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JC

Permanecer En Cristo

John 15:4-17
Joel Coyoc February, 24 2021 Video & Audio
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JC
Joel Coyoc February, 24 2021
Estudio del Evangelio de Juan

Sermon Transcript

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Buenas noches, hermanos. Vamos
a abrir nuestras Biblias en el Evangelio de San Juan en su capítulo
quince. San Juan, capítulo quince. La palabra de Dios dice, yo soy
la Todo pámpano que en mí no lleva
fruto lo quitará, y todo aquel que lleva fruto lo limpiará para
que lleve más fruto. Ya vosotros estáis limpios por
la palabra que os he hablado. Permaneced en mí y yo en vosotros. Como el pámpano no puede llevar
fruto por sí mismo si no permanece en la vid, Así tampoco vosotros,
si no permanecéis en mí. Yo soy la vid, vosotros los pámpanos. El que permanece en mí y yo en
él, éste lleva mucho fruto, porque separados de mí nada podéis hacer. El que en mí no permanece será
echado fuera como pámpano, y se secará y los recogen, y los echan
en el fuego y arden. Si permanecéis en mí y mis palabras
permanecen en vosotros, pedid todo lo que queréis y os será
hecho. En esto es glorificado mi Padre,
en que llevéis mucho fruto y seáis así mis discípulos. Como el Padre
me ha amado, así también yo os he amado. Permaneced en mi amor. Si guardaréis mis mandamientos,
permaneceréis en mi amor, así como yo he guardado los mandamientos
de mi padre, y permanezco en su amor. Estas cosas os he hablado
para que mi gozo esté en vosotros, y vuestro gozo sea cumplido. Este es mi mandamiento, que os
améis unos a otros, como yo os he amado. Nadie tiene mayor amor
que éste, que uno ponga su vida por sus amigos. Vosotros sois
mis amigos, si hacéis lo que yo os mando. Ya no os llamaré
siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su señor. Pero
os he llamado amigos, porque todas las cosas que oí de mi
padre, os las he dado a conocer. No me elegisteis vosotros a mí,
sino que yo os elegí a vosotros, y os he puesto para que vayáis
y llevéis fruto, y vuestro fruto permanezca, para que todo lo
que pidierais al Padre en mi nombre, Él os lo dé. Esto os
mando, que os améis unos a otros. Si el mundo os aborrece, sabed
que a mí me ha aborrecido antes que a vosotros. Si fuerais del
mundo, el mundo amaría lo suyo. Pero porque no sois del mundo,
antes yo os elegí del mundo, por eso el mundo os aborrece.
Acordaos de la palabra que yo os he dicho, el siervo no es
mayor que su señor. Si a mí me han perseguido, también
a vosotros os perseguirán. Si han guardado mi palabra, también
guardarán la vuestra. Mas todo esto os harán por causa
de mi nombre. porque no conocen al que me ha
enviado. Si yo no hubiera venido ni les
hubiera hablado, no tendrían pecado. Pero ahora no tienen
excusa por su pecado. El que me aborrece a mí, también
a mi padre aborrece. Si yo no hubiese hecho entre
ellos obras que ningún otro ha hecho, no tendrían pecado. Pero ahora han visto y han aborrecido
a mí y a mi padre. Pero esto es para que se cumpla
la palabra que está escrita en su ley. Sin causa me aborrecieron. pero cuando venga el consolador
a quien yo os enviaré del padre, el espíritu de verdad, el cual
procede del padre, él dará testimonio acerca de mí, y vosotros daréis
testimonio también, porque habéis estado conmigo desde el principio. Vamos a meditar los versículos
del cuatro hasta el versículo diecisiete. nuestro tema de esta noche es
permanecer en Cristo, permanecer en Cristo. Jesús tenía por oficio terrenal
definitivamente ser un carpintero, no era precisamente un agricultor
y estaba hablando a sus discípulos que no eran precisamente agricultores,
algunos eran pescadores pero no había alguno que efectivamente
fuera un un agricultor. Y el Señor Jesucristo está hablando
con figuras que son, uno podría pensar, son muy obvias. Sin embargo,
tenemos que reconocer que como ovejas somos muy tontos, que
es necesario que se nos digan cosas que pudieran parecer demasiado
obvias. Hablando con relación a la agricultura,
el Señor, por ejemplo, les ha dicho que no se recogen uvas de los
espinos o higos de los abrojos y uno pudiera impacientarse y
pensar, bueno, eso es elemental. El Señor Jesús ya dijo en los
primeros tres versículos, yo soy la vid verdadera, mi padre
es el lavador, todo pámpano que en mí no lleva fruto lo quitará
y todo aquel que lleva fruto lo limpiará para que lleve más
fruto. Ya vosotros estáis limpios por la palabra que os he hablado.
Y lo que va a hacer el señor a partir del versículo cuatro
es hacer énfasis y empezar a detallar y hacer en pedacitos lo que les
está diciendo en los primeros tres versículos. Y empieza a
hacer un énfasis en cosas que uno pudiera pensar son obvias. Dice él, permanecete en mí y
yo en vosotros, como el pampa no puede llevar frutos si no
permanece en la vida, así tampoco vosotros si no permanecéis en
mí. Y nuestra oración es que el Señor nos haga captar la realidad
de su palabra. El Señor es muy realista cuando
habla de nuestra condición y de la situación del mundo. Y usa
figuras que el Señor nos ayude a en verdad creer en nuestro
corazón la dimensión real de lo que Él dice. Hay una frase
ahí que dice, separados de mí, nada podéis hacer. Yo creo que
es algo que leemos muchas veces y tenemos que reconocer ante
el Señor que a veces leemos eso con cierta incredulidad, pensando
que es una exageración, pero es totalmente la realidad. Separados de mí, nada podéis
hacer. que el Señor nos ayude a captar
cada palabra que Él dice como algo que es efectivamente, totalmente
una realidad. Dice un versículo que me ha impactado,
es cuando dice en la Escritura que estamos en medio de una generación
maligna y perversa, y a veces pensamos nosotros que es una
generación algo mala, algo difícil, pero Dios está hablando una realidad. que a veces no tomamos conciencia
de lo que Dios está diciendo. Estamos en medio de una generación
maligna y perversa, separados de Cristo, nada podemos hacer. Y permanecer en Cristo. Nuestro
pasaje nos muestra algunas, cuatro cosas por lo menos en cuanto
a lo que es permanecer en Cristo. Lo primero es que permanecer
en Cristo es un mandato del mismo Señor Jesucristo. Y dado que
es un mandato, pues es un asunto de responsabilidad humana. La
otra cosa que nos enseña nuestro pasaje es que permanecer en Cristo
es una necesidad para el creyente. Y también nos enseña que permanecer
en Cristo es algo que es perceptible, es visible, es posible saber
si estás permaneciendo en Cristo o no estás permaneciendo en Cristo.
y también nos enseña que permanecer en Cristo es obra de la gracia
soberana de Dios. Y el Señor empieza hablando de
la responsabilidad humana, pero cierra el asunto con las dos
realidades que son totalmente ciertas y claras, que es la responsabilidad
humana y es la gracia soberana de Dios. Y primero, Vamos a meditar
acerca de nuestro primer punto que es un mandato de Cristo,
por tanto es un asunto de responsabilidad humana. Permaneced en mí, dice
el Señor y dice y yo en vosotros, permaneced en mí, permanecer en Cristo es un asunto
de responsabilidad humana. Cuando vayamos estudiando, vamos
a darnos cuenta que es un asunto de total responsabilidad humana.
Dado que Dios creó al hombre, a Adán y a Eva, y los puso en
este mundo para que sean, dice la Biblia que los creó conforme
a su imagen, de acuerdo a su semejanza, y los hizo para que
ellos administraran esta creación en su nombre, para que ejercieran
dominio en la representación del Señor, mostrando el carácter
de Dios, buscando todo lo que ellos necesitaban en Dios, creyendo
toda la palabra de Dios, confiando plenamente en Dios, hallando
su gozo y todo en Dios y confiando totalmente en lo que Dios les
había mandado. Sin embargo, ellos creyeron al
engañador Siguieron siendo imagen de Dios, pero dice la Biblia,
por cuanto todos pecaron, están destituidos de la gloria de Dios. Están incapaces de mostrar el
carácter de Dios. Y Dios los creó para eso. El Señor Jesucristo, dice la
Biblia, es el segundo Adán. Él es la Bid verdadera. Como
vimos el domingo, en contraste con la Bid, con el pueblo de
Israel, el Señor es la Bid verdadera. Y el Señor Jesucristo dice, bueno, Él es el segundo
Adán, es el que vino a este mundo y Él hizo todo aquello que Adán
y toda su descendencia fracasamos en hacer. Él halló siempre el
gozo, el deleite, el amor en su Padre. Su deleite fue hacer
toda la voluntad de su Padre. Él, la Escritura dice, hablando
del Señor Jesucristo que su ley estaba en su corazón. Él le dijo
a sus discípulos tengo otra comida y que ustedes no conocen y esa
es hacer la voluntad del Padre. Él tenía claro que estaba aquí
para, de hecho la escritura dice que pues él al Padre nadie lo
vio. El unigénito Hijo que estaba
en el seno del Padre, Él le ha dado a conocer. Él confió totalmente
en su padre, él es la vid verdadera, él mostró al padre, Felipe dice
muéstranos al padre y nos basta, dice Jesús hace tiempo que estoy
contigo y no me has visto y Jesús estaba haciendo aquello para
que toda la humanidad fuimos creados, mostrar el carácter
de Dios, mostrar consistentemente el carácter de Dios porque la
gloria de Dios es su carácter manifestándose. Y por eso es
que permanecer en Cristo es una responsabilidad. Porque mostrar
el carácter de Dios, mostrar la gloria de Dios, vivir para
glorificar a Dios es responsabilidad de todo ser humano, sea que crea
en Cristo o que no crea en Cristo, es responsable de ello. Y cuando
se muestra lo que Cristo mostró, con mucha más razón es responsabilidad
humana el permanecer en el Señor Jesucristo. Cuando nosotros miramos la escritura,
podemos entender con toda claridad de la primera frase, dice el
Señor Jesús, yo soy la vid verdadera, mi padre es el labrador. Y es un asunto de responsabilidad
humana, sin embargo es el padre que es el labrador el que injerta
a aquellos que son de olivo silvestre. Y los olivos silvestres eran
las vides silvestres. el comparativo que hacen Isaías
es de la vid, una vid, buena vid de calidad que se esperaba
y se hizo todo lo que se podía hacer para que diera buen fruto
pero dio uvas silvestres y las uvas silvestres eran uvas que
tenían hojas ásperas, que producían muy poquito y que nadie quería
esas uvas porque eran uvas agrias y el señor el labrador, el padre
es el que injerta en el Señor Jesucristo, es la figura que
se viene, que el Señor Jesucristo ha hablado cuando ha hablado
de sus ovejas, las ovejas que el padre le ha dado, dice nadie
viene a mí si el padre no le trae y es el padre que es el
labrador que pone, pone a sus elegidos en la vida verdadera,
Y una vez que hemos sido puestos, tenemos una responsabilidad dependiente,
y es la responsabilidad de permanecer en el Señor Jesucristo. Es un asunto que si el Padre
quien es el Labrador nos ha injertado en la vida verdadera, seamos
conscientes de nuestro llamado y responsabilidad de permanecer
en Él, haciendo caso de que separados de Él nada podemos hacer y sólo
servimos para el fuego como una alusión al juicio. Dice el Señor,
el que en mí no permanece, pues no sirve para nada más que para
ser recogido y echado en el fuego. y el Señor está hablando de permanecer
en mí, no está hablando de permanecer en una religión, no está hablando
de permanecer en una iglesia, no está hablando de permanecer
en una cultura, no está hablando de permanecer tres años había
estado Judas entre los discípulos y el Señor está diciendo permanecer
en mí, no es permanecer en el grupo sino permanecer en el Señor
Jesucristo y cuando pensamos que dice separados de mí nada
podéis hacer Tenemos que recordar que la Escritura dice efectivamente
que nacemos inútiles por causa de haber nacido de Adán, por
causa del pecado. Dice la Biblia que nacemos inútiles, inútiles pero también inconscientes
de lo inútiles que somos y necesitamos ser humillados para tomar con
realismo lo que Dios está, lo que el Señor Jesucristo está
diciendo, que separados de Él no podemos hacer absolutamente
nada. No importa si lo que estás haciendo
lo aplaude la gente, no importa si deja anonadada a la gente,
no importa si el mundo te da premios, dice el Señor Jesucristo,
no sirve para nada, y tu vida separada de Cristo solamente
sirve y solamente está esperando el juicio de Dios, ser recogido
y ser echado en el fuego. Requerimos de que Él nos humille
y nos haga ver que en realidad lo que hagas separado de Cristo
es absolutamente nada e inservible y solamente sirves para el juicio
de Dios. La Biblia dice En Romanos 13,
12, todos se desviaron. Y dice, aún así se hicieron inútiles. El apóstol Pablo, enseñado por
el Espíritu Santo, está diciendo lo mismo que dice Jesús. Separados
de mí, nada podéis hacer. ¿Y qué es lo que hace un inútil?
Nada. No puede hacer absolutamente
nada. Separados de mí, nada podéis hacer. Todos se desviaron. Aún
así se hicieron inútiles. No hay quien haga lo bueno. No
hay ni siquiera uno. Cuando el Señor muestra y el
Señor ha mostrado la gloria de su Padre, el Señor ha mostrado
la incapacidad del hombre, el hombre queda en responsabilidad
de permanecer en Cristo. Es su responsabilidad clamar
que el labrador lo injerte en la vida verdadera, porque él
fue creado con un propósito y ese propósito no se está cumpliendo.
Lo único que el hombre está haciendo si no está en Cristo es únicamente
traer más y más y cada vez más condenación sobre sí. Cuando pensamos en lo siguiente
que nos enseña el pasaje es que para el creyente, para aquel
que ya ha sido humillado, aquel que ha visto su condición y ha
clamado y el Padre lo ha puesto en la vid, es una necesidad permanecer
en el Señor Jesucristo. Primero, es una necesidad por
razón de su nueva vida. El Señor le ha dado una nueva
vida y es una nueva vida que tiene propósito de reflejar la
gloria de Dios. Dice, esa nueva vida es una nueva
vida que debe tener, no inutilidad, sino mucho fruto para la gloria
de Dios. Dice Jesús, en esto es glorificado mi Padre, en que
llevéis mucho fruto y seáis así mis discípulos. no me elegisteis
vosotros a mí, sino que yo os elegí a vosotros, y os he puesto
para que vayáis y llevéis fruto, y vuestro fruto permanezca, para
que todo lo que pidiereis al Padre en mi nombre, él os lo
dé. Por razón de su nueva vida, el
creyente necesita permanecer en Cristo. Permanecer en Cristo
no es opción para aquel que Dios le ha abierto sus ojos, es necesidad,
porque él sabe que Lo que Jesús ha estado enfatizando aquí es
algo que humilla. Por eso aquellos que el Señor
se ha revelado a ellos han dicho cosas como, de oídas, te había
oído, ahora mis ojos te ven, por tanto me aborrezco y me arrepiento
en polvo y ceniza. Los que han sido injertados han
sido humillados, han clamado y el Padre los ha injertado porque
se han dado cuenta que separados de Él nada podemos hacer. Se
han dado cuenta que ellos necesitan absolutamente todo de la vid
verdadera. Que son las ramas las que dependen
de la vid y no la vid es la que depende de las ramas. Jesús dice,
permanecete en mí y yo en vosotros. Pero el Señor no necesita absolutamente
nada de nosotros. En contraste, el creyente necesita
absolutamente todo y el Señor lo ha hecho consciente por su
gracia y su misericordia que necesita todo. Y alguien que
reconoce que necesita todo es porque ha sido humillado. Cuando
uno no es humillado, no ve que necesita. El salmista dice, bueno
me es haber sido humillado. Antes que fuera humillado, descarriado
andaba. Al creyente se le ha mostrado
su necesidad y él es consciente de necesitar todo acerca de la
vida. ¿Y qué es lo que se recibe de
la vida? Podemos ver que el creyente necesita su palabra. permaneciendo
en él. De hecho, lo primero es su palabra,
el señor ya dijo, ya vosotros estáis limpios por la palabra
que os he hablado. Y es interesante que cuando se
corta un gajito para insertarlo en la bit verdadera, no solo
es un gajito áspero, feo, de una bit silvestre, sino en el
momento que lo cortas está prácticamente muerto, que si no lo insertas,
pues para lo que va a servir en poco tiempo es para quemarlo.
pero así como está muerto, el padre que es rico en misericordia,
el padre que es elaborador, lo injerta en la vid y empieza a
fluir la savia de la palabra y limpia, saca toda esa savia
de una vid silvestre, esa savia infructífera que da frutos agrios
y desagradables, empieza a recibir las características de la vid
verdadera en que está injertada. necesita la palabra y el Señor
lo dice en varias ocasiones, primero ya dijo ya vosotros estáis
limpios por la palabra que os he hablado en el versículo 3,
pero en el versículo 7 dice si permanecéis en mí y mis palabras
permanecen en vosotros, pedid todo lo que queréis y os será
hecho. Si guardaréis mis mandamientos, permaneceréis en mi amor, así
como yo he guardado los mandamientos de mi Padre y permanezco en su
amor. la palabra de Dios, en su palabra
expresa sus mandamientos, en su palabra y a través de su palabra
es que nos expresa la realidad para que despertemos a la realidad
y vivamos conscientes de la realidad, la realidad de nuestra incapacidad,
la realidad de nuestra dependencia. la realidad de nuestra necesidad
del Señor Jesucristo en el cual se encuentra todo lo que necesitamos.
Su palabra es el alimento, no sólo de pan vivirá el hombre,
sino de toda palabra que sale de la boca de Dios. Es por esa
palabra que Él nos da fe, es por esa palabra que Él fortalece
nuestra fe. La otra cosa que el creyente
sabe que necesita del Señor Jesús es, necesita su gozo. En el capítulo
14 estábamos hablando de donde Cristo haya el gozo y haya el
gozo en su Padre. Es Cristo el que dice en tu,
mostraste la senda de la vida en tu presencia y plenitud de
gozo, delicias a tu diestra para siempre. Y dice en el versículo
once, estas cosas os he hablado para que mi gozo esté en vosotros
y vuestro gozo sea cumplido. Estas cosas os he hablado para
que mi gozo, no hay manera que el gozo de Cristo fluya hacia
nosotros si no permanecemos en él. Como no hay manera que la
savia de la vid fluya hacia una rama que se separa, no hay manera
que el gozo de Cristo esté fluyendo hacia nosotros a menos que permanezcamos
en él. Y entonces vamos a recibir ese
gozo que el Señor Jesucristo encuentra en su Padre. En tu
presencia hay plenitud de gozo, delicias a tu diestra para siempre. Y dice el Señor Jesús, que vamos
a ver más adelante, todo tiene relación con la gloria de Dios.
Les elegí para que lleven mucho fruto, porque en esto es glorificado
mi Padre. Y una realidad es que entre más
hallemos nuestro gozo en Dios, más será glorificado el Padre. Nuestro fracaso en glorificar
al Padre es que queremos encontrar el gozo adonde no está. Queremos
encontrar el gozo en que las cosas sean como queremos, en
las personas, en el trabajo, pero no en Dios, y ahí no está
el gozo. El gozo está en la presencia del Señor. Y la única manera
de llegar a la presencia del Señor es estando en Cristo, porque
Él es el camino, Él es la verdad, Él es la vida. Nadie viene al
Padre si no es por mí. El creyente necesita su amor,
permaneciendo en el Señor Jesucristo. Necesita ese amor para poder
amar como Cristo está llamando a amar. Dice el Señor Jesús,
como el Padre me ha amado, así también yo os he amado. Permaneced
en mi amor. Y la única manera de poder amar
es que el amor que hay entre el Padre y el Hijo. fluya a nosotros
porque permanecemos unidos a Cristo. No hay manera de que podamos
amar, dice el Señor Jesús, que la ley se resume, amarás al Señor
tu Dios con toda tu alma, toda tu mente, todas tus fuerzas y
a tu prójimo como a ti mismo. Y no hay manera de que yo pueda
amar así si no es porque el amor de Dios y la comunión del Espíritu
Santo fluye hacia mí porque yo estoy injertado en la vid y estoy
siendo consciente de mi responsabilidad de permanecer. Dice, como el Padre me ha amado,
así también yo os he amado, permaneced en mi amor. Si guardaréis mis
mandamientos, permaneceréis en mi amor. Así como yo he guardado
los mandamientos de mi Padre y permanezco en su amor, este
es mi mandamiento, que os améis unos a otros como yo os he amado. Nadie tiene mayor amor que éste,
que uno ponga su vida por sus amigos. Vosotros sois mis amigos
y hacéis lo que os mando. Esto os mando que os améis unos
a otros. Y él ha dicho cómo, como yo les
he amado. Necesitamos permanecer en Cristo
porque si no vamos a amar y tal vez le va a parecer bonito a
la gente como amamos. pero no va a glorificar a Dios
porque no somos llamados a amar de una manera que impresione
a la gente, somos llamados a amar como Cristo nos ha amado. Y esa
manera como Cristo nos ha amado es, nadie tiene mayor amor que
este, que uno ponga su vida por sus amigos. Amar como Él nos
ha amado es, dice, cuando amas a Dios con toda tu alma, tu mente,
tus fuerzas, amas a tu prójimo como a ti mismo, El creyente necesita todo del
Señor Jesucristo. Todo. Y por lo tanto entiende
su necesidad de permanecer en Cristo. El creyente sabe que
Él no es bueno. El creyente sabe necesita de
la bondad de cristo el creyente sabe que no es justo necesita
de la justicia de cristo el creyente sabe porque dios le ha enseñado
cristo ha enseñado donde está el gozo y el creyente busca permanecer
en cristo porque en la presencia del padre es donde hay gozo el
creyente sabe que por sí mismo no puede amar sabe que necesita
que fluya el amor de cristo el amor del Padre y la comunión
del Espíritu Santo y por eso clama por permanecer en Cristo. Ahora, el permanecer en Cristo
no es algo así místico, es algo que es perceptible y el propósito
de Dios es que sea perceptible. Recuerde que dice la Escritura
que somos hechuras suyas creados en Cristo Jesús para buenas obras
las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ella.
El propósito por el cual Él nos ha creado en Cristo Jesús, al
estar en Cristo, injertados en Cristo, es para buenas obras,
las cuales Él preparó de antemano para que anduviésemos en ellas.
¿Y para qué son esas buenas obras? Dice el Señor Jesucristo en el
versículo 35, en este capítulo 13, versículo 35, Habla de que esas obras son visibles. Y el Señor dice, en esto conocerán
todos que sois mis discípulos. Si tuvierais amor, los unos con
los otros. ¿Y cómo es ese amor? Como yo
les he amado. El mandamiento que yo les doy
es que se amen unos a otros como yo les he amado. y todos van
a conocer que son mis discípulos y tienen amor los unos por los
otros. Somos hechuras suyas, creados
en Cristo Jesús para buenas obras. Esas buenas obras no es lo que
a nosotros se nos ocurra, es el fruto del Espíritu Santo que
es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, mansedumbre,
templanza, Y dice que esas buenas obras para las cuales fuimos
creados, dice el Señor Jesús en Mateo, así alumbre vuestra
luz delante de los hombres para que vean vuestras buenas obras
y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos. Cuando
vemos otros pasajes en la escritura, dice, en amor habiéndonos predestinado
para ser adoptados hijos suyos por medio de Jesucristo, o sea,
en Cristo, permaneciendo en la vid verdadera, dice, según el
puro afecto de su voluntad, y dice, ¿para qué? Para alabanza de la
gloria de su gracia, con la cual nos hizo aceptos en el Amado.
después dice en él asimismo tuvimos herencia habiendo sido predestinados
conforme al propósito del que hace todas las cosas según el
designio de su voluntad a fin de que seamos para alabanza de
su gloria nosotros los que primeramente esperábamos en cristo y permanecer
en cristo es confiar en cristo es creerle a cristo es amar a
cristo es depender totalmente del señor jesucristo lo otro es que Permanecer en
Cristo, si bien es un asunto de responsabilidad humana porque
el Señor lo manda por razón de para qué nos creó, también es
un... permanecer en Cristo es obra
de la gracia soberana de Dios. Dice el versículo 16, el Señor
Jesús, no me elegisteis vosotros a mí. No es que tú solo tomaste tu
decisión y decidiste recibir a Cristo. No me elegisteis vosotros
a mí, sino yo os elegí a vosotros, y os he puesto para que vayáis
y llevéis fruto, y vuestro fruto permanezca, para que todo lo
que pidierais al Padre a mi nombre, Él os lo dé. Si fuerais del mundo, el mundo
amaría lo suyo, pero porque no sois del mundo, antes yo os elegí
del mundo, por eso el mundo os aborrece. No me elegisteis vosotros
a mí. Y en los pasajes que estábamos
leyendo que hablan de la gloria de Dios, También hablan de la
elección, según nos escogió en él antes de la fundación del
mundo, para alabanza de la gloria de su gracia. Nos gozamos en poder saber que
ciertamente hay un asunto de nuestra responsabilidad. Y nos
gozamos de poder saber que ya hemos sido traídos a Cristo por
el Padre. Y nos gozamos de saber que nuestra
permanencia en Cristo no depende sólo de nuestra responsabilidad
humana. porque dice el señor Jesús aquí cuando habla no solo
de que él nos eligió dice les he puesto para que vayan y lleven
fruto y vuestro fruto permanezca para cuando para siempre para
siempre y si el fruto permanece para siempre es que nosotros
por su elección de gracia soberana hemos de permanecer para siempre
porque él persevera él nos va a hacer Él la va a terminar hasta el
día de Jesucristo. Dice el apóstol Pablo, hablando
sobre esa misma verdad, dice, ¿Quién nos separará del amor
de Cristo, tribulación o angustia, o persecución, o hambre, o desnudez,
o peligro, o espada? Como está escrito, por causa
de ti somos muertos todo el tiempo. Somos contados como ovejas de
matadero. antes en todas estas cosas somos más que vencedores
por medio de aquel que nos amó, permanecer en Cristo, por medio
de aquel que nos amó, por lo cual estoy seguro de que
ni la muerte ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni potestades,
ni lo presente, ni lo porvenir, ni lo alto, ni lo profundo, ni
ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios
que es en Cristo Jesús Señor nuestro. Dice también el Señor
Jesús, mis ovejas oyen mi voz, yo las conozco y me siguen. Yo
les doy vida eterna y no perecerán jamás. Dice, ni nadie las arrebatará
de mi mano. Y está hablando aquí aquellos
que el Padre ha injertado, aquellos que el Padre ha traído a Cristo.
no pueden perecer, van a permanecer unidos a Cristo. Podrán tener
momentos de incredulidad, de debilidad, podrán experimentar
la disciplina amorosa del Padre, pero no se perderán, permanecerán. Dice, yo les doy vida eterna
y no perecerán jamás, ni nadie las arrebatará de mi mano. Mi
Padre que me las dio es mayor que todos y nadie las puede arrebatar
de la mano de mi Padre. Yo y el Padre uno somos. Permanecer
en Cristo, permanecer en Cristo es obra de la gracia soberana
de Dios. El llamado es, es responsabilidad. Y si el Padre
está hablando, si te estás dando cuenta, si el Señor está mostrando
tu realidad. Si el Señor te está haciendo
entender que en verdad todo lo que estás haciendo es absolutamente
nada, que tu vida únicamente sirve para esperar a la hora
del juicio y de la justa ira de Dios, clama al Padre que te
injerte en la vid verdadera. Y si ya hemos sido injertados
en la vid verdadera, la pregunta es, ¿se está haciendo visible,
se está haciendo perceptible, están percibiendo los más cercanos a nosotros que
permanecemos en Cristo, están percibiendo mi esposa que permanezco
en Cristo, esposa está percibiendo tu esposo que permaneces en Cristo,
padres están percibiendo nuestros hijos que permanecemos en Cristo,
hijos están percibiendo vuestros padres que permaneces en cristo
el señor nos ha elegido para permanecer en él y permanecer
en él habla de dependencia tengo que venir mil de mente al señor
y recordar y darme cuenta que en verdad el señor tiene que
hablarnos de cosas tan obvias como de que no se puede vivir
una rama separada, pero en la práctica nos falta el entendimiento
y es por esa razón que muchas veces solemos pensar de cosas
que el Señor nos llama, no puedo y no puedo porque en realidad
no quiero porque no estoy permaneciendo en el Señor Jesucristo, es permanecer
en el Señor Jesucristo, es venir al Señor Jesucristo, es Una vida
de dependencia es entender que en verdad yo no puedo. Y justamente
porque no puedo venir en confesión y decirle, Señor, soy incapaz
de lo que me llamas. Pero creo que Cristo es capaz. Creo que Cristo venció al pecado. Creo que Cristo venció a la muerte.
Creo que Cristo está sentado a la diestra del Padre e intercede.
Creo que por la intercesión de Cristo has dado el Espíritu Santo.
Limpia mi mente y dame una actitud de obediencia. Que el Espíritu, el amor del
Padre, del Hijo y la comunión del Espíritu fluyan porque estoy
en la vida verdadera. Clamo para que tú muestres el
fruto a través de mí. Mi hijo, mi hija pueda ver que
soy tu discípulo. Señor, haz que mi fruto permanezca.
Va a permanecer. Si el Padre te ha puesto, va
a permanecer. es el Padre que está podando
y haciendo la obra. Y permanecer en Cristo es clamar
que si ya estás injertado, el Señor te limpie. Clamar al Señor
que vaya cortando todo aquello que impide que lleves más fruto. Y pedir eso al Señor, el Señor lo va a hacer. Es su
promesa. Y decir que, pues a veces es
doloroso, pero es necesario recordar que el Señor está haciendo una
obra en nosotros y clamar al Señor, y reconocer ante Él que
necesito permanecer, que necesito que Él me recuerde eso que parece
obvio, que la rama no puede vivir separada del árbol, pero cuántas
veces me levanto y quiero vivir así, de esa manera, como si la
rama pudiera vivir pedir a Dios, venir en confesión humilde, porque
esas actitudes reflejan nada más y nada menos que orgullo
de nuestro corazón. Separados de mí, nada podéis
hacer, absolutamente nada. Separados de Cristo, sólo servimos
para esperar la ira de Dios. Pero en Cristo Somos justificados,
tenemos paz para con Dios, en Cristo está el gozo, está la
paz, todo lo que el creyente necesita está en el Señor Jesucristo. Y el llamado es, permanecete
en mí, permanecete en mí. El Señor Jesucristo está mandando.
Y si el Señor Jesucristo te ha mostrado que nada puedes hacer,
es tu responsabilidad permanecer en el Señor Jesucristo. Clama
al Padre que te injerte en la vid verdadera. Clama que te dé
salvación. Clama que te dé fe. Ven al Señor
Jesucristo. Amén.

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Joshua

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