos como todos los demás, él mostró misericordia. Y esa misericordia implica el
hecho de que Dios mostró cómo también tratar con los derechos. El Señor Jesucristo dijo algo
para su pueblo, y es lo que leímos en Lucas 6.36, que dice, sed
pues vosotros como misericordiosos, como vuestro Padre. Vamos a buscarlo
ahí en Lucas 6.36. Dice, sed pues misericordiosos,
como también vuestro Padre es misericordioso. Y es evidente
que esto se lo está diciendo ¿a quiénes? A los hijos de Dios.
Esto no es algo dirigido a la totalidad de la gente. Esto es
algo dirigido a quienes conocen a Dios y saben que Dios no nos
ha pagado conforme a nuestras iniquidades, ni ha hecho con
nosotros conforme a nuestras rebeliones. Aquellos que han
conocido y saben que como está lejos el oriente del occidente,
así hizo alejar de nosotros nuestras rebeliones. Aquellos que saben
que como el padre se compadece de los hijos, así se compadece
Jehová de los que le temen. Porque se acuerda de nuestra
condición que somos polvo. creyente, el que sabe, el que
sabe y puede cantar y decir, oh, qué grande amor, aquel que
siendo omnisciente, mis pecados decido olvidar, mis faltas son
muchas, su gracia es mayor. Porque sabemos, hermano, con
aquellos que Dios ha salvado, que ni siquiera podemos reconocer
todos nuestros errores. Dice, el creyente dice, ¿quién
puede reconocer sus propios errores? Dice, líbrame de los que me son
ocultos. Porque Dios nos trae a la vista
pecados, pero hay pecados que pasamos inadvertidos. Hay pecados
que nos son ocultos. hermanos, la gran misericordia
de Dios, y si Dios actuara conforme a derecho, pues, lo que tendría
que hacer es habernos fulminado hace tiempo, habernos puesto
ya bajo la justa condenación, pero el Señor Jesús está hablando
a su pueblo, a sus hijos, y les dice, pues, misericordiosos,
como también nuestro Padre es misericordioso. En Dice, oh hombre, Él te ha declarado
lo que es bueno y que pide Jehová de ti, solamente hacer justicia,
amar misericordia y humillarte ante tu Dios. Hacer justicia. Hermanos, hacer justicia es venir
a confiar en el Señor Jesucristo. Que Él te vista de su justicia.
Es lo único que te puede hacer tener una justicia mayor que
la de los escribas y fariseos. humillarte ante tu Dios. Y eso
es algo que ocurre cuando Cristo se nos revela. Aquellos que Cristo
se les reveló, ellos cayeron humillados. hemos caído humillados
y podemos decir bueno mes haber sido humillado antes que fuera
humillado descarriado andaba y amar misericordia amar misericordia
hermanos la única respuesta consistente a la obra del evangelio es hacer
misericordia porque dios ha sido misericordioso con nosotros mateo
capítulo 5 versículos 7 Dice, bienaventurados los misericordiosos,
porque ellos alcanzarán misericordia. Y hermanos, la misericordia es
obra del Espíritu Santo en el corazón del creyente. Y es algo
que en el corazón del creyente crece cada día, porque él puede
mirar cada día que su relación con Dios está basada única y
totalmente en misericordia. Me encanta cuando el Salmo cinco
dice, yo no voy a entrar a tu presencia por la multitud de
mis piedades, sino por la riqueza, por la multitud de tu misericordia.
Santiago capítulo dos versículo doce al trece dice,
así hablar y así hacer como los que habéis de ser juzgados por
la ley de la libertad. porque juicio sin misericordia
será con aquel que no hiciera misericordia y la misericordia
triunfará sobre el juicio. Juicio sin misericordia será
con aquel que no hiciera misericordia y la misericordia triunfará sobre
el juicio. Un buen asunto es reflexionar,
reflexionar en misericordia, poder pensar en en el Señor Jesucristo
y quisiera que pudiéramos pensar a lo largo de la escritura en
algunos ejemplos que la escritura nos deja de veces en que hubo
personas por ejemplo el apóstol Pablo él varias veces se negó
a cosas que eran derechos legítimos por amor al evangelio y por la
gloria de Dios Cuando pensamos, por ejemplo, en el Señor Jesucristo,
él tenía un derecho legítimo de no pagar el impuesto del templo.
Sin embargo, el Señor Jesucristo dijo, para no ofenderles, mandó
a Pedro a sacar un pez y una moneda para pagar el impuesto
del templo. Y también podemos recordar a
otros personajes en la historia. Por ejemplo, Abraham fue llamado
por Dios y a él se le ofreció una tierra. Y hubo un conflicto
entre Abraham y Lot. Y la Biblia menciona ahí en Génesis
que Amorreo y el Fereseo habitaban la tierra. tanto Abraham como Lot representan
al pueblo escogido de Dios, a los redimidos. Y el hacer mención,
ninguna palabra en la escritura está de más. El Espíritu Santo
inspiró, Jesús dijo, van a conocer, así van a conocer que son mis
discípulos, si tienen amor los unos por los otros. Y el amorreo
y el fereceo eran los impíos, los incrédulos que estaban mirando
cómo iban a arreglar su diferencia. Dios no llamó a Lot, Dios llamó
a Abraham. Sin embargo, aunque Abraham tenía
todo el derecho de elegir primero la tierra, él cedió el derecho
y le dejó al sobrino elegir primero. Y el sobrino eligió primero y
aparentemente, como diríamos aquí, él fue un ganón, pues él
aventajó y él escogió lo que le parecía mucho mejor a la vista.
Y vemos el ejemplo de Abraham al ceder un derecho, un derecho
legítimo que Dios le había dado. ¿Por qué? Porque para él era
más importante la gloria de Dios que su derecho. Podemos ver ocasiones
en que el apóstol Pablo, por ejemplo, hizo valer derechos.
Hubo ocasiones en que él cedió derechos legítimos y hubo ocasiones
en que él hizo valer también derechos. Filipos, él fue azotado públicamente
y echado a la cárcel y allí estaba él y Silas cantando himnos al
señor y él fue, hubo un terremoto y ahí creyó el carcelero de Filipos
y después pues las autoridades de la ciudad vinieron a decirle
pues sabes que este pues déjalos libres y que salgan por la puerta
de allá atrás y que nadie los vea. Y en ese momento el apóstol
Pablo hizo valer un derecho. Y él dijo, no, nos hicieron azotar
públicamente y sin una sentencia judicial, y nosotros somos ciudadanos
romanos, así que vengan ellos y nos saquen públicamente como
debe de ser. Pero note que en cada ocasión
que el apóstol Pablo hacía valer derechos no era simplemente por
los derechos. Muchas ocasiones él se negó a
derechos legítimos por amor a la extensión del Evangelio. Por
ejemplo, él tenía el derecho al sustento económico como apóstol. Sin embargo, él se negó y trabajó
con sus manos, y el interés era la gloria de Dios y el extendimiento
del Evangelio. Y en este caso también fue por
la misma intención él también pudo haber sido dejado libre
sin embargo apeló a César y la motivación era pues no simplemente
hacerse valer como ciudadano sino la extensión del evangelio
pero es importante que nosotros reflexionamos en qué es un derecho
hermanos desde una perspectiva bíblica nosotros tenemos que
saber que un derecho es un privilegio dado por Dios y todos los privilegios
que Dios nos da deben ser usados para su gloria. Un derecho, hermano,
recuérdelo, un derecho es un privilegio dado por Dios y debe
ser usado siempre. El creyente con el auxilio del
Espíritu Santo va a usar sus derechos siempre para su gloria.
Y eso le va a guiar cuándo hacer valer el derecho y cuándo ceder
el derecho. Otra de las cosas importantes
que tenemos que reflexionar y que cada vez va a ser necesario reflexionar,
hermanos, es cada vez las leyes se están haciendo más contrarias
a la verdad de Dios. Y eso quiere decir que cada vez
va a haber derechos Y algo importante que reflexionar, los creyentes,
hermanos, tenemos el Espíritu Santo para saber que hay derechos
que aunque legalmente pueden estar bien, moralmente y espiritualmente
no necesariamente están bien. Que Dios nos guarde de sentirnos
bien por estar haciendo valer algún derecho. que la constitución
de algún país ampare pero si en conciencia limpia delante
de dios no podemos decir es conforme a la escritura hay gente que
se vale de derechos para sacar provechos no correctos y con
la ley pues nadie le puede decir nada pero si somos creyentes
que dios nos guarde de usar derechos legales yendo en contra de principios
de la palabra de dios Eso es fundamental y yo creo que no
hay necesidad de explicarlo tanto a los que son creyentes, porque
saben que la autoridad de su vida es la palabra de Dios por
encima de cualquier otra cosa. Y por último, yo quisiera que
pudiéramos reflexionar, porque es necesario reflexionar en una
persona, la persona del Señor Jesucristo. La persona del Señor
Jesucristo, Él, siendo en forma de Dios, no estimó el ser igual
a Dios como cosa a qué aferrarse. Él fue una persona que siempre
se caracterizó por negarse a derechos. Era todo su derecho ser Dios. No estimó el ser igual a Dios
como cosa a qué aferrarse, sino que se despojó hasta lo sumo. Y se hizo obediente hasta la
muerte y muerte de cruz. Él tenía un derecho. Él tenía
el derecho de llamar doce legiones de ángeles. Sin embargo, él,
Pedro, sacó su espada pensando que iba a defender al Maestro.
Y el Señor le dijo, guarda tu espada. ¿Tú no crees que yo puedo
pedir doce legiones de ángeles? Hermanos, poder mirar cómo el
Señor Jesús, negando constantemente sus derechos, siempre procurando
el bien de las personas que él amaba. La escritura dice, haya pues
en vosotros el mismo sentir que hubo en Cristo Jesús. Hermanos,
yo creo que los que somos creyentes estamos cada día creciendo en
conocer al Señor Jesucristo. Y sabemos que hay ciertas cosas
que no son las más naturales en nosotros.
la tarde vamos a estudiar los últimos versículos 17 en adelante
de romanos capítulo 12 y en toda la carta a los romanos es la
única vez que el apóstol pablo dice a sus a su auditorio a la
iglesia de roma es la única vez que les dice la única vez que
él se refiere a ellos como amados es cuando les dice 12-19 dice, no os venguéis vosotros
mismos amados míos, sino dejad lugar a la ira de Dios. El apóstol
Pablo, guiado por el Espíritu Santo, sabe muy bien lo que está
llamando. Y es como que si Él quisiera
abrazarlos y decirles y recordarles, esto es algo que no puedes hacer
en ti mismo, sino en las misericordias de Dios, en recordar al Señor
Jesucristo, en recordar cómo Él, cómo Él vivió una vida de
no negarse a derechos por causa del amor al pueblo escogido,
por causa de la gloria del padre. Hermanos, el principio es, recuerde
que el privilegio, el derecho es un privilegio dado por Dios
y que el deber es usarlo para su gloria. Cuando el apóstol
Pablo escribe a los corintios en corintios, primera de corintios
diez, versículo treinta y uno y versículo uno del capítulo
once, cuando les dice que si comen o beben o hacen cualquier
otra cosa, lo hagan todo para la gloria de Dios es porque en
esa respuesta estaba incluyendo cómo tenía que actuar ante conflictos
en especial ante ciertos derechos que tenían de cuestiones dietéticas
de cuestiones de ley porque era una iglesia donde estaban habiendo
conflictos y Pablo llama a un principio y el principio es todo
lo que hagas todos tus privilegios que puedan ser hechos para la
gloria de Dios y hermano eso sólo es posible cuando nosotros
vemos al Señor Jesucristo, aquel que no sólo nos dejó ejemplos,
sino que por su muerte nos dio el poder. Por su muerte, porque
Él dio satisfacción al Padre, es que Él pudo enviar el Espíritu
Santo. Él nos dejó un ejemplo para seguir
sus pisadas, pero Él dio el poder en Su Espíritu Santo para que
podamos vivir como Él nos llama a vivir. Y qué importante que
es que nosotros podamos mirar a Él en la Escritura. Mirar cómo
Él se humilla hasta lo sumo, en una negación total de sus
derechos, caminando, haciéndose obediente. Una persona que, en
verdad, a veces lo que nos hace muy duro de perdonar es el hecho
de pensar de que es grande lo que nos han ofendido. Pero en
primer lugar, tenemos que recordar algo que el Evangelio nos dice
con claridad y es Nunca lo que alguien peque contra mí jamás
va a ser más grande de lo que yo he pecado contra Dios. Eso
es un primer principio importante que recordar constantemente.
Hermano, nunca nadie va a pecar contra usted más grande que lo
que usted y yo hemos pecado contra Dios. Eso es una primera cosa
importante. Algunas veces en los conflictos
podemos ser calumniados. Se puede decir algo de nosotros
que no es legítimo ni es correcto. Sin embargo, otra de las cosas
que nos va a ayudar es justamente el Evangelio. Si hemos entendido
el Evangelio, hay algo que vamos a tener con claridad y es esto.
Lo que está diciendo no es cierto. No es cierto en cierta forma
de algo específico donde quizá puedan estarme calumniando. Pero
hay algo que sí es cierto. Todo lo que él está diciendo
no es toda la verdad. Yo soy mucho peor de lo que él
pueda decir. Aunque se esté equivocando en ese algo que está diciendo,
Hay mucho más que el Evangelio me muestra. Que eso, por más
que Él me pueda calumniar, jamás va a poder describir lo que en
verdad yo soy de depravado, de malvado. Hubo en un tiempo un
asunto de una discusión teológica, y Dios usó a uno de sus hombres
para presentar defensa de la verdad Y la persona contraria,
cuando tuvo que argumentar, como no tenía argumento, se paró y
empezó a acusar a esta persona. Que en verdad, antes de que el
Señor lo salvara, había cosas de que acusarlo. Y después de
descalificarlo y decir muchas cosas, se sentó y el siervo de
Dios se puso de pie y él dijo, ya terminaste, dice. Y después
le dijo, si ya terminaste, yo te quiero decir que quedaste
corto. No dijiste todo. Es muchas de esas cosas que dijiste
son ciertas, pero el Señor ha pagado por mis pecados. Él ha
cargado todo eso sobre sí. Pero quiero decirte que quedaste
muy corto. Yo soy mucho peor de lo que tú dijiste. Y vamos,
esas son cosas que nos ayudan a poder tener descanso en el
Señor. El poder mirar como el Señor
Jesucristo. El Señor Jesucristo dice en la
Biblia que no escondió su rostro usa una palabra que algunos leemos,
es una palabra que está un poco rara, que no entendemos, pero
es una palabra que refleja algo muy muy fuerte, como dice, no
escondió su rostro de esputos, y es el Señor no escondió su
rostro de escupitajos, le escupieron el rostro. Hermanos, Él nos dejó
ejemplo para que sigamos sus pisadas. Él, el único verdaderamente
inocente, santo, justo, perfecto, el único que ha hecho lo que
se tiene que hacer para vivir en esta tierra. fue menospreciado,
escupido, insultado, crucificado. Y él dio su vida voluntariamente,
negándose a derechos. Él tenía el derecho de pedir
doce legiones de ángeles. Sin embargo, él tenía el derecho
de desintegrar a las personas que estaban allí porque él sostiene
la creación. Sin embargo, él se negó a todo
su derecho. Hermanos, sí tenemos derechos,
pero recuerde algo. Si Dios es nuestro Padre, seamos
misericordiosos. Si estamos conociendo a Cristo,
estamos conociendo que somos tratados por pura misericordia. Si estamos conociendo a Cristo,
cada día estamos sabiendo algo, que somos lo mismo que los demás,
pero Dios, que es rico en misericordia, por el gran amor con que nos
amó, nos dio vida juntamente con Cristo. Hermanos, la necesidad
de mirar al Señor Jesucristo, la necesidad de mirar que no
somos precisamente personas muy muy buenas. Muchos de los dolores
de nuestras ofensas es porque no tenemos una justa dimensión
de nosotros. Pero poder saber que aunque en
alguna cosa nos puedan calumniar, en verdad Nadie humano nos va
a poder describir con perfección. Y eso es una bendición. Saber
que al ver la gloria de Cristo, ya he visto cuán horrible soy. Y que aunque puedan decir cosas
de mí que no son reales, se quedan cortas. Siempre se van a quedar
cortas. Yo soy mucho peor de lo que usted
pueda tener en su imaginación. Pero por la gracia de Dios he
sido vestido de la justicia del Señor Jesucristo. Y hermanos,
la más grande bendición que una persona puede tener, el que pueda,
por la gracia de Dios, mirar cuán horrible es a los ojos de
Dios y venir corriendo esperando recibir la misericordia de Dios
en el Señor Jesucristo y ser cubierto de la justicia perfecta
del Señor Jesucristo y ser lavado de su realidad con lo único que
le puede limpiar que es la sangre del Cordero de Dios que quita
el pecado del mundo. Vamos a orar.

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